FIRMA INVITADA: LA PRODUCCIÓN EJECUTIVA

¿TODO PRODUCTOR EJECUTIVO DEBE SER GUIONISTA?,
¿TODO GUIONISTA PUEDE SER PRODUCTOR EJECUTIVO [1]?

Por Manuel Ríos San Martín [2] (@fantasma)
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1. A MODO DE HISTORIA

Los inicios. Junio de 1993.

Para mí, todo empezó el día que terminé la Universidad (entonces llamada Imagen y Sonido) y encontré un cartel donde se pedía un guionista para un nuevo proyecto. El proceso de creación de esa serie fue laborioso e incluso arriesgado para mi salud y la de Nacho Cabana. Os ahorro los detalles morbosos. Año y medio después, el 12 de enero del 94, Telemadrid emitió el primer episodio con el nombre de Colegio Mayor (Antonio Resines, Jorge Sanz, Cayetana Guillén Cuervo, Quique San Francisco…). Ese proyecto significó mi inicio en la profesión y el comienzo de colaboración con Jose Miguel Contreras, entonces adjunto a la dirección de Telemadrid, y Manuel Valdivia, director de ficción de la cadena.

Analizando en aquel entonces el resultado final, nos pareció que Colegio Mayor tenía cosas buenas y otras que no nos gustaron tanto. El problema fue debido a que faltaba un líder claro. Eran otros tiempos, las cadenas no mandaban tanto como ahora. Nosotros escribimos la mayoría de los guiones, y después, la productora hacia algunos cambios por su cuenta. Pero el director, Rafael Monleón, no tenía contacto ni con los guionistas ni con Telemadrid. Y su manera de ver la serie era muy diferente. En esos años, los directores venían del cine, eran casi intocables y querían poner su sello en un producto que ni habían creado ni conocían en su totalidad. Como consecuencia: un cierto caos en los personajes. Nosotros escribíamos que uno era machista, amante de los comics y muy infantil y en pantalla aparecía una especie de gay de diseño hablando de Spiderman. Todo muy raro. Sobre todo, porque en las tramas que seguíamos escribiendo el personaje continuaba siendo un chaval machista e infantil. Y así pasó con muchas cosas. No todos trabajábamos en la misma dirección.

Poco después, Contreras y Valdivia dejaron Telemadrid y fundaron G.E.C.A. (una empresa dedicada al estudio de audiencias y a la escritura de guiones). En Colegio Mayor 2, hicimos un service de guion, pero seguía produciendo C.P.A. El resultado volvió a ser desigual. Entonces surgió la posibilidad de hacer una serie con Emilio Aragón[3]. La decisión que se tomó fue la más lógica; hay que controlar todo el proceso. No se puede dejar un guion en manos de otros sin influir en él. Aquí empezó a gestarse el inicio de la producción ejecutiva. Para mí, el gran acierto de Globomedia de esos años. Medico fue una experiencia peculiar con tres cabezas: el propio Emilio, Daniel Écija, que dirigía, y Valdivia como coordinador de guiones. Junto a Nacho Cabana, creo recordar, escribí nueve de los primeros doce[4] episodios. Aunque se generaba debate, al final hubo una única dirección; lo que se escribía tenía coherencia con lo que se grababa en plató, donde siempre había un guionista por si hacía falta cambiar algo. Los escritores podíamos entrar en los decorados, comer con los actores, sentarnos al lado de Écija y ver cómo se desarrollaba todo el proceso. Por primera vez, éramos bienvenidos. Y funcionó. Vaya que si funcionó.

Del equipo de Médico nació la serie del Fary, Menudo es mi padre, que se emitió con éxito en Antena 3 en el año 96. El primer Productor Ejecutivo fue Valdivia, que supervisaba los guiones y también dirigía. El proceso estaba completamente unificado. Y volvió a funcionar. En el capítulo 26, Valdivia se fue a crear una nueva serie y yo me quedé al frente. A partir de ese momento, participaba en la escritura de todos los capítulos (o escribiendo o haciendo una última versión) junto a un equipo en el que había gente como César Vidal, Juanvi Pozuelo o Chus Vallejo. Además, dirigía todos los capítulos, decidía casting… Una locura. Poco a poco se fue mejorando la estructura, y tras diez episodios, entraron más directores (Guillermo F. Groizard), y de nuevo tuvo sentido la figura del Productor Ejecutivo. Y ahí fue cuando firmé por primera vez así. Debía de ser el capítulo 37 de la serie.

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Captura de pantalla de Menudo es mi padre

En esa época, aunque no fue una reivindicación fácil, en Globomedia se acabaron dando cuenta de que las series debían estar controladas desde el contenido. Al principio hubo algunos problemas para firmar como Productor Ejecutivo, terminó por aceptarse. Esa, al menos, fue la experiencia de Fary, Compañeros, Policías, Siete Vidas o Mis adorables vecinos. Y, en muy poco tiempo, la empresa creció y llegó a tener seis series en parrilla.

Qué ha pasado desde entonces.

En la actualidad, vuelve la reivindicación de que los guionistas deben controlar el proceso creativo de una serie. Y esto se puede hacer de diferentes maneras. Algunos lo han conseguido totalmente, como Ramón Campos. Gracias a fundar la productora Bambú con Teresa Fdez-Valdés, ha podido dirigir todo el proceso de creación de sus series, dándoles un toque personal y consiguiendo varios éxitos. Es conocida la reivindicación de Javier Olivares, llegando a abandonar una ficción de éxito por no poder controlar el contenido como a él le gustaría. O el caso de Nacho Faerna, que escribe los guiones de sus proyectos y es Productor Ejecutivo de los mismos, aunque no los dirija. Javier ha fundado una productora de contenidos, Cliffhanger y Nacho lo hace desde Shine Iberia. Por supuesto, hay otros casos, la propia Globomedia, Notro en su día…

Durante estos últimos años, yo he preferido levantar menos proyectos pero tener control creativo sobre ellos: Soy el Solitario, Raphael, o Rescatando a Sara [5], que también dirigí. O Historias Robadas, que dirigió Belén Macías. Eso no quiere decir que Belén no tuviera libertad, pero mi responsabilidad era estar en todo el proceso de la miniserie como Productor Ejecutivo.

2. Funciones del Productor Ejecutivo (PE para los amigos).

Basándome en mi experiencia, voy a intentar definir cuáles deben ser las funciones de un PE. Es evidente que la cadena opina de todos estos procesos de los que voy a hablar. De esta manera se formará un triunvirato, entre el PE, la cadena y la dirección de la productora.

2. 1. ASPECTO CREATIVO

Creación de la serie. Lo ideal es que el PE esté en el proceso de creación, o que sea idea suya. Puede llegar con el proyecto iniciado si la persona que tuvo la idea no tiene el suficiente peso para serlo. Conozco casos que han salido muy bien.

Escritura de guiones. Lo normal es que escriba, o al menos, que supervise los guiones. Dependerá del tiempo que tenga. Ya sabemos que en España es habitual que nos vaya pillando el toro. Los capítulos y los plazos generan cierta dificultad para que una persona sola escriba toda una serie, como pasa a veces en USA. Lo normal es formar un grupo más o menos fijo.

Elección y supervisión de directores. Integrándolos en el equipo, sin dejar que vayan por libre. En mi experiencia, está bien que los directores participen de las reuniones de guión, que expongan ahí sus dudas, y no que lo hagan en plató delante de los actores. Eso crea confusión. Por supuesto que tienen que tener un margen de libertad creativa pero dentro de la línea de la serie, que pueden contribuir a crear.

Casting. El PE debe estar en la elección de los actores. Lo más posible. Es esencial buscar una agencia de casting en la que se confíe y en ese caso se podrá delegar más. Pero la decisión última, junto con la cadena, no debe ser del director de casting sino del PE.

2. 2. PRODUCCIÓN. Importantísima la colaboración con el director de producción.

Formato. La creación de un formato debe ser realista y contar con la ayuda del director de producción y del ayudante de dirección. Hay que formatear la serie para que entre en presupuesto: decidir número de exteriores por capítulo, cuántos decorados se construyen, número de tramas, de actores invitados, si habrá grúa o steady fija como dotación de plató, si se usará croma, pactar unos números de figuración, etc. Los presupuestos van tan ajustados, que si luego esto no se cumple, la serie perderá dinero. Seguro.

– Contribuir a la gestión del presupuesto junto con el director de producción. En diálogo directo. Ya es muy antiguo eso de que el productor mienta al guionista o al director. Y que el guionista entonces le meta, en venganza, más exteriores o más actores episódicos. Yo creo que la colaboración debe ser total, transparente, con confianza. Si de verdad no hay dinero para algo, mejor saberlo. Y se plantea de otra manera. Pero el productor también debe sentir que lo suyo no sólo son los números, sino el resultado final.

2. 3. FORMAR EQUIPO

A pesar de ser PE y ser el autor de la idea, la televisión es un trabajo fundamentalmente de equipo. Y la creación de este es esencial. Debe ser responsabilidad del PE, junto con la productora y la cadena, buscar gente que le inspire confianza en todos los departamentos. Arte, dirección, producción, vestuario, montaje, sonido, maquillaje y demás personas implicadas deben seguir la idea del PE, y no hacer cada uno la guerra por su cuenta. Eso no quita, para que puedan y deban contribuir a que la serie crezca con sus aportaciones.

Coproductores. En series de larga duración, a mí me gusta rodearme de dos figuras clave, además del director de producción. Dos Coproductores Ejecutivos. Uno de guion y otro de directores.

El de guion vendría ser un coordinador de guiones con el que trabajar mano a mano. Puede no haber tiempo para estar en todas las reuniones de los guionistas y el PE necesita a alguien que sí esté encima todo el rato. Probablemente deberá acompañarle a algunas reuniones en la cadena. Y si la serie dura varios años, estar capacitado para sustituirle y así poder arrancar un nuevo proyecto.

Director. Entre los diferentes directores, siempre hay uno que arranca el rodaje, dirige al menos el 1 y el 2, configura con el PE la imagen de la serie y termina de completar la creación de los personajes mediante el trabajo con los actores. Llegado el caso, puede supervisar el trabajo de otros directores. Algunos PE también dirigen los primeros capítulos de cada temporada, como ha hecho César Rodríguez Blanco primero en Notro y ahora en La Competencia.

2. 4. RELACIONES.

– Con los actores. Hay que mantener un diálogo fluido con ellos. Sobre todo en series de larga duración, es fácil que haya situaciones que se vayan deteriorando si no se interviene a tiempo. Muchas veces basta comer con ellos para escuchar sus quejas y estar informado. Habrá que intervenir en negociaciones de contrato y luego poner las condiciones en los guiones para que se cumplan los acuerdos, tanto de aparición por capítulo como por sesión [6].

– Parecido sucede con el equipo técnico.

– Relación con la cadena. No siempre es fácil. A veces las cadenas respetan mucho la idea inicial y otras no lo ven tan claro. Es esencial crear un trato fluido donde ambas partes se encuentren. Puede llevar mucho tiempo y desgaste, pero es necesario. Hay que valer para esto. No todos los guionistas quieren enfrentarse a estas reuniones.

Prensa. No basta con crear la serie y producirla, hay que venderla. Prensa, Facebook, Twitter, hay que estar presente en redes sociales y negociar con los actores, muchas veces reacios a participar en entrevistas y a contestar preguntas.

showrunner

CONCLUSIÓN

Para mí, estas son las funciones de un Productor Ejecutivo. Estoy seguro que no todo guionista quiere y puede serlo. Hay guionistas que, no olvidemos, odian a los actores o a los directivos de cadena. No puedes ser un buen PE si los odias y los tienes que tratar: se te notará. Para el que quiera sólo la parte creativa del guión, eso sí, teniendo el control sobre ella, existen figuras como coordinador de guión o director argumental, que también son interesantes. No siempre es necesario ser Productor Ejecutivo. Que otros se encarguen de la cadena, de los actores, del equipo y de los presupuestos. Puede ser un alivio. Los americanos lo tiene más claro: normalmente, los guionistas prefieren ser showrunner a executive producer [7].

Hoy en día, hay PE que vienen del guion, de la dirección y de la producción. Pienso que es bueno que el PE haya nacido como guionista, pero con el paso del tiempo y de los proyectos, debe haber evolucionado con otras cualidades que no son sólo las de escribir; salir del despacho, querer contestar miles de preguntas, escuchar a todo el mundo, tener la serie en la cabeza en todos sus aspectos (decorados, guion, dirección, realización, música, casting…),  importarte la parte económica y ser dialogante. Esa persona… ¿existe?


[1] Parto de la base de que hay una cierta confusión con el término en España, que intentaré ir matizando.
[2] MRios es productor ejecutivo, director y guionista. Actualmente prepara un curso de creación de series de tv. http://www.manuelriossanmartin.com/noticias/curso-de-creacion-de-series-de-tv-con-manuel-rios-san-martin
[3] Aquí arrancó la futura unión de G.E.C.A. y Globomedia.
[4] También estaban en esos inicios Juan Carlos Cueto y Felipe Mellizo.
[5] Miniserie de Antena 3 pendiente de estreno. http://www.manuelriossanmartin.com/mini-series/rescatando-a-sara
[6] Nosotros en Compañeros, todas las temporadas, cuadrábamos las sesiones de más de 15 actores. El resto iban por capítulo.
[7] Daría pie a otro artículo comentar las diferencias del término anglosajón: executive producer o showrunner. El showrunner, en mi opinión, sí debe ser un guionista con experiencia.

 

9 Responses to FIRMA INVITADA: LA PRODUCCIÓN EJECUTIVA

  1. Muy interesante, muy bien expuesto.

    Quería preguntarte: ¿Crees que la figura del showrunner, tal y como “la entendemos” se acabará imponiendo más tarde que pronto en la televisión nacional?

    Quiero decir: Sabemos hace tiempo que hay guionistas que han ejercido y ejercen como productores ejecutivos, y también hemos visto producciones más “personales” que otras. Sin embargo, la mayoría de las producciones tiene más “estilo de productora” que “estilo de guionista”.

    Aunque casi todo HBO es HBO, podemos distinguir los estilos de David Simon de los estilos Aaron Sorkin o Alan Ball. A esto me refiero. ¿Crees posible que el estilo del guionista-productor ejecutivo español acabará por superar al estilo de productora?

    Saludos

  2. Es la pregunta del millón. No creo que se imponga de una manera igual en todos los proyectos y en todas las cadenas. Es evidente que unas respetan mucho más que otras a los creadores. Es importante que funcionen las series que tengan al frente del contenido (al menos) a “showrunners” de aquí.

  3. Buen artículo. Gracias por la mención.

    Lo único que me da pena es que muchos ejecutivos leerán esto y fliparán… Porque no conocen esta forma de trabajar. Y que muchos guionistas que empiezan verán lo que aquí se dice como algo dificil de alcanzar. Creo que hemos empeorado en este sentido. Bastante.

    Sólo hay que revisar los comentarios, notas de prensa, críticas, en las propias webs oficiales.. de las últimas series estrenadas. A nadie le importa quién las ha creado o escrito (y parece que a los propios guionistas, visto su silencio, tampoco). La cosa es tan sangrante que incluso en la segunda temporada de “Isabel” algunos nombran mi marcha de la primera, pero no citan a quien ha comandado la escritura de la segunda temporada, dato sin duda más importante a estas alturas. Por cierto, le deseo el mayor de los éxitos.

    Y, en resumen, sólo una productora define a su creador y a su sello: Bambú. Pueden gustar o no sus historias, pero aparte de su excelente producción (que por los comentarios de “Galerías Velvet” va incluso a más), tiene una manera de hacer y la gente SABE QUIÉN la ha hecho. Eso, sin duda, augura un futuro cada vez mejor para Bambú, que sin duda mejorará (serie a serie) cada uno de los apartados de su ficción. Porque el orgullo del reconocimiento te hace cada vez más fuerte.

    Antes de Bambú estuvo Globomedia que, como bien dices, fue básica en los inicios de la ficción tras el advenimiento de las privadas y que aportó conceptos como el de la producción ejecutiva ejercida por el creador de la serie o por un guionista showrunner. Ahora, sin embargo, adolece de un mimetismo exagerado en todas sus series. Es como “El Club de la Comedia”, que haga quien haga el monólogo parece que cuenta una historia de siempre la misma persona.

    Son las únicas. Otras se dispersan a la caza de autores (a los que luego ningunearán) con la manida frase de “¿tienes una idea de serie que tenemos que presentar algo”. Otras te prometerán el oro y el moro y luego se plegarán sumisos a órdenes de cadena y, como casi siempre, pondrán toda la responsabilidad en manos del director de turno, que se empeñará en reinventar una historia que no creó. Y no irás ni a las reuniones decisorias de tu propia serie (cosa que afortunadamente no me ocurre a día de hoy en Víctor Ros… pero no es habitual).

    Por último: hay que recordar que la TVE de antes de las privadas funcionaba como la BBC de ahora y de siempre. Conectaba con un autor y, luego. con un director para que contaran “su” historia más allá de contactar con productoras. Lo importante era el sello de Marsillach, Armiñán, Mercero… Ahora la BBC también coproduce, pero no ha perdido el sello de autoría, de novela escrita por alguien que quiere contar algo en concreto por encima de una continuidad infinita de capítulos, de shares…

    Muchos me dirán que esto es simplemente una industria y que debe hacer eso. Yo creo que no. Y si miras no solo a la BBC sino a las cadenas nacionales europeas, esto sigue funcionando así (el creador de Forbrydelsen nos lo explicó personalmente, por ejemplo).

    Y si miras a otro tipo de cadenas como el Plus francés o Channel Four, el concepto de autoría (del punto de vista de quien ha creado la serie), de narración audiovisual, prevalece por encima del concepto “máquina de hacer fórmulas de éxito”. Sólo así se pueden ver joyas como Braquo, Black Mirror, Engrenages, Run, Southcliffe, Les Revenants…

    Y basta leer reseñas, prensa de esos países para darse cuenta de una gran diferencia. En el primer párrafo de las mismas ya citan quien ha creado y escribe la serie, recordando qué otras ha creado… O remarcando como en Run o In the Flesh, que es la primera serie de sus creadores.

    Muchos creen que cuando nos quejamos de no aparecer en ningún sitio es cuestión de ego. Se equivocan. Es cuestión de que eso es el símbolo, la comprobación, de lo que pintamos los guionistas en las series españolas en su proceso de producción, de creación, de arte final. Y pintamos menos que la Tomasa en los títeres, salvo excepciones ya apuntadas o alguna otra.

    Entre otras cosas, porque no se cumplen muchas cosas que Manuel Ríos dice en este artículo.

  4. A mí, lo que no deja de sorprenderme es que este post sólo tenga 3 comentarios.

    • Pasa mucho. Los artículos con más enjundia son muy compartidos pero poco comentados. Ocurre lo mismo en los periódicos. Compara los artículos de ciencia con los de política. El número de comentarios no es un indicador fiable de éxito.

  5. Gracias, Pablo, pero es verdad lo que dice Sergio, tiene 105 “compartidos” en Facebook.y 60 twitter.

  6. Manuel, gracias por compartir tus conocimientos y anímate a escribir el post de las diferencias entre productor ejecutivo y Showrunner que a veces confundo donde está la línea en algunas tareas.

    Javier, de la invisibilidad del guionista se hablará en el III Encuentro de Guionistas en Bilbao, así como cuestiones relacionadas con este post. Así que espero veros allí si podéis asistir.

    Creo que tendríamos que hacer un encuentro especial entre periodistas y la gente de marketing con guionistas para que entiendan el prejuicio que se le hace a la industria al ignorarnos, y como ellos tienen en su mano ayudar a que mejore. El hecho de que los productores no dejen más espacio a series con una marca autoral clara es justamente porque el público no relaciona las series con los autores aún… porque tampoco tienen un fuerte componente autoral como bien se ha comentado… Que estamos en un círculo vicioso que hay que romper de alguna manera y creo que los periodistas nos deberían ayudar, ya que muchas productoras y cadenas no acaban de verlo claro.

    Fueron los periodistas y críticos quienes encumbraron la figura del director/autor y deberíamos aprovechar el tirón de los creadores de series internacionales para reclamar lo mismo aquí: visibilidad y reconocimiento. Además de una gran baza para vender la serie: “del creador de…”

    También los actores podrían ayudarnos mucho pero se lo tendrían que sugerir los responsables de prensa, y a lo mejor nosotros tener un trato más fluido con ellos… Empiezo a pensar que deberíamos sociabilizarnos más, y que nos invitaran a hacerlo (productores) porque no hay nada peor que sentirse que te has colado en una fiesta.

    Una última cosa que os quería preguntar. Creo que el director general de la serie, no el realizador/director de cada capitulo, cada vez es una figura más extendida y que cada vez tiene más poder dentro de una serie en España en detrimento del creador o lo que sería el Showrunner. Supongo que es debido al poder que tiene la figura del director en España, pero creo que a la larga nos puede perjudicar y mucho. ¿Opiniones?

    Juanjo

  7. Uhmmm! Ganas de saber. Estaré atento.

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