RANDOM THOUGHTS ABOUT FILMMAKING

por Sergio Barrejón.

El pasado fin de semana rodé un corto. Se titula La Media Pena y lo escribió un buen conocido de ustedes: el Guionista Hastiado. Era la primera vez que rodaba un guión ajeno, la primera vez que trabajaba con un productor al que no conocía de nada, y la primera vez que rodaba en Red One.

Y he aprendido mucho. Probablemente más que en todos los años que llevo haciendo cortos juntos. Y me gustaría compartir parte de lo que he aprendido.

– Empezaré por un par de cosas que ya sabía: como rezaba el cartel que Mike Hausman tenía en su oficina, todos los errores se cometen en la preproducción. Y yo añadiría: hagas lo que hagas, cometerás un par de ellos con toda seguridad. Así que más vale concentrarse bien.

– También sabía, aunque nunca lo había comprobado, que es posible montar la preproducción de un corto a distancia. Hace un tiempo que vivo entre Madrid y Berlín. Iker Ganuza, el productor, vive entre Navarra y el País Vasco. Y el rodaje fue en Madrid. La primera vez que Iker y yo nos vimos en persona, concretamente en el Talent Campus de la Berlinale, el proyecto ya estaba financiado (merced a sendas subvenciones del ICAA y el Gobierno Vasco, gracias) y teníamos fecha de rodaje. Todo el contacto previo había sido por teléfono y por email. El único secreto para conseguir esto es que tanto el productor, como el guionista, como el director, hagan muy bien su trabajo y lo entreguen siempre a tiempo. Cierto que es más fácil decirlo que hacerlo. Pero el caso es que es posible.

– He aprendido una técnica maravillosa para prepararse un guión. La protagonista del corto, Tania Roberto, remarca con rotulador verde todos los verbos del texto. Los verbos son la clave de todo, me dijo. Y tiene toda la razón del mundo.

Tania Roberto en el rodaje de "La Media Pena". Foto: Natxo López.

 

Vaya una técnica, dirán algunos. Pruébenla con sus propios guiones, y descubrirán muchas cosas. Hace un montón de años, Juan Antonio Porto enseñaba en su Taller de Guión que no se deben malgastar los verbos. Y es que, aunque todo el mundo está de acuerdo en eso de que el cine es acción, no todo el mundo ni mucho menos es capaz de ponerlo en práctica. Porque para hacerlo hay que saber manejar los verbos. ¿Y cuáles son los verbos que más usan los malos guionistas? Haber, estar, tener, ver.

Verbos sin acción.

“Jaime está junto a la ventana. Tiene una pistola en la mano.”

“Sobre la mesa hay una botella de whisky vacía.”

“Vemos a Jaime sentado en el sillón.”

Así escribe un mal guionista. Bueno, así y con perífrasis, circunloquios y voz pasiva. Compárenlo con este extracto del guión de La Media Pena:

La Chica lanza hacia atrás el vaso en el que estaba bebiendo.

El Ejecutivo lo esquiva por unos centímetros y el vaso rebota contra la ventana junto a su cara, sin romperse, con un sonoro “¡clonc!”.

La Chica se levanta canturreando y se acerca hasta su carrito.

CHICA

(cantando desafinada)

Metiste tu cintura / rozándola en mi selva / sacaste a mi pantera / y se comió tu corazón / chili-chili-chili-chili-¡pom!

Enciende una pequeña radio que lleva en el carrito, y SUENA UNA MÚSICA CARIBEÑA. La Chica empieza a bailar sensualmente mientras se desabotona la bata.

 

Así escribe un profesional. Describiendo acciones de manera precisa, directa, breve. Con frases simples, con verbos de acción, y por supuesto, en voz activa.

– Otra cosa que aprendí de Tania Roberto, y que muchos actores deberían grabarse a fuego: hay que respetar el texto a rajatabla, incluso las comas. Y no es una hipérbole: haciendo pausas en las comas y puntos que el guionista ha puesto en el guión, el actor se verá obligado a respirar como debería respirar el personaje. O al menos, como el guionista pensó que debería respirar el personaje. Y honestamente, si a uno no le interesa lo que piensan los guionistas sobre los personajes, ¿para qué se mete a actor?

– De Luis Callejo no aprendí gran cosa. Más que nada, porque lo conozco hace años, así que lo que hice fue más bien confirmar de nuevo que es uno de los actores más generosos que existen. Cuando uno está trabajando a la vez en una serie de éxito y en una película, dedicar un fin de semana entero a hacer un corto en el que te hacen correr, caerte al suelo varias veces y meterte debajo de una mesa durante horas… eso es generosidad. Y sin contar las horas que dedicó a los ensayos.

Luis Callejo en el rodaje de "La Media Pena". Foto: Natxo López.

 

– En los rodajes de cine hay familias. Hay Capuletos y Montescos. No es imposible que se mezclen, pero en general guardan una prudente distancia. Como consejo general: si eres guionista o director, sé muy prudente al tratar con la gente que lleva cosas colgando del cinturón y/o bebe vino con Casera en la comida. No son de tu familia, Romeo. Existen grandes probabilidades de que no aprecien tus chistes. Sobre todo en un corto, donde se mire por donde se mire, ellos van a sacar mucho menos beneficio que tú. Así que trátalos con mucha diplomacia.

Éste soy yo dirigiendo a Tania Roberto. Foto: Natxo López.

– En contra de lo que muchos trolls de este blog creen, los autores y productores de cine no sólo no ganan mucho dinero, sino que están lejos de ser los que más ganan en este negocio. Por lo que yo he visto, el coche más caro que hay aparcado en un rodaje siempre es del jefe de eléctricos. Lógico. Ellos son los que no paran de trabajar. Y los que cobran su caché incluso en los cortos.

La frase vamos a hacer un wildtrack provoca carraspera y picores a la mayoría del personal. Estamos haciendo una toma, todo el mundo está tranquilo y calladito. Entonces el ayudante de dirección dice “silencio, por favor: vamos a hacer un wildtrack“… y todo el mundo empieza a toser, a cambiar el peso de pie y a rascarse. A mucha gente se le caen cosas de las manos que hasta ese momento había sostenido sin problema. Desconozco las causas científicas de este fenómeno, pero propongo que la frase sea definitivamente erradicada del vocabulario de un rodaje.

– En un rodaje siempre hay gente dispuesta a discutir sobre la correcta grafía de los términos wild track y making of. Las alternativas más comunes, y que sospecho sólo existen en España (como el footing) son “walltrack” y “making off“. Y sus defensores son capaces de argumentar hasta la muerte antes de admitir que están equivocados. Sospecho que esta gente es la misma que, en el instituto, defendía que la primera persona del singular del presente de indicativo del verbo convencer era yo convezco.

– Una gran mentira del cine: cuando la primera toma es buena, y el Ayudante de Dirección dice vamos a hacer una más por seguridad. Créanme: nunca es una más. Siempre son, mínimo, dos o tres más. Quizá también habría que erradicar esa frase. Sospecho que el equipo técnico, sabiendo que hay una toma buena en la lata, se relaja y tiende a fallar. La verdad es que no resulta muy motivador rodar una toma por seguridad. No en vano, mi Ayudante de Dirección, Aitor Basterretxea, solía decir: vamos a hacer una más por inseguridad.

– Otra gran mentira del cine: sólo es un inserto facilito. No existe nada facilito en un rodaje. Y los insertos son de las cosas menos facilitas que existen. Admito que un inserto de un cajón abriéndose puede ser simple. Pero simple no equivale a fácil. El número de elementos en plano, de hecho, suele ser inversamente proporcional a la precisión requerida para las acciones. Un plano general con cinco actores moviéndose de aquí para allá sin parar de hablar y la cámara en un travelling puede ser complicadísimo, pero no necesariamente difícil. Es más, es el tipo de plano que suele salir bien a la primera o a la segunda. Porque suele haber mucho margen, mucha flexibilidad. Un plano general suele tener profundidad de campo. El foco no suele ser tan estricto. Difícilmente algo se saldrá de foco, o de cuadro. Los actores adecuarán el timing con creatividad. Hay muchas maneras de que un plano así salga bien. Pero un inserto de un puñetero cajón abriéndose tiene que ser perfecto en todo. Y los directores (y esto va también por mí) suelen ser tremendamente exigentes al respecto.

– Otra cosa que he aprendido: repetir con el mismo equipo es maravilloso. En La Media Pena he vuelto a contar con el equipo de Dirección, Fotografía, Montaje, Música y Vestuario con el que conté en mi anterior corto, El Encargado. Y lo volvería a hacer cuarenta veces, si de mí dependiera.

– Y termino con un consejo ajeno: si van a rodar, consíganse un palo. Como casi siempre, Vigalondo tenía razón: es utilísimo.

27 Responses to RANDOM THOUGHTS ABOUT FILMMAKING

  1. Hmaniaco dice:

    Un par de comentarios al post:

    1. El tema de los verbos.

    Dices que los verbos que valen son los que denotan
    acción, pero luego haces trampa en el ejemplo.
    Pones escenas en las que no pasa nada junto a una escena
    en la que pasan cosas.
    Por supuesto los verbos de esta última son de acción.
    Eso no significa que esté mejor escrito.

    De cualquier modo, si los verbos son tan importantes,
    los guiones escritos en inglés serian los mejores siempre. Los ingleses tienen verbos para todo.

    Un ejemplo:
    “La chica se despide agitando la mano”.

    En inglés:
    “She waves”.

    Píntalo de verde.

    2. El tema de los tipos que beben vino con casera.

    Al referirte a ellos, en un párrafo dices:
    “…se mire por donde se mire, ellos van a sacar mucho
    menos beneficio que tú.”

    En el siguiente dices:

    “Ellos son los que no paran de trabajar.
    Y los que cobran su caché incluso en los cortos.”

    ¿entonces los eléctricos son los que mas ganan
    o los que sacan menos beneficio?

    • Kohonera dice:

      “Despedirse agitando la mano” es una perífrasis verbal. Sirve como verbo. Los guiones en inglés no son necesariamente mejores, solo es posible que con menos palabras digan más cosas.

      No hay trampa en el ejemplo: trata de mostrar precisamente lo que dices, que en el primero no pasa nada y que debería pasar.

      Vas a gastar todos los papelillos de fumar en cogerte la chorra…

    • Daniel Cortázar dice:

      Lo de “despedirse agitando la mano” siempre me hace dudar. Porque si dices que Fulano llama al camarero, no queda claro cómo lo hace, en cambio si dices: “levanta la mano para llamar al camarero”, sí queda claro.
      ¿Vosotros que opináis sobre este tipo de descripciones? Entiendo que normalmente no aportan demasiado a la narración. ¿Es mejor prescindir de ellas y que sean el director y los actores quienes se encarguen de decidir cómo se despide el prota?

      Por cierto: Del guión de “La media pena” hay una frase que me suena mal:
      “La Chica lanza hacia atrás el vaso EN EL que estaba bebiendo”.
      Me suena mejor:
      “La Chica lanza hacia atrás el vaso DEL que estaba bebiendo”.

    • Hortensia dice:

      Yo diría simplemente: “Llama al camarero”
      Lo otro es dirección de actores.
      Escribiría: “Levanta la mano para llamar al camarero”, si fuese vital para la acción ese brazo levantado. Generalmente en los guiones para cortos este tipo de detalles suele tener dimensión para la acción y por eso se tiene en cuenta.
      Por cierto, es título del corto es fabuloso.

      Lo del making es un problemón, ya lo he visto tantas veces de las dos maneras, que hasta yo misma me he equivocado. La confusión viene de la primera gran acotación que se aprende en guión y que sí lleva dos FF. Escribes rápido y …
      Inaudito es convezco!

    • Muy bien apuntado, Hmaniaco. Evidentemente, los eléctricos son la excepción. Porque no son los únicos que llevan cosas colgando del cinturón. Personal de arte, de cámara, algunos de maquillaje, de dirección, de producción…

      Sobre los verbos, le contestaría lo mismo que ha apuntado Kohonera. He puesto ejemplos tan distintos deliberadamente. Porque no se trata de reescribir de manera más dinámica una descripción estática. Se trata de evitar las descripciones estáticas siempre que sea posible.

      En cualquier caso, coincido en lo de la supremacía verbal del inglés.

    • kohonera dice:

      Daniel, yo creo que todo depende de lo que quieras conseguir y lo que sea importante en la escena. Si lo único que importa es el hecho de que llame al camarero (consiguiendo que venga o que no, interrumpiendo a su interlocutor o no, etc), supongo que el cómo no es tan importante. Pero si además del qué es importante el cómo lo hace porque quieres mostrar algo de la situación anímica del personaje o de su personalidad (le llama a gritos o con grandes aspavientos, llamando la atención o demostrando dominación, o discretamente, con un gesto apenas, etc) entonces será imprescindible que se haga así, y deberá quedar explícito en el guión.

    • Panov dice:

      Cuidado con lo de “llamar al camarero”, que en “Con la muerte en los talones” fue el detonante de la película

    • Cris dice:

      Pocas cosas definen más rápidamente la personalidad que, precisamente, la forma en que uno llama al camarero. Yo pasé de dos potenciales “hombres de mi vida” simplemente por ese detalle.

      Y al respecto, tanto como los verbos, son importantes los gestos. Y si el guionista no se aprovecha de ese recurso para dibujar su personaje va a tener que utilizar muchos verbos para hacerlo.

  2. Red Dwarf dice:

    Soy un mal guionista. Todos mis guiones contienen la muletilla “Vemos” y el tono pasivo, mi profesor de guión se olvidó de ese detalle y mi pulsión con esa palabra me impide eliminarla.

    • kohonera dice:

      Todos caemos en eso, pero la pulsión se vence con la segunda, tercera, cuarta reescritura, momento en el que se busca otra manera de decirlo sin usar el sustitutivo de la “cámara muestra…”

  3. Regla dice:

    Es curioso, Sergio, la tecnica de los verbos que menciona me ha recordado a “la escritura sugerente” que proponía el guionista y director Martín Román en su post “Esta no es la película que he escrito”. También destacaba la importacia de los signos de puntuación para separar los planos y las acciones, el uso de las mayúsculas, el tipo de frases para marcar el ritmo…. En definitiva, que el lenguaje sea conciso, preciso y evocador facilita la posterior dirección e interpretación del guion.

    Sobre la utilidad del palo..jajaja! no sé si llegará a instaurarse ese hábito, pero el argumento de Vigalondo tiene su punto, como lo tuvo en su día el argumento de “El encargado”.
    Enhorabuena a los dos, por “La media pena”.

  4. Nicholas VO dice:

    Y sustantivos (referido a elementos físicos), my friend, sin sustantivos referido a elementos físicos tu peli será probablemente un coñazo y con seguridad carecerá de alma.

    he dicho.

  5. gabkarwai dice:

    Sergio, me has recordado tanto a mis añorados cortos! Suscribo lo de repetir con el equipo (mi dire de foto es como mi mujer, confianza ciega en él), y añadiría aquello de: en la sala de montaje te darás cuenta que te falta un plano.

  6. Ion dice:

    Estimado Sergio,
    Gracias por el post. Muy interesante.
    Un detalle… Juraría que es Tania de la Cruz, pdero aparece como Tania Roberto. Yo lo corregiría velozmente… (Y puedes borrar este mensaje también, sin problemas).
    Gracias de nuevo y un abrazo.

  7. De hecho, Ion, es Tania de la Cruz. La misma de los excelentes cortos “Sintonía” (http://goo.gl/tMSaA) y “On The Line” (http://goo.gl/0yAQk).

    Si aparece aquí como Tania Roberto es porque ella misma ha decidido cambiar su nombre artístico. Pero gracias por el aviso.

  8. cansadoyconfuso dice:

    Pues me vas a perdonar, pero no estoy para nada de acuerdo con tu teoría sobre los verbos.

    • bubybarton dice:

      Sí. Sobre todo porque es la parte del guión que no se “actúa”. Parece que tenemos que darle la novelita hecha a alguien que no sabe leer guiones.
      Particularmente, no le doy a ese tama mucha importancia.

  9. Un fotografo... dice:

    Buen artículo.

    Pero me surge una duda:

    Si Jaime está sentado en un sillón con una pistola en la mano y junto a él, sobre la mesa, hay una botella de whisky vacía….

    (y además y por supuesto todo esto es importante para la escena)

    ¿cómo lo escribirías?

    Gracias!

    • Marcos Murillo dice:

      Si se trata de ahorrar verbos una simple coma suple los copulativos: “En su mano, una pistola. Sobre la mesa, una botella vacía”.

      Pero de todos modos, esto de poner más verbos o menos es cuestión de estilo, si está bien escrito uno no se fija en eso. Mirad los guiones de Camus. O de Gonzalo Suárez. No creo que venga a cuento imponer un estilo obligatorio. Menos pontificar, escribir bien es algo más que seguir un recetario.

    • Un fotografo... dice:

      Mi pregunta no se refiere tanto a los posibles ejercicios de estilo como a porqué Sergio establece una jerarquía entre las frases “botella de whisky vacía” y “vaso que rebota sin romperse”…

      Gracias.

  10. chindasvinto iv dice:

    -“Majestad, majestad, el pueblo se subleva, dicen que no tienen pan”
    – Pues que coman “croissants”.

    o como diría james Stewart en “Historias de Filadelfia”: “nada más edificante que ver a los privilegiados disfrutar de sus privilegios”.

    Alguien ha escrito:

    “En contra de lo que muchos trolls de este blog creen, los autores y productores de cine no sólo no ganan mucho dinero, sino que están lejos de ser los que más ganan en este negocio. Por lo que yo he visto, el coche más caro que hay aparcado en un rodaje siempre es del jefe de eléctricos”

    Sin acordarse de que los trolls que circulan por este foro , como no tienen esta experiencia:
    “La primera vez que Iker y yo nos vimos en persona, concretamente en el Talent Campus de la Berlinale, el proyecto ya estaba financiado (merced a sendas subvenciones del ICAA y el Gobierno Vasco”
    no han visto nunca eléctricos de los que toman vino con gaseosa. Tampoco los necesitan, porque tampoco han visto nuca Red Ones, HMIs o generadores.

    Por cierto, que agradezco el detalle: ya tengo link para los bobos que hablan de cortos de 35 (o Red, que me da lo mismo)pagados con el sudor de la frente del autor.

  11. La verdad es que jamás hubiera pensado que ese trocito de texto en concreto pudiera ser usado por alguien como ejemplo de algo. O al menos como ejemplo bueno de algo.

    Como adelanto a un previsible post que escribiré al respecto contando mi experiencia como guionista del corto, sólo diré que las dificultades y carencias que tenía el guión fueron hábilmente resueltas por el amigo Barrejón. Estoy convencido de que en este caso -y sin necesidad de verlo montado- ha logrado eso a lo que todo director debería aspirar: que el resultado en pantalla sea mucho más interesante, atractivo y poderoso que lo que había sobre el papel.

    Saludos a todos.

  12. Nicholas VO dice:

    jajajaja!! Chindasvinto, Barrejón y las patrullas del ICAA están ya peinando la zona para dar contigo. Ponte a cubierto.

  13. B. dice:

    Yo evitaría frases como “así escribe un mal guionista”. Es arrogante, pero sobre todo, es falso.

  14. bubybarton dice:

    Me preocupa más que cómo respira un personaje marcar las intenciones, su subtexto… lo que oculta cuando dice. Con todos los respetos, veo más visión de director que de guionista en muchas partes de este post. Y problkemas de guionista que, estaré desfasado, nunca han sido los míos.
    PS: y puntualizo sobre mi “estupido” anterior. No se trata de calificar ni al texto ni al que lo escribe, que tiene por lo que leo suficientes apoyos de gente que lo ha leído como para faltarle al respeto (aunque no los tuviera, per se, lo respetaría igual. Considero estúpido marcar las líneas desde lo que algo está mal hecho o bien hecho. Autoconcederse ese “poder” de juicio tan absoluto. Eso me parece estúpido, hablemos de guión o de lo que sea. Nunca hay una única manera de hacer las cosas bien. Hay muchas más de hacerlas mal, pero eso no implica que no haya varias para hacerlas bien. Lo siento, pero lo dogmático me repele.

  15. […] unos días Sergio Barrejón colgó este post donde hablaba de “La Media Pena”, cortometraje que ha dirigido recientemente, y cuyo guión […]

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