LA POLICÍA DEL GUIÓN

30 marzo, 2012

Por Chico Santamano.

¿Quién no ha deseado alguna vez denunciar a un compañero o incluso a tu propio jefe a la policía del guión? ¿Quién no ha temido tener a uno de sus agentes esperándote en la puerta?

Secuencias eternas, diálogos banales, encabezados mal escritos, situaciones sin conflicto, climax inexistentes, Sofia Coppola… No importa que conozcáis vuestros derechos (de autor). ¡Tenéis los días contados!

Ver vídeo AQUÍ.


MAÑANA HAZ COMO JOSS WHEDON

28 marzo, 2012

Por Carlos Molinero
(Presidente del Sindicato de guionistas ALMA)

Compañeros del teclado:
Mañana es el día de la huelga general y en ALMA la apoyamos al cien por cien.
<
Si eres un guionista que escribes desde casa la solución es muy fácil y hasta positiva para el cerebro. Por primera vez la pelea que nos consume ante el ordenador, el mirar el correo con sentimientos de culpa porque sabemos que tenemos que escribir ese guión, el leer un libro reconcomidos porque aún no hemos corregido esos diálogos, mañana desaparecerán. Por un día no tendremos ese ruido constante en la cabeza de “escribe, no hagas el vago”, por un día el mensaje será “no escribas, haces bien”.
<
Pero si dentro de este grupo eres de los que tienen que escribir casi como medida terapeútica, como si fueras el personaje de Michael Ironside en “Scanners” que se tenía que hacer un agujero en el cráneo para sacar las voces de su cabeza, tranquilo, no te hagas un agujero. Haz como Josh Wheddon.
<
En la famosa huelga de guionistas de Hollywood del 2007 Joss Whedon, creador de “Buffy”, “Firefly” y, sobre todo, adicto al trabajo, aprovechó la huelga para escribir el musical superheroico y melancólico “Dr. Horrible´s Sing-Along Blog “. Mañana puede ser el día perfecto para recuperar esa historia perdida en el disco duro, esa película que lleva dando vueltas muchos años, ese guión personal que necesita una nueva versión. Mañana trabaja para ti.
<
Lo tienes más difícil si eres un guionista que vas a trabajar a la productora. Si estás en un equipo de guión y tiene un horario de oficina.
<
Cualquiera sabe que la oficina es el peor ambiente para una persona. En especial si eres guionista.
<
La sensación de que somos un fraude que atenaza a todo guionista, Mamet incluido, es tu enemiga. El miedo a que si no vas se darán cuenta de que no eres necesario. O todavía peor, el miedo a que si no vas resulta que salen más ideas. El miedo a que te despidan, porque eres prescindible. Básicamente el miedo.
<
No entraré en la cita evidente de las Bene Gesserit, “el miedo mata la mente“, y eso es lo que somos los guionistas “mente”, o sea, nuestra muerte total. Pero no, no voy a hablar de “Dune”, sino de una película nuestra, “Amanece que no es poco “.
<
En esta obra maestra de José Luis Cuerda cuando el alcalde es recibido por el pueblo un paisano grita : “Alcalde, nosotros somos contingentes, pero tú eres necesario”.
<
Esta es la esencia. No temas. Eres necesario.
<
Si estás en un equipo de guión es porque tienes talento, porque vales, a un nivel ecónomico puro y duro, eres rentable, por eso estás ahí. Las productoras no son ONGs de guionistas mediocres, son productoras y tienen a los mejores guionistas que pueden tener y que pueden pagar, vamos, a los mejores guionistas porque todos sabemos que salimos bastante baratos.
<
En tus hombros está el peso de la industria, pero ese peso no tiene que agobiarte, sino que impulsarte para si no estás de acuerdo con la Reforma Laboral quedarte mañana en casa.
<
Desde ALMA no solo te apoyaremos a todos los niveles, sino que te admiraremos, como admiramos a los compañeros de Hollywood cuando fueron a la huelga. Escritores que no solo eran guionistas de a pie, sino que por su perfil eran productores ejecutivos, showrunners, los que llevaban las series sabían que su esencia era la escritura, era ser guionista por encima de todos los demás.
<
Mañana haz como hicieron todos los guionistas que mantienen y controlan la industria más importante del mundo.
<
Mañana haz como Joss Whedon.
<

ALGUNAS DUDAS

27 marzo, 2012

Por David Muñoz.

Hace un par de semanas Tele 5 decidió que “La fuga”, la última serie de la que he sido guionista, no tenga una segunda temporada.

Normalmente no soy muy amigo de hablar en este blog de los proyectos en los que trabajo. Los cuatro o cinco folios de una entrada de Bloguionistas casi siempre me obligan a simplificar y a tomar atajos. Pero el proceso de desarrollo de una serie de televisión suele ser cualquier cosa menos sencillo. En este caso, cuando el guionista y productor ejecutivo Nacho Faerna concibió “La fuga”, la acción transcurría en el año 2055 y en una cárcel en la Luna. Cuando se estrenó, sucedía en un futuro muy cercano y en una plataforma petrolífera habilitada como prisión. Podéis imaginaros que entre medias pasó de todo, o casi. Así que para acabar explicando una versión de los hechos que se iba a quedar coja sí o sí, y que además podría sentarle mal, por inexacta, a algún compañero, prefiero callarme. Eso sí, espero que algún día Nacho Faerna, Joaquín Górriz (el productor ejecutivo de la serie tras la marcha de Nacho) y Tatiana Rodríguez (coordinadora de guión) se pongan de acuerdo para escribir el “cómo se hizo” de la serie. Os aseguro que a su lado el documental sobre el rodaje fallido en España de la película del Quijote de Terry Gilliam os iba a parecer una tontería (además, creo que la historia va más allá de lo puramente anecdótico y es bastante representativa de lo malo, lo bueno y lo regular de cómo se produce televisión en España).

Pero ya digo que no es eso de lo que quiero hablar hoy. En realidad tampoco quiero hablar de la serie en si. Sino de un tema en el que he pensado mucho según la audiencia iba perdiendo interés en “La fuga” semana tras semana.

Érase una vez una serie que ocurría en la Luna...

“La fuga” es una serie de “continuará”. Como es lógico, el hilo conductor de la serie es la fuga que le da título. En el capítulo 1 se presenta el plan de los personajes para escapar de la plataforma petrolífera, y en el 12 lo ejecutan. Aunque durante una fase del desarrollo, cada episodio incluía una subtrama que ocurría en tierra contando cosas sobre el pasado de los personajes que protagonizaban la trama principal (al estilo de las de “Perdidos”), estas fueron descartadas por razones presupuestarias. Rodar exteriores salía demasiado caro. Posteriormente, se decidió que los capítulos contarían historias carcelarias autoconclusivas. Pero cuando llevábamos escritos unos cuantos guiones, Tele 5 nos pidió que nos centráramos en el triángulo amoroso y en las tramas de los miembros de la resistencia y que aparcáramos o cerráramos cuanto antes las historias carcelarias que ya estaban abiertas.

La cuestión es que entre unas cosas y otras, al final “La fuga” se convirtió en una serie de la que no podías perderte un solo episodio si querías enterarte de lo que estaba pasando.

Y aunque su arranque fue muy bueno (casi un 17% de share), entonces llegó el fútbol, -dos semanas seguidas nada menos de Madrid/Barcelona-, los datos fueron a peor y empezó el parece que inevitable baile de fechas y de horarios. Que si hoy nos vamos los jueves, que si la semana que viene no emitimos pero volvemos a la siguiente los miércoles, que se anuncia a las 10 y media pero en realidad la emisión comienza a las 11 menos cuarto, etc.

O estabas muy atento a la parrilla de Tele 5 o era muy difícil saber cuándo se emitía “La fuga”. Recuerdo que un día, en medio de este lío, me llamó mi madre y me dijo: “Oye, ¿tú serie la han quitado ya, no?”. Pues no, no la habían quitado. Pero para muchos espectadores, “La fuga” había desaparecido de la programación.

Otro día un amigo que no tiene nada que ver con este negocio (es chófer) me dijo otra cosa que luego he escuchado más veces: “Pues es que como me perdí un episodio, me desenganché” .

En ese “desenganche” está la clave de todo.

Pese a Internet, todavía son muchos los espectadores que consumen televisión de la manera tradicional. “Hoy es martes, y después de cenar veo la serie de los martes”, me dijo hace poco una amiga mayor que yo. “Su” serie, la serie que ha elegido de entre las varias que se emiten. Y si no está “tu” serie, asumes que la han quitado y te pones a ver otra cosa (la serie de la competencia a la que te enganchas en lugar de la otra). Los que no la consumen así, se la descargan. Que quizá es lo que justifica las cifras récord de descargas que ha tenido “La Fuga”. ¿Para qué estar pendiente de los cambios en la programación cuando sabes dónde puedes encontrar la serie sin problemas? Lástima que las descargas no computen a la hora de decidir la continuidad de una serie.

Porque “La fuga” es un fracaso raro. No es que la serie no le interesara a nadie (ante lo cual habría poco que decir salvo tratar de hacerlo mejor la próxima vez) sino que a los millones a los que le interesaba no les merecía la pena esperar a ver cuando la programaba Tele 5 y preferían verla a su manera. Puede haberse dado la paradoja de que el éxito en Internet de la serie haya ido en contra de su continuidad al haberle restado espectadores en su emisión en abierto.

Según Vertele!, “La ficción se ha convertido en una de las series más seguidas en Telecinco.es y Mitele.es con un total de 3.146.199 de vídeos servidos (capítulos íntegros) desde que se estrenara a primeros de enero. De estos vídeos servidos, un total de 1.850.021 pertenecen a Telecinco.es, mientras que 1.296.178 pertenecen a Mitele.es. tal y como recoge Vanitatis”.

La cifra de Vertele! Se ha quedado antigua, porque en el momento en el que se publicó la noticia creo que solo se habían emitido ocho capítulos, pero aún así, esos más de tres millones me parecen una barbaridad.

Supongo que los programadores tendrán razones de peso para cambiar el día y la hora de emisión de una serie una semana sí y otra también. Me cuesta entender cómo nadie puede pensar que esa sea la forma de mejorar su “share”, pero… vete a saber, no soy un especialista en ese tema.

Sin embargo, mi impresión es que la relación de los espectadores con las series puede explicarse bien con la siguiente metáfora: conoces a una chica (o a un chico, vaya) y el primer día todo va estupendamente. Es  guapa, simpática y lo pasas de miedo con ella. Pero a la segunda cita la chica llega tarde, y a la tercera ni se presenta. A la cuarta ya te planteas si ir o no, pero bueno, después de pensarlo mucho decides darle una oportunidad. Pero si esa vez tampoco aparece… en fin, hay más mujeres en el mundo luchando por conseguir tu atención. Porque el espectador es un ligón. Viendo televisión todos somos Brad Pitt. Nos desean todas. Y el exceso de oferta nos convierte en unos veletas.

La cuestión es que al final el espectador que se siente maltratado, o pasa de la serie, o la consigue por otras vías. En los dos casos el resultado es el mismo: deja de verla por televisión.

De modo que partiendo de la premisa de que a pesar de todo los programadores saben lo que hacen (¿qué cadena tendría interés en sabotear su propio producto?), como guionistas quizá deberíamos preguntarnos cómo deberían ser las series que escribimos cuando estas van a ser emitidas por cadenas que tienden al “baile de parrillas”. Aunque bien pensado deberían ser las televisiones las que se lo pensaran dos veces antes de encargar series de “continuará” en las que perderte un episodio te impide comprender la historia. Total, nosotros nos limitamos a hacer lo que nos mandan.

No quiero decir que las tramas autoconclusivas sean la panacea universal. Hay muchas más razones por las que una serie no llega a funcionar. Pero sí que creo que merece la pena “blindar” las series contra los saltos en la programación escribiendo guiones que, independientemente de que hayas visto o no los capítulos anteriores, te ofrezcan algún tipo de satisfacción narrativa. Capítulos que cuenten una historia completa y no sean solo parte de una historia mucho mayor.

No se trata de que solo deban hacerse sitcoms o “procedurals” a lo C.S.I. Al fin y al cabo el cambio es el motor de la ficción dramática (e incluso series cómicas como “Con el culo al aire” incluyen tramas de continuará). Pero si yo fuera director de ficción de una cadena, me lo pensaría mucho antes de encargar una serie como “La fuga”. Intentaría que en “mis” series las tramas autoconclusivas supusieran al menos el 85% de cada capítulo. Algo que creo que en general hace muy bien Globomedia. La única alternativa es ofrecer siempre la serie a la misma hora el mismo día, y me temo que eso, salvo quizá en el caso de Televisión Española, y no siempre, es casi ciencia ficción.

Otra posibilidad es replantearse la manera en la que se mide el éxito de las series. Porque si se diseñan desde el guión para que sean consumidas cuando al espectador le apetezca verlas, muchas veces del tirón, ya sea descargándoselas o comprando la caja con la temporada completa en DVD, no sé qué sentido tiene que la continuidad de una serie dependa únicamente de su éxito en un medio donde las mismas características que son virtudes para el público que compra cajas y descarga, se convierten en defectos. Pero me da que eso tampoco va a ocurrir. Por lo menos no a corto plazo. No mientras la rentabilidad, o sea, los anuncios, estén en la televisión.

Precisamente he leído hace poco un artículo muy interesante de un periodista que no conocía llamado Ryan McGee, en el que habla tangencialmente de estos temas en su versión norteamericana. En “¿Hicieron los Soprano más mal que bien? HBO y el declive del episodio”, McGee explica como la popularidad del formato televisivo a lo HBO, donde cada episodio es solo un capítulo de una novela, y por tanto difícil sino imposible de disfrutar por si mismo, está haciendo más daño que bien a la escritura de las series. El artículo está muy bien argumentado y me temo que tiene razón. Así que la semana que viene (o a la siguiente) trataré de traducir parte para poder explicar las cosas en las que me ha hecho pensar y en cómo se aplican a la producción de series españolas.

Volviendo a “La fuga”, y terminando ya, creo que merece la pena reflexionar cómo ha sido su deambular por la parrilla de Tele 5, y también prestar atención a las cifras de descargas oficiales que ha tenido en la página de la cadena (y vete a saber las que ha tenido por medios extraoficiales). Y, sobre todo, creo que merece la pena tenerlo en cuenta a la hora de plantearse nuevos proyectos. Porque creo que ya no hay que pensar solo qué quiere hacerse de acuerdo al supuesto público que se busca (el famoso target) sino también en cómo va ese público a disfrutar del producto que se le ofrece. No podemos separar la forma del contenido.

La forma en la que se consume televisión está cambiando a toda velocidad. Y o espabilamos, o vamos a acabar quedándonos atrás.

*Justo termino el texto y me dice un amigo que ha estado en una reunión en una productora donde le han comentado que dada la dificultad de fidelizar al público joven (al que iba dirigido “La fuga”), se estaban planteando renunciar a ese tipo de proyectos para buscar un público de mayor edad (que en su mayor parte aún solo ve la tele), ese que ha convertido en un éxito la miniserie de la Pantoja.

Pero no creo que ese sea el camino. Esa es la técnica del avestruz. Meter la cabeza bajo tierra y esperar que pase el peligro. Y así no vamos a ninguna parte… salvo a la muerte, como el avestruz.


EL GUIÓN DRAMÁTICO DE DOS CÓMICOS

26 marzo, 2012

por Fernando Navarro.

Primer guión rodado. Óscar al mejor Guión Original.

Con esta contundencia se podría resumir la aún breve carrera de Nat Faxon y Jim Rash en el mundo del guión. Dos tipos que provienen de la rica cantera de cómicos de improvisación de Los Ángeles cuyo primer guión (en realidad el segundo, ya que tienen un primero aún inédito) supone el regreso de Alexander Payne al cine, tras varios años de problemas personales e indecisiones creativas.

Faxon y Rash continúan una tradición larga en el cine americano: el cómico convertido en guionista. Un paso coherente que va del escenario, el público, la noche y el micro al folio en blanco y el rodaje. Una formación interesante, paralela a los estándares a los que habituamos en el cine europeo, y de la que han surgido mentes tan brillantes como las de Mike Nichols, Woody Allen, Dan Aykroid, Larry David o Seth Meyers.

De esa tradición, pues, surgen estos dos cómicos-actores-escritores que han debutado con una película maravillosa, que con un guión conmovedor, contenido, divertido y tierno, triste (paradójicamente la película más triste de Alexander Payne es la que han coescrito estos dos autores) y optimista, a pesar de todo.

En esta breve entrevista, estos “novatos” hablan de la adaptación del libro, del difícil equilibrio entre humor y drama y del trabajo junto a Payne.

Espero que os guste.

Nat Faxon, Alexander Payne y Jim Rash

LOS ASCENDENTES

El impresionante debut de Nat Faxon y Jim Rash

Publicado originalmente en “Written By” Volume 16/No.2 February/March 2012.
Traducción de Fernando Navarro

Nat Faxon y Jim Rash se conocieron formando parte del grupo de de cómicos del club de sketches e improvisación The Groundlings, en Los Ángeles. Allí compartieron horas de escenario con futuras iluminarias como Tate Taylor (“Criadas y Señoras”) o Annie Mumolo & Kristen Wiig (“La Boda de mi Mejor Amiga”). Ambos tenían unas carreras de éxito como actores. Faxon en comedias para el cine (“Walk Hard: The Dewey Cox Story” de Jake Kasdan) o la televisión (“El Show de Cleveland”, “Reno 911”) y Rash convirtiéndose en el Dean Pelton de la serie “Community”. Después de conocerse desde hace más de una década, ambos comenzaron a escribir guiones juntos.

Uno de sus proyectos, “The Way Back”, una historia de aprendizaje sobre un chico que trabaja en un zarrapastroso parque acuático, los llevó en el 2007 a una reunión con Ad Hominen Productions. La mezcla de humor y patetismo de aquel guión tenía una clara reminiscencia de los guiones de Alexander Payne y Jim Taylor. Uno de los productores de Ad Hominen, Jim Burke, los contrató para adaptar la novela de Kaui Hartt Hemmings “Los Descendientes”. Desarrollaron unas cuantas versiones para el director inglés Stephen Frears.

Cuando Alexander Payne decidió dirigir la película, él reescribió su propia versión. Así explicó el porqué de su reescritura: “Tanto el libro como la adaptación tenían más que ver con la hija más joven, con Scottie. Yo estaba mucho menos interesado en ella que en la relación del padre con la hija mayor. Además, como director, ya sé que cuando trabajas con menores, solo tienes ocho horas al día y ¿quién quiere eso?”.

Rash and Faxon están escribiendo ahora una “pequeña comedia sobre una familia disfuncional”, según dice Rash en la charla telefónica, “que Alexander Payne producirá para Fox Searchlight.  Será un guión original nuestro, pero también estamos leyendo un montón de libros y viendo si hay algo que nos engancha para adaptarlo. Estamos también en el proceso de convertir nuestro primer guión, “The Way Back” en una película. Cruzamos los dedos para que todo venga junto, porque como ya sabes, la industria del cine es un castillo de naipes”.

Rob Feld: ¿Qué había en el libro que os hizo dejar todo lo demás y poneros a trabajar en él?

Nat Faxon: Reaccionamos por los cambios en el tono, que van de la comedia al drama. Conectamos con la historia de manera sencilla, llevados por la complejidad de los personajes. Aquella iba a ser nuestra primera adaptación, así que se convirtió en una auténtica prueba de fuego. Al final resultó bastante fiel al libro, incluso cuando Alexander le dio una pasada al guión. Estabamos puliendo un gran material y, sobre todo, haciendo destacar a Matt King en la historia, cuyo punto de vista guía la novela, pero que no revela su voz. Sentías ese tono, pero había que crear su propia voz a través de los diálogos.

¿Os centrastéis en el humor? ¿De qué manera?

Nat Faxon: La comedia en realidad provenía de la emoción tan creíble y realista que hay en la historia. Hay mucho drama en el libro, así que ambos pensamos que era muy importante no tener toda la película girando alrededor de la cama de un hospital donde se muere una mujer. Intentamos que la comedia apareciera a través de Scottie, la hija pequeña, y Sid, el amigo de la hija mayor. Creo que lo hicimos bastante equilibrado, sin olvidar que había una carga emotiva, muy dura por debajo, que era importante mantener fuera de la pantalla todo lo que pudiéramos.

Jim Rash: Aunque Nat y yo venimos de The Groundlings y tenemos un pasado de comediantes en ese sentido, nuestro entrenamiento como escritores se basa en coger a personajes, a personas reales como las que conoces y hacerlos únicos, específicos para cada historia. Cuando damos clases, solemos enseñar a los estudiantes cómo partir de algo que puede ser doloroso y, de ahí, encontrar la comedia. Cuando escuchas a estudiantes hablando de su madre o de su mejor amigos, suelen empezar describiéndola como “una persona única” cuando quizá deberían decir cosas como “Mi madre realmente es una pasiva agresiva”. Y a partir de ahí, descubrir por qué es así.  Entrar en el meollo y entender a la gente para que nos ayude a ser mejores interpretes y escritores. Nuestras actuaciones en The Groundlings eran sketches, pero el origen de todos esos personajes que hacíamos viene exactamente de la misma idea. Si lees el guión de rodaje, verás más presencia del personaje de de Scottie, dando un respiro en todo momento, pero al final no ayudaba a la película cuando llegó la hora del montaje.

¿Dónde llevó Alexander el guión una vez que vosotros terminásteis vuestro trabajo?

Nat Faxon: Además de la voz en off, el cambio más significativo fue que nosotros habíamos dado mucho más pesos al personaje de Scottie. Incluso hay escenas que se rodaron pero que no están en la película. Alexander se centró en el viaje de Matt y su hija mayor, Alexandra, porque sentía que ellos sufrían el cambió más importante en la historia. Por eso acabó quitando algunas de las escenas de Scottie. Una de las cosas que Alexander introdujo vino del viaje que hizo a la isla con (la novelista) Kaui. De ella extrajo un mejor entendimiento del negocio de las tierras. Aunque ya está en el libro, estuvo preparado para darle más importancia en la historia después de aquel viaje. La verdad es que trabajar con un director del que ambos hemos sido muy fan fue una experiencia en la que hemos aprendido mucho.


MAGIA Y CINE: RODRIGO CORTÉS

23 marzo, 2012

por Ángela Armero

Cuesta imaginar lo que sintieron nuestros tatarabuelos al ver esto:

El Zoótropo, y su primo cercano, el Praxinoscopio, fueron creados en el siglo XIX como un sofisticado truco de magia. Estamos tan acostumbrados a ver películas que olvidamos que son fotos fijas que pasan a gran velocidad ante nuestros ojos creando la ilusión del movimiento, y no sólo del movimiento, sino la ilusión de vida. Del mismo modo que Gene Tierney resucita cada vez que te pones a ver “Laura”, todos los que amamos el cine ya tenemos excesivamente asimilado ese complicado entramado mágico que supone hacer una película. Pete Docter (director de “Up”) habla de que la animación es un truco mostrando este maravilloso zoótropo de Pixar.

Redescubrir este prestigio ha supuesto para mí una emoción mucho más profunda que la me provocan la mayoría de las películas. Por eso me ha gustado mucho “Red Lights”, la última película de Rodrigo Cortés, dirigida, escrita y montada por él, e interpretada por Sigourney Weaver, Robert De Niro y Cillian Murphy.

Según su director, Red Lights habla de tres temas: el mundo paranormal, los fraudes en torno a los fenómenos sobrenaturales, y el ilusionismo, la puesta en escena de los profesionales, como puente necesario entre los dos primeros. Cortés identifica el cometido del ilusionista con el del cineasta: ambos han de conseguir que lo falso parezca real. El mago y el director de cine han de engañar al espectador. Utilizando las palabras de Cortés: “Conseguir que todo el mundo mire tu mano izquierda mientras con la derecha les robas la cartera”.

“Luces Rojas” ofrece una reflexión magnífica e inquietante sobre el mecanismo, que no es una mera herramienta sino también la esencia de la película; la tramoya del mago es la misma que la del escritor o creador.

Las maniobras de distracción, tan útiles para ladrones, magos y timadores, lo son tanto o más para los guionistas o creadores de historias. Y esto es una gran verdad en éxitos tan arrolladores y seductores como “El Golpe”, “El Sexto Sentido” o “Sospechosos Habituales”.

¿A quién no le gustaría escribir uno de esos finales inesperados?. Creo que todo escritor o guionista, y yo la primera, mataría a su perro por poder escribir un guión que mantuviera en vilo al espectador durante dos horas y después soltarle con un espectacular truco que le hiciera exclamar: ¿Cómo lo ha hecho?

Quizá esta pregunta, y otras, las pueda responder Rodrigo Cortés, que estará el 28 de Marzo en Hotel Kafka, tomando un vino. (A este evento hay que apuntarse, los detalles los tenéis aquí), y que será nuestro telonero de honor para la apertura del curso de Bloguionistas, que da comienzo el 11 de Abril.

Nos vemos allí.


LO MEJOR DEL NOTODO 2012

22 marzo, 2012

por Gorka Basaguren.

Más de mil cortometrajes participan en la X edición de Notodofilmfest, el Festival de Cortos en Internet. Entre el variado elenco de micro-historias cómicas, dramáticas, de crítica social, documentales, animaciones, etc… Bloguionistas ha realizado una selección, y éstos son los cortos más destacados del año.

1. SHEEPLE

Escrito y dirigido por Alejandro Pérez, y basado en el webcomic xkcd, Sheeple es el favorito de Bloguionistas en esta edición del festival.

30 segundos le han bastado para contar una historia, conectar con el espectador e incitarlo a una reflexión existencialista de forma casi inconsciente. Para transformar la viñeta en cortometraje, Alejandro Pérez ha contado con el beneplácito y la colaboración del físico estadounidense Randall Munroe, creador de xkcd.

"Soy la única persona real en este mundo de ovejas"

¿Quién no se ha sentido nunca la única persona consciente de lo que ocurre a su alrededor… el único que no se deja arrastrar por la masa?

Haz click en la imagen para ver el corto

2. DOBLE CHECK

El cortometraje de Paco Caballero se ha mantenido en las últimas semanas entre los diez más vistos del Box Office.

Con la interpretación notable de Miki Esparbé y Mariam Hernández, Doble Check nos muestra los nuevos conflictos que surgen en las relaciones personales bajo la tiranía del WhatsApp.

3. CURVAS

La actriz Mariam Hernández también ha protagonizado uno de los mejores cortometrajes de corte clásico de esta edición.

José Lozano y Mariam Hernández

Dirigido por David Galán Galindo, guionista de Sé lo que hicisteis la última semana, el corto lleva la esencia de los mejores sketches del conocido programa de televisión. La leyenda urbana de “la chica de la curva”, desmitificada a golpe de pura comedia.

4. INTERLUDIO

Dirigido por Nacho Mínguez Martín y escrito por Alejandro Pérez, Interludio se distingue entre el resto de cortometrajes por la importancia que le da al SILENCIO.

Salida de espera.

Los “pagafantas” nunca habían dicho tanto con tan poco. Un gran ejemplo de que no hacen falta unos diálogos atropellados y desternillantes para hacer un guión brillante.

5. NOMBRES

Entre los cortos-documentales destaca el de Miguel Campos Galán: ganador, junto al bloguionista Cristóbal Garrido, de la última edición del concurso de webseries El Sótano de Antena 3 por Chessboxing.

¿Influyen nuestros nombres a la hora de encontrar trabajo o buscar pareja? La respuesta, en este breve documental.

¿Jessica o Jennifer?

6. 3ºB

En esta edición del concurso, un colectivo de directores se ha unido para crear un 13, Rue del Percebe de cortometrajes. Cada uno se ha encargado de contar una historia ambientada en un piso, y están publicados en la web shortrooms.com.

A pesar de no aparecer en el Box Office y no estar desbordado por los comentarios de los usuarios, 3ºB, dirigido por Jorge Naranjo y protagonizado por Alejandro Tejería, merece un hueco en este ranking. Una mezcla de drama, surrealismo y comedia de lo más desconcertante.

7. PALITO

Entre los cortos de animación destaca el de Néstor Fernandez, que se encuentra entre los finalistas.

Palito

Un relato simple en apariencia, original y con un guión muy divertido. Otra forma de ver las matemáticas.

8. FUNNY WEBCAM EFFECTS

El mismo director también presenta a concurso Funny Webcam Effects. Un corto que sigue conservando su puesto entre los más vistos del Box Office.

David Pareja y Javier Botet

El corto más simple puede ser grandioso si parte de una buena idea. Néstor Fernández nos muestra que las situaciones más tristes e incómodas pueden convertirse en desternillantes.

9. SIDA

Los protagonistas del anterior, David Pareja y Javier Botet, han participado en numerosos cortos este año. Entre ellos, han producido Sida, un inquietante y provocador cóctel de drama y comedia.

Sida

El relato, camuflado de forma explícita en un drama social, hunde al espectador en las miserias de la innombrable enfermedad para después cambiar de registro de una bofetada. No apto para los amantes de lo políticamente correcto.

10. ESTADO DEL BIENESTAR

Vivimos rodeados de historias; basta con echar un vistazo a nuestro alrededor para encontrar un conflicto en las anécdotas más ordinarias, que merezca la pena ser contado o retratado.

Mientras, en el metro...

Pues bien, Carlos Guatti ha aprovechado inteligentemente uno de esos momentos cotidianos, para crear un cortometraje y dotarlo además, de cierta crítica social.

11. REPÍTASE UNA Y OTRA VEZ

Entre los cortometrajes “destilados” (de una duración no superior a los 30 segundos), destacan los dos siguientes, de corte surrealista.

Repítase una y otra vez

La elaborada animación de Eduardo Benjamín Gutiérrez y Josué Vázquez hipnotiza los sentidos y dan ganas de darle al play “una y otra vez” para no perder detalle de cada fotograma.

12. MULTITAREA

Pero para hipnósis la que provoca el cortometraje videoclipero de Ángel Pazos.

Cepillar, chatear, mear

Si el tópico dice que los hombres no saben hacer dos cosas a la vez, aquí, las mujeres hacen tres.

13. LA MUJER ANACONDA

En la pasada edición del festival, el controvertido cortometraje Sí o no dio mucho de qué hablar, llevándose el premio Rey del Box Office… y este año, la directora Isabel Poveda Llanos presenta La mujer anaconda.

Diego González y Clementina Gades

Siguiendo la tónica del anterior, este turbador cortometraje, que recuerda inevitablemente a la película Vagina dentada (2007), no va a dejar indiferente a nadie. Se dice que la autora cerrará una trilogía en la próxima edición del Notodofilmfest.

14. UN DÍA CON ALBERTO GONZÁLEZ

Y la trilogía que se cierra este año es la de Alberto González Vázquez, con un corto que no tendría sentido sin ver los dos anteriores: Un día con Amenábar (2003) y Una noche con Amenábar (2006) .

Alberto González con Hitler

Firmado bajo el seudónimo “Alejandro Almodóvar”, el propio Alberto González ha negado la autoría de esta hilarante réplica a sus dos anteriores cortometrajes. A pesar de que en la sinopsis Un día con Alberto González se presenta como una “burda imitación”, el cortometraje lleva la esencia de sus creaciones más mordaces.

Hasta aquí llega la breve selección del Notodofilmfest 2012, pero hay cientos de cortometrajes más que han participado en el concurso. ¿Cuáles son los mejores para ti?


SERIES SIN DINOSAURIOS

21 marzo, 2012

Por Guionista en Paro.

La mayoría de los guionistas del país están en paro. Eso no es tan raro, nuestro trabajo va por rachas, unos meses se te juntan tres encargos y otros te los pasas de vacaciones, a la espera de que te llamen para lo próximo que ya tienes apalabrado. Pero hace tiempo que los guionistas, los que vivimos principalmente de la tele, no vamos de viaje ni a la vuelta de la esquina. No parece que vaya a  salir nada para el próximo mes, ni para el siguiente. Se rumorea que las cadenas no comprarán nada hasta el 2013.

Hace ya unos años que las productoras nos venían avisando de que la crisis también afectaba a la ficción televisiva. Cada vez había menos presupuesto para exteriores y las temporadas eran más cortas. A nosotros se nos acabaron las subidas de sueldo y desaparecieron misteriosamente las cestas de Navidad. Por aquel entonces, todas esos recortes nos parecían un mundo. Comparado con lo que vivimos ahora, éramos unos privilegiados. Lo de ahora es de traca. Cada mañana nos despertamos con una nueva noticia que nos amarga el desayuno; series que se caen, series que no se renuevan, series que iban para ya y no salen… El cambio de gobierno ha paralizado la ficción y aquí no mueve ficha ni Dios.

Los que nos dedicamos a escribir series intentamos mantener la calma, la cosa no puede estar parada para siempre, pero quien más, quien menos, ha enviado en las últimas semanas unos cuantos mails como este:

¡Fulanito!

 ¿Qué tal? ¿Cómo te va? Hace mil que no nos vemos. Oye, ¿sigues en esa serie que me contaste hace meses? ¿No habrá un hueco por ahí? Estoy pendiente de unas cuantas cosas, pero me apetece mucho más ese proyecto del que me hablaste. Bueno, si sabes de algo me cuentas, eh. Y a ver si nos tomamos algo y nos contamos la vida.

 ¡Un beso!

Menganita

Fulanito es un guionista de esos con cargo, de los que trabajan creando series y forman equipos para escribirlas. Hace  tiempo le habló a Menganita de una serie nueva, una que a ella le dio toda la pereza. Por aquel entonces estaba pendiente de otros proyectos más apetecibles y prefirió no comprometerse con Fulanito. Pero en los últimos meses a Menganita se le ha caído todo lo que tenía en la carpeta de posibles y, aunque no lo reconoce abiertamente, está desesperada por pillar un curro porque la cosa está fatal.

 Menganita no es la única que miente. Fulanito también lo hace en su contestación:

 ¡Menganita!

Cuanto tiempo, sí. Todo bien, trabajando en esto y aquello. Estamos esperando a ver qué dice la cadena de lo que les hemos presentado. Si sale algo te cuento, claro, aunque ya me han escrito muchos preguntándome. Y las cervezas para un fin de semana de estos, eh.

Abrazos

            Fulanito

Es cierto que Fulanito está en esto y aquello, pero como la cadena no le de el ok a algo pronto, se va a ir, por primera vez desde que consiguió ser jefe, a la cola del paro con Menganita. Las productoras ya no se casan con nadie, muchos de los que llevaban años en plantilla están viendo cómo sus puestos desaparecen. Ahora la situación está jodida para todo el abanico de guionistas.

Está chunga para esos que acaban de empezar, los que han terminado la carrera, un master o salen de la escuela de cine. Con la que está cayendo, lo tienen bastante jodido porque nadie les conoce, les faltan contactos y los trabajos de guionista no se ofertan en Infojobs. Paradójicamente, la falta de experiencia puede jugar a su favor. Salen baratos, pueden costarle a la productora de 800 a 1.500 euros al mes. En tiempos de crisis la mano de obra barata se convierte en el salvavidas de las empresas.

Lo tienen difícil los guionistas de segunda que llevan currando unos años y acumulan en su currículum unas cuantas series. Su sueldo va de los 2.000 a los 5.000 euros al mes. Probablemente vuelvan a trabajar, conocen a la gente adecuada, aunque, como Menganita, ya no podrán elegir estar en un proyecto que les guste. En este momento hasta la peor de las diarias es algo bueno que escribir. Además tendrán que hacerlo por sueldos más cercanos a los que tenían cuando empezaron en el oficio.

También les toca sudar la gota gorda a los guionistas que cortan la pana, esos que se han hecho un nombre como coordinadores de guión y creadores de series. Llevan años sin tener ni un mes de descanso, pasaban de un proyecto a otro, y sus sueldos iban de los 5.000 a los 9.000 euros. Esos lo tienen todo en contra, salen carísimos y, por muchos proyectos que quieran crear, si las cadenas no los compran, van a la calle… Por primera vez, las cosas están mal para todos.

El gobierno ha anunciado que se acabaron los presupuestos desmesurados para las cadenas públicas; con las privadas pasa tres cuartos de los mismo. Los recortes se han pegado en todas partes, incluidos los sueldos de los guionistas. Algunos hasta se alegrarán, los escritores de televisión tenemos fama de niños mimados. Cobramos unas pasta, eso no se puede negar, pero generamos muchísimo dinero y nos dejamos los cuernos en el teclado. No conozco a ningún guionista al que no le haya tocado currar los fines de semana. En cualquier caso, tenemos parte de culpa de la situación, aunque no por la cantidad de ceros que tienen nuestros sueldos; somos culpables de haber participado de este desfase creativo que ha primado en la televisión en los últimos tiempos. Sea por orden de los que mandan en las cadenas, sea por seguir la moda de Estados unidos (con los que no nos podemos comparar por muchas cosas, pero sobre todo por una cuestión de extensión geográfica y monetaria) en los últimos años se han hecho series con presupuestos de películas (http://www.vertele.com/noticias/¿cuanto-cuesta-aguila-roja/). Las cifras de las que habló El país en un principio no eran tales, el presupuesto de Águila Roja y Cuéntame ronda los 800.000 euros por capítulo. En cualquier caso, ¿es realmente necesario gastarse ese dinero en una serie? Es estupendo hacer cosas con buena factura, medios técnicos de última generación y grandes actores, para nada estoy en contra de avanzar, pero no podemos olvidar que la televisión es lo que es. Para ver dinosaurios en una pantalla ya tenemos las películas de Spielberg. Y sí, la calidad está en los valores de producción, pero sobre todo en las ideas y en como estas se adaptan a los soportes que las cuentan. Friends no era más que una serie de chicos y chicas hablando en un café; de los dinosaurios sólo salían los huesos en el museo. Vale que luego el presupuesto se les disparó con la fama que alcanzaron los actores, algo parecido a lo que ha ocurrido con los protagonistas de Cuéntame, Imanol Arias y Ana Duato, que se llevan un buen pico del presupuesto de la serie. Sí, son actores estupendos e insustituibles, pero seguro que hay por ahí otros menos conocidos y mucho más baratos. Tal y como están las cosas, ¿no sería mejor invertir en dos series de 400.000 euros? A fin de cuentas, dos series generan más industria que una. Saldríamos ganando todos (bueno, Imanol y Ana tal vez no). Y puede que entonces ya no haya series con cuatro productores ejecutivos, dos coordinadores de guión y diez guionistas para escribir ocho capítulos. Aunque si hay dos series, todos pueden seguir trabajando, ¿no?

 Es triste, pero la realidad es que los años más duros que vivió nuestro país, los de la dictadura, nos dejaron obras maestras cinematográficas; Berlanga y compañía sacaron todo su ingenio a la palestra cuantos más palos les pusieron en las ruedas. La crisis nos está obligando a todos a hacer la compra en el DÍA, pero también está haciendo que muchos muevan el culo. A algunos guionistas, entre los que me incluyo, se nos había olvidado que hace años hacíamos cortos en la universidad, cutres y llenos de fallos, pero también de talento. No necesitábamos grandes decorados ni actores con un Goya para contar una historia. No podemos volver atrás, pero entre el blanco y el negro, hay un millón de tonos grises.

 Tal vez el 2013, cuando las cadenas tienen previsto empezar a mover las fichas, nos sorprenda con una parrilla llena de series sin dinosaurios, pero brillantes.


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 6.092 seguidores

%d personas les gusta esto: