HABLANDO SOBRE GRAVITY

15 octubre, 2013

por David Muñoz, Nacho Vigalondo y Carlos López.

AVISO: ESTÁ ENTRADA INCLUYE SPOILERS DE “GRAVITY”. SI NO LA HABÉIS VISTO, MEJOR NO LA LEÁIS.

Gravity-Detached-600x337

A veces les digo a mis alumnos que cuando te dedicas a esto, es muy fácil que de una manera u otra te pases la mayor parte del día no solo escribiendo tus historias y disfrutando las de los demás, sino pensando en cómo funcionan y hablando sobre las conclusiones a las que has llegado con colegas que comparten la misma obsesión. Y a veces me da que no terminan de creérselo, que piensan que este es un trabajo que puede hacerse en un horario normal y después ser aparcado hasta el día siguiente. Pero… ¿creéis que si fuera así estaríamos discutiendo en Twitter sobre el trauma de la protagonista de “Gravity” a las 7 de la mañana? Para que veáis cómo andamos, pero también porque creo que se dijo alguna cosa interesante, aunque fuera de manera muy esquemática, he decidido colgar esa conversación en Bloguionistas.

Primero, fui a ver “Gravity” al cine y, entre otras cosas, al volver a casa escribí esto en Twitter:

Que intensa “Gravity”. Y que bien usado el 3D (que normalmente me sobra).

Y eso que creo que de todos los traumas que podían haber usado para darle profundidad psicológica a la prota han usado el menos adecuado.

Más de una vez me he sorprendido echado para adelante en mi asiento, sin darme cuenta, tensísimo.

Lo único de “Gravity” es que creo que los Cuarón se han hecho un poco la picha un lío con el trauma de la prota.

El cliché de personaje deprimido o traumado que justo cuando peor está saca fuerzas de flaqueza y consigue su objetivo y de paso supera su trauma aquí no funciona. “Sabe” a relleno y me resulta innecesario. Me valía con la pura peripecia y como tema el miedo a la muerte.

Es un trauma irresoluble. Ese el problema (o uno de ellos).

No me puedes hacer creer que alguien que ha superado el entrenamiento para ser astronauta y ha sido elegida para esa misión está deprimida.

Luego, la siguiente conversación tuvo lugar el día 9 de octubre entre las 6:30 y las 11 de la mañana (sí, para que luego hablen de la bohemia vida de la gente del cine y la tele…). La he editado ligeramente para que sea un poco más comprensible, pero he procurado tocarla lo menos posible. También he eliminado los momentos en los que nos desviábamos del tema principal: el “trauma” de la protagonista.

NACHO VIGALONDO: La hija de Bullock sólo se menciona en dos secuencias. Si eso te mancha una película de catástrofes espaciales, eres un CULOFINO.

DAVID MUÑOZ: Ja, ja… es que es muy importante, eh… a mí no me la estropeó. Pero me pareció torpe e innecesario.

Se intenta cumplir con la receta, pero mal.

Lo pasé como un enano. Pero entiendo que haya gente que no pueda con ello. Escribí sobre eso en Bloguionistas. “La ley de la compensación” lo llamé. A mí lo demás me parece tan acojonante que me compensa.

NV: Piensa que una película puramente procedimental, hoy  por hoy, sería una extravagancia. Además, viniendo de estudios. O sea: el personaje tiene que tener una mínima capa, un conflicto emocional que rebote contra el material

A mi me pareció todo muy escandaloso hasta el momento en el que llegó el giro sobre la naturaleza del segundo Clooney. Ahí consideré que todo volvía a su cauce.

Tengo la sensación (un poco basta) de que esos dos diálogos no molestan realmente, pero aluden a una crítica “aprendida”. Como cuando en los 90 los estudiantes se quejaban del exceso de voz en off porque habían oído que era un recurso malo, no porque fuera realmente molesto.

DM: “Mi hija se murió”/”Estoy jodida pero no se nota porque he llegado a ser astronauta”/”Las paso putas”/”Supero mi trauma”.

Es, cuanto menos… increíble. No le des un trauma irresoluble a un personaje y pretendas que me crea que se le pasa.

NV: Creo que es necesario. De otra manera, Bullock estaría agotada o desesperada sin más en la cápsula rusa.

Cuarón necesitaba un conflicto que fuese a la contra de la necesidad de supervivencia de la Bullock.

Si Sandra Bullock tuviese una hija viva en la tierra ¡no hubiese frenado en ningún momento! Sería un guión con giros externos. Es más sencillo: “Tengo motivos para dejar de intentar sobrevivir en un momento dado”.


A %d blogueros les gusta esto: