Antes de entrar en materia, una rápida y peligrosa lección de psicología de barra de bar, con textos de la Wikipedia:
NEUROSIS.- Trastorno mental sin evidencia de lesión orgánica que se caracteriza por la presencia de un nivel elevado de angustia y una hipertrofia disruptiva de los mecanismos compensadores de la misma. El sujeto desarrolla conductas repetitivas y en muchos casos inadaptativas para disminuir el nivel de estrés (…) Para protegerse de la angustia, recurre a mecanismos de defensa como la represión, la proyección, la negación, la intelectualización y el desplazamiento, entre otros.
PROYECCIÓN.- Mecanismo de defensa a través del cual el individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo atribuyendo incorrectamente a los demás, sentimientos, impulsos o pensamientos propios, que le resultan inaceptables o que le generan negación. Consiste en proyectar cualidades, deseos o sentimientos que producen ansiedad fuera de sí mismo, dirigiéndolos hacia algo o alguien a quien se los atribuyen totalmente.
DESPLAZAMIENTO.- Mecanismo de defensa inconsciente en que la mente redirige algunas emociones de un objeto y/o representación psíquica (por ejemplo, en los sueños) que se percibe como peligroso o inaceptable a uno aceptable. Por ejemplo: un empleado puede desquitarse con su esposa cuando regresa del trabajo después de haber sido humillado por su jefe. El mecanismo inconsciente del desplazamiento se usa para eludir la angustia y puede llegar a nivel social y político, desplazando la agresión hacia gente con poco poder político (chivos expiatorios).
Veamos algunos ejemplos de estos mecanismos de defensa contra la angustia: una persona que vive en una calle con mucho tráfico, puede desarrollar un odio desmedido contra los vehículos de motor, y aplicarlo en terrenos poco realistas. Así, en lugar de montar una asociación para pedir que hagan su calle peatonal (o simplemente cambiarse de piso), esta persona monta una asociación para pedir que no aparezcan coches en las películas, ya que las películas transmiten ideas, y esas ideas se reflejan en la sociedad, y cuantos más coches aparezcan en las películas… Etc.
¿Una locura? SEGÚN PARA QUIÉN.
Hace un par de semanas, Cátedra publicó el libro “Cine y género en España”, coordinado por la socióloga Fátima Arranz. Veamos la sinopsis:
Vivimos en sociedades que han proclamado desde hace tiempo, además del derecho a la igualdad entre mujeres y hombres, su compromiso para que este derecho sea real y efectivo; sin embargo, en pleno siglo XXI, todavía se siguen observando discursos y prácticas sociales que ponen sin pudor en entredicho este principio igualitarista, base de toda democracia. De manera genérica, el campo de la cinematografía española es uno de esos casos. Sus indicadores sociales muestran resistencias al reconocimiento de la equidad de género.
Proyección y desplazamiento. ¿Lo ven? Como el problema de la discriminación de género es muy complicado, proyectaremos la culpa sobre un objeto manejable, fácilmente vilipendiable, como el cine español. Ésa es la clave: el cine español se resiste a reconocer la igualdad de género.
Ya saben, el cine español: ese ente unitario y homogéneo, que actúa de manera coordinada como “práctica social”. Isaki Lacuesta y Nacho García Velilla. Alejandro Amenábar y Javier Rebollo. Nacho Vigalondo y Julio Medem. Todos ahí, haciendo piña, resistiendo cual aldea gala contra la equidad de género.
El pasado día 3 de mayo, el diario Público hablaba de la presentación de este libro. El artículo de Sara Brito al respecto ofrece datos tan reveladores como los siguientes:
- El 79,3% de las películas dirigidas por hombres tiene como protagonista a un hombre.
- El 69,2% de las películas dirigidas por mujeres tiene como protagonista a una mujer.
Absolutamente sorprendente, ¿verdad? Menos mal que tenemos la estadística, para descubrirnos realidades que de otro modo jamás habríamos soñado. Más datos:
- Entre 2000 y 2007, sólo un 7,3% de las películas han sido dirigidas por mujeres (curioso que no hable del período 2007-2009, supongo que para no mencionar los Goyas de Isabel Coixet, Mar Coll, Isabel de Ocampo o Mapa Pastor).
Continuemos con una reflexión de Fátima Arranz, extraída del artículo de Sara Brito en Público:
“Una desviación tan pronunciada hacia las figuras masculinas transmite el mensaje de que los personajes varones son más importantes y sus historias más interesantes”.
¿En serio? ¿Cantidad equivale a calidad? Por la misma regla de tres, ¿si las mujeres hacen muchas, muchas películas, así con muchos personajes femeninos, la sociedad cambiará? ¿Desaparecerá el machismo? Caramba, ¿cómo no se nos había ocurrido antes? Eso saldría mucho más barato que un Ministerio de la Igualdad, ¿no? A todo esto: ¿es indispensable que las películas sean buenas, y los personajes interesantes, o basta con que sean mogollón?
No, no. Esperen. El estudio matiza: el número no es el único problema. Es que, por lo visto, los hombres no crean personajes femeninos que tomen decisiones: sólo lo hace un 41.3% frente al 92.3% de las mujeres.
Obviando la arbitrariedad de la expresión tomar decisiones, y admitiendo que el problema sea tal, ¿no son también discriminatorias las mujeres? En fin, CASI LA MITAD de los hombres crea personajes femeninos que toman decisiones. ¿Cuántas mujeres crean personajes masculinos que tomen decisiones? Exigimos ese dato. ¿No era que vivíamos en sociedades que han proclamado el derecho a la igualdad entre mujeres y hombres, y el compromiso para que este derecho sea real y efectivo? Pues hagan el favor.
Más datos extraídos del artículo de Sara Brito en Público:
De las 12 películas dirigidas por varones en las que se recogen comentarios machistas, 11 lo hacen con complacencia. Sobre la violencia de género, sólo en dos se la condena o se la presenta de manera negativa.
Es decir, que ni siquiera en la mitad de las películas dirigidas por hombres había comentarios machistas. Pues comparado con períodos anteriores, vamos mejorando.
En cualquier caso, ¿qué quiere decir que “lo hacen con complacencia”? ¿De quién es esa complacencia? ¿Del director? ¿De la película? ¿Del cine español como “práctica social”?
¿O del personaje que los dice?
¿No será más bien que esas películas presentan personajes realistas? ¿O acaso no existen en la realidad tíos que hacen comentarios machistas con complacencia? ¿Y se les condena? En lo que viene siendo la realidad, digo.
Y ya que mencionamos la realidad, ¿no será que alguien está confundiendo realidad con ficción? Porque una cosa es la presencia de la mujer en la universidad, o en el Consejo de Ministros, y otra muy distinta la presencia de una mujer con nombre y apellidos en una historia inventada.
¿Es responsabilidad del cine de ficción representar la sociedad española actual? Yo creo que no. En fin, según esa afirmación no existiría el cine de época, ni la ciencia ficción. Pero es que, tal y como yo lo veo, ni siquiera es responsabilidad del cine documental representar a la sociedad española en su conjunto. Si yo hago un documental en el que determinadas personas hacen comentarios machistas, ¿me convierto yo en machista? ¿Más o menos machista que si cuento una historia de ficción en la que determinados personajes hacen comentarios machistas?
La igualdad entre hombre y mujer ya existe en España. Pero recordemos: es un derecho. El derecho se pervierte en el momento en que intentamos imponerlo. Porque imposición y derecho son términos opuestos.
Un ejemplo: todos los españoles tienen derecho a la atención sanitaria. ¿Si hacemos una estadística que demuestra que las mujeres usan menos la atención sanitaria pública… deduciremos de ello que debería haber más mujeres usando la atención sanitaria pública? ¿España necesita más enfermas? ¿Más toreras? ¿Futbolistas? ¿Militares? ¿Guitarristas? ¿Novelistas? ¿Consultoras? ¿Expertas en refrigeración?
No, en serio. ¿Qué sentido tiene EXIGIR la paridad? Es incoherente y cínico exigirla sólo en sectores con “visibilidad” cuando todo el mundo admite que en otros sectores no se da, ni puñetera falta que hace.
¿Hacemos una estadística sobre el papel de la mujer en las obras que representa la Compañía Nacional de Teatro Clásico? ¿Por qué se sigue enseñando el Siglo de Oro en nuestros institutos? ¡Era puro machismo!
Si quitamos los coches de las películas españolas, ¿disminuirá la contaminación? Si quitamos la violencia, ¿disminuirá la violencia? Si quitamos a los idiotas, ¿aumentará la cultura? ¿O se hundirá la taquilla?
Insisto: la igualdad de derechos entre hombre y mujer es un hecho. Ya se da. Intentar que se refleje en ciertos sectores a la fuerza es una quimera.
¿Si es legítimo pedir que haya un 50% de mujeres directoras en el cine español, es también exigible que se reduzca su presencia en los departamentos de maquillaje, peluquería y vestuario?
Además, ¿por qué hay que exigirle a productoras y distribuidoras una cierta presencia de NADA en sus películas? ¿Dónde deja eso la libertad de expresión? ¿Debería aparecer en nuestras películas un porcentaje de marroquíes acorde con el que hay entre los residentes en España?
El artículo de Sara Brito en Público recoge una interesante reflexión final de Pilar Aguilar, otra de las investigadoras que han participado en el estudio, sobre las películas dirigidas al público infantil, que por lo visto también son machistas. Concretamente sobre El Bosque Animado, Pilar Aguilar subraya:
“Ni una triste encina, ni una pequeña acacia aparecen representadas en ese bosque”.
Sirva como muestra de la seriedad con la que ha sido elaborado el estudio.
Yo también voy a aportar una reflexión final, a ver si a determinadas personas con más iniciativa que inteligencia les entra en la cabeza:
La igualdad es un derecho. Hacer cine no es un derecho.
Mucha suerte, compañeras.
Aprovecho para recomendar a Sara Brito, que ha titulado su artículo “Machismo de celuloide”, que eche un vistazo a la definición de celuloide en Wikipedia.
Entiendo que para escribir sobre cine en un periódico es condición indispensable no tener ni puta idea de cine. Entiendo que, en esas circunstancias, lo normal es echar mano de topicazos baratos como el celuloide, la alfombra roja, las rutilantes estrellas y toda esa mierda.
Lo entiendo. Pero todo ello no cambia el hecho de que hace setenta años que las películas no usan soportes de celuloide, a pesar de que ciertos periodistas se resistan a reconocerlo.







Así como otras veces no estoy de acuerdo con usted, señor pianista, he de quitarme el sombrero con este post.
Cuánta gente confunde las buenas intenciones con la más profunda estupidez.
Como dice la Biblia: el número de los necios es infinito.
Cambiar una sociedad da mucho trabajo, así que lo que hacemos es cambiar la cultura. Como todo el mundo sabe, una sociedad es el resultado de su cultura.
Espera, ¿o era al revés? Bueno, qué más da, el caso es cambiar algo, ¿no?
“La igualdad entre hombre y mujer ya existe en España”, dice, y se queda tan ancho.
“El derecho se pervierte en el momento que intentamos imponerlo”, sin anestesia y van dos.
En mi opinión este es un ejemplo más de la absurda forma de pensar que llevan durante años y añas sembrando en la sociedad los políticos y políticas, y ya por cualquier cosa (y coso) salta alguien con estupideces (y estupidezas).
Saludos y saludas.
“No, en serio (sic). ¿Qué sentido tiene EXIGIR la paridad? Es incoherente y cínico exigirla sólo en sectores con “visibilidad” cuando todo el mundo admite que en otros sectores no se da, ni puñetera falta que hace.” Y tres, ahora me explico algunas películas, algunas series y algunas otras barbaridades que me regalan los guionistas del “cine español”.
Aquí viene que ni pintado el capítulo de Reflexiones de Repronto dedicado a las escalas de valores: http://minchinela.com/repronto/2009/01/15/capitulo-17-%E2%80%9Cescala-de-valores%E2%80%9D/
El puñetero error es el de identificarlo todo con la educación y con los valores. En algún momento alguien nos convenció de que las novelas, los cómics, la música y el cine tienen que transmitir valores y no contar historias, tienen que enseñar y ser educativos. El ejemplo del tabaco en el cine y la TV americanos es perfecto, y además es una manera más que interesante de taparse los ojos (¡nadie fuma, nadie fuma!).
El cine español además tiene más ejemplos de mujeres cineastas que la mayor parte de cinematografías, por cierto. Y siguen siendo pocas, demasiado pocas, y creo que hay que tocarle los huevos al machismo en los contratos, a los productores que deciden que “una mujer cómo va a escribir algo gracioso”, cosas así. Pero ¿a los contenidos? ¿Estamos idiotas?
Hala, por ponerte una pega te diré que el uso de “celuloide” como metonimia del “cine” en general me parece completamente admisible, igual que sigue habiendo noticias que “paran las rotativas” o se sigue aludiendo a los periodistas como “plumillas”. Por lo demás, standing ovation macho.
¡Qué suerte, tus comentarios a favor no están pendientes de moderación!
Es la ventaja de tener un enchufazo del quince, ¿tú no tienes?
Este comentario suyo también podría ponerse como ejemplo en la clase de psicología de barra de bar.
El sistema de moderación de comentarios no lo he inventado yo, es de WordPress.
[...] La culpa de todo la tiene el cine español bloguionistas.wordpress.com/2010/05/13/la-culpa-de-todo/ por skeletora2000 hace 2 segundos [...]
-Hola, llamamos de la editorial. ¿ya tienen listo el libro sobre igualdad de género?
-Si, en un par de días se lo mandamos
—————
-Oye Pilar, llamaron de la editorial para pedir el libro sobre igualdad de género.
-¡joder!, ya me dijo mi madre que dejara de ir al cine y me pusiera a trabajar
En realidad la imagen que proyectan los medios de comunicación y la publicidad aunque no la cambie de la noche a la mañana sí influye en la sociedad. Por eso ahora los machistas antes de soltar una barbaridad sueltan “yo no soy machista pero…” (igual que los racistas). Otra cosa es la tontería esta de ponerse a contar protagonistas y sacar estadísticas chorras.
Además se nota que es un estudio sesgado. Si hubieran incluido el cine porno habría subido mucho el porcentaje de directores masculinos que presentan protagonistas femeninas activas que toman decisiones.
Forma parte de una confusión entre la realidad y la virtualidad. Las personas y los colectivos perciben que el espacio en el que son visibles y reconocibles deja de ser la realidad (física) del encuentro en los espacios públicos (la calle, en general) para pasar a ser la realidad virtual de su representación en los diferentes espacios virtuales (ficción, redes sociales, publicidad, medios de comunicación, especialmente la tv). No se trata únicamente de que sociólogos, educadores, psicólogos, o profesionales de cualquier otra índole sesgada hacia la pedagogía valoren el uso pedagógico de los espacios de comunicación en detrimento del valor cultural de la ficción y la libertad de expresión, son las personas y los colectivos mismos los que perciben que quieren ser representados de la forma en que quieren ser reconocidos. Recordemos que la mirada del otro es esencial para reconocernos como reales. Y en la medida en que el espacio de encuentro deja de ser real para pasar a ser virtual (esas cinco horas diarias ante pantallas en lugar de ante personas) realidad y virtualidad se confunden, y personas y colectivos tienden a reclamar a lo virtual funciones que no le pertenecían. Esa es la confusión, en mi opinión, más profunda que no pensar que la gente es imbécil y no distingue lo que es ficción. No se trata únicamente de la estúpida impostura sexista pretendidamente feminista del surrealista ministerio de igualdad. Anécdota de una entrevista que leí ayer:
“periodistas y cineastas están imponiendo, desde esa libertad para elegir contenidos y enfoques, una cultura anticientífica por su propio afán revanchista contra la ciencia”
“El periodismo, el cine o la televisión no pueden estar en manos de gente que nunca ha estudiado física cuántica o bioquímica en la universidad. Le tienen miedo a la ciencia porque no la entienden”
“el estereotipo de científico loco sigue emergiendo sin problema. Hay que luchar contra eso.”
http://cnho.wordpress.com/2010/05/12/“nunca-como-ahora-ha-habido-tanta-divulgacion-cientifica-y-a-la-vez-tanto-desinteres-por-la-ciencia”/
Es un no parar.
Por cierto, normalmente se conoce como “transferencia”, no como “desplazamiento”.
Pues me parece muy atinado tu análisis… En efecto, ya es suficiente con que ocurre en la realidad, tiene que ocurrir también en la “representación” de esa realidad, que pasa a ser más importante que la realidad misma.
No sé de qué se sorprenden. La cosa está clara, estos libros, estos estudios, están hechos por dinero. Las instituciones tienen partidas que gastar en el temita este de la igualdad, y las gastan. Y a algún autor avispado se le ocurre usar el cine porque es popular y asequible al publico. Anda que no he visto yo temas de lo más variados aplicados al cine. En ponencias, en libros, en tesis, en cursos, en cualquier cosa. La psicología y el cine. Cine y política. El cine y el coaching. Y podría seguir hasta el infinito. La mayoría son infumables, claro, porque se sacan conclusiones sin ningún tipo de fundamento científico.
Hace poco tuve un debate parecido en otro contexto (Sobre videojuegos, concretamente, donde también se han hecho estudios parecidos) y yo maneje argumentos parecidos a los tuyos: ¿Tiene el arte el deber de intentar cambiar la sociedad o debe ser un reflejo de la sociedad? Yo, personalmente, me inclino por “Que cada uno haga lo que le de la gana”.
Por otro lado muy distinto, no me parece mal que se hagan estos estudios, sabiéndolos contextualizar claramente.
Obviamente la creadora la caga al poner la raíz del problema en el creador, cuando lo ajustado tendría que haber sido:
1. O afrontar el problema de la creación e intentar discernir si el creador es machista, si el creador se limita a reflejar una realidad machista, si el creador solo se proponía crear un producto de éxito en una sociedad machista, si el creador se proponía crear una catarsis, quien tomo la decisión última o porqué hay tan pocas mujeres dedicadas al cine… pero, claro, eso es mucho trabajo.
2. O publicar los “datos en crudo” y dejar que otros investigadores/as :P examinaran los mecanismos por los cuales se crea esa realidad… pero, claro, eso tiene poca gracia.
El tema de los videojuegos es distinto: mientras el cine tiene público de ambos sexos los videojuegos siempre han sido un medio enminentemente masculino y lo que es peor, exageradamente sexista, hasta el punto de diferenciar entre juegos para chicos o para chicas. Todas las películas que ha puesto Pianista de ejemplo las puedo disfrutar sin ningún problema, pero en los videojuegos hay una barrera de inmadurez que diferencia entre jugar al FIFA o jugar a “Barbie monta a caballo”.
Recomiendo este vídeo de Daniel Floyd, que tiene una colección de presentaciones animadas sobre como los videojuegos se encuentran en un momento de cambio, a poco de madurar como medio, y aquí trata el problema de la audiencia femenina en los videojuegos y todos los factores que repelen a las mujeres del formato:
Por cierto, está muy interesante lo que explicaba Muñoz del guionista de cómic, pero hay un tipo de guionista del que apenas hay nada de información o comentarios, que permanece totalmente a la sombra. Hablo, claro, del guionista de videojuegos; así que lo dejo aquí como petición, sabiendo lo muy dificil que puede ser encontrar un experto en la materia, y que, en principio, puede parecer algo menos atractivo a los habituales del blog. Pero seguro que lanzaba algo bastante extrapolable a toda ficción.
Precisamente el amigo con el que debatía, que intenta ser diseñador de videojuegos (Y se lo curra bastante, por cierto) también le cuesta encontrar información sobre la labor de los guionistas en ese mundillo; Osea que sí, que la cosa en ese medio esta muy chunga y si en este santo blog aportarais algo será muy agradecido.
La espera ha valido la pena. Me quito el cráneo. Ahora sólo falta que aparezca por aquí Inés París y mi felicidad será completa.
Rezo por ello.
Oremos todos juntos, hermanos…
[...] This post was mentioned on Twitter by El Teleoperador. El Teleoperador said: El artículo del día: "La culpa de todo la tiene el cine español", en Bloguionistas http://bit.ly/aw7XFF Grande @El_Pianista [...]
Jaja, pensé que lo de neurosis era una exageración, e iba a comentar algo (por eso de que también soy psicólogo; deformación profesional), hasta que llegué a lo de la encina y las acacias en “El bosque animado”… mi madre, cómo está el patio o, como dicen por aquí, como están las cabeciñas…
A mí me irrita, sobre todo, la premisa inconsciente que subyace siempre en este tipo de estudios: el público, la masa, no tiene conciencia de lo que es bueno y malo y nosotros, cierta élite intelectual, debemos enseñárselo. De ahí suele proceder ese término tan común últimamente de la “concienciación”.
No necesito ver en una película que a un machista se le afeen sus comentarios, se le haga el vacío, se le escupa, se le destierre a los Monegros, para tener mis valores sobre cómo tratar a los machistas. Tampoco necesito ver en una ficción a una mujer tomando decisiones para saber que las mujeres pueden hacerlo y lo hacen. Todo eso ya lo sé. Y si yo lo sé, que no soy especialmente listo ni despierto, cabe suponer que la mayor parte del público adulto tampoco lo necesita. Es decir, no necesita ser concienciado.
A esto se suma otra premisa igual de dudosa: funcionamos por imitación y copiamos todo lo que vemos, sin espíritu crítico alguno, espíritu crítico del que sólo dispone, de nuevo, cierta elíte ilustrada.
Y una tercera: que podremos cambiar la sociedad a través del cine español. ¿Pero no habíamos quedado en que el cine español no lo ve ni Dios? ¿Qué más da lo que muestre si no hay nadie en la sala para verlo? Sería mejor centrar tan loables esfuerzos de estudio en el cine que sí se ve, en el yanki, y en la cantidad ingente de mujeres que hay detrás de las cámaras y premiadas con un Oscar.
Creo que todo el rollo este de la paridad se basa en dos premisas erróneas:
1. Dado que en la sociedad hay 50% hombres y 50% mujeres
deberia darse el mismo porcentaje en todos lo ámbitos.
2. Si en algun ámbito no se cumple este porcentaje es
probable que se deba a discriminación.
Tomemos por ejemplo una empresa (digamos de informática).
En esta empresa sólo trabaja un 10% de mujeres,
lo que resulta muy sospechoso. Aqui hay discriminación.
Sin embargo si vas a cualquier facultad de informática, descubres que sólo el 10% de los matriculados son mujeres.
La empresa no está discriminando, simplemente no puede sacar mujeres informáticas de donde no las hay.
Otra cosa que me hace gracia es que si escribes un guión basandote en tu madre, una ama de casa que crió a cuatro hijos, seguramente te acusarán de haber creado un “estereotipo cultural”.
Deberia ser una mujer con estudios y una carrera de éxito, igual que en las peliculas americanas los jueces deben ser negros (aunque la pelicula esté situada en la guerra de secesión). Viva lo políticamente correcto.
me he hecho adicta de bloguionistas desde que Vigalondo lo mencionó en su blog, y en general todo lo que he leído por aquí me parece sumanente interesante a la par que entretenido. En este caso, estoy plenamente de acuerdo en que el estudio que mencionas es una basura, y que por supuesto la idea de cambiar el cine para que cambie la sociedad es una aberración chunga. Pero de ahi a afirmar que ya existe la igualdad, pues no. ni de coña. y soy escéptica en cuanto a la forma de combatir la desigualdad, la imposición de cuotas y similares no parece la mejor idea, pero insisto: no jodamos con que la igualdad ya existe. mosquea verlo escrito, créame.
Pues no se mosquee conmigo, que se puso por escrito en el 78. Constitución Española, artículo 14: “Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.”
Coño, entonces ¡el racismo no existe! Curiosas palabras para alguien que reclama aprender a distinguir la realidad de la ficción.
Ya puestos, constitución en mano, todo el mundo tiene trabajo y vivienda, nadie especula, no se produce indefensión judicial, los sindicatos, asociaciones y partidos políticos tienen una estructura y funcionamiento democráticos… Mira tú, y yo sin enterarme.
Pues nada, como existe el Estatuto de los Trabajadores, ningún currito ve pisoteados sus derechos laborales ¿no?
Usted perdone, Pianista, pero ese argumento suyo lo he oído con frecuencia en más de un bar.
PD: Siento que mi primera intervención en este blog, que leo desde hace tiempo y me encanta, sea para esto, pero hay cosas que claman al cielo.
De verdad que parece increíble que se puedan leer cosas así. Farándula lo ha explicado perfectamente y no llego a entender como se pueden confundir conceptos tan básicos.
Pianista, pianista, mira que me gustas, pero el argumento de que lo establecido en la Constitución de da tal cual en la sociedad, venga hombre… No me joda…
Yo creo que en España hay mucha gente que se la coge con papel de fumar y que hemos entrado en la era de alarmismo.
Hace poco llegó la crisis a la BBC. Decidieron despedir trabajadores y pusieron a 5000 personas en la puta calle. A alguien se le ocurrió preguntarse sobre la naturaleza humana de los despedidos y descubrió un dato, que al menos a mi me sorprende: 4.500 mujeres despedidas y 500 hombres. Es obvio que las mujeres eran unas cenutrias y sus compañeros varones unos brillantes cerebros.
La igualdad no existe en España. Y quien diga lo contrario está muy mal informado. Existe la igualdad teórica, pero no práctica. En España hay una brecha salarial del 30%, cosa que sólo ocurre por cierto en la empresa privada, no en la pública que se accede mediante oposición. ¿Por qué? Porque las mujeres listas trabajan en la empresa pública y las tontas como yo en la privada. Está clarísimo, ¿no?
El problema es cuando nos enfrentamos a empresas privadas que se financian con dinero público, como son las productoras de cine. Dinero de mis impuestos y del 50% de la población que son mujeres y que como yo pagan sus impuestos. Que con el dinero de mis impuestos subvencionen películas donde se denigra a las mujeres (osea a mi) donde no se condena los comentarios machistas o la violencia gratuita a las mujeres, es algo que me toca los cojones, como me preocuparía que con el dinero público se financien películas donde se insulte a los negros. La libertad de expresión debe existir en España y tenemos la suerte de que exista. Pero de ahí a que se financie con dinero público obras que insulten la inteligencia de la mitad de la población hay un trecho.
Los alemanes piensan que en su país no hay violencia machista y que sí la hay en la bárbara España. Pero lo cierto es que en España mueren alrededor de 30 mujeres al año por violencia de género mientras que en la civilizada Alemania rondan los 80. Una cosa es como nos percibamos y otra muy distintas es cómo somos realmente. Las estadísticas son cuales radiografías y más que poneros a la defensiva, a los guionistas esto debería daros ideas. Las mujeres no somos bichos raros, somos un target como otro cualquiera.
PD. Iba a firmar con mi nombre verdadero, pero como aquí nadie lo hace no voy a ser yo la gilipollas…
Por concretar un poco: ¿Podrías decir el título de una película reciente española que consideres machista? Y no hablo de su producción, sino de su “mensaje”.
¿Y alguna película española reciente que sea feminista?
La cosa es muy clara, lo has explicado de putifa con el ejemplo de la BBC (aunque no sea una empresa española). Que en la sociedad la mujer, a efectos prácticos y hablando de forma general, siga estando minusvalorada respecto al hombre, no tiene nada que ver con hacernos creer que el cine español que se hace ahora es el mismo que se hacía cuando Alfredo Landa se ligaba suecas.
Comentas lo de las empresas subvencionadas. Y yo me pregunto: ¿Por qué se debe premiar a las películas dirigidas por mujeres en busca de una supuesta igualdad y no hacer lo mismo en la sanidad o en la educación? ¿Cuantos enfermeros hay por enfermera, cuántos profesores de primaria hay por profesora? La cosa es sencilla. Me parece que la igualdad debería enseñarse en las escuelas y promoverla castigando las injusticias, pero de ahí a teledirigir contenidos en el cine español y a promover un sexo frente a otro, hay un trecho.
Estoy produciendo un cortometraje de comedia que vamos a rodar el próximo fin de semana en Bilbao y la inmensa mayoría del equipo técnico es masculino. Te puedo asegurar que no nos hubiera importado lo más mínimo que fuera al revés. Pero qué le voy a hacer si mis contactos (y los que me han pasado) tienen pito. ¿Es malo eso? ¿Mereceremos menos una hipotética subvención que un corto rodado por mujeres? Yo creo que no.
Se me olvidaba. Los protagonistas también son hombres. Pero es que lo ha escrito y lo dirige mi hermano, y se ha inspirado en él mismo y en nuestro padre. ¿Qué le vamos a hacer? Para el próximo le diré que se inspire en su mujer y en su suegra, y que lo dirija nuestra madre.
Lo que está claro es que a nadie que escriba por aquí le importaría lo más mínimo que más mujeres dirigieran películas.
Yo cuando voy al cine sólo pido una cosa: una buena historia. Como si la ha dirigido un/a chimpancé.
Cosa que a veces pasa, o parece que pasa
Sí, bueno, hay tantos chimpancés en tanto sitios… No sólo en el cine, en la tele, en la literatura, en el periodismo, también detrás de un mostrador, de la mesa de un despacho, en el Congreso de los Diputados…
Como decía aquél, cuánto gilipollas y qué pocas balas. O el otro, eso de que sólo hay dos cosas infinitas y una de ellas es la estupidez humana.
Jajaja. No hay encinAs ni acaciAs en “El bosque animado”, qué cabrones machistas.
I LOL’d
Yo creo que la señorita Brito se limita a informar sobre el libro de marrás… la culpa de que haya gente que crea tal o cual cosa no me parece suya…
Lo meapilas del siglo XXI no huelen a sacristía…
Yo creo que nunca hay que confundir personaje con punto de vista. Creo que es un error atribuir al cine obligaciones políticas, como dar “buen ejemplo”. Eso sí, cuando veía a Resines liándose con una tía buena jovencita detrás de otra en los Serrano, yo pienso eso, que es ciencia ficción. Pero de todo tiene que haber en la viña del señor (o de la señora.)
¿Sabes? Resines también pensaba que era ciencia-ficción. ¿Y sabes otra? Esa serie, en ese tramo de hiperactividad ligotera de Resines… estaba regida por mujeres.
La situación es mucho más compleja y profunda que cualquier tono misógino en respuesta a una ponencia supuestamente sexista, apenas porque aborda la realidad en la perspectiva del celuloide, también yo utilizo el término, es muy poético.
Para suerte o desgracia, cualquiera se puede dar el lujo de criticar un medio de comunicación poderoso y accesible, en eso también radica la grandeza del cine, nadie queda inmune a su influencia, por tanto cualquier comentario es legítimo: Nos guste o no nos guste, esté cierto, o esté errado. Es simplemente legítimo.
Para algunos cineastas (algunos de ellos verdaderos genios del Séptimo Arte) el cine ya tuvo obligaciones políticas y muy bien reivindicadas, por cierto, pero eran otros tiempos… vivimos un momento de inercia social, de crisis de ideologías, de pérdidas de valores, pero es estúpido culpar al cine.
La idea de “cambiar el cine para que cambie la sociedad” no es “una aberración chunga”. El Neorrealismo italiano reflejaba la sociedad críticamente y el propio Glauber Rocha, en su manifiesto “La estética del hambre”, afirmaba: “… el cine debe cumplir su función social como espectáculo, pero debe movilizar al mismo tiempo la conciencia del espectador…” Y esto fue en los 60′…!
En arte se toma partido siempre, querámoslo o no, es un asunto que nos trasciende porque somos sujetos actuantes y repetimos consciente o inconscientemente nuestro entorno vivencial en nuestras ficciones. No caigamos en la trampa del “ninguneo”, porque es absolutamente naif y poco profesional… a estas alturas!
Claro que el cine toma partido siempre. Es imposible no hacerlo. Pero eso no quiere decir que el partido que tome deba estar prefijado. Creo que Kano lo ha explicado muy y no se trata tanto de que los contenidos de las películas deban movilizarnos como de que los colectivos DESEAN VERSE REPRESENTADOS de determinada manera en el mundo virtual, aunque ese mundo virtual no coincida con el real. Un ejemplo: una mujer no quiere ver en una película que se denigra a personaje femenino por se siente “representada” por ese personaje de ficción y, por ello, denigrada también. No quiere ser denigrada “virtualmente” aunque sepa que, en la realidad, esas actitudes existen.
Hablando de estudios sobre machismo en videojuegos, un post clásico:
http://blog.adlo.es/2006/08/con_el_dinero_de_los_demas_1_s.html
http://blog.adlo.es/2006/08/con_el_dinero_de_los_demas_2_h.html
http://blog.adlo.es/2006/08/con_el_dinero_de_los_demas_3_l.html
http://blog.adlo.es/2006/08/con_el_dinero_de_los_demas_4_t.html
http://blog.adlo.es/2006/08/con_el_dinero_de_los_demas_5_l.html
Con lo de “aberración chunga” no pretendía rechazar la idea de que el cine aspirara a cambiar la sociedad – si no más bien a que alguien pretenda imponer unas reglas de lo que es políticamente correcto en las historias que luego se convierten en películas. Eso no nos quita el derecho como espectadores a odiar ciertas películas por la razón que sea. No todo va a ser cine neorrealista italiano, no? La idea puede ser divertida hasta que pensamos en lo que ocurre en Corea del Norte. No pretendo comparar a la gente que ha publicado ese estudio con el régimen coreano, sólo digo que analizar las películas como si fueran hechos objetivos y un relfejo de lo que queremos en la sociedad es de una simpleza supina.
E insisto en que de ahí a afirmar que existe la igualdad en la sociedad hay un gran trecho. La constitución también nos garantiza una vivienda, no jodamos.
Lo políticamente correcto es pretender que los espectadores no cuestionen nuestro trabajo. Y hablo de espectadores, para referirme de manera general a todos aquellos que recurren al cine o la TV para ejemplificar otros contenidos.
Es legítimo que cualquier espectador cuestione el cine, justamente porque “moviliza conciencias”, es un hecho que no pierde vigencia y nada tiene que ver con lo prefijado.
El problema no es si esos colectivos se ven o no representados de la manera que esperan. Lo esencial es crear un cine que provoque, que interese, que polemice. Si una mujer es agredida en un filme, el hecho no pasará inadvertido, eso es movilizar conciencias, creo en el efecto catártico del cine.
Lo que le faltaba al cine español!!!! que le tachen ahora de discriminar a las mujeres. Con razón se dice aquello de “A perro flaco todo se vuelven pulgas”. Me ha encantado el comienzo de la periodita…”Si los marcianos llegaran a la tierra y empezaran a visionar el cine español…” Supongo que primero tendrían que discriminar a traves de los sentidos si esa visión les producía atracción ó rechazo. Y quién sabe si al final optarían por reproducir el patrón de muchos terrícolas de no visitar las salas. Cómo para subordinar encima el supuesto talento y mérito, de los trabajadores del cine, a la paridad de sexos. Qué disparate.
Sin embargo, se puede sacar una lectura positiva y no deberiamos subestimar estos estudios sociales, cuyas investigaciones empíricas, tienen su fundamento. Al margen, de que sean discutibles las orientaciones a seguir, lo importante es que parten de una realidad concreta y observable, aunque sus conclusiones no sean infalibles y estén sujetas a revisión. “Al analizar las películas españolas del 2000 al 2006 el equipo de investigación encontró un modelo patriarcal como forma de entender el mundo y esta uniformidad ideológica sostiene una visión social como única y natural”.
Quizás aquí esté la clave y esa visión social profundamente arraigada, se proyecta inconscientemente al crear una história, como lo más normal del mundo. Pero,¿Se pretende retratar simplemente a los personajes y a la sociedad, en general, sin poder evitar caer en los tópicos de siempre ó falta imaginación para invertir los roles y esteriotipos, que difieran de esta visión social? ¿Influye este fenómeno en el público, produciendo también un rechazo inconsciente en el espectador? El cine no se crea sólo para la complacencia de directores y guionistas, se crea fundamentalmente para el público e influye en éste de forma irremediable para bien ó para mal. Negar esta influencia y responsabilidad con el público, no deja de ser una forma de mirarse del ombligo.
¡Jajajajajaja! Reconocedlo,pillines. En el fondo mola mazo indignarse a tope con alguien que cree seriamente en la capacidad de transformación social del cine Español, ignorando la terrible verdad de qué relevancia puede haber en una cinematografía que necesita las subvenciones para poder subsistir, por mucho que se quisiera .
Ains,si no os conociéramos…
proyecto mk ultra
Sorprendido por algunos comentarios, hago tres pequeñas pregunta:
1) ¿Le ha dado la sociedad a alguien, cineasta, lobbista o político, permiso para cambiarla?
2) ¿Quién le ha dicho al Prometeo de turno (cineasta, lobbista o político) que él tiene la capacidad y el discernimiento necesarios para cambiar la sociedad?
3) En caso de que ese cambio en la sociedad, sea para peor… ¿Existe un método para exigir al Prometeo de turno reparación por sus desmanes? ¿sería posible aplicarle el seppuku o hara-kiri?
Un saludo.
En realidad es una obviedad que cualquier manifestación de tipo cultural con proyección social ha sido historicamente utilizada con fines propagandísticos, aleccionadores, conductistas o pedagógicos o lo que se quiera. Lo que resulta chocante a estas alturas es que se diga, y además en voz alta. El ánalisis objeto del post, es como muchos de caracter sociológico, simplista. Claro que dice verdades, pero se podría hacer otro análisis paralelo del cine español diciendo todo lo contrario, y seguiría sin equivocarse. Pretender que un creador tenga semejante capacidad de abstracción para escribir una obra ajena a la realidad en la que vive, es absurdo, y pretender que un creador esté al servicio de determinados valores contemporaneamente en uso, no por racionalmente digerible, deja de ser también otro absurdo.
También sorprendida por la cantidad de insinuaciones bastante maliciosas sobre quien paga a quien. Supongo que nadie puede pretender que todos los autores de este país se conviertan de la noche a la mañana en Michael Moores… y, aunque entiendo que siempre habrá servidumbres, me parece algo bestia insinuar que la mayoría escriben a dictado.
Estoy muy de acuerdo con varias comentaristas que apuntan que la desigualdad existe, cualquier mujer en su vida cotidiana, laboral o personal puede verlo. Pero me parece un despróposito realmente decir que el cine español actual la fomenta.
[...] Bloguionistas lo explica, “la culpa de todo la tiene el cine español”. [...]
Lo obvio reafirma su vulnerabilidad desde la subjetividad de las interpretaciones.
“Movilizar conciencias” no significa unilateralmente hacer cine a lo Michael Moore, resulta un desatino traer a colación el manejo ortodoxo de la expresión. (Ejemplo elocuente: Michael Moore realizó un documental en Cuba hablando de la generosidad del servicio de salud público cubano y los dispensarios para la población están un asco, ni hablar de la falta de medicinas y otros etcéteras que todos conocen). M.M es un ejemplo solo para aquellos que ven exclusivamente una cara de la realidad.
Ejemplifico con un tipo de cinematografía que son clásicos de la historia del cine por su autenticidad y creatividad, recordando que para estos cineastas, NO era “una aberración chunga” la impronta social del cine e inmediatamente arriban los paladines del neoliberalismo. Estamos hablando de cine, no de revoluciones sociales.
Los valores se transfieren invariablemente porque nadie puede vivir en abstracto y ajeno a su realidad: Es que estamos hablando de lo mismo!
Justamente por ser un análisis simplista que aquí se ha rebatido tanto. El debate que ha generado el Post es lo que es realmente importante, que para eso el pensamiento no es uniforme y estamos en un Estado de Derecho.
Por último respondiendo con el mismo tono escabroso de otro comentarista: No existen los permisos ni para “cineastas, lobbistas o políticos”, ni para Reyes o Generales, porque de Fouchés están empedrados los laberintos de este mundo!
Pero como no me gusta ser mala, quiero armonizar mi comentario parafraseando: “la palabra es fuente de malentendidos”
Si, Hortensia, si realmente hablamos de lo mismo. Claro que no existe solo un M Moore, también el cine está repleto de Costa Gravas y otros. Al igual que esta repleto de excelentes películas al servicio de la propaganda más descarada venga de donde venga, desde el cine bélico de los 40 y 50 hasta las películas de la guerra fría como pueden ser algunas de Gene Kelly o las más asctuales sin ir más lejos la de la oscarizada Bigelow, y mujer por cierto, con su Tierra Hostil, donde los malos ya han dejado de ser rusos a ser árabes en general.
Y ni te cuento el día que llegue al mundo del cine la pesadilla que supone en el de la literatura que conozco algo mejor, la demonización de los auotes basándose en sus trayectorias personales al margen de su obra.
Desde luego estudios se pueden hacer de casi todo, pero pretender que además sirvan de llamada de atención con el propósito de enmendar la plana, a estas alturas, resulta cuanto menos chocante.
[...] Bloguionistas lo explica, “la culpa de todo la tiene el cine español”. [...]
No entiendo porque se tiene que calificar el estudio sociológico de “simplista”. ¿Acaso los comentaristas hemos leido el informe completo? Yo nó y tampoco he visto esas 40 películas, objeto del análisis, pero, si hay unos profesionales, que lo hacen con los metodos indicados y han establecido esas correlaciones, me consta que estará fundamentado y validado en la propia investigación. Se podránn hacer otros estudios paralelos, tomando otras variables distintas, sin estar equivocados por ello, evidenciando otra verdad y sin contradecir tampoco estos resultados. Y si de verdad llegaran a contradecirlos, ese estudio todavía está por llegar, ya hablaremos entonces. Lo que en principio parece simplista y sesgado son nuestras opiniones y comentarios.
Por lo general, estas investigaciones suelen evidenciar alguna verdad incómoda, para algún sector de la sociedad. Y Las dos opciones son:
1-Ponerse a la defensiva, calificar el estudio de simpleza, confundir la parte con el todo y manifestar con victimismo, que el cine español tiene la culpa de todo. ¿Actuariamos del mismo modo si los resultados de la investigación favorecieran nuestros intereses?
2-Tratar de explicar y reflexionar, como haccen algunos comentaristas (Kano y Hortensia son algunos de ellos) porqué se llega a estas conclusiones y porqué se produce esta situación. Qué factores influyen en ello y no ver absurdo, que el cine español tenga su parte de responsabilidad con la sociedad, dado que son los cineastas los que recrean en la pantalla, escenas de la vida cotidiana, temáticas recurrentes ó nó, actitudes, conductas, estilos de vida…enfín, ese tipo de cosas.
Por supuesto, cada cual es libre de elegir la opción que más le acomode, pero los hechos objetivos del estudio, siguen estando ahí.
Y por simplificar la respuesta a algunas cuestiones planteadas en el post, en un estado de derecho, la sociedad da permiso a los políticos y a los cineastas, en la medida que respalda sus programas y creaciones en las urnas y en las salas, respectivamente. Cuando este respaldo no se produce…puede deducirse de forma simbólica, que la sociedad deniega su permiso y que está pidiendo a gritos un cambio. Parece probable, que el método que garantiza la capacidad y el discernimiento de políticos y cineastas, para cambiar la sociedad, sea el experimental, por ensayo y error. Cuando unos programas y unas creaciones no funcionan, se cambian por otras.
Creo que toda esta historia de la simplificación viene dada porque el autor del Post no se refiere únicamente al estudio de marras. El autor ensambla la reflexión del artículo que hace Sara Brito, “Machismo de celuloide”, en Público.es, sobre el editado estudio sociológico “Cine y género en España”, coordinado por la socióloga Fátima Arranz.
Cuando se extraen diversos textos de fuentes afines, pero no iguales, para ejemplificar: Sinopsis del libro, palabras de la directora que presenta el libro, citaciones del libro, opiniones de la periodista sobre las citas del libro, etc… se originan confusiones sobre lo que se dijo y quien lo dijo. Existe precipitación en un análisis que requiere más tiempo y reflexión.
Lo que más me ha molestado a mí, sin embargo, no es la reclamación que el autor del Post desmenuza, o las ya conocidas y no por ello menos vigentes, reivindicaciones de nuestro sexo. Lo más patético, a mi modo ver, es pasar por alto la injusticia que se hace con el director Vicente Aranda:
… “En esta línea, los directores varones se interesan mucho menos por desarrollar personajes femeninos que tomen decisiones: un 41,3%, frente al 92,3% de las mujeres. Y cuando las toman, en ocasiones se revisten de arbitrariedad y desvarío. Sucede en la Carmen de Vicente Aranda, que desarrolla el mito de forma inversa a “la libertad consciente y reivindicativa de la Carmen de la ópera de Bizet. El de Aranda es un personaje que no despliega ante los espectadores su libre albedrío, sino sus histerias y sus incongruentes caprichos”, reprocha Aguilar….”
Como es posible decir esto del realizador de “Libertarias”, “Cambio de sexo”, “La Pasión Turca”, “Amantes”, “Juana La Loca”…, entre otros. Les puede hasta no gustar el cine de Vicente Aranda, pero este gran realizador ha dedicado buena parte de su filmografía a personajes femeninos, con sus pasiones, sus virtudes, sus defectos, “sus histerias o sus caprichosos” y por qué no? Ha sido un cine donde los personajes femeninos brillan en oposición y contraste frente a personajes masculinos. Otro dato revelador de como es injusto, incompleto y simplista el planteamiento del artículo del Público, cuando hace referencia al estudio sociológico; lo que no quiere decir, que no sea cierto que vivimos en una sociedad marcadamente machista.
Y se formó en todo este trabalenguas tremendo “Arroz con Mango”…!
[...] Bloguionistas lo explica, “la culpa de todo la tiene el cine español”. [...]
Precisamente, mis comentarios anteriores estan basados en su primer párrafo, Hortensia. Por ello, me refería al sesgo en nuestras opiniones. Y nada tengo que objetar a su justa reivindicación de Vicente Aranda, que cómo bien argumenta ha dedicado una buena parte de su filmografía a personajes femeninos. Sólo por ésto, ya no merece que se haya hilado tan fino con “Carmen”, ni que la periodista lo destaque como ejemplo, entre los abundantes que se supone debe haber.
Y por cierto, que indigesto el arroz con mango…
Si Aranda les parece cuestionable no quiero ni pensar como saldría parada de este tipo de ánalisis “Belle de Jour” de Buñuel, por poner un ejemplo así un poco bestia.
A mi como mujer la verdad me importa más que haya más mujeres en las cúpulas de los sindicatos, que sentadas detrás de las cámaras.
Yo creo que nos olvidamos de lo principal. El cine no es un servicio público, sino un medio artístico y de entretenimiento, y creo que teniendo eso en cuenta carece de sentido hacer reproches a quienes hacen cine sobre si hay más cantidad o no de argumentos feministas, personajes femeninos protagonistas, mujeres directoras o lo que sea. Y me parece muy peligroso, como dice Pianista, confundir lo que dice un personaje con la ideología del director, porque son miles las películas donde los personajes protagonistas son moralmente ambiguos por no decir despreciables, y no por ello hay que censurarlas.
Por esa regla de tres debería vetarse cualquier película donde el protagonista, hombre o mujer, sea un policía que se salta las normas, un psicópata, un genocida, un violador, un maestro sádico, un terrorista, un soldado al que se le va la pinza, un conductor que se salta los semáforos o cualquier otro tipo de personaje que realice algo que consideremos negativo.
Amigos, el cine tiene como fin contar historias, unas mejores y otras peores, pero no educar o corregir conductas del público. Creo que para eso ya tenemos escuelas, padres, madres y, sobre todo, leyes.
La paridad tampoco es algo positivo en si mismo, sino la igualdad de oportunidades. Yo siempre hablo desde mi corta experiencia, pero creo que muchas veces todas estadísticas se pervierten a favor de un discurso determinado. Yo he estudiado dirección, y de mis 14 compañeros el último año sólo había uno que fuera mujer, y no porque la escuela hiciese una criba por cuestiones de sexo, sin porque simplemente no se matricularon más mujeres. Y esa proporción es muy similar a la de cursos anteriores y posteriores. En cambio la proporción aumenta en interpretación, montaje e incluso dirección de fotografía. Asumamos que a veces se trata de una cuestión vocacional y no de discriminación, del mismo modo que hay más mujeres dedicándose a biblioteconomía, filología, medicina o derecho.
No entiendo el debate y esa manía con buscar fallos donde no los hay. Lo que debería trascender en un periódico o un estudio sobre el machismo son casos contrastados de discriminación por cuestiones de sexo, no simples estadísticas a las que interesadamente se da una valoración moral.
Si a una mujer se le niega una subvención por cuestiones de sexo en igualdad de condiciones que a un hombre al que sí se la dan, entonces hay un problema, si no, no. Si un productor veta a una directora por ser mujer (y no porque no le interese su película) entonces hay un problema. Si se despide a una directora de fotografía por ser mujer, entonces hay un problema.
Si de estadísticas se trata, me gustaría qué porcentaje de mujeres que quieren ser directoras acaban haciendo un largo y cuantos hombres de los que quieren dirigir acaban haciendo lo propio. Me temo que la estadística no sería muy distinta.
Sí, el cine tiene como fin contar histórias de muchas formas distintas, a traves de los distintos géneros y uno de ellos es también el social y comprometido con la sociedad. De manera, que no es erroneo hablar también de un cine con vocación de servicio público, además de entretenimiento. Por su puesto, no hay obligación real de ello, ni antes, ni después de este estudio sociológico. Yo tampoco entiendo este debate, ni esa forma de buscarle tres pies al gato. Se trata sólo de una llamada de atención sobre unos hechos objetivos, que reflejan que la discriminación de la mujer (una realidad que se sigue dando en algunos sectores de nuestra sociedad) en el cine se observa en dos ámbitos:
1- el de las trabajadoras del cine (éste ya se ha discutido y no presenta mayor relevancia. Hay profesiones que son elegidas mayoritariamente por hombres. Soy mujer y para mi la paridad de sexos, no deja de ser otra forma de discriminación)
2- El otro ámbito es del las mujeres que aparecen en los contenidos fílmicos. ¿Pero, porque molesta tanto que se diga esta verdad? ¿Pero, va a sorprenderle a alguién que se diga ésto, cuando lo marginal y el sexo, con todas sus variantes siguen siendo, en el cine, los recursos más explotados en la mujer, protagonista ó secundaria? ¿Quién ha deducido que el estudio concluye, así sin más, que los directores son unos machistas? No creo que la socióloga concluya esto y yo, tampoco creo que lo sean, al menos de forma consciente. ¿Qué narices tendrá que ver que la responsabilidad y la influencia que el cine pueda tener con el público, sean impedimento para crear películas de época, ficciones de terror…? ¿Acaso no se toma partido en ellas, no se transmite un punto de vista y una actitud, un ensalzamiento ó una condena?
Es asombroso cómo puede llegar a distorsionarse una noticia. Pero, más asombroso todavía es “el interés político” de la ministra, supongo, la misma que defiende que las televisiones financien el cine (que las cadenas inviertan el 5% en películas), la misma, que ha manifestado en este estudio “La imagen de las mujeres que transmite el cine va incluso por detrás de la sociedad y no refleja los avances sociales”. La misma ministra, que lo mismo dá un caramelo, que una regañina. Y claro, con semejante regañina uno se pilla una rabieta.
Lo mismo: Claro que el cine no es un servicio publico y nadie decide a priori trascendencias socio-historicas, ni nada por el estilo. Porque es ARTE!
Lo que no podemos es, reclamar nosotros porque determinado grupo de sociologas haga un estudio desde su punto de vista, porque ellas NO HACEN ARTE. De ahi que, es igualmente legitimo para los cineastas su derecho a realizar SU CINE, como las sociologas hacer SU INVESTIGACION SOCIOLOGICA sobre su punto de vista apenas SOCIOLOGICO y no ARTISTICO. Son areas diversas del conocimiento y se rigen por diferentes criterios.
DISCULPEN HOY ESTOY EN UN TECLADO DINAMARQUES, SIN ACENTOS.
Me encanta cuando el debate se reduce a “están en su derecho de”. Pues claro que es legítimo para las sociólogas hacer una investigación sociológica. Lo que no es legítimo es que esa investigación sea tan sesgada, y tan descaradamente orientada a confirmar una tesis previa que parte de una perspectiva totalmente distorsionada, y por lo demás, muy interesada políticamente.
Pero estar en su derecho, están. Igual que nosotros estamos en nuestro derecho no sólo de reclamar, sino de dejar en evidencia el nivel de ridículo en que se incurre cuando se encarga, se paga, se publica y se ensalza semejante insulto a la inteligencia.
El debate no se ha reducido, se ha ramificado por diferentes puntos de vista.
Toda investigación hecha con estadísticas, es sesgada y orientada. El punto de partida es una hipótesis a ser demostrada. Las Ciencias Exactas son el único terreno donde la verdad no se tuerce por la subjetividad y/o la mentira.
Otra vez: existe legitimidad independientemente de ser errada y simplista la dichosa ponencia.
Usted se ha tomado el derecho de escribir su Post y no es eso lo que esta en causa, es el derecho de los otros a escribir lo que deseen independientemente de estar errado.
Lo mismo: Estamos en un Estado de Derecho.
Buscaré el libro para ver que otros errores tiene, no quiero formarme un criterio
unilateral desde el punto de vista de una reseña periodística. A mi no me encantan las diatribas de las verdades absolutas…
Mucha Suerte, Compañero!
Ah,no se preocupe,hombre.Envíe este link a la susodicha para que respire tranquila y aliviada al verificar que el impacto social del cine Español en su sociedad es practicamente nulo, y por lo tanto, está exento de todo peligro:
http://ecodiario.eleconomista.es/cine/noticias/2148571/05/10/Sin-el-dinero-de-la-television-el-cine-espanol-desaparece.html
Por otro lado, el link que he puesto también va referido a la dedicatoria via Twitter acerca del presupuesto de las subvenciones, pues, si bien no miente, tampoco dice la verdad. Y queda así un poco raro ir quejándose luego de ” perspectivas totalmente distorsionadas, y por lo demás, muy interesadas políticamente” .
Totalmente de acuerdo con usted Hortensia, en que el debate no se ha reducido, se ha ramificado. Y no quiero pensar, que hubiera ocurrido si el estudio lo encarga Esperanza Aguirre.
Pero bueno, si los pelotaris o la danza con palotes están subvencionados… si al lado de mi casa en Barcelona han construído un centro “De las Artes Tradicionarias de Catalunya” o algo parecido que no quiero ni imaginar lo que habrá costado, ni lo que costará mantenerlo habida cuenta de su capacidad y de la cantidad de gente que entra y sale cada día…. a mi, que por ejemplo me interesa nada el floklore… ¿porqué tanta tontería con el tema de las subvenciones al cine?. Es de lo más razonable que se subvencione, al igual que se subvenciona la industría en general y especialmente cualquier sector con proyección exterior… que haya dinero de por medio tenga que suponer matematicamente que todo el mundo es un vendido me parece una boutade.
Estoy de acuerdo con Hortensia en todos sus razonamientos siempre bastante impecables, pero también con el Pianista… que se hagan estudios de estas características es una opción de mayor o menor interés sociológico, que se hagan con una determinada intencionalidad política es, dadas las premisas de las que parte y se desarrolla el estudio, a estas alturas, ligeramente agotador.
Y dime, ¿ha cambiado algo esa política? Las películas españolas siguen generando butacas vacías, los mismos comentarios despectivos acerca de su calidad y la más mínima empatía con el espectador. Nunca se cuestionan sus responsables por que los problemas de una mujer en Colorado crean más cercanía con el público que una de Carabanchel. Tú puedes preguntarle a alguien alguna imagen mítica del cine norteamericano y te responderán sin problemas. Hazlo con una española y tendrán dificultades.
Solo hay interés para diseñar más y mejores mecanismos de recaudación obligatoria de dinero vía estado. Nunca el arrojo suficiente para cambiar todo y que ese dinero venga de forma voluntaria por el espectador. La temática es muy pobre y aún espero alguna película dedicada al tran traído cambio climático; se denigran las tradiciones culturales (no hay más que ver cuanto aparece Calderón de la Barca,Lope de Vega,El Quijote,etc en IMDB mientras los yankis nos encasquetan a Shakespeare en comedietas estudiantiles);en cuanto a películas históricas o fantásticas,no hace falta que diga el desprecio o la desidia a producirlas.Ya lo dijo una vez Vigalondo. Y bueno,personalmente, aún me pregunto porque nadie ha hecho algo sobre Blas de Lezo, o sobre la escuela de Salamanca. Ignorancia y desidia, lo dicho.
Bueno, Cris, respecto a las subvenciones que recibe el cine, supongo que está en su derecho de recibirlas, al igual que el espectador está en su derecho no solo de reclamar un mejor cine, sino de dejar en evidencia el nivel de ridículo, en que se incurre, cuando se produce, se subvenciona y se ensalza….mejor, no sigo.
Tal como apuntaba en mi anterior comentario, es chocante que se tilde la ivestigación de interesada políticamente. ¿Sabe cómo defendió y justificó la Ministra de cultura la polémica medida de que las cadenas inviertan el 5% en películas? “Las televisiones tienen una obligación de servicio público y una obligación de difusión de la cultura y de todo lo que tiene que ver con nuestro patrimonio cultural y con la identidad, de ahí que exista una medida como el 5%”. ¿No cree que el cine tendría que justificar con parte de sus creaciones que exista esta medida? ¿O es tan independiente y tan autónomo, que puede seguir creando a su libre albedrío?
Osito Teddy:
No estoy al tanto 100% de lo que ocurre en España, pero No creo que vuestro cine o vuestra TV sean así tannnnnn malos. Frente a las cosas mal hechas siempre existen trabajos de excelente calidad, que confirman la regla de las excepciones.
Es bueno que la gente se cuestione cosas, que exista la crítica, los debates, los estudios sociológicos aunque sean por naturaleza incompletos o sesgados, porque inexorablemente siempre se produce un salto cualitativo.
Insisto hasta la pesadez sobre la necesidad de ilustrar opiniones, TAMBIÉN con las historias del patio, porque una gran mayoría de los que trabajamos con guiones tenemos tendencia para ejemplificar y compararnos APENAS con filmes y series norteamericanas. Se crea un embudo de comparación que no tiene sentido porque todos sabemos que son dos realidades diferentes: una industria con una tradición mayor, presupuestos de otra envergadura, millones de espectadores de diversos orígenes culturales, distribución poderosa que monopoliza las mejores salas del mercado, batallones de creativos, gente talentosa de otras latitudes que se suma al carro de lo anglosajón y los eternos etcéteras… Las perennes comparaciones son un rasero de doble filo y hasta una injusticia con ustedes mismos. Porque sí existe Cine y TV español de calidad, aunque no sea en su totalidad.
Además, también los norteamericanos hacen mucha porquería, pero es curioso, siempre que nos referimos a ellos, escogemos GENERALMENTE, lo mejor.
Les cuento una pequeña anécdota. Hace once años aproximadamente, asistí de jurado a un Festival de cine en el Algarve, la inmensa mayoría eran portugueses, brasileros, algunos españoles, unos pocos africanos de habla portuguesa y apenas dos norteamericanos. La conferencia de prensa se dio toda en inglés! para mí era inconcebible estar en Portugal, con un auditorio mayoritariamente lusófono y tener que conferenciar en inglés. Cuando mi turno llegó, como es evidente, me negué a hablar en inglés y pedí que el traductor de los convidados hiciese su trabajo. El director del Festival me odia hasta hoy.
Y AHORA SÍ ME FUI DEL TEMA, PERO INDIRECTAMENTE ES UNA PARTE DEL TEMA. Tenemos por costumbre la venia para los extraños y el látigo para los nuestros…
Y QUE VIVA EL CINE ESPAÑOL! Un poco de EGO, no viene nada mal porque en ocasiones, es absolutamente imprescindible LEVANTAR LA MORAL!;-)
Pero es que estar debatiendo a estas altura sobre lugares ya tan comunes como que “el cine español es una mierda” y “y encima de serlo vive de las subvenciones” es agotador… y tan o más simplista que el intento de diagnosticar la desigualdad de género a través de un estudio donde se infiere que, por el hecho de que un alto porcentaje de directores sean hombres, el resultado es necesariamente una visión machista de la sociedad, lo que, tal y como lo veo, supone partir de una visión ya bastante sesgada del tema.
Hace ya mucho tiempo que el cine español se ha sacudido de encima muchas tonterías, y es de esperar que las producciones nacionales para TV sigan por el mismo camino. Como personalmente me fastidian las etiquetas, no leo “literatura femenina” ni veo “cine español” ni pienso que ver cine sueco sea el sumun, ni que por ser argentina me va a llegar más la película…. veo y leo lo que me parece interesante venga de donde y de quien venga. Que existe una industria de cine española, desde luego, que hay que fomentarla en lo posible, también. Que exista el”cine español”, así dicho, con denominación de origen, pues no lo creo, y sería una pena limitarlo en ese sentido. Las historias suelen ser universales, se nutran de donde se nutran. Por eso el intento de “cosificación” del manoseado estudio resulta, en mi opinión,trasnochado e inquietante.
Cris, menos mal que alguien como Almodóvar es reconocido como cineasta español, que hace un cine muy español y por tanto su universalidad es patente y reconocida.
Cris, la entiendo perfectamente, a usted no le gusta el folclor y además, la identidad “es un lugar extraño”, estamos todos reactualizando las categorías desde que surgió la idea de la Aldea Global. ;-)
Mis saludos, es usted una excelente interlocutora
También para mi es un placer seguir tus comentarios siempre lúcidos, documentados y repletos de sentido común…. aunque no estemos de acuerdo en la existencia de un cine español con denominación de origen.
Yo tampoco creo que exista un “cine español”. Acaso hay películas o cineastas españoles.
Un gran éxito de libro: ha conseguido que se hable de él, seguro que eso era lo importante. Estoy bastante cansado de estas discusiones, así que no voy a entrar al trapo, prefiero “cambiar la sociedad” aportando mi granito de arena, es decir, con el ejemplo. Porque la sociedad puede cambiar, pero las personas no. O sea, que habrá más igualdad según las nuevas generaciones vayan apareciendo (cuya tendencia es hacia la igualdad), y vayan desapareciendo aquellas generaciones que vivieron otros tiempos, mucho más jodidos para las mujeres.
Mientras tanto, los que no tenemos culpa de nada pagamos el pato, como siempre, de los chupatintas que quieren salir bien en la foto. Baste como ejemplo de esto que digo la oferta de trabajo por la que me interesé hace unos días: fotógrafa. Cumplía todos los requisitos con creces, pero me rechazaron por mi condición masculina. Es que les dan más subvención por contratar mujeres. Discriminación positiva se le llama. Una lástima, se han perdido unas fotos cojonudas.