LA INVISIBILIDAD DEL GUIONISTA

por Javier Olivares.

 

I

Érase una vez dos guionistas de la misma productora que habían creado dos series. Una, de gran y merecido éxito… La otra que lucha en una franja compleja con honor y cumpliendo objetivos.

Como estas dos series eran finalistas de los premios más populares de la televisión, fueron alegres a la entrega de premios.

Primera sorpresa: la invitación era una para los dos. Pareja de hecho, vaya. Actores, directores (incluso gente de la empresa que no trabaja en dichas series: siempre hay clases)… podían llevar, muchos de ellos, un acompañante. Ellos, no.

Cuando abrieron el sobre, descubrieron que, en la invitación, venía un nombre tachado: era el de una actriz que no podía ir al acto. A su lado, a lápiz, dos nombres: los suyos. Los de estos dos guionistas que llevan cientos de capítulos a sus espaldas inventándose una serie, continuándola, creando historias y dando trabajo a actores, técnicos y directores… Y beneficios a la productora que tan bien trata (es un ejemplo: no es la única) a quienes tienen las ideas que les dan de comer.

No sé si decidieron entrar al acto de entrega (yo no lo hubiera hecho, desde luego). Si no lo hicieron, evitaron el mal trago de ver al actor principal de “Águila Roja” recoger el premio haciendo subir a los directores de la serie al escenario. Dijo de ellos que gracias a su trabajo la serie sigue adelante cada día mejor.

La pregunta que me hice al oír esas palabras fue: ¿qué filman esos directores? ¿qué interpreta ese actor? ¿les dan folios en blanco e improvisan? ¿Dónde estaban cuando los creadores de la serie la estaban pariendo? ¿no hay guionistas que inventan historias para que ellos filmen y actúen? Cuando acabe “Águila Roja”, ¿seguirán rodando e interpretando directores y actores? ¿O tendrán que esperar a que esos seres invisibles llamados guionistas inventen una nueva serie?

Pena de industria audiovisual la de este país cuando borra del mapa a quienes crean las series. Ya que la tienen como espejo, que miren la industria USA, donde los creadores son productores ejecutivos de lo que han creado. Donde cuando un actor o productor recibe un premio da las gracias primero a quienes escribieron sus películas o series.

No se nos cita en prensa ni en blogs televisivos que saben el nombre hasta del ayudante de peluquería de las series USA, pero que no saben distinguir si una serie ha cambiado de equipo de guión y luego fracasa (a los guionistas se les acabaron las ideas, dicen). No miran ni los créditos para saber quién está detrás. El esfuerzo no es mucho, desde luego.

Recientemente, el sindicato de guionistas de Catalunya (GAC), al que tengo el orgullo de pertenecer, hizo una nota pública alertando de que la prensa había sido llamada a un día de rodaje de una serie (mini serie sobre las colonias de trabajadores). Allí pudieron hablar con el director, actores, productores… Con los guionistas, no. Ni se les había convocado. Y ellos habían adaptado una novela, creado una serie… ¿No tenían que contar nada a los periodistas?

No hace mucho, el que esto escribe ha pasado por la desaparición de su nombre como creador y director argumental de una serie. En la primera nota de prensa y video de promoción del rodaje hablaba el director, los actores, el de vestuario, el escenógrafo, el de peluquería… Ni rastro de sus guionistas ni de su creador (aunque fuera por encargo). Ni se me citaba siquiera (que ya hubiera sido un detalle). Pedí una corrección. No se hizo.

Obviamente, prensa y páginas web especializadas utilizaron esta información, en la que ningún guionista aparecía, que se repitió una y otra vez durante meses. Ni un gesto de rectificación. E invisibilidad total hasta la rueda de prensa celebrada meses después, en la que sí estuve y se empezó a corregir la situación… Aunque no del todo: después he leído atónito en más de un medio de comunicación que, en realidad, la había creado su director (además en exclusiva: seguía sin citar a nadie que no fuera sí mismo).

Tampoco nadie, hasta ahora, se ha molestado en rectificar este dato (que no era la primera vez que ocurría). Cuando me quejaba (una vez más: al final te conviertes en un coñazo), el problema no era lo que había pasado: era mi queja. Mi ego. No el de los demás: el mío.

Es curioso que todo esto haya ocurrido cuando ese mismo director estaba ya en la productora cuando el proyecto anterior de esta misma serie llevaba dos años sin tener luz verde por parte de la cadena. Entonces, si hubiera sido tan creador, seguro que no se hubiera necesitado de mi presencia para rehacer por completo la serie, cambiando su concepto, replanteándola como una serie histórica y no de folletín y tente tieso… Consiguiendo el ok de la cadena. Justo tras ese ok, pasé a ser invisible. Y el director, resucitó como ave Fénix creadora.

Insisto, ninguna rectificación, ninguna nota pública… Resultado: dejé la serie (y otra más creada por mí de la que hablo a continuación) y la productora. Lo avisé con tiempo para que no entorpeciera la producción de la segunda temporada (siempre he creído que una serie da trabajo a mucha gente y no debemos perjudicar su desarrollo en disputas de ningún tipo: el trabajo es sagrado… sobre todo para los cientos de personas que viven de una serie). Se montó un equipo nuevo. Y luego, fallido el anterior, otro. En todo ese proceso, de meses, volví a ser invisible: la cadena seguía creyendo que yo seguía en la serie. Total, como era invisible, ¿quién iba a notar mi marcha?

En definitiva, si no hubiera sido por la profesionalidad de quienes trabajan en la web de RTVE (que quería información del que había pensado la serie), por Facebook (siempre útil en estos casos) y por el apoyo de guionistasvlc (esencialmente de Paco López Barrio), la serie en cuestión habría parecido que se había escrito sola.

Recientemente, también, una serie de detectives por mí creada con mil discusiones (la productora no creía demasiado en ella, la prueba es que en la misma rueda de prensa se declaró sorprendida por lo bien que ha quedado) ha recibido el premio a la mejor serie del año entregado… ¡¡por la Asociación de Detectives de Catalunya!!!.

La productora, amablemente, me comunicó la noticia. Me decía que felicidades “por lo que me tocaba” y que el premio se daría en un hotel de lujo barcelonés pero que no era necesaria mi presencia (ni la de la otra autora de la serie), porque la Asociación que entrega el premio invitaba solo a los actores protagonistas.

No importa que te inventes una serie. Que defiendas que esos actores la protagonicen (uno, el mejor, era un secundario de toda la vida y había dudas –mías, no- sobre su capacidad como principal protagonista). No importa que te pelees por que el tono de la serie, sus escenarios… Da igual: invisible.

Antes, en esa serie que decidí que se llamara “Kubala, Moreno i Manchón” (para dar originalidad al título de una serie de detectives “especial” y en homenaje a Serrat, gracias a quien decidí aprender catalán a los quince años), el Barça al saber de la misma, llamó a la productora para invitar al palco a un partido (contra el Osasuna) a quienes trabajaban en ella.

La invitación se debía a que el título de la serie citaba a grandes jugadores de la historia del Barça. La productora aceptó la invitación: fueron los actores y el director de la serie… pero no el que se había inventado el título sin el cual jamás les habrían invitado. Me enteré de rebote, al día siguiente. Soy del Atleti, pero hombre, ir al fútbol siempre me apetece. Y el Barça es mi segundo equipo. Creo que por educación y respeto hasta hubiera ido al Bernabéu si la serie se hubiera llamado “Di Stéfano, Kopa y Gento”.

Por cierto, en la rueda de prensa se entregó un estupendo dossier de la serie. En él, los que fueron invisibles fueron los guionistas que habían escrito la serie conmigo: salía hasta el ayudante del ayudante  eléctrico, ellos no. Se corrigió el dato añadiendo de inmediato un folio con sus nombres, pero la sensación de amargura por el olvido a mí todavía no se me ha corregido. Porque hay errores comprensibles, pero cuando son siempre en la misma dirección, no lo son. Ni siquiera son errores. Son otra cosa. Es como en un partido de fútbol. Si el árbitro se equivoca mucho y perjudica a los dos equipos, es malo. Si sólo se equivoca en contra de uno, no es malo. Es otra cosa.

Más casos.

Un compañero me comentaba este verano que había recibido un encargo de una productora: rehacer una biblia hecha por otro. Cuando la acabó, le avisaron de que esta nueva biblia hecha por él, pasaría probablemente a otro. Y que el equipo de guionistas que la escribiera no sabían cuál sería… Probablemente, en él, no estaría ninguno de los tres que habían hecho ninguna de las biblias. Probablemente, en los créditos tampoco aparecerá ninguno.

Hace tiempo, mi hermano (Pablo Olivares) y yo dejamos una serie (de otra productora) porque literalmente se quedaban con nuestros derechos de autor y el de todos los guionistas de la serie. Sobre todo, mi hermano que escribió, redialogó y puso orden y sentido a toda la primera temporada de la serie. Yo sólo escribí dos capítulos… ¡¡¡se olvidaron de poner mi nombre en créditos!!!

Hace mucho menos tiempo, apenas unos meses, que una productora ha hecho un ERE (no comunicado a prensa, por Twitter se enteraron algunos) despachando a guionistas sin los que sus estrellas no hubieran llegado tan lejos. Las estrellas, dueñas de la productora, probablemente seguirán recibiendo encargos… ¿Saben los que los hacen que detrás de esas estrellas no están los que se las inventaron? ¿O que, si están, estarán recontratados cobrando menos por el mismo trabajo?

¿Cuántas veces muchos creadores de las series no han podido ni acceder a la reunión de su presentación o su venta a la cadena? ¿Cuántas ni pueden defender su proyecto ante el principal cliente,  quien la va a emitir? Aún demasiadas.

Se dice que la ficción española no es tan buena como debería ser. Tal vez esto que cuento tenga algo que ver. Buena o mala, creo que se debería saber quien la inventa. Para cargar con méritos o críticas. Para dejar de ser invisibles. No conozco un país occidental con industria audiovisual donde el papel de los guionistas quede tan en el olvido. Ninguneado. Arrasado.

III

Aviso para navegantes: no se trata de ser más que nadie. Sino de no ser menos que nadie. No se trata de ser el visir en vez del visir. Ni de cambiar una dictadura por otra igual de injusta.

No negaré nunca que la idea de una serie puede partir de un productor o de un ejecutivo de una cadena (hay muchos y buenos ejemplos fuera y aquí de ello). O de una necesidad estratégica, de un target… Esto es una industria y el que quiera ser guionista debe tenerlo bien claro. Un guionista no es alguien que siempre acierta (como nadie, por cierto) y se debe tanto a sus ideas como al público al que se dirige y a la empresa que le paga. Siempre y por igual. E ir de “artistas”, lo justo: porque eso es de gilipollas engreídos.

Pero, aún así, quienes hacen que las ideas (aunque sean de otros) crezcan diálogo a diálogo, silencio a silencio, secuencia a secuencia, tienen un nombre: guionistas.

Como tales, debemos saber que un guión es la única obra literaria que se escribe no para ser leída, sino para ser vista. Pero hay también que recordar que no hay nadie que pueda dirigir, interpretar, producir ni fotografiar un folio en blanco.

Para que ese folio tenga texto hay que tener una idea. Y esa idea, si te gusta la compras. Si no, no. Pero si la compras, respétala. Puede que no sea perfecta y necesite correcciones y cambios. Pero no la desvirtúes. Y no te conviertas en su autor sin serlo. No ocultes al que las creó o las escribió. Porque así se genera lo que tenemos: series sin padre ni madre. Sin alma. Superfluas. Prescindibles.

Como de seguir así, seremos nosotros. Los guionistas españoles. Huérfanos, sin alma, superfluos… y prescindibles. Para muchos ya lo somos.

Y a fuerza de ser invisibles, dejaremos de existir. Aunque a lo mejor no hay que ser tan tremendistas y seguiremos existiendo… pero sumisos, sin orgullo, agarrados a lo que nos ofrezcan como el náufrago a un trozo de madera en el vendaval de esta crisis. Y alguien sumiso y sin orgullo… ¿puede ser un creador?

No nos engañemos: sin crisis pasaba lo mismo. Porque la crisis en esta ocasión no es sólo económica (como en tantas otras cosas en este país) sino de inteligencia y estructuras. De I+D y de inversión en ideas. De respeto. De copiar lo peor (en vez de lo mejor) de fórmulas foráneas. Y eso no es nuevo.

Nunca se me habría ocurrido citar a Unamuno como argumento de autoridad de un texto mío. Pero así las cosas, lo haré, porque si la situación en nuestra ficción del papel del creador de series y de los guionistas sigue siendo ésta, es hora de decir…

…QUE INVENTEN ELLOS.

Que nosotros nos haremos productores, novelistas… e incluso taxistas o profesores… O venderemos kleenex en los semáforos. Pero lo haremos con dignidad. La que algunos nos niegan. Poca memoria tienen: no recuerdan que, muy a menudo, viven de nuestras ideas.

Que no se le olvide a nadie. Ni siquiera a nosotros mismos.

41 respuestas a LA INVISIBILIDAD DEL GUIONISTA

  1. Misael dice:

    A ver si es verdad que no se le olvida a nadie. Quizás por haber leído de muy joven una entrevista a Chayefsky siempre he pensado que un guionista, un director, a parte de ser creativo y tener idea debe tener DOS COJONES para hacerse respetar, igual que lo hace el inútil del productor ejecutivo o un camello de barrio.

  2. […] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos La invisibilidad del guionista bloguionistas.wordpress.com/2012/02/20/la-invisibilidad-d…  por greboada hace […]

  3. TripleR dice:

    Emotivas palabras. Me han llegado al alma.

    Mis respetos.

  4. Reblogged this on Plano Picado and commented:
    El olvido del guionista

  5. Me preocupa la sensación de “dejà lu” que me ha dejado el texto a medida que lo leía. Que tengamos tan asumido que esto es lo usual. Hace exactamente un año, cuando llevaba un mes incorporada a un brand content en Internet, tuve una bronca descomunal, por mail, por haberme atrevido a registrar la biblia. El cliente exigía licencia Creative Commons y todavía no había pasado contrato alguno, después de más de un mes trabajando. Me negué. La liamos. Obviamente, cuatro días después, también por mail, estaba fuera del proyecto, pero era porque la biblia no estaba a la altura, claro. Me pedían que cediera los derechos del concepto, a lo que por supuesto me negué si no mediaba compensación económica… y la productora acabó perdiendo el proyecto por no entregar a tiempo. Otra productora cogió el testigo y presentaron otra cosa, sin perder el tiempo con el guión.

    • javier olivares dice:

      Es muy usual, cierto. Pero debemos contar lo que pasa o nuestra invisibilidad será, en gran parte, culpa nuestra.

      Debemos, cuando nos llaman a un proyecto ya iniciado, llamar al que estaba en el puesto que nos ofrecen. Saber qué ha pasado, cuál es la situación. No solemos hacerlo. A veces, con saber que tenemos trabajo se nos olvida todo.

      Debemos trabajar para pagar nuestras facturas, es cierto. Pero a veces nos olvidamos de defender nuestra profesión y a nuestros compañeros. Nos olvidamos de que a veces hay que decir “no”.

      Debemos estar en contacto con nuestros compañeros y no sólo reunirnos en los grandes eventos. Dar la cara para que no pasen cosas como las que cuento y nos han pasado a todos. Comunicarnos, para que sepamos cómo son determinadas productoras y saber qué puede pasar si vamos a trabajar allí.

      Debemos saber cuáles son las productoras que sí nos tratan con respeto, que las hay. Y si damos la cara en bloque (no sólo unos cuantos), serán aún más. Porque al fin y al cabo les vamos a dar nuestro trabajo, nuestra entrega… Pero debemos exigir que no se nos ningunee y que reconozcan el trabajo de los demás. Al fin y al cabo, trabajamos en la misma dirección y juntos. Y así, los productos serán mejores.

      Pedimos respeto porque lo ofrecemos. Y cuando se denuncia algo, hay que hacerlo igual: con respeto. Yo he intentado hacerlo: podría haber dicho más cosas que conozco, pero -de momento- con estas bastan. Y todo lo que digamos debe ser susceptible de ser probado (todo lo que digo lo es) para no entrar en peleas de patios de vecinas.

      Pero debe acabarse esta situación de que pueden hacer lo que les da la gana impunemente. Así, es posible que no veamos en internet ofertas de trabajo como, por ejemplo, ésta:

      http://www.quientv.es/index.php?option=com_jumi&fileid=17&Itemid=111&id=65565&cod=11

      Donde se puede leer: ” Se necesita guionista para web serie policiaca. No remunerado.
      Ritmo fuerte de trabajo, un capítulo semanal. Proyecto serio.
      Madrid. Interesad@s mandar cv y MUESTRA DE TTRABAJO DE GENERO POLICIACO a resiliencemovie@gmail.com.

    • javier olivares dice:

      Y, por cierto, muy bien hecho lo que hiciste.

    • Kohonera dice:

      Joder! Y tienen el cuajo de poner primero “No remunerado” y luego “Fuerte ritmo de trabajo” y “Proyecto serio” (????). Y encima piden pruebas.

      Los esclavos al menos recibían alimentos y los cuidados médicos básicos para que no se muriesen y pudiesen trabajar. Se ve que hemos mejorado.

      Esto está pidiendo a gritos que les bombardeen el mail que dan mandándoles a tomar por culo. Yo ya lo he hecho.

      O que el guionista que acepte les deje colgados después de que hayan rodado dos episodios.

  6. No sé si muy bien hecho. No veía opción de hacer otra cosa, porque si me peleaba por el registro tampoco tenía tiempo para reescribir el concepto y la biblia (que lo necesitaban, claro que lo necesitaban). Y no sólo estaba en juego un contrato o una factura, sino un crédito, con todo lo que significa: entregar una mierda y firmarla, dejar constancia de que esa mierda es tu responsabilidad.

    Pero le cuento lo que ocurrió durante el resto del año. Eso fue en febrero. En abril entré en un documental, proyecto en principio pro bono hasta que una institución pública aprobara sus presupuestos: la pelea era similar. Sin contrato, sin confidencialidad, a bronca dos veces al día para que entregara mi trabajo EN PAPEL, ya que el montador-realizador, según el director, “también le daba al guión”. Y cuando el proyecto se presentó en rueda de prensa, el montador-realizador figuró como guionista, porque lo suyo “se podía enseñar”, no como mis dos folios de garabatos (ponga comillas aquí también). Además se había comprometido, no como yo, que me negaba a ceder nada sin documentos de por medio.

    Afortunadamente uno de los formatos que creé para una productora ha llegado a segunda base. Mientras tanto, pasaba el tiempo. Un año más sin proyectos rodados, sin trabajo y lo que es peor, sin crédito. Sin aumentar la bobina. ¿Cuántos plantes podría haber aguantado? No lo sé. Honestamente, no puedo decir que a la tercera, por pura desesperación, no hubiera tragado con cualquier cosa.

  7. sisebuto nono dice:

    Olivares, machote, que tienes el cargo de productor ejecutivo (y creador) de “Kubala…”

    Cuando pasan de tí para la invitación, están pasando no del guionista, sino del responsable de la serie. Eso es como decir que Abrahams es el guionista de Lost.

    Que pasan de tí como de comer m…, es seguro, De ti y de todo el mundo. Pasan de ti, porque a pesar de que has excrito un magnífico artícula, repleto de verdades como puños, has dicho una mentira (involuntariamente supongo):

    “Poca memoria tienen: no recuerdan que, muy a menudo, viven de nuestras ideas.”

    Pues va ser que no.

    Ya lo he expuesto demasiadas veces y, paso de enrrollarme para nada pero, sintiéndolo mucho, Diagonal no te necesita a ti para nada. No por ser tú. Tampoco te necesitarían si fueses la encarnacion en una sola persona de Abrahams, Spielberg y Cameron. Tú sabes por qué, yo sé por qué, y hasta la señora de la limpieza sabe por qué.

    Y nadie respeta a quien no necesita. Ni aquí ni en Estados Unidos.

    Un saludo:

    PS: no puedes pedir a la gente que viene de abajo a renunciar a subir. No lo harán. A menos que les expliques la verdad de lo que ocurre.

    • javier olivares dice:

      No me cabe duda de que esa productora no me necesita. Ni probablemente, vistas las cosas que pasan, ninguna. No me considero alguien imprescindible. Pero sí alguien que trabaja y merece un respeto. Como mis compañeros.

      La prueba de ello es que me he ido y seguirán haciendo sus productos, cosa de lo que me alegro, sobre todo, por sus trabajadores. E incluso por ellos. De hecho, discrepe de lo que discrepe, yo he arreglado la situación marchándome. Y, discrepe de lo que discrepe, defiendo a muerte la empresa que me paga y siento profundamente que una productora que ha demostrado su valía sufra todo lo que ocurre en TVE. De hecho, así se lo he he hecho saber personalmente.

      Tampoco me cabe duda (ahí está el IMDB) de que en tres años y siete meses he creado para esa productora dos series nuevas (Infidels y KMM), he rediseñado otra por entero para que se produjera (Isabel), he desarrollado 120 capítulos más de otra (Ventdelplà)… y he cerado otro proyecto que no tuvo luz verde. Un total de más de 220 capítulos producidos, muchos escritos y todos redialogados por el que esto firma. Me alegro de haberlo hecho por el trabajo que ha generado en centenares de personas. Ahora, espero seguir haciéndolo en nuevos proyectos.

      Pero, en realidad, lo que necesite esta productora u otras, te lo pueden decir ellas, yo no. Yo solo hablo de mi trabajo, de mis números y (en este post) de unas situaciones (no todas las he vivido yo) que son evidentes y comprobables.

      Y lo que se necesite no tiene que ver con la elegancia y las buenas formas profesionales. Y laborales. Empezando por los contratos y la autoría intelectual.

      “Nadie respeta a quien no necesita”, dices. Discrepo: hay que respetar a todo el mundo. Por educación, dignidad o decencia. Sea fontanero, taxista, guionista o Sisebuto Nono.

      Tú mismo dices que no respetarían ni a Spielberg. Al principio, sí, no te quepa duda. Conmigo lo han hecho siempre. Me considero profesionalmente bien y puntualmente pagado, me han tratado de puta madre en todo lo relacionado en hacer bien mi trabajo y, en concreto, en mi paso por esta productora, probablemente he escrito (y me han dejado hacerlo) lo mejor que he hecho y siendo productor ejecutivo. Trabajar para TV3 y TVE ha sido un lujo en este sentido estos últimos años, como antes lo fue hacerlo para A3 o Tele5. Particularmente, sólo puedo hablar bien del trato recibido en todas las cadenas, apoyaran mis proyectos o los desecharan, con la única excepción de la etapa de David martínez en Tele 5, cosa de la que hablé en mi ponencia en el último Encuentro de Guionistas (y en la que, por cierto, al César lo que es del César, tuve un apoyo pluscuamperfecto de mi productora).

      Pero, dado lo que cuento en este post (y lo que callo), algo no funciona. Esencialmente que quienes deberíamos ser cómplices esenciales nos convirtamos en bultos sospechosos.

      Las razones para que un guionista no vaya en lugar preferente a unos premios a una obra que es suya se me escapan. ¿Las tienes tú?

      Las razones para que nunca aparezcamos, a veces ni en la rueda de prensa de nuestras propias series (otras veces me ha pasado y no soy el único), tampoco. ¿Las tienes tú?

      ¿Te parece decente quedarse con derechos de autor?

      ¿Te parece correcto hacer ERES para seguir ganando lo mismo pero prescindiendo de profesionales que te han hecho llegar a ser lo que eres (nunca mejor dicho)?

      ¿Te parece lógico que los directores asuman la creación de una serie como si no la hubiera escrito nadie?

      ¿Te parece lógico plantear esto con los creadores de series cuando en modelos que funcionan pasa todo lo contrario? Y sí. Yo como tú sé por qué pasan estas cosas. Y por eso, tenemos un modelo que no funciona. Ni creativa ni económicamente. Por eso es hora de mejorarlo. Y eso no se puede hacer desde la sumisión y el silencio ante este tipo de hechos.

      Sé que hablar de estas cosas conlleva un riesgo evidente. Lo asumo, con gusto. Porque en realidad no pretendo otra cosa que esta profesión se dignifique (y nosotros tenemos que ser los primeros en hacerlo) y que produzca cosas cada vez mejores para beneficio de todos. Y en “todos” incluyo productoras y cadenas, esenciales en este negocio. No voy contra ellos cuando escribo esto. Todo lo contrario. Estoy seguro que produciríamos el doble de bien las cosas si hubiera, sencillamente, sensibilidad para estas cosas.

      Y no considero una misión imposible que las haya. Hay buenos profesionales en todas las capas de esta industria: productores, cadena, directores, guionistas… Sólo hace falta que TODOS nos respetemos y sumemos. No esto diciendo otra cosa.

      Y no, no puedo pedir a la gente que empieza que renuncie a subir. Ni que a cambio de un trabajo que necesitan den la cara. Pero yo no empiezo en esto, tengo 53 años y más de 20 a mis espaldas en esta profesión. Por eso sí renuncio a cosas y por eso doy la cara.

      Porque, ¿si no lo hacemos los veteranos, qué podemos pedir a los que empiezan?

    • javier olivares dice:

      Y gracias por lo de machote. En el fondo sé que te gusto.

    • sisebuto nono dice:

      Olivares:

      INCISO

      Para mi, el de guionista es un trabajo en la sombra para el público. Como debería serlo el de director. El “amor del público” debe ser exclusivamente para los actores. Lo de España con los directores es simplemente ridículo.Conduce a peleas de ego entre éstos y los actores que no llevan a ninguna parte y sólo dañan a la película.

      FIN DEL INCISO

      Te voy a contar una historia de constructores.
      Tengo un amigo que es ingeniero de obra y me cuenta como son las cosas en la construcción. Él interviene ciando la obra ya está adjudicada y su cometido es levantarla.
      Normalemente, él recibe el proyecto y un comentario: “perdemos tanto dinero de salida”. lo que significa “recupéralo como sea”.
      Lo primero es leer el proyecto. invariablemente, todo está mal y las previsiones son falsas. No sólo la obra es imposible de hacer por ese dinero, sino que se ve que esta hecha de prisa y corriendo para conseguir la adjudicación y muchas cosas están directamente mal. la primera vez se preguntó cómo demonios podía eso haber ganado el concurso y fue a protestar al jefe del departamento de proyectos. éste le recibión con una sonrisa de conmiseración, escucho sus protestas, sonrió aún más, y se lo llevó a comer a Drolma. desde entonces se llevan maravillosamente y mi amigo sabe perfectamente que no debe preguntar bobadas, sólo sacar adelante el muerto.

      Así que tiene el proyecto en la mano y ha visto que pierde aún más dinero del que le han ducho. Y le pagan para que lo gane, como sea.

      ¿Primer paso? Los modificados. Básicamente, es decir “esta parte no la pdemos hacer así, hay que hacerla asá por mucho más dinero”. y encontrar una excusa para que el representante de la admisnistración en la obra se lo trague y pague más. Algo como, no sé, “el suelo es más flojo de lo que decían los estudios y necesitamos mucha más cimentación”. Curiosamente, el representante de la administración suele ser muy receptivo a estas excusas y suele dejar que una obra se convierta en otra mucho peor por mucho más dinero. Sin protestar.

      Segundo paso: las subcontratas. Se atornilla en todo lo posible a los proveedores , tanto de materiales como de servicios, para que te den el precio más bajo posible, dejando a un lado la calidad salvo cuando es absolutamente necesario.

      Tercer paso: los impagados. Como normalmente todavía se pierde algo de dinero, a la hora de pagar al proveedor se le dice -y ésto es textual- “chico, la obra pierde dinero y hay que repartir las pérdidas, así que te pago un x% menos”. lo que traducido significa:: “yo no voy a perder dinero, lo vas a perder tú. Y te callarás porque sólo somos un puñado de constructoras y las demás son aún peores que yo. No sólo te callarás, sino que además me invitarás a comer y vendrás la próxima a volver a por otra ración”

      Así que la obra termina cerrando en números negros gracias que mi amigo se ha dejado media vida en ella. Evidentemente, la obra es un churro que necesitará reparaciones al cabo de dos años y todos los que han participado en ella están más quemados que la pipa de un indio, machacados por el estrés, la desilusión y, en algunos casos, lo que se han metido para aguantar el ritmo.
      Eso sí, la constructora presume de ser una de las más potentes del mundo.

      Mi amigo no conoce a nadie de la directiva. Nunca le han invitado a las grandes fiestas. Ni a él, ni al de proyectos.

      ¿Te suena de algo?

      Un saludo

    • javier olivares dice:

      Sobre el INCISO: evidentemente tienes una idea tan lejana a la mía sobre lo que es una creación audiovisual que no merece la pena aburrir a la gente sobre nuestras discrepancias. No hablo de ser la estrella. Evidentemente yo decidií escribir en vez de actuar, entre otras cosas, por el placer de no ser persóna pública. Pero de ahí al ninguneo y ocultación hay una gran diferencia. Esencialmente la que da la comunicación pública de una obra.

      Es una buena historia la que me cuentas del ingeniero. Pero no tiene, en comunicación pública, nada que ver con este mercado nuestro.

      Insisto: miremos donde se hacen bien las cosas y veremos que ahí no pasan estas cosas.

      PS: Allí, por cierto y desde luego, si eres la encarnación en una sola persona de Abrahams, Spielberg y Cameron eres necesario, fijo. Y las productoras se pelearían por ese elemento. Aquí, como nadie sabe nada de quién ha creado, escrito, ha llevado la producción ejecutiva de nada… No. Es como el chiste en el que va un tipo y dice: “No sé que es peor, si el desconocimiento o la falta de interés”. Y otro le responde: “Ni lo sé, ni me importa”. Este chiste refleja muy bien la situación de nuestro mercado.

    • sisebuto nono dice:

      ¿Tú crees que alguien -aquí o en USA- puede decir el nombre de uno de los creadores de “Friends”?

      ¿Alguien sabe -aquí o en USA- que uno de los creadores de “Frasier” murió en el 11-S?

      A Abrams (últimamente me ha dado por rebautizarle) se le conoce un poco porque se ha convertido en una especie de rey Midas y , además, hace cine,,, pero ¿alguien conoce a Lieber y Lindelof?

      Fueron los americanos los que inventaron el “Star System”. Y les funciona maravillosamente.

      De todos modos mi comentario iba más dirigido a la increíble sobrevaloración que se hace de los directores (y a que eso se transmita al resto) que específicamente a lo que tú decías.

      La historia… pues es lo que antes o después tendréis que explicar a los que van llegando. No la historia sino lo que le explicó el jefe de proyectos a mi amigo. O sea, cómo consiguen las “constructoras” las “obras”.. Porque mientras esos infelices sigan creyendo que una buena idea puede abrirles las puertas del cielo o, simplemente, que las productoras están realmente buscando talento y, por tanto, que si entran como sea en una productora y demuestran ser válidos, se lo van a valorar con un buen contrato, mientras sigan creyendo eso, ni abrá apoyo, ni habrá unión, ni habrá sindicato ni habrá nada de nada.

      Estoy seguro de que hay gente aquí que cree que digo estas cosas para despreciar el trabajo de los que están ya en las productoras. No es cierto. Creo que la mayoria ya habéis demostrado que sois buenos. Lo que digo es que sois perfectamente prescindibles porque el negocio funciona de otra manera. Y cuando uno es prescindible, su cuota de poder es exactamente cero pelotero.

      Ha llegado el cambio. No por el PP, sino porque el modelo económico español se ha hundido definitivamente.Ahora el PSOE quiere incendiar las calles como ha ocurrido en Grecia. Dará igual. ¿Conseguirán el poder así?Seguramente. Pero cuando lleguen tendrán que hacer lo mismo qie el PP y, al igual que Grecia, doblegarse. Los alemanes no van a ceder porque cuando miran a Oriente se les ponen los pelos como escarpias.
      Yo no sé cuánto del modelo audivisual sobrevivirá y estoy seguro que en un país tan íntimamente corrompido como éste, las prebendas a los amigotes del poder subsistirán, pero dudo que alcancen para mantener el sistema como hasta ahora. Quizá las grandes productoras se reconviertan en distribuidoras que suvcontratan los servicios de producción como en USA, quizá no. Ya se verá. En todo caso, no es el momento de buscar la solución a los problemas. Básicamente porque no sabemos qué problemas va a haber dentro de dos años y porque ahora no tenemos ninguna fuerza para enfrentarnos a nadie.
      Sólo hay un camino: sembrar la verdad. cuando la gente entienda lo que está pasando, buscar la unión. Y sólo entonces se podrá buscar la solución. lo demás, son cantos de sirena.

      Un saludo

    • sisebuto nono dice:

      Una aclaración:

      Cuando digo “explicar la verdad” no quiero decir que se saquen trapos sucios de nadie o que se hable de corrupción, enchufismo,etc. Se puede hacer mucho más suave y hablar de cuotas de mercado, derechos adquiridos, equilibrios de poder, devolución de favores, lo que se quiera, pero explicar la realidad para que se entienda por qué los méritos son tan poco determinantes.
      O no se lo creerán.

      Tampoco se trata de que crean que da igual ser un incompetente, o que la gente no intenta hacer su trabajo lo mejor posible. No es cierto y no sería justo. Solo de que entiendan por qué los productores tiene esos comportamientos tan curiosos que se han narrado en este blog una y ootra vez.

      Un saludo

    • javier olivares dice:

      De acuerdo.

  8. Lo peor es que siempre habrá gente dispuesta a ceder, porque la ilusión es mucha, y las facturas, también.

    Lo que digo yo es… Tal vez éste no sea el lugar, pero ¿hay problema para que estas denuncias lleven nombres y apellidos, y, al menos, los guionistas ya sepamos a qué productoras no ofrecerles nuestro trabajo?

    No sé si es que el riesgo es de acciones legales, pero, de consumo interno, sin que cuelgue en ninguna web (cualquiera se atreve, en la de ALMA, con lo último que ha pasado con lo de las tarifas), ¿no podría hacerse una lista de productores hijos de …? Y que corra entre la gente de la profesión o así…

    Digo, por proponer algo que contrasreste tanta falta de respeto.

  9. “contrareste” quería decir…

  10. Nicolás dice:

    Pues a mi me sucedió algo similar a esto cuando estudiaba. Habíamos hecho un cortometraje ya sobre el final de la carrera de audiovisual. Como quedó bueno, decidimos presentarlo a tres o cuatro festivales y concursos. Mi rol en el equipo había sido de guionista, y en el rodaje fui script. Resulta que ganamos uno de los concursos, y el premio fue solo para el director. Una beca para estudiar en estados unidos por un valor de 10mil dólares. Y así mi compañero de clase se fue un año a estudiar a estados unidos gracias a la historia que había escrito yo durante 5 meses. Esa fue mi primera experiencia con la indiferencia que existe hacia los guionistas. Y sucede en todos los ámbitos, no solo en el profesional.

  11. F.R. dice:

    Para mí una de las claves, que no la única, es la denominación de guionista. Ni Dios sabe lo que hace un guionista, muy pocos son capaces de comprender en toda su dimensión nuestro trabajo: “¿Qué hacéis, los diálogos?” “¿Escribís las historias y los diálogos los hacen los actores?” (en serio, esto me lo preguntaron una vez). A veces me alucina incluso el desconocimiento que existe del desempeño de nuestra labor en el propio sector.

    Por eso creo que deberíamos empezar a ser acreditados como “escritores”, al igual que los estadounidenses. Al fin y al cabo somos escritores de guión y creo que las connotaciones que implica la palabra “escritor” conferirían a nuestra labor una visibilidad de la que ahora carece.

  12. jordi dice:

    F.R. decía que deberíamos llamarnos “escritores”. Yo iría un poco más lejos, somos los “autores”, como en el teatro. No hay una gran diferencia entre un guión para teatro y un guión para una peli o una serie. En teatro existe un cierto respeto para el “autor”, y creo que es por ese nombre, autor, por el reconocimiento de que una obra es “de Fulano de Tal”. Deberíamos exigir que una serie sea “una serie de Fulano de Tal”. Y eso sólo se puede pactar al principio porque sólo es ahí cuando nos necesitan.

    • F.R. dice:

      Hombre, Jordi, la autoría es un tema un poco más complejo. Por mi experiencia, muchas veces el director, realizador o los propios actores han hecho aportaciones indispensables en el resultado, ideas que llevan nuestro trabajo en una dirección que nunca hubiéramos concebido inicialmente.

      Una obra teatral es un texto cerrado que se puede interpretar. Un guión es la base para una obra audiovisual, según creo yo. De todas formas creo que podría ser un debate muy interesante.

  13. Kohonera dice:

    En el mundo anglosajón llevan tiempo utilizando dos términos para calificar la responsibilidad de los autores de las series:

    – Created by
    – Writed by

    Y aparecen como él último de los créditos, el lugar que suele ocupar el “Directed by” en el cine, sobre todo el de “Created by”.

    ¿Por qué sucede eso? Porque sus creadores y escritores sirven para vender la serie. “Alcatraz” se ha vendido como lo nuevo del creador de “Lost”.

    Aquí no se hace así. No sólo no se destaca al creador de la serie, sino que, en muchas ocasiones, se le oculta premeditadamente o, directamente, se apropian de su creación. Curiosamente, los directores y productores no se apropian de ninguna de las demás facetas de la producción. Pero sí de la historia.

    La teoría de Sisebuto es que esto es así porque las productoras no necesitan el supuesto renombre del creador para vender una serie a las cadenas. Esas ventas responden a otro tipo de acuerdos. Por ejemplo, TVE fue obligada a comprar series a Globomedia para aliviar la deuda de La Sexta. Siendo así las cosas, ¿qué importa quién escriba qué? La serie se va a comprar igual, aunque la escriban un puñado de becarios.

    No es mala teoría.

    Además, las productoras, al mantener ocultos a los creadores, los hacen desconocidos para el público, lo que impide que adquieran valor, y, con ello, poder de negociación. J.J. Abrahams genera negocio por sí mismo y, por ello, puede exigir a las productoras. Eso no interesa, claro. Incluso en el caso de “Crematorio”, se ha dado más publicidad al autor de la novela en la que se basa que a los autores de los guiones. ¿Alguien sabe quiénes son sin googlear?

    Ahora un poco de ciencia-ficción: ¿qué pasaría si una de esas asociaciones de guionistas se convirtiese en una empresa dedicada a prestar servicios de escritura de guiones, en régimen de cooperativa, por ejemplo? Una empresa a la que deberían acudir las productoras para conseguir proyectos porque la mayoría de los guionistas pertenecerían a ella. Una empresa que podría llegar a convertirse en una productora.

    Sí, suena a monopolio, a posición dominante, a puro libre mercado. Si vale para unos, ¿por qué no para todos?

    • F.R. dice:

      ¿Y por qué hacen más caso a Chirbes que a los adaptadores de la serie? Porque es el ESCRITOR.

      Insisto en que es un tema menos chorra de lo que parece. Las palabras son importantes y, queramos o no, para cualquier persona escritor tiene otra connotación. Utilizar de forma general esta denominación podría conseguir que nuestra labor fuera más inteligible “Ah, vale: tú escribes la historia y los diálogos”.

  14. sisebuto nono dice:

    Kohonera:

    “La teoría de Sisebuto es que esto es así porque las productoras no necesitan el supuesto renombre del creador para vender una serie a las cadenas.”

    No exactamente

    “La teoría de Sisebuto es que esto es así porque las productoras no necesitan la serie para venderla a las cadenas.”

    Así sería más correcto.

    Lo que tú propobes no es viable de la manera que lo dices. Se hace, pero de otra manera. Son los Colegios Profesionales, muy parecidos en muchas cosas a los Sindicatos americanos. Mi amigo no puede ejercer de ingeniero sin pertenecer al Colegio. y si se salta las normas, puede verse expulsado de él y, por tanto, de la profesión. De la misma manera, si la Constructora no cumple con el Colegio, puede verse en graves problemas en todas sus obras, empezando por no conseguir wl visado obligatorio para sus proyectos (que tiene que expedir el Colegio de Ingenieros).

    Un saludo

    • javier olivares dice:

      No te falta razón en lo primero… Y a Kohonera, tampoco.

      Lo de hacerse colegiados sería la solución, pero no se nos iba a permitir.

      Hay otras opciones. Constituirnos en productoras de formatos agrupadas en una patronal (aquí habría que estar unidos para hacerla) de productora de firmatos. Podríamos poner nuestros precios (como empresa) en nuestras webs y nuestras condiciones básicas en nuestro trabajo: pagarían a empresas no a individuos de forma personalizada.

      Sería un pseudo colegio que lo tendría más fácil para dar el paso definitivo. Y poco a poco, podría regularse el mercado.

      Sería duro, pero posible. Mucho más que seguir pidiendo, sin éxito, que se nos escuche, que se nos deje estar en las mesas de negociación… Hay que reconocer que, a día de hoy, no tenemos peso. Y se ha hecho un gran esfuerzo para tenerlo, sin mucho éxito. Tal vez haya que cambiar la estrategia.

      Pero para ello, como colectivo, tendríamos que cambiar de una vez por todas de mentalidad, mirar con perspectiva las cosas y ser más solidarios y estar más unidos. Que muchas veces nuestros peores enemigos somos nosotros mismos.

    • javier olivares dice:

      Formatos, no firmatos… evidentemente.

    • Alguna productora de formatos, compuesta por guionistas, precisamente, ya hay. Me vienen a la cabeza por lo menos una en Valencia (Complot) y otra en Madrid, ésta más amateur: salida de un taller literario, se lo han montado por su cuenta.

    • javier olivares dice:

      Por cierto, Sisebuto, un placer debatir contigo en esta ocasión. Y no es ironía, que conste. Creo que en determinadas cosas, pensamos lo mismo.

  15. javier olivares dice:

    Haberlas , las hay… Yo hablo de conglomerarnos todos en ellas… Por lo menos, los afiliados a GAC, EDAV… FAGA en general… ALMA… Y el que quiera trabajar con nosotros, que contrate a la productora, no al free lance. Y que todas esas productoras tengan unas normas de comportamiento reguladas avaladas y comunes. Los que quieran trabajar individualmente (mi respeto para ellos) que puedan hacer uso de ellas puntualmente. Sería hablar de empresa a empresa.

    • Kohonera dice:

      Esa es la idea, en efecto.

      Creo que no queda más remedio que convertirse en empresas para competir con otras empresas.

      Además, una empresa así puede aportar un montón de valor añadido a sus clientes: ¿te imaginas poder contar, potencialmente, con los servicios de todos los guionistas valencianos, por ejemplo, para tu serie o tu peli?

      Y de cara a sus trabajadores/asociados/coorperativistas, ventajas inéditas:

      – Jubilaciones, coberturas sociales de las que no disponen los autónomos.
      – Agentes.
      – Formación.
      – Flujo constante de trabajo.
      – Acceso a otros mercados (traducciones)

      Estos mismos servicios se podrían prestar a aquellos que no deseen formar parte permanente de la compañía.

      La ventaja de esta estrategia es que solamente depende de la voluntad y capacidad del colectivo interesado. La posible solución está en nuestras manos.

      Las otras que se han intentado se han basado, casi siempre, en lograr la buena voluntad de la contraparte. Se ha dejado la solución en manos de otros.

      Y si la cosa sale mal, ¿puede ir peor que ahora?

  16. Hmmm… Es una propuesta interesante. Lo que no sé es cómo sería el funcionamiento concreto.

    Por ejemplo, en las asociaciones hay gente con mucho currículum, profesionales de trayectoria, pero también gente más recién llegada. ¿Cómo se repartiría el trabajo?

    Pero bueno, tampoco es cosa de ponerle peros a algo que por ahora es una idea. Quién sabe. Lo claro es que de alguna forma los guionistas tienen que empezar a ganar poder.

    Me llama la atención que el sindicato de los técnicos hayan conseguido unas condiciones de trabajo más o menos soportable (en contraste con las que tenían antes, que, en ciertos casos, eran impresentables). ¿Por qué ALMA u otros sindicatos tienen menos fuerza, cuando, sin guionista, no hay serie que valga? Lo sé, lo sé: se están haciendo cosas. De hecho, yo soy de ALMA, y por ahora no me quejo (o no lo haría aquí, de momento, si tuviera quejas). Pero fastidia esa situación que tan bien ha retratado Javier.

    Qué envidia cuando uno ve una serie de la BBC y ve el nombre del guionista destacado… Allí nadie conoce al director (¿alguien conoce, por otro lado, los directores de los capítulos de The Wire, o House, o Lost…?), sino al autor: Moffat, por ejemplo.

    A lo mejor habría que contactar con el sindicato de guionista británico y preguntarles cuándo y cómo empezaron ellos a hacer fuerza para conseguir la posición que hoy día tienen.

  17. Por cierto, otro ejemplo: nueva serie en Canal +. ¿De qué se habla? De los libros en los que está basada. Ole

    http://cultura.elpais.com/cultura/2012/02/20/television/1329766343_797383.html

  18. javier olivares dice:

    Más datos (nota de TV3):

    Nota de TV3:
    EL COL·LEGI OFICIAL DE DETECTIUS PRIVATS DE CATALUNYA GUARDONA “KUBALA, MORENO I MANCHÓN”
    El Col·legi Oficial de Detectius Privats de Catalunya ha guardonat la sèrie de TV3 “Kubala, Moreno i Manchón” amb el premi al millor programa de l’any. El lliurament de premis es farà durant un sopar de gala a l’hotel Majestic, el 23 de març, dins de La Nit del Detectiu.
    La Nit del Detectiu és un…a festa que, amb caràcter institucional, organitza cada any el Col·legi Oficial de Detectius Privats de Catalunya, amb la finalitat de premiar persones, empreses o programes, en reconeixement als treballs de divulgació i d’investigació relacionats amb la professió.
    A l’acte hi assistiran el director de la sèrie, Kiko Ruiz, els protagonistes, Jordi Martínez, Marc Cartes, Núria Gago i Àgatha Roca, així com altres membres de l’equip.

    Espero que entre esos “miembros” haya algún guionista…

  19. Nievesg dice:

    En sitios decentes (como la BBC) se pone el nombre del guionista bien claro al principìo, en los creditos iniciales, junto al de los protas y el director. Y cuando el capitulo es bueno, muchos recordamos el nombre del guionista, nos hacemos fans. Steven Moffat ha pasado de guionista a productor ejecutivo y jefe de una serie clasica simplemente por eso, por ser excelente guionista hasta el extremo de que los fans le recuerden. Pero claro, para eso tiene que aparecer su nombre en algun sitio, que no es pedir tanto.
    Y es merecido: cuando el guionista del proximo capitulo es el que ya hemos visto hacer cosas geniales nos ilusionamos (cuando es otro flojo, ya sabemos bajar las expectativas). Hasta ese punto influye el guionista. La serie depende MUCHO de el. Buenos actores y buenos directores? claro, son importantes tambien, pero no mas: pocos actores y directores harian algo decente con un mal guion.

  20. Nievesg dice:

    Por cierto, aunque se sobreentiende, puntualizo: en esos futuros capitulos, cuando los guionistas geniales nos suben las expectativas, o los flojos las bajan… ves el capitulo y suele coincidir con las expectativas. Porque, si el director y los actores no son desastrosos, lo que importa es el guionista.

  21. felix dice:

    Actualmente , me importa un comino mi curriculum, mas de la mitat de trabajos los he hecho con seudonimos, me molesta el prejuicio obra-nombre, actualmente que puedes esperar de ciertos nombres famosos, que Tarantino tenga exito, que Driver, tenga exito.
    Ya se ve por donde van las preferencias, ya no tienen nada que ver conmigo.
    Me quedo con mis exitos y fracasos, si por no tener un nombre no te utilizan, pues a la mierda con todo
    “Jo no soc daquest mon”

  22. javier olivares dice:

    Estupendos comentarios. Gracias.

  23. […] paso al director como alma mater del asunto. Incluso, como hace poco escribí en Bloguionistas, somos cada día más invisibles y ni se nos nombra en notas de prensa o se nos menosprecia en ruedas de prensa de presentación o […]

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