ANTES DE LA CHARLA

Por Daniel Castro

El día 2 tenía que hablar en el curso de Hotel Kafka que impartimos los Bloguionistas. Aunque he dado unas cuantas charlas (algunas con buenos resultados y otras apocalípticas), reconozco que esta vez estaba especialmente nervioso. Creo que soy una de las pocas personas del país que reconoce que le gusta hablar en público: suelo sentirme a gusto contando cosas de las que creo saber algo, haciendo chistes y variando mi charla según las reacciones que noto en el público. Pero, insisto, esta vez estaba nervioso.

¿Por qué?

Posiblemente porque aquella gente, unos quince alumnos, había pagado bastante pasta para vernos y escucharnos. 390 euros por persona. Creo que nadie ha pagado tanto por verme. Cuando viví en Italia, aquella novia vino a verme en un vuelo de Ryanair.

Otra razón para estar nervioso era que iba a poner una secuencia de la peli que he estado grabando y montando desde hace casi un año. Era la primera vez que la ponía ante un público completamente ajeno al proyecto. Como era una secuencia cómica (al menos esa es su intención) quería en si había o no risas y en qué momentos se producían.

La tercera razón para estar nervioso era algo más importante. Simplemente, no sabía de qué iba a hablar durante tres horas. Imagino que fue en un momento de euforia e imprudencia en el que elegí el título de mi charla: “El cine y/o la vida” al que Ángela, más sensata, me sugirió añadir algo tipo “el reto de la autoproducción”. La primera parte del título se refería a mi obsesión porque las historias que contemos como guionistas tengan algo que ver con la vida que llevamos, con el entorno que conocemos, con las cosas que nos ocurren. La segunda parte del título aludía a lo que yo hubiera podido aprender de la experiencia de “Ilusión”. ¿Cómo carajo iba a poder unir dos asuntos tan distintos? ¿Iba a dedicar una charla de tres horas a hablar a guionistas que querían escribir series para la tele de cómo autoproducirse películas marginales? ¿Les iba a interesar? ¿Habían pagado para eso? Y los otros, los que sí que querían montar sus proyectos propios, ¿tenían que escuchar cómo alguien balbuceaba frases tipo “escribe sobre lo que conoces” si lo que querían autoproducirse era una pelis sobre zombies? Dediqué varias horas a buscar la manera de estructurar la charla. ¿Cómo unir esos dos temas? ¿Qué vídeos mostrar como ejemplo? ¿Cuándo poner la secuencia de mi película?

Hice un montón de intentos para estructurar la charla, pero fui incapaz. Fui a Muji y me compré un rotulador y una libreta específicamente para esto. No entiendo porqué, pero ni siquiera esto funcionó. Unas horas antes de ir al Hotel Kafka, tenía una vaga idea de lo que iba a contar. Pero no sabía cómo hacerlo.

Ya me había resignado al caos y me preparaba para el desastre cuando, de pronto, se me ocurrió empezar a anotar, sin orden ni jerarquía, algunas de las cosas que creía haber aprendido en los últimos tiempos. Son estas.

LA PELI: COSAS QUE HE APRENDIDO

–       Escribe sencillo, todo es complicado.

–       Grabar es complicado.

–       Comer es caro.

–       Pero es necesario.

–       Confía en tu equipo.

–       Confía en tu instinto.

–       Compra varias tarjetas SD (si ese es el tipo de tarjeta que usa tu cámara, claro)

–       Usa varias cámaras. Son baratas.

–       La diferencia no la marca la técnica, la marca la transgresión.

–       Nadie produciría algo así. Esa es la ventaja.

–       Lo más jodido es organizar, cuadrar agendas de diferentes personas.

–       Muchas llamadas. Muchos favores. La gente está DESEANDO AYUDAR si se siente apreciada y útil.

–       No grabación cronológica (Jodido). Agrupar por actores y espacios.

–       Hay muchos actores dispuestos a echar una mano.

–       Quiere a tus actores. Detrás de sus balbuceos místicos suele (puede) haber algo con sentido.

–       Escribe sobre ti. Tu vida.

  • Tu vida en concepto amplio:
    • Quién eres.
    • De dónde vienes
    • Qué te ha pasado
    • Dónde has vivido
    • Qué te gusta.

–       La realidad es barata. La “ficción” es cara.

–       Un director debe ser “simpático”.

–       Si no pagas con dinero, pagas con AMOR.

–       Hacer, escribir, rodar es AMAR. ( [Poner aquí cita de]  Truffaut)

(La próxima semana explicaré qué hay detrás de algunas de estas frases y si encontré o no un hilo conductor para la charla).

8 respuestas a ANTES DE LA CHARLA

  1. Hmaniaco dice:

    La verdad es que los chicos de la nouvelle vague sentaron
    hace tiempo las bases para rodar cine barato.
    Algunos consejos:

    – Olvidate del guión. Esto es cine-vida.

    – Rueda a tus actores paseando entre la multitud y luego añade
    una voz en off explicando sus profundos pensamientos.

    – Rueda a tus actores mirándose al espejo y hablando consigo
    mismos.

    – Un tipo bien parecido fumando un cigarrillo con aire triste es
    una historia en si misma (hay peliculas enteras que van de eso).

    – las conversaciones en la alcoba dan mucho juego. De hecho
    hablar sobre las relaciones de pareja es tan profundo como
    hablar sobre la muerte.

    y algunas variantes españolas:

    – dale empujones al operador de cámara mientras rodais. Eso
    le añade realismo.

    – Incluye escatologia y perversiones sexuales varias. Son raros
    de ver en el cine mainstream.

    – Saca gente fea. (Realismo, realismo).

    • Kohonera dice:

      Joer, acabamos de rodar un corto talmente asín. Bueno, menos lo de fumar, que no se podía en la casa que nos dejaron, así que el actor estará triste porque no le dejan fumar.

      Desde luego, el guión sólo era una “mera referencia”, rodamos en Callao y había mucho feo.

    • Cris dice:

      Ya, unos ingenuos… total películas como A boutt de souflee, La noche americana, Hiroshima mon amour, 400 golpes o Jules et Jims son películas tan insufribles. Ni mentar a Rhomer, ese especialista en adolescentes franceses con nombres como Benoit. Ray y Wenders, por otra parte, nunca deberían haber visto cine europeo.

  2. yabadabadooh dice:

    qué viva la diversidad de cosas

  3. Javi-LHP dice:

    La charla estuvo genial Dani. Como te dije, quizás yo tenga interés por cosas más de género, pero me fue muy útil tu charla porque en el fondo, hasta las historias de género más ajustadas a su particular fórmula o los refritos cinéfilos conviene dotarlos de algo propio para que no parezcan sólo eso, una repetición de cosas vistas, sino que aporten un punto de vista particular, algo que uno se crea de verdad porque conoce una determinada situación o sensación.

    Al instante se me vino a la cabeza Spielberg, uno de mis favoritos, que pese a ser un director tremendamente comercial tiene también un discurso personal muy reconocible y habla constantemente de vivencias propias (familias desestructuradas, padres ausentes, etc.). E.T. no sería lo que es si el contexto familiar que se dibuja en esa película no fuese tan humano y emotivo.

  4. Regla dice:

    Daniel, llevaba un par de semanas sin pasarme por aquí. Bueno, miento, ayer sentí curiosidad por leer lo que se había escrito en Bloguionistas, y lo hice casi de tirón. Lo cierto es que no tenía intención de comentar, porque en líneas generales el famoso Encuentro de Guionistas ha dado más de sí que el robo de la SGAE, en su día. Y el hecho de hablar sobre la SGAE es comprensible, cuando ha dado y dará más juego que “La taberna del Buda” que cantaban Café Quijano, pero el Encuentro no creo que dé para tanto, ni siquiera para la mitad. Sin embargo, su post me ha motivado porque en los últimos tiempos rompe la línea habitual del Blog y siempre me ha parecido que ese proyecto llamado “Ilusión” debe merecer mucho la pena.

    No acabo de entender su preocupación a la hora de estructurar la charla, cuando se trata de un proyecto tan intimista y que conoce tan bien. Apuesto a que sus alumnos y los que le conocen un poco no se sintieron defraudados. Y no importa si pudo equivocarse en algunos planteamientos, porque lo más estimable es lo limpio de su intencionalidad al ofrecer esa charla sobre un proyecto tan personal en el que se ha implicado tanto. Siendo el productor, director, guionista y actor de su proyecto, pienso que debería estar por encima de la crítica de sus colaboradores o de la percepción errónea que pudieran sentir los asistentes a la charla, e incluso del público que llegue a ver su película. Y seguramente, en ella se encontrará parte de su verdad, no reconocible por todos, por supuesto. Porque la intimidad y la privacidad de uno es algo personal e intransferible. Nadie puede conocerla nunca en su totalidad, por mucho que pudiera empeñarse en ello. Eso de pensar que uno tiene cuatro ojos y que te vigila desde la sombra sólo ocurre en una ficción como “El Show de Trumman” o en el reality de Gran Hermano. porque la realidad de cada uno es mucho más sencilla y menos interesante para los demás (quien perdería el tiempo en eso?). Además, el artificio de esos realitys tiene su precio y la verdad se oculta bajo el disfraz. Nadie que sepa que le están observando actua de manera natural. Y bueno, no voy a decir que los concursantes de Gran Hermano fingen todo el tiempo, pero estoy convencida de que sintiéndose observados sólo muestran la parte de su vida íntima que quieren mostrar.

    Daniel, ya le señalé en su día la ventaja de ser el guionista, actor, director y productor de su proyecto. Seguro que con su visión de totalidad habrá podido evitar el conficto de intereses, en caso de haberlo. Y me parece muy bien que a falta de dinero pague con Amor, pero mire que se trate de amor verdadero, porque igual alguien malintencionado se acaba cobrando de la pieza..jajajaja..!!!
    En fin, sólo quería trasmitirle con absoluta sinceridad que sin conocerlo, apostaría a que su proyecto, quizás con tintes bohemios e independientemente de la crítica o del resultado en taquilla, merece muchísimo la pena y tiene un valor de verdad, de los de de siempre y de esos que se aprecian, precisamente por tratarse de algo suyo y en lo que ha invertido tanto de si mismo. Por mi parte, le deseo los mejores resultados y la mayor satisfacción posible. Ojalá pueda verlo algún día en pantalla, y será entonces cuando me gustará trasmitirle mis sinceras impresiones. Unas impresiones que, conociéndole todo lo que he podido llegar a conocerle en estos dos años, seguro que son buenas.

    Un abrazo.

  5. […] dos lunes escribía sobre lo difícil que me había resultado preparar mi charla para el Hotel Kafka. Intentaba contar […]

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