UNA COSITA SOBRE LAS PRUEBAS

22 junio, 2011

Por Chico Santamano.

El calor empieza a apretar. Ustedes sólo piensan en salir a la calle y comerse un cornetto de la mano de su respectivo amor de verano y yo tengo ganas de hacer cualquier cosa excepto ESCRIBIR (más).

Entenderán (y agredecerán) pues que este post lo despache rápido. La semana pasada, Hastiado repescó dos interesantes entradas: pruebas de marras y pruebas perversas.

El tema de las pruebas siempre es interesante para la gente que está empezando, aunque también mucha gente con cierto recorrido se preste sin el más mínimo problema a ser testado para obtener un trabajo.

En ocasiones, la necesidad y la ilusión por conseguir un curro nos hace perder el norte y nos sometemos a abusos innecesarios.

Todos hemos hecho pruebas. La última que hice fue para un programa de sketches. Nunca había hecho tele y me apetecía/necesitaba el curro. Era consciente de que la inexperiencia en el género iba a cantar, pero aún así me atreví con ello.

Tuve que currarme CINCO guiones. Cuatro sketches (con condicionantes en plan “actualidad política”, “realidad social”, “algo muy español”… yo qué sé) y un guión de plató con el típico presentador y el típico colaborador que dan paso a vídeo. Me llevó un par de días currar en todo aquello. Una vez mandado con tanta inseguridad como ilusión pensé…

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“Vale, te has pegado una paliza haciendo una prueba absurdamente extensa… ¿Por qué cinco guiones? ¿Realmente eran necesarios? ¿No les habría valido con dos y si les cuadraba mínimamente pasar a una segunda fase o algo así?… y a todo esto… ¿Cuánto vas a cobrar? ¿Lo has preguntado? ¿Cuál es el horario? ¿Dónde vas a trabajar? ¿En Madrid? ¿En Barcelona? ¿En Donosti? ¿Qué coño vas a hacer con la perra si te tienes que ir a otra ciudad a currar? ¿Cómo has podido ser tan idiota de trabajar durante dos días para un curro que ni siquiera sabes si te va a interesar?”

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Por favor, no sean tan tontos como yo. Hacer pruebas también es TRABAJAR. A veces no nos cuesta casi nada escribir una secuencia de dos páginas. Y mira… si cuela, cuela… Pero otras dedicamos muchos días de esfuerzo en pruebas absolutamente abusivas como esta. Se nos va tanto tiempo que casi deberían darnos de alta en Seguridad Social, coño. Pero en cualquiera de los casos, antes de pegarse la currada… PREGUNTEN por su salario, por sus condiciones, por TODO.

Vale que estemos desesperados, pero que no se nos note.

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PD: Como podrán imaginar no me cogieron. Eso sí, tuvieron la cortesía de contestarme para decirme que nanai. Cosa, por cierto, que no hacen la mayoría de las productoras en un signo claro de PÉSIMA EDUCACIÓN.


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