CÓMO ENTRAR EN LA POMADA

24 octubre, 2013

por Sergio Barrejón.

Si estás empezando o a punto de empezar en el mundo del guión y te preocupa la sensación de que “esto es un círculo cerrado” o temes que “sin conocer a nadie es imposible que te den una oportunidad”, este post te interesa.

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Te voy a contar cómo conocer a la gente que te dará trabajo. Te voy a dar LA FÓRMULA DEL ÉXITO. Y no te va a gustar. La fórmula del éxito es:

Deja de buscar la fórmula de éxito.

Ya.

No te ha gustado, ¿verdad? Bien, intentaré ampliarlo, a ver si además de no gustarte, consigo que verdaderamente te MOLESTE.

Es cierto: la profesión ES un círculo cerrado. ¿Y sabes por qué? Porque un gran porcentaje de la gente que quiere entrar en el círculo está loca de remate.

Emails llenos de faltas de ortografía.

Emails que más que pedir trabajo te lo exigen.

Emails con guiones adjuntos que dan por hecho te vas a leer y comentar.

Emails pidiéndote el teléfono de un actor famoso, para ofrecerle un corto.

Emails pidiéndote explicaciones por no haber contestado a un anterior email loco.

 

Esos 5 casos aglutinan, y no exagero, el 99% de los emails que me llegan de gente que “está empezando”.

La conclusión a la que he llegado es que el 99% por ciento de la gente que dice “estar empezando”, no está empezando un carajo. El 99% de la gente que “quiere ser guionista”, en el mejor de los casos, no son más que turistas del guión. Gente que tiene la equivocada idea de que escribir guiones es la vía más rápida al éxito cuando no eres capaz de actuar ni de dirigir.

La mala noticia es que saber apretar teclas y ser “cinéfilo y seriéfilo” no basta para ser guionista.

La buena noticia es que, habiendo tanto loco suelto, un cuerdo destaca rápido. Ser limpio, educado y puntual te coloca automáticamente por encima de la media de los principiantes.

Para llegar a la élite de los principiantes, sólo te faltan dos cosas: paciencia y empatía. Paciencia porque no hay fórmulas del éxito. Esto es una carrera de fondo, blablabla. Y empatía porque es necesaria para entender que la gente que vive del guión también tiene sus problemas. Que nadie les paga para ocuparse de darte una oportunidad. Es simplemente que todo el mundo anda mal de tiempo. Y que pedir favores no es buena manera de entrarle a un desconocido.

Entonces, ¿qué hacer?

Nada. Simplemente estar ahí. Acudir a los encuentros de guionistas. Ir a los festivales. Informarte de quién escribe las cosas que te interesan. Si sólo te interesan pelis y series americanas, bien por ti. Pero tal vez deberías plantearte… ya sabes, irte a América.

Si eres capaz de vencer tus prejuicios e interesarte por alguna de las cosas que se hacen aquí… adelante. Acércate a la gente que las ha hecho. Pero no les pidas nada de entrada. ¿Qué tal si simplemente les comentas que te gusta su trabajo? No hace falta que les hagas la pelota. ¿Llamarías PELOTAS a todos los que acudieron a ver la conferencia de Lynch en Getafe?

Salvando las obvias, abismales distancias, tampoco es peloteo acercarse al guionista de esa serie que lo está petando en prime time y comentarle tus impresiones (positivas) sobre la serie. También puedes aprovechar el podeeeer de las reeeedes sociaaaaaleeeees y decírselo por Twitter.

Sigue a la gente cuyo trabajo te parece interesante. Comenta de manera desenfadada cuando venga a cuento. Un día te harán un retweet, otro día un “gracias”. Otro un reply… Un día conversaréis sobre algo que no tiene nada que ver con tu trabajo ni con el suyo, etc.

Lo que viene siendo construir una relación. Lo que viene siendo dejar de ser un desconocido para esa persona. Entrar en el círculo. Poco a poco. Dejar ese limbo del “no conozco a nadie”. Dejar que el mundo sepa que te dedica a escribir guiones. (Pero dejar que lo sepa de una manera casual. Sin guiños ni codazos. No seas como esos vegetarianos que no se quedan tranquilos hasta que informan a todos los presentes de su vegetarianismo).

Y cuando hayas hecho eso durante un tiempo, ya podrás entrarle a esa persona con una petición. Me consta que “un tiempo” es bastante abstracto, pero aquí prefiero confiar en tu cordura para dilucidar cuánto dura “un tiempo”. Si estás loco, te va a dar igual lo que te diga. Si eres cuerdo, entenderás que, simplemente, DEPENDE.

¿Qué puedes pedirle a esa persona? ¿Una prueba? ¿Ver tu corto y darte su opinión? ¿Una pregunta técnica? No lo sé. Tú sabrás. En cualquier caso, debes estar preparado para un silencio, una negativa o una respuesta no satisfactoria. Recuerda: todo el mundo está muy ocupado. Nadie tiene la obligación de ayudarte. Y todos nos hemos encontrado respuestas muy locas cuando alguien nos pide nuestra opinión y se la damos… y no es buena. Es normal que haya cierta resistencia.

Y sobre todo, recuerda estas dos máximas:

  1. Que llegues o no llegues a vivir del guión no es una cuestión de justicia. No tienes ningún derecho a vivir del guión.
  2. Los que ahora mismo están viviendo del guión no tienen ninguna garantía de ir a vivir de ello para siempre. Desde el punto de vista de un aspirante en paro, un guionista consagrado parece una especie de Hugh Hefner. Pero la realidad es que la carrera de fondo no termina cuando vendes tu primer guión. La carrera dura toda la vida.

¿Y qué hacer mientras pasa “un tiempo” y vas construyendo esas relaciones?

Fácil: ESCRIBE.

 


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