“UN FESTIVAL DE CINE ES COMO EL SALÓN DEL CÓMIC PERO CON MÁS DINERO Y GENTE MÁS GUAPA”

19 abril, 2015

Es fundador de Orgullo y Satisfacción y director del #LittleSecretFilm más aclamado hasta la fecha. Razones suficientes para volver a entrevistar, un año después, a Manuel Bartual, director de ‘Todos tus secretos’. Este thriller cómico coral ha viajado por varios festivales de todo el mundo y, ahora, llega al Festival de Málaga para participar en la sección Zonazine. Entre estrenos, dibujos, editoriales y salidas repentinas de revistas, ha sido un año muy completo y movido para Bartual, por eso, aprovechamos para hablar con él sobre las conclusiones que ha sacado en su primera incursión en el largometraje, sus próximos proyectos y, por supuesto, de ‘Orgullo y Satisfacción’. 

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Manuel Bartual.

¿Es la selección en Zonazine la guinda perfecta a la carrera de ‘Todos tus secretos’? ¿Termina aquí?

La verdad es que envié ‘Todos tus secretos’ a Málaga porque, bueno, la película estaba ahí y dije “¿por qué no?”. Tampoco sabía cómo iban a reaccionar en el festival y la verdad es que me llamaron súper rápido, me dijeron que les había encantando y que contase con que se proyectaba en Zonazine. Y la verdad es que me lo tomo un poco como lo que dices, como la guinda del pastel. La película ha estado en festivales: en Toulouse, en Canadá, en París… De hecho, justo después de Málaga estamos en Alemania, en Cinescultura, un festival en el que van a estar ‘Todos tus secretos’, ‘Ciutat morta’ y ‘El futuro’. Por mi parte voy a dejar de moverla por festivales. A lo tonto, la película la grabamos en octubre de 2013 y ya tiene más de un año de recorrido. Creo que para mí esto es un poco el final. Si luego viene alguien y me dice que quiere programarla, estupendo, pero quiero cerrar la etapa y pasar a otra cosa.

Sólo el año pasado estrenaste una película, un cortometraje y fundaste una revista, ¿cómo llevas lo de no dormir?

Sí que ha sido un año interesante, sobre todo por el tema de la revista. Realmente mi plan del año pasado era estrenar ‘Todos tus secretos’, pero luego salió el cortometraje para ‘Alaska y Coronas’. Fue un encargo, todo muy exprés, porque me llamaron tres semanas antes de que se emitiera. Mi intención era dedicar el resto del año y el verano en pensar en la siguiente película y empezar incluso a escribir, pero pasó lo de ‘El Jueves’. Nos fuimos de allí casi veinte autores y montamos ‘Orgullo y Satisfacción’. Así que, realmente los últimos meses he estado dedicado a mover la película por festivales y a poner en marcha la revista digital que hemos montado. Y ahora que, digamos, todo vuelve a estar en su sitio, mi idea es continuar con el cine, que es una cosa con la que lo estoy pasando muy bien. Estoy encantado y cuando lo pienso, el primer corto que hice es de 2012, que es anteayer prácticamente.

¿Tienes ya alguna historia nueva entre manos?

Estos meses que no he podido realmente pararme a escribir, lo que sí he estado haciendo es darle vueltas a ideas y he tenido como tres o cuatro. Hace poco hice un ejercicio que me vino muy bien, que fue escribir la sinopsis de las ideas que tenía, intentando resumir la película en tres líneas, y las dejé ahí. Al día siguiente cogí las sinopsis, las leí pensando cuál me gustaría ver y me quedé con una. A esta conclusión llegué porque estaba dándole vueltas a varias y también porque pensaba que estas ideas, si en algún momento quiero venderlas, tendría que sintetizarlas en un párrafo con el punto fuerte de la película para llamar la atención.

Así que ahora mismo tengo una idea de una película, en un tono como el de ‘Todos tus secretos’, que es una historia que tiene bastante comedia pero no es una comedia al uso, no es un ‘Ocho apellidos vascos’. En mi cabeza funciona como un díptico de ‘Todos tus secretos'; es un grupo de amigos pero es otra historia bastante diferente, con un elemento de ciencia ficción, pero muy de andar por casa.

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Foto: @hbeltrangimeno

¿Tienes pensado levantarla tú mismo, o quieres hacerlo a nivel industrial?

Mi idea sería moverla a un nivel industrial, aunque sea un proyecto pequeño. Me gustaría, una vez tenga preparado un dossier de la peli, empezar a moverlo y buscar a alguien a quien le pueda interesar para que lo produzca. Vamos, lo que decía Carlos Vermut: no tener que estar haciendo los bocatas mientras estás dirigiendo. Esa es la idea, tener aunque sea un mínimo equipo y presupuesto. Es una peli pequeña y puede quedar bastante bien, es decir que tampoco haría falta un presupuesto enorme.

¿Se ha interesado algún productor por tus futuros trabajos tras ‘Todos tus secretos’?

No he tenido muchos contactos en ese aspecto. Sí estoy muy contento porque la peli, dentro del circuito en el que se ha movido, ha tenido muy buena acogida. Todo el equipo está encantado con eso. Me llena de satisfacción que una película en la que todo el mundo ha cobrado tan poco, con un rodaje mínimo de seis días y hecha entre amigos, funcionase. Para mí la recompensa era ésta. De hecho, era lo que más me preocupaba cuando estábamos en el rodaje. De vez en cuando me paraba a pensar “por favor, que esto quede bien”. Yo vengo de hacer tebeos, que los haces tú en casa y si sale mal eres el único que lo siente, pero aquí, en mitad del rodaje, ente plano y plano tenía momentos de decir “madre mía, toda esta gente que está aquí por mi culpa, para sacar adelante esta cosa que se me ha ocurrido, que vete a saber si funciona o no”. Pero mira, al final ha ido todo bien y estamos muy contentos.

Al igual que tú, Carlos Vermut también viene de dibujar. Hace poco le entrevistamos en Bloguionistas y dijo que aún se siente “un intruso” dentro del cine. ¿Te pasa a ti lo mismo?

Sí, la verdad es que tengo una sensación bastante idéntica. De hecho, alguna vez lo hemos comentado los dos. Aunque el viernes estábamos en la gala de inauguración y en el fondo lo que veía no era tan diferente al Salón del Cómic. Eso sí, aquí ves que hay más dinero, la gente se viste mejor, es más guapa y los catering son mejores. Ya no es tanto sentirte dentro de una industria, sino un cambio de escenario. Son unas reglas parecidas, con más atención mediática, pero al final todo funciona más o menos parecido. Al final todo se mueve en grupos de gente que se conocen y que van haciendo relaciones. Estos eventos sirven para eso, para hacer nuevos vínculos.

Ahora que ya ha pasado tiempo de tu incursión en #LittleSecretFilm, ¿qué conclusiones has sacado de la iniciativa?

Me ha parecido una iniciativa buena, más que nada porque todo lo que incentive a hacer cine no me parece malo. Yo andaba dándole vueltas a hacer una película y sí que es verdad que estaba en un punto en el que es muy fácil pensar que una idea no vale, pero cuando llega alguien y te dice: “mira, vamos a hacer esto, va a ser un proyecto pequeño, hay poco presupuesto pero vamos a contar seguro con un estreno en Cineteca, va a haber un pase en televisión y luego puedes moverla”, viene muy bien. Imagino que será un pensamiento compartido por todos los que hemos estado en el proyecto.

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Foto: @hbeltrangimeno

¿Te está dejando tiempo ‘Orgullo y Satisfacción’ para escribir ese nuevo guión? ¿Cómo te las apañas?

No me he sentado todavía a escribir el guión, lo que estoy es definiendo toda la historia. No vengo de una escuela de guión, pero me imagino que esto sería la fase de tratamiento o escaleta. Lo que tengo claro es que en el momento en el que me siente a escribir tendré que alejarme de mi rutina para hacerlo, porque si no, no veo manera. De hecho, en ‘Todos tus secretos’ lo hice así, estuve unos meses cuadrando toda la historia y me fui de vacaciones a escribir el guión y fue muy bien. Todavía faltaban muchas cosas de la historia pero sabía que, por ejemplo, iba a haber un mal rollo entre los personajes de Javi y Carlos que tiene que ver con un viaje a Mallorca al que no le invitaron, pero tampoco tenía muy claro que más había ahí. Eso fue saliendo durante la escritura. Mi intención es repetir esto en cuanto pueda, ya que estos meses han sido para poner en marcha la revista; porque no sólo estoy dibujando, también soy uno de los miembros del consejo de redacción y cada mes hay que hacer un número nuevo. También estoy diseñándola, maquetándola, llevando las redes… Han sido unos meses de adaptación; dejamos ‘El Jueves’ y ahora hemos montado esto, pero ya noto la rutina. Un cortometraje lo puedo escribir sin hacer un “retiro de escritor” pero una película es una cosa más compleja. Además, recuerdo el proceso de escribir el guión de ‘Todos tus secretos’ como algo muy dulce. Fue muy satisfactorio pensar que sólo tenía que dedicarme a escribir y espero poder repetirlo pronto.

La verdad es que la revista la tenéis ya asentadísima y funcionando a tope…

Estamos trabajando en el número 9, que es el que sale ahora, y aparte hemos sacado tres espaciales. Acabamos de terminar un libro que lo sacamos en mayo. Se llama “El diccionario ilustrado de la Democracia española”. Hemos resumido la democracia en 150 términos, y todos tienen su chiste. Estoy muy contento, ha quedado muy bien. Con la revista también estamos muy contentos, con la sensación de que va creciendo poco a poco que eso es muy bueno. Tenemos una base de seguidores que ya permite que la revista se mantenga y estamos hablando de una empresa que dio dinero desde el día uno. Los costes son mínimos: cada uno trabaja en su casa y en pijama, las reuniones son por Skype, no hay que pagar un alquiler, sólo hay gastos de servidor, de alojamiento, cosas muy básicas. Los gastos fijos que tenemos ya se recuperaron y a partir de ahí ya es dinero para los autores. Además, hemos montado un sistema de derechos de autor que nos gusta bastante. Los autores no cobran una vez por su trabajo sino todos los meses. Una cosa buena que tiene lo digital es que un número no borra al anterior, sino que siguen ahí. Aunque el que más se vende es el último número publicado, de repente te juntas con que diez números publicados en ese mes venden 150 en total, o más. El número cero se vende mogollón. Esto repercute en que el autor cuando cobra lo que toca de ese mes también tiene derechos de autor respecto a lo que ha generado su parte proporcional de números anteriores. Justo ahora cumplimos un año y estamos muy contentos. En junio fue cuando pasó todo. Tenemos idea de juntar la publicación del libro con algo especial y sacar el mismo día algo para celebrar que llevamos un año ahí.

Como seguidor vuestro pienso que lo que habéis conseguido es muy importante: llegar al digital y demostrar de primeras que es rentable.

Hemos llegado porque no quedaba otra. Pasaron dos semanas desde el momento en el que decidimos dimitir de ‘El Jueves’ hasta que publicamos el número 0, que fue en vísperas de la proclamación de Felipe VI. Tuvimos muy poco tiempo y no teníamos dinero, no había una manera de montar una red de distribución, ni de imprimir una revista, así que pensamos en el digital. La respuesta fue acojonante. El número 0, a día de hoy, está cerca de 40.000 ejemplares vendidos, que es una barbaridad. Luego esa media ha bajado, pero es normal porque son picos mediáticos. Actualmente estamos en una media de 7.000-7.500 ejemplares, que está muy bien y, además, sabes que en algún momento va a haber otro pico. Y contamos con que, cuando eso ocurra, habrá gente que se quedará. Ese pico sucederá en el momento en el que pase algún escándalo monárquico o en el gobierno y haremos un especial. También hace poco tiempo hicimos un especial de marcas. De momento nadie ha llamado a nuestra puerta, me parece bien, pero igual de repente a alguna le podía haber sentado mal y haberse generado un pollo. Es lo bueno de hacer una revista libre sin ningún tipo de publicidad, podemos hablar de lo que nos dé la gana sin miedo a que de repente alguien no quiera ponernos una publicidad.

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Foto: @hbeltrangimeno

Entrevista de Alberto Pérez Castaños. Fotos de Héctor Beltrán. 

Entrevista realizada gracias al apoyo del sindicato de guionistas ALMA.


“HAGO CINE PARA BORRACHOS”

19 abril, 2015

Por Alberto Pérez Castaños. Fotos de Héctor Beltrán. 

Muchos recordaréis a Zoe Berriatúa por su carrera como actor en series como, por ejemplo, ‘Al salir de clase’. Pero lo cierto es que ese Zoe ha mutado, y lo ha hecho en un autor con personalidad y con bastantes cosas que decir.

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El guionista y director Zoe Berriatúa.

Tras una decena de cortometrajes, ayer inauguró la Sección Oficial del 18º Festival de Málaga con ‘Los héroes salvajes’, su primer largo. Se trata de una historia dura pero tierna a la vez, en la que tres adolescentes marginados en las aulas encuentran en la violencia su forma de responder a su condición de incomprendidos. Estos tres jóvenes son encarnados por Jorge Clemente, Beatriz Medina y Emilio Palacios, tres auténticos descubrimientos que elevan la crudeza de sus personajes a un nivel impresionante. Ayuda, y mucho, a lograr ese nivel la banda sonora clásica de la película. Luego pudimos saber que para Berriatúa fue una parte imprescindible durante la creación de la historia. 

La película está producida por Álex de la Iglesia, Carolina Bang y Kiko Martínez, a los que Zoe convenció para que se unieran a su proyecto con tan sólo la primera secuencia de la película. De la Iglesia confesó haberle dicho a Zoe en un primer momento que era imposible producir ese guión porque no existían actores jóvenes capaces de encarnar esos personajes. Pero Berriatúa los terminó encontrando. Y ahora Alex de Iglesia afirma públicamente que ‘Los héroes del mal’ es una de las cosas de las que más orgulloso está de su carrera.

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Foto: @hbeltrangimeno.

Con esta entrevista damos por iniciada la segunda expedición de Bloguionistas al Festival de Málaga. Este año, además, lo hacemos con la ayuda del Sindicato ALMA. 

Escribiste el guión de ‘Los héroes del mal’ con 25 años y llevabas casi una década intentando sacarlo adelante. Supongo que estabas convencido de que esa historia tenía que hacerse sí o sí.

Absolutamente. Yo tenía que hacer esta película a toda costa. Es paradójico lo de este guión, porque por un lado, los diez años que he tardado en hacer la película le han venido muy bien. Ojalá todos los guiones tuvieran siete años para ser reescritos, reposados, reescritos, reposados y otra vez reescritos. No voy a decir que el guión sea perfecto pero sí espero que sea coherente consigo mismo. También, por otra parte, tardar tanto me sirvió para ir buscando y reescribiendo las secuencias conforme a los ritmos de las músicas clásicas que tenían que estar en la historia. Esto para mí ha sido absolutamente enriquecedor, ya no sólo porque las imágenes juegan con estos ritmos sino porque además la película se ha impregnado de la sensibilidad y del talento de los músicos que han compuesto esas piezas. Estos adolescentes son un poco “wagnerianos”, y eso que no hay música de Wagner, pero sí vienen de esa emocionalidad de la adolescencia que hace que uno sea capaz de tirarse de un coche en marcha cuando se siente mal. En esta película esa relación tan intensa de los personajes está reflejada en la música; ese dramatismo exaltadísimo del ballet de Khachaturian, que ha sido el centro neurálgico del tono de la película. Porque el trabajo de un director es básicamente mantener el ritmo y el tono.

Viendo la película queda clara la importancia de la música en la historia y el trabajo que has puesto en ella, ¿cómo es eso de escribir sabiendo qué quieres que suene en cada secuencia?

Es una trampa porque te puede despistar. Hay que mantener la cabeza fría porque no puedes dejarte llevar demasiado pero a la vez no puedes olvidar el tono que a veces te proporciona esa música. Hay un equilibrio complicado en escribir con música, por eso a veces lo evito por completo, pero otras veces lo hago y lo hago sin normas.

En el momento que tengo un tratamiento y tengo una estructura que para mí es buena para empezar a construir el guión final dialogado se puede empezar a escribir con una música, que seguro que te ha proporcionado la propia historia. El germen de las historias proviene de lugares tan mínimos como una pieza musical o la sensación que has tenido cuando te has tomado un café con un amigo. Ese germen puede generar una historia entera y, en ese caso, para mí, la música estaba muy ligada a un proceso de mi vida en el cual está basado la película. No está basada directamente en mi vida, pero sí en un proceso en el cual yo sentía las cosas como esa música.

Álex de la Iglesia, productor de la película, ha sido la pieza clave para que todo esto que cuentas suceda. En la rueda de prensa ha comentado que quiso hacer tu película después de que le enseñases la primera secuencia del guión rodada. ¿Por qué elegiste esa en concreto para mostrar?

Porque rodé de forma cronológica, ya que sabía dónde iba a terminar la película. Cómo no sabía si los actores me los iban a coger para una serie, les iban a cortar el pelo o qué, me vi obligado a rodar de esta forma la historia. Conclusión: si me planteo rodar una película los fines de semana durante seis meses, me da tiempo, entre medias, a seguir trabajando en la preproducción, a conseguir cosas. Lo que no podía hacer, inicialmente al menos, era plantearme rodar seguido con un montón de profesionales que tienen que comer y trabajar en otras cosas que les dé dinero, porque la película se empezó así, al más puro estilo guerrilla.

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Berriatúa junto a Álex de la Iglesia y los tres protagonistas de su película.

Has definido ‘Los héroes del mal’ como una “paradoja moral”. Llegas a tratar temas delicados, de los que dan para debate ético. ¿Tuviste algún dilema moral durante la escritura?

La verdad es que la escritura fue delicada. Porque, claro, yo en algún momento tenía la tentación de explicar por qué los protagonistas eran así, por qué un personaje se comporta de forma violenta, de dónde proviene la violencia… Son preguntas que te posicionan un poco en un lugar en el que dices “voy a ser Dios, voy a dar explicación a estos misterios de la Humanidad imposibles de contestar”. Uno siempre tiene esas expectativas a la hora de ponerse a escribir un guión aunque sea desde lo más profundo de su ego. Pero me fui dando cuenta, conforme iba avanzando en la escritura, de que lo importante no era eso; aunque hubiese encontrado esas respuestas, ese origen de la violencia, pensé que no era interesante, que lo interesante era saber cómo se posicionaban los personajes respecto a esa violencia. Y eso marcó muchísimo el final. Queríamos darle al espectador los datos justos y necesarios para que pensase si aquello que había pasado es legítimo o no. A mí me gusta cerrar bien las cosas y que todo esté muy claro, uno de mis lemas en guión es que yo hago cine para borrachos, es decir, que el espectador no es tonto, pero está borracho. Te expones a ello, porque van a ver tu película y están “tengo que llamar a no se quién”, “esto me recuerda a no sé cuantos”… Se despistan fácilmente. Tienes que contar con que el espectador seguramente no tenga los cinco sentidos para ti. A mí no me gusta el cine en el cual me estreso como espectador; una cosa es el suspense y otra es estresar al espectador, y esto pasa cuando algo en la película no funciona o no tienen explicación. Por eso a mí me gusta que todo esté diametralmente claro. Me pongo muy cabezota con eso en guión y en rodaje.

Los héroes del mal, pese a que trata temas muy crudos, no deja de ser una historia en la que tres adolescentes empiezan a descubrir emociones muy primarias, como el amor, que son las que les convierten en adultos. Ese contraste está muy bien lograd

Porque es una película escrita desde las entrañas. Como te decía, no es autobiográfica por completo pero sí tiene muchísimas cosas autobiográficas o que he vivido de cerca. Es decir, yo no me metía en las palizas, yo me metía para sacar al hijoputa de mi amigo de las palizas en las que se metía, yo era el que intentaba que no ejerciera la violencia. Magnifiqué esto en guión, puse crimen donde no llegó a haberlo, hice que la historia fuese un paso más allá. Pero, en el fondo, sé que yo he vivido la situación de ser menor de edad y de estar expuesto a las amenazas de otro menor de edad que lo mismo nos iba a matar o no, pero eso está ahí. En la película ha salido de forma completamente visceral, porque no puedes escribir sin ponerte en el pellejo de los personales.

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Foto: @hbeltrangimeno.


SEIS ENLACES PARA EL FIN DE SEMANA

17 abril, 2015

Empieza el Festival de Málaga, y Bloguionistas entrevistará in situ a los guionistas allí presentes, gracias al apoyo del Sindicato ALMA. En los próximos días, los contenidos del blog se centrarán en las películas españolas que se estrenan en Málaga. Pero antes de meternos de lleno en el festival, aquí os dejamos unos enlaces para este fin de semana:

1. El bloguionista David Muñoz, autor de varias películas y profesor de largometraje en el Master de Guión de Salamanca, imparte un curso monográfico de guión de largo en Hotel Kafka que permitirá a los alumnos desarrollar un argumento sólido y fértil a partir de una simple idea. No es el curso más barato que vais a encontrar, pero probablemente sea de los más rentables.

David Muñoz

David Muñoz.

2. Y hablando de Kafka (esto está pillado por los pelos, pero el enlace merece la pena), en este jugoso artículo el novelista Alexis Ravelo desmonta varios mitos y errores sobre el autor de La transformación (que no La metamorfosis, traducción rimbombante que el mismo Borges desautorizaba).

3. Los Martes de DAMA siguen adelante, en colaboración con el Máster de Guión de la Carlos III, en Madrid. La próxima conferencia trata sobre la producción de cine español en la actualidad.

4. Y también sobre producción versa esta clase magistral de Puy Oria y Luis Ángel Ramírez, el próximo martes 21 en la Escuela de Guión de Madrid:

Productores optimistas OK

5. Pero ¿qué hacemos aquí hablando de novelistas y productores? ¿Esto no es un blog de guión? Pues hala, guiones. Aquí tenéis Nightcrawler, de Dan Gilroy.

6. Hemos empezado anunciando que esta semana habrá muchas entrevistas a guionistas desde Málaga. Mientras llegan, os dejamos con la que Cultura en Serie le hizo a Tirso Calero, coordinador de guiones en Amar es Para Siempre y creador de series como La Alquería Blanca o Bandolera.

Alberto Pérez Castaños y Sergio Barrejón.


SIETE LECCIONES MAGISTRALES DE DAVID MAMET

16 abril, 2015

por Sergio Barrejón.

Me cae mal David Mamet. Es prepotente, le gustan las armas, y en muchos de sus comentarios se percibe un tufillo machista y homófobo que me pone los pelos de punta.

David Mamet. @Robin Holland.

Para colmo, habiendo sido progresista toda la vida, al envejecer se ha hecho conservador y escora peligrosamente hacia el fundamentalismo religioso, con esa irritante actitud de “antes era joven y atolondrado, pero ahora lo veo todo claro, porque la experiencia vital da perspectiva”. En mi opinión, el subtexto de esos giros vitales tardíos es “mi muerte está cerca y me aterra, necesito creer en algo sólido y establecido para aliviar mi angustia”.

Pero lo peor de todo, lo que definitivamente no soporto de David Mamet, es que sigue escribiendo como los ángeles. Directo, conciso y sin pelos en la lengua. Suelta sus frases como Bruce Lee soltaba sus galletas. Antes de que puedas reaccionar, has recibido una solfa de cada lado y una patada en el esternón. En lo personal, se podrá haber vuelto un viejales desquiciado, pero hablando de teatro y cine sigue siendo una autoridad.

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En estas vacaciones, he releído uno de sus últimos libros, Theatre, en España titulado Manifiesto (olé los huevos del traductor). Y contiene un montón de enseñanzas para todo aquel que se dedique al arte dramático, en cualquiera de sus variantes. Ahí van las que más me han calado:

1. Los directores son prescindibles.

Los pilotos de los primeros tiempos de la aviación sabían que la caída en barrena era fatal, porque ningún piloto había salido con vida de ninguna. No había manera de enderezar un avión que cae en barrena. Pero con el uso creciente de los paracaídas, un piloto que había saltado del avión vio en su trayecto hacia el suelo que su aeroplano se enderezaba solo -es decir, que el avión, dejado a su suerte, corregía por sí mismo la caída en barrena.

Según Mamet, igual que un avión cayendo en barrena no necesita un piloto, una obra tampoco tiene por qué necesitar siempre un director. La obra y los actores pueden volar solos e interactuar de manera natural con el público.

¿Para qué sirven los directores, los maestros, los intérpretes y los intelectuales que pretenden, mediante la manipulación de la puesta en escena, de la iluminación o del texto, impartir “significado” a algo que, de creerlos a ellos, no lo tendría antes de ser sometido a sus prácticas chamánicas? De poco, por no decir nada. El avión volará solo.

2. A Stanislavsky hay que cogerlo con pinzas. Mamet da por hecho que Stanislavsky era un buen director y que trabajaba con grandes actores, pero

Las obras teóricas de Stanislavsky son un puro camelo. No pueden llevarse a la práctica y, por consiguiente, de nada sirven a los actores. Nunca le pidas al actor que haga nada más complicado que abrir una ventana. El director puede contribuir a que los talentosos eliminen sus malos hábitos (andar con los hombros caídos, balbucear, volver la espalda al público en el proscenio, no decir el texto completo, moverse sin intención), pero un discurso teórico o, incluso, demasiado prolijo del director puede inducir en el actor una consciencia autodestructiva.

3. Los directores no deben ir de artistas.

¿Qué puede hacer el director? Sugerir con suavidad la naturaleza de la escena (despedida, ruptura, ruego, reprimenda) y dejar levantado el puñetero asunto; luego, salirse a fumar un cigarrillo. Eso es todo.

El director sensato se parece más a un entrenador que a un coreógrafo. Selecciona según la capacidad de cada uno e induce a los talentosos a unirse a un proyecto común: la obra.

4. Los actores no deben “sentir” como su personaje. David Mamet tiene un enorme respeto por la profesión de actor. Es el método lo que desprecia. No todo Stanislavsky, ojo. De hecho, recomienda leer los libros sobre Stanislavsky. Pero considera que su método es imposible aplicarlo, y que intentar llevarlo a la práctica siempre va a hacer más pupa que otra cosa.

A nadie le importa lo que tú sientas. A nadie le importa lo que sienta el médico, lo que sienta el bombero, lo que sientan el soldado o el dentista. Y a nadie le importa lo que tú, actor, puedas sentir. Lo que se espera es que desempeñes tu cometido, que consiste en hacerte presente y decir tu texto, interpretando tu papel de modo que el público pueda entender la obra.

5. Tener la historia en la cabeza no es bueno. Mejor tenerla en papel. Todo el que haya pasado un par de veces por el via crucis sinopsis-escaleta-guión sabe que ver la historia a vista de pájaro, siendo muy útil, no es garantía de que vayamos a llegar a buen puerto. Una sinopsis es un mapa con una escala muy poca fiable. Puede estar omitiendo accidentes geográficos insalvables y otros detalles absolutamente cruciales para la travesía.

Los dos aspectos más difíciles de escribir teatro son: 1) Descartar todas las notas y croquis y escribir “a la que salga”; 2) Aceptar el borrador resultante y comprometerse con uno mismo a trabajar en él, en vez de deplorar o de ponerse a explorar (viene a ser lo mismo) la diferencia entre este borrador y la auténtica versión ideal (e inexistente) de la obra que teníamos prevista.

Esta obra ideal parecía real, pero su existencia era un espejismo, como el que ocurre cuando imaginamos el aspecto de una personalidad radiofónica. Al conocerla en persona, pensamos: “No es así como te había imaginado”, pero la verdad es que no habíamos llegado a imaginar nada, nos habíamos limitado a oír la voz. La idea de haber imaginado el aspecto físico de esa persona no emerge hasta que la vemos en carne y hueso.

6. Los oficios teatrales, explicados todos en cuatro párrafos.

La tarea del actor consiste en representar la obra de modo que su interpretación resulte más placentera -para el público- que una mera lectura del texto.

De modo similar, la tarea de quienes diseñan el vestuario, los decorados, la iluminación, consiste en que el público disfrute la obra más de lo que cabría esperar de una función con ropa de calle, en un escenario vacío, con luces de trabajo.

Se trata de un cometido muy difícil, porque las obras teatrales, en su mayor parte, se disfrutan más en este último supuesto, como cualquiera quehaya asistido a un buen ensayo en un buen local de ensayo puede atestiguar.

¿Por qué es un buen ensayo más placentero que la gran mayoría de las representaciones ya montadas? Porque permite al público utilizar su imaginación, que es lo que en principio lo lleva al teatro.

7. Lo más difícil del oficio es tomártelo como un oficio. Creo que esta perla vale por sí misma los 17€ que cuesta el libro.

Muchos de quienes sueñan con una carrera artística, quizá casi todos, se retirarán no por los muy previsibles y muy encomiados inconvenientes -la crítica, la inseguridad en el empleo, los rigores del oficio, la volubilidad del público, la posible falta de talento-, sino porque no están capacitados para una vida de autodirección. La pregunta terrorífica, para ellos, no es “¿Cómo puedo servir a mi oficio?”, ni siquiera “¿Cómo me voy a ganar la vida”, sino “¿Qué se supone que voy a hacer hoy?”.

En resumen, un título imprescindible para la biblioteca de un guionista (o un director, o un actor), a la altura del mítico Una profesión de putas.

Todos los extractos pertenecen a la edición en castellano de Seix Barral, traducida del inglés por Ramón Buenaventura. ISBN 9788432209208.

 


DÓNDE ESTÁN LAS AYUDAS, MATARILE

15 abril, 2015

¿Por qué en la web del ICAA no aparecen las ayudas convocadas ayer? Ésa es la pregunta que se hace esta mañana en Twitter el productor y director Álex Montoya.

Efectivamente, ayer el ICAA publicó la convocatoria 2015 de ayudas a la producción de largometrajes sobre proyecto. Pinchando en el enlace se puede descargar el PDF con la convocatoria publicada en el BOE. Pero efectivamente, si uno entra en la web del ICAA mediante la ruta lógica (googleando “ICAA” o entrando en la sección “Cine y Audiovisuales” de la web del Ministerio), no aparece ningún link a la convocatoria. Únicamente vemos una solitaria ayuda a la distribución, y la lista de convocatorias del año pasado. Aquí, una captura de pantalla hecha a las 11:15 am de hoy.

En otras circunstancias, me parecería un simple error. Pero después de tres años bajo un Gobierno que legisla a golpe de decreto y, literalmente, esconde las leyes que dicta, no puedo evitar pensar “SOSPECHOSO”.

Cuando  vaticiné que el PP haría duros recortes en los presupuestos del ICAA me llamaron agorero y radical. Cuando se produjeron esos recortes y dije que se estaba produciendo una venganza política por la supuesta militancia socialista de “los del cine”, me dijeron que había que ser prudentes y favorecer el diálogo.

A ver qué me dicen ahora cuando digo que es sospechoso que las ayudas publicadas ayer en el BOE no aparezcan en la web del ICAA. Si uno quiere descubrirlas, tiene que entrar en la web del Ministerio, ir a la pestaña “servicios al ciudadano”, entrar en “catálogo de servicios”, y pinchar en “cultura”. Entonces se encuentra esta otra página, mucho más completa:

Casualidad, claro. Cualquier otra suposición será etiquetada inmediatamente como teoría conspiranoica.

También es conspiranoia pensar mal de pequeños errores como publicar en el BOE que el plazo de presentación es de “quince días”. Así a secas. Cualquiera que haya presentado alguna vez un proyecto a subvención reaccionará inmediatamente preguntando “quince días… ¿Naturales o hábiles?”. Y cualquier funcionario público con un mínimo sentido de la decencia te dirá que es intolerable ser confuso en pequeños detalles como ése.

Sólo en la página completa, hábilmente enterrada en el “catálogo de servicios al ciudadano”, se especifica que el plazo de presentación concluye el 4 de mayo. ¿Por qué se da este dato en una web y no en el BOE?

Conspiranoia todo. Pataleta.

Pero el caso es que el presupuesto del ICAA efectivamente es la mitad que en 2011, las deudas siguen sin pagarse (otra casualidad, no vayamos a pensar mal: para abonar deudas a Alemania cumplimos a rajatabla, pero en las deudas a empresarios españoles sí se pueden hacer quitas) y, para colmo, cuando se publican ayudas públicas, se hace de manera oscura y confusa.

Pero seamos optimistas. En noviembre sacamos a estos tuercebotas del Gobierno. Qué bien. Como alternativas, las encuestas nos ofrecen a un partido cuyo programa de cultura confunde a empresarios con banqueros; o bien a un partido liderado por un fulano que no sabe ni votarse a sí mismo.

Me tienes que explicar cómo va lo de los botones, que no me aclaro.

-Verde a favor, rojo en contra. ¡No es tan difícil, Pedro!  -No sé… Haré lo que pueda…

Sergio Barrejón.


“CREO QUE A BÁRCENAS LE GUSTARÍA NUESTRA PELÍCULA”

14 abril, 2015

Por Alberto Pérez Castaños. 

Fotos de Natxo López. 

Está a punto de cumplir un año en el Teatro del Barrio de Madrid y la obra ‘Ruz-Bárcenas’, escrita por Jordi Casanovas y dirigida por Alberto San Juan sigue llenando salas, encantando a críticos y, lo más importante, alucinando al público. El texto de Casanovas revive el interrogatorio que le hizo el juez Ruz a Luis Bárcenas el 15 de julio de 2013 con las interpretaciones de Manolo Solo como Ruz y Pedro Casablanc como el ex tesorero del Partido Popular. Ahora, el director David Ilundain quiere convertir la obra en un largometraje junto al equipo del montaje teatral: ‘B (La película sobre los papeles de Bárcenas)’. Para conseguirlo, han iniciado una campaña de crowdfunding

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El director David Ilundain.

Me encanta vuestra frase promocional: “Bárcenas reunió 200.000 euros en 48 horas para salir de la cárcel. Sus amigos tienen más dinero. Pero nosotros somos más”. No vais por el mal camino para conseguir el objetivo, ¿no?

Acabo de leer en Twitter una frase parecida que tenía como mil y pico retweets pero con otro tema: “Señores jueces, dejen de poner fianza a la gente que nos ha robado, porque la pagan con lo que nos han robado”. La nuestra fue una frase que surgió hablando del proyecto. Nos pueden decir que es demagógica, pero habla de una realidad que se puede sintetizar en una frase y que demuestra un poco dónde vivimos.

El primer objetivo es conseguir ese dinero que nos permitirá empezar a hacer rodar la pelota. Y, por otro lado, también buscamos la visibilidad. Llevamos unos meses peleando en frío por el proyecto peregrinando por productoras, distribuidoras, etc. Cuesta mucho explicarlo y también notas cierto miedo. No porque no guste, porque más de uno nos ha dicho que le gusta, que vieron la obra y que es genial, pero sigue estando ese miedo. Pero sí, esperamos superarlo y demostrar que el público está muy interesado y que ha habido mucho movimiento en la red. Además, difícilmente se va a poder tener un producto tan testado, porque está basado en una obra de teatro que funciona, que allí donde va se llena y que supera su propio hándicap, que es que parece que va a ser un ladrillo. Al principio tardó en arrancar la obra, costaba demostrar que una declaración podía tener interés, pero la gente lo veía y salía flipada.

Dices que al presentarlo ha habido miedo por parte de productoras, pero lo cierto es que, a priori, ‘B (La película sobre los papeles de Bárcenas)’ es un proyecto sencillo –tiene una sola localización– y para el que habéis presupuestado una cantidad muy baja…

Si en este país fuéramos capaces de considerar que los productos culturales son sostenibles… Porque, por decirlo de una manera muy fácil: ¿no crees que la película funcionaría en un prime time, por ejemplo, en la Sexta, con Wyoming, la película y un debate? Se tiene que atrever la Sexta a poner el dinero, pero estamos seguros de que funcionaría. No para que sea un taquillazo, pero sí para que sea sostenible cada copia. Porque es un producto que, además, tiene un eco mediático, como te decía, su calidad está testada, los actores son muy buenos, la dirección de Alberto es muy buena… Sólo falta cierta independencia y algo de riesgo por parte de los que tienen el dinero, porque circula por unas manos bastante conservadoras y tarda, creo, bastante en salir de ahí y en asumir cierto riesgo. Un riesgo que tampoco lo es, porque la película es una reflexión sobre algo importante que ya ha pasado. Esto es algo que ya han hecho muchos antes que nosotros, sobre todo británicos y estadounidenses.

¿Cuáles han sido esos principales miedos por parte de quienes tienen el dinero? ¿Qué puertas habéis tocado hasta ahora?

El proceso de que una televisión considere el proyecto es lento. Todavía tenemos esperanzas de que esté en la tele, porque es territorio para algo así, por eso pensamos que al final conseguiremos vendérselo. Pero claro, ¿qué mercado tenemos en la tele? Dos cadenas privadas, una pública y las autonómicas. Las dos privadas es muy lícito que no quieran entrar, no lo voy a juzgar, aunque estamos convencidos de que en las marcas pequeñas de esas empresas debería funcionar. Podría funcionar perfectamente en Cuatro o en la Sexta y, además, es un proyecto barato. Y, luego, en las televisiones públicas, hay que superar el hándicap de que puede ser un proyecto molesto para el partido que está en el gobierno porque habla de un caso de corrupción suyo. O ser un poco más maduros democráticamente y que puedan llegar a considerar que es un buen proyecto o no, que para gustos están los colores. Pero que si no lo consideran, esperemos que no sea por miedo o por diferencias políticas. Deberíamos ser lo suficiente maduros para hacer esta película o cualquier otra, que casos hay de todos los colores. Podríamos hacer hasta series.

¿Tenéis un plan B?

No, no hay un plan B porque estamos convencidos de que llegaremos. Vamos haciendo la carretera sobre el viaje, porque hemos echado a caminar y todavía no está la carretera hecha. Tenemos que salir a la calle a arriesgarnos porque si pensábamos que teníamos que demandar cierto riesgo a los que nos quieran acompañar también teníamos que asumirlo nosotros. Queremos que la peli funcione de una manera un poco express, con este concepto que se usa en Estados Unidos de “Instant Movie”, porque contarlo ahora tiene mucho más valor que hacerlo más adelante. Por ponerte un ejemplo: ‘Ser o no ser’ de Lubitsch tiene mucho más valor porque se hizo en el año 42, con Hitler ahí; si se hace diez años después hubiese seguido siendo una gran película pero si piensas que lo hizo cuando todo aquello todavía estaba vivo vale mucho más.

A nosotros nos gustaría hacer la película cuando los gobernantes están todavía y han sido señalados por su ex tesorero como partícipes de una contabilidad B. Lo único que hacemos es darle forma de película y ofrecerle al espectador una reflexión muy aséptica con estética documental sobre lo que allí pasó, porque ese día fue muy importante y ha parecido quedar como un día cualquiera dentro de una vorágine de casos de corrupción. Bárcenas salió de la cárcel diciendo que iba a caer el gobierno, había SMS publicados entre él y Rajoy, montones de datos que luego se han ido demostrando que son ciertos en la instrucción del sumario… Son argumentos lo suficientemente importantes como para que le dediquemos una película. Y éste no es el único proyecto en esta línea; ahora mismo hay muchos creadores moviendo proyectos de este tipo y todos con los que he hablado informalmente tienen las mismas dificultades que nosotros: el audiovisual todavía no se atreve a superar su propio miedo.

¿En qué momento pensaste que había que hacer esta película?

Lo hablé por primera vez en septiembre con los protagonistas y con Alberto San Juan. Todos fueron muy generosos y dijeron que por ellos sí. A partir de ahí empecé a buscar la manera de hacerla y llevamos con la maquinaria funcionando a tope desde enero. Realmente no es demasiado tiempo, no nos podemos extrañar con que no tengamos la financiación. Pero como tenemos ese calendario express de querer ofrecer la película antes de que se acabe este año, en otoño, para que forme parte de la reflexión política general, queremos hacerlo ya.

El guión de la obra, escrito Jordi Casanovas, es una transcripción literal del interrogatorio que le hizo el juez Ruz a Bárcenas, ¿cómo ha sido la adaptación audiovisual? ¿Habéis mantenido la literalidad del texto?

Para adaptar el texto de Jordi a cine hemos querido ser bastante austeros. Sí hubo tentativa de contar cosas que pasaban fuera de la sala, haciendo algo más de estilo americano con investigación periodística, contando cómo se filtró la información… Pero tendríamos que inventar muchas cosas, yendo a una peli más convencional en ese sentido y bastante más grande también pero, como dijo Jordi, todo lo que inventemos va en nuestra contra, porque son situaciones que no vamos a ser capaces de dialogar al mismo nivel de lo que ya tenemos dialogado. Así que, valorando todo eso, volvimos a una versión mucho más claustrofóbica, manteniendo todo dentro de la Audiencia Nacional en ese día, metiendo pequeñas cosas que pasaron en los anexos de la sala. Es una película de localización única porque realmente tiene mucha fuerza lo que allí pasó. Hemos añadido varios personajes como un par de interrogados por la acusación, el abogado de Bárcenas, la secretaria del juez Ruz y sus oficiales y la policía, que tiene pequeñas intervenciones. Con todo esto se reproduce un microcosmos de lo que hay fuera, un grupo de gente que está peleando por que todo esto vea la luz y un señor, Bárcenas, que tiene que defenderse de su antagonista, que no está en la sala. Porque el monstruo de esta película, por decirlo de alguna manera, es un abstracto, una entidad superior que él nombra como “el Partido”. Es curioso, porque los mafiosos, cuando hablan de la mafia dicen “la Familia” mientras que Bárcenas decía “el Partido”, la organización para la que trabajaba y que le ha dejado caer. Creo que si somos capaces de recrear bien toda esta atmósfera hay más que suficiente para hacer una buena película.

Pese a ser una transcripción literal del material, ¿habéis llevado a cabo algún tipo de documentación?

Sí. Mi primera preocupación fue entenderlo todo bien, porque si en un guión cada frase tiene un por qué, en una declaración judicial ni te cuento. Nada es aleatorio. Una de las cosas que hay que saber es cuándo algo que se dice puede ser verdad y cuándo no, a quién puede referirse, por qué se pregunta sobre esto o sobre lo otro… Nosotros teníamos el texto, pero ese texto es muy frío y saber cómo se ha dicho una determinada frase puede hacerlo diferente. Lo primero que hice fue hablar con los abogados que estaban en la sala. Es curioso ver cómo cada uno tiene sus interpretaciones, cómo tratan de reconstruir la verdad. Fuimos también a la Audiencia Nacional, a conocer el lugar exacto. Nadie se imaginaría cómo es de pequeño, porque no es una sala de juicio como tenemos todos en el imaginario, sino un despacho judicial grande, un sitio en el que se toma declaración pero donde no se juzga todavía. Es muy agobiante para toda la gente que había. También hablamos con periodistas que cubrieron el caso y que tuvieron acceso a los documentos antes que nadie y pudimos saber cosas off the record que, aunque no vayan a estar en el guión es importante saberlas. Fue como el típico proceso de documentación de un caso real, pero siendo lo más escrupulosos posible porque sabemos que nos van a mirar con lupa. Hemos renunciado a algunas cosas por criterio narrativo, porque la forma en la que sucede un interrogatorio es muy repetitiva y sería insufrible. Hemos tratado de concentrarla en tres actos, un primero y un tercero muy cortos y un desarrollo muy largo en el que está en juego la verdad de cada parte. Pero desde el punto de vista narrativo todas las frases son reales.

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Foto: @natxolopez

Tú serás el encargado de dirigir la película pero Alberto San Juan también estará presente en el proceso, ¿cómo lo haréis exactamente?

Vamos todos a una. Alberto ya ha trabajado con los actores para la obra y yo ya no tengo que dirigir a los dos principales porque se lo saben de memoria. Habría que verlos por cámara, naturalizar a lo mejor algunos momentos que en la obra son un poquito más teatrales… Pero vamos, ese trabajo ya lo ha hecho Alberto. Lo que hemos hablado es que estará sobre todo en los ensayos, no tendremos muy claro si podrá estar en rodaje porque está hasta arriba de curro en su propio teatro. Pero el trabajo va a estar hecho a medias de alguna manera.

Tras saberse cada vez más cosas sobre él tengo la impresión de que Bárcenas es un personaje tan disparatado que si un guionista se inventase uno parecido nadie se lo creería.

Pedro Casablanc, el actor que lo interpreta, siempre dice: “A estas alturas, Bárcenas me cae bien. Pero de la misma manera a la que Anthony Hopkins le podía caer bien Hannibal Lecter. No soy tan imbécil como para pensar que es buena gente”. Yo tengo empatía por él, he aprendido mucho de cómo es este tío. Es un personaje que, en los 80, se fue al Everest por una motivación política porque, al parecer, y si no estoy metiendo la pata, la primera persona española que lo subió era un montañero vasco que plantó una ikurriña con el anagrama de ETA. Entonces, Bárcenas y otra serie de gente, organizaron una expedición a la que llamaron “Expedición de las Autonomías” y que era una respuesta a eso. Resulta que no llegaron a la cima, pero Bárcenas dice que sí lo hicieron. Hubo unos piques tremendos, por lo que contaron algunos de los que fueron, y que, además de que no llegaron, había sido un desastre. Es sólo una anécdota pero demuestra que Bárcenas es un tío que tiene mucha tela detrás.

No sé si lo has visto, pero ahora también ha saltado a la palestra su hijo, Willy Bárcenas, también todo un personaje, y cuenta que su padre canta muy bien…

Sí, y cuenta también que la noche que va a salir de la cárcel se puso a invitar a coca-colas de la máquina y a cantar rancheras con los presos. Y, cuando salió, Bárcenas, un señor del barrio Salamanca con un dineral, hizo un gesto con la mano mostrando cuatro dedos, saludando a los presos del módulo cuatro, que es en el que estaba. Como si estuviese muy integrado en la dinámica penitenciaria. Es un personaje maravilloso.

¿Crees que a Bárcenas le gustaría ver la película? Yo creo que pondría los 50.000 euros encantado…

El problema es que los tiene que poner en A y tiene las cuentas bloqueadas… Yo creo que sí le gustaría. Supongo que no es posible que la vea en el teatro porque todo el mundo sabría que ha estado, pero si se puede llegar a ver en un cine yo creo que sí podría ir.


MASTER CLASS DE HAGAI LEVI

13 abril, 2015

Por Natxo López

Esto es “In Treatment”

“In Treatment” está basada en la serie original Israelí “BeTipul”.

Y ésta es la reciente producción de Showtime “The Affair”.

Tanto “The Affair” como “BeTipul” fueron creadas por este hombre:

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Vale, aquí le tenemos más simpático:

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Su nombre es Hagai Levi. Es uno de los creadores televisivos más interesantes de los últimos tiempos y un orador excepcional sin pelos en la lengua.

Y, como ya hemos ido anunciando, este próximo sábado 18 de Abril estará en Madrid dando una Master Class que ningún guionista profesional o aspirante debería perderse. Una oportunidad única para aprender sobre el proceso de creación en una industria televisiva (la israelí) que por presupuestos y tamaño se aproxima mucho más a la nuestra que la norteamericana, de la que también nos podrá hablar en profundidad el señor Levi. Y, por supuesto, es una buena ocasión para encontrarse con los colegas de la profesión e intercambiar cotilleos, chascarrillos, tabaco y maledicencias.

Aquí tenéis toda la información para acudir al evento.

El sindicato ALMA ha vuelto a peleárselo para ofrecer una jornada magistral tras el éxito obtenido con las del matrimonio Jacquemetton y la de Greg Daniels.

Os recomendamos apuntaros cuanto antes; en las anteriores convocatorias hubo mucha gente que se quedó sin entrada, y el resentimiento y la culpa les carcomieron por dentro como alimañas durante meses.


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