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¿Sabíais que el aeropuerto de Londres-Stansted es el más moderno de los cinco aeropuertos de Londres? ¿Sabíais que la terminal fue diseñada por Norman Foster; que es una estructura oblonga de cristal con techo flotante en forma de pirámides invertidas que proporciona una cantidad insólita de luz natural al interior, y que además da la impresión de ser un cisne levantando el vuelo?
¿LO SABÍAIS?
Yo tampoco. Pero ahora sí lo sé, porque llevo más horas metido en esa terminal de las que he pasado metido dentro de una mujer en todo lo que va de año.
Y me ha dado tiempo de documentarme sobre unas cuantas cosas más, aparte de sobre la construcción de este aeropuerto, que como bien dice el maestro Yuri, bien podría llamarse Cambridge-Sur, porque está bastante más cerca de Cambridge que de Londres. Razón por la cual no he aprovechado el tiempo perdido para darme una vueltecita por la National Gallery.
En lugar de eso, me he agenciado un enchufe, y he estado diecisiete horas pegado a la pantalla del ordenador. He escrito medio capítulo de una serie, me he visto una película que no conocía y que el amigo Roberto Goñi me recomendó encarecidamente, Sweet Smell of Success; me he comprado en Amazon On Film Making, el libro que escribió su director, Alexander Mackendrick; he perdido el tiempo con Facebook, Twitter, etcétera… y he indagado un poco sobre la postura de los controladores aéreos.
Hace unas horas estaba muy cabreado con los controladores aéreos. Mucho. Luego recordé que, en una huelga, la razón siempre la tienen los huelguistas. Y es que no sé ustedes, pero yo todavía no conozco a nadie absolutamente que decida ir a la huelga (o ya puestos, a la cárcel) sin tener un buen motivo para ello.
Y entonces decidí hacer un ejercicio imprescindible, fundamental para un guionista: ponerse en el lugar de todos los personajes. Para un espectador, en las películas hay buenos y malos. Para un guionista, no. Para un guionista hay gente con posturas encontrados, con motivaciones irreconciliables. Gente en conflicto. Pero un buen guionista no toma partido. Un buen guionista trata de entender y hacer entender los motivos de cada persona por hacer lo que hace. Creo que ahora, después de indagar la postura de los controladores, he conseguido entender sus motivos. Y los del Gobierno. Voy a ver si consigo hacérselos entender a los lectores, al menos tal y como yo los veo.
Lo cierto es que sigo muy cabreado con los controladores aéreos. POR NO HABER CONTRATADO A UN GUIONISTA que les hiciera un buen documental.
Porque realmente merece un documental, el asunto. Que en España, en el año 2010, haya empleados públicos trabajando 28 días al mes; sin permisos de maternidad; con cambios de turno arbitrarios y sorpresivos; haciendo más horas extra de las que permite la ley; teniendo que trabajar 1670 horas al año independientemente del tiempo que estén de baja (¿qué pasa si te operan de algo chungo y estás tres meses en cama? ¿Luego NO SALES DEL CURRO EN NUEVE MESES?)… Todo eso es para hacer un documental. Pero si además resulta que esos empleados son los que, básicamente, manejan las vidas de cientos de miles de personas cada día… Eso es para echarse a temblar.
Si esto fuera una película, y lamentablemente no lo es, estaría clarísimo quién es el malo: el Gordon Gekko de turno que tiene todas las papeletas para quedarse con AENA cuando el Gobierno la privatice. Ése es el que estaría tirando de los hilos -si esto fuera una película, quiero decir- para que Fomento y Presidencia hicieran algo tan increíblemente bestia como decretar el estado de alarma por primera vez en la historia de la democracia española.
Si esto fuera una película, la decisión de Blanco y Rubalcaba de aprobar precisamente el viernes que empieza el puente un decreto en el que, básicamente, se cagan en los derechos laborales de los controladores, sería una pura y simple provocación, una estrategia calculada para provocar este caos. Una jugada que les permita aparecer ante la opinión pública como unos salvapatrias que no paran mientes en llamar al Ejército para salvar la situación.
¿Saben a qué me recuerda esto? No a una película, sino a un episodio real de la historia de la democracia española: la elección de Jesús Gil como alcalde de Marbella. ¿Recuerdan lo que hizo ese tipo la noche en que salió elegido? Se fue a dar una vuelta por la zonas de copas y se puso a insultar a la gente: que si chorizos, que si gentuza, que si escoria, que si voy a limpiar esta ciudad… Naturalmente, se montó un altercado. La gente le tiró de todo, le escupió… Tuvo que salir de allí escoltado por la policía.
¿Qué dijo Jesús Gil antes de montar en el coche? “Acabo de demostrar que sois unos alborotadores, y que hay que limpiar esta ciudad”. Que es exactamente lo que hizo.
Si esto fuera una película, que no lo es, alguien en Moncloa habría puesto ese episodio como ejemplo de la estrategia a seguir con los controladores. Y a Zapatero le habría encantado.
Mucha gente está recalcando la mala leche de los controladores al elegir precisamente el viernes que empieza el puente para montar este embolado. Y nadie quiere darse cuenta de que HA SIDO EL GOBIERNO QUIEN HA EMPEZADO, aprobando precisamente el viernes que empieza el puente un decreto alucinante, que pasará a la historia de la indignidad política y que será materia de estudio sobre legalidad laboral.
Si esto fuera una película, habría un final feliz sacado de la manga. Pero no lo va a haber. El final va a ser el mismo que el de la crisis de los controladores de Reagan: despidos masivos, vidas destrozadas, y privatización al canto. La opinión pública, borrega y estúpida como siempre, se olvidará del asunto, aliviada porque nadie le va a volver a joder las vacaciones. Los medios de comunicación, comprados y domesticados como Dios manda, mirarán para otro lado. Dentro de cinco o seis años, cuando el asunto llegue al Constitucional -y llegará- se demostrará que los decretos de ayer eran ilegales, pero para entonces ya dará igual.
Y sólo será dentro de un par de décadas cuando la gente comprenda lo que está pasando aquí: que el Gobierno de Zapatero ha decidido tunear las leyes, despreciar los derechos laborales, y hundir la vida de 2.000 trabajadores cualificados, con dos objetivos: primero, legitimar ante la opinión pública la privatización de AENA y el desmantelamiento salvaje de un colectivo que no ha querido pasar por el aro; y segundo, no reconocer que llevan años con una estrategia equivocada, cruel y, por cierto, carísima.
Porque pensemos una cosa: ¿Cuánto habría costado hacer las cosas bien? El único problema aquí es que hay pocos controladores. Repitan conmigo: HAY POCOS CONTROLADORES. El tráfico aéreo de España ha crecido una barbaridad en los últimos años. AENA ha reaccionado reduciendo a una cuarta parte el número de controladores nuevos incorporados. Resultado: HAY POCOS CONTROLADORES. Para poder mantener el tráfico aéreo, se les ponen un mogollón de horas extra. Los tipos no quieren hacer tantas horas extra, entre otras cosas porque su profesión implica una responsabilidad bestial, y un nivel de estrés incomparable. Así que presionan para cobrar esas horas extra a precio de oro.
En este punto, cualquier empresario o político con dos dedos de frente, habría decidido formar a más controladores. Pero ¿qué hace el Gobierno de Zapatero? Les sube el precio de las horas extra hasta niveles astronómicos… y luego agarra las cifras y se va a la prensa a decir: “mirad la barbaridad que cobran, estos señoritos”. ¿Se puede ser más demagogo? ¡Si cobran eso, es porque el Gobierno se lo ha dado! Repitan conmigo: HAY POCOS CONTROLADORES.
Entre las leyendas urbanas que el Gobierno ha hecho circula con la inestimable ayuda de sus medios de comunicación títeres, está no sólo los supuestos sueldos astronómicos de los controladores, sino también un pretendido poder para impedir que se abran más plazas de controladores. ¡Y la gente se lo cree! Pero ¿qué clase de hipnosis colectiva hay con este asunto? ¿En serio creen que existe un colectivo de empleados públicos que puede IMPEDIR QUE CONTRATE A MÁS EMPLEADOS PÚBLICOS? ¿Y con qué objetivo? Todas las reclamaciones de los controladores en los últimos años son sobre sus condiciones laborales: quieren trabajar en turnos razonables, quieren poder planificar sus vacaciones como todo el mundo, y quieren trabajar un número de horas razonables, tipo… no sé, 40 a la semana. ¿Cómo se consigue eso? Pues contratando a más controladores, claro. Porque, no sé si lo he dicho ya, pero HAY POCOS CONTROLADORES.
¿En qué cabeza cabe que estos tipos estén impidiendo lo que, a todas luces, es la única solución a su problema?
Si AENA no forma a más controladores, es porque AENA no quiere. En fin, si Fomento puede colocar a coroneles a dirigir el tráfico aéreo, algo me dice que también podrá convocar plazas de controlador. Claro que… si en la agenda oculta del Gobierno estuviera la privatización de AENA… Caramba, ¿no tendría mucha lógica que antes tratase de limitar lo más posible el número de plazas públicas en el sector?
Llevo 24 horas largas en este aeropuerto. Estoy cansado, ojeroso y contracturado. Pero cuando me monte por fin en un avión, quiero pensar que la persona que le da pista no es un tipo alienado, amenazado, insultado en la televisión y sometido a disciplina militar. Quiero que sea un tipo cualificado, bien pagado, bien dormido y orgulloso de su trabajo.
Por cierto, creo que todo lo que he dicho sobre los controladores se podría aplicar, en un 90%, a la problemática de la Guardia Civil.
Y ahora les dejo con un par de citas de opiniones de ésas que no aparecen en los periódicos ni en las televisiones, pero que se encuentran en dos minutos de googleo… si es que uno quiere encontrarlas. Una es del blog Sinergia sin Control, y la otra ha sido escrita por la controladora aérea Cristina Antón.
Del blog Sinergia Sin Control:
(…) El precio de la hora extra, a lo largo de los años, ha subido a precios absurdos; si un controlador dice “mira, no quiero hacer más horas, que si no, no tengo vida familiar” y se le dobla o triplica o decuplica el precio de la hora extra, o más, al final, acabará por echar dichas horas. Eso condujo a que el sueldo de los controladores, gracias a que AENA no quería (o no podía) cubrir la plantilla de manera normal, se disparase gracias a las horas extras.
Y aquí entró el gobierno y en esencia, Pepiño, el ministro mediático; cual Robin Hood de las Cortes, encuentra en los controladores un objetivo fácil para señalarles: “mira lo que cobran, mira cómo se quejan mientras hay gente en el paro; no mires ni a Fomento ni a AENA, que son los que han provocado esta situación”. Y así, Fomento modifica las horas laborales, reduce las horas extra máximas… como un modo de bajarles el sueldo; sin darse cuenta de que si las horas extras se hacían, no era por capricho (sobre todo teniendo en cuenta lo que le costaban a AENA), sino porque eran necesarias porque AENA no tenía suficientes controladores.
La solución más sencilla para solucionar esta debacle hubiera sido bajar las horas extras Y contratar más controladores. Y si no los hay, incentivar la formación de nuevos controladores y tener una solución más a largo plazo. Pero no, Fomento quería una solución mágica e inmediata y solo redujo las horas extra, sin tener en cuenta que alguien tendría que cubrir esas horas extra.
Así, con las horas máximas al año limitadas, los controladores, el día 20 de ¡NOVIEMBRE!, avisan de que a raíz de las modificaciones de convenio que Fomento les puso a los controladores, resultaba que muchos controladores tenían ya el máximo de horas del año hecho, sin posibilidad de hacer más horas (por dicha ley, que lo prohíbe), so pena de multas gordas.
En este momento, cualquier persona medianamente inteligente adivinaría que Pepín Blanco no aprobó matemáticas ni de coña, porque esto era fácilmente deducible de la anterior reforma; pero Pepín no se arredró, y se le ocurrió una idea; para evitar que los controladores llegasen al cupo de horas máximo del año,para esas horas de trabajo no contabilizarían ninguna de las que no pasasen en su puesto, controlando.
“Entre ellas se encuentran los permisos sindicales, las imaginarias y las licencias y ausencias por incapacidad laboral.”
Es decir, si tienes un resfriado y te dan la baja médica, si eres controlador, esas horas no contabilizan. A mí esas horas sí me las contabilizan. Y a ti, casi con toda seguridad, también.
Y ahora, pongámonos otra vez en situación, en este fastuoso viernes; de repente, tu jefe se saca de la manga un decretazo unilateralmente aprobado que es una chapuza para parchear el anterior, deficientemente planteado. Y no se le ocurre otra cosa que sacarlo el Viernes del puente, acorralando a un colectivo que ya estaba cabreado y diciéndoles que van a trabajar horas gratis por sus cojones y que a partir de ahora, eso va a ser así. Y se lo juega todo a la carta “no tendrán cojones de parar todo el país”.
Y entonces, se entiende mucho mejor; que los controladores no han hecho esto por dinero, ni por joder a 300.000 personas. Han cometido un error, acorralados entre
1) darse por jodidos, callar la boca y trabajar
o
2) armarla parda.
Han elegido armarla parda, porque la gente se calienta, toma decisiones de repente y puede cagarla. Y la han cagado con todo el equipo.Pero el principal culpable aquí está saliendo por la tele, diciendo que es intolerable que los controladores hayan tomado rehenes, y que son unos vagos y unos cabrones. Y él ha tardado 13 días en encontrar una solución a una cagada SUYA y para taparla, ha sacado otro decretazo por cojones el día de inicio de un puente y jodiendo a otros por su cagada.
No defiendo a los controladores, pero no me gusta que me dirijan; no me gusta que me den una foto parcial, y me digan “mira, ese de ahí es el malo. escúpele”. No me gusta que el ministro de Fomento tome decisiones populistas en vez de tomar decisiones coherentes con la puta realidad.
Obviamente, no estoy afectado directamente por sus acciones. Obviamente, si lo estuviese, estaría hipercabreado. Pero no sólo con los controladores. Hay que plantearse quién tiene la culpa de esto inicialmente.
Del blog Controladores Aéreos y Otras Hierbas:
(…) En lugar de leer los periódicos pagados por el gobierno lee el Boletín Oficial del Estado, ahí está todo y luego decides lo que te crees y lo que no.
Otro dice que vivimos en un estado de derecho. Pues va a ser que no. El primer decreto ley que nos cascaron anuló nuestro derecho a la negociación colectiva violando la Constitución. Pues ahí está.Me abren dos expedientes disciplinarios por escribir una mariconada de blog. Tengo dos juicios pendientes, que cada cosa que vosotros tenéis por ley yo tengo que ganarla en los tribunales y eso si tengo suerte, que si no me jodo, porque soy controladora y no se me aplica ni de coña la misma justicia que a vosotros lo creáis o no.Mis huelgas las pactan sindicatos en los que no hay ni un controlador y me nombran servicios mínimos del 120%. Si eso es tener derecho a la huelga que baje dios y lo vea.Ponemos a la opinión pública en nuestra contra: mentira, siempre lo ha estado porque nadie se ha molestado en escuchar los argumentos y datos que llevamos dando un año. Sólo oyeron 360.000 y no pasaron de ahí.¿Para qué cojones creéis que nos han cascado tres decretazos y una orden ministerial?En el primero nos ampliaron la jornada por el morro en seiscientas horas al año, que está de puta madre.Nos crujieron el sueldo y resulta que todos sabéis lo que yo gano porque lo dicen en la tele. Pues tampoco es verdad ni por los cojones. No gano 200.000 euros al año por mucho que diga el ministro. Ni eso ni la mitad.Si os molestaseis en mirar mejor, veríais que hace nada la directora de navegación aérea se soltó el moño diciendo que pedíamos más dinero saliendo de una reunión de la que existe un acta en la que no figura semejante petición. Un juez la obliga a retractarse, pero vosotros sólo oís lo que os da la gana. Y somos los malos para variar. Y de éstas hay mil.Hemos presentado cientos de demandas por incidentes de seguridad, por irregularidades de todos los calibres. Van a parar al fondo de un cajón. Estamos recurriendo a tribunales europeos porque lo de España es el coño de la Bernarda.En el segundo decretazo nos quitaron los descansos y se concedieron barra libre para ponernos a currar como animales y nos obligan a estar disponibles 365 días al año, 24 horas al día. Esto se lo comento a los médicos que me dicen gilipolleces, que ninguno curra todos los días.Me obligaron a trabajar doscientas horas al mes a turnos de mañana, tarde y noche. Y para el subnormal que dice que trabajo como todo el mundo 40 horas a la semana, eso son 160. O sea, que yo trabajo el equivalente a cinco semanas en un mes de cuatro, cuando por ser trabajo a turnos debería currar bastante menos.Al que le salga de los huevos que se lea cualquier estudio del efecto del trabajo a turnos sobre el organismo. La mitad de los que me ponéis a caldo dormís mal dos días y estáis hechos una mierda. Yo llevo haciendo turnos sin rechistar catorce putos años, así que no me jodáis.Y es muy fácil imaginar mi curro desde vuestros sofás, durmiendo ocho horitas cada noche. Si venís a currar conmigo a turnos un mes en una semana no podéis con vuestros huevos.No somos controladores suficientes, y es lo que hay. No damos abasto coño. No os queréis enterar. Nos exigís currar todos los días para tener vuestros putos puentes y vuestras putas vacaciones. ¿Dónde cojones dice que seamos vuestros esclavos? ¿Por qué vosotros tenéis todos los derechos del mundo y nosotros NINGUNO?A pesar de que nos aumentaron un huevo las horas, como los de AENA son unos inútiles nos hicieron currar como putas en verano y se quedaron sin sus propias putas horas. Y yo no puedo trabajar por encima de lo que estipula la ley porque me meten en la cárcel.Solución: otro decretazo, el de hoy, que hace desaparecer vacaciones, bajas, permisos, reducciones de jornada por maternidad etc y así salen horas por un tubo. Y con efecto retroactivo, que ya es para cagarse.Vuestro puente de puta madre, y yo curro dieciséis meses al año.Me decís que pobrecitos vuestros parientes, que no podéis ir a verlos. Yo he tenido UN fin de semana libre en nueve putos meses. Han operado a mi madre tres veces y la he visto cinco días.Y os atrevéis a decirme que vuestras familias son más importantes que la mía.Y ahora viene la mierda de los militares. Somos dos mil civiles, y no hay ni doscientos controladores militares aprovechables para hacer nuestro trabajo. Controlar no es conducir, y para que un militar haga mi curro tiene que saberse mi espacio aéreo, mis procedimientos, la geografía de mi zona de pe a pa. O sea, que necesita un par de mesecitos o más. Sin contar con que yo muevo sesenta aviones a la hora y ellos no pillan ni la cuarta parte. Por no decir que van tiesos de inglés para vuelos comerciales (…)El que quiera ser un esclavo que lo sea, no me contéis que vuestros curros son peores, espabilad y luchad en lugar de lloriquear, pero yo defiendo el último derecho que me queda, que es el de pelear por recuperar mis derechos (lo que vosotros llamáis privilegios, que manda huevos) y mi dignidad profesional y personal.Y si lo consigo bien y si no me largo del curro. Haceos controladores vosotros y así os curráis los puentes unos a otros y tan ricamente. Os va a encantar.Mola que sólo a una persona le haya llamado la atención que en todo este tiempo no se haya oído a los controladores. No nos dejan hablar en la tele ni salir en los periódicos porque al Gobierno no le interesa que se conozca nuestra versión. Sólo tenéis la suya.
(…) The price of each extra hour, during all these years, has rised to absurd prices; if a controller tells you “Look, I don’t want to work more hours, because I cherish my family life” and the price of this extra hour is doubled or tripled or multiplied by ten, or more, he or she will eventually work said hours. That caused the salary of controllers -since AENA didn’t want to (or wasn’t able to) fill posts the normal way- to rocket because of extra hours.And here entered the government and, in essence, Pepiño (José Blanco, Fomento minister), the minister of the media; as a Robin Hood of Parliament, he finds in air traffic controllers an easy target to point at: “Look at how much they earn, look at how they complain while there are so many people unemployed; don’t look at Fomento or AENA, the ones that caused this situation.” And thus, Fomento modifies working hours, reduces the maximum of extra hours… as a means of lowering their salaries; without realizing that, if those extra hours were fulfilled in the first place, it wasn’t out of whim (especially taking into account how much they cost for AENA), but because they were necessary since AENA didn’t have enough controllers.
The easiest solution to solve this debacle would have been to lower extra hours AND hire more controllers. And if there aren’t, encourage the training of new controllers in order to have one more solution in the long term. But no, Fomento wanted a magical and immediate solution and only lowered extra hours, without keeping in mind that someone would have to cover those extra hours.Thus, with the maximum of hours per year limited, the controllers, on NOVEMBER 20th warned that because of the modification on the agreement that Fomento imposed on the controllers, it turned out that many of them had already worked their maximum of hours per year, with no possibility of working more hours (because of this law, which forbids it), at the risk of big fines.At this point, any fairly intelligent person would guess that Pepín Blanco (José Blanco) could in no fucking way pass Maths, because this was easily deducible because of the precedent reform, but Pepín didn’t shrink back, and he came up with an idea: in order to prevent controllers from reaching their maximum of hours per year, those when they weren’t in their posts, controlling traffic, would not count.“Among them there are trade union leaves, imaginarias (those hours, in the case of another controller’s sudden leave, during which they have to be available and approximately thirty minutes away from their workplace) and licenses and absences because of working incapacity.”That’s to say, when you’ve got a cold and you’re granted a sick leave, if you’re a controller, those hours don’t enter the books. Those hours do enter for me. And for you too, almost certainly.And now, let’s put ourselves in context again, on this splendid Friday: suddenly, your boss comes up with a decretazo (a controversial government decree, a fiat made without discussing with other political forces or trade unions) unilaterally approved, that is a botch to make a patch on the precedent one, deficiently created. And he hasn’t got a better idea than bringing it out on the holiday Friday, cornering a group that was already pissed-off and telling them that they’re going to work free hours because they bloody well say so and that from now on, that will be this way. And he risks everything to one throw, thinking ‘They won’t have the balls to paralyze the whole country’.And then, it’s much easier to understand that the controllers haven’t done this for the money, or to fuck with 300000 people. They’ve made a mistake, trapped between:1) Shutting up, working and assuming they’re fuckedor2) Organizing a big messThey’ve decided to organize a big mess: people’s tempers flare, they make sudden decisions and may cock it up. And they’ve cocked it up, big time. But the main culprit here is appearing on TV, saying that it’s intolerable that the controllers have taken people hostage, that they’re lazy bastards. And it has taken 13 days for him to find a solution to a balls-up that was HIS and to cover it up, he’s released another decree because he bloody well wants to on the day the holiday begins, bugging others because of his screwup.I’m not defending controllers, but I don’t like to be led, I don’t like being given a partial picture, and be told “Look, that guy there is the bad one. Spit at him”. I don’t like the Fomento minister to take populist decisions instead of making coherent decisions according to the fucking truth.Obviously, I haven’t been directly affected by their actions. Obviously, if I had been, I’d be hyper angry. But not only at controllers. We need to think about who was initially to blame.
(…) Instead of reading the papers payed by the government, read the Boletín Oficial del Estado (BOE), there’s everything there, and then decide what you believe and what you don’t.Another person says we live in a Rechtsstaat. Turns out we don’t. The first order in council we got, annulated our right to collective negotiation violating the Constitution. There you have it.Two disciplinary proceedings have been brought against me for keeping a petty blog. I’ve got two pending trials, because each thing that you have by the law I have to earn in court, and that if I’m lucky, because if not then I’m fucked, since I’m a controller and the justice applied to you is not the same applied to me, whether you believe it or not.My strikes are agreed by trade unions in which there isn’t a single controller and they assign me minimum services of 120%. I don’t have the right to go on strike, and that is the Gospel truth. We put public opinion against us: that’s a lie, it always has been because no one has bothered to listen to the arguments and data we’ve been providing for a year. They only heard “360000″ (the alleged sum of euros controllers earned before this period of labor modifications, according to Fomento) and that was all.Why the fuck do you think that we have three decretazos and one ministerial order on our heads?In the first one our workday was extended with 600 hours more per year, that’s fucking great.Our salary is crushed but it seems all of you know how much I earn because they say so on the telly. Well, dammit, it isn’t true either. I don’t earn 200000 a year no matter what the minister says. I don’t earn that nor do I earn half of that.If you bothered to pay more attention, you’d realize that very recently the director of Aerial Navigation went to town saying that we had asked for more money, when going out of a meeting of which it exists a record in which such a petition doesn’t figure. A judge makes her retract, but you only hear whatever you want. And we’re the bad ones, just for a change. And there are thousands of these examples.We’ve brought hundreds of lawsuits because of security incidents, because of irregularities of all kinds. They go unheeded. We’re turning to European courts because Spain’s a bloody mess.In the second decretazo breaks were taken away from us and they granted themselves free bar to make us work as animals and they force us to be available 365 days a year. When some doctors tell me bullshit, I remark that none of them works everyday.They made me work 200 hours a month in morning, afternoon and night shifts. And for the moron who says that I work, as everyone, 40 hours a week, those are 160 hours. That’s to say, I work the equivalent of five weeks in a four-week month, although since I work in shifts, I should work much less.Whoever the fuck wants to, can read any research on the effects of shift work on the organism. Half of those of you who pull me to pieces, sleep badly for two days and you’re knackered afterwards. I’ve been working shifts without saying a word for 14 bloody years, so don’t fuck with me. And it’s very easy to imagine my job from your sofas, sleeping eight hours per night. If you come work with me to work shifts for a month, in the span of one week you’ll be fucking exhausted.There aren’t enough of us controllers, and that’s the way it is. We can’t fucking cope. And you won’t listen. You require us to work all days to have your fucking holidays. Where the fuck does it read that we are your slaves? How come you have all rights in the world and we have NONE?Even when they raised our hours a whole bunch, since people in AENA are useless, they made us work like fucking slaves during summer and ran out of the bloody hours they themselves had arranged. And I can’t work more hours than the law stipulates because I would be imprisoned if I did.The solution: another decretazo, today’s one, that makes holidays, sick and parental leaves, etc. dissapear and that way you get loads of hours. Retroactively, would you fucking believe it?You tell me about your poor relatives, that you can’t go see them. I’ve had ONE free weekend in the last nine months. My mother has had three operations and I’ve seen her five days.And you dare tell me that your families are more important than mine.And now comes this military crap. We’re 2000 civilans, and there are hardly 200 military controllers to do our job. Controlling is not driving, and for a soldier to do my job he has to know my airspace, my proceedings, the geography of my zone from beginning to end. That’s to say, he needs a couple of months or more. That’s without taking into account that I move 60 planes per hour and they don’t manage a quarter of that. And they don’t speak enough English for commercial flights (…)The one who wants to be a slave can be, don’t tell me your jobs are worse, wake up and fight instead of sobbing, but I defend the last right I have left, which is fighting to get my rights back (those you call privileges, fucking incredible), and my professional and personal dignity.And if I get to do so, great, and if not, I’ll leave this job. Become controllers yourselves and that way you can work out long weekends for each other, just like that. You’ll love it.It’s cool that only one person has pointed out that in all this time the controllers haven’t been heard. They don’t let us speak on television nor appear in newspapers because the Government is not interested in having our version known. You only have theirs.
Escrito por Pianista en un Burdel 



