FLASHBACK: LA MEMORIA SUSCRITA POR EL AUTOR PARA EL ICAA

por Pianista en un Burdel.

Quedan cuatro días para presentarse a las ayudas a la elaboración de guiones para largometrajes del ICAA. Si el pasado jueves les hablaba de cómo escribir el tratamiento secuenciado, hoy les hablaré de la otra gran desconocida: la memoria suscrita por el autor, documento exigido por el ICAA para todos los proyectos, con una longitud de una a tres páginas.

¿Qué es la memoria suscrita por el autor? Básicamente, es una explicación razonada de por qué debería el Ministerio de Cultura atizarle cuarenta mil euros al autor del proyecto en cuestión. Una demostración de que los autores no han cagado el tratamiento después de comerse un paquete de folios. Una reflexión lúcida sobre las cualidades del proyecto: su interés, su originalidad, su viabilidad.

¿Cómo debe ser una buena memoria? Debe ser breve, extremadamente pulcra, y debe ensalzar las mejores cualidades de la historia. Debe explicar el interés y el atractivo del tema que se trata. Puede también citar algunos referentes, a ser posible no demasiado sobados. Puede incluso explicar qué ha movido al autor a poner en marcha el proyecto, siempre que esta explicación no sea un relato detallado de la vida y milagros del escribano en cuestión, que no le interesan a nadie.

Un tratamiento es un formato árido. Está a medio camino entre la literatura y el cine. Es raruno de leer. La mayor parte de la gente los escribe con partes del cuerpo que no está bien visto mostrar en sociedad. Los miembros del comité tienen que leerse cientos de malos tratamientos. Es probable que, cuando lleguen al tuyo, acaben de leer una buena ración de basura. Es probable que estén hartos, con ganas de hacer pagar a alguien el suplicio que están pasando. Por eso es importante la memoria: para advertirles de que no están ante otro montón de mierda encuadernada. Para que se den cuenta de que lo que tienen entre manos es materia prima para hacer cine, no cuarto y mitad de papel reciclable.

Pero que nadie se llame a engaño: la subvención se gana con el tratamiento secuenciado. Una buena historia, un tema interesante y una buena estructura son los elementos fundamentales que llevarán al comité a decidir. Ahora bien: hay historias que no se prestan bien a ser explicadas en un tratamiento secuenciado. Hay temas que pueden enfocarse desde muchos puntos de vista. Y hay treinta o cuarenta tratamientos buenos todos los años, pero sólo va a haber quince subvenciones.

Por todo ello una buena memoria puede ser muy útil: para vender la moto. Eso es lo que hacemos en la memoria. Por eso, además de escribirla bien y de defender el proyecto con buenos argumentos, deberíamos hacerla amena, fácil de leer, bien digerible. En otras palabras: que no está de más meter fotos. Distribuir el texto en epígrafes. Usar frases cortas.

Hasta aquí, la teoría. Pasemos a la práctica con dos ejemplos de memorias que ilustraban proyectos subvencionados recientemente. La semana pasada le agradecíamos a Cristóbal Garrido y a Felipe Jiménez Luna su generosidad al mostrarnos un extracto del tratamiento secuenciado de su proyecto Balmis, subvencionado por el ICAA hace dos años.

Hoy pondremos no uno, sino dos ejemplos de memoria suscrita por el autor. Y es que Garrido dio hace poco una charla en el Master de Guión de la Universidad Pontificia de Salamanca sobre “Cómo presentar proyectos a subvención”. Allí explicó la estrategia seguida en el proyecto de Balmis, y las que él consideraba las cualidades que lo hacían subvencionable. Le acompañaban los guionistas y directores Álex Montoya y Sergio Barrejón, que hablaron de sus respectivos proyectos subvencionados.

Montoya, además de sus éxitos como director, entre los que se incluye una Honorable Mention en Sundance, ganó recientemente una subvención a desarrollo de guiones del IVAC, con su proyecto “Máscaras”, del que reproducimos la memoria a continuación:

Memoria MÁSCARAS

Barrejón, por su parte, tuvo el buen tino de aliarse con Rodolf Sirera, prestigioso dramaturgo valenciano y creador de superéxitos televisivos como “El Súper” o “Amar en Tiempos Revueltos”, para escribir el proyecto “Un pequeño accidente sin consecuencias”, que ganó el año pasado una de las subvenciones del ICAA. Ésta era la memoria:

Memoria UN PEQUEÑO ACCIDENTE SIN CONSECUENCIAS

(Actualización de 13 de septiembre de 2010: esta memoria ha sido retirada por petición de los autores)

Aprovecho para aclarar que estas dos memorias son material protegido, e inscrito debidamente en el Registro de la Propiedad Intelectual. Se ponen a disposición de los lectores de bloguionistas porque se considera de interés para el tema tratado, pero estas obras no se encuentran bajo la Licencia del blog. Sus autores no renuncian a sus derechos sobre las obras, y éstas no deben ser reproducidas, ni reenviadas.

Confío en que este post les haya sido de ayuda. Y de postre, dos tips extra: si aún no has presentado tu proyecto a subvención, y ves que te pilla el toro, presenta lo que tengas mientras aún estás en plazo. Te darán unos días para “subsanar errores” y obtendrás un poco de margen para rematar el tratamiento. Y otro: procura llevar dos copias del formulario de inscripción. Pídele al funcionario que te compulse también la copia, naturalmente. Esto os permitiría reclamar, en caso de que vuestro proyecto quedase misteriosamente traspapelado. Ha habido casos.

Mucha suerte con las subvenciones.

(Publicado originalmente en Bloguionistas el 25 de febrero de 2010)

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