¿POR QUÉ NADIE SE FIJA EN SUPERNATURAL?

4 marzo, 2011

Por Guillermo Zapata

Escribo esto a falta de ver los dos últimos capítulos de la quinta temporada de Supernatural. La última temporada bajo la atenta mirada de Eric Kripke, su creador. La sexta temporada está ahora en emisión y reconozco que si nadie me convence de que es una obra maestra es probable que no la vea. Me temo que todo va a cerrar “demasiado bien” en esta quinta como para seguir adelante.

Dos capítulos para terminar un arco narrativo que se inició casi con el piloto de la serie. Dos capítulos para resolver el meollo de todos los meollos. Y me pongo a escribir sobre ella porque no me entra en la cabeza como en la industria audiovisual española no hemos creado nada remotamente parecido.

Para quién no conozca la serie (ya estáis tardando) el argumento no podría ser más sencillo: Dos hermanos cuya madre ha sido asesinada por un demonio y se han criado solos con su padre siguen con el negocio familiar: Cazar monstruos.

La estructura, de nuevo, el colmo de la sencillez: Cada semana, Sam y Dean Winchester tienen que resolver un caso que incluye la caza de un monstruo, vampiro, demonio, dios pagano, wendigo o cambiaformas. Todos ellos relacionados con el folcklore norteamericano y las “leyendas urbanas” (Con varios capítulos dedicados a “la chica de la curva”) Para aderezar la trama del “monstruo de la semana” la serie tiene una historia de continuidad que empieza siendo la búsqueda del padre desaparecido siguiendo los pasos de su diario, sigue con la historia de venganza por la muerte de la madre y se va complicando hasta llegar al follonaco de las temporadas cuatro y cinco, del que no menciono nada para no joderle la serie a nadie.

Premisa más sencilla imposible, desarrollo muy simple que se va haciendo complejo cuando la serie ya tiene garantizada su base de fans (y no antes) ¿No os parece la típica cosa comercialota que cualquiera querría producir? Pues no. Nada.

Ah, si. La serie es de terror, un terror que va del Slasher al Gore y que homenajea a prácticamente todo lo homenajeable en el género. Terror y aventuras, el típico género que no atrae a nadie, vamos.

¿Sigo? Vale. Foto de los dos protagonistas.

Los habéis visto, ¿no? Dos caballeros que, además de actuar bien (mejor uno que otro, todo hay que decirlo) tienen SEMEJANTE PRESENCIA. En serio, ¿que más queremos?

Más aún, la relación entre los dos hermanos sigue ese viejo principio televisivo que hace que los personajes cambien… muy poco. Los problemas que Sam y Dean tiene en el capítulo 1 los tienen en el penultimo de la quinta temporada casi, casi, iguales. Solo que aumentados por mil y llevados al extremo fruto de la tonelada de aventuras que han vivido. Pero reducido a esencia matemática y formula de guión… Lo mismo.

La serie tiene además unos efectos especiales cuidados y un trabajo de trucajes y maquillaje excepcional, pero que no calificaría de caro (Y menos en una industria que puede producir El Barco o Aguila Roja) Las temporadas, por cierto, siguen el ritmo de producción español, veintitantos capítulos al año.

Hasta ahí los elementos que hacen la serie aparentemente apetecible y no precisamente “The Wire”. Target comercial claro, etc. Quizás haya alguien que esté pensando que en España sí hacemos series así. Yo creo que no. Creo que tenemos mucho que aprender de Supernatural.

Por ejemplo.

1.- La coherencia interna de la serie es a prueba de bombas. No es solo que los métodos para destruir a los monstruos sean los mismos semana a semana, es que si hacen una elípsis de seis meses en la que Sam ha estado obsesivamente cazando demonios a partir de ese momento ya no tiene que leer el hechizo para exorcizarlos porque se lo ha aprendido. Nada de “uy, pues si, esto era así, pero ya no”.

2.- No se toman en serio a sí mismos. Es bastante sorprendente hasta que punto los personajes de las series españolas tienen tendencia a hablar de “grandes temas” y “opinar sobre cosas”. Como de pronto parecen “salirse de la situación” para “hablar de ella”. Y puedo decir ésto con bastante tranquilidad porque es uno de los errores escribiendo que yo mas cometo. Más aún, se empeñan en que cosas como “el bien y el mal” la “lucha eterna de contrarios” sea lo más mundana posible. Dónde nosotros habríamos puesto rayos y centellas ellos tienen una leve variación en el color de los ojos de los protagonistas.

3.- No se toman en serio su propia mitología: Aunque la respetan están sistemáticamente bromeando sobre su propia historia, sus propios fans. En un diálogo constante con su memoria que permite que la serie se reinvente casi a cada paso. En nuestro caso la cosa suele ser al revés. O no nos volvemos a acordar de por dónde pasaron los personajes o lo hacemos para cargarles de gravedad.

4.- ¿He mencionado que no se toman demasiado en serio? Bueno, pues se toman muy en serio el trabajo de no tomarse en serio.

Ah, si. Y encima tienen a los míticos Ghostfacers. ¿Que más se puede pedir?

 


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