SOBRE DAMA AYUDA

29 octubre, 2013

Por David Muñoz

Ayer anunciamos los títulos de las ocho sinopsis que hemos elegido para desarrollar en DAMA AYUDA. Son:

DAME UN MUERDO, de José María Pérez Quintero.

EL HOMBRE DEL SACO, de Francisco Dianes y Mónica Darbonnens.

EXTRAÑOS, de Juan Salvador López.

FOR PRESIDENT, de Juanjo Ramírez.

L DE LOLI, de Diana Rojo.

LA ÚLTIMA PIEZA, de Sonia Pastor.

THE SITE, de Marciano Menéndez y Juan Carlos Martínez.

XXII, de Andrés Carrión.

Los proyectos que voy a tutorizar yo son la comedia “L de Loli” y la película de ciencia ficción/terror “Extraños”.

Lo que viene a continuación es una serie de reflexiones, ideas, etc. suscitadas por lo que ha dado de sí hasta ahora la convocatoria.

La falta de tiempo me ha impedido redactar un texto en condiciones (entre otras cosas, esa falta de tiempo se ha debido a que leer todas las sinopsis me ha llevado muchísimas horas), pero aún así he creído que sería interesante contaros algunas de las cosas que se me han pasado por la cabeza estos días. Y también daros algunos datos, claro.

Me he presentado muchas veces a las subvenciones de guión del Ministerio de Cultura, y siempre me he quedado con ganas de saber más cosas sobre cómo habían sido las cosas, qué tipos de proyectos se habían presentado, cuál había sido el criterio usado para elegir unos u otros, etc. Así que he pensado que ahora que dispongo de esa información, lo suyo era compartirla.

Ah, que quede claro: datos objetivos aparte, nada de lo que viene a continuación puede ser interpretado como la opinión de DAMA ni del resto de los tutores. Son únicamente mis impresiones.

-La convocatoria ha sido un éxito. Hemos recibido 252 sinopsis. Parece que hay mucha gente con ganas de escribir guiones.

-De las 252 sinopsis, hay 66 escritas o coescritas por mujeres. No me ha sorprendido. Es una proporción similar a la de mujeres inscritas en talleres de escritura, másteres de guión, etc. (salvo cuando se usa un criterio de discriminación positiva para equilibrar la balanza).

-No hemos tenido en cuenta el sexo del autor a la hora de valorar las sinopsis. De las ocho elegidas, hay tres escritas o coescritas por mujeres, casi la mitad. La única razón por las que las hemos seleccionado es que creemos que están entre las mejores.

-Tampoco hemos tenido en cuenta los currículums. Eso sí, creíamos que no tenía sentido que entre los seleccionados hubiera guionistas de cine profesionales. Pero lógicamente, estos tampoco se han presentado.

-Entre los presentados ha habido de todo: gente que se dedica a otras cosas, guionistas con experiencia en series de televisión o programas, con mucha formación o sin ninguna.

-Se han presentado sinopsis de todo tipo de géneros. Ha habido drama, comedia, ciencia ficción, terror, etc. Quizá lo más sorprendente es que hemos recibido muchas historias de ciencia ficción pos apocalípticas, y también muchas historias de viajes en el tiempo. ¿Resultado del miedo al futuro que produce la crisis o del éxito de propuestas televisivas como “Fringe” o “Black Mirror”?  ¿O de las dos cosas?

-Otra cosa sorprendente es que hemos recibido muy pocas comedias. Puede que sea el género menos tratado de todos. Da la impresión de que ahora los guionistas tenemos más ganas de hacer llorar que de reír.

-Después de leer tantas, me ha quedado algo bastante claro: escribir buenas sinopsis es muy, muy difícil. Pero es algo que cualquier aspirante tiene que aprender a hacer. En el fondo es algo muy parecido a saber contar un guión en forma de “pitch”, solo que por escrito. Puede que hayamos dejado pasar alguna buena historia porque su autor no ha sabido explicarla bien en dos folios. Y es una lástima.

-Salvo en casos muy concretos, no hemos visto relación directa entre la calidad de las sinopsis y la formación de su autor o su experiencia previa en el mundo del guión. Cosa que a mí particularmente, me preocupa. No debería ser así.

-Los defectos más comunes de las sinopsis que hemos recibido han sido:

-Dedicar demasiados párrafos a hablar del lugar donde transcurre la historia en vez de centrarse en explicar quién es el protagonista, su conflicto y su objetivo.  Lo importante no suele ser dónde transcurre la historia, sino quién la protagoniza y por qué. Y el motor del drama, lo que activa la trama y permite que exista una historia, son los conflictos. En mis clases siempre pongo como ej. de cómo describir el mundo donde transcurre la historia (en el caso de una película que lo requiera, de ciencia ficción o fantástica) el texto que aparece al principio de “Blade Runner”. Son unas pocas líneas, no hace falta más. Lo importante es Rick Deckard. Una posible sinopsis de “Blade Runner” empezaría contando quién es Rick, explicando su objetivo y su conflicto. Básicamente, es un cazador de replicantes que se enamora de una de ellos. Eso es lo que realmente importa.  Pero, sin irnos a ejemplos de CF, si estás escribiendo la sinopsis de “Taxi Driver”, no empezarías contando en detalle cómo era la Nueva York de la época, sino que la escribirías desde su protagonista. “Travis Bickle es un taxista que trabaja en la Nueva York de los años…”. Y luego, rápidamente, su conflicto y su objetivo. Travis está amargado porque quiere ser alguien en la vida. Y lo primero que se le pasa por la cabeza es asesinar a un político. Para conseguirlo… Y así.

-Reducidas a su esencia la mayor parte de las historias cuentan como alguien quiere conseguir algo. ¿Quién es? ¿Por qué quiere lo que quiere? Eso es lo realmente importante. De la lucha del personaje por conseguir lo que quiere (y detonada por su conflicto) surge la trama.

Este hombre tiene muy claro lo que quiere.

Este hombre tiene muy claro lo que quiere.

-También ha habido muchas sinopsis que han dedicado casi uno de los dos folios que pedíamos a contar con detalle las escenas que abrirían el guión. Pero, a no ser que tengas un comienzo maravilloso, es mejor no hacerlo. Al disponer  solo de dos folios, haber dedicado tanto espacio a contar cinco minutos de película te deja solo uno para contar los otros 85. Y así se nota mucho más que no se tiene muy claro que pasa en la parte del guión que no has descrito con tanto detalle. Por eso, si no tienes claro el desarrollo de la trama, es mejor explicar menos cosas. No se trata tanto de contar toda la película en dos folios, como de dejar claro el “mapa” básico de la película: personaje, conflicto, objetivo, antagonista, los puntos de giro básicos y el final.  En una sinopsis no es importante detallar cómo llegar de A a C sino que se sepa hacia dónde quieres ir. Estás vendiendo una historia, no su ejecución, al menos no de momento. Y además, en este caso, DAMA AYUDA tiene una intención formativa. Lo normal es que no sepas escribir bien el guion que te has propuesto escribir. Para eso estamos nosotros. Para ayudarte a conseguirlo.

-En realidad creo que lo que ha ocurrido también es que muchos de quienes se han presentado han enviado una sinopsis escrita sin tener muy clara cómo era la película que querían escribir (algunos de ellos me lo han confesado en persona). Y de ahí que, al no tener muy clara la historia, hayan optado por empezar con escenas narradas al detalle, descripciones minuciosas de los mundos donde transcurre, etc. que trataban de tapar la ausencia de desarrollo argumental. Pero, si no quieres que se te vea el plumero, mejor contar menos.

-En algunas sinopsis se intuía una buena historia, pero estaban escritas de forma tan farragosa que era casi imposible entenderlas. Al escribir este tipo de documentos tenéis que tener en cuenta que la persona que los lee lo mismo ya lleva leídos otros cien esa misma tarde. Tenéis que ponérselo fácil. Pero cuidado, no se trata de contar siempre una historia sencilla, sino de contar de forma sencilla incluso una historia complicada. Cuanta más clara la redacción del documento mejor. Florituras con el lenguaje, las mínimas.

Quién, qué, cómo. Eso es todo.

-Otro error habitual es usar frases con verbos en futuro. Pero en las sinopsis, como en los guiones, las cosas ocurren en presente. Además, muchas veces, el futuro se usa para tratar de enmascarar que el autor no sabe muy bien qué es lo que pasa en su historia. “Ocurrirán muchas cosas interesantes”. Y con eso no vale. Repito: no hay porqué saber cómo se va a llegar al final, pero si saber hacia dónde se quiere ir.

-También nos hemos encontrado con sinopsis que en realidad eran descripciones de hechos históricos, que, por muy interesantes que sean, no nos dicen nada sobre la posible película que puede llegar a escribirse inspirándose en ellos. Lo importante es, como decía antes, a quién le ocurre la historia y por qué. Tienes que decidir desde quién cuentas lo que ha ocurrido, cuál es el punto de vista. Las historias reales no son realmente historias, sino hechos, y el trabajo del guionista es convertirlos en una verdadera historia. Elegir un hecho interesante no nos dice nada sobre tu posible talento como guionista.

-Tampoco se trata de ser muy original. Una historia puede ser una variante de una premisa muchas veces utilizada y resultar interesante. El cine está lleno de ejemplos. A nivel estructural y argumental (desnudada la historia de su “atrezzo”), “Avatar” y “Bailando con lobos” son básicamente la misma película.

Mientras leía las sinopsis se me ocurrió comentar en Twitter algunas de las cosas en las que me iba haciendo pensar el atracón de historias que me estaba metiendo. Por Ej., algo que comenté fueron las premisas básicas que estaba encontrando más a menudo (que son también las mismas con las que me encuentro siempre en cursos y talleres). Una de ellas es la del tipo que se va a vivir un pueblo y descubre el sentido de la vida.  No lo dije con ánimo peyorativo, ni pretendiendo burlarme de quienes habían presentado una sinopsis basada en una de esas premisas. No, lo hice con ánimo informativo, para que quienes andan dándole vueltas a una historia así sepan que hay muchos más guionistas usando el mismo punto de partida y tengan claro que para diferenciarse del resto tienen que encontrar una manera de desarrollarlo que les permita destacar y llamar la atención. Y hay gente a la que le sentó mal que lo hiciera. Quizá porque precisamente entendieron que lo estaba haciendo para reírme de los participantes en la convocatoria. Pero para nada. Usar una premisa u otra no te hace mal o buen guionista. Lo único que importa es lo que hagas con ella. ¿Se puede escribir un buen guión con alguien que va a un pueblo y le cambia la vida? Pues sí. Ahí está por Ej.  “El inglés que subió una colina pero bajó una montaña” para demostrarlo.  De verdad, hasta se puede escribir una buena película con alguien que encuentra una maleta con dinero o droga (premisa que también se usa mucho, aunque últimamente parece haber caído en desuso). Y ahora recuerdo que una de las sinopsis que estuvo muy, muy pero que muy cerca de ser elegida correspondía a ese patrón del “regreso al pueblo”. Si su autor hubiera podido ver la defensa que hizo uno de los tutores de su trabajo seguro que no habría dado crédito. Con uñas y dientes la defendió.

En el pueblo, tan contento.

En el pueblo, tan contento.

-Lo que sí que no me parece lícito es presentar sinopsis que, por decirlo de una manera suave, se acercan peligrosamente al plagio. De películas muy conocidas, además. Es raro que en una convocatoria de este tipo el jurado no esté compuesto por cinéfilos. Y más raro es aún que siendo varios, al menos uno de ellos no se dé cuenta de que les están intentando colar una “versión” de una película ya rodada. Que se parezcan las premisas de unas y otras historias es normal, pero no que se parezca su desarrollo argumental, los detalles del “cómo”.

-Para mí, uno de los objetivos de DAMA AYUDA era que la convocatoria contribuyera a que se generaran ideas que pudieran acabar siendo convertidas en guiones independientemente de que nosotros las seleccionáramos o no. Y entre las que por diferentes razones se han quedado fueras, hay bastantes que creo que sus autores deberían seguir desarrollando.  Que no las hayamos elegido no quiere decir que no tengan interés.

Ya lo he contado aquí: Antonio Trashorras y yo escribimos el tratamiento del guión de la que acabaría siendo nuestra primera película, “El espinazo del diablo”, para presentarlo a una subvención del Ministerio de Cultura. Y no nos dieron nada. Pero unos meses después le pasamos ese mismo tratamiento a Guillermo del Toro y nos lo compró. Presentarse a convocatorias como aquella, o como esta, debe ser una manera de motivarse, nunca de desmotivarse. Si de 254 sinopsis solo podíamos seleccionar 8, lo más fácil era quedarse fuera. No significa nada.

Aún así, tampoco quiero dar una idea equivocada de la calidad de las sinopsis recibidas. Entre ellas ha habido bastantes cosas interesantes, desde luego, pero no tantas como cabría esperar (o al menos como yo esperaba; quizá fui demasiado optimista). Lo más preocupante es que entre las sinopsis recibidas hay muchas que, aún estando bien redactadas, lo tendrían difícil para llegar a convertirse en una película porque no reúnen los requisitos mínimos para escribir un guión de cine con ellas. Eso es algo que siempre me sorprende. En un momento en el que se ven más películas y más series que nunca, muchos aspirantes a guionistas siguen sin entende cómo están construidos los guiones. Quizá es lo normal si no tienes formación o experiencia. ¿Pero qué pasa con quienes sí han estudiado guión?

Como profesor, me gustaría que fuéramos mejores, que en vez de 30 o 40 sinopsis con posibilidades de ser elegidas, hubiéramos tenido 100. En un momento en el que una salida posible (y casi inevitable) para el guionista es la internacionalización, tenemos que esforzarnos por subir el nivel, y eso pasa por el dominio de la técnica del guión, por saber qué un personaje sin un conflicto no puede protagonizar una historia, por Ej. Y me pregunto hasta qué punto que cosas tan obvias como esa no se sepan no será también culpa de cómo hablamos a veces de nuestro oficio profesores y guionistas, como si todo dependiera de la inspiración y la formación fuera irrelevante “¿Yo escribir escaletas? ¿Para qué, cuando puedo pasarme dos años escribiendo 25 versiones del guión hasta dar con la estructura de la historia?”.

Pero hoy no puedo extenderme más, así que ese será un tema que abordaré en una próxima entrada.

De momento, me conformo con la buena respuesta que ha recibido DAMA AYUDA. De verdad, estoy muy contento de que un proyecto así, que pretende ofrecer formación de calidad de manera gratuita, se haya hecho realidad.

Ojalá dentro de unos meses podamos presentar en sociedad ocho buenos guiones. Los cuatro tutores haremos lo posible para que así sea.

ACTUALIZACIÓN. Roberto Jiménez, de DAMA, me ha envíado este texto (como ya expliqué, ha sido gracias al empeño de Roberto que DAMA Ayuda ha salido adelante; sin él, seguiría siendo solo una idea. Además, ya lo conté en Twitter, él también se ha leído todas las sinopsis):

Hola a todos/as.

Soy Roberto Jiménez y he sido el responsable por parte de DAMA de organizar Dama Ayuda. Solo quiero daros las gracias a todos/as los que habéis participado. Ha sido emocionante (me pongo un poco moñas) ver como cada día entraban en nuestro correo vuestras sinopsis. Desde aquí me comprometo a intentar que Dama Ayuda tenga muchas más ediciones y a seguir poniendo en marcha iniciativas que ayuden a los autores.

Otras vez gracias y saludos.

Soy David de nuevo. Algo que olvidé hacer con esto de colgar la entrada a última hora de la noche, es darle las gracias públicamente a Ruth Timón, la persona de DAMA encargada de gestionar todo el correo que ha generado DAMA Ayuda. Ha respondido dudas, ha clasificado las sinopsis, etc. Un trabajón imprescindible y sin el cual este proyecto tampoco habría sido posible.


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