CONSULTORIO: EL MAPA DE TRAMAS

Por Guionista Hastiado

Un lector de Bloguionistas nos remite el siguiente texto:

Hola a todos,

En primer lugar muchas gracias por vuestro excelente blog. Estoy realizando en estos momentos un curso de guion de series de televisión, y me es tremendamente util conocer la experiencia de guionistas profesionales.

Quisiera preguntaros, si no es mucho pedir, si podéis mostrar un mapa de tramas de alguna serie, para ver como está estructurado, cuales son las tramas horizontales, autoconclusivas, etc… y en general ver cómo se disponen.

Muchas gracias por vuestro esfuerzo.

Saludos
D.

En primer lugar, D., gracias a ti por leernos y transmitirnos tus inquietudes, para eso existe este blog.

Respecto a los mapas de tramas de series, como suele suceder con casi todo en este país, cada maestrillo tiene su librillo. Hay muchas maneras de plantearlos, aunque sí se pueden encontrar algunas bases comunes.

Por lo general, en lo que respecta a aspectos más prácticos y mundanos, se suele trabajar primero sobre una pizarra grande en la que se dibuja un cuadro (con rotulador, o con cinta aislante, mucho más profesional y “recto”). En las casillas del cuadro se escriben los titulares de las tramas con rotuladores de distintos colores según tramas, o poniéndolos sobre post-its pegados, también de colores variados. El método de los post-its suele ser más útil en las primeras fases del desarrollo, puesto que te permite recolocar fácilmente las tramas.

Una vez que ese mapa empieza a coger cuerpo, es aconsejable hacer también un cuadro en ordenador. Una pizarra es un soporte siempre provisional, y es aconsejable tener el mapa en un archivo informático. El Word, el Excel, o la mayoría de softwares de edición de texto te dan opciones perfectamente válidas para un tipo de cuadro tan sencillo.

El Mapa de Tramas es, básicamente, un documento que nos ayuda a estructurar y poder consultar de un vistazo cuáles van a ser las tramas de los diferentes capítulos de la temporada. Por eso lo habitual, y recomendable, es que anotemos en el los TITULARES de las tramas; una breve idea, palabra o frase que indique de qué va la trama: “Gonzalo y Carlota se acuestan”. “Los romanos atacan el campamento”. “Charlie muere haciendo una revelación sobre Penny”. No hace falta desarrollar demasiado, pero tampoco hay que pasarse de parco o no se entenderá nada.

El formato de Mapa de Tramas con el que más habitualmente he trabajado (y el que a mí más me gusta), es algo parecido a esto:

Éste es el mapa de tramas de una serie que se llamó “Divinos”. Vale, era una serie muy mala, pero para el caso nos vale, y además así no creo que a nadie le importe. En realidad era una versión algo más ordenada de las que hacíamos en “7 Vidas”, con la misma construcción aunque algo menos “bonitas”. Éste es un fragmento del mapa de tramas de una temporada, que solíamos imprimir en varias páginas:

Ojo, aviso de que la mayoría de los ejemplos que podéis ver aquí forman parte de un determinado momento del proceso de trabajo, por lo que encontraréis muchos titulares que no se corresponden con lo que luego se vio en pantalla (por ejemplo, en el cuadro de “Hispania” que pongo abajo todavía no existían los personajes de Héctor y Sabina). Y, desde luego, no están pensados para ser “enseñados”, son documentos de trabajo no definitivos.

La idea básica está clara: a la izquierda, nombre de los personajes. Arriba, número de los capítulos. De esa forma, si quiero saber qué le pasa, por ejemplo, al personaje de Pochi en el capítulo 5 de “Divinos”, no tengo más que cruzar ambos datos y leer el que será el titular de su trama: “sale con futbolista famoso, pero no puede contarlo. Le deja” .

Debajo de los personajes también se pueden incluir apartados de “Personajes episódicos”, “Cameos” (en las últimas temporadas de “7 Vidas” teníamos uno casi en cada capítulo) y “multifuncionales”, es decir, decorados temporales construidos especialmente para un episodio.

Aquí, las cruces o los óvalos indican que un determinado personaje no aparece en el capítulo, algo bastante habitual en muchas producciones.

Los colores sirven para marcar, sobre todo, las diferentes tramas horizontales. Se llaman así, porque tienen continuidad a lo largo de toda la temporada, y por lo tanto crean una estructura horizontal visible en este tipo de mapa. En este ejemplo de “Divinos” tenemos en azul oscuro una trama de tensión sexual entre María y Álex que tiene desarrollo en distintos capítulos. Como podréis comprobar, en todos los capítulos hay varios personajes involucrados en la misma trama, como es lógico.

En amarillo de distintos tonos yo tengo la costumbre de marcar las tramas autoconclusivas, aquellas que empiezan y terminan en el mismo capítulo. En estos dos ejemplos hay una, o varias, en casi todos los capítulos, algo bastante frecuente en comedias.

Hay otras maneras de construir un mapa de tramas. Hay quien prefiere colocar en la parte de arriba los personajes, y en la lateral los capítulos. A mí me parece más confuso, pero hay a quien le funciona, y puede ser útil cuando tienes más personajes que capítulos. Así lo hicimos, por ejemplo, en una primigenia primera temporada de “Hispania” que luego experimentó muchos cambios. En este caso se trataba más de un cuadro “de consulta”, así que no tiene colores.


Otra opción extendida es la de hacer cuadros no por personajes, sino por tipo de tramas. Aquí tenéis un buen ejemplo (muy trabajado) extraído de este interesante post de Antonio Cuevas, guionista de “Hospital Central”, donde dividían las tramas por tipos “A, B, C…”.

Otra manera de trabajar es crear un gran y único cuadro para cada capítulo, en los que pones los post-its con las tramas que habrá en dicho episodio. Es un tipo de mapa muy usado en Globomedia, y con el que estoy trabajando actualmente en un proyecto de serie de género.

Tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes. El principal es que no puedes saber de un rápido vistazo qué personajes tienen presencia o protagonismo en cada capítulo, ni ves directamente cómo evolucionan a lo largo de los episodios, pero puede ser útil para conformar un mapa con predominio de tramas episódicas.

Bien, todo esto en cuanto a formato y “construcción” del mapa. ¿Y ahora cómo se rellena todo esto de contenidos? En realidad, ése es el quid del asunto y donde tendremos que emplear nuestro talento y oficio como narradores.

Es importante tener claro que el mapa de tramas es una “superestructura” que sustentará la temporada. Debe ser consistente, pero no hay que obsesionarse con rellenar todos y cada uno de los cuadros, ni por tener ya en nuestra cabeza los detalles de cuanto va a suceder en cada capítulo. Todo ese trabajo vendrá después, lo importante aquí es que haya buenas ideas, conflictos potentes (o divertidos, si es una comedia), y una buena evolución de los personajes principales. Especialmente en una primera temporada, nunca debemos olvidar que lo que hacemos no es contar una historia, sino contar una historia de unos PERSONAJES.

Mi manera de trabajar el mapa de tramas es muy sencilla: primero relleno las tramas horizontales más importantes, aquellas que sé que van a sustentar la temporada. Trama a trama, decido cuáles van a ser sus giros internos en la temporada. Un ejemplo muy sencillo para entenderlo sería una trama sentimental en una comedia. Podríamos tener estos “pulsos” dramáticos.

– Pepita y Fulanito se conocen. Y se gustan.

– Pepita le reconoce a su amiga Menganita que le gusta Fulanito (lo verbaliza para el espectador).

– Pepita está decidida a hacer un movimiento… pero descubre que Fulanito está casado. Gran decepción.

– Pepita se retira elegantemente. Fulanito se extraña porque ella ya no le hace tanto caso como antes.

– Fulanito se da cuenta de que está enamorado de Pepita. Se lo confiesa a Menganito.

– Pepita y Fulanito se quedan encerrados en un ascensor. Creen que van a morir. Acercamiento. Están a punto de declararse su amor mutuamente, pero al final les salvan y la cosa no va a más.

– Fulanito está decidido a declararse a Pepita de una vez, en el ascensor se dio cuenta de que tiene posibilidades… Pero entonces aparece Tomasito, un antiguo novio de Pepita… y se vuelven a liar. Gran dolor de Fulanito al final de temporada. Onanismo.

Sé que todo esto puede sonar algo cutre, pero son el tipo de estructuras, giros y avances que se utilizan en la mayoría de tramas sentimentales horizontales. Y no olvidemos que es una superestructura, ya buscaremos luego la forma de hacerlo diferente, original, divertido y potente por medio de los detalles en las escaletas, los mecanismos narrativos, diálogos…

Una vez que decides los puntos de giro importantes de tu trama, no tienes más que ir colocándolos en el cuadro. Así, el primer encuentro de los enamorados iría, conforme a la lógica, en el primer capítulo. En el primer cuadro de Pepita pondríamos “conoce a Fulanito”, y en el de Fulanito “conoce a Pepita”. La confesión podría ir en el segundo o el tercero, según la velocidad a la que queramos que avance la trama… y así, con toda la temporada.

Como es lógico, estos pulsos no “llenan” todos los capítulos de Pepita y Fulanito, habrá huecos en blanco en determinados episodios, pero ya sabemos que hay una serie de momentos de la temporada en los que queremos que a esos personajes les pasen unas cosas concretas. A partir de ahí, seguiremos construyendo.

Una vez tengamos las tramas horizontales más o menos dispuestas, hemos de estudiar el mapa de tramas y ver si quedan muchos espacios en blanco. Es el momento de determinar si hay personajes que tienen poco peso, si hay demasiada presencia de una determinada trama o personaje, si hay capítulos donde no hay ningún avance de trama horizontal, o si tenemos una reiteración temática en algún capítulo (varias tramas sentimentales al mismo tiempo, por ejemplo)… Son decisiones que habrá que tomar en función de lo que queramos hacer con la serie, no hay respuestas buenas o malas. Pero sí debemos tener claro por qué elegimos hacer las cosas de una manera u otra.

A partir de esas decisiones, podemos empezar a colocar tramas autoconclusivas que nos ayuden a llenar de contenido cada uno de los capítulos, intentando que ningún personaje se quede “sin nada que hacer”, y que las distintas tramas de cada capítulo sean compatibles, por tiempos internos, por tono y por raccord de personajes, sobre todo.

Esto último es muy importante y es, para mí, una de las claves para conseguir un buen mapa de tramas: hay que exprimirse la cabeza para que las tramas autoconclusivas y las horizontales encajen bien, y para que las primeras “ayuden” a las segundas. Si, por ejemplo, en un capítulo quiero que se rompa la amistad entre dos personajes, intentaré buscar una trama cuya consecuencia sea esa ruptura.

Es decir, que los pulsos de las tramas horizontales son eso, “pulsos”, no significa que tiene que haber por fuerza en ese capítulo una trama que nos cuente esa ruptura, sino que simplemente es un acontecimiento que queremos que suceda, y puede estar detonado, incluso, por otra trama que vaya de otra cosa muy distinta… y cuya consecuencia sea la ruptura de la amistad.

Una de las ventajas del mapa de tramas “por personajes” es que te sirve para estudiar la continuidad del raccord de cada personaje, tanto físico (¿está prisionero? ¿está herido? ¿Tiene un nuevo trabajo? ¿Se ha casado?) como emocional (¿Está enamorado? ¿Sufre una depresión? ¿Busca venganza?). De esta forma evitaremos, por ejemplo, que un personaje que ha sufrido la muerte de un ser querido tenga en el siguiente capítulo una trama en la que se muestra contento como unas castañuelas. Si lo hacemos tiene que ser por decisión propia y tiene que estar justificado (se ha recuperado milagrosamente del golpe, o resulta que se da cuenta de que el muerto le importaba un pimiento).

En mi opinión el mapa de tramas es una herramienta de trabajo imprescindible en nuestro oficio y considero que todo el tiempo que se le dedique va a redundar en beneficio del resultado final (y no siempre hay tiempo). El mapa de tramas ayuda a crear personajes e historias consistentes, a administrar bien la información y los acontecimientos. Resulta especialmente útil en series con gran continuidad entre capítulos, producciones de género, de misterio, policíacas, en culebrones o en cualquier tipo de serie que no se sustente únicamente en tramas autoconclusivas (como es más frecuente en las comedias, especialmente en las menos modernas).

Sin embargo, hay muchas formas de encarar el trabajo de escritura de una serie, y hay guionistas que no le dan tanta importancia. Series como “Los Hombres de Paco”, “Aquí no hay quien viva”, “El Barco” o “La que se avecina” trabajaban con mapas de tramas mucho menos desarrollados (o incluso sin ellos) y han sido éxitos indiscutibles. Sin embargo, en la segunda temporada de “Hispania” las prisas impidieron tener un mapa de tramas realmente pensado y trabajado, y en este caso esa carencia supuso, en mi opinión, uno de los mayores problemas de la temporada.

Como suelo decir siempre, quizá no es tan importante qué decisiones tomes, o qué sistema de trabajo elijas, sino cómo lo desarrolles y lo utilices luego. Hay quien prefiere improvisar más capítulo a capítulo, en una búsqueda constante más impulsiva, y hay quien prefiere organizarse desde el principio yendo de lo “mayor” a lo “menor”, trabajando por niveles narrativos.

Personalmente prefiero la segunda opción, porque te permite tener una dirección mucho más clara cuando se trabaja en un equipo de guionistas que acometen la escritura de diferentes capítulos, y sobre todo, porque te obliga a enfrentarte a eso tan denostado a veces y para mí tan necesario en este oficio: la reflexión.

Como ya he dicho, el mapa de tramas es una herramienta de trabajo (tal y como podéis comprobar en algunos de los ejemplos de arriba, muy poco “presentables”), aunque en algunas ocasiones también puede solicitarlo una cadena para asegurarse de que un proyecto va a tener continuidad y un buen desarrollo (en ésas me encuentro yo ahora mismo). Pero, de cualquier forma, no es un documento cerrado e intocable. Es una guía de viaje flexible que te ayuda a avanzar durante la temporada pero que evoluciona a medida que se escriben los capítulos y se van encontrando nuevas vías narrativas. En este oficio todo es susceptible de ser cambiado. Siempre que haya tiempo para ello, claro.

11 respuestas a CONSULTORIO: EL MAPA DE TRAMAS

  1. Panov dice:

    Plas, plas, plas. Qué acertadamente sencillo, explicas algo realmente complejo. Añadiré la entrada a favoritos del explorador.

  2. fessols&naps dice:

    la hostia puta, gran lección. Casi que sirve para trabajar un film tmb o una trilogia o lu que sea.

    Gracias

  3. TripleR dice:

    Ante tanta excelencia, sólo cabe aplaudir y dar las gracias. Es una gozada leeros y aprender, aprender… y siempre aprender. ¡Bravo!

    Mis respetos.

  4. Lauren dice:

    Vaya tochazo te has marcado, macho.

    Abrazos

  5. Juan dice:

    El mejor post que he leído en mucho.

    Quizá deberías poner un apartado de ‘stickies’ en la columna de la derecha, una selección de los post más ‘útiles’ para acceso rápido. Y para que no pierdan. Que empieza a buscarlos de aquí a unos meses.

    Este a la cabeza, por cierto.

  6. David Muñoz dice:

    Un texto cojonudo.

  7. anonimo dice:

    El más útil y clarificador de los que se han publicado aquí! Muchas gracias

  8. Desde luego que va a favoritos. Con bloggers como tú, ¿quién necesita gastarse miles de euros en un máster de guión?

    ¡Gracias Hastiado!

  9. Un buen post. Lo enlazo en mi blog, en el apartado de ‘Herramientas’.

  10. Elena Cobos dice:

    Revelador. Muchas gracias por los ejemplos y la explicación de hasta qué punto te fueron útiles. Estupendo.

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