CONSULTORIO: ¿Y AHORA QUÉ?

30 julio, 2013

Por David Muñoz

“Hola a todos, bloguionistas. Mi nombre es Manuel y soy un seguidor habitual.

Veréis, desde hace unos años un amigo y yo nos hemos motivado para escribir guiones, en un principio iban a ser uno cada uno pero ahora el total llega a los 10 entre nuestros trabajos individuales y colectivos. La razón por la que empezamos me es tan extraña como la que nos conduce a seguir anotando ideas, comenzar proyectos, invertir horas y horas en revisiones…Supongo que invertir tanto tiempo en este “vicio” puede resultar doloroso si se piensa, pero más dolorosa sería nuestra vida si no lo hiciéramos. Escribir guiones se ha convertido en una parte fundamental de nuestra vida de la que no creemos que nos podamos negar jamás.

El problema de este sano hábito es muy simple: no tenemos formación. Hemos sido totalmente autodidactas en esta andanza, nuestra formación y experiencia ha consistido en ver películas y leer guiones. Para ser sincero aún no hemos visitado la capital, ni siquiera hemos contactado con nadie que comparta nuestros intereses. Nuestro mundo en general no se ha alejado de nuestra Cantabria natal.

En cuanto a nuestros guiones: trabajamos en género, partimos de él e intentamos reconstruirlo e introducir nuevos elementos que le den frescura. Personalmente, disfruto describiendo escenas de suspense y largas secuencias, mientras que a mi amigo le gustan mucho los diálogos. Los personajes que nos interesan no son de muchas epifanías, no son ellos los que cambian el curso del mundo ni de la historia. Suelen ser personas alienadas y atascadas en sus vidas a los que algo les ocurre, un fenómeno que escapa a su control y que les empuja durante toda la historia.

Como mencioné antes ya hemos sobrepasado los diez guiones. De algunos estamos más orgullosos que de otros, pero de los que estamos orgullosos los valoramos de manera muy positiva. Ninguno está escrito para ser caro o valer más de 3-5 millones de euros, ni de lejos. Somos muy realistas en ese aspecto.

Por hacer algunas menciones:

– Mi primer guión, S, es del que más orgulloso estoy. Es un thriller con pequeños elementos fantásticos y se trata del guión más denso y complejo que he hecho. Fue el primero que empecé y el último que he revisado, me ha llevado tiempo estar totalmente conforme con él. Personalmente me gusta mucho tanto los personajes como las secuencias, aunque reconozco que es denso, sin ser confuso (y sé lo que piensan David Muñoz y Nacho Vigalondo de la moda de hacerlo todo intrincado y complicado). Se podría decir que en este guión aprendí que escribir un guión es como planchar, hay que repetir y repetir hasta que en la camisa veas las menores arrugas posibles.

– Mi quinto guión y último que hemos hecho ambos en colaboración, P, el cual escribimos mi amigo y yo conjuntamente, es un guión de un género muy popular pero al que conseguimos darle un toque muy diferente; sobre todo con las revelaciones del tercer acto, ya que es un género en el que este tipo de mecanismos no suelen utilizarse. Estamos orgullosos de él, no se nos ocurre mucho que podríamos cambiar y lo tomamos como un signo de que hemos mejorado.

 – M es un guión que escribí con el objetivo de que fuese lo más barato de realizar posible. Todos los personajes son adolescentes, pero el drama, las dinámicas y la estructura es de lo que más satisfecho estoy. Lo describiría como Trainspotting+Donnie Darko con instrumentos musicales.

 – U es una excelente guión de terror sin elementos góticos o sobrenaturales centrada en una familia. Fue escrito por mi amigo y ambos lo consideramos su mejor obra.

Durante todos estos años hemos vivido totalmente en el presente, sin crearnos ningún tipo de ambición. En este momento tenemos un material del que estamos orgullosos y eso ha creado una ansiedad que nos inquieta. Nos hemos dado cuenta de que el momento de que alguien lea nuestros guiones ha llegado, y la inquietud no la genera una desconfianza en su calidad sino el hecho de no saber quién podría ser el lector. ¿Otro guionista? ¿Una productora? La perspectiva es completamente extraña para nosotros, desconocemos los pasos a dar. Esta sería la pregunta principal que os estamos haciendo.

Un saludo”.

Hola Manuel.

Más tarde o más temprano no hay más remedio que enseñar lo que estás escribiendo. Aunque algunas veces tratemos de convencernos de que no es así (supongo que por miedo al fracaso), no escribimos para nosotros, sino para que nos lean otros, o, siendo guionistas, para que alguien ruede una película con lo que hemos escrito. Así que no nos queda otra que dar la cara.

Creo que ya lo he contado por aquí: cuando empecé a escribir guiones con Antonio Trashorras, llegó un momento en el que sentimos la necesidad de saber si lo que estábamos escribiendo merecía la pena o si estábamos perdiendo el tiempo, creyendo que teníamos el talento necesario para poder convertirnos en guionistas cuando en realidad no era así (porque el oficio ya sabíamos que no lo teníamos). Afortunadamente, se cruzó en nuestro camino Guillermo del Toro, quien no solo nos confirmó que a lo mejor teníamos lo que había que tener, sino que compró uno de nuestros tratamientos.

De modo que sí, creo que sería interesante que le pasarais vuestros guiones a algún profesional, director o guionista, siempre que sea más o menos afín a los géneros que estáis trabajando.Si es honesto, su opinión os servirá para saber si vais por buen camino.

Aunque cuidado, esa opinión tampoco debe ser determinante. No tengo ni idea de cómo serán vuestros guiones, pero aunque fueran horribles, eso no quiere decir que el siguiente no pueda ser bueno. A menudo hay que escribir muchos guiones malos antes de poder escribir uno bueno.

Y también pasa que (aunque parezca mentira) hay muchos directores y productores que son incapaces de valorar un guión. De hecho, no suele gustarles nunca ninguno excepto los que ellos escriben o los que encargan. Son muchos los que van diciendo por ahí que nunca les llegan guiones interesantes, y luego producen películas de cuyos guiones a a lo mejor podrían decirse muchas cosas, pero pocas buenas.

Por eso, y pese a que suena a topicazo, lo más importante es que vosotros creáis en lo que estáis haciendo. Obviamente, que alguien más lo crea, siempre anima, y te ayuda a trabajar con más ganas. Pero en este oficio lo más importante es ser cabezón y seguir adelante cuando parece que no hay motivo alguno para hacerlo.  

Y supongo que estáis pensando: ¿Cómo conseguimos ponernos en contacto con ese “profesional” que podría leer nuestros guiones?

Ahí sí que no puedo ayudaros. Antonio, mi coguionista, conoció a Guillermo del Toro en un festival de cine, y muchos aspirantes a guionistas hacen contactos en cursos, talleres, másteres, etc. Pero también algunos le echan valor y simplemente le mandan un e-mail a la persona a la que quieren hacer llegar sus guiones.

Pero no os voy a engañar: la realidad es que cuesta encontrar a alguien que quiera leer los guiones de un novato, y más aún que luego esté dispuesto a darle su opinión y a decirle que le parece.  Sobre todo porque muchas veces eso suele acabar mal. Muchos aspirantes lo que quieren es que les digas que son cojonudos, y cuando no se lo dices, reaccionan de forma agresiva. A mí me ha pasado. Y no solo una vez. Por eso lo más normal es que un profesional solo lea los guiones de un novato si existe una relación previa entre ambos (por ejemplo, si han sido profesor y alumno).

Aún así, tampoco es fácil. A mí por Ej. me llegan constantemente peticiones para leer guiones y dar mi opinión sobre ellos. Y la mayoría son de ex alumnos míos. Si contestara que sí a todas, no tendría tiempo para escribir mis propios guiones. No haría otra cosa. Por eso, me lo pienso mucho antes de decir que sí. Y solo lo hago cuando quien me ha escrito es un alumno que durante el curso ha demostrado talento y capacidad de trabajo. En esos casos, me siento obligado a echarle una mano y a leer su guión, sobre todo con la esperanza de poder animarle a que siga escribiendo.

Otra opción es pedir la opinión de alguien que se dedique precisamente a opinar sobre guiones ajenos. Seguro que en Internet podéis encontrar las direcciones de e-mail de lectores profesionales.

Por último, hay algo importante en lo que me ha hecho pensar la manera en la que está redactado tu mensaje.  

Creo que si queréis encontrar a alguien que lea vuestros guiones y os dé su opinión sobre ellos, es mejor que no le mandéis un mail como el que nos habéis enviado a nosotros. Si yo hubiera recibido ese mail en mi dirección personal pidiéndome que los leyera, os habría contestado que no.

En vez de intentar despertar mi interés (o el del resto de los bloguionistas) sobre las historias que estáis escribiendo contándonos de qué van, lo que hacéis es valorarlas. Decís por ejemplo “un excelente guión de terror gótico”. Y bueno… eso es lo que opináis vosotros. Yo lo que querría saber es si el punto de partida, la idea de base, es interesante. Necesitaría que de alguna manera me creearías la necesidad de leer vuestros guiones.

Además, si eso es lo que pensáis, y lo tenéis tan claro. ¿Por qué buscáis a alguien que opine sobre ellos? ¡Si ya sabéis que es excelente! Mandádselo directamente a un productor.

Para despertar interés en las historias, hay que mojarse y contarlas de forma breve. No vale con decir que son “excelentes” o “densas y complejas”.

Sí, os arriesgáis a que alguien os pise la idea. Pero os aseguro que ocurre menos de lo que parece.

Con ese mensaje, lo único que vais a conseguir es que quien lo reciba tema estar ante otro guionista novato convencido de que es la leche, alguien que si bien dice buscar una opinión sincera, lo único que necesita es validación, y que casi con total seguridad va a reaccionar muy mal si no le dices lo que quiere escuchar.

Sé que puedo estar siendo injusto. Es muy probable que vosotros no seáis ni mucho menos así.  Pero esa es la imagen que proyectáis. Y en este negocio la imagen que se proyecta es importante. Abre o cierra puertas.

Ah, en cuanto a cómo mover los guiones en el mercado, es algo de lo que ya hemos escrito muchas veces en Bloguionistas, dando todo tipo de indicaciones y consejos al respecto. Pero sí, es algo que también tendréis que hacer. Los guiones no pueden quedarse en un cajón, tienen que salir al mundo.

Bueno, espero no haberos desanimado. Pero creo que es importante que además de a escribir guiones, aprendáis también a presentarlos, y a presentaros.

¡Suerte!


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