EL GRAN DRAMA DEL CINE ESPAÑOL: LOS DIRECTORES DE ENCARGO

19 octubre, 2011

Por Chico Santamano.


El cine español sufre muchos complejos, traumas y dramas de todos los colores y sabores, pero uno de los más gordos reside en la ausencia total de directores de encargo. Todas las filmografías tienen una punta de iceberg con esos directores, hombres del Renacimiento, que lo mismo te escriben, te dirigen y te componen la música… ¿pero dónde están todos los demás?

¿Dónde están esos cineastas que entienden el oficio como lo que es… un OFICIO? Un oficio en el que si te interesa la historia, aceptas, la ruedas lo mejor que puedes, cobras y a otra cosa mariposa. Si centenares de guionistas pueden poner día a día su talento al servicio de unas pautas externas… ¿Por qué no tenemos directores libres de esos ramalazos de autor? ¿Dónde se esconden esos tipos versátiles capaces de aceptar una historia ajena y hacerla suya sin necesidad de colarse a toda costa en los créditos del guionista? ¿Quién es, por poner un ejemplo, el Gore Verbinski español? ¿Quién puede rodar en este país guiones ajenos de terror, de aventuras, dramas o dibujos animados y salir con cierta dignidad del aprieto?

Bueno, quizá la ausencia no sea total TOTAL, pero ese par de nombres que se nos vienen a la cabeza dan siempre tanta pereza que consigue que el gran drama se convierta en un gran drama aún más crítico si cabe. Y siguen las preguntas… ¿Por qué hasta el realizador español más mediocre tiene un guión escrito por él mismo bajo el brazo? ¿Por qué el 95% de los cortometrajes están escritos por el mismo señor o señora que los dirige? ¿De dónde viene esa necesidad imperiosa por ser autores totales de la obra? ¿Por qué la gran mayoría no entiende que se puede ser un realizador cojonudo y un pésimo escritor?


Desde el punto de vista del guionista-que-no-tiene-aspiración-alguna-de-ser-director esta situación llega a ser desesperante. ¿Saben lo difícil que es encontrar directores para tus historias? ¿Tipos que sin haber escrito una coma entiendan y respeten el trabajo ajeno?


En estos momentos estoy padeciendo, junto a un co-guionista, a uno de estos prendas. Imagino que cuando la decisión es errónea desde el principio todo está abocado a salir como el orto y así está siendo. El señor productor elige a un director de cierto “prestigio” con algunos títulos reconocibles. Títulos que no tienen absolutamente NADA que ver con el género de la peli, pero que desde la productora creen que el tipo en cuestión es el indicado… lo que nunca confesarán es que el elegido es de una comunidad autónoma dispuesta a poner sus buenos dineros si el director es autóctono (¿Otro gran drama del cine español? SIN DUDA). El director autóctono lee el guión y se compromete (para desgracia de todos) a dirigir el guión… pero claro… ese guión NO.


Ahá…


Aquí es donde el mundo se pone patas arriba y el director de encargo convierte a los autores y promotores originales del proyecto en guionistas de encargo. Durante semanas intentamos trabajar con él… O mejor dicho, para él. No deberíamos, pero para que el proyecto salga adelante intentamos hacer de NUESTRO GUIÓN un traje a su medida. ¿Cuál era el problema? Que él no quería dejarse tomar medidas. No nos puso la más mínima facilidad. Sabía que quería rodar esa historia, pero no ese guión. Por más que le preguntamos, nunca nos dijo que quería y sólo usaba referentes absolutamente contradictorios entre sí. ¿La jugada estaba clara, no?


El director autóctono quería reescribir el guión él solito.
¿Por qué? Porque aunque fue contratado como director de encargo, él no quería ser menos. Él quería ser AUTOR. Y lo ha conseguido. Siendo autor no sólo puede llevarse los honores, también podía adaptar la historia épica original a sus limitadas dotes como realizador. Eliminando cualquier atisbo de ambición a sus secuencias podría convertir la película en un drama de tono incierto que es a lo máximo que podría aspirar. Por no hablar de la mucha o poca pasta que pueda arañar de los derechos de autor en caso de que la peli fuera un éxito.


Leyendo por encima su guión -no tengo estómago para más- lo que ha reescrito resulta que es un mojoncete y una auténtica falta de respeto para sus autores originales. Puede que nuestro guión no fuera mucho mejor, pero si tan malo era… ¿Por qué aceptó dirigir un guión no escrito por él? ¿Dinero? ¿Seguir estando en el candelero? ¿Sumar un crédito más en imdb? Ni lo sabremos, ni nos importa.


Si usted es guionista y ha sufrido en silencio la ira de los falsos directores de encargo… Toda mi solidaridad. Quizá va siendo hora de empezar a desenmascarar a esos “directores autóctonos”. Si en cambio usted es director de cine, alguna vez ha aceptado dirigir un guión ajeno y ha acabado reescribiéndolo a su puta bola espero que se haya sentido aludido en este post. Y si vuelven a ofrecerle un encargo similar, la próxima vez no se olvide de lo más importante…

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PD: la imagen que ilustra este post pertenece al cartel de “La Huérfana”. Jaume Collet Serra, no te conozco de nada, pero vuelve a España, por favor. Fecunda a nuestras mujeres y repoblemos este santo país con una generación de buenos directores de encargo.

Gracias en nombre de los guionistas que no queremos dirigir.


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