LAS 10 RAZONES PARA HACER MILLONARIO A ROBERT MCKEE (y a otros gurús del guión)

3 febrero, 2010

Por Chico Santamano.

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Ya sé que intentar hacerles leer, en un día como hoy, un texto que no incluya los tags Dharma, Lost, Jack, Locke, Evangeline Lily, Desmond, 6×01, Jacob, el ruso tuerto que no se muere, the constant, teorías o el principio del fin, es misión imposible… pero bueno… ¡Entiéndanme!

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Hace siete años conocí en Pamplona a Robert Mckee, le pedí que me firmara su libro y nunca más volví a hablar con él. Esa fue toda nuestra relación, pero durante los días siguientes, él me estuvo hablando A MÍ durante horas y horas en una sala atiborrada de guionistas.

No sé a los demás, pero durante el transcurso de aquel seminario, yo sentía que cada frase de reprobación que soltaba por su boca en plan “¿No os parece horrible cuando en un guión pasa tal cosa?” yo apartaba automáticamente la mirada y pensaba “Dios, ha visto mi peli”. Ahora me río, pero os juro que hacía algunos comentarios tan concretos que lo llegué a creer en serio.

Un par de años después, también “conocí” a Syd Field cuando vino a Madrid, pero si les digo la verdad no me acuerdo ni de su cara. No sé si fue porque no me firmó ningún libro, porque no resiste la comparación con el primero o qué… pero no recordaría haber estado allí de no ser porque tengo testigos que así lo afirman. A la amiga Linda Seger, por citar a la Santísima Trinidad, no tengo el gusto de haberla tratado. Si alguno de ustedes sí, no dejen de comentarnos qué tal la experiencia en los comments.

Todo esto se lo cuento porque hay mucha gente que me ha preguntado desde entonces si realmente merecen la pena estos cursos y yo siempre doy un SÍ rotundo. ¿Las razones? Ahí van diez…

  1. Porque de vez en cuando nos viene bien que nos digan lo que no queremos oír (trabaja más, reescribe otra vez, dale una vuelta, no es suficiente) o cuanto menos todo aquello que creemos que sabemos por pura intuición, pero que necesitamos que alguien nos lo subraye y le ponga nombre.
  2. Porque, aunque ya exista un libro publicado con el contenido del seminario, no es igual que tu pareja te mande un sms de ruptura a que te lo diga a la cara. Las distancias cortas marcan más.
  3. Porque no estamos acostumbrados a oír a hablar de nuestra profesión, más allá de los lamentos de lo mal que está todo. Se nos va la fuerza por la boca hablando de la forma y nunca del fondo de nuestro oficio. O lo que es lo mismo… qué pocas veces hablamos de ¡escribir!
  4. Porque si eres mínimamente sociable y no te limitas a hablar con los de tu grupito puedes hacer contactos con otros guionistas. Ya sabéis que en esta profesión… quien tiene un contacto, tiene un tesoro. Además, vale que una reunión de guionistas no es precisamente una feria de turismo, pero lo mismo ¡hasta ligas! (Las posibilidades son mínimas, lo sé… pero se han dado casos)
  5. Porque a los que no controléis lo suficiente de inglés, el traductor simultáneo os puede hacer la velada más divertida con meteduras de pata varias. Como la historia que contó Mckee sobre su perro moribundo que cazaba ratones. La simpática traductora nos fue contando el triste relato de la mascota del gurú, hasta que se dio cuenta de que algo no cuadraba en su traducción y remató la anécdota, en un giro absolutamente shayamalanesco, con un “el perro era un gato” de su propia cosecha y siguió como si nada.
  6. Porque en un seminario, estos gurús del guionismo cuentan esos cotilleos que nunca se atreven a escribir en sus manuales y critican a algunos de sus más célebres alumnos o aquellas películas que parecen intocables y con las que se ceban que da gusto. ¡Con lo que nos gusta un cotilleo y más si es para dejar a alguno de los “grandes” por los suelos! Mckee se despachó a gustito con Jane Campion y su guión de “El Piano”.
  7. Porque (antes de que lo digan en los comments) NO HACE FALTA HABER ESCRITO NUNCA UN BUEN GUIÓN para enseñar a escribir. Ni Mckee, ni Syd Field, ni Linda Sieger, ni ninguno de estos gurús han ganado ni ganarán jamás un Oscar. Ellos no os van a enseñar nunca cómo tener una buena idea, o a tener la sensibilidad necesaria para acercarte a según qué historias. El talento está dentro de ti. Sin embargo, lo que ellos imparten son herramientas en forma de conocimientos técnicos, claves y consejos para poder construir tu guión de una manera fácil y eficaz. La creatividad, el talento, la sensibilidad (y la matrícula del curso) la pones tú.
  8. Porque, por desgracia en este país, son muy pocos los guionistas (especialmente de cine) los que se dedican todo el tiempo a ser eso… guionistas. Así que, si tienes la suerte de salir de tu provincia, te tirarás cuatro o cinco días en una auténtica burbuja. Sentirte escritor de cine desde que te levantas hasta que te acuestas, sin tener que alternar con trabajos alimenticios, es un subidón.
  9. Porque no hay mejor dinero que el que inviertes en ti mismo. Si quieres ganarte la vida con tu coco, hay que darle de comer. Vale que, entre la matrícula, el desplazamiento, el hotel y las dietas, el alimento neuronal salga un pelín caro, pero podemos recibir tanto a cambio. Además, ¿cuántas veces vas a verte en una de estas en tu vida?
  10. Porque estos cursos, al menos el de Mckee, son tremendamente ilusionantes e inspiradores. Yo salía cada tarde con la cabeza en plena ebullición de ideas y la sensación de que tenía la receta mágica para los problemas puntuales del guión que estuviera escribiendo en ese momento. Este tipo de seminarios te aportan una motivación y unas ganas de enfrentarte al teclado que ni todos los sueldos y galardones del futuro, señores.

Les advierto de que todas estas conclusiones están sacadas desde la perspectiva de alguien que en aquella época estaba empezando (un poco como ahora, pero más aún). Por lo que lo mismo, si usted es un guionista descreído que está de vuelta de todo, estos seminarios sólo le parecerá un sacacuartos.

Moraleja: si alguno de estos gurús (especialmente Mckee) pisaran próximamente la Península Ibérica y tienen dinerito para permitírselo no duden en asistir a su seminario. De momento, lo más inminente es… Mckee: primera quincena de abril en París y segunda en Londres. No es Pamplona, pero algo es algo… De Seger y Field no he encontrado fechas próximas en Europa.

En fin… Se lo ponía a todo el mundo, pero a mí me hace ilusión…

“Para Chico Santamano. Escribe la verdad”
Robert Mckee


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