CUÁNDO BAJARSE DEL CABALLO

26 mayo, 2016

Stitched Panorama

por Ángela Armero

Los proyectos propios son una rara forma que tenemos los guionistas de compensar nuestras, en ocasiones, mercenarias carreras. Los que somos plumas a sueldo solemos caer en series buenas, series malas, series buenas que no nos gustan, series malas a las que les vemos su punto, y una larga variedad de matices. Y aunque al final casi siempre hacemos el encargo lo más nuestro posible, casi todos tenemos “proyectos personales” a los que dedicamos tiempo porque de vez en cuando nos gusta apartarnos del encargo, del circuito cerrado que supone una serie ya creada, en fin, poner a prueba nuestro músculo creativo. Además nos sirve para responder, cuando estamos en paro y nos preguntan el terrorífico “¿en qué andas?” de turno: “entre proyectos”.

Los proyectos personales son como el amor. Cuando pensamos en ello pensamos en correr juntos, de la mano, por playa Bávaro (ver foto) al atardecer. Pero no pensamos en su variante más sombría. En llorar acuclillados en el abismo de Helm. Pensamos que ese proyecto personal nos dará el extra de motivación que necesitamos, que compensará el cariñito que la audiencia o nuestro coordinador no nos da, que nos hará vernos más esbeltos y bronceados en el espejo de nuestra habilidad. Si tenemos suerte nos veremos trabajando en el proyecto con otro guionista, director o productor. Y por supuesto, nuestra relación con ellos también es un arma de doble filo: multiplica las posibilidades de éxito pero también de fracaso.

Así es como uno se siente cuando un proyecto propio se cae:

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Igual que en las relaciones de pareja, hay señales que presagian el éxito y las que presagian el fracaso. Estas son algunas de las segundas.

1. Si un productor dice estar entusiasmado con tu guión, pero no te pone un contrato sobre la mesa: es hora de bajarse del caballo.

2. Si está como loco con el proyecto pero te propone una cesión gratuita: es hora de bajarse del caballo.

2. Si un productor dice entender de qué va tu historia, pero te pone referencias que no tienen nada que ver: es hora de bajarse del caballo.

3. Si la única motivación de un productor es ganar pasta porque no le interesa lo que le cuentas pero lo ve comercial: es hora de bajarse del caballo.

4. Si un productor te pide algo diferente cada día: es hora de bajarse del caballo.

5. Si no contesta tus correos o no aporta al menos notas, en un período razonable de tiempo: es hora de bajarse del caballo.

6. Si le encanta tu trabajo pero propone cambiar una o varias cosas esenciales: es hora de bajarse del caballo, y además, de proteger las ideas propias.

7. Si el proyecto es de top priority para ti pero para tu productor es la última caquita del patio: es hora de bajarse del caballo.

Lo que tienen en común todas estas situaciones que delatan falta de entusiasmo. Por tanto, y por mi experiencia, creo que es imprescindible encontrar a alguien que comparta tu entusiasmo -y que además lo muestre con un desembolso de dinero-. Si no es así, lo mejor es no perder el tiempo ni malgastar nuestras ilusiones. Porque a la larga, y como decía Ortega y Gasset, “los esfuerzos inútiles nos conducen a la melancolía”, y algunos somos muy mainstream como para pasarnos a la poesía ahora.


TIRAD LA PRIMERA PIEDRA

25 mayo, 2016

tirapiedra

Por Juanjo Ramírez Mascaró.

Que tire la primera piedra quien no se haya documentado alguna vez en Wikipedia.

Que tire la primera piedra quien no haya dicho “escena” cuando quería decir “secuencia”… o “secuencia” cuando quería decir “escena”.

Que tire la primera piedra quien no haya dejado nunca erratas en sus acotaciones por prestarles menos atención que a los diálogos.

Que tire la primera piedra quien no haya borrado detalles interesantes en dichas acotaciones con el fin de acortarlas y que el guión ocupe menos páginas.

Que tire la primera piedra quien no se haya leído un guión saltándose los encabezados, hasta llegar a un punto en que ya no sabe si la acción transcurre en NOCHE o DÍA.

Que tire la primera piedra quien no haya tenido que coger un diálogo de un personaje y asignárselo a otro… haciendo la vista gorda ante el hecho de que… si el diálogo del primero te sirve también para el segundo… los personajes están mal trabajados.

Que tire la primera piedra quien haya tenido una ideaza para un corto de 5 minutos y no haya sentido la tentación de mutilarlo para que encaje en los 3:30 del Notodo.

Que tire la primera piedra quien de verdad se crea que la cosa ésta a la que nos dedicamos es un trabajo.

Que tire la primera piedra quien no esté leyendo esto para huir de sus obligaciones de escritor.

Que tire la primera piedra quien no baje la voz cuando tiene que criticar a alguien del gremio en un bar de Malasaña.

Que tire la primera piedra quien haya visto un capítulo de una serie española y no haya pensado: “Yo lo habría hecho mejor.

Que tire la primera piedra quien haya escrito un capítulo de una serie española y al ver el resultado, no haya pensado: “Joder, ¿no se suponía que yo lo iba a hacer mejor?

Que tire la primera piedra quien aún se acuerde de más del 20% de lo que decía Aristóteles en su Poética.

Que tire la primera piedra quien no haya dicho: “Bueno, es sólo una primera versión, aún falta mucho curro” cuando en realidad pensaba: “Joder, ojalá funcione a la primera y no haya que hacer las putas reescrituras de mierda“.

Que tire la primera piedra quien no se haya enterado de si sigue teniendo curro o no… a través de Vertele.

Que tire la primera piedra quien se haya visto todas las webseries de todos sus colegas.

Que tire la primera piedra quien no haya escrito cierta palabra en un guión… y justo en ese momento suena esa misma palabra en la canción que está escuchando mientras teclea… y piensa: “Esto es una señal“… pero luego no sucede una puta mierda y el mundo continúa girando igual de gris que siempre.

Que tire la primera piedra el guionista que no haya soñado con desertar de su oficio para montar: a) un grupo de música… b) un bar… c) una tienda de no sé qué cosa que compra de importación y luego se lo vende a los hipsters el triple de caro.

Que tire la primera piedra quien no haya jurado y perjurado que no volverá a trabajar gratis pero a las dos semanas le proponen un proyecto que tiene muy buena pinta y que si sale adelante puede ser un bombazo y que lo cierto es que siempre le ha apetecido currar con fulanito.

Que tire la primera piedra quien no piense que todos los formatos son igual de respetables, que no todas las historias requieren la misma duración… pero que en el fondo no dormirá tranquilo hasta poder decir que ha escrito su primer guión de LARGOMETRAJE.

Que tire la primera piedra quien no haya usado la frase “voy a documentarme” como eufemismo de “me apetece ver una peli“.

¿Cuántas de estas piedras podríais tirar por mes? ¿Cuántas de ellas lloverían sobre vuestro propio tejado? Que tire la primera el guionista que sepa cómo coño se repara el tejado. O mejor guardamos las piedras para el próximo brainstorming, para la próxima mesa italiana, para el próximo microteatro, para el catering de la próxima peli lowcost, para el próximo trimestre… por si nos desgrava en la declaración de la renta…


EL GUIÓN DE LOS ROBOTS, WERNER HERZOG DANDO CLASE Y UN SORTEO PARA LECTORES

20 mayo, 2016

-“Yo no tenía una visión, no tenía un estilo propio como director. No pretendía convertirme en el amo del plató. Sólo quería proteger el guión“. Así explicaba el guionista Billy Wilder por qué empezó a dirigir películas. No sabemos si es ésta la razón por la que Sergio G. Sánchez debutará en la dirección tras haber escrito algunos de los mayores éxitos del cine español, como El orfanato, Lo imposiblePalmeras en la nieve. Su primera película como director llevará por título Marrowbone, producirá Lionsgate Telecinco Cinema y  J.A. Bayona firmará la producción ejecutiva. Antes de Marrowbone, Sergio G. Sánchez había dirigido la TV movie Las manos del pianista y varios cortometrajes, como 7337.

-Hay otros guionistas que, en lugar de pasarse a la dirección, se pasan a guionizar… otras cosas.  Porque no sólo existe ficción, documental y programas. El software, por ejemplo, también puede tener guión. Nos lo cuenta Sara Vicente, la guionista de 7 vidas que le escribe los diálogos a Cortana, el bot de Microsoft.

-Sara Vicente no es la única que escribe diálogos a un robot: Jacobo Delgado, guionista de Cuéntame, redactará los discursos de Pedro Sánchez. Esta noticia ha dado muchos titulares en la prensa, pero por supuesto, ningún medio ha publicado la foto del guionista, un autor todoterreno que, además de series y discursos, ha escrito novela e incluso el radioteatro En busca del verano perdido. Si quieres ponerle cara a Jacobo Delgado, mira esta entrevista en la que habla de Toda una vida, la novela basada en Cuéntame que escribió con Carlos Molinero:

-Si estás empezando en esto del guión, quizá te estés preguntando cómo llegar a ser un guionista de éxito como los que acabamos de nombrar. Pues no existe la fórmula del éxito, pero tal vez sea buena idea cursar estudios especializados, como el nuevo máster de guión que ha lanzado Alicia Luna en la Universidad Autónoma de Madrid.

-Y si los másters se te van de presupuesto, a lo mejor prefieres seguir este curso de cine online con Werner Herzog. El legendario director alemán ofrece veinte clases en vídeo y la posibilidad de subir tus propios trabajos para discutirlos con los compañeros de curso. Todo por poco más de 80€.

-Pero basta de rascarse el bolsillo. Vamos con un regalo: estamos sorteando tres ejemplares de Orígenes secretos, la novela de David Galán Galindo.

Para participar, hay que suscribirse a La Separata, el boletín de noticias de Bloguionistas. Todos los suscritos recibirán la convocatoria del sorteo en el próximo número, que saldrá a lo largo de hoy. Así que date prisa. Si quieres saber qué tal escribe David, puedes echarle un vistazo al post sobre Películas de episodios que escribió en Bloguionistas.

Buen fin de semana.

Sergio Barrejón.


LO KE SIENPRE KISISTE SABER SOBRE EL BIAJE DL HEROE

18 mayo, 2016

viajedelheroe

Por Juanjo Ramírez Mascaró.

Hace unos años, cuando colaboraba en otro blog, ayudé a difundir el MANUAL PARA ESKRIVIR 1 LARGOMETRAGE del gurú Yeray Calero, que imparte clases de guión en la Universidad Politécnica de Jinámar.

A continuación reproduzco los primeros 7 de esos 12 párrafos de sabiduría ancestral que nos regaló el gurú Yeray:

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Ola si kieres scribir un largometrage animooooo es muy faciiiiil!!!!!

Lo primero q tienes q aser n primer lugar es dividir la historia n 3 partes q eso se llama 3 ACTOS y mola xq asi al pensar n trozos separados parese menos grande y t da menos peresa

n la primera parte o 1er acto pones las cosas de cuando el prota aun no le a pasado nada raro y es un mierda xq no a cumplido sus sueños y tal o xq no a prendido algo inportante o cosas asi

Luego pasa algo q deja al prota to descolocao y entonses pasa al 2 acto que es el + largo jejejeje por eso los gionistas le tienen miedo pero eso s xq no les mola d verdad el cine si t mola el cine el 2 acto s el + divertido porque ay es donde t cabe todo lo q ase q la peli mole n plan q el prota tiene q star todo el rato de un lao pa otro y teniendo peligros y eso, los q no les mola scribir el segundo acto es xq en ves de meter dinosaurios o ninjas en la peli meten a marisa paredes o algo asi

Luego pasa algo q se llama anticlimas q es cuando al prota se la meten ay por donde + le duele y se pone d bajona o sta a punto d morir o algo y eso es como el examen final que si supera ay la prueba chunga es xq a prendido to lo q en el acto 1 le asia ser 1 mierda pero aora se a entrenao con los dinosaurios y los ninjas del acto 2 y entonses s el tercer acto q es como q todo se arregla o se jode del todo

Pa q tu personaje mole lo suyo es q no sea perfecto xq a la gente perfecta dan ganas de inflarles a ostias x listillos d los cojones jejeje es mejor ponerles defectos y tal y x lo visto lo q al publico le mola es q los personages canbien y empiesen siendo de una manera y luego sean distintos al final q si enpiesa siendo malo acabe siendo bueno o si enpiesa stando tranki termine stando jodido x ejemplo

Otra teknica q mola conoser para aser guiones es lo del “viaje del heroe” q + o menos consiste n q tienes q conparar tu historia con Luk Eskaiwalker n la guerra d las galaxias y sino se parese entonses es que tu peli no mola

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Desde hace años, siempre que leo el manual de Yeray Calero siento una espinita clavada muy adentro, un desasosiego: El maestro Calero menciona “el viaje del héroe” pero no profundiza en ello. Así pues, me he puesto en contacto con él, y me ha concedido esta entrevista:

En tu “Manual para eskrivir 1 largometrage” sacas a colación el viaje del héroe, que ahora está tan de moda gracias a la saga de Star Wars. ¿Podrías explicarnos mejor en qué consiste?

La movida esa dl viaje dl heroe s lo d cuando stas to chungo xq quieres pirarte a tomar x culo pa ke no t rayen las movidas del barrio, ke son todos los dias la misma puta mierda pero al mismo tiempo stas d puta madre n casa d tus viejos sin pagar el alkiler jejeje, entonses pasa alguna movida ke t obliga a pirarte aunke no kieras xq as rebentao a algun niñato y la poli t sta buscando o tus viejos t disen q t largues xq stan asta la poya d ti xq eres 1 puto parasito y entonses como cambias de anbiente conoses a gente nueva ke t enseña movidas sobre la vida y t dan a probar nuevas drogas y lo tipico ke t pones farruco y t crees ke eres distinto al resto d la peña y t kieres comer el mundo y s como con la droga ke al prinsipio t piensas ke eres el puto amo pero luego t viene la bajona y tienes 1 mal viaje y esploras tu lado + chungo y + oskuro y t das cuenta d ke no eres el puto amo si no ke eres 1 mierda.

Vaya mensaje más desolador, ¿no?

Ke dises colega. Lo ke mola dl tema s ke sales to trasformao, como q todo el royo ese d irte d casa d los viejos y ponerte to mal ase ke seas + maduro y lo ke no t mata t ase + fuerte asi ke te vuelves a flipar y vuelves a intentar ser el puto amo pero resulta ke otra ves la cagas y t das cuenta d ke sigues siendo 1 mierda pero como ya as conosido peña nueva t hechan 1 mano o t enseñan + drogas nuevas asi ke al final por fin acabas siendo el puto amo de verdad y ya sabes lo ke es la puta bida. Asi ke t puedes enfrentar a lo ke sea poniendo los cojones ensima d la mesa y si algun pallaso t jode la bida lo rebientas a ostias jejejeje

O sea, que te conviertes en luchador y por fin rompes con tu pasado…

Ke va, compadre… Asiendo todo eso ya puedes volver al barrio y desirle a tu viejo ke ya no eres 1 puto mocoso ni 1 parasito y ke eres igual d macho ke el y mandarlo a tomar x culo y total, ke t das cuenta ke lo ke querias no era pirarte dl barrio si no volver al barrio pero siendo 1 puto crack y ke la peña t respete y les cuentas las batallitas en el bar pa ke sus bidas tengan sentido grasias a ti.

En otras palabras, lo que viene siendo madurar como todo hijo de vecino…

Lo ke pasa es ke n las pelis to eso se adorna con mostruos y nabes espasiales o animales ke ablan xq tanpoco es plan d ke la peña apokine 9 pavos pa entrar al cine del sentro comersial  y ke se encuentren con la misma puta mierda d sienpre k pa ver eso se asoman al patio interior del edifisio y lo ven gratis. Y tanbien ke lo asen en 12 pasos.

¿En 12 pasos? ¿12? ¿Igual que los 12 párrafos de tu manual? ¿Por qué?

No se pibe, lo mismo xq kieren ke sea como con las horas dl reloj pa poder ponerlo en un sírculo ke keda + guapo y tanbien como los meses dl año ke tanbien son 12 y asi es como con las cuatro estasiones ke enpiesas n primavera y t confias cuando t yega el veranito  pero luego t pones mas tranki rollo otoño y grasias a eso puedes enfrentarte al puto bajon dl invierno y si no la palmas luego es primavera otra ves. Weeeeee!!!

Impresionante. Es como si nuestro microcosmos fuese un reflejo del macrocosmos…

Y ensima t sirve pa vender calendarios dl viaje dl heroe xq pones un pibon n cada pajina y tienes 12 pibones, uno pa cada mes. Yo tengo un calendario ke no avansan los meses xq la foto de Miss Encuentro con el Mentor me pone to burro. Jejejeje

Ahora que lo dices, creo que no has mencionado en tu entrevista nada sobre ese tema, sobre el encuentro con el mentor.

Es le cuando creses en el barrio tu maestra es la calle, compadre.

Muchas gracias por solucionar nuestras dudas, maese Yeray. Ha sido un placer y un honor. Si te parece bien, volveré a entrevistarte dentro de un par de semanas para hablar sobre personajes.

Fa ke sí, cuando te apetesca. Pa personages los ke tengo aki n el barrio jjjjjj

 

 


NO DISPAREN AL GUIONISTA

17 mayo, 2016

Por Carlos García Miranda. 

Ha nacido un nuevo canal de televisión molón: Ten TV. En sus anuncios, que parece que tienen un filtro de Instagram tipo sol de California, cuentan que son una tele dinámica, joven, moderna, diferente y atrevida. Además, se chulean de que no tienen guión. Lo lógico sería alardear de contar con los mejores guionistas del país, pero el eslogan de Ten es #somosauTENticos, y ya se sabe que para eso hay que dejarse llevar. La verdad es que en sus anuncios parece que hay poca improvisación, que sueltan muchas frases de autoafirmación de esas que vuelan por Twitter, pero el caso es que a los guionistas no quieren ni verlos. Igual optaron por descartarlos después de reunirse con un montón de cuñados que les contaron cómo iba la cosa. O puede que haya sido porque los youtubers de Internet no los tienen y funcionan como un tiro.

Se nota que los de Ten van a por el público que consume esos vídeos, el dinámico, joven, moderno, diferente y atrevido. Uno de sus primeros contenidos propios es un programa de unboxing, como los que hacen los youtubers, aunque lo de esos chavales surgió de modo natural (aunque ahora algunos tienen un canal de Teletienda) y las caras de la cadena, como Carlos Jean y Martina Klein, parece que tienen un contrato con varios ceros. Los chicos y chicas que decidieron empezar a abrir cajas delante de la webcam para subirlo a la red lo hicieron sin guionistas porque cuando eres joven estás escribiendo una trama viva y tienes un par de puntos de giro al mes que aseguran el enganche. Pero si eres famoso igual necesitas un guionista para encontrarlos, y hasta para tener carisma, que no siempre va de la mano de una buena imagen. Y qué manía con trasladar las cosas de un formato a otro… Si algo nació en YouTube, ¿por qué hay que traducirlo al lenguaje televisivo? Que no hace falta que todo tenga la doble nacionalidad, directivos que no sabéis qué hacer con vuestra plataforma clásica y le tenéis miedo al progreso de lo nuevo.

Aunque cuando una puerta se cierra, otra se abre y la política española ha decidido que es hora de tirar de guionistas para escribir sus discursos. El primero ha sido Pedro Sánchez, que ha fichado como ‘speechwriter’ a Jacobo Delgado, un guionista de ‘Cuéntame’. El líder socialista toma prestado el modelo del ‘storytelling’ político (construir discursos en los que prima la narración y la emoción sobre el argumento racional) que llevó a la victoria a Obama en sus inicios. Claro que al presidente de los Estados Unidos le funcionó porque por aquel entonces era dinámico, joven, moderno, diferente y atrevido. Los votantes españoles ya no sabemos el planteamiento, el nudo y el desenlace de la historia que nos van contar. Además, que para una vez que nos dan un punto de giro, nos va a llevar de nuevo a las urnas. Igual el problema no está en quién escribe los guiones, sino en las personas que los interpretan.

 


HAZME UN VIRAL

11 mayo, 2016

virus

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Por Juanjo Ramírez Mascaró.

Antes te encargaban escribir algo bueno. Ahora te encargan escribir algo “que sea viral”.

A mí ya me costaba trabajo saber qué era bueno y qué no. Saber si algo va a ser o no “viral” me parece directamente cosa de nigromancia.

Yo estoy obsoleto, me podrían malvender en un Cash Converters. A mí, si me hablas de algo viral pienso en la gripe o en el sida.

O en la peli de REC.

Pero creo que no se refieren a eso. “Hazme un viral” significa, al parecer: “Que tenga mucha audiencia pero sin gastarnos un duro en promoción.”

Es la versión 2.0 del “boca a boca” de toda la vida.

Nos van despojando de excusas. Si entramos en el juego de lo viral, ya no podremos refugiarnos en eso de que nuestra obra “estaba de puta madre pero no funcionó porque no había contactos ni pasta para promocionarla”.

Estamos hablando, evidentemente, del viral genuino, no el virus de laboratorio. No nos referimos a esas grandes empresas que propagan su mensaje por las redes gracias a una infraestructura que garantiza su omnipresencia.

El viral genuino es, al menos en apariencia, como una revolución francesa, algo que surge del pueblo sin ayuda del poder ni del dinero, una mariposa que provoca terremotos con un batir de alas.

Predecir los efectos de algo así parece casi objeto de la teoría del caos. No descarto que demos algún día con la fórmula para hacerlo, y puede que a partir de ese momento se inicie otra reacción en cadena, otro batir de alas de mariposa que terminará con las máquinas escribiendo las historias mientras nosotros les lamemos los chips.

Mientras alguien en Google o en la CIA trabaja en esa fórmula de la Coca Cola, yo me conformaré con contar aquí mis experiencias personales sobre el tema, que podrían resumirse con la célebre frase de William Goldman:

Nadie sabe nada.

A veces trabajas escribiendo contenidos que acaban difundiéndose a través de YouTube, mails en cadena, mensajes de WhatsApp… Rara vez son los que tú habías previsto. Muchas veces apuestas por un contenido en concreto: “Esto lo va a petar” pero a pesar de todos tus esfuerzos y esperanzas, a pesar de estar tratando un tema controvertido, a pesar de creer que habéis dado con un conceptazo… aquello que supuestamente lo iba a petar pasa sin pena ni gloria.

Sin embargo, otros contenidos más inofensivos por los que no apostabas tan fuerte sí logran una cierta viralidad. Contra todo pronóstico.

Y no sólo eso:

En ocasiones una cosa en la que has participado no cuaja en el momento de su emisión, pero luego la reponen en no sé dónde y, por alguna extraña razón, empieza a dar la vuelta a internet. Esto ya nos aporta una clave para interpretar el fenómeno, muy de Perogrullo: A veces no es cuestión de que el contenido no funcione, sino de que no ha cogido bien la ola para poder surfearla, e incluso cabe la esperanza loca de que llegue otra ola en el futuro.

Me entra siempre mucha ternura cuando pienso en el autor del Trololó.

Un ruso canta una canción que no trasciende.

35 años más tarde: Ese mismo tipo, ya retirado en una cabaña lejos del mundanal ruido, se sorprende al escuchar a su nieto tarareando la canción de marras. ¡Su puta canción! ¡Esa misma canción que él nunca le cantó al nieto para no provocarle pesadillas nocturnas! De ese modo el cantante descubre que, internet mediante, espectadores DE TODO EL MUNDO han decidido que ahora lo más moderno es venerar lo vintage de forma irónica y han reivindicado su Trololó como fenómeno de masas.

No pierdas la esperanza, querido lector (o lectora) Ese corto tuyo que tiene sólo 120 visitas en YouTube y 15 “me gusta” aún puede ser viral dentro de 30 años. Piensa en el pobre virus del ébola, en todas esas décadas de aburrimiento haciendo bolos cutres en antros a los que sólo asistían monos y murciélagos. Pero había algo poderoso ahí, y al final cuajó y tuvo sus 15 minutos de fama.

Otro denominador común que creo percibir en la mayoría de los virales es que no había ninguna intención de que lo fueran.

Cuando estás en una reunión en un despacho y alguien muy bien vestido dice: “El objetivo es que esto sea viral” las posibilidades de lograrlo se reducen de manera drástica. Cuando alguien escribe la palabra “viral” en un briefing, Dios mata cien millones de retuits.

Personalmente creo que el público es muy fácil de engañar en ciertas cosas pero muy difícil de engañar en otras. O dicho de otro modo: Quizá sea más fácil decirles en qué tienen que creer que decirles lo que tiene que gustarles.

Si controlas las grandes plataformas mediáticas podrás hacer creer a medio mundo que Irak tiene armas de destrucción masiva. Contrata al Instituto Tavistok y ellos te diseñarán una estrategia magnífica. Siempre y cuando el dinero no sea un problema.

Pero tú no eres un pez gordo. Tú tienes una agencia de publicidad en números rojos y te has leído un par de biografías de Steve Jobs y un resumen del Libro de la Guerra de Sun Tzu. Has llegado a la conclusión de que si el Rubius y la llama del “Ola ke ase” pudieron propagarse sin necesidad de grandes inversiones, tú también puedes.

Pero hay un problema: Ellos llegaron a donde llegaron porque a lo mejor no pretendían llegar hasta tan lejos. América sólo se descubre si tu intención es llegar a las Indias. Creo que si te acercas a alguien con cierto tipo de intenciones, dichas intenciones se huelen a la legua (incluso a través del cable de fibra óptica) y generan cierto tipo de rechazo, una actitud defensiva.

Es como intentar ligar deseándolo desesperadamente. Detectarán tu actitud y alzarán el puente levadizo.

Me viene a la memoria aquella frase de Ray Bradbury. Decía que las musas son como los gatos: si quieres que se acerquen a ti, no les hagas demasiado caso.

Tengo la sensación de que muchos virales lo acaban siendo porque proceden de sentimientos muy viscerales, o los generan. Lo visceral, por definición, tiene un carácter accidental, imprevisible, difícil de controlar: Tipos que sorprenden a sus novias declarándose de maneras inauditas con toneladas de vergüenza ajena, gente que se pega hostiazos o se salva de milagro del mordisco de un tiburón de manera muy graciosa, peña que “la lía parda” intentando hacer algo, pedos con mecheros que incendian por encima de sus posibilidades, pagafantas derrotados por borrachas, gente que intenta armar un discurso coherente bajo el influjo de las drogas, violinistas desconocidos que emocionan en el metro, tías que hacen una performance y entre el público está un tío que fue el amor de su vida hace quince años y “lo que sucedió a continuación te sorprenderá”…

Esa clase de “accidentes” nos mueven tantas cosas en las tripas porque SON LA PUTA VIDA. Nos damos cuenta de que ahí hay algo que nadie ha tenido ocasión de adulterar, una especie de droga que nos llega pura, sin cortar. El espectador del siglo XXI no es tan ingenuo: percibe las trampas, ve las costuras. El espectador 2.0 empieza a ser un poco como aquel Orson Welles que ya no se creía las películas porque “veía las vías del traveling”. Es un espectador que agradece la autenticidad, o un sucedáneo convincente.

Nuestra raquítica historia del lenguaje audiovisual ha pasado por espectadores que huían de la sala porque creían que un tren iba a atravesar la pantalla, ha pasado por espectadores que creían que Griffith había cortado por la mitad a los actores cuando les hacía un plano medio, ha pasado por espectadores que se maravillaban cuando Méliés les llevaba a la Luna en cohetes de cartón piedra… y ha pasado por espectadores que sintieron el mismo tipo de magia al ver volar al Halcón Milenario casi cien años más tarde. Y desde entonces ha pasado por muchísimas más fases. El Halcón Milenario tiene sólo un año menos que el Trololó. Lo que nos importa en este post es que con cada peldaño que ascendemos, más difíciles somos de engañar. Las técnicas son cada vez más sofisticadas, pero nuestra percepción también lo es. Estamos resabiaos. Estamos tan insensibilizados ante el artificio que nuestra nueva droga es la autenticidad. E internet es una barra libre de autenticidad.

Hoy por hoy, hasta que alguien me demuestre lo contrario, la mejor manera de aparentar autenticidad es… ser auténtico.

Así de jodido: No existe un manual que nos ayude a salvar ese tipo de gato.

A mí esta situación me intimida tanto como debería intimidaros a vosotros, y al mismo tiempo me estimula tanto como creo que debería estimularos porque puede que a partir de ahora…

… y hasta que se diseñen métodos de engaño más sofisticados…

… para hacer cosas acojonantes…

… no os quede más remedio que ser acojonantes.

Si todavía tenéis pureza y lozanía, ¡aprovechadla! ¡Esa pureza se cotiza mucho en estos tiempos! Si todo parece indicar que habéis perdido ese tren… Vivid, sufrid, reid, amad, leed, comed, bebed, follad, vomitad… yo qué sé… dejad que la vida os mastique y os convierta en algo con suficiente textura para para reflejar algo interesante en el espejo.

… y la próxima vez que un cliente os pida un viral, respondedle con el párrafo anterior y grabad su expresión al escucharlo. La expresión de “what the fuck” de ese cliente será tan auténtica que… ¡ahí tenéis vuestro viral!


SÉRIES MANIA 7: CANNES EN PARÍS

9 mayo, 2016

Por Rubén Romero Santos.

Rubén Romero Santos es Profesor de Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid, donde es Coordinador, por parte de la Universidad, del Máster en Guion de Cine y TV UC3M / ALMA – Sindicato de Guionistas. Es autor de La pistola y el corazón. Conversaciones con Agustín Díaz Yanes.

Apenas unos días después de que se inaugurara (¡por fin!) el nuevo centro comercial de Les Halles, cuyas obras llevaban en marcha desde que Billy Wilder e I.A.L. Diamond pusieron a Irma la Dulce a pasear por sus alrededores, tuvo lugar el Festival Séries Mania, que aspira, nada disimuladamente, a convertirse en el Cannes de la pequeña pantalla. La fórmula consiste en traer lo mejor del cercano MIPTV y mezclarlo con la cosecha propia de lo que han visto sus programadores por los cinco continentes (y con tanta ficción finlandesa y ártica, la frase hecha está más que justificada). La guinda la han puesto este año, y consiste en otorgar premios por parte de un jurado internacional, que den un marchamo legitimador a las ficciones presentadas.

Público

Bada Bing vs Folies Bergère

La cuestión que se planteaba esta edición era, pues, a quién llamar para dar los premios. En Cannes la presidencia se alterna entre directores de renombre y actores/actrices de la cohorte celestial-divina. De vez en cuando también han llamado a algún escritor, tipo Henry Miller, pero visto que les interesa más emborracharse y jugar al tenis, ya casi nunca lo hacen. Pero en televisión, ¿quién podría ser esa figura de prestigio que sentara cátedra sobre las calidades artísticas de las ficciones? Los elegidos fueron un par de actrices (Yaël Abecassis, de Hatufim y Amira Casar, de Versalles) y, sobre todo y mucho más interesante, un ramillete de guionistas/showrunners de primera fila, entre los que figuraban Tony Grisoni (Southcliffe), Fanny Herrero (Dix pour cent) y el capo dei capi: el mismísimo David Chase. Chase se paseó por Les Halles con un rostro bastante avinagrado y aspecto de tener menos sentido del humor que Tony Soprano cuando se enteró de que Carmela le ponía ojitos a Furio Giunta (¿acaso era una máscara protectora para que no le preguntaran por ese momento en el que Tony se fue al lavabo?). La preeminencia del guionista se veía también en la manera de referenciar las diferentes series, asociadas a sus showrunners, y no a sus cadenas ni a sus directores.

Tony Grisoni

Palabra de capo

Cuando Chase (y el resto del jurado) habló, dijo que el Grand Prix debía ser para El Marginal, la mejor serie de las ocho a competición. Y acertó. De acuerdo que se lo pusieron fácil: una serie de género sobre mafias en un presidio argentino y tal… pero es que El Marginal es muy, muy buena y confirma que lo de Historia de un clan no fue un accidente: cada vez que se juntan los hermanos Ortega y una pantalla de televisión surge la magia. De nuevo han vuelto a pergeñar una serie que merece estar en el top 5 no de las series latinoamericanas, ni de las series en español, sino de la Liga Mundial. En concreto, El Marginal retoma el mundo patibulario que Sebastián Ortega visitó en Tumberos, en la figura de un policía que debe infiltrarse en una cárcel argentina para hacerse respetar y averiguar qué ha ocurrido con la hija de un juez, secuestrada por unos delincuentes. ¿Un drama carcelario tipo Prison Break o OITNB? Sí, todo eso, pero a la vez, algo completamente diferente: un cásting alucinante (en el que destaca un enano más malparido que el Tyrion de Juego de tronos), un realismo sucísimo e hiperrealista y un humor perverso basado en unos diálogos brillantísimos que juguetean con el espectador al ritmo de su omnipresente cumbia villera.

La otra gran triunfadora fue The Kettering Incident, de Madden y Sheehan. Resultona y bellamente fotografiada, se llevó el Premio Especial del Jurado. Aquí hay dudas: a los autores parece haberles entrado un ataque de horror vacui y han superpuesto capas e influencias a cascoporro: de las más cercanas, como Top of the Lake, a las más pintonas, como The Incident de Shyamalan, pasando por las más obvias del tipo Twin Peaks (cuyo espíritu surreal y pervertidillo también era visible en la belga Beau Séjour). Como quiera que solo se ven dos capítulos por serie, no podemos saber cómo solucionan semejante ejercicio de sincretismo. Con todo, The Kettering Incident era interesante por ser un atractivo compendio de los argumentos más vistos en el festival. A saber: niña perdida, mujer adulta ídem de ídem, ecothriller y el infierno son los demás. Veamos.

El cine puede esperar

En los anuncios de Les Halles, entre cacheo y cacheo (¡qué tristeza de Europa nos está quedando!) podías entretenerte en ver las publis del festival. Rezaban así: “El festival de las series de TV en la gran pantalla”. El eslogan parecía decir 1) Que el tamaño importa 2) que había que hacerle la pelota a la cadena UGC, que prestaba sus salas y 3) que la televisión sigue sin curarse su complejo con respecto a su primo el de Zumosol. Ocurre que, a veces, al primo mayor también le gusta jugar con el Telesketch de la peque. Pero como es mayor, pues no sabe qué hacer con él. Numerosas de las series presentadas (en especial las que tienen como productores a canales públicos), hizo plantearse al que esto escribe si el adjetivo “cinematográfico”, no habrá dejado ya de tener valor como quintaesencia de lo artístico en televisión y, más bien al contrario, se está convirtiendo en un calificativo despectivo con respecto a lo que ocurre en la pequeña pantalla. La televisión tiene un lenguaje que le es propio, y que ni el ritmo ni el encuadre son los mismos… aunque algunos todavía no lo sepan.

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Carcosa in my mind

Claro, que la televisión también produce sus propios monstruos. Como quiera que Nic Pizzolato reventó la caja con True Detective, no hay escritor de novela negra ahora mismo que no piense en forrarse con una serie de televisión en la que, por supuestísimo, ejerza él de showrunner. Harlan Coben es el mejor ejemplo. En el festival presentó Harlan Coben’s The Five. Lo hizo de lo más ufano y en loor de multitudes. Yo de él no estaría tan contento: la serie no alcanza (ni de lejos) las cotas artísticas de True Detective. Un niño se pierde, otra vez… y yo ya no puedo mantener más el suspense por hablar de los niños perdidos…

Te llamo thriller por no llamarte Rodríguez

La mayor parte de las series seleccionadas entran dentro del género criminal, sección doméstica y, en especial, implican la desaparición de un infante. No sé que hemos hecho en este siglo XXI, pero no paramos de perder niños en las series de televisión. Y claro, luego ponte a buscarlos durante toda una temporada, especialmente si eres mujer, con el pelo a lo garçon y pelín asocial, que sigue siendo el perfil favorito de las protagonistas. O lo que es lo mismo: el patrón establecido en 2004 por Forbrydelsen. La que con más talento siguió el modelo fue Ennemi Public, con la que la Bélgica francófona demuestra ponerse las pilas con respecto a sus vecinos, que han dado estupendas muestras de su talento en series como Cordon (objeto de un remake yanqui por la cadena CW) o Deadline 14/10 (cuyo director, Jakob Verbruggen, ha dado el salto al Reino Unido en las más que destacables La caza y London Spy). La israelí Mama’s Angel aportaba una interesante variante a la fórmula: la bucólica localidad que, por supuesto, descubriremos podrida, interactúa con la comunidad negra (¡y pacifista!) judía.

Si además de perder al niño nos encontramos con una trama de corrupción que amenaza al medio ambiente, tenemos la serie de televisión perfecta para 2016.

“Planet Earth is blue and there is nothing I can do”

Y es que el eco-thriller está en boga. Ya sea disfrazado como serie de anticipación con toques súper heroicos (la neozelandesa Cleverman, la francesa Section Zéro), el drama doméstico (The Kettering Incident, Lola Upside Down, Ennemi Public), o la denuncia de las multinacionales (Cromo) y los gobiernos (Nobel). El medio ambiente se ha convertido, de alguna manera, en el santo y seña y símbolo de una sociedad globalizada que no acaba de funcionar. La globalización económica y política, que no ambiental, es el pegamento de algunas de las propuestas más sugerentes que pudieron verse. Por ejemplo, Capital. Vale, ya sabemos que una serie con Toby Jones como protagonista ya tiene mucho ganado, pero adaptar la novela homónima de Lanchester no era nada sencillo. Y Peter Bowker lo hace de tal forma que el caleidoscopio de microeconomía de la crisis que plantea funciona como un engranaje perfecto, diríase un Manhattan Transfer del Londres post Lehman Brothers. La misma ambición metafórica alberga Cannabis, interesante serie hispano-francesa sobre el tráfico de hachís en El Estrecho que busca imitar el juego de muñecas rusas de un The Wire: de la banlieu a Algeciras, a lomos de una bellota de grifa.

Globalizadora es también Jour Polaire: había mucha curiosidad por ver esta súper producción a la europea, con los creadores de Bron/Broen y el dinero de Canal + Francia. El resultado no defraudó y siendo más escandinavo que francés, huye de los vicios del manido europudding: una argelina con pasaporte francés acude al territorio de los samis lapones para contarnos que todo, y sobre todo la vida y la muerte, está interconectado.

Se nota, se siente, la risa está presente

¿Hay salida a toda este grisura de tango? Pues sí, según una de las sesiones de industria que tuvo como anfitrión a Eurodata TV… Nos hablaron de los nuevos ‘hubs’ de producción, como Escandinavia o Israel… y ¡tachán, tachán! De España. En concreto, se nos ofreció Telecinco como ejemplo de que el revivir de la comedia en la ficción Europea actual y de que, del mismo modo que hace apenas dos años nadie creía en la exportación de productos del Viejo Continente, su paso natural debería ser exportar comedia. Claro, que luego nos pusieron de ejemplo El chiringuito de Pepe, y la-leyenda-de-su-remake-estadounidense-nunca-confirmado… y nos vinimos un poco abajo. Lo cierto es que, sea porque la sitcom no entra dentro del naciente canon festivalero televisivo, sea porque no está el horno para bollos, humor hubo más bien poco. Los israelís se marcaron un Californication en los Altos del Golán con Milk and Honey; los franceses nos mostraron Irrésponsable, una especie de Girls en versión garçon (muchachada masculina millenial desencantada) y Sam, su versión de la más que notable serie danesa Rita, a mayor gloria de la actriz Mathilde Seigner. De las vistas, la más curiosa fue Londongrad, por ver cómo los rusos se han apropiado del humor estereotipado con el que los retrata Guy Ritchie; y la más notable fue Splitting Up Together. Detengámonos en esta, porque lo merece: con los daneses no hay tabús que valgan y son capaces de marcarse una dramedia a lo Casual sobre un divorcio que, en sus animados títulos de crédito, ya nos ofrecen unos procaces dibujitos de órganos sexuales masculinos y femeninos.

Yo hice Mammon III

Más allá de los galardonados, los grandes triunfadores del festival fueron los hermanos Eriksen. Tal vez no los conozcan, pero a tenor de lo visto, son el nombre a retener en Europa, especialmente en el Este. Los Eriksen fueron los creadores de Mammon, serie noruega que aglutina algunos de los temas anteriormente tratados (ecothriller, corrupción, dramas domésticos…) y que, sorprendentemente, ha sido versionada ¡dos veces! por HBO Europa. ¿Era necesario? Según ellos, sí: una en Chequia, y otra en Polonia (The Pact). De las dos, nos quedamos con la versión polaca, con una ambientación y una fotografía más atractivas. Teniendo en cuenta que la obra de los Eriksen no es, ni de lejos, de las más populares del Scandinoir, habrá que alabar su capacidad (o la de su cadena), para exportar su serie.

 


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