SI SE HICIERA UN REMAKE DE “THE OFFICE” EN ESPAÑA…

21 septiembre, 2011

Por Chico Santamano.

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…se titularía “The Office”.

…tardaríamos 20 años en verlo.

…los fans se rasgarían las vestiduras por semejante sacrilegio.

…los que nunca la vieron también se indignarían mucho.

…y todos olvidarían que “The Office” ya era un remake.

…compraríamos los guiones para hacer lo que nos saliera del nabo.

…y a todos nos parecería fatal (aunque los yanquis hubiesen hecho lo mismo con la serie original).

…sus guionistas aceptarían el encargo con cierto orgullo.

…una vez estrenada, sus guionistas preguntarán a otros guionistas cómo se puede borrar un crédito en imdb.

…los ejecutivos comprarían los derechos aún creyendo que hay que cambiarlo todo porque el espectador español es un mongólico en potencia.

…y se dedicarían a cargarse todo aquello que hacía de “The Office” una serie mítica.

…Michael Scott se llamaría Miguel Sánchez.

…Dwight se traduciría como Gero.

…para darle cierto caché, lo protagonizaría un actor que renegase de la tele por toda la basura imperante.

…y se emitiría en Telecinco para humillarle aún más.

…todas las interpretaciones estarían muy arriba. Bordearían casi el género chico.

…aunque fuera los mismos, los chistes sobre gays de Michael Scott sonarían realmente ofensivos.

…Dwight Schrute sería Javivi.

…Jim sería Martín Rivas.

…Pam sería Beatriz Montañez.

…Angela sería Anabel Alonso.

…la india sería gitana.

…se le pondría letra al tema de la cabecera.

…lo interpretaría Raquel del Rosario.

…y lo cantaría con voz de pena, aunque lo que diga la letra sea divertido.

…Michael Scott estaría obligado a trabajar con una exmujer por aquello de la tensión sexual no resuelta.

…por supuesto ambos se enterarían de que están obligados a trabajar juntos en el primer episodio.

…ella estaría en sujetador (se acaba de tirar un café en la blusa).

…él estaría vestido, pero tartamudearía mucho al enterarse.

…los chicos del almacén currarían sin camiseta.

…en el almacén habría una barra de bar.

…detrás de la barra del bar habría un modesto apartamento donde viviría Jim.

…Jim nunca iría a trabajar a otra delegación durante una temporada. No habría dinero para construir otro decorado, ni para pagar a más actores.

…las paredes de la oficina estarían pintadas con agradables color pastel.

…el negocio iría muy mal. Si son unos perdedores, ¿cómo es posible que vendan tanto papel?

…el actor que interpretase a Michael Scott se iría antes de la tercera temporada y después de pagar su piso por la zona de Velázquez.

…las secuencias tendrían un montón de música de libería. ¿Momento de misterio? Música de misterio. ¿Un chino entra por la puerta? Música oriental. Y así todo el rato.

…no tardarían en tener importantes cameos como el de Vicky Martín Berrocal o Jaime Peñafiel.

…los protagonistas irían de promoción a “El Hormiguero”.

…Pablo Motos haría un espectacular experimento con cientos de post-its.

…Pablo Motos se quitaría la camisa.

…Pablo Motos se quedaría con las frases de niños más graciosas y le daría a los protas las peores.

…los ejecutivos presumirían de que Ricky Gervais está a tope con los guiones de la adaptación.

…los ejecutivos ocultarían que esos guiones no fueron los que finalmente se grabaron.

…las críticas estarían escritas una semana antes de empezar el rodaje.

…#theofficespain sería trending topic mundial la noche de su estreno.

…todos los twitteros se creerían más ingeniosos que los guionistas de la serie.

…un gran porcentaje de twitteros sacaría a colación el final de “Los Serrano”.

…otros usarían los términos “tetacinco” o “telecirco”.

…Vertele haría un reportaje recogiendo los mejores chistes en twitter.

…Vertele haría un spoiler del último episodio.

…y Javivi se subiría a “La Noria”.

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DISCUTIENDO EN TWITTER CON MIMESACOJEA

3 marzo, 2011

por Sergio Barrejón.

He resumido bastante, faltan algunos tweets. Y conviene aclarar que José A. Pérez nunca ha dicho que haya que acabar con las subvenciones. Las comillas están mal usadas por mi parte. No son una cita, sino una interpretación subjetiva de su postura.

Ayer por la tarde, después de la discusión en Twitter, José A. Pérez publicó unas conclusiones en su blog dándome parte de razón, aunque sin nombrarme, quizá para evitarme bofetadas personalizadas (gracias).

Pero, aun a riesgo de recibir, me gustaría reflexionar sobre esta discusión y por qué la empecé. La verdad es que me solivianta esa retórica de barra de bar y palillo en la boca. Normalmente evito entrar al trapo. Pero cuando la descubro en gente inteligente y culta como José A. Pérez, guionista para más señas, me cuesta contenerme.

Por eso discutí con él, y por eso me pasé con los calificativos. Desde aquí le pido disculpas, y le agradezco el buen tono de su discurso. Y voy a intentar llegar yo también a algunas conclusiones, o al menos a aclarar mi postura, que a veces es complicado en 140 caracteres.

¿Acaso aplaudo que le den dinero público español a Berlusconi? Nada que ver. Pero tengo bastante claro que mi opinión al respecto no vale gran cosa. Si Telecinco Cinema se ha presentado a un concurso público cumpliendo todos los requisitos, y ha ganado, no hay motivo para montar un escándalo. Puede no gustarme el sistema ni sus requisitos (a mí, de hecho, no me gusta cómo están montadas las subvenciones), pero no me parece legítimo atacar al sistema y pintar como sospechosos a sus beneficiarios, destacando únicamente aquellos resultados que pueden apoyar esa tesis.

Es como si yo me quejase de que Freixenet, pongamos por caso, reciba incentivos a la exportación de cava. Puedo acodarme en la barra, morder el palillo y despotricar todo lo que quiera sobre lo sospechoso que me parece. Pero no hay noticia. Sólo opinión. Y las opiniones, que decía Harry Callahan, son como los culos: todo el mundo tiene uno.

De hecho, creo -y ésta es otra peligrosa interpretación personal- que a José A. Pérez, como a media España, le han enseñado a creer que las subvenciones son el caldo de cultivo de una casta adinerada, corrupta y sin talento. Le han enseñado a creer que es injusto que el cine reciba ayudas. Le han enseñado a creer que es injusto que los autores reciban dinero por la explotación de sus obras. Y le han enseñado a creer que la gestión del dinero público en el cine es menos transparente que en otros sectores. Insisto: a él, y a media España. Ha sido un trabajo de desinformación muy tenaz y muy logrado que viene durando ya años.

Me parece que José A. Pérez ha acabado creyendo eso, y que por eso fuerza su prosa, desde la selección de ejemplos fuera de contexto hasta la elección de sus figuras retóricas, para apoyar esa idea preconcebida. Un autor que, en general, es agudo, analítico y asertivo, cada vez que se mete en temas de derechos de autor, subvenciones y cine español acaba cayendo en el cliché, la maledicencia y el rumor de portería. Veamos, por ejemplo, esta línea de sus conclusiones, en un post que en general parecía conciliador:

La práctica totalidad de quienes viven de las subvenciones jamás criticarán el sistema.

BUM.

Ahí van juntas: la retórica periodística barata (práctica totalidad), la presunción de culpabilidad (toda esa gente que vive de las subvenciones), la predicción de futuro y una enorme contradicción.

Porque, no lo olvidemos, esto lo escribe un autor que tiene una serie en ETB, una televisión pública subvencionada. Un autor que escribe escribía un blog en PÚBLICO, diario propiedad del también productor de cine Jaume Roures. Subvencionado el productor, y subvencionado el periódico, por cierto no sin escándalo (que Dios me perdone por este enlace al infierno).

Vamos a jugar a la demagogia tuitera:

Se queja de las subvenciones para quedar bien en Internet, pero éste sin el dinero público se moría de hambre.

Mucho chistecito sobre el nacionalismo vasco en su blog, pero bien que chupa de la teta de ETB.

No le gusta que le den dinero a Berlusconi, pero no dice nada del que le dan a Roures. Y están en el mismo BOE.

Sí, en el mismo BOE que enlaza José A. Pérez para mencionar la subvención de Telecinco, se informa de una subvención de 20.000€ a Mediapro para llevar la película de Woody Allen a Cannes.

Oops...

¿Deberíamos ahora interpretar sus quejas por la subvención a Telecinco como mensajes pagados por Mediapro para desprestigiar a sus rivales? Evidentemente, no. Pero tampoco sería tan difícil retorcer el argumento para dibujarlo así.

Sigo el blog de José A. Pérez desde hace tiempo. Es de los que me han hecho reír a carcajadas, cosa difícil en un blog. Siento admiración por su talento. Pero da miedito ver a qué lo dedica a veces. Él dice que no está en contra del cine español. Y yo le creo. Pero no mucha más gente le creerá si no trata de mostrar más respeto, y más originalidad, en sus críticas al cine español (que se le pueden hacer, y muchas).

Aireando supuestos escándalos sin atreverse a concretar culpables, contribuye a hacer que todos los trabajadores del cine español parezcan sospechosos. Y así, quizá sin darse cuenta, hace peligrosos compañeros de camino: los que contribuyen a retratar el cine español como un vehículo de servilismo político a determinado partido, y las subvenciones como la sucia retribución por ese trabajo.

No niego que algo de eso haya. No lo niego, porque no lo conozco. Pero por lo poquito de cine que he hecho, y por la gente que conozco en el gremio, sé que es muy injusto etiquetar así toda la profesión. Una estafa la perpetra un estafador. No las perpetra el cine español. Los estafadores tienen nombres y apellidos. Díganse alto y claro, si se saben. Pero las quejas abstractas, tipo qué-mal-que-está-tó no sé si son propias del blog de un tipo inteligente y escéptico, seguido por muchos miles de personas. Son más propias de un bar de esos alfombrados con servilletas y cabezas de gamba.

Por cierto, el año pasado Freixenet recibió 4,7 millones de euros de la Unión Europea en incentivos a la exportación. Recuérdenlo cuando vean su próximo anuncio de Navidad.


LAS OTRAS WEBS QUE NO PAGAN

19 enero, 2011

Por Chico Santamano.

¿Otro post sobre derechos de autor? Sí. ¿Otro post donde un guionista llora porque se infringe la ley? Sí. ¿Otro post donde se denuncia que con la llegada de internet se han abierto nuevas vías de explotación de su trabajo y que sin embargo los creadores no ven ni un euro de lo que legalmente les corresponde? Sí.

SÍ, SÍ y mil veces SÍ. Pero no se preocupen este post es muy cortito y prometo un giro “revolucionario” y la promesa firme de retractarme según vayan demostrándome lo contrario.

Mucho se ha hablado de webs como seriesyonkis (y similares) que con la excusa de ofrecer enlaces de megaupload te ametrallan a publicidad llenándose bien llenados los bolsillos. Los de Megaupload tampoco están en la indigencia ojo. Pero… ¿No habría que sumar otras webs a esa lista de sitios de internet no respetuosos con los derechos de autor? ¿Otras webs que cuelgan las series e incluyen publicidad (de la que sacan cuantiosos beneficios)? ¿Otras webs que no están cumpliendo con los derechos de autor correspondientes? Venga, me lanzo a la piscina y empiezo a sumar unas cuantas a la lista:

Telecinco.es
Antena3.com
rtve.es
cuatro.com
lasexta.com

Vaaale, sí. Es cierto… ellas son las propietarias de esos contenidos… no es DEL TODO comparable, pero eso no las exime de cumplir con los legítimos propietarios de esos derechos. Un dinerito que ahora mismo se están quedando en un limbo perfectamente medido por los poderosos ojos cibernéticos de Nielsen.

He hecho un pequeño sondeo entre compañeros que curran en series emitidas por las cadenas generalistas (de las otras ni hablamos). A ninguno les consta que les haya llegado un euro de esta explotación de su obra en las webs oficiales de la cadena. Así que, una vez más, uno se siente bastante idiota. Y se pregunta… ¿De quién es la culpa? ¿Son las cadenas que no apoquinan? ¿Son las entidades de gestión que no hacen bien su trabajo? ¿O lo están haciendo bien y ese dinerito se queda por el camino? ¿Qué están haciendo al respecto SGAE y DAMA? ¿Debería ALMA pelear por esto?

Hace unos pocos años dimos por perdida la batalla del DVD a sabiendas de que la guerra en un futuro inmediato se iba a librar aquí, en internet. Pues bien… esta guerra ya ha empezado y resulta que los mismos que se quejan por un lado del azote de la piratería, son igual de irrespetuosos que las webs parásitas de megaupload.

Como sabiamente dice el bueno de Stéphane Hessel… ¡INDIGNAOS!


¿CÓMO TE SIENTES?

23 septiembre, 2010

por Pianista en un Burdel.

Hace quince días o así, Telecinco emitió Vuelo IL 8714, la tv-movie sobre el accidente de Agosto de 2008 en Barajas. Una obra que sin duda pasará a la historia como la pieza audiovisual con peor título de todos los tiempos, quizá con la excepción de “A Wong Foo, gracias por todo, Julie Newmar”.

También se la recordará por el extenso y agrio debate previo a su emisión. Y me temo que por nada más. Hablemos, por tanto, del debate y olvidémonos de la tv-movie en sí, que no hay que hacer leña del árbol caído. (Por cierto, si alguien puede explicarme esta expresión, se lo agradecería: ¿de quién hay que hacer leña entonces? ¿Del árbol vivo? ¿Y qué se hace con los árboles caídos? ¿Nada?)

El debate previo a su emisión trataba sobre la legitimidad de emitir la película, teniendo en cuenta lo cercano que estaba el accidente (la emisión prácticamente coincidía con el segundo aniversario) y teniendo en cuenta las protestas de las víctimas y afectados. Un debate bastante pobre, la verdad. Los pro-afectados, por así llamarlos, aportaban estos argumentos:

- La investigación judicial aún no ha concluido. La emisión de la película podría interferir con el trabajo de los jueces.

- La emisión de la película producirá un sufrimiento innecesario a las víctimas y afectados.

Mi punto de vista siempre había sido pro-película. Hasta que vi el trailer. Entonces supe que no debía emitirse. Porque si el trailer era tan increíblemente aburrido, la película debía ser soporífera.

Pero los argumentos de los pro-afectados me indignaban. Y me siguen indignando. El primero, el de la investigación judicial, es simplemente pueril. Ningún juez va a replantearse nada después de ver esa tv-movie. Si acaso, se replanteará si debe volver a sintonizar Tele 5 durante el resto de su vida. La investigación judicial se refiere a hechos, documentos y declaraciones bastante tangibles, no a lo que sale por la tele. Los jueces, como cualquier hijo de vecino, pueden distinguir lo que ven por la tele de lo que viene siendo LA REALIDAD, por mucho que algunos ciudadanos muy dados a las protestas parezcan no estar capacitados para ello.

El segundo argumento es pura basura. Un ridículo conato de superioridad moral, muy apropiado para tertulianos de radio mañanera o discusiones en Facebook. No hay nada más fácil que quedar bien diciendo “¿cómo pueden permitirles lucrarse con el dolor de las víctimas?”. Cualquiera que pase por la calle puede ondear la bandera del dolor de las víctimas y parecer un tipo sensible. He presenciado un debatito de estos en Facebook, donde varios indocumentados ponían en mayúsculas palabras como DOLOR, DERECHOS y DIGNIDAD. Pocos mensajes después, aparecía el de una persona que decía “como afectado, considero que es muy pronto para emitir esta película”.

Ni una sola de las personas que se rasgaban las vestiduras, NI UNA SOLA, tuvo la deferencia de dedicarle una palabra amable, preguntarle por su experiencia, invitarle a compartir sus opiniones.

Si hay un refrán que no falla nunca, es dime de qué presumes y te diré de qué careces. A toda esa gente que se parte la camisa por “el dolor de las víctimas” les importa un carajo ese dolor. Lo único que quieren es ungirse de superioridad moral. Sus gritos moralizantes me recuerdan a algunas escenas de La Lista de Schindler o de La Lengua de las Mariposas. Sólo veo en ellos a gente desesperada por demostrar una postura política, por certificar que están en el lado correcto.

Una vez quise escribir una comedia sobre un tipo que se hacía pasar por enfermo de cáncer para conseguir más clientes para su empresa. No me dejaron. Porque podía herir los sentimientos de los enfermos y familiares de enfermos de cáncer. Cuando dije que mi propio padre había muerto de cáncer, no les vi nada AFECTADOS. Ni les sirvió como argumento para defender la comedia, ni les importó un carajo cuáles habían sido mis sentimientos ante el cáncer de mi padre.

¿Me explico? El tema no es ése. El tema es “quiero quedar bien, y aquí tengo una manera facilísima: defender al indefenso, al que sufre, a la víctima”. Defenderla aunque nadie la esté atacando. Defenderla AUNQUE ELLA NO QUIERA.

Por otro lado: asumiendo -y ya es asumir- que todas las víctimas sientan lo mismo antes este tema, ¿cuál es el mecanismo por el que una tv-movie produce dolor a las víctimas? ¿Es en el momento de su emisión? Me extraña, porque todo el mundo coincide en que las víctimas no tienen la menor intención de ver la película. Entonces ¿cuándo les produce dolor? ¿Es cuando se escribe el guión? ¿Quizá durante el montaje?

Pilar Vera, presidenta de la Asociación de Afectados del Vuelo JK5022, no ha explicado en absoluto este asunto crucial. Sí ha dicho que la emisión de la película pisotea los derechos de los afectados, y que es una brutal agresión. Pero no ha dicho exactamente qué derechos han sido pisoteados por quién. Hasta donde yo sé, no existe un “derecho a que nadie hable de nada parecido a lo que a ti te pasó”. Y si existiese, digamos que la película habría sido de los últimos en pisotearlo. Antes habrían pasado por allí todos los periódicos, radios y televisiones de España, acompañados de cientos de blogs, forerors subnormales y analfabetos de Facebook.

Aun sin aclarar qué delito exactamente se ha cometido contra los afectados, esta señora ha conseguido reunirse con Bernardo Lorenzo,  director general de comunicaciones de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones -un tipo cuya agenda no está muy apretada, al parecer- para discutir la posibilidad de impedir la emisión de la película. También se reunió con responsables de Telecinco, a los que ofreció dos posibilidades: COMPRARLES la película para impedir su emisión, o bien INCLUIR DECLARACIONES de los afectados durante la emisión.

A mí esto me recuerda al payaso de Ryanair diciendo que va a proponer que la gente viaje de pie en sus aviones. Esta señora no busca más que PUBLICIDAD. Si realmente lo que se quiere es evitarle a las víctimas más dolor, debería empezar por evitarles la VERGÜENZA de ir por ahí diciendo gilipolleces en su nombre.

Lo que nos lleva a una serie de reflexiones muy útiles no sólo para este asunto, sino para cualquier debate en el que tome parte una “asociación de víctimas”:

· Las asociaciones de víctimas no necesariamente representan a todas las víctimas.

· Las víctimas representadas por una asociación no necesariamente están de acuerdo con todo lo que hacen sus representantes.

· Las víctimas, además de víctimas, también son personas. De hecho, ya eran personas antes de ser víctimas. Y como tales personas, y de manera independiente al accidente o atentado sufrido, podían ser altos o bajos, guapos o feos, listos o tontos, de derechas o de izquierdas, discretos o indiscretos, humildes o ambiciosos, honestos o corruptos, etc.

En resumen: lo que les ha ocurrido es una putada, pero no les convierten en mejores personas, ni mucho menos en jueces de lo que puede o no puede emitirse por televisión.

Y por cierto, cada vez que estos yonquis de la atención mediática hacen declaraciones públicas sobre su DOLOR, SUFRIMIENTO E INDIGNACIÓN, están invitando a los periodistas a acercar sus micrófonos a las víctimas para preguntarles…

¿CÓMO SE SIENTEN?


UN CASO RARO

15 marzo, 2010

Por Daniel Castro, Guionista en Chamberí

En 2004, un periodista sevillano publica su primera novela. El tipo tiene casi cincuenta años y ha trabajado en varios periódicos locales, incluso ha sido redactor jefe de uno de ellos. La novela tiene cierto éxito pero no se convierte, ni mucho menos, en un éxito de ventas. Pese a ganar un premio del que yo nunca había oído hablar, sólo logra vender la mitad de la tirada.

Sin embargo, a pesar de lo moderado de su éxito, varias productoras de cine se interesan por la obra. Por fin, una hace una oferta seria para comprar los derechos. El escritor firma. La productora encarga la adaptación al guionista más prestigioso del país y ofrece la dirección a un realizador no especialmente famoso, pero sí competente. Se reúne un reparto de actores sólidos aunque a priori no excesivamente atractivos para la taquilla. Una televisión privada contribuye a financiar el proyecto que, a pesar de todo, no tiene un presupuesto demasiado alto. La película, grabada en vídeo de alta definición, es seleccionada por el festival de Venecia.

Después de una estupenda carrera comercial, ayudada por unas entusiastas críticas y, sobre todo por la transmisión “boca a boca”, la película gana en las principales categorías de los Premios Goya.

A estas alturas todos sabéis que los tres párrafos anteriores hablan sobre el recorrido de la película “Celda 211”, dirigida por Daniel Monzón, basada en la novela de Francisco Pérez Gandul, adaptada por el director y  Jorge Guerricaecheverría.

Sin conocer el caso directamente, diría que el proceso de producción de esta película es el propio de una industria cinematográfica. Tal vez por ello resulta algo raro en nuestro país.

En el caso de “Celda 211” todo empezó con la historia, en este caso una novela. Pero aquí no suele ser exactamente así.

En nuestro país, los proyectos se construyen basándose más en el nombre del director (normalmente también guionista) que los impulsa que en la historia que éste pretende contar en esta ocasión.

Una productora decide apoyar el nuevo trabajo de Amenábar, Santiago Amodeo o Bigas Luna. Ellos tienen un prestigio, un sello de fábrica, que se hará patente en cualquier historia que lleven a la pantalla.

Este sistema de producción, basado en el llamado “cine de autor”, elimina en la práctica la figura del guionista profesional de cine, ya que el director suele asumir esta función también. En todo caso, podríamos decir que en nuestro cine existe el coguionista profesional, es decir, el guionista contratado para ayudar al director a contar su historia.

Esta escasez de trabajo explica que haya muy pocos guionistas en España que se dediquen casi en exclusiva a trabajar en el cine (Guerricaecheverría es uno de ellos). El motivo: los guionistas tenemos la mala costumbre de comer, por lo menos, tres veces al día. Para ello tenemos que trabajar en series de televisión, un lugar en el que sí se considera que el trabajo de guionista es imprescindible.

Sin embargo, la figura del guionista no es la única damnificada por la apuesta por el cine de autor. Paradójicamente, este sistema acaba también con algunas de las características esenciales del productor de cine.

Al confiar tanto en el talento del director-autor, el guión se analiza y rescribe (caso de hacerse) de manera muy laxa. Es lógico. ¿Cómo saber de antemano si esta secuencia de los baños en el balneario con música de Wagner de fondo será maravillosa o… simplemente un dislate que va a costar mucha pasta? Muchas de las mejores secuencias del cine de autor no son estrictamente necesarias para que la trama avance y, por lo tanto, a duras penas resistirían el severo dictamen de un manual de guión y… tal vez precisamente en ello resida su magia.

Como nuestro productor lleva a la pantalla las obras de directores autores, renuncia también a buscar historias para ellos, ya que sabe que sus directores apenas ruedan historias ajenas.

Sabiendo que las televisiones y los jurados ministeriales apoyan a los nombres consagrados, el productor tampoco recorre los festivales de cortometrajes en busca de nuevos talentos, ya que sabe que resultaría muy difícil financiar una película escrita o dirigida por noveles.

Es decir, el modelo del cine de autor, que ha acarreado consecuencias muy positivas (gran libertad creativa y originalidad, por ejemplo, nacimiento en los últimos años de autores únicos como Almodóvar, Amenábar, Medem y muchos otros) limita la capacidad de los productores de realizar su trabajo de manera más creativa. Pasan pues a dedicarse sobre todo a recibir ideas de los directores – autores que se las presentan y a decidir, basándose sobre todo en las posibilidades de financiarlas o no, si las impulsan o no.

No pienso que haya que descartar completamente el modelo de cine de autor, que ha dado frutos muy valiosos, pero sí me gustaría que ejemplos de funcionamiento “industrial” como el de “Celda 211” no fueran tan excepcionales en nuestro país.

En este caso, fueron los productores quienes, entendiendo su trabajo de una forma más activa, encontraron una novela que les parecía atractiva y trataron de llevarla a la gran pantalla con el mejor equipo posible. Desde luego, opino que hicieron un buen trabajo.


EL CUMPLE Y UNA DE BREVES

3 marzo, 2010

Los que me tienen agregado como amiguito del Facebook saben que ayer fue mi cumple. Mi cumpleaños como bloguero, claro. Dos años ya desde que publiqué esas “instrucciones de uso” y lo que ha cambiado todo. No se hacen idea.

181 posts después siempre pienso “Ahora sí que sí. Este es el último. La semana que viene ya no sabré sobre qué escribir”, pero siempre acaba ocurriendo el milagro; una putada laboral, un cotilleo, una polémica y la maquinaria se pone en marcha de nuevo con la misma sensación de que el próximo será el último.

Y para que no se quejen y como estoy de celebración les traigo un popurrí con una polémica, un chisme, una exclusiva y un misterio que sobrevuelan mi cabeza estos días…

La polémica del comité

La semana pasada saltó la polémica. ALMA mandó una carta abierta a Ignasi Guardans, director del ICAA (que es como un instituto del cine, pero sin profesores, ni taquillas, ni nada…) quejándose del bajo perfil profesional de muchos de los miembros del comité que elegirán a los agraciados con esos 40.000 euros en forma de ayuda para el desarrollo de guiones.

Yo no he investigado sobre los curriculums de dichos miembros, el amigo Escrito por sí y según nos cuenta en su post

De 12 personas que van a valorar los guiones que recibirán una ayuda para ser desarrollados, que decidirán qué proyectos son profesionales, bien escritos, bien planteados y merecen la pena, sobre PAPEL (recordemos que recibirán un tratamiento secuenciado), 8 no han escrito en su vida un guión de largometraje o Tv-Movie profesionalmente. Y de los otros 4, 2 sólo han co-escrito una tv-movie, como decía y otro ha co-co-co-escrito sobre un trabajo ya realizado de los guionistas primigenios.

Sé que todo esto levanta mucha controversia. Les mando un saludo muy afectuoso a todas y cada una de esas 12 personas que se van a comer un marrón como ese, pero me sumo a esta corriente de opinión que cree que al menos… no sé… una tercera parte del jurado debería tener un historial profesional con muchísimas, cuanto menos… alguna, hora de vuelo a sus espaldas. Ya me entienden… al menos un par de créditos como guionistas ya sea en cine o televisión. Un poco de apadrinamiento imdb… No lo sé… Es lo suyo, ¿no creen?


El chisme de la peli de Flipy

En círculos reducidos de la Pomada se habla mucho de “Campamento Flipy”. ¿Qué pasa con ella? ¿Por qué no se estrena?

Al parecer, en un primer montaje, el producto no convenció demasiado y se decidió volver a rodar una parte de la peli. Incluso se dice que han incluido piezas de animación ante la imposibilidad de rodar determinadas secuencias.

Algunos hablan de descontento. Las voces oficiales (y a las que creo… en serio) dicen que se quería afinar el target apostando directamente por un público más infantil.

La verdad es que “volver a rodar una parte de la peli” suena a HECATOMBE. Habrá lectores que se echarán las manos a la cabeza y se temerán lo peor, pero, para mí, esto es un signo de que al fin algo está cambiando en este mundillo.

Un grupo de profesionales se sienta en una sala y es capaz de detectar qué cosas no funcionan y por qué. En otras circunstancias, lo que se habría hecho es bostezar, mirar para otro lado y cruzar los dedos esperando que suene la flauta. Esta peña (Hill Valley + Buena Vista + Cuatro), sin embargo, tienen los santos huevos (y el dinero) de volver a rodar escenas. ¿Es o no es una buena noticia? A mí me lo parece…


La exclusiva ‘gay friendly’

Ayer se anunció que los Chanantes se mudan de nuevo. De Paramount se pasaron a la 2 y de esta a Antena 3 Neox. ¿No les recuerda un poco todo este periplo a “Muertos Vivientes”? “¡Eh! Aquí viviremos más tranquilos y sin molestias”… y NADA.

Bueno, el caso es que si Neox se tiñe del humor marciano de los chanantes, la Siete de Telecinco se sube a la carroza del orgullo gay. En breve, empiezan a grabar la que será su segunda apuesta por la ficción propia para la TDT tras “La pecera de Eva” (de la que les hablé antes que nadie… ¿se acuerdan?).

Esta nueva serie tiene al madrileño barrio de Chueca como epicentro y sus protagonistas (rostros jóvenes y populares de otras series)… pues ya se pueden imaginar, no son fans de  Intereconomía TV precisamente. La TDT es lo que tiene… las minorías son una delicia más que apetitosa.


El misterio de “La Pecera de Eva”

Y hablando de “La pecera de Eva”, últimamente me preguntan algunos colegas cómo es posible que en una serie como “La pecera de Eva”, en la que supuestamente los actores improvisan, tengan algunos de los mejores diálogos oídos en los últimos tiempos televisivos.

Yo me encojo de hombros, arqueo las cejas, y no me queda otra más que aceptar que no les falta razón. ¿Oyen eso? Sí, son piedras sobre nuestros propios tejados.

——

La semana que viene, seré un post más viejo… Hasta entonces.


FELIZ 2010

31 diciembre, 2009

Por Pianista en un Burdel

Quería hacer una recapitulación amable de lo que ha sido 2009. Un post buenrrollista. Lo siento, soy incapaz. Para mí, este año será ese que empezó con esperanza, por aquello de que teníamos a una guionista de Ministra de Cultura, y acaba con las ayudas al cine paralizadas por un problema legal; con prestigiosos cineastas tirándose los trastos a la cabeza; con las webs donde vemos las series americanas amenazadas de muerte; y con el Tribunal Supremo dispuesto a cargarse el sistema de financiación de las películas españolas. El único consuelo son unas cifras de taquilla espectaculares. Pero es un consuelo muy relativo, cuando no tienes nada que ver con el puñado de películas que arrasan.

Verán, que el sistema de financiación del cine salte en pedazos no me parece una noticia necesariamente mala. Ya había cine antes del 5% de Aznar, y antes de las subvenciones de Pilar Miró, y seguirá habiéndolo después. Para mí, la noticia más terrorífica de todas es la de la fusión de las cadenas generalistas. La llegada de Cuatro y La Sexta, con todos sus defectos e incluso sus horrores, era una promesa de cambio. La esperanza de poder llegar a escribir ficción sin la tiranía del multitarget. Pero ahora, igual que desapareció -también gracias a Aznar- la posibilidad de tener una televisión digital plural cuando quebró QuieroTV y Sogecable compró Vía Digital, desaparece la posibilidad de tener una televisión generalista plural.

Muchos pensarán que exagero. Al fin y al cabo, Cuatro y La Sexta seguirán existiendo. No sean ingenuos. ¿Acaso creen de verdad que los moguls de Telecinco y Antena 3 aspiran a tener sellos indie en los que experimentar nuevos formatos? Para eso necesitarían dos cosas que no tienen: cultura y criterio. No. La compra de Cuatro y La Sexta -dejemos de hablar de fusiones- consiste en que las grandes cadenas eliminan posibles competidores a golpe de talonario, mientras que las grandes productoras obtienen un rendimiento económico a cambio de renunciar a una independencia que no han sabido rentabilizar. En lo que se refiere a contenidos, eso se traduce, simple y llanamente, en la vieja fórmula CC=CC. Concentración de Capital, igual a Cobardía y Continuismo.

Tomen como ejemplo lo que está pasando con una de las series “alternativas” que vieron la luz en una de esas cadenas. No voy a dar nombres ni títulos (lean entre líneas), pero hablamos de una serie con un formato totalmente nuevo, nacida y realizada al margen de la industria, con un presupuesto absolutamente irrisorio, que llegó a saltar al prime-time con unos resultados más que aceptables. Pues después de varias temporadas, está amenazada de muerte. Aún quedan reuniones clave. Quizá los ejecutivos se lo piensen mejor y decidan conservar la serie, pero el mero hecho de que la cadena se esté planteando la desaparición del formato más original (y uno de los más rentables) de su parrilla, nos hace entrever el cariz que va a tomar el asunto con las “fusiones”.

Vamos, que la única buena noticia parece ser la renuncia de TVE a la publicidad… siempre que no se confirmen los rumores que hablan de la supuesta desaparición de “Metrópolis” y “La Mandrágora”, longevos y saludables programas dedicados, respectivamente, a las vanguardias artísticas y al teatro. No me negarán que la cosa tendría gracia: esperar justo al momento en que ya no importan las audiencias para cargarse los programas culturales que se hacían a despecho del share y la tiranía del multitarget. Que las privadas sean conservadoras y busquen la rentabilidad a toda costa es comprensible. Pero en una cadena pública, especialmente cuando se ha desligado de la tiranía de la audiencia, resultaría sonrojante que no se asuman ciertos riesgos. Confiemos en que no pase de rumor.

En los últimos años, TVE ha tenido un enorme éxito apostando por series de época sólidas, escritas por guionistas de talla, que explotan el filón temático de nuestra historia política reciente. (No es riesgo pequeño, teniendo en cuenta lo extendida que está la idea de que hay demasiadas películas sobre la guerra civil y el franquismo, y que eso ya no le interesa a nadie.) También le ha funcionado la apuesta por el talento emergente, como en el caso de Muchachada Nuí. Confiemos en que el nuevo modelo financiero no les impida seguir en esa línea, claramente inspirada en la mejor televisión del mundo. Éste es precisamente el momento de soltar amarras definitivamente y huir del mainstream. Mi deseo de Año Nuevo es que dejen de emitirse eventos supuestamente deportivos, como la Fórmula 1 o el motociclismo; y supuestamente culturales, como las corridas de toros.

El año que viene lo sabremos. Es complicado que sea peor que éste, así que no perdamos la esperanza. Mi plan para esta noche es escaparme en buena compañía a un hotel perdido en ninguna parte, lejos de los petardos y de la risa de los borrachos, dos de los ruidos que más odio en esta vida. Pretendo ponerme un copazo de whisky, meterme en la cama a ver “2010: Odisea 2” en el portátil, y dormir como un bebé. ¿Y ustedes?

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P.S. Habiendo escrito apenas tres artículos en bloguionistas, ya tengo que empezar a envainármela. En mi anterior post, publiqué un link a un PDF con el libro “Una Profesión de Putas”, de David Mamet. Y pregunté si constituía eso un acto de piratería. Pero sobre todo, cometí el error de llamar secuestro al hecho de que ese libro, biblia de muchos guionistas, entre ellos la actual Ministra de Cultura, esté descatalogado. Y lo peor: culpé de ello a la editorial. En la sección de comentarios, Meigul me ha hecho ver mi error, fruto de esa temible mezcla de ignorancia y arrogancia que tanto he criticado en otros. Me parece de ley subir su comentario al post que lo originó, admitir mi metedura de pata, y agradecer el interés y la prolijidad de lectores como Óscar Palmer, Teleoperador o el mismo Meigul, que se han tomado el asunto en serio. Merece la pena leer sus aportaciones.


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