SOBRE HERZOG (I)

10 enero, 2011

Por Daniel Castro (Guionista en Chamberí)

Llevo un tiempo dándole vueltas a escribir un post sobre Werner Herzog. Herzog, muchos lo sabréis, es un director, guionista, productor y ocasional actor alemán que comenzó en los años 60. Hasta hace poco, yo sólo había visto, y gracias a que un amigo me invitó al pase de prensa, “Grizzly man”, un documental que dirigió sobre Timothy Treadwell, un supuesto experto en osos que dedicó parte de su vida a vivir con ellos en el parque natural de Katmai, en Alaska.

El documental me fascinó, pero pasaron años hasta que vi una nueva película de Herzog. Fue su clásico “Fitzcarraldo“. Esta película, de ficción, aunque basada libremente en una historia real, trata sobre un idealista y obstinado irlandés que se empeña en llevar la ópera a la remota ciudad amazónica de Iquitos. Para ello necesita mucho dinero. Trata de conseguirlo a través de la recolección de caucho de una región inaccesible. Tan inaccesible que, para llegar a ella, debe subir un barco de vapor sobre una montaña.

Más tarde, el propio Herzog dirigió un documental sobre su relación con Klaus Kinski, protagonista de muchas de sus películas, que fue especialmente tempestuosa durante el rodaje de “Fitzcarraldo”. El documental se titula “Mi enemigo íntimo” y acabo de verlo. Es conocido que Kinski era un actor propenso a desmesurados ataques de cólera. En este documental se ven unos cuantos de ellos, provocados habitualmente por motivos nimios como la calidad de una comida o la temperatura de una taza de café que le sirvieron. Aquí Herzog, tiempo más tarde, escucha la grabación de uno de los arrebatos de Kinski. Os recomiendo que pulséis “play”.

En “Mi enemigo íntimo” también se cuenta que los indígenas propusieron seriamente a Herzog acabar con ese tipo rubio tan indeseable. Herzog replicó, con humor, que no lo hicieran, lo necesitaba vivo por lo menos hasta que acabara el rodaje.

Tengo ganas de ver otras películas de Herzog. Me he informado un poco sobre unas cuantas de ellas: “Aguirre o la cólera de Dios”, también interpretada por Kinski, trata sobre el megalómano Lope de Aguirre, oficial español de los tiempos de los conquistadores de América, que se rebela contra sus superiores y dirige a los sublevados hacia el mítico El Dorado. Como dice el título, se considera a sí mismo la expresión de la cólera de Dios. “Stroszek” la escribió específicamente para Bruno S. un vagabundo y enfermo mental berlinés, que interpreta a un personaje muy parecido a sí mismo, que emigra a los Estados Unidos. Dicen que esta es la última película que vio Ian Curtis, cantante de Joy Division, antes de colgarse. “Woyzeck”, también con Kinski, trata de un soldado checo que escucha voces. El trato de su mujer, sus superiores en el ejército y el doctor sólo agravan su condición. Las películas de ficción más recientes de Herzog son “The Bad Lieutenant. Port of Call New Orleans” con Nicholas Cage, estrenada en 2010 en España, sobre el descenso a los infiernos de un policía drogadicto y “My son, my son what have ye done” sobre un trastornado asesino. Esta última película, rodada en 2009, por ahora no se ha visto en nuestro país.

Sí, supongo que lo habéis captado. Todas sus pelis van sobre lo mismo. O una variación leve sobre el mismo tema. Tipos (sí, parece que son siempre hombres) que se vuelven locos. Difieren las épocas en las que transcurren los hechos, los grados de locura y las acciones que llevan a cabo los trastornados: muchos de ellos asesinan, otros hacen cosas un tanto absurdas pero algo más inofensivas, como llevar a cabo una supuesta investigación sobre osos sin el mínimo rigor o cargar un vapor de cientos de toneladas sobre la cresta de una montaña. En muchos casos, los protagonistas de las historias de Herzog se enfrentan directamente contra la naturaleza, como tratando de imponerle su voluntad a las montañas, los animales y los ríos.

Incluso el documental sobre Kinski trata sobre un trastornado megalómano que, a un tiempo fascina y estremece a Herzog. El director y el que iba a ser protagonista de sus películas se conocieron cuando eran adolescentes. Herzog aprovechaba del desmesurado Kinski su energía animal, su espectacular violencia y la capacidad para generar tensión a su alrededor.

Por cierto, os recomiendo que comparéis el vídeo de abajo con este otro, de “Grizzly Man”. Entre ambos hay inquietantes parecidos

Bien, ¿a qué viene todo esto? ¿Por qué escribo sobre Herzog y Kinski en este blog sobre guión?

Hmmm, esto ya va quedando un poco largo, me temo que… tendréis que esperar hasta la próxima semana para saberlo.


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