FIRMAS INVITADAS: LOS GUIONISTAS DEL FUTURO / 8

Nueva entrega de la serie de artículos escritos por los alumnos del Máster de Guión de la Universidad Pontificia de Salamanca. Reconocido como el mejor máster audiovisual de España, tiene abierto el proceso de selección de alumnos para la edición 2013/2014. Varios de los autores habituales de este blog, como David Muñoz, Natxo López o Sergio Barrejón, se cuentan entre sus profesores.

 QUE NO, QUE NO SALIMOS EN LA TELE

por Alba Cordero, Laura Fuentes y Rebeca Gracia.

–       Ay, hija, ya me ha dicho tu padre que te van muy bien las clases. Te queda muy poquito tiempo, así que aprovecha y saca muy buenas notas para encontrar trabajo después.

–       Ya, abuela. Seguramente mande una prueba para trabajar en Aída.

–       ¿En Aída? ¿Pero para actuar?

Esto es una adaptación de una conversación que una de nosotras tuvo con su abuela hace un par de semanas. Y decimos adaptación porque obviamente una abuela no va a concentrar todo lo que quiere decirte en una frase pudiendo hacerlo, pongamos, en veinte minutos. Pero la última frase está escrita tal y como fue. Ocho meses en el Máster de Guion de Ficción en Cine y Televisión para que tu familia siga pensando que “la niña está estudiando para salir en la tele”. Hay que currar mucho para llegar a tener un puesto de guionista, sí, pero ¿y el esfuerzo y el tiempo que gastas en explicarle a todo el mundo cuál es tu trabajo?

Porque no sólo las abuelas están perdidas en todo esto. Ojalá fuesen sólo las abuelas. Tus tíos, tus primos, tus vecinos, la señora pesada que siempre para a tu madre por la calle, tus excompañeros del instituto que te encuentras cinco años después. Todos te miran con cara de “pobre, a ver si se le pasa la tontería y busca un trabajo de verdad”.

Y llegan las preguntas:

“Anda, ¿y quieres ser guionista?”.

Qué va, quiero ser arquitecta, pero tenía un año libre y por hacer algo…

“¿Y qué hacéis en el Máster?”

Mmm… ¿escribir?

Algunos parece que se interesan algo más:

“Pero ¿qué os mandan hacer? ¿Escribís pelis?”

Cuentas hasta diez mentalmente y empiezas a explicar que tenemos dos módulos, cine y televisión, con varios talleres cada uno y que guionistas, directores y encargados de diversas productoras vienen a abrirnos los ojos sobre la realidad del mundo laboral.

“¿Pero llegáis a escribir pelis o no?”

Cuentas hasta veinte. Tu interlocutor se desespera porque pasas mucho tiempo callada. Le dices que tenemos un taller de largometrajes impartido por David Muñoz, en el que trabajamos por grupos en una historia intentando avanzar todo lo posible en los meses que dura el módulo de cine. Y, terror, se acaban las preguntas para dar paso a las afirmaciones:

“Pues a ver si haces algo decente, porque mira que es malo el cine español, ¿eh?”

Entonces, tienes dos opciones: contar hasta treinta y matar, o contar hasta treinta y sonreír. Legalmente aconsejan lo segundo.

Pero si no lo consigues y te decantas por la primera opción, al menos, vivirás de primera mano lo que siente un asesino y ¡voilà! ya puedes escribir un thriller.

A lo que íbamos, das como caso perdido a la amiga de la tía de la prima de tu madre porque, total, te ha preguntado por compromiso, así que ya ni siquiera te esfuerzas por desmentir que saldrás en la televisión. En cambio, tus verdaderas esperanzas están en tus amigos, esa pequeña generación que ha crecido con la televisión y ahora vive pegada a un ordenador. Esa generación que sabe lo que hace un guionista y que te recitaría en orden alfabético (algunos, en orden cronológico por su año de nacimiento) el nombre de hasta el último showrunner de todas las series extranjeras emitidas en países con régimen político democrático. Esa generación que no sólo te pregunta qué haces en el Máster, sino que te da ideas para tus historias con tanta ilusión como cuando le dejaban un platito de galletas y un vaso de leche a los Reyes Magos para que alimentasen a sus maltratados camellos.

Claro que son ideas que tú consideras basura porque, total, no se te han ocurrido a ti. Y al final del día, un poco más y les dices que gracias por participar, y que ya les llamarás, que para algo estás haciendo un Máster de guion y tu criterio está recibiendo la más alta formación en la materia. Esto, obviamente, es una horrible mentira. Hazles caso, que al menos son los únicos que saben a qué te dedicas y te siguen apreciando. Además, si algo se aprende en el Máster es a escuchar al que tienes a tu lado, a no mirarle con mala cara cada vez que se atreve a decirte que no (por favor, todos tenemos media vida de entrenamiento en el loable arte del disimulo).

Porque son tus amigos los que van a soportar tu montaña rusa emocional cuando no sepas qué hacer con esos personajes perdidos en mitad del Apocalipsis en un misterioso cubo negro gigante o no consigas dar con subtramas cómicas para el Taller de creación de series de David Bermejo. O, peor, cuando tu madre tenga un momento de debilidad en su estereotipo de ‘madre comprensiva a la que le dedicarías un Premio Goya’ y decida que necesitas saber la verdad: espera que tus compañeras tengan más gracia que tú, porque si no, vais listas para escribir la escena de comedia que os ha mandado Natxo López.

No obstante, lo bueno de todo esto es que acabamos ya el Máster y nadie nos preguntará qué es lo que hacemos en él ni nos mirará con cara rara cuando le respondamos. No, en serio. Ojalá las preguntas que tengamos que soportar de ahora en adelante sean “¿y tú que personaje escribes de la serie?” o “¿aún no se ha estrenado la película que llevabas mil años escribiendo?”. Pero sobre todo queremos que nuestros abuelos nos llamen orgullosos porque han visto nuestro nombre en los créditos, aunque al mismo tiempo estén enfadados porque no entienden que sigamos sin aparecer en la puerta de la casa del Luisma.

One Response to FIRMAS INVITADAS: LOS GUIONISTAS DEL FUTURO / 8

  1. Edu Rejón dice:

    Pues yo os voy a hacer otra preguntita que seguro que no esta entre las más originales… Como consiguió la prueba?? Espero que fuese bieen!!

    Gracias!!

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