¡AL RICO GUIÓN!

30 junio, 2015

Por David Muñoz

Cada vez que termina un curso escolar pienso lo mismo: es una pena que haya guiones que podrían dar lugar a películas interesantes que solo son leídos por los profesores y los compañeros de sus autores.

Por eso, igual que ya hice el año pasado, hoy voy a “presentar en sociedad” algunos de los guiones más interesantes cuya escritura he tutorizado durante el curso 2014-15.

Para seleccionar los guiones he tenido en cuenta tres cosas: que haya escritas versiones que ya estén listas para “salir al mundo”; que tengan algo especial o diferente que pueda llamar la atención de algún productor o director; y claro está, que me gusten. Obviamente es todo muy subjetivo, claro. Pero en eso consiste también nuestro trabajo: en despertar el interés, en gustar. Y conmigo estos guiones han conseguido su propósito. Estoy seguro de que no soy tan raro como para que no haya más gente que piense como yo cuando los lea.

Bueno, no me enrollo más. Aquí están los cuatro guiones de este año explicados por sus autores. Lo que les he pedido es que cuenten la historia, que digan a qué género pertenece, que expliquen cuáles han sido sus referentes, en qué estado está el guión y si quieren o no dirigirlo.

“Auf Wiedersehen, miño amor” es un guión escrito por tres alumnos del Máster de Guión para cine y Televisión de la UPSA: Rebeca Serrada, Marina García y Francisco Nárvaez. Se trata de una comedia muy divertida, y que pese a que no queda muy claro en su sinopsis, no es solo “una peli de viejos” (con perdón). Hay una subtrama muy importante protagonizada por el nieto del protagonista que acaba dando lugar a los momentos más emotivos de la historia.

-¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar por amor (a los 65 años)? El gallego Mariano no lo tiene nada claro cuando el casanova de su amigo Paquiño le convence para ir a una caravana de solteros a Benidorm. Bueno, sí que lo tiene claro: el amor (y el sexo) se ha acabado para él. Sin embargo, en Benidorm Mariano conoce a Menchu, una española residente en Alemania, y se enamora de ella. Pero cuando acaba la fiesta, Menchu tiene que volver al país de las currywurst y la cerveza y Mariano a su casa. Incapaz de quitársela de la cabeza y sin saber si ella siente lo mismo, Mariano acaba viajando a Alemania en coche con Paquiño, su nieto y UN CENTOLLO, decidido a convencer a Menchu para que vuelva a Galicia con él.

-Comedia/road movie

-Por tono: “8 apellidos vascos”, “Que se mueran los feos”, “Bienvenidos al norte”, “2 tontos muy tontos”, “Supersalidos”.
Por tema: “Vivir es fácil con los ojos cerrados”, “Pequeña Miss Sunshine” y “Transamérica”.

-Tenemos una primera versión del guion que acabamos en el taller de largometraje del máster. Actualmente estamos en proceso de reescritura para tener una segunda.

-No nos sentimos preparados para asumir la enorme responsabilidad de dirigir.

-rebeca.serrada@gmail.com

“Héroe” está firmado por Álvaro Zalaya, uno de mis alumnos de guión de segundo curso de la ECAM y es un guión magnífico, muy divertido y original, sobre un héroe predestinado, un “elegido” que se niega a serlo. Si pienso en que Álvaro tiene solo ventipoquitos años hasta me da un poco de rabia que haya sido capaz de escribir algo tan bueno siendo aún un pipiolo.

-En el “Valle de los Héroes” todo el mundo nace destinado a convertirse en un gran héroe. ¿Todo el mundo? ¡No! Porque Krel, hijo de uno de los guerreros más legendarios de todos los tiempos, quiere ser granjero en vez de héroe. Eso lo que le hace realmente feliz. Pero los magos que promocionan el sistema de héroes no están dispuestos a permitírselo. Para forzarle a comportarse de manera heroica, los magos deciden quitarle lo que más le importa en la vida: su rebaño de ovejas, lo que le obligará a emprender una búsqueda junto a su mejor amigo, el único en el pueblo que, pese a las ganas que tiene de ser héroe, no está destinado a grandes hazañas. Juntos afrontarán los peligros del viaje luchando por NO vivir una aventura.

-Animación, comedia, aventura.

-“Shrek”, “Cómo Entrenar tu Dragón”, “El Señor de los Anillos”, “La Princesa Prometida”.

-Finalizado.

-No tengo interés en dirigirla.

-zalayaalvaro@hotmail.com

Pablo Bartolomé fue alumno mío en Salamanca, y el año pasado él y José Álvaro Rodríguez se pusieron en contacto conmigo para que tutorizara la escritura de un guión inspirado en el caso real del asesino en serie conocido como el “Arropiero”. Después de muchos meses de duro trabajo el resultado es la primera versión de un thriller que se titula “Tiburón” que tiene poco que envidiar a los títulos que ellos citan como influencia.

1974. Mar, una prometedora psiquiatra forense, debe sumarse al viaje que van a llevar a cabo tres policías y un asesino recién detenido, Manuel Delgado Villegas, para tratar de localizar los cadáveres de las víctimas de los más de 30 asesinatos que éste sostiene haber cometido. Algo que de ser ser cierto le convertiría en el primer asesino en serie español.
Mar debe determinar si Delgado es un frío criminal consciente de sus acciones, o un demente. De ello depende que sea ejecutado o internado en un manicomio.
Sin embargo, el jefe de Mar le deja claro que el gobierno de Franco quiere ejecutar a Delgado. Sea cuál sea la conclusión a la que llegue, su informe debe ser favorable a la condena a muerte. Y el jefe no tiene ninguna duda de que Mar hará lo que le pide, ya que ella no es solo su subordinada, sino la madre de un hijo suyo al que no ha reconocido. Sabiendo que Mar desea que lo reconozca, su jefe cree que no hará nada que pueda provocar su enfado.
“A bordo” de un citróen “Tiburón”, Mar comienza junto a Delgado y los tres policías el viaje más importante de su vida.

-Road movie, thriller rural, intriga.

-“Memories of murder”, “El silencio de los corderos”, “Un profeta”, “La noche de los girasoles”, “La isla Mínima”. No sabemos si se parece en algo a estas o no ¡OJALÁ! Pero son títulos que hemos usado a la hora de plantear atmósferas, personajes, conflictos, relaciones, etc.

-Versión 5 terminada y lista para mover.

-No queremos dirigir la película. Hemos pensado nombres (Alberto Rodríguez, Urbizu, Koldo Serra, Sánchez-Cabezudo) pero estaríamos abiertos a otras propuestas.

-Pablo Bartolomé Jiménez: pablobjimenez@gmail (@pablich)
Jose Rodríguez: jarapa01@gmail.com (@confliktofilms)

“Pablo”, de Eva Saiz, otra alumna de 2º de la ECAM, es quizá mi guión preferido de los que he tutorizado este año. No es el mejor formalmente, pero es el que yo compraría si fuera productor y dirigiría si fuera director.

-Pablo, de ocho años, conoce a otro niño de su edad, Lucas, en un momento difícil de su vida. En el colegio no tiene amigos y en su casa sus padres dedican más tiempo a intentar resolver sus problemas de pareja que a estar con él. Pero gracias a Lucas, Pablo tiene por fin alguien con quien jugar y evadirse de toda la angustia que le rodea.
Solo hay un problema: Lucas no es real. Es el amigo imaginario de Pablo.
Cuando Lucas desaparece sin previo aviso, Pablo se siente más solo que nunca y no duda en escapar de casa para reencontrarse con él.
Durante toda una noche, Pablo vaga por las calles de Madrid tratando de llegar hasta la antigua Casa de Fieras del Retiro, el lugar donde cree que Lucas le está esperando.
Desde el punto de vista de Pablo, el Madrid nocturno se convierte en un escenario más tenebroso y peligroso que los oscuros bosques de los cuentos de hadas.

-Drama, aventura.

-Mi guión se parece a “Donde viven los monstruos” en cuanto a toda la fantasía que construye Pablo en su cabeza para evadir la soledad. E, igual que le pasa al niño de “Babadook” Pablo es objeto de desprecio o indiferencia de todas aquellas personas que le rodean, lo que le provoca bastante angustia.

-Ahora mismo tengo una primera versión acabada, y a finales de Agosto o principios de Septiembre tendré terminada la segunda versión.

-Al escribir el guión me ha sido imposible no dirigir la película en mi cabeza, y creo que es algo que se nota cuando lo lees. Soy la persona que más conoce a los personajes y el mundo en el que se desarrolla la historia, pero aunque quiero dirigir la película no me veo del todo preparada para hacerlo. Para mí lo ideal sería encontrar un director que conectase de manera emocional con lo que he escrito para poder enriquecer la película con la dirección.

-saizlopezeva@gmail.com


ETIQUETA DE NETWORKING

29 junio, 2015

networking

por Ángela Armero

Hoy en día (excelente forma de empezar un texto cascarrabias al mejor estilo de Javier Marías, a quien por otro lado admiro muchísimo) los aspirantes a escritores y también nosotros, los que ya llevamos algún tiempo en esto, vivimos tan preocupados por el tema de los contactos como por escribir buenos guiones, casi diría que incluso más, como si el hecho de tener teléfonos o emails de gente importante hiciera que los guiones se escribieran solos.

No seré tan ingenua como para afirmar que los contactos o la forma de hacerse con ellos no sea relevante, incluso vital, para la mayoría de nosotros. El sábado 27 de junio, precisamente, en la charla que Harvey Weinstein mantuvo con alumnos de la Ecam, una joven guionista le preguntó cómo podría hacerle llegar un guión. Weinstein, acostumbrado a la pregunta, le dijo que legalmente no podía recibir guiones que no llegaran a través de un agente y de un abogado. Animó a la joven a que hablara con el “abogado de la familia” y se pusiera manos a la obra. (Lo cual es de agradecer, porque si le hubiera dicho, “dámelo ahora mismo”, habría tenido lugar una peligrosa lluvia de guiones por los aires). Por otro lado, el productor subrayó lo maravillosa que le parece la Black List como herramienta (la web donde hay un ránking de los mejores guiones no producidos y a la que cualquiera puede subir su guión, siempre que esté en inglés; de ella surgieron “El discurso del Rey” y “The Imitation Game”). Así que en el caso de Weinstein escribir un guión (buenísimo, claro) es más eficaz que tener su email (que seguramente será harveytopmogul@hotmail.com).

Por aquí abajo, y en nuestra comunidad, también hay gente cuyos correos y simpatía desearíamos tener. Hay algunos y algunas que piensan que todo vale con tal de “mover” nuestra obra, y otros que se mueren de vergüenza antes de pedir nada. Ninguno de los dos extremos son buenos.

Por lo tanto, y sin intención de sentar cátedra, sino simplemente para dar mi opinión de persona que ha pedido contactos, y a la que, lógicamente, se le han pedido (como a todos), escribo algunas recomendaciones fruto de mi propia experiencia (y de mis propios errores).

1. Asegúrate de tener una obra acabada o en un estado de desarrollo suficiente antes de pedir un contacto. No tiene por qué ser un guión de 120 páginas; pero si es un documento de venta de 15, que sean irreprochables. No utilices a profesionales para testar la calidad de tu producto. Ellos, si lo leen, lo utilizarán para testarte a ti. Y puede que no haya una segunda vez si la primera impresión es mala.

2. Cultiva tus relaciones sociales de forma sostenida y generosa. Pocas cosas son tan molestas como esas personas que solo se acuerdan de ti cuando quieren mover un proyecto o están sin trabajo.

3. Si no tienes una relación personal demasiado sólida con la persona a la que le vas a pedir un contacto, es mejor no andarse por las ramas y ser directo. “He pensado que quizá podrías ayudarme”. Nada de invitar a tomar café, hacerse el encontradizo o forzar amistades extrañas.

4. La intensidad de tu relación personal con esa persona debería ser directamente proporcional a tu capacidad de reclamar esa ayuda. Hay gente que quizá no pueda ayudarte (por razones que explicaré abajo, o que quizá no quiera -es legítimo-). Si se trata de alguien a quien viste media hora hace seis meses, quizá se sienta incómoda diciéndote que no, pero es algo humano y comprensible.

5. No es bueno encabronarse con la persona a la que le pides un contacto y no te ayuda. Hay muchas razones  por las que podría no hacerlo. Puede que esa persona no esté en posición de ayudarte. Puede que acabe de enviar el proyecto de un amigo en su nombre y no quiera volver a hacerlo hasta que pase un tiempo. Puede que, aunque no te lo diga, su relación con la persona cuyo contacto le pides no sea buena. Puede que esté sin trabajo y no esté en el mejor momento para escribir a productores en nombre de otros. Puede que esté atravesando una época de intenso trabajo, o que esté en un momento personal difícil; o que haya solicitado permiso para dar cierto correo y el destinatario final no responda o no quiera dárselo para que te lo dé a ti.

6. Se puede insistir si no hay respuesta, igual que cuando un productor no te contesta. Pero siempre de manera amable y poco invasiva. Lo contrario cierra puertas en vez de abrirlas. A partir de cierto número de correos o llamadas, hay que ir asumiendo que es mejor ser discreto y no ser recordado como un pesado de antología.

7. Cuando alguien me pide un correo siempre y digo SIEMPRE le pido permiso a la persona antes de facilitar sus datos personales. Y espero lo mismo. Cuando alguien me escribe sin más ni más lo suelo tomar como una falta de delicadeza… y eso que yo, al no ser productora, estar en la estructura de una ídem ni estar coordinando una serie, no recibo la cantidad de correos que pueden recibir personas con responsabilidades o capacidad de emplear gente.

8. En la medida de lo posible, y esto es de sentido común, es bueno reciprocar. No olvidar quien te ha facilitado un contacto o el poder hacer la prueba de una serie, o quien te ha recomendado, o directamente, quien te ha contratado.

9. Es legítimo (y cómodo) intentar contactar con alguien a través de las redes sociales, pero creo que es mejor el correo. Además, hay que entender que no todos utilizamos los mensajes directos de twitter o Facebook de la misma manera; algunos los consultan frenéticamente, y otros no los miran nunca o no están familiarizados con su funcionamiento. Por otro lado, en Facebook hay un filtro de privacidad que envía los mensajes directos de personas que no son amigas directamente a la remota carpeta “Otros”, que según la configuración, no genera notificaciones. Además, hay quien puede sentirse invadido en su espacio personal (un Facebook se emplea para cosas muy distintas que un correo de empresa) y considerar que dicha red social no está para eso.

10. Del mismo modo, y salvo que te encuentres en otra dimensión temporal o en las Antípodas, no es recomendable enviar correos con contenido profesional un domingo, un día por la noche, de madrugada o en Nochebuena. En general, la gente que te interesa que lea tu guión tiene poco tiempo libre y desea protegerlo a toda costa. Además, si le pillas en pijama o haciéndole la cena a los críos lo más seguro es que se olvide de ti nada más leer tu mensaje.

11. Antes de lanzarse a la aventura de mover algo o pedir cualquier cosa, hay que recordar que (casi nadie) te debe nada. La amabilidad, el buen humor y la deportividad a la hora de encajar una negativa o un silencio (de una productora o de un intermediario) son claves para poder establecer relaciones adecuadas en esta comunidad (y supongo que en cualquier otra).

Y no puedo cerrar este texto sin recordar que todo empieza por esforzarse al máximo en las páginas del guión. Las buenas historias, afortunadamente, son mucho más elocuentes que cualquiera de nosotros. El talento, sea de un veterano o de un aspirante, se abre camino casi siempre. ¡Así que ánimo!


RAFA RUSSO APORTA SU PUNTO DE VISTA SOBRE EL CONCURSO UNIVERSAL/ESICMA

25 junio, 2015

Tras intercambiar un par de emails con Rafa Russo, creo que aún procede hacer algunas puntualizaciones al artículo del pasado lunes: “El guionista que te friega la escalera“.

O yo me he expresado muy mal, o es que tengo tal fama de gruñón que ya se da por hecho que cuando hablo estoy disparando a discreción. El caso es que algunas personas han tenido la impresión de que mi mención al concurso Universal/Esicma de 2002 era una excusa para desprestigiar a Rafa Russo.

Nada más lejos de mi intención. Como compañero de profesión le tengo un gran respeto a Rafa Russo, aunque apenas nos conocemos. Y aunque mi opinión sobre el concurso Universal/Esicma sea muy negativa, no albergo ninguna sospecha sobre la honestidad de Rafa. Al contrario, pienso que el mal recorrido comercial de su película es consecuencia directa del planteamiento erróneo que da lugar a estos concursos tipo “Operación Triunfo”, que no sólo contribuyen a mercantilizar burdamente la actividad creativa, sino que además no suelen albergar una verdadera voluntar de hacer cine. Y como muestra, ahí queda la nula promoción que se hizo de “Amor en defensa propia” de cara a su estreno. Mucha pompa y circunstancia para entregar el premio en el Festival de San Sebastián, pero a la hora de la verdad, la película fue abandonada a su suerte.

Guionistas proponiendo proyectos a productoras ha habido siempre. Y productoras desarrollando ideas que les parecen atractivas también. ¿Qué sentido tiene hacer de ello un evento excepcional, y dar forma de “premio al elegido” lo que en el mundo real debería ser simplemente una retribución por su trabajo?

Odio que lo que escribí como una crítica a las grandes marcas que cosifican el trabajo artístico en propio beneficio, muchas veces sin más intención que autopublicitarse, haya acabado pareciendo un ataque personal y arbitrario contra un compañero. No lo era. En ningún momento he querido acusar de nada a Rafa Russo. Y para demostrarlo, le reconozco con gusto el derecho de réplica y publico a continuación las puntualizaciones que él mismo me ha enviado, considerando que ayudarán a que el lector imparcial pueda formarse una mejor opinión de este asunto. Copio y pego sus palabras:

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– El jurado estaba formado por 8 personas de la industria cinematográfica, directores, actores, guionistas y productores, algunos de trayectoria muy contrastada, como Candela Peña, Manuel Gutiérrez Aragón, Fernando Castets, José María Morales o el secretario general de la FORTA… ¿Por qué y para qué se prestaría gente de tanta reputación a un amaño?

– Los 12 finalistas (un número alto de finalistas a quienes había que alojar y pagar el transporte a San Sebastián) debían hacer un pitch o exposición pública de sus respectivos proyectos, abierto a productores y a todo el público que quisiera presenciarlo. El jurado no sólo tenía la facultad de deliberar y fallar sino también de hacer preguntas en público a los concursantes sobre sus proyectos respectivos y poner a prueba y, en su caso, exponer las debilidades de los mismos.

– El concurso era para directores noveles, no guionistas noveles. De hecho, las bases establecían que había que presentar una secuencia entera storyboardeada. El criterio de “novel” era el mismo que rige en los Goya para director novel. Y yo no era el único, de entre los finalistas, que tenía ya un guión producido. Y como te dije, yo escribí a los organizadores para cerciorarme de que podía presentarme y así ahorrarme un esfuerzo y una ilusión que podrían ser baldíos.

– Las bases exigían que los concursantes debían haber rodado ya algún corto. El éxito del corto que hubiera rodado el concursante no era impedimento alguno para concursar. Uno asume que obviamente el hecho de que el corto del concursante hubiera tenido éxito ayudaría a su candidatura. Como es natural.

– Las bases no establecían en ningún momento que los concursantes no podían haber tenido ningún vínculo permanente o eventual con Esicma o Universal. Me cuesta creer que yo era el único que hubiera tenido algún vínculo eventual con ambas productoras o con Elías Querejeta S.L., la productora madre de Esicma.

– Aunque “El cumplido”, mi primer corto, fue “oficialmente” producido por Esicma (así figura en IMDb), en realidad fue producido por Morena Films. Me explico: fue producido por Juan Gordon quien, al momento de la producción de “El cumplido”, estaba abandonando Esicma y fundando Morena Films. De hecho, Morena Films gestionó y gestiona todas las ventas de “El Cumplido” y cobró todos los premios que ganó. No hay más que llamar a la SGAE para comprobarlo.

– “Lluvia en los zapatos” fue producida por Juan Gordon mientras estaba en Esicma. Cuando se convocó el concurso Universal, hacía años que Juan Gordon estaba fuera de Esicma. Juan Gordon no tuvo ninguna voz ni voto en el concurso. Quien estaba en representación de Esicma durante el concurso (y como miembro del jurado) fue Pablo Rabanal, quien no había entrado todavía en Esicma en los años en los que se produjo “Lluvia en los zapatos”.

Para el que no conozca a Esicma, empresa ya desaparecida, era la empresa subsidiaria de Elías Querejeta (destinada a hacer coproducciones minoritarias internacionales), por la que fueron pasando diversos directores generales, siempre bajo la supervisión del propio Querejeta, quien no estuvo implicado ni en “Lluvia en los zapatos” ni en el desarrollo del concurso Universal. Con lo que quiero decir que Esicma no era una productora cinematográfica al uso que respondiera a la pulsión, coherencia o visión productora de un mismo productor a lo largo de los años. De hecho, “Lluvia en los zapatos” fue la única producción mayoritaria de Esicma, que surgió del empuje y la determinación de una persona, Juan Gordon, que ya no estaba en Esicma cuando se convocó el concurso Universal.

– Quien finalmente llevó la producción ejecutiva del proyecto ganador del concurso Universal fue Mediapro, y no Esicma. La referencia de todo el proyecto fue Carina Pardavila, de Universal Studios, quien también fue miembro del jurado. La empresa organizadora del concurso (y quien ponía el dinero) fue, pues, Universal y no Esicma.

– “Amor en defensa propia” ganó el premio a la mejor ópera prima en Alcine en el año 2007, otorgado por el público, en un año en el que concursaron otras óperas primas tan estimables como “Bajo las estrellas”, “Ladrones”, “Pudor”, “Concursante” o “Casual Day”.
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Sergio Barrejón.

 


SPAM PA HOY Y HAMBRE PA MAÑANA

24 junio, 2015

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Por Juanjo Ramírez Mascaró.

Fotos: Héctor Beltrán Gimeno.

¿Qué es spam? Preguntas mientras clavas en mi pupila tu pupila azul.

Spam soy yo.

La semana pasada me convertí en una máquina de fabricar spam. Presenté una novelita corta con una editorial maravillosa y me tocó inflingir esas mismas torturas que yo mismo padezco habitualmente en mi muro de Facebook y en mi TL de Twitter.

Se me da muy mal eso de “espamear”, y cuanta más dosis de autobombo implica, peor lo paso. Da pudor. Hablo con otros escritores y compruebo que les sucede algo parecido.

El caso es que en la presentación del pasado jueves el compañero bloguionista Héctor Beltrán nos hizo el favorazo de inmortalizar el evento con su cámara, para que pudiésemos usar las fotos en este blog.

Lo cierto es que no tenía ni idea de qué hacer con esas fotos. No me sentía cómodo haciendo autopromo de la novela en Bloguionistas. Hablar sobre mi novela no aportaría nada a un blog sobre guión. Es una novela clásica, de las de anteayer. Un cuentecillo de hadas. Pero las fotos de Héctor quedaron muy bonitas, muy de cuento de hadas también. Pedían a gritos: ¡Úsanos!

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Tras darle un par de vueltas al asunto decidí aprovechar esta oportunidad para reflexionar sobre el concepto de spam en sí mismo. El término fue popularizado por los Monty Python en su mítico Flying Circus pero tiene su origen en unas latas de jamón de mala calidad que enviaban a los soldados durante la Segunda Guerra Mundial. En las etiquetas figuraba la palabra SPAM, que era una abreviatura de “spiced ham”.

Spam

Si llevas esas latas al Tercer Mundo es probable que las vean con muy buenos ojos, pero aquellos soldados debían estar hasta los mismísimos de ellas y las consideraban comida basura. En la era de internet se recuperó el término para designar a los correos basura y actualmente, en esta era de las redes sociales, lo usamos también para definir los intentos de promoción de nuestros conocidos y amigos.

¿Cómo hemos llegado a esto?

De repente vivimos en un mundo en el que la gente que apreciamos nos informa sobre las cosas interesantes que está haciendo y nosotros les llamamos “basura”.

Creatividad = Basura.

Iniciativa = Basura.

Creo que es un tema interesante para los guionistas: Nos hemos formado para contar historias de la mejor manera posible y a pesar de ello no sabemos contar la historia de que tenemos una buena historia que contar. Por si fuera poco, nos encontramos de repente con uno de los obstáculos más temidos: Un público a la defensiva. Un espectador al que le dices que tienes algo que ofrecer y el simple hecho de ser informado sobre ello es ya una molestia para él.

Ya no vemos a colegas a nuestro alrededor, sino a vendedores de enciclopedias.

¿Estoy exagerando? Sí. Estoy exagerando, pero creo que todos – yo el primero – sentimos esa pereza inconfesable cada vez que otro de nuestros contactos nos invita a un evento; cada vez que nos pide que veamos su corto, compremos su libro, asistamos a su microteatro.

Es inevitable, pero es triste.

En otros tiempos el hecho de que alguien consiguiese escribir y distribuir un libro o una peli era motivo de celebración, pero ahora todos escribimos libros, todos hacemos pelis, todos tenemos derecho a nuestros quince minutos de gloria en la Escalera de Jacob o en el Artistic Metropol. Esto me lleva a mi primera reflexión, quizá la más evidente:

SOMOS DEMASIADOS.

Supongo que la mayoría de los problemas de este mundo se deben a lo mismo. Somos demasiados. Nuestro planeta viaja con exceso de equipaje. Sobramos. Dentro de este mundillo del “artisteo” ocurre lo mismo. Cada vez somos más. Las nuevas tecnologías han democratizado el cine y bla, bla, bla. Internet le ha dado voz a mucha gente que antes necesitaba gastarse una pasta para hacer llegar su mensaje. Ahora pueden hacerlo gratis y probar si suena la flauta. El Youtube, los blogs, el Twitter… son el nuevo “sueño americano”. Nos permiten comprobar con una mezcla de alegría y desolación que no sólo hay demasiada gente, sino que hay demasiada gente que es MUY BUENA en lo que hace. Internet ha demostrado que la humanidad escondía más talento del que podíamos imaginar.

Hace años, cuando estrenamos Gritos en el Pasillo, muchos nos dijeron que la peli era tan rara que seguro que gustaba en Japón. Nos reunimos con una persona que trabajaba allí y nos contó cómo estaba el tema por aquellos lares: Los japoneses estaban sometidos a tal cantidad de información que se saturaban. Eran muy selectivos con lo que consumían e ignoraban la mayor parte de los mensajes, casi en defensa propia. Un consumidor japonés, al menos en aquellos días, solía tener una especie de “camello de información”. Alguien que se había ganado su confianza y que le suministraba buen material. Si tu peli o tu “lo que sea” no les llegaba a través de su “camello” lo más probable es que no le hiciesen ni caso.

Han pasado casi diez años desde aquello y en este tiempo nuestro mundo occidental se ha empezado a convertir en algo parecido a aquel retrato de Japón que nos hicieron. Confieso que yo ignoro casi todas las invitaciones a eventos que recibo. No lo hago con mala intención. Es como si una parte de mi cerebro las descartase por inercia, un mecanismo de autodefensa similar al de nuestros amigos nipones. En ocasiones me entero de que amigos míos han sacado libro o han estrenado obra de teatro. Me da pena no haber asistido a sus saraos.

– ¡Por qué no avisas!

– ¡Te envié el evento de Facebook!

Lo compruebo y es cierto: Estaba invitado al evento, pero mi piloto automático lo había esquivado con gran habilidad. Esto me lleva a otra reflexión:

¿CUÁNTO HAY QUE INSISTIR?

Si se trata de vuestra obra y no de la mía… POCO. Insistid poco. Os lo suplico con todo mi egoísmo.

¡Que no, que es broma!

Pero no del todo.

Yo intento insistir lo menos posible, pero a lo mejor mi definición de “lo menos posible” es lo que el receptor de los mensajes definiría como: “Ya está otra vez el pesao éste dando la brasa”. Pesado o no, al final la repetición resulta insuficiente. Siempre me llegan un par de “¡Por qué no avisas!” y unos cuántos “Es que me he enterado tarde”. En algunos casos puede tratarse de excusas, en otros la respuesta es bastante más sencilla y bastante menos retorcida: La gente no se pasa todo el día mirando tu puto Facebook y leyendo tu puto Twitter. Incluso es posible que los propios algoritmos de las redes sociales hagan que seas más visible para unas personas que para otras, según vuestro nivel de interacción. ¿Qué implica eso? Que para que tu noticia llegue a ciertas personas por primera vez, habrás tenido que espamear a muchas otras hasta la extenuación, hasta el aburrimiento… o hasta provocar que prefieran bloquearte.

Otra opción es el “ataque directo” con mensajes privados o comentarios personalizados, pero algunos receptores pueden considerarlo invasivo y para nosotros será una inversión de tiempo y energía que no siempre nos podremos permitir.

¿Qué nivel de repetición es asumible? ¿Hasta dónde podemos – o debemos – dar la brasa? ¿Dónde está el término medio? Habrá que preguntárselo a los comunity manager… sin demasiada esperanza de que sepan darnos una respuesta clara. Yo, por lo pronto, me estoy planteando ofrecer una compensación extra cada vez que tenga que repetir mi mensaje. No sé… acompañarla cada vez de un chiste distinto, una imagen bonita, una información útil sobre cualquier otra cosa. Que el recordatorio de que estreno película o libro vaya siempre acompañado de un pequeño regalo.

O a lo mejor no, o sí, o tampoco.

Las redes sociales son tan nuevas que esto del comunity management está un poco en pañales.

Pasemos a la siguiente reflexión:

LOS CROWDFUNDING SON LAS NUEVAS BODAS.

Creo que la mayor parte de los crowdfundings que llaman a mi puerta pidiendo limosna parten de un error de concepto: Se hacen contando con la posibilidad de sacarle el dinero a amigos y conocidos. Lo mismo sucede cuando promocionamos nuestros libros y nuestras pelis lowcost. Contamos con esa baza: Los colegas lo comprarán, los colegas vendrán a vernos, los colegas pagarán la entrada. Y es cierto que se agradece muchísimo que amigos y conocidos apoyen tu trabajo de esa manera, pero creo que no aspirábamos a eso cuando decidimos convertirnos en escritores.

Al final ese circo acaba convirtiéndose en una especie de chantaje emocional. “No compraste mi novela.” “No pusiste dinero en mi crowdfunding.” Se trata de una actitud que no entiendo. No tenemos ningún derecho a reprocharle a nadie que no se gaste dinero en nosotros. Ya lo decíamos al principio: Somos demasiados. Si tuviésemos que dedicar pasta y tiempo a todas las cosas que hacen nuestros conocidos viviríamos esclavizados y arruinados. A mí incluso me da apuro ver a amigos y conocidos pagando por mi trabajo. No sirvo para eso. Una parte de mí siempre se considerará indigno de ello. Por supuesto que agradezco hasta la saciedad que esas personas que conozco compren mis cosas, pero nunca les miraré con malos ojos si no lo hacen, y siempre aspiraré a que esas obras lleguen también – y sobre todo – a personas que no conozco de nada.

En el caso concreto de los crowdfundings y las preventas la cosa es especialmente flagrante: Estás pidiéndole a la gente que pague por una cosa que todavía no está hecha. Para que algo así funcione tienes que ofrecer algo que la gente desee DE VERDAD. La motivación de un financiador de crowdfunding debería ser siempre “Quiero pagar por esto porque quiero que exista, y mi dinero lo hará posible.” Para provocar eso en la gente hay que proponer una idea que sea lo suficientemente interesante en sí misma… o ser un creador cuya reputación o cuyo trabajo anterior sirvan de garantía o aval. Si a mí me piden diez euros para que John McTiernan pueda volver a hacer otra peli, les doy veinte. O imaginad que en su día os hubiesen propuesto un crowdfunding para que Billy Wilder pudiera rodar una película al margen de los estudios y las aseguradoras.

Hay ejemplos parecidos a ésos pero REALES. Siempre me gusta sacar a colación el caso de Ron Gilbert y Tim Schafer, creadores del mítico Monkey Island. En 2012 hicieron un crowdfunding para poder regresar al mundo de las aventuras gráficas después de tanto tiempo. Recaudaron 400.000 dólares en ocho horas. Algo similar ocurrió con la peli de Veronica Mars.

Conclusión: Si quieres que el público confíe en ti, tendrás que ganarte su confianza paso a paso, obra a obra, peldaño a peldaño. Puede que nadie se hubiese tomado en serio el arte abstracto de Picasso si antes de eso no se hubiese pasado años demostrando lo bueno que era haciendo pintura figurativa.

¿Quieres el camino rápido? ¿Quieres llamar la atención con una idea tan rompedora que se venda por sí sola, al margen de tu reputación? No seré yo quien intente impedírtelo. De hecho, es probable que te aplauda, pero eso me lleva a una última reflexión:

¿HAY QUE ESFORZARSE TANTO EN SER DIFERENTE?

Ya que hablamos de espamear y dar la brasa, permitid que lo repita una vez más: Somos demasiados, y hacemos demasiado ruido. En un intento de destacar entre la multitud intentamos proponer cosas cada vez más raras, cada vez más rompedoras. Estamos en un buen momento para ello, porque la tecnología avanza a más velocidad de la que podemos asimilar y eso nos sumerge en una especie de “Salvaje Oeste” en el que todavía quedan muchas vetas de oro que descubrir.

Si os soy sincero, las posibilidades de experimentación que ofrecen los nuevos formatos me parecen tan apasionantes que el hecho de innovar simplemente como estrategia de marketing para diferenciar tu producto me parece incluso frívolo.

Yo propongo que innovemos porque nos gusta jugar y nos están ofreciendo un montón de juguetes nuevos.

De hecho, me entristecería muchísimo que la necesidad de innovar estrepitosamente se convirtiese en histeria colectiva, en “quién da más”, en podemos ser más marcianos y rompedores todavía. Yo espero que se sigan haciendo y vendiendo pelis, novelas y series como las de toda la vida. Espero que todas las novedades que encontremos en el Salvaje Oeste sirvan para enriquecer esos formatos clásicos que el tiempo aún no ha conseguido extinguir. Porque esos formatos clásicos nos funcionan muy bien, y nos seguirán funcionando durante mucho más tiempo. Porque tras ellos hay muchos siglos de narradores experimentando y aprendiendo cuáles son las mejores maneras de contar las cosas.

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A pesar de mi cara, os juro que sólo llevaba una cerveza en el cuerpo.


EL GUIONISTA QUE TE FRIEGA LA ESCALERA

22 junio, 2015

Hoy 22 de junio, se abre el plazo para optar a uno de los dos premios “Telefónica Studios – En busca de la próxima generación del cine”: 5.000€ para un proyecto de largometraje. ¡Y sólo hay que presentar un tratamiento de 10 páginas!

Telefónica Studios anunció en 2013 que planeaba producir 25 películas en tres años. Ya ha participado en 19. El Confidencial hablaba de la irrupción de esta productora como el fin del bipartidismo en el cine: ya no son sólo Atresmedia y Telecinco Cinema los grandes financieros del cine español.

“Requisitos para ser una persona normal”, de Leticia Dolera. Producción: Telefónica Studios.

La verdad es que no les está yendo nada mal. En el pasado Festival de Málaga, Telefónica Studios arrasó con el palmarés. Y tiene en cartera más que probables pelotazos como TORO de Fernando Navarro y Rafael Cobos, MI GRAN NOCHE de Jorge Guerricaechevarría y Álex de la Iglesia, e incluso títulos sin Mario Casas de protagonista, como REGRESIÓN de Alejandro Amenábar.

Ahora Telefónica Studios se alía con el Notodofilmfest, la gran cantera de cineastas indies, el lugar donde lo petaron por primera vez gente como Sánchez Arévalo o Carlos Vermut. Y lo hace para dar dinero a los guionistas. ¡Pagar por el desarrollo! A match made in heaven!

La mecánica del concurso es la siguiente: los participantes (que no pueden haber estrenado previamente un largometraje) envían un tratamiento, su CV y una escena dialogada. Se eligen 16 finalistas y se les pide que hagan una presentación de su proyecto, 15 minutos máximo, ante el jurado. De esos 16 finalistas, quedan 2 ganadores… que se llevan 5.000 eurazos cada uno para escribir su guión. ¡Dinero por escribir, como en los viejos tiempos! ¡Cuando las subvenciones! ¡Cuando LAS VACAS GORDAS!

Música de violines. Una niña volando una cometa en un soleado domingo de verano.

Pero de pronto… Efecto de tocadiscos deteniéndose. CORTE A:

Las bases del concurso. 

DETALLE DE: La cláusula quinta.

Los Participantes aceptan que en caso de ser ganadores cederán a Telefónica Studios, en exclusiva y con facultad de cederlos a terceros, todos los derechos de explotación de propiedad intelectual, fijación, reproducción, comunicación pública,  transformación, sobre el guion  que finalmente entreguen a Telefónica Studios, entendidos los citados derechos de la forma más amplia,  quedando Telefónica Studios  facultada para su explotación a través de cualquier medio,  con ámbito mundial y por el plazo máximo que establece la ley, reconociéndose los ganadores  suficientemente remunerados con el importe del premio.

FLASHBACK: OCTUBRE DE 2012. La Comisión Nacional de la Competencia multa al sindicato ALMA por proponer precios mínimos de guión de cortometraje. Antes había multado ya al sindicato catalán GAC. Si no me falla la memoria, en el momento de imponerse la multa, las tarifas mínimas sugeridas por guión de largometraje eran 36.000€ (ALMA) y 50.000€ (GAC).

Perdón, me he ido por las ramas. Sigamos con la cláusula 5 de las bases:

En el caso de que Telefónica Studios ejercite su derecho de transformación, los derechos sobre la obra resultante pertenecerán a la misma. Dentro del derecho de transformación se incluyen los derechos de “remake”, “precuela” y “secuela”.

En este sentido  los Participantes, se  comprometen, en el caso de conseguir la condiciones de ganadores,  a suscribir con Telefónica Studios  los documentos que ésta considere oportunos para constatar esta cesión de derechos  siendo requisito indispensable para ostentar  la condición de ganador y recibir el premio.

FLASHBACK: 14 DE MAYO DE ESTE AÑO. Telefónica presenta a la Comisión Nacional del Mercado de Valores sus cuentas del primer trimestre de 2015. Los beneficios del grupo aumentan un 162% hasta llegar a los 1.802 millones de euros, con subidas en todas las áreas de negocio.

Nada, otra digresión sin importancia. Sigamos, sigamos en busca de la próxima generación del cine español:

Telefónica Studios  queda facultada para producir una obra audiovisual (película o cortometraje) basada en los guiones ganadores, a su sola descripción sin obligación de llevarlo a cabo,  por sí misma,  en coproducción con terceros,  o a través de terceros mediante cesión de los  derechos de guion a los mismos.

Mierda, necesito otro FLASHBACK (el último, lo prometo): 25 DE SEPTIEMBRE, 2002. Palacio Miramar, San Sebastián. Universal Studios entrega a Rafa Russo el premio Esicma: un millón de euritos para producir su proyecto Amor en defensa propia. La película tardó cuatro años en estrenarse, y cosechó un éxito que todos recordamos. ¿Verdad?

Un poco traído por los pelos todo esto, ¿no? Perdón. Pensemos en positivo. ¡Dinero por escribir! ¡Genial! Sólo un detallito antes de correr todos a presentar nuestros tratamientos a estos generosos mecenas del séptimo arte…

¿Cuánto se tarda en escribir un tratamiento?

Un tratamiento decente, se entiende. Técnicamente, un chimpancé podría apretar teclas aleatorias hasta llenar diez páginas y no tardaría más de media hora. Pero es de suponer que no tendría muchas posibilidades de llegar a la final de este concurso. Como mucho, podría redactar las bases.

Digamos que para pergeñar una historia bien armada y con capacidad para interesar a un jurado profesional por encima de otras docenas de historias habría que emplear unos diez días a tiempo completo. Unas ochenta horas de trabajo. Apuntad: 80 HORAS.

Si eso es lo que nos lleva escribir un buen tratamiento, podríamos establecer que dialogar una escena y perfeccionarla hasta que esté presentable, nos puede llevar unos dos días más a tiempo completo. Unas dieciséis horas. Apuntad: llevamos 96 HORAS.

Habrá que preparar la presentación. Digamos que tenemos clara nuestra historia. Le hemos dedicado 96 horas, al fin y al cabo. Como tenemos facilidad de palabra y se nos da bien la oratoria, vamos a pasar de powerpoints. Vamos a ir ahí a pecho descubierto: contamos la premisa, apuntamos un poco del desarrollo, soltamos un par de chistes y a correr. En tres tardes tenemos el pitch listo. Doce horas más. Llevamos 108 HORAS de curro.

Ahora resulta que ganamos. ¡Genial! ¡5.000 euros! ¡SOMOS RICOS! Y sólo tenemos que escribir un guión. ¡Nuestro guión! Jajaja, es increíble:nos están dando cinco mil lereles por hacer lo que nos gusta. En realidad, habríamos PAGADO por esta oportunidad. Pero ssssh… no se lo digáis a nadie. Bueno, a currar. Qué menos que dos semanas a tiempo completo para preparar la escaleta. Otras ochenta horitas. Van 188 HORAS.

Y nos ponemos con el guión. ¡Qué ganas! Pero vamos a ir con prudencia. Despacito y buena letra: dos páginas diarias. Doce páginas por semana, descansando los domingos. En ocho semanas, tenemos la primera versión. Eso, a cinco horas diarias (no hay que matarse), son doscientas cuarenta horas. Total: 428 HORAS.

Hay que reescribir, por supuesto. No vas a entregar un primer borrador lleno de erratas. Te quedan dos semanas antes de entregar. Tiempo de sobra de hacerte una buena lectura, corregir fallos, incongruencias, etc. E incluso de leérselo en voz alta a un grupo selecto de amigos, e incorporar sus sugerencias y correcciones. Van a ser dos semanas intensas. Siete horas al día, de lunes a viernes. No somos unos cutres. Setenta horas de reescritura. Total: 498 HORAS.

Ya está, ¡lo has conseguido!. Sólo te queda imprimir, encuadernar y enviar dos copias certificadas. Con un poco de suerte, la impresora no se atasca, y en Correos no hay colas: dos horitas más y estás listo para dar El Salto Al Largo.

500 horas de curro.

5.000€ de premio.

10€ la hora, menos IRPF.

Enhorabuena, ya ganas lo mismo que fregando escaleras.

Y ahora, una empresa con 1.802 millones de beneficio (y a la que probablemente le pagas 50€ mensuales por el teléfono y el ADSL), puede hacer literalmente lo que le salga de los huevos con tu trabajo, sin consultarte y sin pagarte un puto duro.

Enhorabuena. ERES GILIPOLLAS.

Vale, vale. En realidad, todo esto es una exageración. Porque, siendo realistas… no tienes ni la más mínima posibilidad de llegar a ganar este concurso. Puede que en un mundo ideal sí, pero en el mundo real…

¿Recuerdas lo traído por los pelos que estaba el ejemplo de Rafa Russo? Pues fíjate: en aquel concurso, que en su día sonaba muy prometedor, las bases establecían claramente que el ganador no podía tener obra emitida. Rafa Russo sí tenía obra emitida. Tan emitida que había hasta ganado un Goya. Sí, un estupendo corto titulado Nada que perder. Ah, y la convocatoria estaba dirigida a “creadores noveles”. Rafa Russo ya era guionista de un largo estrenado: Lluvia en los zapatos. ¿Y sabes quién produjo Nada que perder y Lluvia en los zapatos? Bingo: Esicma. La empresa organizadora del concurso. Dame una te, dame una o, dame una ene, dame una ge, dame una o.

Ojo, que yo no estoy diciendo que el concurso de Telefónica Studios esté amañado. Pienso que está pagado como el culo, eso sí. Y que hay que tenerlos cuadrados para salir al mercado en plan “voy a producir 25 pelis y petarlo” y a la vez estar pagando sueldos de miseria.

Pero ¿cómo podría saber yo si esto se ha montado como una campaña publicitaria para promocionar la opera prima de un director que ya ha sido elegido? Imposible. No puedo saberlo. En serio: sin ironía lo digo. No tengo ni puñetera idea. Podría ser que de aquí salga el próximo Sánchez Arévalo, el próximo Carlos Vermut. Y yo aquí, gruñendo como un troll, con mi garrote y mis fauces babeantes.

PODRÍA SER.

Aunque algo me dice que una empresa con 1.800 millones de beneficio no le produce películas al fulano que friega la escalera. Pero qué voy a saber yo de cine, si sólo soy guionista.

Sergio Barrejón

Actualización 23 de junio: 45 minutos después de la publicación de este artículo, Notodofilmfest se puso en contacto con nosotros para comunicarnos que retiraban la convocatoria temporalmente para revisar las bases. Es de agradecer esa velocidad de reacción y su disposición a dialogar con el sindicato de guionistas ALMA para mejorar la convocatoria.

Aprovecho para pedir perdón por los varios errores que he cometido en la mención al premio Esicma Universal a Rafa Russo:

1. Las bases del concurso Esicma/Universal no establecían que el ganador “no debía tener obra emitida”. Lo que se publicó es que la convocatoria se dirigía a “creadores noveles”. No he podido encontrar las bases en internet (hace doce años), pero sí dos noticias que hacen referencia a ellas: una de la Fundación Ava y otra de Laguiatv

2. Aunque en septiembre de 2002 “Nada que perder” era ya uno de los cortos de más éxito del año, con varios premios principales en festivales grandes, el Goya no lo ganó hasta febrero de 2003, varios meses después de recibir Rafa Russo el premio Universal/Esicma. 

3. “Nada que perder” no es una producción de Esicma, sino de Prosopopeya Producciones. Fue el corto anterior de Rafa Russo, “El cumplido”, el que estuvo producido por Esicma. 

No estoy en condiciones de asegurar que la concesión del premio Esicma a Rafa Russo fuese un “tongo”. Habiendo pasado doce años, no teniendo yo acceso a las bases oficiales del concurso, y habida cuenta de que he cometido varios errores al referirme a aquellos hechos, debo admitir que me faltan muchos datos para hacer una afirmación como ésa. Desde luego es muy feo que el ganador de un concurso hubiera firmado antes no una, sino dos obras bajo el sello de la empresa organizadora, pero tampoco puedo afirmar que las bases excluyeran esa posibilidad. 

Actualización 25 de junio:

Rafa Russo se ha puesto en contacto conmigo para decirme que el proceso de selección del concurso Universal/Esicma fue totalmente limpio,  y me indica siguiente:

-Que las bases exigían a los concursantes tener al menos un corto rodado.

– Que las bases no excluían del concurso a la gente que hubiera estado vinculada en el pasado a Esicma o Universal Studios.

-Que él escribió previamente a la organización preguntándoles si podía presentare, ya que tenía una peli producida como guionista, y le contestaron que sí podía, que sólo el hecho de haber dirigido un largo le habría descalificado.

Actualización 25 de junio:

En Bloguionistas reconocemos y valoramos el derecho de réplica. Por eso publicamos en portada las puntualizaciones de Rafa Russo a este post.


GUIONISTAS QUE SON NOTICIA, PELÍCULAS QUE HAY QUE VER Y OTROS ENLACES PARA EL FIN DE SEMANA

19 junio, 2015

Por Alberto Pérez Castaños. 

1. El primer enlace de esta semana es una recomendación. ‘Todos tus secretos’, el primer largometraje del Manuel Bartual, ya está disponible en todas las plataformas online. Es una de las películas más interesantes de los últimos años –tanto que hemos entrevistado a su responsable hasta en dos ocasiones en este blog– y merece la pena verla. En este artículo de Cinemanía podéis encontrar, además de dónde disfrutarla, un fragmento de cómo se hizo la película.

2. Guillermo Zapata no es el único guionista que ha sido noticia esta semana. El bloguionista Carlos López también lo ha sido, y sin tener que dimitir de ningún cargo público. Todo lo contrario. Gracias a Fórmula TV hemos podido saber que Carlos es el nuevo fichaje de Bambú para su serie ‘La Embajada’.

3. Sin embargo, uno al que se le echa de menos por no tener muchas noticias suyas últimamente es a Enrique Urbizu. Mientras esperamos que su próximo proyecto no se retrase mucho más podemos revisionar sus películas o ver cómo explica las claves del género policiaco.

4. Y de un maestro a otro. Martin Scorsese tiene una lista de 85 películas que hay que ver.

5. Así que, hablando de Scorsese, el guión de esta semana va a ser una película suya. ¿Qué tal ‘El lobo de Wall Street’, escrita por Terence Winter?

6. Por cierto, el Máster de Guión de la Universidad Pontificia de Salamanca, en el que algunos bloguionistas imparten sabiduría y mano dura, ha vuelto a ser considerado como el mejor máster dentro de la categoría de Comunicación Audivisual en el ránking anual de El Mundo.

7. Cuando era un adolescente obsesionado con la comedia, Judd Apatow se dedicaba a entrevistar a sus cómicos favoritos en un programa de radio para aprender de ellos. Y ahora que es un director, guionista y productor de éxito todavía obsesionado con la comedia ha decidido recopilar esas entrevistas en su libro ‘Sick in the Head’. En este enlace podéis leer una entrevista en la que habla sobre esas conversaciones y la importancia que tuvieron para él.

¡Buen fin de semana!


VIVA ZAPATA

15 junio, 2015

Yo quiero un concejal de cultura que sepa lo que es el humor negro. Que sepa decodificar una ironía. Que distinga un chiste de lo que no lo es. Que distinga entre ficción y realidad.

Quiero un concejal de cultura que sepa escribir, que sea capaz de explicarse en público con esa velocidad, con esa templanza, con ese estilo.

Quiero un concejal de cultura que desconcierte, que moleste, que ofenda a la gente que no distingue entre porque, por que, porqué y por qué. Esa gente vive en un estado de estupor tal, que sólo mediante un shock de incorrección podrá recobrar una mínima alerta.

“El humor negro no puede ser cruel”, ha dicho Manuela Carmena. Error. El humor negro TIENE que ser cruel. Y usted, alcaldesa, no debería comentar en televisión las acusaciones que se le hacen a su equipo si todavía no dispone de toda la información. Apúntese esta frase, alcaldesa: “Todavía no dispongo de la suficiente información para comentar este asunto”. Apúntese esta otra: “Todas las historias tienen dos versiones“. Dar esas respuestas en una entrevista no es escurrir el bulto: es negarse a que un periodista manipulador marque el ritmo de tu discurso.

Y recuerde esto, alcaldesa: si no molesta a alguien, no es humor. Y si no escandaliza a muchos, no es humor negro. Comprendo que por sus circunstancias vitales y profesionales no ha estado usted muy en contacto con lo que viene siendo el humor. Pero para eso tiene usted en su equipo concejales de cultura: para no tener que meterse en jardines que no controla.

Los supuestos chistes racistas de Guillermo Zapata eran citas en una conversación sobre los límites del humor. Citar a Hitler no te convierte en nazi. Y hasta Irene Villa hace chistes de Irene Villa. Si no entiendes esto, es TU problema. Un problema de comprensión lectora. No es tu CULPA, pero sí es TU problema: te falta educación. ¿Sabes por qué?

Porque llevamos demasiados años sufriendo a los otros concejales de cultura. A los que no hacen chistes racistas… sino que SON racistas.

Carmen González, viceconsejera de Educación de Esperanza Aguirre, cuando ésta era Presidenta de la Comunidad de Madrid, dijo esto: “el niño gitano lo que quiere es ir con su padre con la fregoneta al mercado a vender fruta”.

 

En Torrejón de Ardoz, el gobierno municipal del PP alteró la normativa de empadronamiento para dificultar a los inmigrantes registrarse como residentes.

 

En los ochenta, siendo ya diputado, Rajoy escribía artículos en prensa hablando en contra de la igualdad de los hombres, diciendo lindezas que es un hecho objetivo que los hijos de “buena estirpe” superan a los demás.

Y bueno, ni Botella ni Esperanza Aguirre han dicho jamás nada en contra de ese campo de concentración que hay en Plaza Elíptica. CIE le llaman. Ahí hay gente detenida e incomunicada durante 60 días, sin habeas corpus y sin estar -atención- acusada de ningún delito. Si luchar contra el racismo fuera censurar chistes en Twitter la vida sería muy fácil.

Todo mi apoyo a Guillermo Zapata. Sólo es la primera víctima de la guerra sucia que la caverna bipartidista lleva preparando desde el 25 de mayo por la mañana. Este tipo de manipulación informativa la vamos a estar viendo durante todo lo que dure la legislatura. Cesar a Guillermo Zapata ahora sería como tirar el fusil al oír el primer tiro.

Y en cuanto a los límites del humor: si alguien los encuentra, que me diga dónde están, que voy corriendo a cagarme en ellos.

Sergio Barrejón.


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