CHEERS Y EL I+D

14 octubre, 2011

Por Guillermo Zapata

Son las tres menos diez de la madrugada. Llevo media hora intentando escontrar otro tema sobre el que escribir. Cualquier cosa que no sea ésta. Lo que sea. Y todo me suena manido, imbécil o directamente soporifero (Probablemente por mi propio sueño)

Hace una semana me parecía importante escribir algo sobre el despido de los guionistas de Cheers, sin embargo, según los días iban pasando y “la noticia” dejaba de ser noticia a mi se me iban quitando las ganas. ¿El motivo? Muy sencillo. No conozco a las personas despedidas. No conozco el proyecto. Camino campo minado. No tengo ni puta idea de lo sucedido. Solo puedo hacer suposiciones. Así que me digo… “Pues nada, a otra cosa”

Lo que pasa es que… Hay algunas cosas que no son de recibo.

A partir de aquí pido disculpas a el equipo de guión de Cheers por las imprecisiones de mi texto. Voy a intentar escribir de la forma menos directa posible. No conozco las circustancias. No conozco el proceso. No tengo ni la más absoluta idea de lo sucedido.

Lo que si sé, porque eso son datos es lo siguiente:

Los guionistas de Cheers no se levantaron una mañana y fueron a una productora (o a una cadena) a rogarle que se hiciera un remake de Cheers. Aunque solo sea porque como que uno no se mete en camisas de once varas cuando hay adquisiciones de derechos de por medio.

No. El camino normalmente es la revés. Alguien con poder para hacer algo (Esto es, no un guionista) decide hacer algo. Busca a gente para hacerlo y entonces lo hacen.

Sin embargo, cúando esa idea no funciona bien todo el mundo sabe a quién tiene que culpar. Para las culpas es bastante fácil identificar el objetivo: los guionistas.

“Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. ¿Les suena? Bueno, pues la próxima vez que quieran medir la responsabilidad de un guionista sobre una serie, atiendan primero a su poder. Digamos que no somos spiderman, precisamente.

En segundo lugar, cúando una serie se redefine no es necesario despedir a nadie. Lo que es necesario es que la serie se redefina. Sorpresa increíble: Los guionistas sabemos escribir en más de un tono, sabemos escribir historias diferentes. Es más, les sorprenderá, pero nos dedicamos a eso. A cambiar de tono, a contar otras cosas.

Tristemente, trabajamos en una industria que nos ha ido acostumbrado a los cambios, los despidos y la movilidad. Es “lo que se supone que pasa” “Así son las cosas”. Y no me refiero solo a los equipos de guión, es un poco generalizado. “Oye, la chica esta de vestuario que…” “No, ya no está.” “Ah”. “Oye, el cámara que…” “No, es que surgió un problema”. Pero tampoco es como si la movilidad estuviera bien distribuída.

Digamos que los despidos son inversamente propocionales al poder de decisión. Más poder de decisión sobre el producto, menos posibilidades de ser despedido. Menos poder de decisión sobre el producto, más posibilidades de despido.

Si ese es el escenario, por favor, que nadie nos pida, además, que estemos sonrientes, creativos y motivados.

Estoy completamente deacuerdo en que los guionistas tenemos una responsabilidad con respecto al producto final. Estoy incluso dispuesto a asumir (con la boca pequeña) que es algo mayor que otros departamentos. Pero la única manera de que sintamos realmente esa responsabilidad sobre las series es tener mayores márgenes de libertad creativa, mayor nivel de control sobre el proceso.

La apuesta es sencilla: Mas control creativo, más libertad. Más libertad, mayor responsabilidad. Más responsabilidad, mayor disfrute. Mayor disfrute, más creatividad. Más creatividad, series mejores. Mejores series, más audiencia.

Es tan sencillo como eso.

Pero incluso aunque nos equivocaramos en alguna ocasión (porque recuerdo la vieja máxima del William Goldman: “Nadie sabe Nada”) vivimos en una industria que tiene que asumir los fracasos como parte del proceso, porque es muy muy muy muy muy rentable a pesar de los fracasos.Porque cada serie que funciona soporta dos o tres series que no lo hacen. Porque no sabemos lo que va a funcionar. A eso en cualquier otra industria se le llama I+D+I. En ciencia la posibilidad del fracaso es la base de cualquier nuevo descubrimiento.

Lo que no necesita son despidos. Lo que no necesita es usar el empleo de la gente como herramienta para hacer notas de prensa y vender renovaciones de contenido.


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