FIRMAS INVITADAS – CUESTIÓN DE RESPETO

Luis María Ferrández es doctor en ciencias de la Comunicación y profesor de cinematografía en la universidad Francisco de Vitoria (Madrid). Ha sido guionista y desarrollador en algunas de las productoras más importantes del país escribiendo largometrajes por encargo y trabajando como 2º de dirección en películas con directores de renombre. Ha producido, escrito y dirigido ocho cortometrajes.

CUESTIÓN DE RESPETO

Llevo diez años trabajando como guionista profesional, entendiendo como tal, el poder vivir de ello, aunque por supuesto, con los altibajos y parones irremediablemente anexados a dicho trabajo. Podríamos describirlo como la incertidumbre genética de la profesión.

Dos de estos años, los pasé trabajando como guionista y desarrollador en una importante productora de nivel nacional, donde se vendían proyectos a las grandes cadenas de televisión.

No he venido aquí a contar mis aventuras profesionales, si no a exponer una serie de conclusiones que he sacado a base de observar en estos años el comportamiento del mercado audiovisual de primera línea.

En esos años al servicio de productoras mastodónticas, aprendí una serie de cosas que han quedado grabadas en mi consciencia a sangre y fuego.

Tuve la suerte de asistir a algunas negociaciones en despachos de directivos de cadenas, comidas entre productores, reuniones formales y distendidas con el fin de sacar adelante algunos de los proyectos que yo realizaba para dicha productora. Nos jugábamos meses de trabajo y la facturación que mantendría la división de ficción de aquella empresa.

En este tiempo, tuve la fortuna de aprender tres cosas fundamentales que han marcado mi modus operandi hasta hoy:

1. Respeto. El enorme respeto, que no temor, que le he cogido a la profesión. Un respeto que se ha ido acrecentado a medida que he trabajado en los equipos de dirección de algunas películas junto a oscarizados directores, en la lectura de guiones como analista de proyectos, en el desarrollo de escrituras de películas por encargo, en los procesos de venta a grandes cadenas a través de mi agente o en las producciones cortas que he dirigido.

Un respeto que estalla como una crisálida en cada encargo o proyecto. Un respeto real y humilde que sólo se adquiere cuando te adentras en las fauces del monstruo y ves su afilada dentadura tan de cerca, que llegas incluso a dudar si volverás a mirarle a la cara.

Muchos de aquellos que empiezan en sus primeros cortos, o en sus primeros proyectos, no conocen esa sensación y no les culpo por ello. La inexperiencia muchas veces nos hace ser inconscientes, una inconsciencia que no deja de ser un atributo inherente al desconocimiento del ser humando por una materia. No confundamos esa inconsciencia con la valentía, que es el empuje que te hace adentrarte en la cueva aun sabiendo que dentro acechan peligros que uno ya sabe como enfrentarlos.

Cuanto mas trabajo en esto, más reparo tengo en auto designarme guionista o director o ayudante de dirección o lo que sea, porque se lo que pesa un cargo cuando lo ejerces bajo presión.

2. ¿Presión? Si, la presión. Ese elemento que no encontramos nunca hasta que eres contratado por un productor para que escribas o dirijas proyectos en los que la financiación, las ventas, la taquilla, el share, las decisiones palaciegas y los conflictos pseudopolíticos pesan tanto como la palabra escrita en el guión.

Un ejemplo gráfico: Hay miles de chavales que en categorías inferiores, en campos de arena, con 200 espectadores cada domingo, tienen un dominio del balón exquisito y casi prodigioso. Desean jugar, y cuando están en el campo, desean que el balón les llegue a los pies para demostrar lo buenos futbolistas que son. Disfrutan entre otras cosas, porque no tienen presión.

Ahora supongamos que uno de estos prodigios es fichado por un equipo de primera división, un Real Madrid o un Barcelona. Y llega el gran día. El entrenador del primer equipo les llama a desvestirse porque va a salir a ese estadio con el que tanto soñó. Pone un pie en el césped y de repente, sus tímpanos estallan ante el grito ensordecedor de noventa mil espectadores sedientos de espectáculo y de victoria. El escudo de la camiseta, representando mas de un siglo de copas en las vitrinas, pesa más que una losa de granito, los empujes y golpes de los adversarios son agresivas embestidas comparadas con los rivales que había tenido hasta ahora. El patrocinador que lleva en la camiseta, se juega cientos de millones de euros en hacer que este espectáculo funcione. Entonces,  el balón quema en los pies. El público será implacable en el fallo o agradecido en el acierto.

La presión se amarra a sus piernas como una hiedra desbocada y aquello que era un sueño, puede convertirse en una pesadilla.

Si el jugador consigue adecuarse a su entorno, escuchar y aprender, auto controlar su ego, acumular experiencia en estas lides y darse cuenta de que ni es tan bueno como creía ni es la estrella arrebatadora que iba a arrasar en una precoz temporada, quizás, sólo quizás, remarco quizás, consiga empezar a hacer sonar su nombre en los patios de los colegios o en las extravagantes tertulias deportivas.

El mercado audiovisual de ficción es igual. No es lo mismo hacer tus primeros cortos o largos auto producidos, donde tu escoges el equipo, tu te autofinancias, tu eres tu jefe, no hay sueldos de por medio, tu te lo guisas y tu te lo comes, a ser fichado por una productora para desarrollar el proyecto de una serie o una película donde un resbalón, puede hacer que ese fracaso, manche tu historial, el de la empresa y corra la noticia como la pólvora por los oídos de una familia tan pequeña y endogámica como es la del mundo de la ficción audiovisual, deseosa de despellejar a un compañero con tal de mermar las posibilidades de la competencia.

Esa presión hace que tomes un profundo y especial respeto por lo que haces. Y no quiero decir que los que no hayan pasado por esto no lo tengan, pero si puedo asegurar que si lo tienen, será en un grado y esencia muy diferentes al que trato de contar aquí.

3. Jean Claude Carriere dijo que para ser un buen guionista hay que tener adquiridas tres premisas innegables: Saber que la película va a ser del director, conocer profundamente la industria cinematográfica y tener un talento innato para saber encontrar y contar historias.

En la gran mayoría de los casos amateurs que me encuentro ya sea como analista de guiones, como profesor universitario, impartiendo talleres, seminarios o conferencias, como amigo o conocido, echo absolutamente en falta cualquiera de estos tres puntos.

Todos queremos hacer y tener el dominio absoluto de nuestra historia, porque el ego nos atrapa de tal manera, que no concebimos el escribir para otros y compartir el posible éxito o fracaso del producto. Craso error del que voy procurando desprenderme más cada día. Y gracias a ello, aprendo de gente que acumula mucha mas experiencia y sabiduría que quien escribe.

Muy poca gente, muy poca, salvo los amigos que llevan trabajando en esto muchos años o que han conseguido posicionarse en series o películas de una manera más o menos continuada, me han demostrado saber o conocer de manera profesional los entresijos de la industria audiovisual, por lo que vender un guión, un proyecto, hacer negocio, industria o generar ingresos de su propio trabajo y creatividad les resulta evidentemente mucho más difícil que aquellos que llevan ya un tiempo toreando bestias de quinientos kilos en plazas de primera.

Todos sospechamos ser grandes guionistas incomprendidos, grandes directores por descubrir, grandes fotógrafos por demostrar, grandes actores por eclosionar, pero pocos han tenido la fortuna o la desgracia de trabajar en las primeras divisiones de esta liga, donde esa presión de la que hablo, lleva a generar el respeto que describí y que hace darnos cuenta de nuestras verdaderas limitaciones, capacidades y herramientas. Si te mueves donde juegan los grandes, más te exiges, más te exigen, más palos te llevas, más aprendes, más trucos descubres, más conoces los entresijos y más te das cuenta de la realidad de un mundo que para muchos, es como el de Alicia, y para otros como el infierno de Dante.

Puedo asegurar, que la alta industria audiovisual a la hora de vender o mover proyectos propios, es una selva amazónica comparado con ese neonato jardín que representa ahora los nuevos modelos de financiación, las autoproducciones amateurs y la gran mayoría de los cortos no profesionales que tan necesarios son como escuela de aprendizaje universal.

Y para acabar, el talento. Todos creemos tener la mejor historia, todos creemos ser talentos incompletos por la falta de éxito en nuestros proyectos. Todos creemos ser una bestia de la creatividad llamada a probar la corona laureada que nos pondrá nuestro César particular: El público espectador, el cual es el César más cruel y tajante que ha deambulado por las páginas de la historia.

Como dice un buen amigo mío, “Ahora con un móvil, cualquiera puede hacer una película en HD, pero lo más seguro es que sea una mierda, porque en este país todos creemos saber contar una historia en condiciones

Pensamos que nuestro guión es esa pieza sublime que hará las delicias de millones de espectadores, pero no olvides, que siempre hay alguien con una idea mejor que la tuya, con más conocimientos técnicos y con más horas en esos campos de primera división. Tantas, que ahora cuando sale, el escudo no le pesa, los gritos no le ensordecen y el balón ha dejado de quemarle en los pies.

Pero nunca ha dejado de temblar por dentro cuando tiene que salir al campo.

Es una cuestión de respeto.

34 Responses to FIRMAS INVITADAS – CUESTIÓN DE RESPETO

  1. Pilar dice:

    El respeto del que hablar parece más bien temor. Se percibe cierto cabreo en esta carta y eso no sé hasta qué punto es constructivo.

    Un saludo.

    • Luis M dice:

      Hola Pilar. Gracias por tu post. No hay cabreo alguno, creeme. No tengo razón para estarlo a día de hoy, aunque he pasado por situaciones profesionalmente nada agradables, como todos lo que estamos aquí.
      Un saludo

  2. Pues bueno, imagino que en algún momento ese FULANO que ahora no le pesa el escudo, no le molesta el chiflido de la tribuna…
    Hizo una mala jugada víctima de la presión y de la novatada…
    Pero no se derroto y continuo avanti sin importar. Eso hace que se tenga respeto por esta profesión tan maravillosa… Pero es verdad que presión enorme la que se carga en la espalda…

    • Luis M dice:

      Hola Santiago: Gracias por tu lectura. Sólo una indicación: Ese “Fulano” es un personajes ficticio creado para poner un ejemplo nada más. Ni soy yo, ni son mis circustancias, ni juego en primera división con un balón ni con un bolígrafo. Por si da motivo a confusión. Un saludo y muchas gracias.

  3. Yo, si lo que escribo pienso que que va a ser del director, no lo vendo. Directamente. Por eso me dedico, entre otras cosas, a la televisión y no al cine.

    Por lo demás:
    -el público no es cruel. O si lo es, yo también lo soy. Porque yo soy el público, no es algo diferente a mí, que soy tan espectador como ellos.

    – el talento es necesario. Pero no es mi vara de medir cuando trabajo. Mi escala de valores tienen elementos que priman más: el esfuerzo, la originalidad, tener algo que contar.

    – de acuerdo en lo de conocer los entresijos. Pero no solo para vender. También para saber dónde no tienes ni que pisar porque los demonios del infierno de Dante se van a cagar en tu obra. A Alicia no la conozco.

    – cada vez leo más textos sobre esta profesión hablan de ella como algo entre sumiso y épico (sí, ya sé que es dificil de armonizar ambos conceptos, pero es la impresión que tengo). Y poco, muy pocos, requetepoquísimos llegando a ninguno, que hablen de nuestra necesidad de recuperar una dignidad perdida, que citen la figura del productor ejecutivo (que tan buenos resultados en el mundo occidental de la ficción tv, mundo del cual somos una excepción), de la visibilidad del guión… Hasta sé de muchos profesores guionistas que dicen a sus alumnos que no escriban acotaciones porque eso ofende al director… Éste texto se añade a los que no dan la cara por ninguna de las cosas en las que creo.

    – con actitudes así no es de extrañar que la propia Academia de la TV cuando da en nota de prensa a los nominados a sus premios Iris dé los nombres propios de los directores o productores nominados… Y (salvo una gloriosa excepción: Cuéntame) no dé el nombre de los creadores o directores argumentales de las series nominadas Probablemente porque ni las cadenas ni las productoras los faciliten. Somos un “equipo de la serie tal” cuando somos los que hemos creado esas series para que sus directores y productores estén nominados con su nombre propio. Aún espero que ALMA, FAGA, GAC o la SGAE saquen una nota de prensa quejándose de este tema. Aunque alo peor es que piensan como el que ha escrito este texto… y forme parte del infierno de Dante.

    Un infierno que nosotros y las asociaciones que nos representan parece que hemos asumido (y con ello echamos leña al fuego) cuando nadie se queja de estas cosas. Que me parecen más importantes que los tópicos que se desgranan en este post.

  4. cansadoyconfuso dice:

    Si la película es del director, que la escriba (si sabe) y la financie (si puede). Que hay gente que sabe y puede, pero no son todos.

  5. thdemicheli dice:

    “Un filme de fulanito”, el director, es un invento reciente, Antes de Bergmann, Pasolini, la Nouvelle Vague, el Free Cinema, etc., las películas estaban escritas, dirigidas, producidas o interpretadas “por”.

  6. “Puedo asegurar, que la alta industria audiovisual a la hora de vender o mover proyectos propios, es una selva amazónica comparado con ese neonato jardín que representa ahora los nuevos modelos de financiación, las autoproducciones amateurs y la gran mayoría de los cortos no profesionales que tan necesarios son como escuela de aprendizaje universal”

    Respecto a esto:

    1) Selva amazónica ha sido siempre y aquí estamos.

    2) Creo que los “modelos de financiación, las autoproducciones amateurs y la gran mayoría de los cortos no profesionales” aparte de aprendizaje, deberían ser el escaparate para que alguien inteligente (perteneciente a la selva) ve lo bueno que viene de la gente que empieza… Que bastantes tienen mucho talento. Y lo mostrarían mejor si sus cortos, webseries (etc), fueran lo que a ellos les salga del alma y no lo que veo normalmente: un “voy a hacerlo como les gusta a los que me pueden fichar”.

    3) Hay quien se cree que internet, el crowfounding y demás es lo mismo que el mercado profesional. Porque los del mercado profesional no paran de decir que el futuro es ése, para hacer productos, colgarlos en teléfonos, red… y pagar una mierda y seguir forrándose ellos sin gastar en productos de ficción televisiva. Es mentira: se siguen produciendo en el mundo muchas series. Más que nunca, de hecho. Y bien hechas. Aquí estamos entre la servidumbre en el mercado profesional y el hacernos pajas mentales (que no son más que eso) confundiendo éste con “las nuevas tecnologías”. Igual que se nos quiere hacer creer que la audiencia social es más importante que la audiencia “real” (dentro de lo que cabe, como si todo el mundo tuviera que estar twiteando mientras ve una serie. Si la serie es buena, es como un libro: requiere atención.

    Por cierto, a muchos voceros de estos de las nuevas tecnologías los he visto en Encuentros de Guionistas en más mesas redondas y conferenciando más que los propios guionistas. De tan amables, somos gilipollas.

    • Soy profesional de las nuevas tecnologías y conocedor de las plataformas de crowdfunding. Pienso que el cine y la TV se van a consumir cada vez más en Internet. Darle la espalda a este hecho, en lugar de usarlo en beneficio de la industria audiovisual, me parecería absurdo y contraproducente. Con todo y con eso, te voy a dar toda la razón.

      Si alguien piensa que cada visionado de un vídeo en YouTube equivale a un espectador de una película/serie o que la próxima “The Wire” o “Crematorio” van a salir de un crowfunding poniendo 5€… pues me parece que está bastante equivocado. Y lo digo de manera totalmente intuitiva, porque no conozco el sector audiovisual desde dentro. Pero es que me parece de sentido común.

      No concibo que el futuro del audiovisual pase por generar productos para gente que, mientras los ve, esta twiteando lo que le parece el episodio, escribiendo un WhatsApp a sus amigos para que pongan la serie y dándole a “Me gusta” en Facebook a la página del protagonista. Y esta aberración es la que he oído defender a “todólogos” que se cree que subirse a cualquier carro tecnológico es la solución para cualquier cosa.

      También estoy de acuerdo en que no son los voceros tecnológicos los que deben llevar la voz cantante en los encuentros. No se que pinta un Enrique Dans opinando sobre cine y TV. Me gustaría oir a más creadores, y a menos opinadores.

  7. Yo personalmente me alegro de que se publique un post como éste en bloguionistas. No estoy al cien por cien de acuerdo con lo que se dice en el post, pero me parece una perspectiva distinta a la que escuchamos muchas veces: aporta oxígeno, e incomoda. Me gusta que incomode. Hace que uno se replantee ciertas cosas, te ayuda a desordenar el paisaje interior y luego uno mismo decide si prefiere reordenarlo como estaba o ubicar ciertas cosas en otros lugares.

    Lo único que (siempre desde mi opinión personal) le achacaría a este post es da la impresión de contemplar únicamente dos extremos: La “gran liga de oro de las grandes cadenas” y “lo amateur”.

    Creo que de esa manera se están obviando otras tendencias: obras y proyectos que también son profesionales, pero con una vocación más minoritaria. Opino que el mundo necesita de esos productos minoritarios (no necesariamente “amateurs”) que renuncian a las presiones y entresijos que se describen en este post, con el fin de poder ofrecer productos alternativos, para mentalidades más “exigentes” o, simplemente, más peculiares.

    Los desarrolladores de esos proyectos minoritarios renunciarán (a veces voluntariamente, o incluso por prescripción médica) a muchas de las presiones de los “proyectos Madrid vs Barça”, sustituyéndolas por presiones e incomodidades de otra índole, o sacrificando muchas de las “glorias” de la primera división.

    Establecer un eje en el que un extremo es lo “amateur” y el otro extremo es lo “mainstream” me parece un tanto reduccionista.

    No obstante, creo que este post encierra muchas verdades, y me parece muy útil en lo que al llamamiento a la humildad se refiere.

    • Luis M dice:

      Muchas gracias por tu post Juanjo. Hay una frase tuya que me alegra leerla, ya que mi intención con este artículo nunca fue la de demostrar nada, sin la de dar una perspectiva distinta a la que escuchamos muchas veces: aportar oxígeno, e incomodar.
      Como ya he dicho, cada uno es dueño de su pasado y de sus experiencias y por ello, cada uno puede dar una visión diferentes del gremio y sus características.
      Mi intención no era más que esa.
      Nunca he intentado sacar pecho de nada, entre otras cosas porque no puedo, pero si contar una realidad: la mia.
      muchas gracias por todo.

    • Gracias a ti por el post!

  8. Eltontolhaba dice:

    Con el debido respeto, me parece que las tres conclusiones son de perogrullo:

    “1. Respeto. El enorme respeto, que no temor, que le he cogido a la profesión.”

    A mi da a entender que no se lo tenía (respeto) cuando comenzó en ello. Posiblemente sea un defecto de juventud, cuando uno piensa que lo sabe todo e incluso aquello que no sabe nadie. Pero si uno no respeta lo que hace, no creo que tenga mucha carrera.
    Los que ya hemos trabajado (en cualquier sector) lo sabemos.

    “2. ¿Presión? Si, la presión.”

    Parece que es una sorpresa que haya presión en el trabajo, en cualquier trabajo. Es a lo que refiere todo el mundo cuando habla del estrés.

    3. Lo que podría resumir como “conocer el sector, saber cómo funciona y qué productos consume y saber hacer esos productos”

    De cajón, ¿no? Aunque no estoy de acuerdo con el concepto de “talento innato”. Se puede aprender a escribir igual que a pintar, y me refiero a la técnica. Evidentemente, quien tenga talento tendrá más facilidad para aplicar esa técnica y realizará productos de mayor brillantez. El trabajo y la tenacidad pueden dar unos resultados sorprendentes.

    En fin, que me parece un post dedicado a aquellos que nunca han trabajado, ni en el audiovisual ni en ningún sitio, con un tufillo a “esto no está hecho para cualquiera, piltrafilla, que esto es primera división” que apesta, y más cuando la mayor parte de las veces la escena patria no parece ir más allá de primera regional.

    Pues nada, a seguir defendiendo el status quo y a seguir dando clases, conferencias, talleres, cursillos y analizando guiones de esa panda de pringaillos que nunca jugarán en un campo de primera.

  9. Es curioso que, diciendo bastantes cosas con las que estoy de acuerdo, el artículo me termine resultando muy irritante. No termino de ver el propósito final de la admonición (porque admonición es o parece ser.)
    Me irrita tal vez porque parece escrito desde lo alto de un pedestal, más que como charla entre amigos. Es muy “yo he visto cosas que vosotros no creeríais” porque me he ganado la corona de laurel que la profesión reserva a los grandes. Algo que vosotros, cortometrajistas y crowfundistas dificilmente alcanzaréis. Curioso tono para un post que recomienda humildad sobre todas las cosas.
    Y claro que hay que ser humildes, claro que el mundo está lleno de gente que sabe más que nosotros, claro que nos queda mucho que aprender a todos… pero aqui ya estamos, la mayoría, en la edad de elegir nuestros maestros entre aquellos que se han sabido ganar nuestro respeto con su trayectoria. Profesional y humana.
    Pero, como maestros o aprendices, lo que va a funcionar es una relación directa y personal. En cambio, el mundo que nos describe el autor es el de una “clase guionística”, formada mayoritariamente por gente con más humos que experiencia, que debe enterarse de una puta vez de que hay que ponerse en manos de directores y productores, puesto que ellos saben mejor que nadie qué nos conviene a todos. Menos mal que él, y unos pocos elegidos más, están aqui para despertarnos.
    ¿Que hay guionistas tan incapaces como presuntuosos? Y tanto que los hay… ¿pero los hay en mayor porcentaje que en el gremio de la realización, en la producción, entre los ejecutivos de las cadenas? Somos personas individuales que tenemos mucho que aprender de personas individuales. La idea de que los guionistas, como colectivo, debamos aprender, inclinando la cabeza, de directores y productores, como colectivos, me parece absolutamente demencial. Y pensar que este es un buen sitio para venir a decirlo… es de locos. Aqui ya hace tiempo que sabemos que la humildad personal no es incompatible con el orgullo como gremio, al que tantas veces hemos renunciado. Y al que cada vez tenemos menos ganas de renunciar. No es ego, es dignidad. A los fantasmones ni caso: más pronto que tarde se pondrán en evidencia ellos solos y desaparecerán.
    Otra cosa: trabajar bajo presión no es exclusivo de la élite… todos lo hacemos. A nuestra escala, a nuestra medida. El humilde fotógrafo de bodas, bautizos y comuniones se juega tanto en su trabajo como cualquiera de nosotros en una gran producción. No importa que las cifras que maneje uno u otro estén en magnitudes muy diferentes: ambos se juegan su trabajo, lo que les da de comer cada dia. Para un profesional modesto 1.000 euros son tan importantes como un millón para un “primera figura”. La humildad tambien consiste en darse cuenta de estas pequeñas cosas que le pasan a la gente pequeña. Fuera del Olimpo hay también vida. Mucha vida. y tan auténtica como la que el autor haya podido vivir en lo más alto de la pirámide.
    Y creo que en el mundillo la gente es mayoritariamente más razonable que ese monstruíto vanidoso, pedante y gafapasta que nos describe como prototipo del guionista. Es una caricatura facilona que no lleva a ninguna parte. Aunque tambien los haya, pero son los primeros en caerse por su propio peso. No son los que hacen “peligrar” la dignidad de la profesión. Puedo entender que en su práctica docente haya topado con algún tipo así y que eso saca de sus casillas a cualquiera. Pero en las producciones reales del mundo real la gente está hecha de otra pasta. Si no ya se habría ido todo a la mierda hace tiempo.
    No me parece un post oportuno, aqui y ahora. No me parece constructivo, no me parece humilde. Pero tiene el valor de un síntoma: ayuda a entender porqué estamos como estamos porque su conformismo de fondo es evidente. Pero la propuesta debería ser subvertir ese statu quo, no aceptarlo. Y menos porque nos los diga alguien que “sabe de qué va” mientras, ignorantes de nosotros, no queremos darnos cuenta. En segunda división también hay muy buen futbol. Y los goles alegran y las patadas duelen igual.

    • David Muñoz dice:

      Totalmente de acuerdo, Paco.

    • Luis M dice:

      Estimado Paco: Agradezco mucho tu post y tus palabras. Creo que es posible que en este post, no me explicara bien, pues que se desprenda de él cierto aroma a pedestal y medallas, creeme, está muy lejos, muy lejos de mis intenciones. Muchos de vosotros teneis por descontado más experiencia que servidor en estas lides, pero lo único que he pretendido, es dar a conocer una serie de experiencias pasadas y como me han hecho reflexionar sobre ciertas cosas. Puede que no compartas dichas reflexiones, pero en ningún momento se dicen desde un pedestal, entre otras cosas porque me considero un más que humilde trabajador que sólo pretende ganarse la vida con esto, y cuando le dejan y puede, hacerlo con ilusión y ganas. No soy ningñun conformista, y la gente que ha trabajado conmigo puede dar fe de ello, y soy firme defensor de cambiar las cosas desde dentro. Mi artículo no pretende desprender tampoco conformismo ni ser una rígida exposición de hechos donde no se de espacio para poner en duda lo escrito.
      Te pido dsiculpas si en algún momento te han irritado mis palabras, porque desde luego nada más lejos de mi intención. Sólo pretendo ser honrado con lo que he vivido y he visto. Dar una opinión sin ánimo de nada salvo de compartir con mis colegas unas experiencias con las que pueden o no estar de acuerdo, pero jamás prentendiendo ver a nadie desde arriba, ya que por lo pronto, estoy muy abajo.
      Un abrazo y muchas gracias Paco

  10. A mí sinceramente no me ha aportado nada nuevo este texto, como sí suelen hacer casi todos los textos de Bloguionistas.

    Es más, estoy de acuerdo con la opinión de Eltontolhaba sobre el tufillo que desprende el texto, y además llega a irritarme como a Paco López Barrios.

    ¿Hablas de respeto para soltar a la primera de cambio que has trabajado con “oscarizados directores”? Podías haber dicho Garci directamente, y no hubiese sonado a tanto. Cualquiera que tenga 5 minutos y tuviera curiosidad, te iba a buscar en IMDB.

    A mí me da la impresión de que por debajo de esa (falsa) modestia, parece que el autor viene a presentarnos su currículum en forma de prosa, pero vendiendo humo. Intentando decir mucho, pero sin decir nada.

    Presión, como comentaban antes por aquí arriba, la hay en muchísimos trabajos. Yo también he trabajado en productoras y he estado en reuniones con directivos de TVE, y me he sentido más cómodo que haciendo prácticas de profesor de 1º de ESO de un barrio marginal. Eso sí me parecen plazas de primera.

    Por cierto, me ha irritado particularmente esta parte del texto:

    “Saber que la película va a ser del director, conocer profundamente la industria cinematográfica y tener un talento innato para saber encontrar y contar historias.

    En la gran mayoría de los casos amateurs que me encuentro ya sea como analista de guiones, como profesor universitario, impartiendo talleres, seminarios o conferencias, como amigo o conocido, echo absolutamente en falta cualquiera de estos tres puntos”.

    ¿Te das cuenta del tono, Luis María? ¿Te das cuenta de que hablas de respeto por la profesión, para luego afirmar esto, como si tuvieses un posición privilegiada y vieras a todos esos “casos amateurs” desde una posición superior?

  11. Hola dice:

    Totalmente de acuerdo con Francisco. Con todo el respeto para el autor, pero no me resisto a preguntar: Luis María,¿ de verdad llevas diez años en la profesión? Porque más bien parece que has visto un episodio de 30 Rock para soltar semejante sarta de tópicos y de lugares comunes. Y digo yo, ¿qué tendrá que ver ser ayudante de dirección en una peli con un “oscarizado director” o “analista en mastodónticas productoras” para concluir que éste es un trabajo en el qué hay mucha presión y respeto? Supongo que para mi primo de seis años, el enfrentarse a primero de primaria también le infundirá presión y respeto. Pero vamos…
    Sentido común, humildad y profesionalidad, please. Qué hay post que dañan la vista.

  12. Fernando Gil dice:

    No tengo experiencia suficiente como guionista de ficcion para opinar sobre el retrato de la profesion que se hace en este texto. Sin embargo, como a otros segun leo, tambien ha habido algo que me ha irritado. Pero no sabia qué. Habia algo que no cuadraba. La intencion parecia buena, construcctiva, etc, pero no parecia estar de acuerdo con lo que realmente el texto transmitia y que a tantos nos ha irritado. Y creo, dios me perdone¡, que es porque… está mal escrito. Porque lo está. Y es eso lo que hace que el “tono” se le vaya de las manos. Que se le malinterprete. (Bonito ejemplo para hablar de la importancia de la forma, por cierto)

    Un guionista no tiene por qué dominar la prosa, pero deberia. Un guion es tambien una obra literaria, no debemos olvidarlo. Tal vez a las tres cuestiones que plantea el autor del post como imprescindibles habría que añadir la formación artística y literaria. Ver menos cine y leer más. Escribir más. Tal vez.

    • Luis M dice:

      Muchas gracias Fernando. Y disculpa.
      Es posible que a veces cuando escribimos, demos a entender cosas diferentes a lo que intentamos transmitir. Intento ser un lector brutal, pero nunca habrá tiempo para tratar con todos los libros que uno quiere. El artículo es un cúmulo de experiencias y unas conclusiones. No estar de acuerdo con ellos es tan digno y admirable como si estarlo. Cada uno es víctima de los procesos que ocurren en su vida y este post,es sólo una intención de contar algunos de ellos.
      Un saludo

  13. Confieso que he pecado, padre.

    Tras lo que escribe (atinadamente) Luis Fco. Pérez, he ido a consultar el IMDB de quien escribe este post. Y después de verlo ya no entiendo nada. No se entiende que escriba estos consejos como si acabara de llegar del Vietnam (o de la selva amazónica) alguien cuyo cv se resume en:

    – Como director: 3 cortos.

    – Como guionista: 3 cortos (los mismos que dirige).

    – Como productor: 3 cortos (los mismos que dirige y escribe)

    – Como Segunda Unidad o asistente del director: dos largos. Uno con Pablo Palazón y otro, la inconmensurable comedia Holmes & Watson. Madrid Days.

    Y chimpún.

    Así se entiende eso de “todos queremos hacer y tener el dominio absoluto de nuestra historia, porque el ego nos atrapa de tal manera, que no concebimos el escribir para otros y compartir el posible éxito o fracaso del producto”…

    Vistos estos datos, lo de cuestión de respeto y baño de humildad que tanto se remarca en su post, creo que podría haber tenido otro estilo, la verdad.

    Aunque, por su presentación parece que tiene más obra hecha:

    – Ha sido guionista y desarrollador en algunas de las productoras más importantes (¿CUÁLES?) del país escribiendo largometrajes por encargo (¿CUÁLES?) y trabajando como 2º de dirección en películas con directores de renombre (GARCI). Ha producido, escrito y dirigido ocho cortometrajes (NOS FALTAN CINCO POR CONOCER QUE NO VIENEN EN EL IMDB).

    Que con este bagaje nos hable de esta manera llama la atención, la verdad.

    Una de las más grandes fallas de nuestra industria es que nuestro cine no tiene (o casi) más guionistas que los propios directores.

    Otra, que muchos guionistas creen que serlo sólo es un paso para dirigir, que es una cota más elevada.

    Pues estupendo. Si esto es el denominador común, que pare el tranvía, que me bajo.

    Desde luego, ahora entiendo perfectamente eso de que un guionista debe entender que la obra siempre es del director.

    Lo que no entiendo es que estas tesis se defiendan desde un blog de guionistas.

    O a lo peor, el equivocado soy yo. Y ser guionista es:

    – dedicarse a dirigir cortometrajes (no digo que no se haga, pero ser director, pero eso es otro departamento. Que se puede compartir o no).
    – asumir que nuestra obra es siempre del director y soñar con serlo algún día.
    – olvidar que el desarrollo de la ficción en televisión (una industria importante, sin duda) se basa internacionalmente en guionistas y en la figura del productor ejecutivo, que tan poco defendemos los propios guionistas aquí. Ni la citamos muchas veces.
    – dejar que en encuentros profesionales y en blog de nuestro oficio se nos recuerde que somos el culo del mundo.

    Es cuestión de respeto, desde luego. Pero hacia nosotros mismos y nuestra profesión.

    Y sí: hay que ser humildes. Pero no sumisos. Porque, como cantaban Golpes Bajos, no se ama a los sumisos: solamente se les quiere. Y se les utiliza.

  14. sherezade dice:

    Gracias a todos por vuestros comentarios, los cueles estimo y agradezco, ya que no solo son tan respetables como la opinión que doy en el artículo, sino que son muy contructivos. Os iré algo: No hay intención alguna de demostrar, contar, alradear o enaltecer mi vida profesional, ya que simplemente soy un modesto trabajador de la palabra, cuando me dejan, que lo unico que quiere es contar sus experiencias para compartirlas y poder dar un punto de vista distinto a la mirada que tenemos del gremio. Ni se pretenden dar lecciones, ni se pretende menospreciar a nadie ni a ninguna forma de trabajo, como algunos de vosotros habeis insinuado en vuestros post. A este respecto diré que lo que he descrito, no son más que una encadenación de experiencias de las que luego he sacado una serie de conclusiones, y que las he escrito aquí por podían hacer reflexionar y crear debate, como así ha sido. Yo no vengo aquí a escribir lo que la gente quiere oir, si no lo que yo creo que puedo aportar. Me queda todo por aprender, pero el poco conocimiento que he adquirido, me sirve cada día para compartilo con los demás compañero del gremio. Por cierto: Ha irritado bastante el párrfo en el que comento que la pelicula va a ser del director, que si el talento, que si el conocimiento de la industrai….Pues bien, si releeis el texto, vereis que es una frase de Jean claude carriere, y no mia. Creo que este individuo, tiene un CV mucho más extenso que cualquiera de nosotros, por lo que estemos o no de acuerdo con él, no debería “irritarnos” tanto.
    Acepto todo tipo de críticas, pero lo que no voy a aceptar Fernando Gil, es decir que el texto está mal escrito o insinuar que no se escribir. Mira, puedo pasar por todo, pero por eso no. No vengo a aquñi repito a dar lecciones de nada a nadie porque no puedo, ni debo, ni quiero ni estoy capacitado para ello, pero tampoco voy a aceptar lecciones de escritura de nadie, lecciones por cierto tan subjetivas como cualquiera de mis opiniones. Sin animo de polemizar, no voy a entrar en más discusión.
    Repetir que me encanta leer vuestros comentarios, que los agradezco y solo pediros una cosa: No os irriteis tanto.
    Y si lo vais a hacer, hacedlo por cosas mucho más importantes que lo expuesto aquí por un mediocre guionista.
    Un abrazo a todos y gracias por tomaros la molestia en leerlo.
    Luis M.

    • Clara Tiscar dice:

      Con todo mi cariño, pero si quieres que se lea bien lo que escribes deberías acentuar y puntuar correctamente. Que el post no es una respuesta rápida, es un artículo pensado, estructurado, redactado, corregido y, posteriormente, publicado.

    • El párrafo que irrita no es en el que citas a Jean-Claude Carrière. He puesto la primera parte para que se entendiera el contexto. La parte que irrita (es un decir; tampoco es que nos irrite tanto como la casta política o el yerno más famoso del Rey) es en la que afirmas lo siguiente:

      “En la gran mayoría de los casos amateurs que me encuentro ya sea como analista de guiones, como profesor universitario, impartiendo talleres, seminarios o conferencias, como amigo o conocido, echo absolutamente en falta cualquiera de estos tres puntos”.

      Si esta frase es de Carrière, no está bien citado, porque parece que la afirmación es tuya, al no entrecomillarla. Si ha salido de ti, pareces afirmar que abunda la mediocridad, pero a ti no te salpica.

      De verdad que no se trata de atacarte, pero todo el texto en general desprende un halo que va en contra de lo que predica.

      Por ejemplo: hubiese sido humilde (o realista) decir “he trabajado de 2º Ayte. de dirección en la última película de José Luis Garci”. O podías haber escrito “he trabajado en equipos de dirección de películas profesionales, donde todo el mundo cobraba”, si no querías citar nombres y querías diferenciarlo de las películas “amateur”. Pero en lugar de eso, afirmas: “he trabajado en los equipos de dirección de algunas películas junto a oscarizados directores”.

      Pongo este ejemplo porque me ha resultado muy gráfico, no porque le tenga manía a Garci. Es cierto que ganó un Oscar; pero fue hace 30 años. A nadie que le digas “oscarizado director” va a pensar en Garci. O a lo mejor me equivoco. En cualquier caso: ¿qué necesidad había de ese alardeo? Porque siento decir que a mí me suena a eso.

      ¿Y por qué hay tanto problema en decir exactamente dónde has trabajado? La mayoría de los invitados que escriben en Bloguionistas no tienen reparo en asumir sus credenciales, porque eso ayuda también a que entendamos mejor quién es el emisor que nos está tratando de hablar de la profesión desde la experiencia.

      Si sólo hablas de “productoras mastodónticas” y de “alta industria audiovisual”, puede que todo parezca más épico, pero a la vez resta humildad al discurso, y no aporta nada al mensaje que querías transmitir. Todo lo contrario.

  15. sherezade dice:

    Por cierto Javier: No todo lo que hay en el IMDB es la vida profesional de una persona. No voy a entrar en esa batalla absurda de lo que hay o no hay en esa página. Pues si, ocho cortos, y trabajado productoras como desarrollador y guionista y si, he escrito por encargo. Pero no todo está en imdb por circustancias diferentes. No me importa que se me critique todo lo que querais por mis opiniones, pero Javier, no puedes poner en duda mi carrera profesional porque no sale todo en IMDB.
    Me parece un ataque feroz, indiscriminado y esteril, sobre todo cuando ni he querido dar señas de donde he trabajado ni lo que he hecho por la simple razón de que no me interesa en absoluto contar mi vida, si no lo que he vivido.
    No me lo tomo como nada personal, pero atacar a un compañero sin conocerle de la manera que lo has hecho, no me parece ni caballeroso, ni educado ni constructivo.
    No responderé más comentarios.
    Gracias a todos de nuevo.
    abrazos

    • Cuando un se expone públicamente con las ínfulas con que tú lo has hecho (y creo que no soy el único que piensa eso: lee los comentarios), está expuesto al análisis.

      Si ese análisis (en el que no hay ningún insulto), no te parece “ni caballeroso, ni educado, ni constructivo” es sencillamente porque no respetas a quien opina diferente a ti. Porque quitando la ironía de la película de Garci, no creo que no te esté dando otra cosa que conceptos contrarios a tus tesis. Y defendiendo mi profesión en un blog profesional ante un post que me lo parece poco.

      Para hablar de humildad y de respeto, hay que ser humilde y respetuoso. Y ni asumes que alguien opine (no yo) que tu texto es pretenciosos y mal escrito. Ahora entiendo cuando hablas de público cruel. No. El público es libre de opina lo que ve y lo que lee. Primera lección para alguien que se dedica a esto.

      Cuando uno cita a alguien es que comparte lo que dice alguien de fama reconocida (Carrière) y lo utiliza para reforzar sus tesis. Se llama técnicamente “argumento de autoridad”. Pero se hace para reforzar sus (TUS) tesis. Porque este texto es tuyo, no de Carrière. No te escondas tras sus espaldas.

      Si hablas de profesionalidad, el IMDB es eso: reflejo de lo que cada uno ha hecho profesionalmente. Y los que escribimos aquí, por lo general, lo ponemos a disposición del lector que puede saber de él simplemente pinchando en el nombre del autor. Es mejor eso que decir”he estado en productoras importantes” o el tono de “yo, que sé de lo que me hablo, os aconsejo, pequeños saltamontes”. Mira, esto sí me parece poco caballeroso y educado.

      Te parece el mío un ataque feroz (yo diría argimentado) , indiscriminado (no lo es: es a tu texto) y estéril (eso, que lo dicte el público cruel),

      “No me lo tomo como nada personal”. Efectivamente, no lo es. Si no hubieras escrito este texto, personalmente no me iba a poner a hablar de alguien a quien no conozco.

      “…pero atacar a un compañero sin conocerle de la manera que lo has hecho, no me parece ni caballeroso, ni educado ni constructivo”. Ya te he respondido arriba.

      Sólo decirte que, francamente, no te considero mi compañero. De nada. Y no porque trabajes en esto o no. Es que ser compañero es compartir determinados asuntos que jamás podré compartir contigo, vita la visión que tienes de mi profesión.

  16. Luis M dice:

    Soy hombre de palabra y no iba a responder a ningún otro post, porque creo que aprendo mas leyendo vuestras criticas que contratándolas. Pero he de hacer una excepción, y la hago para pedir disculpas a quien comentò que mi articulo esta mal escrito. Decirte que no comparto tu opinión pero la acepto, disculpa mi respuesta. Respecto a otros comentarios que ya rozan el ataque innecesario no voy a entrar en ellos. Es una verdadera pena que alguien no me considere un compañero por el hecho de no compartir la visión que de sus experiencias hace otra persona del gremio. La diferencia entre el y yo es que yo, aunque no comparta su punto de vista, si le considero un compañero, ahora y siempre, a el y a todos vosotros. Un abrazo y gracias por debatir. La profesión lo necesita. Gracias de veras.

    • Fernando Gil dice:

      No me sentí ofendido. Entendí tu ira. No hace falta que te disculpes. En realidad quería echarte una mano, decir que tal vez no habías querido decir lo que parecía.
      Porque es verdad, perdona que insista, que parecía escrito con cierta torpeza, seguro que tu mismo puedes darte cuenta, en la sintaxis, en la puntuación,… (Este ultimo párrafo también esta mal escrito, por cierto. La dejo como está como ejemplo de las cosas que decía) Siento que la “mano” haya sido al cuello. :)

  17. David Muñoz dice:

    A mí esta entrada, más que irritarme, me ha entristecido. Las cosas “son como son” hasta que dejan de serlo porque alguien de pronto las hace de otra manera. Y si le sale bien, marca tendencia y otros le siguen. Pero para cambiar las cosas hay que creer en la posibilidad del cambio. Si yo llego a tener a alguien como el autor de esta entrada diciéndome cómo tenía que hacer las cosas cuando empezaba, jamás habría llegado a ser guionista. Porque está visto que lo hice todo mal. No fui nada, pero nada, realista. Sigo sin serlo. Y lo prefiero así. Pese a ello, vivo de esto desde hace muchos años. Y espero seguir haciéndolo.

    • Luis M dice:

      Querido David: Mi entrada no intenta de ninguna manera decir a nadie como tiene que hacer las cosas. Sólo es una exposición de experiencias que me han ocurrido y la conclusión que a día de hoy saco de ellas. Creo firmemente que no hay ninguna regla ni ninguna manera de hacer las cosas, si no varias, muchas y tantas como personas somos en el medio. Quizás he narrado las cosas de una manera demasiado concreta, casi irritante, pero es sólo una manera de contar las cosas. No suelo ser realista la mitad del tiempo. La otra, sólo lo procuro y tu post me ha gustado, porque de alguna manera aviva la esperanza que nunca traté de arrancar con dicha entrada.
      Muchas gracias por tu post y por tu lectura
      Un abrazo

    • David Muñoz dice:

      Hola Luis,

      La verdad que leyendo tus comentarios a los comentarios, me da la impresión de que querías decir algo distinto a lo que has acabado diciendo en la entrada que has escrito. Me alegro que tú tampoco seas realista todo el tiempo. Las cosas por supuesto que son difíciles, y que este puede ser un trabajo duro, también. Pero las circunstancias pueden cambiar. Deben de hacerlo.

  18. Luis M dice:

    Querido Luis Fco: La forma de expresarme en este artículo, pareciendo que es grandilocuencia, es quizás real, buscando ese tono, no para intentar impresionar a nadie, sino haciendo puro contraste de las experiencias que uno ha tenido al trabajar en producciones profesionales y producciones amateur. El decir “Oscarizado director”, no es para insuflar ningún galón a mi CV, ni mucho menos, es una manera prácticamente gráfica (ya que no ciertamente lo tiene) de que hay cierta presión cuando se trabaja a las ordenes de personas que llevan tantos años en la industria y que soportan en sus espaldas tan altas calificaciones. Lo de no dar nombres sobre los lugares donde he trabajado o las cosas que he hecho, es sólo porque no lo creía importante creeme. Sólo quería contrastar fuertemente las diferentes experiencias entre escribir o trabajar en unos sitios, con unas pautas o bajo unas premisas muy estrictas, ha hacerlo, como lo he hecho también, en producciones menos profesionales. En ambos casos he aprendido mucho.
    Ninguna intención en contar mis batallas para demostrar nada, ya que soy uno más en esto. Cuando hablo de que me encuentro con “casos amateurs” al analizar o dar un taller, es porque realmente son casos de personas que nunca han trabajado a nivel profesional. Eso no significa que sea mejor o peor. Yo sólo me limito a esponeros mis experiencias, lo que he vivido, lo que he visto, lo que he oido, lo que hecho y las conclusiones a las que he llegado hasta ahora. Se que es un artículo muy director, pero creedme que ninguna intención de demostrar o enseñar nada más que experiencias. Al parecer, y como bien dices, hay cierto aspecto épico en algunas frases, cosa hecha a conciencia y de manera racionalmente exagerada para resaltar el contraste entre diferentes formas de trabajo.
    Eso es todo.
    Aprovecho para agradecerte tu post y tu tiempo de lectura.

    • Luis M dice:

      Por cierto, hay alguna falta o error en la escritura, lo se. Escribo sin tiempo y con un ordenador que me cambia la ortografía por sistema al estar en otro idioma y no puedo cambiarlo. Disculpad las molestias. Voy a intentar corregirlo. Muchas gracias

  19. Luis M dice:

    Escribo este post, el ultimo y definitivo tras un día intenso y desde luego interesante. Lo escribo para en primer lugar, dar las gracias a mis compañeros de bloguionistas por dejar que exprese mi opinión y hacerme un hueco entre sus invitados. Es un lujo. Tambien escribo para daros las gracias a todos lo que habeis leido y posteado tras el artículo. Gracias porque vuestra opinión construye, alimenta, ayuda e instruye, y porque un artículo de opinión, es importante que no nazca muerto y que genere todo tipo de críticas controversia y debate.
    Tambien, y para acabar, me siento en la necesidad de aclarar o definir ciertos aspectos del propio artículo que han generado cierta “irritación” en algunos de los lectores.
    Primero decir que es opinión pura, es decir, con él, no he intentado en ningún momento sentar cátedra, que para eso ya hice una tesis doctoral en su día, ni adoctrinar, ni sentar las bases de ningún estilo de comportamiento profesional o regla que pueda definir o encasillar el modus operandi de la vida de los guionistas.
    Es sólo eso, una opinión, un relato de una serie de experiencias vividas, asimiladas y padecidas que he analizado aquí dando una reflexión muy personal a cada una de ellas.
    Se puede compartir o no, pero son una realidad, lo son, y son una verdad, porque ocurrieron como las cuento. Son mi verdad, y no pretenden ser la de nadie más.
    Es evidente que el artículo ha dado a entender en algunos de los lectores lo contrario a lo que se pretendía. Que el tono que se ha interpretado es el de un egocentrismo ilimitado cuyo autor se debate en las grandes ligas de juego mirando al resto de los mortales desde un pedestal inalcanzable. Puedo aseguraros, que nada, nada más lejos de la realidad.
    Por poner un ejemplo, ese jugador de futbol del que hablo, que antes se sentía victima de la presión y que ahora juega en campos bien cuidados, no soy yo, ni está ambientado en mi, ni tiene parecido con quien escribe. Es ficticio, un elemento inventado para poner de ejemplo algunos de los casos que he visto y sentido en algunos de mis trabajos.
    Nunca he mirado ni miraré a nadie, y menos a un compañero ni desde arriba de un pedestal, ni desde un escalón más abajo. Creo firmemente que todos somos iguales, y que estamos aquí para ayudarnos, apoyarnos, reprocharnos con coherencia y no dejar que nos durmamos.
    Cuando hablo que me he encontrado con este o aquel caso trabajando de analista o como ponente o en cualquier otro caso, lo unico que hago es contar una realidad. No hay pretensión más allá de contar un suceso en unas condiciones concretas y con gente concreta, que generalmente están haciendo sus primeros guiones o sus primeras prácticas. Lo unico que intento es ayudar dando una visión de mis experiencias personales, sin acritud, sin insolencia, sin pesimismo, sólo desvistiendo mis sentimientos y mis herramientas sobre como he llegado a afrontar tal o cual problema.
    Si en algún momento he dado un tono épico a algunos de los comentarios, ha sido con un concreta intencionalidad, que no es otra que la de “elevar” de manera casi irónica pero siempre respetuosa esas producciones profesionales donde me ha tocado trabajar y comparar los métodos de trabajo, su univero galáctico, las intenciones y lo que está en juego con los procesos de las producciones amateurs en las que también he colaborado y aprendido. Era un análisis comparativo sin ningún ánimo de petulancia.
    Jamás he sido conformista. Y eso puedo asegurarlo y podrán dar fe algunos de mis compañeros. Velando por los derechos de nuestro oficio incluso haciéndolo cuando me jugaba mi puesto de trabajo. Siempre intentado dignificar la profesión y queriendo que nuestra voz se oiga con el respeto y el reconocimiento que nos merecemos. Lo he hecho incluso como he dicho, en circustancias tan complejas que me he visto luchando en solitario contra gigantes a los que no podía ganar un asalto. Lo hice y dormí tranquilo. Sin trabajo, pero tranquilo.
    Otros muchos lo hacen también, lo se.
    Un artículo que genera debate es un artículo vivo como ya he dicho. Afortunadamente, estamos en una sociedad donde podemos expresar nuestras inquietudes, y yo, que nunca me ha gustado callarme, he tratado de exponer una opinión con el ánimo de hacer reflexionar sobre algunas situaciones. Cada uno de nosotros, ha trabajado en distintas producciones, con distinta gente y en distintas circustancias, y esta serie de elementos nos afecta de una manera determinada, porque cada uno de nosotros es diferente a otro, se enfrenta a los problemas de desigual manera y piensa como más cree conveniente.
    Hemos generado debate, y eso es lo más importante para mi. Un debate agrio, incesante y activo, un debate vivo y apasionante y un debate que creo es absolutamente necesario para el gremio, donde deben caber tantas opiniones como personas. Quizás este post ha cumplido una función para la que no estaba llamado en su origen: Demostrar que todos tenemos opiniones diferentes respecto a lo que hacemos. Y demostrar que aunque pensamos a veces de manera antagónica, estamos unidos por la pasión hacia una profesión tan dura como excitante.
    Me llama la atención que algunas veces somos excesivamente beligerantes en nuestras réplicas. Y no lo digo por esta vez, si no por otras veces y otras conversaciones entre nosotros. No pretendo tener razón, ya que sólo expongo la mía sin ningún ánimo de imponerla.
    Montesquieu, dijo “El hombre de talento es naturalmente inclinado a la crítica, porque ve más cosas que los otros hombres y las ve mejor” por ello, creo firmemente que la crítica y la autocrítica es tan necesaria como instructiva y hace ver la enorme explosión de talento que se acumula en los post.
    Me despido con una frase que me marcó y que nunca me dejó indiferente, pues siempre que me pongo a escribir, la pienso antes de hacerlo:
    “Un mal escritor puede llegar a ser un buen crítico, por la misma razón que un pésimo vino también puede llegar a ser un buen vinagre.”
    François Mauriac Escritor francés.

    Sea como fuere, gracias porque hoy, he aprendido muchas cosas y he tenido la oportunidad de conocer a gente que ha sabido replicar con elementos interesantes. Aunque haya tenido que aclarar ciertas cosas y en otras disienta.
    Para los que tengan dudas o quieran saber donde y en que he trabajado, cosa a la que no le doy importancia aunque veo que a muchos interesa, deciros que en el próximo artículo que escriba, si me dejan y quieres por supuesto, reseñaré con más exactitud mi vida laboral, la cual defenderé a capa y espada, ya que en mi vida dedicada a la ficción, sea donde sea, y haciendo lo que fuere, lo único que he pretendido es ganarme el pan con el sudor de mi frente y hacerlo de la manera más digna sin dejar de decir lo que pienso, lo que creo y lo que siento. Aunque a algunos no les guste escucharlo.
    Con eso, basta.
    Un abrazo a todos y feliz escritura.

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