¿DAVID SE PASA DE BRAVO?

4 febrero, 2010

por Pianista en un Burdel.

Como muchos de ustedes ya sabrán, el famoso abogado David Bravo, paladín del Copyleft y el P2P, lanzó el pasado 20 de enero en su blog una invitación “a los ciudadanos” para sumarse a su denuncia contra el Estado Español por vulnerar las leyes europeas sobre competencia.

Naturalmente, un montón de gente se ha sumado a la propuesta. Era tan fácil como descargarse un texto del blog, ponerle sus datos y enviarlo por correo certificado. Lavados de conciencia a tres euros. Como dice significativamente uno de los cientos de comentaristas en el post en que anunciaba la campaña:

“Qué gusto poder hacer algo, por poco que sea.”

Cuántos estreñidos le darían la razón.

El caso es que la denuncia se basa en el informe “Sobre la gestión colectiva de derechos de propiedad intelectual” elaborado por la Comisión Nacional de la Competencia, que alerta sobre la situación de monopolio en la que operan las entidades de gestión en España.

He leído el informe por encima, y la verdad, no entiendo por qué ha decidido David Bravo que la cosa daba para denunciar al Estado Español. Sigo el blog de David Bravo hace tiempo y le tengo un gran respeto, aunque no comparta algunos de sus planteamientos. Así que la pregunta me reconcomía: ¿esto va en serio? ¿Denunciar al Estado por el monopolio de las entidades de gestión?

David Bravo

Si algo demuestra la trayectoria de David Bravo estos últimos años es que es un tipo íntegro (uno de los mejores piropos que le pueden soltar a uno en estos tiempos). Por eso me resisto a pensar lo que me sugería una amiga bloguera el otro día: “es un truco para subir las visitas del blog”. Y lo argumentaba: “tiene todos los ingredientes: la temática incendiaria, la ilusión de interactividad con el lector, y los términos indispensables para que los buscadores hagan su trabajo: SGAE, canon, monopolio, copyleft…”

No digo que no sea posible, pero no me cuadra con el autor. De hecho, qué demonios, quitando lo de la interactividad, los otros ingredientes son los habituales en su blog. Pero hay algo mucho menos habitual, en lo que no cayó mi amiga, pero que es lo que más me molesta a mí. Dice el segundo párrafo del post de David Bravo:

El informe publicado ayer […] manifiesta con total rotundidad que España podría estar infringiendo el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea por permitir que las entidades de gestión (SGAE, AGEDI, etc.,) realicen una explotación abusiva de su posición dominante.

Dediquemos un segundito a lo de la rotundidad. Tal y como yo lo veo, “rotundo” habría sido afirmar que España ESTÁ infringiendo el tratado. Decir que PODRÍA ESTAR infringiendo no es rotundo, es más bien cuidadoso. Por cierto, ¿qué es eso de la “total rotundidad”? ¿Existe una rotundidad parcial?

Pero lo que más me llama la atención es la segunda parte del párrafo (las negritas son mías):

El informe asegura que esto es así porque puede entenderse que es precisamente la Ley de Propiedad Intelectual española “la que hace factible que las entidades de gestión adopten o puedan adoptar de forma reiterada comportamientos abusivos de su posición de dominio”.

¿Ven el entrecomillado? Pues es pura manipulación informativa. Concretamente, por descontextualización. El texto original no dice que puede entenderse que la Ley hace factible el comportamiento abusivo. Lo que dice es esto (negritas mías):

(…) En la medida en que se pueda entender que es la propia legislación española de propiedad intelectual la que hace factible que las entidades de gestión adopten o puedan adoptar de forma reiterada comportamientos abusivos de su posición de dominio, no es del todo descartable conforme a la jurisprudencia comunitaria que la Comisión Europea pueda llegar a considerar que España es responsable de una infracción del artículo 86 del Tratado CE (actual art. 106 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea).

¿Se fijan en cómo desaparece el subjuntivo de la primera frase? “En la medida en que se pueda entender” se convierte en “puede entenderse”. El texto original de la Comisión de la Competencia es el colmo de la prudencia. Está lleno de condicionales. Tres subjuntivos y una perífrasis negativa: rotundo que te cagas, vamos.

Hay que decir en descargo de David Bravo que esa misma cita que les incluyo arriba la incluye él en su denuncia. Vamos, que ocultación no ha habido. Sólo un poco de maquillaje para hacer el post del blog más atractivo, más incendiario, más… rotundo. Y es precisamente ese recurso a la manipulación, tan impropio en David Bravo, el que me hace pensar que a lo mejor ni él mismo se cree que haya motivos para denunciar al Estado. Me hace pensar que esa denuncia ha sido inspirada por el mismo espíritu de “hacer algo, aunque sea poco”. Me hace pensar que el mismo David Bravo considera todo el asunto una quijotada. Tal vez necesaria, pero utópica. Y me hace pensar que ha querido compensar el poco futuro que él mismo le ve a la denuncia con el eco casi seguro que tendrá en los miles de internautas que siguen a David Bravo como a un profeta. Probablemente me equivoque -tengo mucha práctica en ello- pero da la impresión de que ha maquillado el texto para asegurarse de que sus lectores le siguen en un camino que acaba… en una papelera de la Comisión Europea.

Ojo: yo estoy totalmente de acuerdo en que el monopolio de las entidades de gestión es un problema. Un problema gordo. En esa situación está una de las bases del conservadurismo pleistocénico de la industria cultural española, de la demonización de internet y el libre intercambio de archivos, y de la destructiva influencia que tienen los mangantes magnates del sector sobre el legislador .

Pero, a pesar de mi ignorancia jurídica, algo me dice que denunciar al Estado no es la mejor manera de poner solución a eso. Tengamos en cuenta que, en el terreno audiovisual, a SGAE ya le ha salido un serio competidor: DAMA. ¿Acaso el malvado Estado Español se ha despistado en este terreno? ¿O es que, sencillamente, nadie en otros sectores tiene el interés, el tesón y los redaños que ha demostrado tener la gente de DAMA para plantar cara a los monopolios? Y siendo así, ¿puede entenderse que eso es culpa del Estado?

Estoy preguntando. Obviamente, David Bravo sabrá más que yo de esto. Pero creo que mis dudas son razonables. En cualquier caso, resulta sintomático que, en el texto de la denuncia que David Bravo ofrece a sus lectores, ni siquiera se explique de qué se acusa al Estado Español. Se limita a denunciarle “por los hechos y las circunstancias que se recogen en el «Informe Sobre Gestión Colectiva de Derechos de Propiedad Intelectual» de diciembre de 2009”. 99 páginas, tiene el informe, no te lo pierdas. Pobre funcionario, al que le toque analizar esta denuncia. Tendrá que leerse la denuncia, el tocho del informe, y abrir las cientos de cartas que secundan la denuncia.

Esperemos que, al menos, tenga a mano un contenedor de reciclaje.


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