REALIDADES QUE HAY QUE ASUMIR PARA NO SER UN GUIONISTA AMARGADO

amargado

Por Natxo López

Tus ideas no son tan, tan brillantes. Ni tus diálogos. Ni tus tweets.

Ser muy sarcástico y mordaz no asegura que seas talentoso.

No vas a ser famoso.

No vas a hacerte rico.

Te culparán por errores de casting, de dirección, de producción y hasta de cátering.

Aparte de los tuyos propios como guionista, claro.

No puedes ser un gran guionista con 20 años.

No puedes ser un gran guionista con 30 años.

Difícilmente vas a ser un gran guionista con 40 años.

Esto lleva tiempo. El momento álgido de tu talento como guionista estará en ese preciso instante justo antes de que empiecen los primeros síntomas de Alzheimer.

Te invitarán a un cinco por ciento de las fiestas de rodajes.

No vas a follar por ser guionista. No hay actrices tan tontas, es sólo un chiste.

Tus familiares de más de 60 años no entenderán a qué te dedicas.

Como decía David Muñoz, al menos el 80% del dinero que ganes por tu trabajo lo obtendrás por escribir/reescribir historias ajenas.

Ninguna droga te ayuda a escribir mejor. Como mucho, el café. Y con contraindicaciones.

Tu infancia no le interesa a casi nadie.

Tus movidas chungas con tus parejas, tampoco.

Una parte importante de tus derechos de autor será para gente que no se la merece.

Gran parte del mérito de tu trabajo se lo llevarán otros.

Muchas de las habilidades que crees tener como guionista no son para tanto.

Muchos de los defectos, tampoco.

Por mucho talento que puedas tener, siempre vas a necesitar trabajar muchas horas. Nada de “llegar” y echarte a la bartola.

Gran parte del secreto para vivir del guión consiste en ser paciente, zen, tenaz, persistente.

Nunca serás Woody Allen.

Aunque te cayera un rayo de kriptonita que te hiciera escribir igual que Woody Allen, nadie se daría cuenta. Mucho menos tú mismo.

Trabajarás principalmente con gente poco estilosa en el vestir.

Hay muchos tontos y gilimemos y malrolleros con éxito.

Pero ellos no tienen la culpa de tus fracasos.

Para un actor, un productor o un director es relativamente plausible saltar a Hollywood si se tiene talento y ganas. Para un guionista que no tenga el Inglés como idioma materno es casi una utopía.

Latinoamérica está muy lejos.

Los tiempos y las modas cambian constantemente. Sin embargo las maneras de trabajar de la industria se mueven más lentas que las placas tectónicas.

No vas a cambiar el mundo con tus guiones.

Caerle bien a un productor suele ser mucho más rentable que escribirle magníficos guiones.

Escribirle magníficos guiones es mucho más meritorio.

Llegado un momento tendrás que luchar contra tus propios impedimentos físicos. La hipermetropía, la vista cansada, la escoliosis, los pies hinchados, las hemorroides y la tensión alta empezarán a ser algunos de tus mayores enemigos.

Ver muchas series y películas no implica directamente convertirte en mejor guionista. Aunque sea imprescindible hacerlo.

Estar al tanto de todos los estrenos y saberte de memoria las filmografías no te hará mejor guionista.

Tendrás que soportar todo tipo de críticas a tu trabajo, al mismo tiempo que deberás morderte la lengua a diario para no criticar trabajos ajenos, no sea que alguien se mosquee, que tú quién te has creído.

Habrá compañeros que te traicionarán para medrar.

Decepcionarás a bastante gente.

Cualquier buen chiste que se te ocurra ya lo ha hecho alguien antes en twitter.

Cualquier buen sketch ya lo habrán hecho mucho mejor en SNL.

Cualquier buena trama, en Los Simpsons.

Hoy con Internet ya no se puede copiar impunemente.

Escribir un blog de guión no da de comer.

Rodar cortos no da de comer.

Escribir guiones personales no da de comer.

Ganar premios no da de comer.

No se puede ser buen guionista y buen empresario a la vez, son dos ocupaciones que exigen demasiado per se.

Los guionistas no damos pelotazos. Eso es cosa de actores y directores. Podrás tener éxitos, no pelotazos.

Los guionistas españoles no vamos a lograr unirnos para convocar huelgas o lograr mejoras laborales. Al menos no en un futuro cercano.

Éste no es un trabajo donde se viaje.

Éste no es un trabajo donde te aplaudan.

El 99% de las películas no surgen de un guión ni de una idea.

Vas a ser un quejica gran parte del resto de tu vida.

Vas a quejarte porque te llaman quejica.

 

Si asumes estas certezas, podrás ser feliz. Y disfrutar de un oficio maravilloso.

Si tienes trabajo.

Si tienes salud.

Si no te has vuelto un amargado.

Etc.

55 respuestas a REALIDADES QUE HAY QUE ASUMIR PARA NO SER UN GUIONISTA AMARGADO

  1. […] Realidades que hay que asumir para no ser un guionista amargado […]

    • Alejandra Platónica dice:

      Está bien ser realistas y humildes. Los grandes vuelos concluyen con grandes caídas. El humor hace estas palabras muy atractivas y es evidente el talento que se esconde tras ellas, pero no nos confundamos hay un halo reaccionario que es peligroso en los tiempos que corren, para el guión y para todos los demás aspectos de la vida.

  2. Y a pesar de todo eso queremos ser guionistas. Sin duda algo de masoquismo hay. Gran post, certero y realista.
    Un saludo.

  3. África Gozalbes dice:

    Disfruto con este blog! Me divierte mucho y también me entero de cosas que me interesan. Gracias por vuestro talento.

  4. África Gozalbes dice:

    Disfruto mucho con vuestro blog!
    Gracias por el talento!

  5. Qué raro, después de leer tantos ‘no’, he terminado sonriendo. Gracias por escribirlos y buen día.

  6. Quizá lo más importante sea escribir pensando (o teniendo una sensación de certeza más o menos grande) que tu guión va a llevarse a cabo y que, por eso, vas a cobrar.
    No se puede ser feliz sin ser independiente (también en lo económico).
    Si alguien consigue vivir del guión tiene mucho talento y buena fortuna.
    Debe tener en cuenta estas dos cuestiones antes de convertirse en un amargado.

    Natxo, me gustan tus posts.

  7. Carlos López dice:

    Buenísimo, Natxo. Leídas una por una, me han parecido verdades como puños, frías, incontestables. El conjunto es abrumador. ¿Cómo hemos podido sobrevivir un siglo como profesión?

  8. jts dice:

    Por curiosidad y desde la ignorancia…. Y de donde surgen el 99% de las peliculas?

    • Natxo López dice:

      Pues de productores, directores o actores. Lo hemos hablado muchas veces por aquí (quejándonos una vez más, para variar). Lo que muchos echamos en falta es un mercado del guión donde sean las historias las que se conviertan en el punto de partida a partir del cual se empieza a levantar una producción.

  9. veroguion dice:

    Te has olvidado de una cosa importante. En este oficio se conoce a gente tan divertida y talentosa cono tú. A todo lo demás: amén.

  10. Pablo dice:

    No sé… Básicamente la mayoría de cosas son ciertas, pero aceptar sin más algunos de los puntos que mencionas me parece derrotista.

  11. fanshawe dice:

    Ay, hace un tiempo ser guionista en Hollywood sin que fuese el inglés tu lengua madre no era tan complicado…

  12. Jelen dice:

    Un punto más, propongo: Si quieres formarte de forma autodidacta (de hecho, no hay otra), antes de encontrar consejos, directrices, o guías útiles, que te lleguen dentro, tendrás que desbrozar toneladas de autoayuda barata.

  13. Carlos Muriana dice:

    He encontrado un error: superé los 30, los 40 y estoy cerca de los 50, y hasta es posible que ya tenga los primeros síntomas de Alzheimer (aunque no me acuerdo)… ¡¡¡y sigo sin ser un gran guionista!!! El resto de los puntos, todos los intuíamos.. ¡pero es duro verlos reflejados por escrito!
    Gracias por tu post, Natxo.

  14. Jaime Vaca dice:

    Con todos los respetos… Me parece que hay mucha amargura en el post anti-amargura. Lanzar consignas de “sois todos average, asumidlo”. No sé, asúmelo tú, si te sientes más cómodo. Creo que es más sano aspirar a cosas. ¿Que puede que no lleguen nunca? Seguro. ¿Que frustra si no llegan cuando tú quieres (que siempre es más pronto que tarde)? Absolutamente. Pero te mantiene la ilusión viva para crecer, aprender y disfrutar de un trabajo que es eminentemente vocacional.

    • Natxo López dice:

      Jaja, supongo que este post se merece una réplica optimista, tal vez la escriba para quitar el regusto amargo. Por supuesto que este oficio tiene grandes cosas y se pueden soñar con los éxitos que uno quiera, faltaría, Jaime. No pretendía dar una imagen depresiva de la profesión sino gritar contra la procrastinación y el pesimismo que devoran las ganas de pelear. Yo intento recordármelo a mí mismo de vez en cuando: “estas cosas son así, asúmelo, déjate de gilipolleces y quejíos y ponte a trabajar, estúpido”.

  15. carlos montero dice:

    ¿Y lo que se sufre ese día de crisis en lo que nada, nada fluye? Y una vez más piensas, ¿pero yo por qué me dedico a esto? Si esto es un puto sufrimiento. ¿Aún estaré a tiempo de buscarme otra profesión?
    Es verdad que al día siguiente se te ocurre una tontería para llegar de A hasta B y ya se te olvida lo mucho que sufriste el día anterior.
    Y en el siguiente proyecto te vuelve a pasar. Y te vuelves a preguntar lo mismo. ¿Por qué me dedico a esto? ¿Por qué?

    Somos una profesión amnésica. Lo que sufrimos tontamente una y otra vez.
    Y lo que nos alegramos también.

    • Olga dice:

      Amén… realmente, el punto que nos une en esta profesión y que hace que sigamos en esto es eso… que carecemos absolutamente de memoria… o que somos unos optimistas impenitentes y que creemos firmemente en ese ¿y si…? que es la palanca que nos mueve…

  16. Jaime Vaca dice:

    Si tú post era una bofetada para que no nos durmamos en los laureles ni nos volvamos funcionarios del guión, entonces bravo. Lo suscribo :)))

  17. yabadabadooh dice:

    Me parece que hay algo de antiheroísmo complaciente en algunos puntos del texto, de ese orgullo de paria, estéticamente derrotista (lo digo yo, que hago igual). Tal vez sea sobreexplicar decir que nadie nos va a aplaudir o que no follaremos con actrices o que seremos el último mono en cualquiera de las combinaciones que puedan darse en este mundillo. Tiene algo de masoca, de autoflagelación, verbalizar una y otra vez nuestra miseria (que yo lo hago). El texto tiene un fin retórico claro. Algunos puntos pretenden ser verdades incontestables, pero la posibilidad de que no lo sean, la excepción, se omite en pos del efecto sentencioso que busca el texto (en todos los puntos hay casos opuestos, digo yo). Que sí, que será cierto en la mayoría de casos y uno lo lee y dice “es que es así…”. Pero no siempre. Tal vez es que has atinado tan bien que uno se siente impotente y trata de aferrarse a la excepción, pero, por ejemplo, decir que nuestros guiones no cambiarán el mundo es una verdad relativa y demagogia. Obvio que no moverán masas, como mucho las conmoverán, pero sí pueden ofrecer una nueva perspectiva al espectador acerca de un tema, pueden ser guías de autoexploración e, incluso, pueden incidir de modo práctico en su manera de actuar. Eso es cambiar el mundo, no cambias su eje de rotación, pero algo cambias.

    • diego dice:

      estoy de acuerdo todos podemos cambiar el mundo, con que solo hagamos pensar diferente al vecino. abrazos

  18. Neostriker dice:

    Este post no ha venido en el mejor momento en mi caso. Natxo escribe la réplica optimista, mas pronto que tarde, por favor. Todas las líneas que has escrito creo que ya las sabemos por dentro todos los que nos queremos dedicar a esto, y sin embargo ahí seguimos, soñando y sufriendo. Pero es necesario que pongamos los pies en la tierra de vez en cuando y tu post, en mi caso, ha sido la bofetada que me ha sacado de mi ensueño ¡Y cómo duele! Pero gracias. Yo conocí a un marrullero desagradecido al que le sacaba las castañas del fuego en la facultad y que ahora trabaja en Nueva York, en inglés y como periodista (y sin saber nada de inglés a los 20 años, cuando yo ya lo dominaba) En absoluto menosprecio su valía y su esfuerzo ni, como bien dices, le culpo de mis fracasos. Pero no veas lo que jode. Soy humano y mucho porque tengo mogollón de defectos. Supongo que hay casos para todo y el suyo es la excepción que confirma la regla. El resto seguiremos escribiendo para, como dices, llegar a disfrutar algún día de ésta maravillosa profesión, aunque los tiempos que corren intenten convertirnos en guionistas amargados, o peor aún, en amargados a secas.
    PD No pretendo decirle a un profesional como tú cómo escribir sus textos, te respeto demasiado para ello…. pero habría agradecido que dijeses algo contra la procrastinación y el pesimismo en el post, porque ha sido bastante duro de leer, menudo vacío en el estomago. Por favor, algún post optimista próximamente….

  19. javier olivares dice:

    Todo tan cierto como combatible (mnos patologías personales, que en eso compito como el que más)…. aunque se pierda en la lucha. Porque en lo que a televisión se refiere es tal la distancia en muchos de estos temas con nuestros compañeros que ejercen esta profesión fuera, que habrá que pensar que algo falla aquí. Y que nosotros no estamos exentos de culpa en esa “diferencia”.

  20. Gentejuelas dice:

    Reblogged this on GENTEJUELAS and commented:
    Grandes verdades!!!!

  21. Sí se puede viajar con esta profesión. Mi primer trabajo como guionista fue una serie documental que duró dos años y recorrí toda la Comunidad Valenciana (viajes de 20 minutos o hasta 2 horas, pero viajes).
    Luego con Acción Directa (La2) visité la India, la selva de Sierra Leona y Bolivia.
    Con otro documental me adentré en comunidades indígenas de Guatemala.
    Los guionistas no sólo escriben ficción.
    Me he reído mucho con el post.
    Gracias!

  22. Yo diría que ninguna de las verdades de esta lista es una verdad absoluta, pero que todas ellas nos las hemos cruzado más de una vez en el camino.

    El remedio para que este certero mapa de Mordor no nos embajone es saborearlo, criticarlo o aplaudirlo… y continuar arremetiendo contra los molinos de viento, porque es lo que nos gusta.

  23. Octavio dice:

    Estoy de acuerdo Martín con eso de los viajes, anda que nos hemos viajado. Además ese guionista del artículo ha caducado, el nuevo guionista tiene que intentar participar el la producción de la obra. Fundamental.

  24. B. dice:

    “Ver muchas series y películas no implica directamente convertirte en mejor guionista. Aunque sea imprescindible hacerlo.”

    Yo diría aún más: muchos de nosotros probablemente ya hemos visto más películas que John Huston o Lubitsch. Y ya ves.

    “Aunque te cayera un rayo de kriptonita que te hiciera escribir igual que Woody Allen, nadie se daría cuenta. Mucho menos tú mismo.”

    Con esta me cuesta estar de acuerdo. He oído cosas parecidas a algunos conocidos para justificarse, y no escribían como Woody Allen. No es que yo no me haya dado cuenta: no escribían como Woody Allen.

  25. Natxo López dice:

    En general, ninguna de estas “realidades” son verdades absolutas, por supuesto. Eso sí, las excepciones son pocas.

    La propuesta del post (al menos la mía, cada uno puede entenderlo como quiera, faltaría) viene a decir que hay que abandonar la actitud de cabreo continuo, amargarse es la derrota. Eso no significa que no haya que pelear y soñar, sino todo lo contrario. Pero hay que saber cuál es la realidad y trabajar desde ella. Si las sorpresas excepcionales llegan, las recibiremos con mucha más alegría que si nos hemos consumido esperándolas.

  26. Es cierto que se puede viajar con esta profesión. Cuando no te gusta viajar, la mitad de los encargos que te surgen implican viajar. Es una cuestión de humor cósmico. ;)

  27. javier olivares dice:

    A veces soy una mierda, otras correcto. Y de vez en cuando brillante. Son 30 años en esto y algo vas aprendiendo.
    Me gano bien la vida en esto. He tenido esa suerte… Paradójicamente, ha sido a base de negarme a muchas ofertas. A incluso abandonar series aún en pleno éxito porque se me faltaba a mi dignidad y a la de mis compañeros. Por eso, también he perdido mucho dinero. De hecho acabo de dejar dos series que esta semana mismo optaban las dos (en una terna) como finalistas a un premio a mejo serie del año. Y no vivo en La Moraleja: vivo en Usera. Y he pasado algunos de esos años con ingresos cero patatero. Pero curiosamente, ese no ceder también me ha dado trabajo. Porque he definido lo que hago y lo que no hago. Al final, la diferencia es un valor de mercado.
    Hay cosas que me amargan más que no ser famoso, rico o follarme a una actriz (no sé lo tontas que serán ellas, pero yo no soy tan tonto como para enrollarme con ninguna). Por ejemplo, lo rápido que cuando dejas un sitio vacío aparecen diez compañeros a ocuparlo. Lo entiendo y más ahora. Que no te llamen para saber qué ha pasado para saber en qué piedra has tropezado, para no tropezar ellos… eso ya no lo entiendo. Ni que acepten hacer lo mismo con un cargo inferior. Miento… hasta eso puedo entender. Pero no entiendo ver a esa misma gente en un encuentro o congreso quejarse de lo mal que nos va. Porque nos va mal (en muchos de los puntos que atinadamente citas), muy a menudo, por esas cosas.
    Como tampoco entiendo llegar a una productora (muchas) y que te sigan presentando contratos esclavistas y te niegues y te respondan que es el contrato que dan a sus guionistas toda la vida. Y tienen razón. Porque muchos tragan. Eso también me amarga más que no ser famoso, rico o follarme a una actriz. Porque esas cosas nunca han sido el motor de mi vida. Me amarga mucho lo mucho que tragamos los guionistas. Eso genera jurisprudencia. Y amargura, como bien dices.
    Con el tiempo, mejoras… O no. Si te acabas creyendo que los trabajos alimenticios que haces son la versión española de The Wire cuando no dejas de hacer culebrones o series con jóvenes medio en pelotas que repiten una y otra vez la misma fórmula… entonces estás perdido. Con 20, con 30 o con 70 años. Trabajes en lo que trabajes (hay que pagar facturas) tienes que creértelo. Yo, si no me lo creo, valgo una mierda. Pero de ahí a la abducción hay una diferencia.
    Porque ves series de fuera y te das cuenta lo que se puede hacer y tú no haces. Ver series es necesario. Para estar al día y PARA SEGUIR APASIONÁNDOTE COMO MERO ESPECTADOR. Para no perder la fibra emocional y comprobar que hay guionistas que pueden contar lo que les venga en gana y lo que te pasa como ciudadano. Y éste es nuestro oficio, que no se nos olvide pese a ejecutivos, cadenas, productoras y nosotros mismos.
    No somos más ni menos que nadie. Fontaneros, administrativos, electricistas, sexadores de pollos.. Pero sí hay una diferencia: escribir y nuestra vida no son negociados diferentes. Y el que se crea eso, no se amargará. Pero no será un buen guionista ni con 20, ni con 30 ni con 70 años. Hace pocos años, a un guionista muy cercano a mí le diagnosticaron una enfermedad incurable. Me dijo: “He hecho morir a tanta gente con dignidad en mis guiones que espero hacer lo mismo conmigo”. Esta frase la voy a llevar conmigo mientras viva como código de conducta.
    Tienes razón: serás mejor guionista cuando llegues a viejo. Y los jóvenes lo serán si no miran a lo veteranos como al Padre Abraham, el de los pitufos. Y si los veteranos no se creen el verdadero Padre Abraham (el viagra hace ver todo azul) o el abuelo de los Cebolleta.
    Sí. Mi infancia no le importa a nadie. Pero procura contar tu vida a tus compañeros de proyecto… Bueno, si no trabajas en Globomedia, porque parecerá un reality con tanto público. Ahorrarás en psicólogos y tu serie tendrá el alma de la de todos sus guionistas. Y eso hará que la audiencia sea cómplice.
    Gran parte del mérito de tu trabajo se lo llevarán otros. Cierto. Pero para evitarlo puedes poner una cláusula en tu contrato por la que sea obligado que te citen en notas de prensa. O te inviten a los premios. Y por si acaso, ten un buen abogado para que esos problemas sean los suyos y dejen de ser tuyos. Y si pese a todo te desprecian, vete. Nunca crecerás como persona ni como guionista un sitio donde te desprecian. Y te amargarás. Mucho.
    Hay que ser paciente y tenaz. No sé si zen, la verdad. Yo dese luego de zen tengo poco, ya lo sabes.
    No voy a ser nunca Woody Allen. Ni siquiera Paul Abbott, que es más joven que yo (el muy cabrón). Necesitaría cinco reencarnaciones en el mismo oficio (y alguna de ellas fuera de España y su industria audiovisual) para llegar a ser la mitad de bueno que él. O que Brooker. O que muchos otros. Pero ser uno mismo te da un punto de vista único. Y ése es tu tesoro.
    Chungo si no sabes cuando lo haces bien o no. Si no te das cuenta de lo bueno que tienes. Como los fotógrafos, los novelistas… la edición es tan importante como la creación.
    Me alegra el éxito de los demás. Porque es el éxito de todos nosotros. Y da trabajo a la gente. Me alegra también, cuando fórmulas caducas no tienen tanto éxito. Porque es la única manera de sacarnos de este espejismo evasivo e infantil en el que vive nuestra industria.
    Me jode los que cuando tienen éxito tienen un público maravilloso y cuando no, ése mismo público es imbécil. O se preguntan qué ha pasado. Pregunta equivocada. Se tenían que preguntar qué está pasando mientras se hace la serie. Me amarga los que creen que el público es una cosa y ellos otra.
    Me amarga más que los capítulos duren 70 minutos y no exportar que no ir a Hollywood. El idioma es el idioma. Y los nuestros son maravillosos (trabajo en castellano y catalán). La duración es negociable. El idioma, no. Que se los digan a los ingleses y su “Original British Drama”
    Los tiempos y las modas cambian constantemente. Sin embargo las maneras de trabajar de la industria se mueven más lentas que las placas tectónicas. Cierto al cien por cien… en parte. Porque las maneras de trabajar de los guionistas tampoco han avanzado mucho en este país. ¿Depresión? ¿Amargura? ¿Derrotismo? Es difícil ser el motor, pero hay que estar preparado si algún día toca. E intentar serlo. Siempre. Amarga más no haberlo intentado que caer derrotado.
    No vas a cambiar el mundo con tus guiones. Cierto. Ni firmando en Change.org. El mundo no lo puede cambiar ni el presidente de los EEUU aunque sea Gandhi redivivo. Pero puedes tener limpio el patio de tu casa. O redecorar el salón (y no me refiero a que te evadas yendo a Ikea: es una metáfora).
    Caerle bien a un productor suele ser mucho más rentable que escribirle magníficos guiones. Cierto. Por eso muchos productores, rodeados de guionistas agradables se están dando las hostia que se están dando en audiencias. El público cuando ve una serie quiere algo bien hecho, no saber que los que la hicieron se iban de copas juntos.
    Con la edad todos tenemos nuestros problemas de salud. Y hay profesiones más chungas que escribir en este sentido.
    Ver muchas series y películas es imprescindible… si las asimilas a tu vida y a tu experiencia. Si no, es como si no las vieras. Porque replicas y no re-creas.
    Ni todas las tramas, ni los gags… están hechos. Si vives, sufres, gozas, ves crecer a quien quieres, irse a quien adoras… y eres guionista, siempre habrá mi maneras maravillosas de escribir esos sentimientos. Porque son tuyos. Sí, de acuerdo: otros escriben de ellos y a veces con más medios y más talento… Pero recuerdo que Shakespeare sólo escribió una obra original (“Trabajos de amor perdidos”). El resto eran reinterpretaciones de textos antiguos… En ellos y en los de Shakespeare se hablaba de amor, de deseo, de poder, de muerte, de dinero… Y se sigue escribiendo de eso. A día de hoy es imposible hacer algo nuevo (salvo con las nuevas posibilidades tecnológicas), pero es imperdonable no ser distintos. Puedo citar 10, 20… joyas de series de los últimos años (la mayor parte europeas) que me han estremecido hablando de los mismos temas.
    Rodar cortos no da de comer. Pero cuentas algo que llevabas dentro. Y eso es impagable. Y o dice alguien que sólo ha estado implicado en dos y que no quiere ser director. Soy guionista y productor ejecutivo. Suficiente.
    Escribir guiones personales no da de comer. A mí es lo que me han hecho vivir de esto.
    Ganar premios no da de comer. No pero da gustirrinín. Y prestigio. Y el prestigio da dinero. Para eso tienes que luchar que la gente sepa que tú has hecho eso. Si todos lo hiciéramos, llegaríamos antes (todos) a la meta.
    Puedes ser buen guionista y buen empresario a la vez, si eliges buenos compañeros de viaje. Procura elegir siempre gente que tenga algo en lo que sea mejor que tú: te hará grande.
    No quiero entrar en más detalles, pero es evidente que tengo otra opinión del asunto. Y, sobre todo, de cómo hemos llegado hasta aquí. Sé de tu ironía en este tipo de textos y dudo de la mía. Pero te aseguro que antes de quejarse hay que hacer muchas cosas. Y si te quejas, hay que ir a la ventanilla adecuada. Y la primera en este sentido es la de nuestro propio oficio.
    Por lo demás, “ser feliz” es un objetivo efímero. En realidad, la felicidad es aquellas veces que estás normal, cuando las recuerdas estando en plena tristeza. Yo para ser feliz, ahora, necesitaría que la ciencia curara cosas incurables. Y eso me llevaría, ni más ni menos, que a esos momentos en los que simplemente llevaba una vida corriente y cotidiana. Eso que es felicidad cuando la recuerdas, insisto. Porque no pasaba nada.
    Este oficio es tan maravilloso que no me imaginaría vivir sin él. Me sostiene. Me entretiene. Me hace compartir vidas y vivir otras. Porque con una, no tengo suficiente, que decía Canetti.
    Y esto lo dice alguien que con la salud hace pactos. Que lleva casi dos años sin trabajo remunerado pero que no ha dejado de trabajar. Y que ha sufrido, sufre y sufrirá con este oficio. Porque sólo sufres con aquello que amas.
    Pero nunca será un amargado. Porque (como dices) es un oficio maravilloso. Y porque, antes, lo dejo.

  28. No me parece mal de cuando en cuando una bofetada de realidad. A lo mejor, hasta vendría bien que alguna vez se dijera en los másters varios, las universidades, los talleres, los cursos… El discurso del “you can” quizá sirva en un país, los EEUU, que, pese a todo, tiene más casos por habitantes de esto del “hombre que se forja a sí mismo triunfa”. Aquí… Lo veo más improbable. También coincido en algo que ha dicho por aquí Javier Olivares. Puede que alguna de esas máximas pudiera cambiar si los mismos que habitamos este mundillo empezáramos a asumir que somos nosotros los que podemos cambiarlo.

  29. Creo, sinceramente, que el ál título del escrrito le falta la postilla.: ‘…en España’. Porque la mayoría de las frases del texto son sentencias y son ciertas pero, sobre todo, en el estado actual de esta profesión tan denostada y maltratada en éste país.
    Y, a diferencia de casi todo el mundo que lo ha comentado, no estoy de acuerdo al 100 % con todo. Hay algunas cosas que rechinan, son muy pesimistas y no tienen por qué ser ciertas en todo los casos y si lo fueran, debieran cambiarse. En cierto sentido, estoy bastante de acuerdo con lo que comenta Fernando Hugo.

  30. Gran respuesta del señor Olivares.
    Suscribo sus palabras con una sola excepción.
    El chiste. Ese chiste.
    Sí, ese chiste, amigos, que todos hemos oído alguna vez.
    “Era una actriz tan tonta, tan tonta… que se lio con el guionista”
    ¿Quién no lo ha oído? Amigos.
    A mí me lo han contado unas cuantas veces.
    Unas cuantas.
    Y no me hace gracia.
    ¿Adivináis por qué?
    ¡Correcto!
    Mi novia es actriz.
    Y yo soy guionista.
    Entonces… ella debe de ser tonta.
    Una actriz ¡tan tonta que sea lía con un guionista!
    Ya se pueden imaginar la película.
    Se conocen. Se enamoran. Al principio son felices. Tienen pequeños éxitos. Parece que sus sueños se acercan, pero el implacable sistema les aplasta. Les destruye personal y profesionalmente. Nunca consiguen sus metas, se traicionan a si mismos, discuten bajo la lluvia. Todo es un horror.
    Él acaba en Eurovegas. Escribe monólogos de humor ponzoñosos, para Pablo Motos. Ella hace de Isabel la Católica, en la sitcom de Pilar López de Ayala: “Juana la loca… de vez en cuando”.
    Próximamente en Antena 3: “Sueños truncados” dirigida por Darren Arronofsky
    (que también está acabado)

    A lo mejor la película es así.
    O a lo mejor no.
    Todo es posible en este mundo.
    Porque en este mundo pasan cosas muy raras.
    Pero raras, raras, raras…
    Cosas sorprendentes e inesperadas como: actrices que no son tontas, guionistas talentosos y con cojones para defender su trabajo, gente que ataca naves en llamas más allá de Orión, me cago en el padre de los hermanos Lumière, colinas que huelen a napalm, mafiosos en el psicoanalista, enterradores que te dan ganas de vivir, Luis Tosar, colas en las entradas de los teatros, una señora que se caga en un coche, a touch of cloth, el DVD de: “Las aventuras de Enrique y Ana”, Grupos Salvajes, gente que dispone de barcos, que tu padre sea Darth Vader, nadie es perfecto…

    Hay cosas tan raras, tan raras, tan raras, como una película española, con éxito, con premios, con público, que se llama…

    “Lo imposible”.

    Nos dedicamos a escribir.
    Si antes de empezar, nos negamos la capacidad de soñar, y de imaginar más allá de la realidad, estamos apañados.

    • javier olivares dice:

      Excusas. Leído, evidentemente queda grosero… Y no era la intención. Sencillamente, para mí mezclar ese tipo de relaciones en el trabajo sería hacer el tonto. Y a mi provecta edad, más.

    • javier olivares dice:

      Y te doy la raz´en todo lo que dices. Y lo suscribo con mi propia experiencia de amistad con muchas actrices a las que he escrito especificamente para ellas un guón, tal es el respeto y la amistad.
      Póngame a los pies de su señora. Y acepto collejas,

    • Jose Ignacio, es que no citas el chiste entero: “Era una actriz tan tonta que se acostaba con el guionista PARA CONSEGUIR UN PAPEL”

    • javier olivares dice:

      Cierto, Paco… Y gracias. Aún así, cuando tu texto va referido a otro anterior, hay que dejar todo cerradito para que se pueda leer de manera independiente y no dé lugar a equívocos de este tipo.

  31. Excusas aceptadas. Se las transmitiré a mi señora en cuando vuelva del Microteatro.

    Lo que has escrito me ha tocado la patata y me anima mucho a seguir para adelante, y a hacer cada día las cosas mejor.

    Un placer hablar contigo.

  32. rebeka dice:

    Un subrayado de la parte positiva: “Gran parte del secreto para vivir del guión consiste en ser paciente, zen, tenaz, persistente.” Todo lo demás es un divertimento, una enumeración de lo que no puede pasar a un guionista, lo que no es un guionista: me gusta este post y me encantan los guiones porque a pesar de los pesares “matar al guionista es acabar con el cine”

  33. […] Éste escrito es una respuesta comunal -solicitada y más optimista- a mi anterior post “Realidades que hay que asumir para no ser un guionista amargado“. […]

  34. David dice:

    Gracias Natxo por tu sarcasmo y mordacidad. Un post para imprimir y tenerlo delante del ordenador. Sólo una cosa: “el 99% de las películas no surguen de un guión”, ¿nooo?, ¿en seeeerio?, ¿entonces de qué???

  35. […] hace poco Natxo López que una de las realidades que hay que asumir de ser guionista es que tus familiares de más de 60 […]

A %d blogueros les gusta esto: