A MEDIO CAMINO DE UNA SÍNTESIS (IM)POSIBLE

31 diciembre, 2010

Por Guillermo Zapata

Me gustaría que éste texto no se publicara por la mañana, me gustaría que apareciera en el filo de las doce de la noche, entre un año y el siguiente, entre una década y la siguiente.

Quiero decir que es, como todo lo que escribimos y leemos estos días, estos meses y, probablemente, estos últimos (o primeros) años, una cosa provisional, un intento de mapa, un borrador de algo. Es imposible pretender llevar razón porque nadie puede saber qué va a pasar.

Es imposible saber qué va a pasar en la industria cultural y es imposible saber que va a pasar en la cultura (Son dos cosas distintas, parece que hay que recordarlo). Es imposible saber que va a pasar en el cine y en el audiovisual en general (Son dos cosas distintas también). Es imposible saber qué va a pasar con nuestras formas de trabajar y con las formas de retribuir nuestro trabajo.

Esa imposibilidad no viene determinada por una cuestión cronológica. No es que no lo sepamos porque resulta que es nochevieja y porque resulta que el futuro tiende a ser distinto del presente. No, no lo sabemos porque estamos afrontando un cambio de paradigma en las formas de producir, distribuir y exhibir la cultura. Estamos colgados entre dos décadas, pero sobre todo colgados entre dos mundos…

En estas semanas, a raíz de la votación de la Ley de Economía Sostenible y sobre todo, del rechazo de la disposición final segunda de la misma, conocida popularmente como “ley Sinde”, hemos leído dos tipos de cosas sobre el futuro.

Una de esas cosas explicaba la consecuencias concretas de la aplicación de la Ley Sinde.

Generalmente, eran cosas técnicas que explicaban abogados. Yo, por ejemplo, estaba y estoy de acuerdo con esos abogados y por eso me alegro que la Ley Sinde no saliera y me preocupa que pueda salir en el senado. Sin embargo, éste texto no va de eso (O no exclusivamente)

Además de los abogados hablando de la ley Sinde había otro montón de gente hablando la industria cultural y la cultura. Una parte importante de esos parecían tener clarisimo lo que iba a pasar con la industria cultural y la cultura en los próximos años. A saber, algo horroroso.

De entre esos que opinaban sobre el futuro de la industria cultural y la cultura algunos (lo menos, lamentablemente) han dicho: “No sé lo que va a pasar”.

Yo tampoco lo sé.

Si sé, sin embargo, que no es suficiente con no saber. No saber es un punto de partida, es la orientación mínima para “poder saber”. La mayor parte de los que han dicho “No lo sé” han añadido “Mientras tanto, estoy haciendo ésto”.

Ahora, una breve historia autobiográfica.

He dirigido tres cortometrajes en mi vida. Los tres se han estrenado en Internet y cuentan con licencias Creative Commons. Los tres permiten casi cualquier uso si se hace sin ánimo de lucro. Uno de ellos permite también los usos con ánimo de lucro. Ninguno a ganado ningún premio. Uno estuvo nominado a unos cuantos premios. Uno de ellos lo han visto más de cien millones de personas, otro cientos de miles y otro, el más nuevo, está cerca de de ser visto por diez mil.

Si trabajo con regularidad en esta industria es, principalmente, gracias a la red, a esos cortos y a esa repercusión, pero fue mi trabajo como guionista lo que me permitió financiarlos. (Si, es un pequeño bucle)

Y eran cortos de inversión pequeña, no eran largos, ni series. Su coste era muy bajo, pero sus posibilidades de negocio también lo eran. Al menos en relación a los largos y las series. Como cualquier otro corto.

Eso es lo que yo he estado haciendo “mientras tanto”.

Dos moralejas posibles a la historia…

1.- La cultura libre en el ámbito audiovisual no es rentable (o es incompatible con una industria cultural solvente) Es necesario restringir de alguna manera el acceso a los contenidos. Esas formas de gobierno, aunque desagradables y autoritarias, son la única manera de seguir financiando proyectos.

2.- La producción de una cultura libre en el ámbito audiovisual puede ser compatible con modelos de negocio porque parte de que la mejor manera de construir un público es ponérselo lo más fácil posible para que acceda (y utilice) los contenidos que produces.

Cuando digo “Cultura Libre” me refiero en realidad a lo que ya de por si pasa (El intercambio de contenidos en la red) Solo que existen ciertas herramientas para garantizar que aquello que pasa siga pasando y añadir “y me parece bien”, y algunas otras herramientas para intentar evitar que siga pasando o que siga pasando tal y como pasa ahora.

Y ahora tocaría que yo dijera que los próximos años serán el momento de una gran síntesis entre esas dos opciones. Ya sabéis, ¿no? tesis, antítesis, síntesis. Se llama dialéctica, se da en el colegio y es el motor de la mayor parte de las narraciones.

Pero como dije al principio, no lo sé. Eso tampoco lo sabemos. Entre otras cosas porque internet no es el mejor lugar para producir síntesis, sino al contrario. Internet no es el lugar dónde dos cosas se convierten en una, sino dónde una se convierte en dos.

Así que no lo sabemos. Solo tenemos pistas y experimentos. Solo tenemos lo que unos y otros vamos haciendo mientras tanto.

Lo único mínimamente exigible es tener la inteligencia y la determinación para conquistar la posibilidad de seguir experimentando.

Esa es la pelea, supongo.

Feliz Año Nuevo.


10 REGALOS PARA UN GUIONISTA

29 diciembre, 2010

Por Chico Santamano.

Es cierto, vivimos momentos difíciles. Y no, no les hablo de la crisis. Hablo de qué coño regalar a todos esos compromisos; padres, madres, hermanos, abuelos, colegas, novias, novios… Demasiada gente y la mayor parte de las veces sólo deseamos quitarnos el compromiso de encima y seguir adelante con nuestras vidas… ¡qué bastante tenemos!

Nadie nos puede ayudar a los escritores de cine y televisión de este país, pero yo puedo ayudarle a ustedes… padres de guionistas, amigo/a de guionista, hermano/a de guionista, novio/a de guionista. ¿Cuántas veces ha pensado: “¿y qué le regalo yo a este? ¿Libros? ¿Dvds? ¡Si tiene de tó!”? Pues bien, aquí les traigo una lista con diez ideas; algunas nada del otro mundo, pero otras lo mismo les sirve para focalizar un poco su objetivo.

Antes de nada, han de saber que…

…esta lista se ha confeccionado obviando el tópico de dvds, libros y manuales de guión (salvo una excepción) porque posiblemente ya los tenga o porque corremos el riesgo de que nos tiren a la cara la edición de lujo de “Avatar” por muy de lujo que sea.

…esta lista ha sido diseñada por guionistas y amigos de guionistas con más de 15 años de experiencia recibiendo y haciendo regalos idóneos para guionistas.

…esta lista tiene el fin de ponerles las cosas fáciles. No buscamos excentricidades, ni ediciones limitadas de nada. La mayoría de las cosas podrán incluso comprarlas por internet a golpe de tarjeta.

 

Cuenta Premiun Spotify

Web: Spotify.com
Desde 9,99

Spotify irrumpió en nuestras vidas hace poco más de un año y ya se ha convertido en todo un clásico. ¿A qué escritor no le gusta trabajar con su poquito de música de fondo? Da igual que le guste Bisbal o Ludovico Einaudi, con Spotify acerterá siempre porque lo tiene (casi) todo. Si quiere librar al guionista de su vida de la condena de la publicidad, puede regalarle tartjetas premium que van desde un mes hasta 12. Un año de música sin interrupciones publicitarias y sin sentirse un pirata pisoteador de derechos de autor.

 

Kindle

Web: amazon.com
Desde 170 euros

Pianista en un burdel ya les habló hace unos meses de las virtudes de este cacharro de Amazon que está salvando de la tala a miles de bosques del Amazonas y librando a nuestros ojos de unas dioptrías incipientes. Con el kindle se acabó el imprimir una y otra vez todas y cada una de las nuevas versiones de guión. Se acabó el romanticismo de ir a encuadernarlo a la papelería del barrio, sí… pero también se acabó el leer guiones en la dañina pantalla del ordenador.

Si a todo esto le sumamos la posibilidad de llevar toda nuestra filmografía a la espalda sin cargar con kilos de papel… No lo duden más.

 

Afiliación a ALMA

Web: sindicatoalma.es
Desde 55 euros

Afiliar al guionista de tu vida al principal sindicato de guionistas de este país es mucho más que hacerle sentir de un colectivo en plena efervescencia y con ganas de guerrear y luchar por nuestros derechos. Le estás regalando consultas con un abogado experto en la materia, descuentos en la mítica librería 8ymedio de Madrid, en servicios de traducción de guiones, peritajes en caso de tener que ir a juicios por plagio y servicios informáticos en caso de que tengamos problemas con nuestra principal herramienta de trabajo. Además al fin se puede hacer desde la web y es muy fácil.

 

Un pijama

Web: desafiointerior.es
Desde 35 euros

Reconózcanlo, ¿no les da envidia pensar que en muchas ocasiones el guionista de su vida trabaja sin salir por la puerta… Que ni siquiera se quita el pijama para traer el pan a casa? Pues ya va siendo hora de jubilar ese pijama mugriento y darle un poco de estilo y presencia a sus jornadas laborales. No es el colmo de la originalidad, pero con un pijama es difícil equivocarse de talla y por muy feo que le parezca será difícil que no le dé uso.

Y si complementa el pijama con unas buenas zapatillas… Queda usted como Dios.

 

Una escapada de fin de semana

Web: smartbox.es
Desde 30 euros

No hay nada para un guionista como salir de casa un fin de semana para “descansar” y encontrarse con la cabeza en plena ebullición de ideas. En cuanto nos alejamos unos kilómetros a la redonda de nuestro lugar habitual de curro y recibimos nuevos estímulos visuales, gastronómicos, olfativos… nuestro cerebro despierta como una abuela en su salón cuando empieza el programa de Esperanza Gracia a las tantas de la madrugada.

Con las cajas de smartbox tú le pagas un finde y el guionista puede elegir entre una lista de hoteles y actividades dónde y cuándo se va. Más cómodo para el que regala y el regalado… imposible.

 

Camisetas molonas

Web: threadless.com
Desde 8 euros

¿A quién no le gusta una buena camiseta? En Threadless podéis encontrar desde la típica frikada (taaaan pasada) de Lost hasta estampados que alternan la cachondez y el estilo a partes iguales. Los diseños están disponibles para chico y chica y de vez en cuando sorprenden con ofertas en plan 3 camisetas por 30 euros (gastos de envío incluidos).

La tienda da un servicio estupendo. Si quieres devolver la compra, puedes. Y ojo… son tallas americanas, así que si el guionista de tu vida usa habitualmente una M, lo mismo deberías plantearte la S y así con casi todas. De todas formas, hay una tabla de medidas muy útil.

 

Posters

Web: omgposters.com
Desde 15 euros

Los guionistas somos capaces de no gastar un euro en un jarrón o un centro de mesa, pero un buen poster se puede convertir en la joya de la corona de nuestra casa.  Más allá de la típica tienda de posters de cine, OMGposters es un blog la mar de interesante. Cada día reseñan carteles de diferentes artistas que venden ediciones limitadas de sus diseños. 30 dolares puede parecer caro para un poster, pero ojo… piensen que la mayor parte de las veces está regalando piezas únicas. Carteles que posiblemente no vaya a tener NADIE más en este santo país porque las tiradas que sacan son muy reducidas. Y ojo con pensárselo mucho… los carteles más molones se agotan en cuestión de horas.

 

Una buena silla

Desde 60 euros.

Nos pasamos el día sentados ante la pantalla del ordenador y tarde o temprano la espalda acaba pasando factura si no tienes un buen asiento frente a tu escritorio. Dependiendo de su presupuesto puede regalar una buena silla como la VERNER de Ikea o este precioso pepino ergonómico de Herman Miller.

 

Balneario

Web Atrápalo
Desde 15 euros

Tanto si el guionista de su vida curra mucho como si está en paro seguro que está en permanente estado de estrés. Quizá ha llegado el momento de sacarle de su estudio y ponerle a remojo.

En Atrapalo.com lanzan continuamente ofertas muy muy muy baratas que le harán quedar a usted como a un señor (o una señora, ojo). ¡Y no olviden pillarle un buen masaje!

 

The Dialogue Series:
Learning from the master

Web thedialogueseries.com
Desde 8,95 euros (la unidad)

Ya sé que dije al principio que no les iba a recomendar dvds, manuales o similares, pero buscando ideas para el post acabo de encontrarme con este otro del amigo “Escrito por” (¡gracias!). “The Dialogue Series” es una serie de entrevistas en profundidad con guionistas yankis que han ganado Oscars y todo. El trailer aquí…

La web ahora mismo está caída. No sé si por siempre jamás o es algo eventual… En cualquier caso, ustedes que son muy listos seguro que sabrán dónde conseguirla.

 

Que ustedes, amigos, familiares, novios…, y ustedes los guionistas lo disfruten todo y más a ser posible.

Y por supuesto, que tengan un feliz feliz feliz año 2011.

 

PD: ¿Cuál es el mejor regalo que has hecho a un guionista? ¿Cuál es el mejor regalo que te han hecho, guionista? Ya saben… Los comments están a su entera disposición.


FELICES GUIONES, GUIONES FELICES

28 diciembre, 2010

David Muñoz

Para no estar todo el día pegado al ordenador estas Navidades, he decidido tomarme un descansito en Bloguionistas, de modo que hoy toca un texto más breve que de costumbre.

A punto he estado de escribir una lista de buenos propósitos para el año 2011, pero en el último momento he decidido no hacerlo.

¿Por qué?

Pues porque pase lo que pase con mi trabajo y mis guiones el año que viene…

…no va a depender de mí.

Fastidia que sea así, pero en este momento de incertidumbre económica, lo único que podemos hacer la “tropa” es esperar a que capee el temporal.

Afortunadamente no es mi caso, pero son muchos los guionistas que en este momento se están preguntando cómo van a pagar el alquiler el año que viene. Y la mayor parte de ellos trabajan mañana, tarde y noche, no paran de escribir, de moverse, de intentarlo. Aún así, siguen sin encontrar su sitio.

Ayer pensaba en todo esto mientras intentaba concentrarme en escribir el guión de un capítulo de una serie en mi portátil. De fondo escuchaba “El gigante de hierro”, la película que veía la familia en cuya casa estamos pasando “los Muñoz” las Navidades. El largo de animación de Brad Bird me parece magnífico, pero es otra de esa legión de historias que pretenden animarnos convenciéndonos de que podemos hacer lo que nos de la gana con nuestra vida. Podemos ser quienes queramos ser. Sólo tenemos que proponérnoslo.

Y no.

Como dicen Faemino y Cansado: “y una mierda así de alta”.

A veces lo intentas, lo deseas con todas tus fuerzas, y de todas maneras, fracasas.

La vida no es una película de Hollywood.

El cielo es el límite (o no)

A lo mejor es una comparación de mal gusto, pero el mensaje de historias como “El gigante de hierro” me recuerda a la dichosa frase que se utiliza para contar de forma “novelada” que alguien ha muerto de cáncer: “ha muerto tras una larga batalla contra el cáncer”.

La vida como una historia en la que eres protagonista de una gesta épica.

Pero la fábula tiene su lado oscuro.

¿Qué pasa si no consigues lo que quieres? ¿Y si el cáncer te mata?

¿Quiere decir que no has luchado lo suficiente? ¿que tus debilidades son las que te han hecho perder?

¿Que la culpa es tuya?

Venga ya.

Así que compañeros, ánimo, y esperemos que vengan mejor dadas para el año que viene.

A lo tonto, ya tengo buen propósito para el año que viene: dejar de agobiarme pensando que podría hacer mucho más de lo que hago. Porque yo, como todo el mundo, también estoy programado para creer que el cielo es el límite.

Seguro que no soy capaz de hacerlo.

Para cerrar, otra tradición navideña…

…¡el vídeo hortera!


VUESTRAS PELÍCULAS DE 2010

27 diciembre, 2010

Por Daniel Castro (Guionista en Chamberí)

Como os anuncié el pasado lunes, he estado sumando los votos llegados a la sección de comentarios y, si no me he equivocado, he aqui la lista de las mejores películas de los lectores de Bloguionistas que han querido participar. Por cierto, hay alguna sorpresa.

En el puesto número 10, con 15 puntos, “Up in the air” la amarga comedia en la que George Clooney viaja por Estados Unidos despidiendo a trabajadores. (Yo olvidé que era de 2010 y tal vez la hubiera incluido en mi propia lista, me gustó bastante, como ya escribí aquí).

En el 9, con un voto más, “Copia Certificada” de Abbas Kiarostami, aún en (algunos) cines.

Con 17 votos, “Nausicaä del Valle del Viento“, película de animación de Miyazaki que yo no he visto y que, por lo que he leído aquí, ha tenido una tormentosa trayectoria de más de veinte años de duración antes de poder estrenarse convenientemente en nuestro país en 2010. Empatada a puntos, otra película de animación, “Fantastic Mr Fox” de Wes Anderson, cuya producción tampoco fue un camino de rosas.

En el puesto número 6, más animación, esta vez por ordenador, de Pixar y en 3D: “Toy Story 3″, con 28 puntos.

En el puesto 5, mi película favorita del año, “Canino” con 29 puntos. Me alegra ver que algunos lectores del blog también encontraron interesante esta gran rareza griega

En el cuatro, uno de los taquillazos del año: “Origen” dirigida y coescrita por Christopher Nolan. Aunque a mí me decepcionó, es evidente que esta película incluye algunos de los momentos del año: París doblándose como un mapa, esa camioneta sin terminar de precipitarse al río…

En el tres, con 36 puntos, “La cinta blanca” de Michael Haneke, que, pese a haberse estrenado a principios de año (y a haber escrito yo sobre lo mucho que me disgustaba) ha convencido mucho a los lectores de Bloguionistas.

En el segundo lugar, una de las películas más comentadas del año: “La Red Social” de David Fincher, con guión de Aaron Sorkin (43 puntos)

En lo más alto, y creo que es algo sorprendente, una película que ha pasado por los cines haciendo mucho menos ruido que muchas de las anteriores: “El escritor” dirigida por Roman Polanski, que ha recibido 50 puntos.

Agradezco su participación a todos los que han enviado sus listas. También a todos los que han leído mis posts y los de todos los compañeros de Bloguionistas a lo largo de 2010. Gracias por colaborar, corregir, elogiar o criticar.

Os deseo a todos lo mejor para 2011.


LISTA DE DESEOS PARA EL AÑO NUEVO

24 diciembre, 2010

por Ángela Armero

Que la ficción española siga creciendo.

Que los guionistas seamos más autocríticos y hagamos mejores películas y series.

Que haya más trabajo para todos que en este año que despedimos.

Que las series ambiciosas sigan triunfando.

Que las propuestas minoritarias sigan seduciendo a su público.

http://www.conpelosenlalengua.com

Que las series nuevas nos enganchen y las que se despidan puedan hacerlo dignamente.

Que las miniseries y tv movies sigan emocionando al espectador.

Que reivindiquemos el espacio de la ficción frente al corazón y los realities.

Que la gente vaya más al cine.

Que no se ataque a los artistas por defender sus derechos.

Que no se confunda forrarse a costa del trabajo de los demás con la libertad de expresión.

Que surjan nuevos talentos y nuevos guionistas y cineastas se incorporen a la industria.

Que los guionistas y las productoras y los responsables de las cadenas asumamos más riesgos y sepamos satisfacer a todo tipo de espectadores.

Que tengamos buenas ideas.

Que contemos la verdad.

Que inventemos mundos nuevos.

Que busquemos nuestros límites.

Que lleguen las sitcoms de 22 minutos a la televisión española.

Que los guionistas recién llegados no tiren la toalla y que los veteranos no pierdan la frescura.

Que nunca olvidemos que somos unos privilegiados y que hacemos lo que nos gusta.


LA LEY SINDE

22 diciembre, 2010

Por Chico Santamano.

Les juro que para hoy tenía preparado un post fantástico titulado “10 REGALOS PARA UN GUIONISTA EN NAVIDAD”. No es coña, ¿eh? Pienso publicarlo otro día aunque ya no llegue a tiempo para Papá Noel.

Pero, señores, la actualidad manda

Navidades habrá muchas, ¿pero se cuestionará el año que viene de nuevo la Ley Sinde? Esperemos que no, porque es un coñazo hablar de esto una y otra vez. Además, según algunos de los detractores más activos de la ley, si se aprueba finalmente en el Senado, este país se verá sumido en una dictadura similar a la china. Una dictadura que controlará internet y que hará desaparecer de un plumazo la libertad de expresión.  Así que, como todavía podemos ser críticos con las medidas del Gobierno, aprovechemos y dejemos lo de los regalos de navidad para más adelante.

Reconozco que me aburre un poco este tema. Lo hemos discutido tanto y durante tanto tiempo en blogs, comments, foros, muros propios y ajenos de facebook y cenas con cuñados que voy a exponerles de manera MUY directa mi postura para evitar un post de esos eternos sobre la piratería.

Vamos a ello…

¿Quién soy? Soy guionista, creador de contenidos de cine, televisión e internet además de internauta y descargador compulsivo de series y pelis (gracias a la existencia de spotify, de música no. Libros y comics jamás).

¿Me da vergüenza esa contradicción de creador y descargador? Un poco sí, no lo niego. Pero al menos yo puedo decir que aporto cosas a la red, no sólo la exprimo.

¿Estoy a favor de cerrar páginas de intercambio de links a obras no autorizadas y que se lucran con el trabajo ajeno? ¿Webs que incluyen publicidades o cuotas de suscripción que le dejan un buen dinerito al dueño de la página y nada a los propietarios legítimos de los derechos de esas pelis, series, libros o canciones? Sí y mil veces SÍ. Si los usuarios y propietarios de seriesyonkis y similares se enfadan hay una solución muy fácil… Sólo tienen que quitar la publicidad de la web. Se acabó el problema… ¡y barra libre para todos!

¿Deberían cerrarse provisionalmente hasta la espera del juicio si así lo decide un juez y no una comisión? CLARO… pero que a mí no me pongan nunca más una multa de tráfico, ni se me lleve el coche la grúa si no es por orden del juez. Los controladores de parquímetros me generan la misma confianza que la comisión esa.

¿Prohibiría si se pudiese el libre intercambio de archivos  (P2P) si no hay ánimo de lucro? NO. A estas alturas las tornas se han cambiado. El P2P es Goliat y la industria del cine, música y televisión, David. Es una batalla perdida.

¿Estoy a favor del canon? Absolutamente NO. Fuera canon.

¿Hay que perseguir a los internautas? En Francia lo hacen y no sé si se ha acabado el mundo más allá de los Pirineos, pero qué pereza y qué necesidad. Venga… NO.

¿Tengo algo que aportar? ¿Qué hay de los anunciantes que están alimentando esas webs de descargas no respetuosas con los derechos de autor? Los anuncios guarrillos, los de casinos, los de Jazztel (acabo de verlo ahora mismo en seriesyonkis) todos esos deberían ser penalizados y perseguidos por la ley. Igual que no se puede anunciar tabaco en los eventos deportivos, no estaría mal articular algo al respecto.

¿Creo que la cultura debe de ser gratis? En un mundo imaginario en el que las medicinas en las farmacias, las viviendas para jóvenes, los libros de texto en las escuelas, la comida en la mesa y el transporte público fuera gratuito, SÍ.

 

ACTUALIZADO
Una vez posicionado, les paso links la mar de interesantes para que se ilustren sobre el tema.

  • Expertos de esta cosa de los derechos y las descargas opinan a favor y en contra… Aquí.
  • A favor del cierre de webs con ánimo de lucro… Aquí.
  • En contra de la Ley Sinde… Aquí
  • Álex de la Iglesia (perdiendo los nervios) vs. El Presidente de la Asociación de Internautas (haciendo alarde del neo-tecno-conservadurismo imperioso y, por supuesto, no aportando alternativas ni soluciones)… Aquí.
  • Álex de la Iglesia, más calmado… Aquí.
  • Nacho Vigalondo hace una retrato impecable… Aquí.
  • ¡La Ministra!… Aquí.
  • Alejandro Sanz y Javier Bardem sacan pecho.
  • ¿Cuánto gana una web de descargas? Escolar nos lo explica… Aquí.

 

Y ahora, Bloguionistas en general y un servidor en particular, les cede los comentarios de este post para que charlen tranquilamente sobre el tema de marras. Eso sí, AVISO:

A mí no se me ocurre ir a foros de bomberos a llamarles “cachas sin cerebro que sólo sirven para posar semidesundos en calendarios” y demás lindezas. Así que si lo que tienen que aportar es la típica mierda de “putos subvencionaos”, “los de la ceja”, “se os acabó el chollo”, “SINDEScargas”, “nadie quiere ver vuestras películas”, “que Bardem se vaya a Cuba” y demás topicazos vagos y sobados hasta la saciedad… traten de expresar sus ideas con un poco de elegancia y nivel (como es habitual entre los usuarios de Bloguionistas) o absténganse.

Gracias.

 

PD:  Por cierto, en los últimos días no sólo se quejaron las webs de descargas y se tiraron abajo los sitios de internet de los partidos políticos. Por si no se han enterado, la imagen de arriba pertenece a las protestas que otras  webs (las que apuestan por el legítimo negocio de la cultura) realizaron durante el día de ayer.


EL “GORDO” DE NAVIDAD

21 diciembre, 2010

David Muñoz

Guionista pensando.

“Mira que cuesta encontrar una buena idea”…

Eso es precisamente lo que estaba pensando cuando leí un comentario de “Hortensia” en mi post de la semana pasada en el que entre otras cosas decía: “Lo que sí me ha quedado muy claro es que no se puede ser guionista a tiempo completo. Por lo menos a mí, no se me ocurren ideas geniales todos los días. El guionista precisa parar, reposar o hacer otra cosa en cuanto arriba un nuevo proyecto”.

A veces se olvida que una de las cosas a las que tienes que dedicar más tiempo cuando eres guionista freelance es a intentar tener ideas geniales. Especialmente si lo que quieres escribir es cine, ya que como solemos descubrir  casi todos los guionistas cuando nos da por intentar vender el planteamiento de una serie o una TV Movie, el 90% o más de las ideas que acaban transformadas en producto televisivo se generan en las propias productoras. Incluso muchas veces los conceptos a desarrollar vienen “desde arriba” y no de los guionistas que trabajan allí. O sea, surgen de los productores ejecutivos de la empresa, que cada vez más, son también guionistas. Es raro que un guionista freelance venda un proyecto de serie de televisión que ha parido en casa. Ocurre alguna vez, pero tan pocas que casi resulta una ingenuidad intentarlo*.

Pero como decía antes, si lo tuyo es el cine, o como en mi caso, el cine y el cómic (me refiero a como “generador” de ideas, ya que también escribo TV), es inevitable que termines dedicando buena parte de tu jornada a encontrar ideas que puedan acabar terminadas en un largometraje o en un álbum.

Y resulta agotador.

Muchas veces, después de una racha especialmente intensa, lo que necesitas es lo que cuenta Hortensia: parar, reposar y hacer otra cosa. Y eso que yo siempre tengo muchas más historias por escribir que las que puedo escribir. Nunca me ha resultado un problema tener ideas. Otra cosa es que sean “geniales” o no.

A pesar de eso, a veces mi cerebro necesita desconectar.

Cuando digo esto, siempre me acuerdo de la escena de La guerra de las galaxias en la que el androide C3Po se “apaga” para descansar un rato. ¡Ya me gustaría a mí poder hacer algo así y quedarme tan pancho como él!

Un androide relajado.

Pero no, no es nada fácil conseguir “apagarse”. Y no solo por la cuestión económica. En mi caso, ni teniendo ahorros soy capaz de parar. Siempre tengo miedo de no tener algo bueno que enseñar cuando empiece a quedarme sin dinero.

Y por desgracia, tener buenas ideas, capaces de transformarse en una buena historia, no es precisamente sencillo. Aunque al principio todas te parecen geniales (si no, no las escribirías), cuando les das una vuelta y empiezas por Ej. a tantear cómo sería una posible escaleta basada en ellas, te das cuenta de que la mayor parte de las cosas que se te han ocurrido en realidad no funcionan, casi siempre porque no pasan de ser ocurrencias sin un desarrollo dramático claro. Eso, o de pronto descubres que alguien ha pensado lo mismo antes que tú y ya hay un productor desarrollando un proyecto similar al tuyo.

Estoy diciendo todo el rato “buenas ideas”, pero no es eso. Más bien debería decir “ideas vendibles”. Muchas veces lo que acabamos vendiendo es lo que nos parece más mediocre de lo que hemos escrito. También suele ser lo que más “suena” a algo que se ha hecho anteriormente. Y no hay nada que dé más seguridad a los que tienen que poner el dinero para que se haga una película (o lo que sea) que sentir que están en terreno familiar.

¿Pero cuáles son esas ideas vendibles?

Pues ni idea. Cada productor o cada director se haría una lista de la compra distinta.

Seguro que ya he utilizado esta metáfora aquí alguna vez, pero si quieres que te toque la lotería… más vale que compres todos los billetes que puedas.

Y los “billetes” que compramos los guionistas no cuestan dinero. Cuestan esfuerzo y tiempo.

Pero afortunadamente hay algo que hace que el proceso sea llevadero: inventar, además de agotador, es divertido.

Seguro que más de un lector que no trabaje en esto se echará las manos a la cabeza cuando diga que de cada 15 ideas que pares puedes acabar vendiendo una (eso, si tienes suerte), y que sin embargo, el proceso de crearlas puede ser divertido. Lo sé. Suena raro. Pero a mí también me cuesta creer que alguien pueda disfrutar subiendo una montaña en bicleta. Además, inventar una historia produce un subidón bastante difícil de explicar si no lo has experimentado. Estoy convencido de que produce adicción. Más de una vez he querido parar, casi obligándome a hacerlo, y no he sido capaz.

Pero hay días, como ayer, en que presa de un ataque de tontería “findeañera”, te da por repasar lo que has hecho durante el año, y descubres que en 2010 has escrito nada menos que:

-Dos guiones de largometraje.

-Dos tratamientos y al menos seis sinopsis bastante detalladas.

-Tres proyectos de cómic.

Y los has escrito sin cobrar, encajándolos entre los proyectos de televisión y las clases que te dan de comer. Vamos, que has currado de lo lindo.

Son billetes de lotería.

Y lo repito: disfruto haciéndolo. Este “post” no pretende ser otra lamentación de guionista agobiado. No cambiaría mi vida por nada. Además, nunca sabes cuándo va a sonar la flauta. Solo hace unas horas me he enterado de que un proyecto que creía muerto y enterrado desde hace meses puede que resucite en unas semanas, y de que un cómic que escribí un par de años atrás va camino de Los Angeles porque está interesado en leerlo un actor que puede querer protagonizar una película basada en él. Ya veremos qué pasa. Lo mismo ambos proyectos son proyectos “zombies”. O sea, están muertos y aún no lo saben. Pero de momento, ahí siguen, caminando.

Aún así, de vez en cuando a veces me gustaría ser como… no sé… J.K. Rowling, tener una idea brillante, conseguir desarrollarla de forma interesante y lograr que tanta gente se interese por ella como para verme “obligado” a escribir una continuación tras otra (a cambio de unas buenos emolumentos, claro). O como esos guionistas de televisión que llevan nueve años escribiendo la misma serie. Debe ser estupendo poder dedicarse a explorar en profundidad lo que ya has creado y no tener que estar inventando una nueva premisa cada dos semanas.

Y eso que luego cuando hablo con alguno de esos guionistas lo primero que suelen decirte es que “están hartos”, que se sienten “encorsetados”, que odian a sus personajes, y que sueñan con poder emprender otro proyecto que les permita experimentar con otro tono, con otra forma de contar.

Pero casi ninguno deja su serie.

Porque a veces la lotería solo toca una vez. Y lo saben.

En fin… ojalá todos tengáis alguna vez una de esas ideas de premio gordo.

Y si mañana os toca el Gordo de verdad…  pues oye, mejor que mejor. Entonces sí que podréis escribir lo que queráis y cómo queráis.

Feliz Navidad.

*Y que conste que yo he sido varias veces uno de esos ingenuos. Trabajé para nada, claro.


MIS DIEZ PELÍCULAS DEL AÑO

20 diciembre, 2010

Por Daniel Castro (Guionista en Chamberí)

Os traigo una iniciativa nunca vista. Se trata de una lista de las diez mejores películas del año.

No sé por qué, este año, como si fuera un personaje de Nick Hornby, me han entrado las ganas de escribir listas. Os propongo que os unáis a esta actividad tan inútil como inofensiva.

Las condiciones: deberán ser películas de ficción estrenadas en España en 2010 aunque hayan sido producidas en otro año (si tenéis dudas, buscad en Internet la fecha de estreno en España, es fácil de encontrar). Sumaré las puntuaciones que publiquéis en vuestros comentarios (10 puntos a la “mejor película” que elijáis, 9 a la segunda y así sucesivamente) y colgaré vuestra lista en mi próximo post, el último del año.

Vamos, en orden inverso, con mis películas de 2010. Evidentemente, es un orden absolutamente subjetivo y me encantaría discutirlo con vosotros entre mordiscos al turrón de yema tostada y tragos de cava.

10 “El escritor” dirigida y escrita por Roman Polanski, adaptando una novela de Thomas Harris (que también coescribió el guión). Aunque una premisa y unos personajes muy interesantes se desperdician en una trama de thriller algo convencional, la historia de este “negro” contratado para escribir las memorias de un primer ministro caído en desgracia está tan maravillosamente dirigida que uno queda absolutamente seducido por la elegancia y la precisión de su puesta en escena. Uno no puede evitar establecer comparaciones entre ese primer ministro (inspirado al parecer en Tony Blair) aislado en un chalet y acosado por la prensa y la situación que el propio Polanski ha sufrido a lo largo de este año.

9 “El silencio de Lorna” (“Le silence de Lorna”) dirigida y escrita por Luc y Jean Pierre Dardenne. El cine “social” y el género negro están mucho más cerca de lo que solemos recordar. Los Dardenne dan un paso más en esa dirección. Tal vez no sea su mejor película, pero sí parece mostrar un ligero cambio en su estilo. Creo que por primera vez en sus películas, “El silencio de Lorna” incluye unas pocas notas de música no diegética sobre unas últimas imágenes inolvidables. Igual que el personaje del yonqui rehabilitado encarnado por Jérémie Renier, uno de los más entrañables que he visto este año en el cine. Ah, por cierto, la peli incluye una elipsis espectacular.

8 “Fantastico Sr. Fox” dirigida por Wes Anderson. Adaptación de un relato de Roald Dahl por Anderson y Noah Baumbach. Una maravillosa fábula, divertida y ágil, realizada con la animación más tradicional y laboriosa. Tras verla uno piensa, como decía Jonás Trueba en su blog, que tal vez Wes Anderson, con esos personajes tan hieráticos y aparentemente inexpresivos, siempre ha estado dirigiendo películas de animación, aunque, en lugar de un zorro, las interpretara Bill Murray. Sea como sea, me parece que esta es una de las que mejor le ha salido.

7 “Un profeta” de Jacques Audiard. Malik, un joven de origen magrebí, entra en prisión siendo un delincuente de tres al cuarto. No desvelo mucho si digo que, al final, el tipo se convierte en todo un capo. Lo verdaderamente impresionante es cómo lo logra Malik y cómo lo cuenta Audiard, uno de los guionistas (esta película la coescribió con otros tres escritores) y directores más enérgicos del cine actual. Todavía se me pone la piel de gallina al recordar la escena del coche. No, no puedo contar más. Pilladla en DVD, descargadla, haced lo que sea. Es imprescindible.

6. “Madres e hijas” escrita y dirigida por Rodrigo García. No es el tipo de película que suelo ver en el cine. A priori, puede parecer un telefilme de lujo, pero, en mi opinión, no hay nada más alejado de la realidad, “Madres e hijas” es una película muy elegantemente escrita y dirigida, conmovedora sin caer nunca en el sentimentalismo. Una película humana, sobre conflictos que siempre estarán ahí, cuando desaparezcan las redes sociales o la tecnología 3D: hijas abandonadas por sus padres que se vengan contra el mundo, madres despóticas, mujeres sometidas que se refugian en la soledad…

5. “Un tipo serio” escrita y dirigida por Ethan y Joel Coen es, para mí, una de las mejores películas de estos hermanos. Una adaptación libre de la historia de Job ambientada en los años sesenta en los suburbios de una ciudad de Minnesotta. Delirante, cáustica y, a la vez, inquietante. Creo, que, como muchas películas de los Coen, en el fondo, es una historia sobre el absurdo. Cine existencialista pero también inmensamente divertido. No hay muchos momentos que haya disfrutado más en el cine que ese delirante episodio del mensaje grabado en los dientes de uno de los personajes. Y ese fascinante final, abrupto y prometedor.

4. “Two Lovers” dirigida por James Gray. Adaptación libre de “Noches blancas” de Dostoievsky, coescrita por el director y el guionista Ric Menello. Joaquin Phoenix, un tipo psicológicamente frágil, se enamora de su vecina, Gwyneth Paltrow. Desprecia a una buena chica que está enamorada de él. Gwyneth, en cambio, está enamorada de otro tipo que, por cierto, tampoco parece tan entusiasmado por ella. Todos sabemos cómo suelen acabar estas historias, pero James Gray nos la cuenta de manera que nos fascine como si no la hubiéramos escuchado jamás. No hay muchos directores que hagan creíble una historia tan romántica y clásica en estos tiempos descreídos.

3. “Copia Certificada“, escrita y dirigida por Abbas Kiarostami. La historia de una pareja que se conoce o se reencuentra o finge conocerse o finge reencontrarse… bien, no sé exactamente qué se llevan entre manos estos dos extranjeros maduros que pasean por la Toscana pero, incluso sin acabar de comprenderlo, su juego de seducciones, apariencias, originales que parecen falsos y copias más valiosas que el original me fascinó. En algunas ciudades “Copia certificada” todavía está en cartel. Por favor, no dejéis de verla.

2. “La Red Social” Dirigida por David Fincher. Guión: Aaron Sorkin (adaptado del libro – no ficción – de Ben Mezrich “Multimillonarios por accidente”). Una suma apabullante de apabullantes talentos. El cine de estudio norteamericano, cuando funciona bien, produce películas como esta. Lamentablemente, esto cada vez parece ocurrir con menor frecuencia. Una película ambiciosa sobre un tipo ambicioso, un multimillonario casi imberbe, genial e irrespetuoso. Una película que destila calidad en cada uno de sus instantes, en cada uno de sus planos. No hay una secuencia floja, una frase tópica, un actor fuera de lugar.

1. “Canino” dirigida por Yorgos Lanthimos (escrita con Efthymis Filippou). Una película fascinante y enfermiza sobre unos padres hiperprotectores que encierran a sus hijos en su chalet. Con un bajísimo presupuesto, un sentido del humor perverso y una imaginación desbordante, Lanthimos logra una especie de fábula realista que funciona como un simple relato de “toma de conciencia” pero también como retrato de los tiempos atemorizados que nos ha tocado vivir. Se ha hablado de Haneke como influencia. A mí, afortunadamente, me parece ver mucho más de Buñuel, del mejor Buñuel, en esta película griega que os aconsejo no perderos.

Hay muchas otras películas que no he podido incluir. No he visto aún “Toy Story 3” o “Machete“, que algunos amigos con buen gusto incluyen entre sus favoritas. Tampoco, por supuesto, algunos estrenos que las distribuidoras se guardan para Navidad. Otras muchas películas se han quedado en el vestíbulo de mi lista: “Exit through the gift shop” la desconcertante película de Banksy sobre el mundo del “arte callejero” (¿documental, ficción, arte,  fraude?), “I love you Phillip Morris” una comedia con un ritmo y una gracia inigualables, “Conocerás al hombre de tus sueños”, que contiene unos cuantos momentos mágicos y memorables al estilo más clásico de Woody Allen, “Yo soy el amor” pomposa e irritante, pero también atractiva y exquisita formalmente. “Uncle Boonmee que recuerda sus vidas pasadas”, que, como todas las películas de Weerasethakul me resulta fascinante e incomprensible (y muy difícil de seguir con atención) pese a contener algunas secuencias de las más inolvidables del año.

Especialmente difícil me resulta dejar de incluir películas que ya he visto pese a que no se han estrenado aquí (algunas, por cierto nunca llegarán). Cada vez resulta más absurdo y frustrante, en este mundo globalizado, tener que esperar meses para poder ver (una versión acortada de) “Carlos” de Olivier Assayas o resignarse a que no se estrenen por aquí “Le père de mes enfants” de Mia Hansen Love o “Greenberg” de Noah Baumbach. Yo sí las he visto, pero ha sido descargándomelas (¿ilegalmente?) de Internet. Algunas de ellas, sin duda, estarían en la lista que he enumerado. Sin embargo, para atenerme a esas normas que he fijado (estrenadas en España en 2010) he preferido no hacer excepciones.

Bien, esta ha sido mi lista de diez pelis. Tomadla como el comienzo de una discusión. Ahora vosotros tenéis la palabra.


LA CRÍTICA INTERNA

15 diciembre, 2010

Por Chico Santamano.

Me voy unos días de vacaciones y se lía la de Dios es Cristo. Por cuestión de horas me libré de la ¿huelga? de controladores aéreos (incidente histórico en esta nación llamada España y en este blog llamado Bloguionistas), a una campeona de atletismo la pillaron trapicheando supuestamente con drogaínas varias y Mila Ximénez anunció su (falsa) retirada de la televisión, tocada y hundida por las declaraciones del abogado Rodríguez Menéndez. Pero de todo lo ocurrido en estos días de ausencia me apetece hablar de lo que sucedió en este blog hace justo una semana.

El miércoles pasado, Carlos García Miranda, en un tono coloquial, quizá demasiado coloquial, reconoció en este post que la serie en la que curró durante años no era una obra maestra de envidiable perfección. Asumió que por petición (por no decir “obligación”) de la cadena y la productora, los guionistas de “El internado” tuvieron que estirar las tramas hasta el delirio para conseguir rellenar 70 minutos semanales y alargar la historia durante más temporadas de las que realmente necesitaba. Y que, a pesar de seguir engordando el pavo con relleno que por necesidad no podía ser de la mejor calidad, el público seguía estando ahí semana tras semana.

Este es el resumen que yo hago de un texto que consiguió más de 78 comentarios y no todos positivos precisamente.

Puede que el que les escriba sea bastantante benévolo con la interpretación del texto porque Carlos es colega, no lo niego. Pero en esencia el único pecado que cometió fue escribir en internet (¡Maldita internet!) la típica conversación que mantenemos normalmente los guionistas de este país en el mismo código de coña descreída que casi todos usamos. Como profesional te involucras al 100% con tu serie o tu peli, pero eso no implica que cobrar una nómina casi todos los meses destruya tu capacidad de crítica y no seas consciente de las carencias del producto en general y de tu trabajo en particular. No entiendo que ningún profesional en Globo (o cualquier otra productora) se pueda rasgar las vestiduras por un post así, cuando todos hemos oído en boca de compañeros que su serie era “los serrano con pistola”, “los serrano con espadas” o “los serrano con anclas”. Quizá en los despachos que están un piso por encima del de los Carlos Garcías Mirandas de este país (y por supuesto en los despachos de las teles) deberían tomar nota de que esta repetición de fórmulas sólo crea desmotivación entre los profesionales que tienen que defender las mismas tramas, bajo los mismos esquemas y el mismo tono, una y otra vez. ¡Lo extraño sería que no criticasen sus propias series! Es un ejercicio de lo más sano.

Entiendo que por raro e inédito sorprenda la autocrítica, pero no que indigne. En USA pararon “Heroes” (…y Flashforward, y The Event), entonaron un mea culpa, reconocieron que la habían cagado con el rumbo de la serie y que trabajarían para darle al público lo que merecía y esperaba. Y no pasó nada. Nadie se echó las manos a la cabeza, nadie se sintió insultado  (ni profesionales, ni espectadores) y las series se acabaron yendo a pique (de momento las dos primeras), pero al menos hubo un ejercicio de reflexión y reconocimiento. Entiendo también que haber hecho una crítica tan ácida con el producto aún vivo habría sido una irresponsabilidad, pero una vez que tu trabajo ha llegado a su fin y la serie ha chapado por siempre jamás, ¿qué te impide echar la vista atrás y decirle al mundo entero “no pudimos hacerlo mejor por esto y por esto y por esto otro”?

Guionista Hastiado comenzó su blog para hablar de su (mala) experiencia en “Divinos”, Guionista en Chamberí escribió un par de posts estupendos diseccionando “Yo soy Bea” (aquí y aquí). Ambos señalaban con bastante criterio el por qué y de qué  manera estas series llegaron a su fin (una de ellas con un camino más exitoso que la otra, of course). Quizá el problema sea haber pinchado en un hueso distinto.

“Divinos” era un blanco fácil. Desde el principio fue mal de audiencia. Un auténtico muerto viviente. “Yo soy Bea” ha sido hasta la fecha el último gran fenómeno diario con audiencias que sobrepasaban el 30%, pero siempre tuvo mala prensa, por lo que decir cosas feas de ella no habría supuesto mucho problema. Sin embargo este hueso, el de “El Internado”, era muy distinto; una serie en prime time de indiscutible éxito, con buena imagen, producida por la casitodopoderosa Globomedia y poseedora de una horda de fans envidiable.

No me sorprende leer los comentarios airados de los fans. Los pobres no tienen por qué saber que Carlos García Miranda ni pinchaba ni cortaba en este tinglado. Él no decidió que la serie durase más de lo que la historia demandaba. Él no decidió rellenar los capítulos con tramas infantiles ñoñas. Él, como el 95% de guionistas no deciden prácticamente nada… Y vosotros diréis “pues que se hubiera ido de la serie si no le gustaba lo que hacía”. Y yo os digo: “pues haber dejado de verla vosotros cuando advertíais que “El Internado” se iba a la mierda con esos giros locos”.

Los guionistas tienen que estar a a la altura, pero los fans también, chicos. Si no os gusta lo que veis, dejad de quejaros en los foros de Formula TV y directamente APAGAD EL TELEVISOR. No vayáis a los preestrenos. No os hagáis fotos en el Festival de Málaga con sus estrellas como si lo fueran a prohibir. Tal vez así os escuchen de verdad y los guionistas, que odiamos dar vueltas sobre lo mismo para alargar las series hasta el infinito y más allá, os lo agradeceremos. Y creo que esto ya lo dijo hace tiempo Guionista Hastiado en su blog pero si, tal y como pasó en “Los hombres de Paco”, no os mola que Sarita se enrolle con Mario Casas, no le echéis la culpa a los guionistas. Echadle la culpa a Hugo Silva que decidió pasar de la serie y por extensión de vosotros, sus fans.

En definitiva, no descubro nada si digo que los mejores extras y audiocomentarios son los de las pelis antiguas. Aquellos en los que, con los flashes del estreno mucho más que fríos, te cuentan DE VERDAD el proceso doloroso y lleno de mierda que implica hacer un producto de ficción.

Ojalá que en Bloguionistas no haga falta esperar al 50º aniversario de una serie para poder llamar a las cosas por su nombre.

 


DUDO, LUEGO ESCRIBO

14 diciembre, 2010

por David Muñoz.

Hace unas semanas recibimos este mensaje en el buzón de consultas de Bloguionistas:

Hola,

Hace diez años, cuando tenía veinte, un amigo me convenció de la utilidad de los cursillos impartidos por casas de cultura para ligar (soy de donosti y era un poco pagafantas, que se le va a hacer). Había una buena gama donde elegir, desde repostería caribeña a pintura flamenca, pero me quedé con uno de iniciación al guión. No ligue nada pero me entró el gusanillo de contar historias.

Al cabo del tiempo tuve la suerte de poder crear y trabajar en una serie que nadie vio pero que tenía su punto.

Hace tiempo que he escrito mis primeras mil páginas pero soy consciente que todavía me queda mucho por pulir.

Tengo escritos cuatro guiones de largo, uno de ellos finalista en un concurso. También he escrito muchos cortos y alguno ha sido realizado obteniendo una veintena de premios.

Resumiendo, no me ha ido mal pero tampoco bien (últimamente pago el alquiler gracias a currar en una guardería), ya no me considero un principiante pero desde luego no soy un veterano, tampoco soy viejo ni joven… Me siento en tierra de nadie y lo que es peor, he perdido mucha de la ilusión que tenía.

Y aquí va la pregunta (perdón por la chapa): ¿Cuándo es el momento de arrojar la toalla?

Ya llevo diez años intentando conseguir mi objetivo: escribir en pijama, es decir, escribir guiones desde el calor de mi casa. Una vez lo conseguí pero no duró mucho tiempo pues la serie no llegó ni a emitirse.

Alguien me dijo que los guionistas compramos tiempo para escribir nuestra siguiente historia. A mi se me está terminando ese tiempo. Lo malo es que soy como el burro del cuento, el de la zanahoria, que ha probado su sabor y que por muchos palos que sufra sigue caminando. ¿Pero hasta cuándo?

Gracias por vuestro tiempo

Un saludo

A.

Hola A.,

Me gustaría poder responder tu pregunta de forma categórica, dándote un plazo por Ej. (“¡Si a los 30 años no has conseguido que se ruede uno de tus guiones de cine, ha llegado la hora de abandonar!”*), porque tengo la impresión de que eso te daría cierta tranquilidad, tanto para atreverte a dejarlo como para decidirte a seguir intentándolo. Pero me temo que las cosas nunca son tan sencillas. Y mucho menos cuando estamos hablando de un trabajo tan impredecible como el nuestro.

En realidad, tú eres el único que puede responder correctamente la pregunta que formulas. Y quizá ya conoces la respuesta. Otra cosa es que estés dispuesto a obrar en consecuencia.

Se trata de un proceso emocional, no racional. Cuando uno se gana la vida realizando un trabajo, aunque odie ir a la oficina todos los días no tiene más remedio que hacerlo, pero en tu caso, si te apetece lo haces, o si no, no. Es así de sencillo.

La pregunta sería: dadas tus circunstancias actuales (que solo conoces tú)…  ¿te apetece escribir otro guión o no?

¿Cuál es la respuesta?

Y la edad no me parece un factor que debas tener en cuenta para responder “sí” o “no”. Eres muy joven. 30 años no es nada.  Si los aspirantes a escritores abandonaran al llegar a esa edad, prácticamente no se publicarían libros.

Pero a lo mejor no sabes qué responder. A lo mejor realmente estás hecho un lío y no sabes lo que quieres.

Desde mi punto de vista, el momento de “arrojar la toalla” es nunca o ahora mismo, dependiendo de varios factores.

Dices que has perdido la ilusión, pero al mismo tiempo, si has escrito este mail, supongo que sigues deseando profesionalizarte como guionista (o sea, lograr vivir de ello).

Si aún disfrutas inventando historias y sentándote a escribir delante del ordenador a transformarlas en guiones, debes seguir tratando de abrirte hueco en la industria. ¿Por qué no? ¿Qué tienes que perder? Otros dedican su tiempo libre a aficiones mucho más absurdas. ¿Por qué no escribirse un tratamiento de un guión en vez de… yo qué sé… irse a esquiar todos los fines de semana o montar una ciudad de cartón en el sótano de tu casa?

Eso siempre que tu vida te lo permita y no te veas obligado a renunciar a algo más importante para hacerlo.

Los edificios de cartón del dibujante Seth. Comenzó a construirlos para pasar el rato y terminaron en un museo.

Por otra parte, no te ha ido tan mal. Has trabajado en televisión y has rodado un corto que ha sido premiado.

No me parece que estés tan lejos de conseguir lo que anhelas.

¿De qué depende que lo logres?

Pues, básicamente, de que sigas trabajando y de que tengas un golpe de suerte.

Resulta duro aceptarlo. A todos nos gustaría creer que podemos controlar nuestro propio destino o que hemos conseguido nuestros objetivos solo porque nos lo hemos currado. Pero la suerte juega un papel muy importante a la hora de determinar por dónde va a discurrir nuestra vida. Tanto la personal como la laboral. Que sí, que la suerte hay que buscarla (escribiendo sin parar un proyecto tras otro), y te tiene que pillar preparado (con oficio si por Ej. te surge la oportunidad de hacer una prueba para una serie), pero sin ella no hay nada que hacer.

Un día, conoces a un productor que se interesa por ti para integrarte en el equipo de una serie; otro, un director decide que puede interesarle dirigir esa sinopsis que has escrito. Y si la serie o la película van bien (o al menos tienen cierta repercusión) ya tienes el inicio de una carrera.

Y ese golpe de suerte, gracias al que nos hemos profesionalizado todos los guionistas que vivimos de esto, puede llegar hoy, mañana o nunca.

Hace unos días, en su discurso de aceptación del Premio Nobel, Mario Vargas Llosa habló de su golpe de suerte: venir a España y conocer a su agente. También mencionó a todos esos escritores de talento que al no haber mediado ese golpe de suerte, abandonaron  vencidos por la desesperanza, o que han seguido trabajando sin que nadie les presté la más mínima atención. He leído por ahí que hubo a quien esa mención le pareció un arranque de falsa modestia por parte de Vargas Llosa (quizá son de esos ingenuos qué creen que el talento siempre encuentra recompensa). Pero yo estoy convencido de que era totalmente sincero y de que habló con el corazón en la mano.  Ya seas un escritor con Nobel o un modesto guionista como yo, sabes que habría sido muy fácil quedarse por el camino.

Entonces… ¿cuándo dejar de esperar que llegue el golpe de suerte?

Pues cuando no te compense emocionalmente, como he dicho antes. Cuando seguir moviendo proyectos (y moviéndote tú) te haga más infeliz que feliz. Todos necesitamos una recompensa de algún tipo para continuar haciendo algo que requiere un gran esfuerzo (y escribir guiones cuesta mucho). Sin esa recompensa, es imposible seguir adelante.

De todas maneras, me gustaría comentar algo en lo que me ha hecho pensar tu pregunta.

Muchas veces me da la impresión, sobre todo cuando doy clase, de que hay ciertas cosas que se da por hecho que ocurren automáticamente cuando se piensa en profesionalizarse en esto del guión. Como por Ej. que dejas de preocuparte por todos estos temas.

Pero la realidad es que nunca dejas de pensar en ellos.

Sobre todo, porque salvo casos muy contados, casi nunca “lo consigues” del todo. A poco que lleves en esto, te das cuenta de que es muy fácil perder de un día para otro todo lo que has conseguido tras años de esfuerzo. Lo digo a menudo en mis clases en tono de broma para no deprimir a mis alumnos, pero en el fondo de broma tiene más bien poco: si eres guionista, tu tercer apellido es incertidumbre, y el cuarto, fracaso.

Hay que fracasar mucho (pero mucho), para conseguir un éxito. Y por éxito no entiendo hacer una gran taquilla o conseguir una audiencia masiva, sino lograr que lo que escribes se haga. Yo he sido contratado veintitantas veces para escribir guiones de largo, por Ej., y solo tengo cinco películas. Por el resto de los guiones cobré (no todo lo pactado y no siempre), de manera que no puedo quejarme mucho. Pero eso no quiere decir que no me haya pasado meses y meses al borde de la depresión al darme cuenta de que otro guión en el que había estado trabajando tanto tiempo iba a quedarse también en el cajón.

Sé que visto “desde fuera” no parece así, pero es raro el guionista profesional que no siente que vive con una espada de Damocles flotando continuamente por encima de su cabeza. Las productoras cierran, las cadenas cancelan las series de un día para otro, el proyecto de cine que salía “seguro” deja de salir en unas horas, el dinero con el que contabas para sobrevivir los próximos meses nunca llega…

Luego, salvo que estés a sueldo en una productora tipo Globomedia, lo normal es compatibilizar la escritura de guiones con otros trabajos. En mi caso, además de haber ejercido como periodista hace ya muchos años y más recientemente, de realizar sketches y dirigir un programa en Paramount Comedy, ahora mismo me gano la vida también dando clases de guión. Disfruto muchísimo con ello, así que no me  agobia tener que hacerlo. De hecho, es algo que no quiero dejar nunca, por mucho trabajo de guionista que tenga. Lo importante es que hay que tener claro que muchas veces para ser guionista y llegar a fin de mes, es importante no ser solo guionista.

Y las dudas siempre están ahí: ¿Valdré realmente para esto? ¿Por qué no he encajado en esta serie? ¿Qué es lo que hice mal para que la cadena no decidiera producir el guión del largo que llevábamos desarrollando con ellos dos años…? ¿Por qué no me saco una oposición y dejo de sufrir de una vez?

Así estamos casi todos de desquiciados.

En fin, A. Espero que algo en toda esta perorata te resulte útil. Yo me he sentido muy identificado con tus preocupaciones. Han sido las mías en muchas ocasiones, y estoy seguro de que tarde o temprano volverán a serlo.

Mucha suerte.

*Esa fue la regla que me puse yo por Ej. Y lo conseguí por los pelos. Ahora creo que aunque no lo hubiera logrado, no habría dejado de escribir. Disfrutaba demasiado con ello y soy bastante cabezón.


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 1.709 seguidores