HISTORIA DE UN GUION

5 febrero, 2013

Por David Muñoz

FRIO

Animado por la entrada que publicó aquí el otro día Natxo Lopez, voy a compartir con vosotros uno de los muchos guiones que he escrito que no han llegado a rodarse*.

Reconozco que subir guiones inéditos me produce cierta prevención. Como decía Panov en los comentarios de la entrada de Natxo, a mí tampoco me haría gracia que dentro de unos años se estrenara una película parecida a un guion que he subido a Internet. Las ideas SÍ importan, y no es nada fácil tener una lo suficientemente atractiva como para llamar la atención de un director o un productor.

Pero por desgracia me temo que el guion que voy a subir hoy ya no tiene casi ninguna posibilidad de acabar convertido en película. Dado que ya ha sido leído por varios productores y en alguna televisión, me da que puede estar quemado (aunque ojalá esté equivocado).

De todos modos, lo que me interesa hoy no es tanto subir el guion para que podáis leerlo, sino contar la historia del guion. No solo de su escritura, sino de todo lo que ocurrió después con él. Me parece que puede ser interesante, sobre todo porque su historia es la de muchos guiones y de cómo llegan (o no), a transformarse en una película.

En mi “historia” algunas veces he evitado dar nombres porque no sé si a las personas implicadas les parecería bien verse mencionados por aquí, pero por lo demás he intentado contar las cosas como realmente fueron (aunque hay detalles que he olvidado o fases del proceso que nunca supe muy bien como discurrieron; el destino de un guion se decide a menudo en reuniones en las que no estás presente). Y también puede que haya alguna fecha equivocada. Soy un desastre para eso. En mi mente unos años se confunden con otros.

En todo caso, esta es la cronología resumida y simplificada del guion que he subido por ahí abajo.

Por cierto, se llama “Frío”.

-Más o menos en el año 2002, mi coguionista de entonces, Antonio Trashorras, y yo vendimos a una productora un tratamiento para una película de vampiros. Se titulaba “Sangre” y llevábamos trabajando en ella un par de años. Si no me equivoco, habíamos comenzado a escribirla poco antes de que empezara a rodarse “El espinazo del diablo”. La productora buscó a un director, Isidro Ortiz, y después de un proceso de desarrollo bastante accidentado, escribimos una primera versión del guion. Tras acabar bastante mal con el director mientras trabajábamos con él en otro proyecto (una TV Movie que se estrenó en Tele 5), nos quedamos fuera de la película. Un tiempo más tarde, nos enteramos de que el guión ya no era de vampiros. Después de que nuestra historia fuera reescrita por unos cuantos guionistas, la película acabó estrenándose en 2008 con el título “Eskalofrío”. Solo he visto los primeros diez minutos, en los que aún sobrevivía alguna de las escenas de nuestro guion. Pero según me han contado amigos que la han visto entera, el resto no tiene nada que ver con lo que escribimos. Dicen que Antonio y yo aparecemos en los créditos finales, pero no lo he comprobado.

-Algo que escuchamos mucho Antonio y yo en aquella época fue que los vampiros ya no le interesaban a nadie, que estaban pasados de moda. En 2008 se estrenó también “Crepúsculo”.

-Como me quedé con ganas de escribir una película de vampiros que transcurriera en España, más o menos en 2005 empecé a escribir “Frío”, con vampiros, sí, pero un tono mucho más bajo que el de “Sangre”. La película que estábamos escribiendo para Isidro Ortiz pretendía ser mucho más comercial que la que iba a escribir yo. La mía iba a ser ante todo, un drama.

-Durante un par de años, escribí varias versiones de “Frío” hasta tener una que me parecía que se acercaba a ese guion ideal que tenía en la cabeza antes de empezar a trabajar en él. Se la pasé a varios amigos para que me hicieran comentarios que me permitieran mejorarlo, y después de revisarlo otra vez, empecé a enseñarlo. En general las respuestas fueron bastante positivas, aunque hubo quien me dijo que nadie iba a querer ver un drama con vampiros, que el público, cuando oía “vampiros”, lo que quería ver era “Blade” y similares. O una versión moderna de una película de la Hammer, con vampiras tetudas, violencia y mucha acción. Y a mí encanta “Blade”, pero vaya, que mi película era otra cosa.

Eso era más o menos lo que contaba un informe de una productora en el que, por otra parte, se valoraba muy bien el guion. Más o menos venía a decir: “Es un buen guion, pero este tipo de película no le interesa a nadie”.

-En 2008 se estrenó “Déjame entrar”.

-Ahora no recuerdo cómo, pero “Frío” acabó llegando a Filmax, donde mi impresión es que en general gustó bastante. De hecho, uno de los directores habituales de la casa se puso en contacto conmigo después de leerlo. Y, aunque nunca lo he tenido muy claro, me pareció que estaba tanteando la posibilidad de dirigirlo él.

Solo había un problema: “Frío” es un proyecto muy personal y quería dirigirlo yo.

Pero ya por entonces empecé a darme cuenta de que sería difícil que alguien confiara en mí como director, y menos aún para una película de presupuesto medio (más de dos millones de euros) como la que había escrito. Sin embargo tenía claro que no estaba dispuesto a que con “Frío” pasara como con otros guiones míos. No quería que se convirtiera en una película en la que me costara reconocer mi historia. De esas cuyo DVD compro –a veces no sé muy bien por qué- y guardo en el armario sin desprecintar porque no tengo valor de verlas.

-De todos modos, gracias a “Frío” empecé a trabajar con ese director de Filmax en otro proyecto, y éste acabaría convertido varios años después (con otro director; esa sí que es una historia complicada), en la película “La posesión de Emma Evans”. Así que por lo menos algo interesante salió de todo aquello.

-Mientras, yo ya no tenía ni idea de qué hacer con mi guion. Filmax eran los únicos que producían películas como esa y, si no lo hacían ellos… ¿quién?

-Un día, Gerardo Herrero, de Tornasol Films, me pidió que le pasara alguno de mis guiones. Y, aunque sabía que Gerardo no solía producir cine fantástico, no sé por qué, le pasé “Frío”. Para mi sorpresa, le encantó. Además, él no tenía ningún problema en que yo fuera el director. Después de acordar un precio por el guion y la dirección en el caso de que la película pudiera hacerse, preparé un dossier con Kano, un amigo dibujante, y Gerardo se encargó de moverlo. Que yo sepa, el guion fue leído en Antena 3 y no recuerdo ahora si en Televisión Española* *. La respuesta fue rápida y clara: no les interesaba. Después de un par de movimientos más (también se leyó en Tele 5 después de que me pidieran proyectos en el departamento de cine), me quedó una cosa bastante clara: daba igual que el guion gustara. Conmigo como director, la película nunca iba a rodarse.

Hubo algún intento más, e incluso creo que se intentó ver si podría rodar en inglés con dinero canadiense, pero nada. No había manera. No recuerdo todo lo que hizo Gerardo en aquella época, pero fueron muchas cosas, hasta me parece que intentó buscar un coproductor español para ver si así resultaba más fácil levantar la película, y que éste mandó un informe en el que sobre todo ponía énfasis en que el trabajo del protagonista (camarero en un bar de carretera) le parecía poco interesante, y que eso podía impedir que los espectadores se interesaran por la historia. En fin…

La verdad es que estoy convencido de que Gerardo Herrero hizo todo lo posible para conseguir que la película se hiciera. Pero la gente a la que hay que convencer para hacer una película en España… no se dejó convencer.

Ahora recuerdo que también nos planteamos hacer una versión mucho más barata y “producible” del guion y tratar de rodarla con lo mínimo, pero entonces esa película no hubiera sido “Frío”, habría sido otra cosa. Y para hacerla así, mejor habérsela cedido a algún director que hubiera podido conseguir que se financiara con un presupuesto digno. Hacer una castaña infra producida que no viera nadie nunca fue mi objetivo.

Así que siete años después de haber empezado a escribirlo, me encuentro con que tengo un guion que ha gustado a varios productores pero que, si no cambian mucho las cosas,  nunca va a rodarse. De modo que… ¿por qué no subirlo aquí? De esta manera al menos alguien más tendrá oportunidad de conocer la historia. Y quién sabe, quizá algún director con capacidad para hacerla realidad lo lea y decida rodarla. Porque lógicamente, a estas alturas yo ya he renunciado a tratar de dirigirla. Soy cabezón, pero no tanto.

Y nada… aquí está el guión:

Frio

Ah, las imágenes que he subido justo aquí debajo formaron parte del dossier que ilustró mi amigo Kano (un gran dibujante que trabaja habitualmente en los cómics de Marvel y DC).

Story FRIO-01-03 Story FRIO-01-04 Story FRIO-01-05 Story FRIO-02-02

*Creo que he escrito unos 30 guiones de largometraje, he firmado unos 18 contratos para escribir guiones basados en historias mías o ajenas, y tengo cinco películas. Como ya sabéis, los guionistas solemos dedicar la mayor parte de nuestro tiempo a trabajar en historias que no llegan a ninguna parte. ¿Qué es frustrante? Pues sí, mucho, claro.

**Como ya sabréis la mayoría, en este país se ruedan solo las películas en las que meten dinero las televisiones. Bueno, salvo las de presupuesto cero.


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 3.158 seguidores

%d bloggers like this: