SEIS RAZONES PARA ASISTIR AL ENCUENTRO DE GUIONISTAS

11 octubre, 2019

por Sergi Jiménez

El VI Encuentro de Guionistas tendrá lugar del 14 al 16 de noviembre en Bilbao. Después de acudir a las dos últimas entregas mi asistencia está más que confirmada. Si aún no te has decidido queremos darte seis razones para asistir al VI Encuentro de Guionistas.

1. No es anual.

Más de uno pensará “me da pereza, si eso iré al siguiente”. En sus inicios el Encuentro de Guionistas se fue celebrando anualmente pero las últimas ediciones fueron en 2017 (Santiago de Compostela) y 2015 (Barcelona). Cuidado con dejarlo para otra ocasión porque puede que hasta 2021 no se vuelva a presentar la oportunidad.

2. Conocer gente.

El famoso networking. Nunca sabes de donde puede salir tu próximo trabajo. Si además eres un guionista novel es muy recomendable asistir. Este tipo de eventos es ideal para conocer en profundidad la industria y hablar con profesionales. ¿Qué te da miedo ir sin conocer a nadie? Yo asistí a las dos últimas ediciones solo y al final siempre acaba surgiendo conversación con gente que no conocía de nada. Ir sin un grupo de amigos te obliga a moverte y entablar conversación. Puede parecer abrumador al principio pero en nada te das cuenta de que no eres la única persona sin grupo. Pasada la timidez inicial descubrirás que el resto de participantes también están encantados de conocer gente nueva.  

3. Ponencias diversas.

El Encuentro de Guionistas siempre ha contado con ponencias muy variadas. En esta edición hay profesionales con perfiles muy diferentes: creadores de series (Javier Olivares), investigadoras de tendencias (Conchi Cascajosa), analistas de guión (Marta Grau), guionistas de cómic (Fernando Llor), divulgadores científicos (José A. Pérez Ledo) o especialistas en propiedad intelectual (Maitane Valdecantos). Aún no se ha publicado el programa con todos los colaboradores, pero es fácil hacerse una idea viendo ediciones anteriores: guionistas de cine, programas, realities, podcasts, etc. Siempre se acaba aprendiendo algo nuevo.

4. Descubrir joyas de la televisión autonómica.

A veces olvidamos que hay vida más allá de la televisión generalista y las plataformas. El Encuentro de Guionistas normalmente ha contado con ponentes de referencia dentro de las televisiónes autonómicas. En esta edición están anunciadas Nuria Parera y Marta Grau, guionistas de Les de l’hoquei (Las del hockey), serie revelación de la temporada pasada en TV3. Es interesante conocer series y programas que están bajo el radar y ver cómo dialogan con el resto del panorama nacional. 

5. El coffee break.

¡CAFÉ Y PASTAS GRATIS!

6. Reencuentros.

Este tipo de evento es como una reunión de exalumnos. Pero para bien. Es fácil reencontrarse con antiguos compañeros de trabajo, de máster o gente que has conocido en otros eventos. Aunque la mayor actividad del sector está en Madrid, no todo el mundo se mueve por allí.  Es por eso que un encuentro de este calibre sirve de reclamo para un gran número de profesionales de todo el país. Seguro que ves más de una cara conocida que no recordabas.

Fiesta de clausura de la edición pasada.

Si te interesa asistir al evento no te duermas. Hay un descuento de un 20% hasta el 16 de octubre, además de diversas tarifas para alumnos y socios de FAGA, SGAE, DAMA y ALMA. ¡Nos vemos en el VI Encuentro de Guionistas! Eso sí, que sepáis que en el coffee break mi atención estará en las pastas.


ANÁLISIS DEL EPISODIO PILOTO DE ÉLITE

9 octubre, 2019

por Sergi Jiménez

¿Qué necesita una serie para convertirse en un éxito? Destripamos el piloto de Élite, creada por Darío Madrona y Carlos Montero, y hablamos del proceso de escritura del capítulo con Darío Madrona.

El artículo contiene spoilers de la primera temporada de Élite.

PERSONAJES PRINCIPALES

Samuel: El protagonista, está enamorado de Marina.

Nadia: Amiga de Samuel, prioriza su carrera profesional.

Christian: Amigo de Samuel, quiere ligar.

Marina: La única estudiante amable con los tres nuevos. Le gusta Samuel.

Guzmán: Hermano de Marina. Quiere alejarla de Samuel.

Omar: Amigo de Samuel y hermano de Nadia. Vende droga.

Nano: Hermano de Samuel, recién salido de la cárcel.


ESTRUCTURA DE ÉLITE 1×01

PRIMER ACTO

Samuel ve como la policía investiga un cadáver en la piscina. No sabemos quién ha muerto.

Detonante: La historia está contada como un flashback, antes del asesinato. Samuel, Nadia y Christian reciben una beca para estudiar en Las Encinas. Su anterior instituto se derrumbó y el constructor les ha becado para ganarse la opinión pública.  Samuel, Nadia y Christian se sienten como peces fuera del agua en el colegio. Sus compañeros los discriminan por ser de una clase social inferior.

Primer punto de giro: Samuel conoce a Marina, una compañera de clase. Se queda pillado de ella. Quiere conocerla mejor.

SEGUNDO ACTO

Guzmán, hermano de Marina, se mete con Samuel para demostrarle que es él quien manda en clase.

Nadia se entera de que al mejor alumno del año le dan un trofeo y una ayuda que le permitiría estudiar en las mejores universidades. Eso podría permitirle un futuro laboral prometedor. Lucrecia, novia de Guzmán, también aspira a ganar el premio.

Samuel se reencuentra con su hermano Nano, que acaba de salir de la cárcel.

Los padres de Marina organizan su puesta de largo. Marina quiere invitar a Samuel a la fiesta, pero sus padres y Guzmán se oponen. La última vez que salió con un chico, sucedió algo malo de lo que no hablan.

A Christian le roban la ropa del vestuario. Sale desnudo sin tapujos para recuperarla.

Marina invita a Samuel a la puesta de largo.

Nadia descubre a Guzmán y Lucrecia teniendo sexo en las duchas. Guzmán y Lucrecia se dan cuenta.

Ander descubre que Christian tiene droga y le pregunta donde puede conseguir. Christian le presenta a Omar, su camello.

Nano lleva a Samuel a la casa del constructor responsable del derrumbe de su instituto y hacen un graffiti. Hay cámaras grabando.

Regreso al presente. El trofeo de la ayuda a la que aspira Nadia, es el arma homicida.

Christian ve como Carla tiene problemas con su novio Polo, así que intenta ligársela. Ella le sigue el juego.

Segundo punto de giro: Samuel va a la fiesta de Marina. Es la misma casa del constructor que pintarrajearon. Marina es su hija.

TERCER ACTO

El padre de Marina reconoce a Samuel, tienen la grabación de él y su hermano haciendo el graffiti.

Samuel y Marina tienen química. Tontean y tienen más confianza entre ellos.

Lucrecia convence a Guzmán para que se ligue a Nadia y luego la deje en ridículo. Lucrecia quiere humillarla.

El padre de Marina chantajea a Samuel: o se hace unas fotos con él para la prensa o su hermano va a la cárcel por las grabaciones. Samuel acepta hacerse las fotos para decepción de Marina.

Christian se acuesta con Carla. Polo presencia el polvo y Carla es consciente de ello. Están usando a Christian como fantasía.

Marina discute con su familia. El secreto del que nadie quiere hablar es que Marina tiene VIH.

Clímax: Guzmán se burla de Samuel y la situación se tensa entre ambos. Aparece Nano para buscar a su hermano. Nano agrede a Guzmán y da un discurso menospreciando a su clase social.

Guzmán quiere denunciar a Nano, pero lo detiene Nadia haciéndole chantaje con lo que vió en las duchas. Guzmán aprovecha e inicia su estrategia de seducción con ella.

Ander queda con un chico a través de una aplicación para ligar. Su cita resulta ser Omar, el camello que le vendió la droga. Omar se marcha.

Marina va a disculparse a casa de Samuel, pero no está. Habla con Nano. Marina y Nano tontean.

Regreso al presente. La persona asesinada es Marina.

La relación entre Samuel y Marina es uno de los ejes principales.

Lo primero que llama la atención es la abrumadora cantidad de cosas que suceden en el piloto. El resumen anterior incluye los pulsos más destacables. Hay tramas que no he incluido porque aunque plantan hechos futuros, no son los conflictos desarrollados en el episodio. Tendríamos de ejemplo que en el instituto obligan a Nadia a quitarse el hiyab o que Ander se refugia en las drogas para escapar de la vida que le han planeado sus padres. La cuenta total sale a más de 45 pulsos en un piloto de 60 minutos. Darío nos comenta: “Era muy importante que el espectador tuviera la sensación al acabar el piloto de que todas las historias habían empezado, que les dejábamos claro cuales eran las reglas del juego y lo que iban a ver. Aunque eso supusiera que el piloto pudiera parecer demasiado barroco y acelerado.”

Plantea múltiples tramas amorosas: el triángulo amoroso de Marina con Samuel y Nano, el amor imposible entre Omar y Ander, el jugueteo de Christian y Carla con Polo fisgoneando y finalmente el acercamiento de Guzmán a Nadia.  “Quizás lo que me hubiera gustado es poder dar la misma información de forma más concisa, hubo todavía más información que cayó en montaje. Más de 25 minutos en los que explicábamos también la relación del pueblo con el constructor tras el derrumbe del colegio. ”

No es azaroso que la única relación que acaba en la cama sea la de Christian. Lo interesante del triángulo entre Christian, Carla y Polo es precisamente ver cómo interactúan sus egos y necesidades en una relación abierta y consentida por los tres. El resto de tramas amorosas se cuecen a fuego lento porque la tensión sexual no resuelta será lo que alimente el interés del espectador.

¿Tienes un guión y necesitas un análisis? Haz clic.

Un ritmo elevado no es suficiente a la hora de llamar la atención de los espectadores. En el piloto podemos encontrar las claves de la serie, el ADN de Élite. A veces los episodios piloto pecan de ser solo una declaración de intenciones, una promesa de que en el futuro la serie va a ser interesante. En Élite se pone toda la carne en el asador. En sesenta minutos tenemos escenas con conflicto interesante como el chantaje que hace Nadia a Guzmán y la amenaza del padre de Marina a Samuel. Tenemos giros de guión que nos sorprenden: Marina tiene VIH, Ander tiene una cita con su camello, Carla y Polo usan a Christian y Marina tontea con Nano. Son giros que funcionan porque no se quedan en la sorpresa inicial, una vez más proyectan expectativas de futuro sobre la serie. La guinda final es el descubrir que Marina es la asesinada, obligándonos a replantearnos lo que hemos visto durante el episodio.

“Hubo muchas versiones donde no descubríamos quién era la muerta al final del primer episodio. Lo hacíamos a mitad de temporada. Pero nos dimos cuenta de que era una forma redonda de acabar el piloto. Y además esa decisión nos ayudó a perder miedo a quemar trama, a ir a saco desde el principio, a no guardarnos nada. “

Los giros de guión no son el principal músculo dramático de Élite. Su mayor baza es poner al espectador en una posición privilegiada. Todos los personajes tienen un cadáver en el armario. Un secreto que ocultar al resto. El espectador juega con ventaja y puede anticipar lo que va a ocurrir. El suspense no debería ser algo exclusivo de los thrillers. Élite constantemente lo aplica a sus tramas amorosas y es parte de su seña de identidad. Cuando vemos a Nano y Marina tontear, nos damos cuenta de que habrá un triángulo amoroso que enfrentará a los hermanos. Es como ver dos trenes a punto de colisionar. 

En Élite los secretos son imposibles de ocultar. Alguien esconde algo pero siempre otra persona también lo sabe. Nadia sabe que Lucrecia y Guzmán tuvieron sexo en la ducha. El padre de Marina sabe que Samuel y Nano hicieron el graffiti. Omar y Ander descubren que ambos son homosexuales. Los secretos no son algo estático. En el resto de la serie serán usados como munición por los personajes. Dan lugar a mentiras, chantajes y traiciones. Los secretos rara vez salen a la luz como confesión. Siempre son utilizados para obtener privilegio o hacer daño a la persona que oculta algo. El único que personaje que no tiene secretos es Christian. Literalmente no tiene nada que ocultar, cuando le roban la ropa sale desnudo sin complejos a recuperarla. Pero incluso él se irá enfangando en el mundo hipócrita de Élite, ya que al final de la temporada ocultará la identidad de quien ha matado a Marina.

Otro recurso eficaz es que los personajes constantemente tienen elecciones complicadas. Han de decidir entre dos opciones incompatibles. Samuel tiene que elegir si cede ante las amenazas del padre de Marina y se hace una foto con él. Si se niega su hermano Nano volverá a la cárcel, si lo hace se ganará el rechazo de Marina. Los personajes se caracterizan por sus decisiones. Así se dramatiza lo que realmente les interesa. Siempre toda acción tiene una reacción con alguien saliendo mal parado. Los alumnos de Élite se ven obligados a elegir entre dos opciones que irremediablemente van a hacer daño a alguien. Eleva el potencial dramático del conflicto. Sentimos empatía ante aquellos que han de tomar una decisión complicada y no parece haber opción correcta. Las motivaciones de los personajes son muy sencillas de entender. La gran mayoría tiene que ver con los instintos primitivos como el amor y el odio. Es muy fácil meterse en la trama porque apela a conflictos que todos hemos podido experimentar. 

En un episodio en el que suceden tantas cosas y con tantas tramas que se afectan las unas a las otras, Darío nos ofrece información sobre qué ideas no acabaron viendo la luz: “El piloto fue el capítulo que más trabajo nos dió. Yo no recuerdo otro que me haya dado más trabajo en toda mi carrera.

El primer acto consiste en una breve presentación de los personajes en Las Encinas. Nos dan a saber las metas de los tres protagonistas: Samuel quiere conocer a Marina, Nadia quiere ganar la ayuda y Christian quiere ligar. La trama principal del episodio es la de Samuel, así que nos regimos por ella para analizar la estructura. El primer punto de giro es el encuentro con Marina, allí el espectador entiende cual es el objetivo del personaje. El segundo acto son los conflictos en Las Encinas. La relación de Samuel y Marina parece ir viento en popa cuando aparece el segundo punto de giro. El su padre es el constructor. No va a ser tan fácil como parecía. El tercer acto es la puesta de largo. Como suele suceder en muchas ficciones, el tercer acto sucede casi a tiempo real. No hay demasiadas elipsis. Ayuda a aumentar la sensación de “bomba de relojería” de la situación. Samuel ha de salir de allí. El clímax se produce cuando Guzmán y Samuel se enfrentan verbalmente. Hasta que aparece Nano y golpea a Guzmán. Toda la tensión construida a lo largo del piloto estalla.

Lo más difícil de escribir fue la trama principal, la de Samuel. Al principio trataba de que él no podía pagarse el uniforme del colegio, y si recuerdo bien, robaba a Marina. O lo intentaba, al menos. Como no lo conseguía, Nano se metía por en medio (algo muy del personaje) e intentaba robar en la noche de la fiesta en casa de Marina. ”

La serie se cimienta fundamentalmente en dramas personales: el triángulo Marina-Nano-Samuel, la relación entre Nadia y Guzmán, el amor imposible entre Ander y Omar y el triángulo entre Christian-Carla-Polo. Si bien es verdad que el romance entre Marina y  Samuel es el plato principal, el resto no son tratadas como tramas secundarias. Cada una de las historias es lo suficientemente interesante como para aguantarse por sí sola. Es una idea que puede parecer de perogrullo, pero tenemos ejemplos como la segunda temporada de Mindhunter en la que el personaje interpretado por Anna Torv es relegado a una soporífera trama de romance. Está bien saber cual es el plato principal que ofrecemos, pero sin descuidar el resto de historias. Los dramas personales tienen tanto conflicto que la serie aguantaría durante los ocho capítulos sin tener que recurrir a los saltos temporales con la trama del asesinato. Darío nos comenta:Siempre nos atrajo como mecanismo, no solo para el suspense, sino también para aportar un elemento de tragedia. El público sabe que algo terrible se avecina y de repente hasta las secuencias más banales tienen una fuerza distinta. Está cargado de un sentimiento trágico que de otra forma esas escenas no tendrían. ”

El éxito de Élite se debe a muchos factores: temática, actores, puesta en escena, música etc. Pero el guión ha sido la base sobre la que construir todo lo demás. Hay series que nos llaman la atención con una premisa interesante pero según avanza la trama los episodios se desinflan. Élite logra engancharnos con una historia sin respiros en la que los secretos, las mentiras y las elecciones complicadas atrapan al espectador. Dándolo todo desde el primer episodio, Élite se ha convertido en uno de los éxitos internacionales de la ficción española.

Estad atentos a futuras publicaciones de Bloguionistas. Próximamente publicaremos una entrevista en profundidad con los creadores de Élite, Darío Madrona y Carlos Montero, a manos de Nico Romero.



EL CUARTO PODER HA MUERTO… PERO VA A RESUCITAR EN FORMA DE SERIE

4 octubre, 2019

Se enfrentó a los dueños del diario, a los periodistas más veteranos y a los poderes fácticos. Y perdió la guerra. Pero aún le quedaba una bala en la recámara: contarlo todo en un libro y convertirlo en un súper ventas.

Acabamos de saber que Fremantle ha comprado los derechos para adaptar El Director a serie. Y no es de extrañar. El periplo de David Jiménez en el diario El mundo parece responder paso por paso al viaje del héroe. Y el libro lo edita Libros del KO, la editorial de Fariña, otro libro de no ficción que se convirtió en una de las series más destacadas de los últimos años.

Algunos de sus antiguos compañeros en el diario El mundo se escandalizaron cuando supieron que iba a publicar el libro. ¿Qué esperaban de un tipo que se había pasado media vida como corresponsal en guerras y revoluciones? Ahora deben estar tirándose de los pelos ante la idea de verse encarnados por actores en una serie… previsiblemente de alcance mundial.

Estuve en la presentación del libro en Madrid, el pasado mes de abril. El acto tuvo forma de entrevista. La mítica Rosa María Calaf llevó la batuta, y David Jiménez ejecutó una faena que se adivinaba bien preparada. Ninguna respuesta parecía dejada a la improvisación. Cada gesto, cada inflexión de la voz, estaban pensadas. Los haters dirán que el actor sobreactuó un poco, pero al texto no se le pueden poner muchos reproches.

El protagonista del libro es un héroe redondo: un periodista de raza, curtido en mil batallas, que lleva veinte años en el fregao, sin pisar una redacción; un tipo que “llegó a dejar a medias su luna de miel para irse a cubrir un conflicto”, de pronto recibe la oferta de cambiar la libreta de notas por un traje y una corbata y meterse en un despacho a dirigir el periódico. Y acepta. El hombre de acción, con sus botas manchadas de barro de medio mundo, acepta volver a Madrid a pisar moquetas. ¿Por qué?

“Me dijeron que el diario estaba atravesando un mal momento y pensé que a lo mejor podría ayudar. Sabía que no soy buen gestor, pero tenía una ventaja: no le debía favores a nadie, y no me importaba si me echaban a los tres días”.

Una de las críticas más habituales contra Jiménez apunta a su ingenuidad. ¿De verdad se creía que podía enfrentarse con el poder y salir victorioso? Rosa María Calaf no le ahorró esa pregunta. Y Jiménez tampoco intentó esquivarla (al contrario: ahí reside gran parte del potencial dramático del libro).

“Hay gente que piensa que soy un romántico idiota por pensar que yo solo iba a cambiar nada. Pero también hay quien me dice menos mal que queda gente que cree en que algo puede cambiar. Yo sí creo que hay esperanza. He estado dando clase hace poco y en la Universidad he visto gente con ideales, con ganas de hacer las cosas bien. Yo espero no matar ese idealismo con este libro, pero tampoco creo que deban llegar al oficio llenos de fantasías. Espero que este libro sea una guía para esos estudiantes de Periodismo idealistas”.

Como guionista, yo veo aquí mandanga de la buena para un protagonista. Esa mezcla de arrojo e ingenuidad, de ambición y altruismo, me recuerda a algunos de los personajes clásicos de James Stewart. Por ejemplo, el “Ransom Stoddard, attorney at law” de El hombre que mató a Liberty Valance.

Entre los compañeros de Jiménez hay “mucho cabreado y con razón”, en palabras del propio autor. Se ha visto El director como una traición. Pero Jiménez asegura que sólo ha querido “hacer una crítica constructiva. Si queremos cambiar lo que está mal en el periodismo, lo primero es contarlo”.

Es un argumento incontestable, al menos en boca de un periodista, cuyo oficio consiste precisamente en eso, en informar de lo que ve, especialmente de lo que está mal.

“A los compañeros de El Mundo que me critican les diría: ¿Tanto daño he hecho contando lo que he visto? ¿No es eso a lo que nos dedicamos? ¿Es este libro el gran problema del periódico? ¿No son los directivos de las plantas superiores los que hacen el verdadero daño al periódico? ¿Cuándo vamos a decir basta los periodistas, como lo hacen los de TVE?”

Está claro que David Jiménez ya preveía estas críticas e incluso las amenazas de querella que ha recibido. Y se ha curado en salud.

“Hay cincuenta y pico páginas que se quedaron fuera. Porque, en caso de problemas, quería poder demostrarlo todo. He usado pseudónimos para proteger de cara al público a la gente que sigue trabajando en El mundo. Y me cuentan que el libro ha tenido bastante éxito en la propia redacción, y que algunos compañeros ya llaman a esas personas por el pseudónimo que tienen en el libro”.

Pero más allá de estar cubierto ante posibles consecuencias legales, publicar un libro como El director, en el que el autor no hace prisioneros, en el que cuenta cosas que no habría presenciado si hubiera avisado que pensabas contarlas algún día, sin duda ha debido de tener un coste personal importante. Puede que los más fieles de sus compañeros le agradezcan el libro y aplaudan su valor, pero ¿cuántas amistades se habrán sentido traicionadas? Y por otro lado, ¿cuántas puertas se habrá cerrado, profesionalmente hablando, alguien que desvela tantos secretos del gremio?

“Cuando gané el litigio contra El mundo me despidieron de todas partes donde era colaborador, me cancelaron conferencias, y aparecieron noticias-basura sobre mí en los confidenciales. Intentan desprestigiarte. Pero lo asumo. No me importa. No esperaba flores ni bombones de la prensa más corrupta del país. Hay quien viene al periodismo a hacer amigos y hay quien viene a hacer periodismo sin importarle que le salgan enemigos. Yo soy de los últimos. Hay cosas que deben hacerse, aun sabiendo que te vas a ganar enemigos. También es cierto que yo me lo puedo permitir. Tengo la suerte de contar con buena posición económicas. Me he ganado bien la vida durante veinte años. No se le puede pedir un libro como este a un periodista que sobrevive con ochocientos euros al mes. Volvería a escribir este libro… y volvería a aceptar la dirección, ahora que estoy más preparado”.

Personalmente, leí el libro con gran interés. Y en cuanto a la ingenuidad o fatuidad de David Jiménez al aceptar un puesto para el que quizá no estaba preparado, prefiero no opinar. Ya hay bastantes críticas ad hominem. Como guionista, me interesa más analizar los hechos desde un punto de vista dramático que hacer un juicio moral o intelectual.

Y desde el punto de vista dramático la situación de partida es fascinante. Más incluso si el protagonista fuese en realidad un tipo fatuo. Encantado de haberse conocido. Pongamos que en esos veinte años lejos de las intrigas de la redacción haya cultivado una cierta superioridad moral. Porque nunca ha hecho pasillo ni mendigado un ascenso. ¿No es interesante como planteamiento dramático el imaginar a los jefazos de Unidad Editorial eligiéndole precisamente por eso? ¿No es interesante imaginar a Antonio Fernández Galiano como un Francis Underwood? Eligiendo a Jiménez precisamente porque el cargo le queda grande. “Mientras le dejemos publicar reportajes duros y exclusivas polémicas, podremos mangonearle como queramos, porque no tiene ni idea de política y no las va a ver venir”.

El giro de guión viene cuando Jiménez no se deja mangonear. Entra al trapo a las primeras de cambio. Veinte años cubriendo guerras es lo que tienen: te acostumbras a buscar las guerras. Y si no hay ninguna, montas una.

Es posible que David Jiménez no haya cambiado las cosas. Es posible que este libro y la serie resultante tampoco cambien la sociedad. Pero se agradece encontrarse con un título bien editado y publicitado donde se retrata con todo detalle cómo el poder político intenta (y consigue) dominar al periodismo. Donde se radiografía el cáncer terminal de la prensa de papel y del periodismo serio en los tiempos del clickbait.

“Con la crisis económica, el poder olió la fragilidad de la prensa y lanzó una gran ofensiva. La pugna por controlar a la prensa viene de muy lejos, pero ahora la batalla ha terminado, y la prensa ha salido derrotada”.

El libro es duro, pero no descorazonador. Y si el lector prescinde de hacer valoraciones personales sobre su autor, puede encontrar en sus páginas el material argumental para una serie memorable. Sólo por el capítulo dedicado a la jornada de huelga en la que sacan adelante una edición de El mundo entre tres personas, en mitad de una redacción vacía, merece la pena adaptarlo a serie. Pero ¿está preparada España para algo así? Ojalá alguna jueza de pueblo con ganas de ser el centro de atención secuestrase El director, como pasó con Fariña. Podría ser la serie del año.

Texto de Sergio Barrejón. Fotografías de Kacho C


MARTA GONZÁLEZ DE VEGA: EL ROSTRO DEL GUIÓN

3 octubre, 2019

Cuando me dijeron que iba a entrevistar a Marta González de Vega mentiría si dijera que no me puse nerviosa. No solo es la guionista de Padre no hay más que uno, la película española más taquillera del año, sino que también es, para muchos, el rostro visible de los guionistas. La tinerfeña fue la presentadora de los premios ALMA, y es, además, actriz. Esta condición le permite tener más presencia en los medios que los muchas veces olvidados guionistas, y ella usa esa presencia para poner el foco en el trabajo de la escritura.

Nos vemos en la librería 8 y ½, de Madrid, rodeadas de libros de cine. Y, aunque advierte que está cansada, Marta irradia felicidad.

Padre no hay más que uno ha sido el taquillazo del año, ¿Cómo surgió esta idea? ¿Cómo estás viviendo este éxito?

Está siendo alucinante, estoy encantada. La película surgió cuando Sony le propuso a Santiago que escribiéramos nuestro propio guión sobre la idea original de un padre que se queda solo con los niños. El reto ha sido conseguir llegar a la vez a adultos y a niños, y que se rían por igual. No son padres acompañando a niños, ni niños yendo a ver una peli de adultos. Es literalmente para todos los públicos. Como guionista siempre he pensado que adentrarte en la mente de un niño, tanto para crearlo como personaje como para captarlo como espectador, es de lo más difícil, y hacerlo y que haya funcionado me ha hecho súper feliz.

La película está llena de críticas al “postureo” y al uso de las nuevas tecnologías, ¿Es tu escritura un modo de hacernos reír de nosotros mismos?

Claro. Yo comencé mi carrera de guionista en El Club de la Comedia, estuve 7 años allí y aprendí la fuerza que tiene la identificación en el humor. En toda mi carrera y en todas las cosas que escribo me baso mucho en el humor de identificación, lo que nos iguala a todos. Al final yo creo que el éxito de una peli como esta es que independientemente de tu clase social, las cosas relacionadas con la crianza de los niños las sufrimos todos igual. Y los niños son todos iguales en todos los estratos sociales, en todas las nacionalidades casi, porque tienen su propio universo mental. En lo que nos identificamos es donde el humor encuentra su sitio más poderoso.

Monologuista, actriz, guionista, escritora, humorista… ¿Cómo te definirías a ti? ¿Algún término que se ajuste más?

Guionista y actriz.  Es una pregunta que me suelen hacer. Para mí, escribir es como enamorarte y actuar es como hacer el amor. Escribiendo sufro más para llegar a la felicidad pero luego es exponencial. Actuando disfruto más inmediatamente.

En “Padre no hay más que uno” hago un papel, de madre “perfecta”, y me encanta que a la gente le guste, de hecho aspiro a actuar cada vez más (he empleado la mayoría de horas de mi carrera en escribir y eso me ha hecho ser menos conocida como actriz). Pero no puedo evitar enorgullerme más cuando a la gente le gusta la película en su conjunto, porque ahí me siento madre pero de verdad, no solo de la que interpreto yo sino de todos los personajes, sus ocurrencias y sus aventuras. Y todos sabemos que no hay nada que supere el orgullo de padre (risas).

Como guionista y actriz has tenido la oportunidad de ser un poco más visible al hacer que el espectador te ponga “cara” ¿Alguna anécdota relacionada con esa dualidad?

Me alegra el haber podido poner “cara” al guión por el hecho de ser actriz, precisamente para reivindicar dicho guión. Las personas que hacemos las dos cosas tenemos como un “poder extra”. No ya solo porque te pongan cara, sino porque no pueden achacarte “envidia de clases”. Yo lo veo de una forma totalmente objetiva porque me siento las dos cosas, y me parece que se le da muy poca visibilidad al guionista. En la medida en la que mi visibilidad de actriz me permita hablar de la falta de visibilidad del guionista, lo voy a hacer siempre. Incluso, cuando no lo escriba yo (risas).  De hecho, aprovecho para agradecer a Santiago Segura que siempre que le preguntan por nuestro guión, da mi nombre. Y esta sensibilización, que debería ser general, y para nosotros, obvia, no está aún generalizada y es importante que así sea, pero no por ego del guionista (que en cualquier caso, sería legítimo) sino porque es lo que te permite revalorizar tu trabajo.

Si la gente sabe quién ha escrito la película cuya historia le ha enganchado, cuyos chistes le han hecho reír, cuyos giros le han sorprendido… Tendrá ese dato en consideración al elegir la próxima película que ve. El problema es que el público desconoce en gran medida que todas esas cosas son guión. El guión es valoradísimo por el público, pero sin plena consciencia de en que consiste, y por supuesto casi nula consciencia de quien lo ha creado. Cuanto más conozca el público lo que implica el guión, más valor le dará. Y si el guionista se convierte en un elemento a considerar cuando eliges ver una peli, como ocurre en mucha mayor medida con directores y actores, eso revaloriza su trabajo. Por lo tanto no es una cuestión de ego, es una cuestión de poner en valor tu trabajo y un elemento fundamental para la cultura audiovisual del público que le permita ampliar su margen de libertad y de elección. (Por supuesto, esto lo hago extensivo a cualquiera de los profesionales que componen el hecho audiovisual).Y ojo, cuanto mas libre sea el publico y más criterio tenga, más obligados estaremos a hacer bien nuestro trabajo.

Cuando hablamos por ejemplo, de guionistas de programas que han tenido y tienen que luchar tanto por el reconocimiento de sus derechos en comparación con los de ficción, se vuelve a poner de manifiesto el desconocimiento de lo que es guión, y la ficción que implica un guión de plató o un sketch. Es una de las cosas por las que lucha el sindicato ALMA.  

Fuiste la guionista y presentadora de la gala de premios ALMA y siempre has estado muy unida al sindicato, ¿ventajas de sindicarse?

Yo creo que ALMA ha hecho un montón de cosas súper valiosas por esa visibilidad de los guionistas. Yo desde que me sindiqué he podido comprobar que, por ejemplo, si tu nombre se omite en algún lugar donde debería estar, ALMA actúa súper rápido, súper bien y en seguida reivindica la presencia de los guionistas. La mágnifica asesoría jurídica de Tomás Rosón, los históricos logros en cuanto a salarios y condiciones… A mí me hizo mucha ilusión cuando me llamaron para la gala de premios junto a Marcos Más. Lo que más ilusión nos hizo fue poder hacer todos los chistes que los guionistas llevamos años y años rumiando y sacar todo. Resultó muy guay porque nos vengamos, siempre desde el cariño, de actores, productores… (risas) Fue como hacer terapia de grupo. Y lo mejor es que ellos se reían tanto como nosotros. Creo que el humor y el buen rollo, genera mucha más empatía y solidaridad que el recelo. Y la realidad es que nos necesitamos los unos a los otros.  Una de las cosas que dijimos en la gala es que nadie discute la visibilidad del autor en la literatura. En la gala lo que decíamos era: “Si Shakespeare o Calderón de la Barca hubieran vivido hoy en día, lo más probable es que hubieran sido guionistas. Y entonces nadie sabría su nombre. Ahora iríamos al cine a ver “Hamlet”, de Mario Casas.” Creo que a veces con un solo chiste puedes hacer reflexionar más que con todo un discurso reivindicativo. Con todo nuestro cariño a Mario Casas (risas).

Resumen de la gala de premios ALMA. Resumen más extenso aquí

Me fijo en que todas las implicadas en esta entrevista somos mujeres relacionadas con la industria. Ana Pineda, la directora de ALMA, Ana Álvarez, la fotógrafa, Marta González de Vega y yo, luchando por no sentirme intimidada. El mundo audiovisual es predominantemente masculino (aunque cada vez menos) pero la comedia en particular siempre se ha considerado algo más “de chicos”, ¿Has tenido que enfrentarte a prejuicios por tu género?

Pues mira yo jamás pensé que existieran. Me parecía (y me parece) tan aberrrante que existieran prejuicios a que una mujer escriba humor que yo nunca me lo había planteado. De hecho, en mis veinte años de profesión, he sido coordinadora de guión de equipos mayoritariamente masculinos, (porque es verdad que suele haber más hombres en el guión de comedia aunque esto esté cambiando), pero ni se me pasaba por la imaginación que ese prejuicio existiera, y luego cuando he ido viendo que es verdad que existe… Me parece increíble. No tengo palabras para explicarlo. Pero los prejuicios solo sobreviven en la generalidad, en el momento que alguien concreta, ya juzga a la persona. Por eso yo nunca he sentido el prejuicio entre los que me conocen. Pero me pregunto, ¿Cuántas veces no me habrán llamado por no conocerme directamente y habrán preferido llamar a un hombre? Porque yo he tenido que oír, como hemos oído todas, “es que hace falta una chica para completar el equipo”. No me llames diciendo que hace falta una chica porque me dan ganas de mandarte a la porra. Lo que necesitas es un buen guionista, hombre o mujer. Quiero pensar que cuando quieren una guionista y te dicen esto de “para dar el punto de vista femenino”, es asumiendo que tienes todo lo que tiene un buen guionista (tramar, crear personajes, y en el caso del humor, hacer chistes y gags que sean brillantes) y además puedes dar un punto de vista femenino… Pero vamos, si esto fuera así, es el mismo plus que tiene un hombre con respecto a dar el punto de vista masculino, ¿no? Cabrea que te juzguen antes de conocerte, pero encárgate de que en el momento que te conozcan, el prejuicio ya no vuelva a suponer un problema.

Nos despedimos y Marta me cuenta sus planes de futuro: que están escribiendo ya Santiago Segura y ella la segunda parte de Padre no hay más que uno y, que, además, ella tiene un proyecto de película propia para dirigirla. Parafrasea a Billy Wilder diciendo que los guionistas se hacen directores para que sus pelis queden como ellos quieren. Porque es la manera de asegurarte tu visión, una visión que a menudo es olvidada.

Marta regresa con su obra De Caperucita a loba en solo seis tíos este sábado 5 en el Teatro Fígaro de Madrid.

Entrevista de Paula Sánchez Álvarez. Fotografías de Ana Álvarez Prada


CUATRO MOTIVOS PARA NO IR AL CURSO DE ROBERT McKEE

30 septiembre, 2019

Viene un gringo famoso a dar clase de guión y todos como borregos a oírle.

¿Esto qué es, Bienvenido Mr. Marshall? Veamos por qué no habría que seguir a la masa.

1. El precio.

¿MIL EUROS? ¿NOS HEMOS VUELTO LOCOS?

Es con toda probabilidad uno de los seminarios de guión más caros del mundo (lo que no le impide ser también el más solicitado). ¿Cuánta gente puede gastarse 936€ en un curso de cuatro días? Para muchos, es una cantidad prohibitiva, insultante casi.

Sin embargo, cuando uno analiza el precio con detalle descubre que quizá no sea tan prohibitivo. Por ejemplo, McKee te da la oportunidad de asistir un día, dos, tres o el curso completo, configurando así el precio según tu bolsillo, tu agenda, o según el contenido que más te interese. Es un seminario sobre géneros. En la primera sesión hablan de comedia, en la segunda de acción, la tercera está dedicada al terror y la última se centra en series de TV. Si lo tuyo es escribir series de acción satirizando el género de terror vas a palmar mucha pasta. Pero muchos guionistas estarán más interesados en profundizar en uno o dos géneros y podrán ahorrarse el resto.

Pero además existen varios tipos de descuentos. Todos los estudiantes universitarios o de secundaria pagan un 20% menos. Los miembros de la Academia de Cine, socios de DAMA, y todos los profesionales asociados a las múltiples entidades y sindicatos que colaboran con la organización se ahorran un 10%. También hay entre un 10% y un 20% de descuento para grupos (quizá quieras usar la sección de comentarios para contactar con gente interesada en formar un grupo). Y los miembros de la comunidad ECAM (alumnos, ex alumnos, profesores y personal) obtienen hasta un 40% de descuento.

Así, por ejemplo, un estudiante universitario interesado en comedia y acción podría acudir los dos primeros días por 416€. No es calderilla, cierto. Ahora bien, teniendo en cuenta que cada jornada son 8 horas y media de clase, más la ronda de preguntas, estamos hablando de 46€ la hora por recibir clase del profesor de guión más solicitado del mundo. Barato no es, pero tampoco disparatado.

2. Ese tío no ha escrito ninguna película

LUEGO NOS DIRÁN “ESCRIBE DE LO QUE SABES”, NO TE JODE

Es cierto que el imdb de Robert McKee no es el de Rafael Cobos o Jorge Guerricaechevarría. El tema es que Cobos y Guerricaechevarría tampoco dan seminarios intensivos donde profundizan a saco en todos los aspectos de los géneros cinematográficos desde el punto de vista del guión.

¡Un momento! Dirán algunos. ¿Qué hay de el Máster de la Carlos III? ¿Qué hay del máster de Salamanca? ¿O de la misma ECAM? ¡Ahí sí que da clase gente con mucho currículum de guionista! Cierto. Pero ¿cuánta gente admiten cada año en esas titulaciones? Por no hablar de que el coste es muy superior al de este seminario.

Un extenso currículum profesional garantiza algo de criterio, nadie lo niega. El tema es que muchos guionistas de extenso curriculum, incluso ganadores del Oscar, aseguran que McKee es uno de los mejores profesores de guión del mundo. Y es que McKee ha dedicado su vida a enseñar, no le ha quedado tanto tiempo para escribir. O quizá es que no tiene el talento necesario para aplicar sus lecciones a su propio arte. Pero quizá esa dedicación exhaustiva y esa renuncia a la escritura sea precisamente lo que le permite orientar el talento ajeno hacia la excelencia artística.

3. Todo lo que va a decir ya está en sus libros.

ME COMPRO EL TOCHO Y ME AHORRO SETECIENTOS PAVOS

Buena idea. Y ya puestos a ahorrar, puedes también dejar de ir al teatro. Las obras pueden leerse. Puedes dejar de ir a conciertos. ¿Para qué pagar pudiendo oír las mismas canciones en Spotify? Puedes incluso dejar de ir al cine. Te descargas los guiones y listo.

Un evento de estas características te da mucho más que una transcripción del contenido del libro. Para empezar, asistes a la aplicación práctica de cada ejemplo con sus correspondientes proyecciones. Además, la forma de comunicar de McKee es una lección de guión y de sentido del espectáculo en sí misma. Para postre, tienes un coloquio posterior donde aclarar dudas y preguntar lo que quieras.

Y de remate, está la ventaja de coincidir en tiempo y espacio con cientos de personas interesadas en la profesión. Me da tirria el anglicismo que se usa para esto, pero ya sabes a lo que me refiero. La oportunidad de departir con colegas, de conocer a gente de la industria, de hacer todo tipo de contactos… Sólo eso ya hace que merezca la pena el desembolso.

4. Todos los gurús son unos farsantes.

NO HAY FÓRMULAS MÁGICAS PARA ESCRIBIR BUENOS GUIONES

No hay fórmulas mágicas para nada. Y sí, todos los gurús son unos farsantes. También todos los haters. Y son los haters los que se refieren a McKee como un gurú. Él nunca se ha puesto ese título.

Un sano escepticismo es estupendo. Pero que no se convierta en nihilismo. De la nada no sale nada. Una base teórica siempre va a ser de ayuda cuando estés perdido. McKee no ofrece fórmulas mágicas ni éxito garantizado. Pero enseña una panorámica de lo que ya ha tenido éxito. De las fórmulas que han funcionado. Simplificar y ver eso como una exhortación a rellenar la quiniela con los resultados de la semana pasada es un ejercicio de cinismo. Con ese mismo argumento podemos despreciar a Mamet, a Lajos Egri, a Stanislavski, al Arte Nuevo de hacer comedias, y hasta a Aristóteles.

No hay fórmulas mágicas, pero hay herramientas. Hay un acervo. Y hay un truco casi casi mágico: esforzarse constantemente por seguir aprendiendo y mejorando.

———–

En definitiva, McKee es gringo, es famoso, y muchos van como borregos a oírle. Pero ninguna de esas tres cosas contradice el hecho de que en sus clases hay mucho, mucho que aprender. Y que su estilo puede ser muy inspirador para mucha gente. Para otra gente puede resultar irritante, ampuloso, arrogante. Es cuestión de gustos. Pero el gusto es algo que merece la pena educar para ampliar conocimientos, no algo que fortificar para protegernos de lo distinto. Un gringo famoso viene a dar clase de guión y tú podrías aprender mucho de él.

O no, yo qué sé.

por Sergio Barrejón.


DADOS: UNA TIRADA PERFECTA

28 septiembre, 2019

por Sergio Granda

Si Dados obtuvo hace unos meses el premio Max a mejor espectáculo juvenil, seguramente lo fue por insuflar comedia y ciencia ficción en una historia de identidad de género. Esa es su apuesta, una tirada perfecta y luminosa. Una mezcla de este mundo y de otros, cada uno con sus reglas y sus monstruos.

La obra producida por Ventrículo Veloz es el cierre de la Trilogía veloz, una serie que se ha propuesto atraer al público joven, en muchas ocasiones olvidado por el teatro pero necesario en cualquier espacio de pensamiento. Primero lo hizo con “Papel”, que profundizaba en el acoso escolar, y luego con “Por la boca”, ligada a los trastornos alimenticios. En esta tercera parte, conocemos a X, un quinceañero que trabaja como dependiente de una tienda de juegos de mesa, rol y cómics. Cada noche, al echar el cierre, X se aísla en la trastienda para grabar un podcast sobre sus vidas imaginarias. Su voz guía a los oyentes a través de mil aventuras con dragones, orcos o elfos, que se rigen por la suerte de un par de dados. Y por azar, o no, un día, una de sus grabaciones se ve interrumpida con la llegada de un hombre diez años mayor. Ese encuentro es el punto de partida. Un primer choque intergeneracional de personajes con miradas y vidas distintas, que servirá de puente hacia el verdadero meollo: la identidad.

 X grita “esta noche en este juego mando yo” casi al tiempo que reconoce preparar sus partidas al milímetro y dejar el mínimo margen posible para que el azar eche abajo su camino en el tablero. Y así se desvela un personaje harto de que se le castigue por ser quien es. El rol y la trastienda son su refugio. Y toda la energía y el entusiasmo con que nos sumerge en su podcast, contrasta con el silencio que se intuye en su vida lejos del micrófono.

Así, el montaje explora el interior de un adolescente y lo hace consciente de que la ficción juvenil suele indagar en los procesos de cambio y búsqueda de identidad. Pero la dramaturgia de José Padilla propone un viaje distinto. Original en la trama y necesario en el tema. Un viaje de reafirmación, sin paternalismos ni lecciones gratuitas, escrito desde la absoluta consciencia de que su público no espera una lección vital de nada. Esta no es la sesuda radiografía de un problema, ni una explicación de cómo funciona la vida. Es, y no es poco, una divertida comedia, que tiene la habilidad de exprimir la relación entre dos personajes para tratar la identidad de género como asunto prioritario en nuestra sociedad.

En este sentido, el montaje de Padilla explota los paralelismos que ofrece su premisa. En primer lugar, el vínculo entre persona y avatar, y, en segundo, cómo los mundos de ficción, con sus héroes, sus villanos y el azar que determina su destino, se relacionan con la crueldad de nuestra realidad. Y es que un juego de rol no existe, o, mejor dicho, tan solo existe en la imaginación de quien participa. Sus reglas y aventuras son intangibles, solo un código compartido por los jugadores, que termina o se deja en pausa. Pero X e Y están ahí, obligados a bregar con el odio y la discriminación día tras día.

Sin perder cuál es el centro de todo, la propuesta trasciende y se ramifica planteando preguntas que envuelven la obra sin entorpecer su avance. ¿Somos conformistas? ¿Quién tiene privilegios? ¿Cómo nos condicionan las ideas preconcebidas? Dados es breve, no llega a la hora de duración, pero no le hace falta más para poner sobre la mesa temas de actual debate en nuestro tiempo.

Por otra parte, el montaje se presenta sencillo pero preciso. Gana fuerza en momentos de gran derroche imaginativo, como la coreografía diseñada por Edu Cárcamo, que recrea una apasionante partida de rol con un código puramente teatral. El conjunto tiene ritmo y fuerza, pero lo que provoca que el público rompa a reír o contenga la respiración por momentos es el trabajo de sus dos intérpretes. Almudena Puyo y Juan Blanco cargan de intención cada frase hasta dejarse la voz y hasta hacernos comprender que “el horror está en los ojos del que mira”.

Recuerda X que Lovecraft inventó un monstruo de nombre fonéticamente impronunciable para multiplicar la sensación de terror al mencionarlo. Y de la misma forma, nuestro mundo también juega a inventarse monstruos tras las esquinas. Dados es un teatro contemporáneo, divertido y necesario, que está ahí para llevar a escena algo que, como sociedad, todavía nos cuesta pronunciar.

El reestreno de Dados estará del 24 de septiembre al 5 de octubre en El Ambigú de El Pavón Teatro Kamikaze. Además, el texto de la Trilogía veloz está disponible en la librería del teatro.


GUION DE VIDEOJUEGOS: LAS POSIBILIDADES DEL MEDIO

20 septiembre, 2019

Por Sergi Jiménez

Los videojuegos son arte. En el MoMA desde 2012 tienen un espacio dedicado a ellos. Aquí en 2009 se les otorgó el estatus de industria cultural con los votos a favor tanto del PP como del PSOE. A día de hoy el sector del videojuego mueve más dinero que Hollywood. Es clave entender la unión de estos dos conceptos, arte e industria.

Disciplinas como la poesía, el teatro o el cine tienen su propia sintaxis. Los videojuegos cuentan con la baza de la interacción, dando lugar a contenido que el audiovisual tradicional jamás podría tener. Con ánimo de profundizar en el tema y ver las posibilidades narrativas del medio, nos hemos leído Guión de videojuegos de Luis Felipe Blasco.

Cuando se habla de guión en un medio interactivo como los videojuegos es fácil pensar en títulos donde la historia y su valor cinematográfico son un elemento principal. El libro nos quita los posibles prejuicios a la hora de considerar todo tipo de juegos. Un ejemplo muy claro es el de Angry Birds. Nadie ha jugado por su trama. El juego podría haber optado por un enfoque abstracto como lo hizo Tetris. Sin embargo decide apostar por lanzar pájaros con problemas de agresividad a cerdos. Algo que lo hace más atractivo de jugar. Incluso entre niveles hay unas breves animaciones que nos ofrecen un poco de contexto de que clase de conflicto hay entre los pájaros y los cerdos. Sí, se trata de algo mínimo. Pero la franquicia cuenta a día de hoy con dos largometrajes. Se infiere una historia que condimenta las mecánicas de juego con una conexión emocional. La experiencia es más rica que si sencillamente lanzáramos pelotas contra cubos.  Luis Felipe Blasco no se limita a hacer un listado de herramientas narrativas. También reflexiona sobre el significado y la función de éstas.

Guión de videojuegos es un exhaustivo catálogo de los mecanismos narrativos que podemos encontrar en el medio. Es la lectura perfecta para los que se quieran iniciar en el mundo de los videojuegos, ya que no da nada por sabido y explica de manera clara elementos que otros libros dan por sentado. El inicio del libro está dedicado a los géneros, clasificándolos y explicando que características los definen. Luego desgrana las posibilidades que tiene el lenguaje de los videojuegos para contar una historia. No se centra tanto en una estructura argumental, como sucedería en manuales de guión al uso. Es más bien un listado de las herramientas y ejemplos de como utilizarlas. En el mercado podemos encontrar libros que tratan sobre videojuegos o géneros específicos. Guión de videojuegos no tiene un perfil tan especializado y funciona como base de conocimiento sobre la que construir. Ya bien sea para quien quiera aprender o para quien tenga en mente la creación de un juego.

El libro se centra mayormente en los videojuegos donde la narración si es uno de los pilares del atractivo. Una de las opciones más usadas para hacer llegar la trama al jugador son las cinemáticas. La acción se detiene y pasamos a  ejercer de espectador como lo haríamos en un cine. Es un recurso herencia del medio audiovisual, ya que no tenemos ningún tipo de interacción. Esto no es malo per se, muchos títulos como The Last of Us, Red Dead Redemption y Metal Gear Solid utilizan las cinemáticas para complementar su jugabilidad. 

El guión de Grand Theft Auto III y Grand Theft Auto IV.
Con los años el medio ha ganado en complejidad.

Recientemente ha aparecido un subgénero que podríamos denominar película interactiva. Las mecánicas principales no son moverse, disparar o saltar, sino hablar con otros personajes y tomar decisiones. Juegos como Heavy Rain o Life is Strange responden a esta tendencia. Son muy similares a lo que propone el episodio Bandersnatch de Black Mirror.

Por otro lado hay juegos que optan por abrazar las virtudes propias del medio y permiten al jugador poder interactuar en todo momento. Si un personaje nos habla o presenciamos un evento clave, tenemos total libertad de movernos a su alrededor. Un título significativo es Bioshock, un juego de disparos en primera persona. La trama empieza cuando el protagonista sobrevive a un accidente de avión en medio del mar. Acto seguido descubrimos que en el fondo marino se halla la ciudad sumergida de Rapture, una utopía en la que vivir en libertad, ajenos al yugo de los gobiernos opresivos. Cuando entramos en la ciudad descubrimos que sus habitantes han enloquecido, pero alguien nos habla por la radio y nos indica amablemente que debemos hacer si queremos salir de allí con vida. Uno de los temas centrales del título es la libertad, siendo explorado desde el argumento (Rapture era una ciudad libre) pero también desde las mecánicas de juego. Bioshock no cuenta con cinemáticas, en todo momento somos dueños de lo que hacemos. O eso creemos. Cuando nos encontramos con el villano del juego, nos revela que en realidad somos marionetas. El protagonista fue creado en Rapture y su mente ha sido configurada para obedecer todas las órdenes que acaban con un …quieres? Reeinterpretamos todo lo sucedido y recordamos que la amable voz de la radio nos ha estado dando órdenes a las cuales no podemos negarnos. Como jugador creemos ser libres de hacer lo que queramos, pero no es así. Lo que se antojaba un patio de juegos, es una prisión en la que los programadores deciden que juguetes podemos tener. Bioshock exprime el medio y su mayor baza, la interacción, para explorar el tema de la libertad o el aparente libre albedrío. 

Desde la salida de Bioshock en 2009 es un título de referencia en lo narrativo y estético.

Incluso con las interesantes ideas narrativas que presenta Bioshock, la historia se cuenta de forma lineal en una estructura dramática de tres actos. Luis Felipe Blasco destaca la no linealidad como uno de los elementos expresivos clave del medio. Muchos juegos ofrecen al jugador la posibilidad de acometer distintas tareas en el orden que desee. Ejemplo de esto es Skyrim, tras la introducción el jugador contempla un paisaje en el cual no se le indica donde ir y se le anima a explorar. 

Guión para videojuegos analiza un título indie innovador, Her Story. El juego nos pone en la piel de un agente de policía que debe resolver una desaparición visionando los interrogatorios de una mujer. Nuestras únicas herramientas son ver vídeos y buscar palabras clave. Inicialmente contamos con pocas grabaciones, pero a través de un buscador podemos escribir conceptos. Si la palabra aparece en otros vídeos, la base de datos los desbloqueará para nosotros. De modo que si ella confiesa en un vídeo: creo que el hombre llevaba una gabardina, podemos introducir gabardina en el buscador y desbloquear otros vídeos en los que lo menciona. El modo de abrirnos paso para resolver el rompecabezas es nuestro ingenio. La estructura no lineal exclusiva de los videojuegos permite experiencias como Her Story que son imposibles de adaptar al audiovisual tradicional. El libro nos descubre propuestas tan interesantes como la arriba mencionada. Da a conocer títulos pioneros que pueden pasar desapercibidos entre la numerosa oferta de videojuegos disponible.

Interfaz de Her Story.

Luis Felipe Blasco nos indica en la introducción que se trata de un libro para jugadores y para lectores ajenos al mundo de los videojuegos. Guión para videojuegos es un catálogo exhaustivo de las opciones narrativas que tienen los videojuegos para contar una historia. Pero del mismo modo que nadie se lee un libro de recetas sin intención de probar un bocado, no hay mejor manera de ver las posibilidades que experimentándolas. Como el catálogo es extenso y abrumador, os traemos un breve listado de sugerencias. Son juegos asequibles para neófitos y con propuestas narrativas interesantes.

Life is Strange: Max es una estudiante que un día descubre que puede retroceder en el tiempo. En el instituto desaparece una alumna, por lo que Max inicia una investigación en la que se beneficiará de sus poderes. Es una aventura episódica en la que el peso recae en los diálogos y las decisiones morales que tomamos. Se encuentra en PC, consolas y dispositivos como smartphones y tablets. 

Her Story: A través de los vídeos de un interrogatorio con una mujer, debemos descubrir que que la ha sucedido a un hombre desaparecido. Un thriller en el que nuestra habilidad como detective nos permitirá avanzar y resolver el caso. Disponible para PC, smartphones y tablets.

Stanley Parable: Stanley es oficinista y debe ir a una reunión muy importante. La voz de un narrador nos indica que camino seguir a la reunión, pero podemos no hacerle caso y explorar por otro lado. Si no le hacemos caso el narrador nos amenaza con represalias. Es un juego indie muy interesante del que no conviene saber demasiado. Se puede jugar en PC.


A %d blogueros les gusta esto: