EL CONSULTORIO DE LA SEÑORITA TECLA

26 marzo, 2013

“Mi novio piensa que mi guion es una mierda”.

Por la Señorita Tecla.

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“Querida Señorita Tecla,

Tengo un problema con el que espero que usted pueda ayudarme. Como puede imaginarse, soy guionista. Hasta ahora, solo de televisión. La cuestión es que hace un año me quedé en paro. La cadena prometió que iba a renovar la serie en la que estaba trabajando, pero en el último momento, cuando ya habíamos empezado a escribir los episodios de la nueva temporada, decidieron cancelarla. Y la productora nos largó a todo el equipo. Afortunadamente, como estaba contratada, me dieron un buen finiquito y tengo paro. Además, siempre he sido muy ahorrativa. Y vivo en un piso muy barato. Encima, tengo pocos gastos. Alguna salida al cine, libros y poco más. A lo que voy es que aunque me habían despedido, no me preocupaba el dinero. Y si le digo la verdad, estaba un poco harta ya de la televisión. Empecé a trabajar como guionistas de serie un poco de casualidad, después de hacer una prueba que me pidió un amigo de la ECAM (yo también estudié allí) que trabajaba en el departamento de desarrollo de una productora, y nunca pensé que me iba a tirar diez años escribiéndolas. Que no es que no me guste el trabajo, eh. En general lo he pasado muy bien y no he tenido malas experiencias. Pero claro, cuando uno se mete a guionista no es para escribir las historias de otros (ni para convertirse en el escriba de los jefes de ficción de las cadenas). Yo lo que quería era escribir mis cosas. Así que eso era lo que tenía ganas de hacer. De manera que me pregunté: “¿Cuánto tiempo puedes vivir sin trabajar?”. Y la respuesta fue: “Dos años”. Pues entonces, un año para escribir un guión de cine y otro para moverlo mientras busco trabajo otra vez en la tele. Pues bien, escribí el guión (por si tiene curiosidad, es un thriller), y antes de darlo por terminado, se lo di a leer a mi pareja para conocer su opinión. Siempre le he pasado mis guiones de televisión y sus comentarios habían solido serme de gran ayuda. Ah, un dato que quizá le convendrá saber: llevamos tres años saliendo y justo ahora estamos planteándonos irnos a vivir juntos. Sigo: la cuestión es que imprimí una copia del guión, se la di y pasaron los días y él no me decía nada. Cosa que me extrañó porque normalmente me dice lo que le parecen los guiones al día siguiente de leerlos. Claro que como en este caso no había ninguna prisa en mandarlo (lo contrario de lo que pasa con los guiones de televisión), tampoco me preocupé demasiado. A lo mejor lo único que pasaba es que todavía no lo había leído. Entonces, siete días después, mientras íbamos en mi coche a comer a casa de mis padres, ya no pude aguantarme más y le pregunté si lo había leído. Él se puso muy serio y me contestó: “Sí”. “Y… ¿qué te ha parecido?”, dije yo, muy nerviosa ya. Los siguientes quince minutos fueron los más duros de mi vida. No estoy exagerando. Sin mirarme ni una sola vez, mi novio empezó a decirme que mi guión era un desastre… bueno, un “desastre” no, una mierda. No funcionaba nada, ni la historia, ni la estructura, ni los personajes, ni nada de nada. Lo mejor que podía hacer era no moverlo por las productoras, porque estaba seguro de que acabaría perjudicándome laboralmente. Según él, estaba claro que tantos años trabajando en televisión me había dejado una serie de tics como guionista de los que no había conseguido librarme al ponerme a escribir cine. Y después, se calló. No volvimos a abrir la boca hasta llegar a casa de mis padres. Yo estaba tan tensa que un poco más y me salgo de la carretera dos veces. Una vez incluso se me pasó por la cabeza dejar que nos estrelláramos para acabar de una vez por todas con aquel mal trago. Durante la comida lo único en lo que podía pensar era en que quería morirme. No podía dejar de darle vueltas a que a lo mejor había sido una mala guionista toda la vida y lo que había pasado era que no me había dado cuenta. ¿De qué me iba a ganar la vida? ¡Si lo único que sabía hacer (o que creía saber hacer) era escribir! Al volver a casa, le di las gracias a mi novio por haber leído el guión, nos despedimos bastante fríamente, y, aunque ya han pasado cuatro días y él me ha llamado varias veces para quedar, le he dicho que estoy con gripe y que no tengo ganas de salir de casa ni de ver a nadie. Pero es mentira, claro. En realidad, lo que me apetece hacer es coger el teléfono y mandarle a la mierda después de llamarle de todo. Pero me siento culpable solo de pensarlo. ¿Porque sea mi pareja no tiene que gustarle todo lo que escribo, no? Es mi novio, no tiene porqué ser mi fan. Tampoco pasa nada si le parece que la primera historia que escribo sintiéndola de verdad mía, en la que he invertido un año de trabajo, le parece una mierda, ¿no? Estoy hecha un lío. Mi parte racional quiere pasar página. La emocional quiere venganza. Me ha hecho mucho daño y me ha producido una crisis de la que no sé si voy a poder salir. Es terrible esto de sentirse mal por sentirse mal.

Muchas gracias por escucharme,

E”.

Querida E,

No te lo pienses más. Coge ahora mismo el teléfono y mándale a la mierda. Eso sí, después de llamarle de todo. Ese tipejo no se merece estar con alguien como tú. Piénsalo un poco… ¿tú le dirías que hace su trabajo como el culo y que sería mejor que se dedicara a otra cosa? ¿A que no? Pues entonces, ¿por qué por el hecho de ser guionista aceptas que te trate con tan poco respeto? Porque aunque no le hubiera gustado tu guion (o aunque realmente sea una mierda), podría habértelo dicho de otra manera. Con un poco más de tacto. Pero no, aprovechó la primera oportunidad que se le presentó para ponerte en tu sitio, para dejarte bien clarito que no eres tan buena como te crees, que pese a todas esas series que has escrito, en realidad eres una mediocre… una mediocre COMO ÉL (adivino que si no me has hablado de su trabajo es porque no es nada del otro mundo). No cometas la locura de irte a vivir con un individuo de semejante calaña. Sería el mayor error de tu vida. Un ser así solo será feliz dejándote claro un día sí y otro tan bien que no eres tan especial como te crees. Además, ¿y el qué sabe de escribir guiones? Seguro que nada. Es un agujero negro. Te chupa energía. Si te quisiera de una manera sana no te habría dicho esas barbaridades. Se hubiera dado cuenta del daño que te estaba haciendo. Dile adiós y no mires atrás.

Espero haberte sido de ayuda.

Voy a tomarme una valeriana. Lo necesito después de leer tu mensaje.

Y gracias por escribir a nuestro consultorio.

La Señorita Tecla.


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