EL GRAN DRAMA DEL CINE ESPAÑOL (2): LOS PRODUCTORES VAGOS.

27 marzo, 2013

Por Chico Santamano.

Del creador de “EL GRAN DRAMA DEL CINE ESPAÑOL: LOS DIRECTORES DE ENCARGO” llega una secuela llena de rabia y estupefacción

 pereza

Así es, ha llegado el momento de hablar de ese tipo de productor a cuya puerta siempre acabas llamando. Tú eres un guionista de cine que sabe escribir y tiene un guión. Repito. Sabes escribir. Tienes un guión. Pero dirigir no sabes. Dirigir no quieres. ¿Por qué ibas a querer? No eres director. Eres guionista. Dirigir NO. Sólo escribir. Por eso no quieres dirigir. Porque tampoco sabes echar mechas y por lo tanto no quieres ser el peluquero de la peli. Sólo escribir. Dirigir no. Dirigir caca. Crees en la especialización. Crees que ser guionista es un oficio en sí mismo. Respetas los directores escritores, claro… Pero tú, como el 80% de los guionistas, no eres uno de ellos. ¿Ha quedado claro? Eres guionista. No director. Bien, volvamos a la puerta de ese productor. Recuerda. Eres guionista. Llamas… TOC-TOC. Ojo… es posible que también suene… DIN-DON. Eso no importa ahora. Centrémonos, por favor os lo pido.

El productor te recibe. Le cuentas de qué va tu guión. La verdad es que no es porque sea tu peli, pero es que tiene una pinta estupenda. Al productor parece que le gusta también. Quizá no a un 89%, pero sí a un… qué sé yo… un 68%. GUAU. ¿68%? Eso es un montón, ¿eh? Sobre todo si tenemos en cuenta que el 74% de los guiones que llegan a las productoras del mundo entero son una auténtica purria (otro de los grandes dramas del cine español, claro). Bien, el tío parece que ha pasado por el aro y entonces te suelta esa inquietante pregunta:

“¿Lo quieres dirigir tú?”

Tú te lo tomas como un cumplido. Es lógico que el productor quiera saber si eres uno de esos hombres del Renacimiento que escriben, dirigen, interpretan y echan mechas. Tú le respondes que no. Que gracias, pero que tú sólo eres guionista. Escribir es lo mejor que sabes hacer. Posiblemente lo único que sabes hacer. Escribir SÍ. Dirigir NO. El tipo asiente y entonces te dice:

“Me interesa la historia. Vamos a hacer una cosa, vuelve con un director interesado en hacerla y hablamos”.

Y entonces tu cerebro hace CRACK!

Algunos de los miles de guionistas que leéis este blog cada mañana asentiréis porque esto mismo os ha pasado a vosotros. Otros lo habéis oído en boca de compañeros. Otros habéis buscado a un colega director antes de que os lo dijeran y otros no os lo podréis creer. Es lógico… ¿Cómo es posible que un productor pida a un guionista que haga SU trabajo? Por suerte, no es la generalidad, ¿eh? La cosa va cambiando. Pero aún hay señores que desde su despacho te vienen a decir algo así como: “Mira, yo no tengo ni idea de quién puede dirigir esto que me traes porque todos los nombres de directores famosos que se me ocurren dirigen sus propios guiones. Búscate un colega director y hazme el trabajo”.

Claro. Entonces yo, que sólo sé escribir, ¡¡que sólo quiero escribir!!, se supone que tengo que verme los mejores cortometrajes del año para estar pendiente de los nuevos directores que más despuntan, conseguir sus contactos, pedir sus showreels, verlos, valorarlos, entrevistarme con ellos y convencerles de que me dejen unir su nombre a mi proyecto. O eso o conseguir los teléfonos de vacas sagradas. Como tengo que hacer el trabajo del productor me toca llamar a directores de relumbrón para que en cierta forma garanticen así la financiación del proyecto. O lo que es lo mismo… No tendré más remedio que quedar como un puñetero freak rogándoles para que se lean mi historia.

¿Estamos locos, no? ¿No debería ser ESE el trabajo de un productor? Estar al día de los mejores directores del momento, no quitar un ojo de la cantera para descubrir al nuevo Amenábar, y si no lo encuentras en España buscarlo en Francia o en Pekín… No puedo entender hasta qué punto de apoltronamiento puede llegar un señor para querer ser productor y no sentir pasión por construir un proyecto. Joder, en eso consiste su curro, ¿no? En seleccionar y unir los mejores mimbres para que la película sea perfecta. Y eso, amigos, explica muchas cosas de nuestro cine.

Que aún exista este tipo de productores que prefieren que les den el “pack completo” antes que mover el culo genera que buenos guiones sin director se queden por el camino, mientras que historias mediocres (siendo generosos) firmadas por grandes realizadores llegan a ver la luz. ¿Entienden ahora por qué determinadas películas se estrenan en las carteleras patrias? ¿Entienden ahora por qué determinado realizador tan bueno y que rueda guiones tan malos (sus guiones) sigue trabajando año tras año? ¿Entienden ahora por qué determinados guionistas brillantes, convertidos por necesidad en directores, ruedan pelis tan chungas?

El día que tengamos directores que dirijan, escritores que escriban y productores que produzcan… ese día tendremos una industria un poquito mejor.


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