EL AGUA CUANDO LA BENDICEN

4 mayo, 2011

Hola, me llamo Chico Santamano y me gusta la saga “A todo gas”.

Me he visto todas y cada una de sus entregas. Me atrevería a decir incluso que mi favorita es la tercera parte. Contra todo pronóstico “A todo gas – Tokyo Race” me pone mucho. No me puedo imaginar nada más molón que esa combinación magistral de carreras a base de derrapes y esas japonesitas con uniforme de colegialas.

Después de una cuarta parte (mucho) más que aceptable, esta semana me preparo para ver la quinta. Curiosamente ese señor tan simpático que trabaja en la distribuidora de turno y nos traduce los títulos al español se ha vuelto a lucir. Ya saben… Para él “The fast and the furious” significaba “A todo gas”. Diez años después de traducir la primera no podía dejar de sorprendernos, claro. En USA se titula “Fast 5”, ¿cómo la han traducido esta vez? ¿“A todo gas 5”? Noooo…

¡“Fast and furious 5”! Tócate los huevos.

Con motivo del estreno de esta nueva entrega le han hecho una interesante entrevista al guionista. No pueden perdérsela.

Como son muy listos se habrán dado cuenta de que la entrevista es una coña fantástica, pero mi alegato a favor de esta saga no lo es. De vez en cuando viene bien quitarse la máscara de guionista que supuestamente sólo habla de “Mad men” o la última de Lars Von Trier.

De vez en cuando viene bien gritarle al mundo: “¡No me importa que una peli parezca escrita por un crío de cinco años si me hace disfrutar como a uno de seis!”.

¡Por cierto! Ya que hablamos de los blockbusters… La semana pasada un lector comentó en este post que sólo se cambiaría por David Koepp por su cuenta corriente. Vamos, si no entendí mal, que su filmografía no la tocaba ni con un palo. A no ser que el tipo fuera el mismísimo Billy Wilder escribiendo bajo seudónimo, no puedo entender (quizá sí pueda, pero permítanme la hipérbole) que nadie en su sano juicio no quiera tener una ficha de imdb con títulos como “Operación: Soldados de juguete”, “Parque Jurásico”, “Atrapado por su pasado”, “El último escalón”, “La habitación del pánico”, “Spider-man”, “La guerra de los mundos” o “Zathura”.

Vale, sí… ya sé que se han dado cuenta. Me he callado sibilinamente los horrores de “Indy IV” o “La ventana secreta”, pero firmaba por ensuciar mi filmografía con esas “cagarrutas” sólo por conseguir llegar a una décima parte del público al que ha llegado él. Que a veces, ya sea como aficionados o como profesionales, se nos olvida que esto es un negocio. Que tenemos que gustar. Y si “un niño de cinco años” ha conseguido que millones de personas lleven diez años dejándose la pasta ante una saga… algo tendrá el agua cuando la bendicen.

Yo digo… RESPECT, BRO!


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