PASE PRIVADO

27 diciembre, 2013
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Foto: Carlos de Pando

Por Natxo López

A principios del 2012 escribí un guión de cortometraje titulado “Pase Privado”. Era una historia pequeña, inspirada en experiencias y recuerdos de los años en los que trabajé como acomodador en los Cines Golem de Pamplona. No quiero desvelar demasiado, pero digamos que también era un ejercicio narrativo que investigaba en el uso de la elipsis y del punto de vista del personaje. Mi intención era dirigirlo, a pesar de la buena experiencia que había tenido con “La Media Pena”, en la que alguien más ducho que yo en las lides de la claquetas, Sergio Barrejón, se había hecho cargo de esa responsabilidad con excelente resultado.

Pero sí, me he vuelto uno de esos guionistas engreídos que se aventuran a ponerse detrás de una cámara. No me quedaron excusas cuando Íker Ganuza, productor de “La Media Pena” (además de maravillas como el film “La Buena Nueva”), me dijo que le había gustado el guión y quería producirlo. Tardamos algunos meses en arrancar (en parte por un lapso de tiempo que me tomé debido a mi reciente paternidad). Confeccionamos los dosiers pertinentes y tuvimos la fortuna de ser seleccionados para recibir ayudas del Gobierno Vasco, del ICAA y de la Comunidad de Madrid (esta última nos fue comunicada en mitad del rodaje y con poco margen de entregas, en una argucia burocrática que ha provocado que muchos aspirantes deban devolver las ayudas).

Pero vamos que sí, que soy un director subvencionado; se abre la veda para insultar.

“Pase Privado” fue rodado hace pocas semanas en los cines Dreams de Madrid, que nos abrieron las puertas de su casa durante tres noches, y con un elenco de lujo: Gorka Otxoa, Natalia de Molina (a quien muchos habrán descubierto en la última película de David TruebaVivir es fácil con los ojos cerrados”) y Josean Bengoetxea, actor vasco de dilatada carrera y reconocido talento.

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Foto: Carlos de Pando

Como guionista que se lanza a dirigir, y aunque no se trate de un largometraje -como en el caso de Daniel Castro y su estupenda “Ilusión”- he considerado de cierto interés emular a Barrejón en aquel post y escribir sobre la experiencia, de la que saco unas cuantas enseñanzas que cualquier director primerizo conoce perfectamente, pero que a mí me hubiera sido beneficioso escuchar antes de rodar. Intentaré resumir sin caer demasiado en el autobombo.

En primer lugar, hay TRES reglas fundamentales para ser un buen director:

1- Rodéate de un buen equipo.
2- Rodéate de un buen equipo.
3- Rodéate de un buen equipo, cojones.

En ese equipo incluyo desde actores hasta el último auxiliar de producción que prepara los bocatas. Por suerte para hablar de mi experiencia no necesito recurrir a eufemismos del tipo “fue un rodaje muy intenso” o “todos tuvimos que buscar lo mejor de nosotros mismos”. No, no hubo hostias ni malas caras, fue un rodaje fluido y agradable porque estaba rodeado de un buen equipo.

Por supuesto que hubo problemas y cansancio y esfuerzo, pero eso forma parte de cualquier rodaje. Cada miembro del equipo sabía lo que tenía que hacer y lo hacía bien (excepto yo, en ciertos momentos), y eso, espero, redundará en el resultado final.

Hay que prepararse bien.
No dudo de que existen directores avezados que llegan a la localización sin planificar y que, sobre la marcha, deciden cómo van a rodar cada secuencia. Pero para alguien más inexperto, y por mucho que uno tenga la historia en su cabeza, todo lo que sea preparar y planificar terminará resultando positivo. Yo me dibujé un Story Board entero del corto. Y me costó, porque no soy muy buen dibujante y me lleva mucho tiempo que quede medio bien. Pero lo hice, en primer lugar, porque ayuda a que el proyecto resulte más atractivo cuando se solicitan las ayudas. Y también, y sobre todo, porque es una manera estupenda de obligarte a reflexionar e imaginar cada plano.

Captura de pantalla Vanep

Captura de pantalla piernap

Ejemplos de dibujos del Story y su plasmación a la pantalla.

Obviamente, cuando encontramos la localización y empecé a colaborar con Antonio J. García, el Director de Foto, y David Casas, Primero de Dirección, gran parte de la planificación cambió gracias sus acertados consejos, y combiné el Story con dibujos de “plantas” de las localizaciones donde se especificaban posiciones y movimientos de cámara y actores, algo en realidad más útil para el equipo de rodaje.

Todo esto no significa que la planificación prevista fuera la mejor posible -ahora sé que me equivoqué en unas cuantas decisiones- pero sí que estaba pensada y consensuada, lo que ya es mucho.

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Planta con su correspondiente traslación a la pantalla.

Los actores son tus aliados a la hora de transmitir la historia.
El actor da vida, voz, intención, cuerpo y matices al personaje. Yo he tenido la fortuna de contar con tres magníficos intérpretes a los que pude dejar rienda suelta para proponer, morcillear y rebuscar. Tres auténticos “segurolas” que tenían aprehendido el texto y asimilaban con tino las indicaciones más sutiles. Eso no sólo permitió mejorar considerablemente lo que estaba plasmado en el guión, sino que hizo el rodaje más fluido, más eficaz, permitiéndonos ganar tiempo para resolver cuestiones técnicas.

Hay que tomarse las cosas con tranquilidad, reaccionar y adaptarse.
Tres días antes de empezar el rodaje se nos “cayeron” la Directora de Arte y la Script. Dos días antes se cayó una localización. Uno de los actores tuvo un ataque de ciática en la cadera cuatro días antes. Durante el rodaje hubo un apagón de luz que tardamos casi una hora en resolver. La “doble de pino” que habíamos traído no aguantaba más de tres segundos haciendo el pino. El último día no tuvimos tiempo para montar un travelling previsto. Hubo que adaptar el plan para que en mitad del rodaje uno de los actores pudiera recibir un premio en un festival de Murcia. A otro le pusieron un rodaje ineludible la mañana siguiente a nuestra última jornada nocturna. No conseguimos a tiempo una barra de metal falsa que necesitábamos para simular un golpe. Surgieron decenas de pequeñas dificultades de peluquería, vestuario, atrezo, producción, sonido (campanadas locas, máquinas insospechadas…).

Y sin embargo todo esto acabó resolviéndose de una manera u otra. Porque en gran parte de eso se trata esto de rodar, de ir solventando marrones. Y por eso es tan TAN importante el punto número uno.

Hay que escuchar a los que saben.
El director decide constantemente sobre cuestiones que ni se le habían pasado por la cabeza. En un determinado momento de nuestra historia el protagonista se arremanga la camisa. Y entonces surge la duda: ¿cuántas vueltas ha darse a las mangas? Estuvimos unos dos minutos valorando opciones: dos vueltas grandes, dos y media más pequeñas… Tres vueltas era a todas luces excesivo. De alguna manera, el número de vueltas que se le dieran a las mangas estaba definiendo el personaje. Sé que suena a locura, pero así son las cosas cuando se está rodando. Todo importa. Todo cuenta. El director acaba decidiendo todo, sí, pero partiendo de la opinión de quienes saben más que él. Especialmente importante es escuchar a los actores, al Director de Fotografía, al Director de Producción y al Primero de Dirección, que van a salvarte el culo una y otra vez. Poder de decisión no implica que no te asesores constantemente.

Esto consiste en tomar muchas pequeñas decisiones.
Dirigir actores y decidir dónde va la cámara son las funciones más conocidas del director, pero son en realidad sólo es una parte, cada uno de los departamentos va a exigir tu supervisión constante. En el guión de “Pase Privado” escribí esto en una linea de acción:

“Carlos se pone una camisa que él considera cool. Pero sólo él”.

Esto, que es muy fácil y divertido de redactar, luego supone una decisión compleja que puede requerir tiempo. Hacía falta una camisa hortera, pero sin cruzar demasiado la linea de la verosimilitud. Estuvimos decidiendo entre varias opciones, pero el primer día de rodaje aún no teníamos ninguna que nos acabara de convencer, así que sacamos unos minutos para buscar en Internet, y finalmente encontramos algo que nos gustó en la web de Zara. Una ayudante de producción cogió un coche y fue a comprarlo. El resultado fue éste. A mí me gusta. Y me hace gracia (que haya gente que se la compre, y se la ponga).

Foto: Carlos de Pando

Pero, sobre todo, esto consiste en liderar a un equipo de GENTE.
Los cortos sirven para aprender, coger callo y darse a conocer, pero aun así no hay que olvidar que en ellos normalmente casi nadie cobra, y que el equipo está trabajando gratis para sacar adelante TU proyecto. Por pura vergüenza, un director no debería permitirse que nadie currara más que él. Tan importante como tomar buenas decisiones es asegurarte de que tratas bien a todo el mundo, de que el equipo trabaja a gusto, de que nadie se cabrea y de que todos den lo mejor de sí mismos de manera voluntaria.

Vas a terminar agotado.
Dirigir es agotador, física y mentalmente, hay que asumirlo y llevarlo con deportividad. El director debe estar al 100% antes, durante y después del rodaje. Pero especialmente en el set debe estar disponible y funcional en todo momento. Hasta escaparse para fumar un cigarrillo entre planos puede suponer que dejes de atender a alguien que te necesita para algo. Si te relajas un momento, debes avisar y estar preparado para volver cagando leches. Ah, y el red bull puede ser tu amigo en un rodaje nocturno. A mí me rescató de los brazos de Morfeo.

La responsabilidad del director no es rodar al milímetro el guión, sino mantenerse fiel al texto adaptándose a las circunstancias.
Todos los guionistas hemos visto alguna vez algo rodado que no se ajustaba a lo que habíamos escrito. A veces por malas interpretaciones del director, pero con frecuencia hay cambios basados en decisiones sobre el terreno que son necesarias y beneficiosas, bien porque algo no resulta como esperábamos, bien porque aparecen ideas y detalles en los ensayos que enriquecen la propuesta original (y ése es uno de los retos de dirigir, saber con cuáles debes quedarte).

En un rodaje surgen paletadas de dificultades e inconveniencias imposibles de prever, y gran parte de la responsabilidad del director es adaptarse para seguir contando la misma historia que hay en el texto, aunque algunos elementos varíen. En el caso de dirigir tu propio guión la ventaja es que no tienes que pedir permiso a nadie para cambiar lo que consideres necesario. La parte mala es que la responsabilidad va a ser tuya y sólo tuya.

Es aconsejable rodar una historia que te suponga un reto.
“Pase Privado” es una historia a la que le tenía ganas hace tiempo, en parte por sus referencias al universo físico de los cines donde yo había trabajado, pero también por ese juego narrativo complejo que no resulta fácil de resolver en la sala de edición, y que está haciendo que el proceso de montaje sea minucioso y estimulante, gracias a la colaboración y la paciencia de Raúl de Torres (un buen tipo que, entre otras, acaba de montar la magnífica “Gente en Sitios”, de Juan Cavestany).

Un corto es el formato perfecto para experimentar, probar y arriesgarse. Cuando uno se va a pasar meses metido en un proyecto por el mero hecho de aprender y disfrutar, más vale que sea una historia con recovecos y complicaciones, de la que no te vayas a cansar a la tercera lectura o visionado.

Después del rodaje queda mucho más.
Montaje, postpo, sonorización, música, etalonaje, distribución… Son fases importantes en las que se define la calidad y la eficacia última de la historia y en las que, de nuevo, es prioritario escuchar a tus colaboradores. A veces los tiempos y plazos pueden resultar tediosos, pero merece la pena disfrutar, sacarle jugo y aprender de cada parte del proceso.

Luego ya, si el resultando acaba siendo un absoluto desastre, la culpa siempre es del guionista.


UN REGALO DE NAVIDAD

24 diciembre, 2013

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Por David Muñoz

Los guionistas españoles vivimos acomplejados.

Estamos todo el día soñando con escribir una serie para la AMC o HBO, imaginando lo maravilloso que debe de ser trabajar en capítulos de 40 minutos en vez de 70, en series que no tengan que ser necesariamente “para todos los públicos”.

Idolatramos a los creadores de Breaking Bad, Mad Men, The Shield, Buffy, The Wire y tantas otras (y con razón).

Sentimos que jugamos en tercera regional y deseamos con todas nuestras fuerzas haber nacido en Estados Unidos y vivir en Los Angeles, para al menos poder tener una oportunidad de acceder a primera división.

Deseamos ser americanos.

Y a veces se nos olvida que la televisión americana es mucho más que las series de David Simon y Vince Gilligan.

Por eso, estas navidades he decidido haceros un regalo: analizar no un buen capítulo sino uno regulero, uno del montón, el piloto de una serie que, de haber sido grabada en España con presupuesto español, la mayoría ni siquiera nos habríamos dignado a ver.

Yo no tenía mucha intención de verlo, pero como en la Escuela de guión de Madrid mis alumnos están escribiendo como ejercicio el piloto de una serie de terror fantástico, me pareció que podría ser interesante ver uno reciente que en principio parecía tener cosas en común con el suyo. Y sí que fue interesante. Aunque no cómo esperaba.

Y no, esto no pretende ser la versión guionística del spot de Campofrío. Estamos aún muy lejos de las mejores producciones norteamericanas. Se trata solo de tratar de ver las cosas con un poco de perspectiva.

El capítulo en cuestión es el primero del último éxito de la Fox, Sleepy Hollow, una actualización de la historia de Washington Irving que ahora mismo supongo que es conocida sobre todo por la versión cinematográfica de Tim Burton (aunque para los de mi generación Ichabod Crane siempre será el de la versión animada de Disney).

La premisa de la historia es muy sencilla: un tipo llamado Ichabod Crane se enfrenta a un jinete sobrenatural sin cabeza que va por ahí decapitando gente, y todo ocurre en un pueblo y sus alrededores, el Sleepy Hollow del título.

IMPORTANTE: SI QUERÉIS VER LA SERIE ES MEJOR QUE NO LEÁIS ESTA ENTRADA. TODO ES UN “SPOILER”.

Ah, lo olvidaba, la serie está producida, y al menos en el caso de este primer capítulo, coescrita por Alex Kurtzman y Roberto Orci (Star Trek, Transformers, Fringe).

Y esto es lo que pasa en el capítulo:

-La cosa empieza bien, en 1781, en una batalla de la Guerra de Independencia americana. Ichabod Crane es uno de los soldados que lucha por la independencia contra los “casacas rojas” ingleses. Aparece un tipo enorme a caballo que lleva una máscara estilo “Hannibal Lecter” y va armado con un hacha. Ichabod le pega un tiro, derribándole del caballo, pero no muere. El gigante pelea con nuestro protagonistas y, aunque le hiere de muerte, Ichabod consigue decapitarle. Sí, el tipo enorme es el “jinete sin cabeza”. Acabamos de ver su “origen”.

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-Ichabod sale de lo que parece una tumba. Está en una cueva. Deja la cueva, empieza a andar por un bosque y… descubre que está en el presente. De momento no hay pegas que ponerle a la serie. La presentación ha sido muy intensa y muy efectiva. Engancha.

-Un cartel nos indica que estamos en Sleepy Hollow.

-Dos policías cenan en una cafetería leyendo el periódico. Ella, la protagonista, Abbie Mills, es joven y negra, él (Clancy Brown, el mítico Kurgan de Highlander) es blanco y mayor. Él es su superior y por cómo se tratan parece que ejerce de maestro/padre. Es “un Obi-Wan”. Abbie se va a marchar a trabajar al FBI y a él no le parece bien. Piensa que debería quedarse con él en Sleepy Hollow a trabajar en los al parecer muchos casos misteriosos de la zona que aún no ha sido resueltos. ALERTA CLICHÉ: UN POLICÍA VA A DEJAR EL CUERPO… ¿ALGUIEN ADIVINA LO QUE ESTÁ A PUNTO DE OCURRIR? EN VEZ DE A UN POLICÍA JUBILADO, TENEMOS A UNA POLICÍA QUE DEJA SU TRABAJO POR UN PUESTO MEJOR, PERO EL MECANISMO ES EL MISMO.

Importante: un cura misterioso les observa.

-Les avisan de que ha pasado algo raro en unos establos. “Los caballos están asustados. Puede que sean coyotes”. Van hacía allí. ¿A ALGUIEN NO LE CHIRRÍA QUE MANDEN A DOS POLICÍAS A UNA GRANJA PORQUE PUEDE QUE HAYA COYOTES???? Los guionistas tratan de “vacunar” la absurdez de la situación haciendo que los personajes remarquen el poco sentido que tiene. “¿Pero para esto me metí a policía?”, dice ella. Pero me temo que este momento no se puede salvar de ninguna de las maneras.

-Buscan al dueño de los establos y no lo encuentran. Se separan. LOS DOS SE COMPORTAN COMO SI ESTUVIERAN BUSCANDO A UN PSICÓPATA. LA EXCUSA DE LOS COYOTES HA QUEDADO OLVIDADA. HAY RAYOS Y TRUENOS, TENSIÓN ARTIFICIAL.

-Abbie encuentra un arma tirada en el suelo junto a una furgoneta que tiene la puerta abierta y, muy cerca, el cuerpo decapitado del dueño de la granja. Es la primera víctima del jinete sin cabeza.  Y SI ALGUIEN ESTÁ ESPERANDO QUE LOS ASESINATOS DEL JINETE SIGAN ALGUNA PAUTA O TENGAN ALGÚN SENTIDO DENTRO DE LA TRAMA, LA RESPUESTA ES “NO”. QUIZÁ LA TENGA EN ALGÚN MOMENTO, QUIÉN SABE.

-Mientras tanto, el poli veterano tiene la mala suerte de encontrarse con el jinete (QUE NO SE SABE MUY BIEN QUÉ HACE AÚN POR AHÍ) y este le decapita. Y SÍ, ES IRÓNICO QUE PRECISAMENTE EL “KURGAN” MUERA DECAPITADO… ESO TIENE CIERTA GRACIA.

¡Solo puede quedar uno!

¡Solo puede quedar uno!

-Abbie encuentra el cadáver de su “Obi-Wan” y pide refuerzos. Importante: al descubrir al muerto ve al jinete, que no se sabe muy bien porqué (sobre todo sabiendo el papel que después juega Abbie en la historia,) se marcha sin cargársela a ella.

Ah, ella, que debe ser que también tiene poderes, consigue ver el tatuaje en forma de arco de la mano del jinete, pese a que este se encuentra como a siete u ocho metros, y a oscuras.

Esto es lo que ve Abbie, la mujer con prismáticos en los ojos.

Esto es lo que ve Abbie, la mujer con prismáticos en los ojos.

-Los “refuerzos” se dirigen hacia la granja. Y los “refuerzos” son… ¡Un policía que conduce hacia allí en su coche! (a veces Sleepy Hollow parece un pueblo, otras una ciudad pequeña, tiene una comisaría enorme pero parece que allí solo trabajan cinco personas). Pero, al doblar una curva, el poli está a punto de atropellar a Ichabod Crane y… ¡PARA Y LE DETIENE! ¿POR QUÉ? PUES NI IDEA. LO QUE HA PASADO ES QUE HA ESTADO A PUNTO DE ATROPELLAR A UN GUAPERAS DE PELO LARGO QUE VISTE COMO UN CANTANTE DE ROCK; QUE SÍ, QUE VALE QUE ANDA UN POCO COMO SIN RUMBO POR LA CALLE Y PARECE BORRACHO… ¡PERO ES QUE ACABAN DE AVISARLE DE QUE ACABAN DE MATAR A UN COMPAÑERO SUYO! ¡Y QUIZÁ PUEDEN MATAR TAMBIÉN A ABBIE! ¿Por qué se detiene?

Como curiosidad, el poli es el actor de origen coreano John Cho, Sulu en Star Trek.

Después, en una escena posterior se explica que le detuvo porque le pareció sospechoso, porque pensó que podía tener que ver con el crimen… ¡pero si se lo ha encontrado en mitad de la ciudad y la granja está en las afueras!

COMO CASI TODO LO QUE OCURRE EN EL CAPÍTULO, ESTÁ TODO PILLADÍSIMO POR LOS PELOS.

Los guionistas lo tienen claro, se trata de que pasen muchas cosas muy rápido, y a la mierda la lógica. Pero vamos, no solo la policial, sino también la emocional. Se agradece que la historia avance  a buen ritmo y que se vaya al grano, pero tampoco es esto.

-Los policías interrogan a Ichabod (en una escena que hay que reconocer que no está mal) y éste pasa una prueba con el detector de mentiras. Todo indica que dice la verdad, pero como no puede ser que tenga 200 años, nadie le cree. En esta parte hace su aparición el jefe de Abbie. ALERTA CLICHÉ: SI, SE TRATA DEL TÍPICO JEFE DE POLICÍA QUE SE PASA EL CAPÍTULO ECHÁNDOLE LA BRONCA A LOS POLIS QUE TRABAJAN PARA ÉL, QUE SE LE INSUBORDINAN CADA DOS POR TRES SIN QUE SUS ACCIONES NUNCA LLEGUEN A TENER CONSECUENCIAS.

En un momento muy “Perdidos”,  pese a que Ichabod ha contado que sabe quién es el asesino del poli viejo e incluso ha explicado que fue él mismo quien le dejó sin cabeza, el jefe de policía se niega a seguir interrogándole. Así que, pese que Abbie insiste en que lo hagan, decide enviarlo a un manicomio.

Ah, en esta parte también se juega con cierto ingenio con lo que le choca a Ichabod que una mujer, y encima negra (para él, una “esclava emancipada”) sea “soldado” (o sea, policía).

-Tela marinera: ABBIE SE LLEVA SOLA A ICHABOD AL MANICOMIO, Y CAMINA A SU LADO COMO SI FUERAN UNA PAREJA DANDO UN PASEO. Relajados no, lo siguiente. ¿Y a esta mujer seguro que la quería el FBI? También habría que cuestionarse la decisión del jefe de policía para mandar a solo una agente con un tipo que acaba de confesar una decapitación… en un coche sin reja que separe los asientos delanteros de los traseros. Aunque eso daría igual, porque cuando arrancan vemos que Ichabod VA SENTADO AL LADO DE ABBIE TAN TRANQUILAMENTE.

VALE, CONVIENE QUE ESTÉN SOLOS PARA LO QUE VIENE DESPUÉS. ¿PERO SEGURO QUE NO HABÍA OTRA MANERA DE HACERLO?

-Como cabía esperar, Abbie, que ha creído a Ichabod, le pide que la lleve a la cueva donde despertó en nuestra época. ATENTOS: LE QUITA LAS ESPOSAS Y, COMO LA CUEVA ES MUY OSCURA, LE ENTREGA UNA LINTERNA PARA QUE NO SE TROPIECE. Encima, hay un plano en el que la relajadísima Abbie LE DA LA ESPALDA A ICHABOD. Está claro, Abbie ha leído el guión y sabe que es un buen tipo, sino no se explica tanta confianza.

 Dos colegasDos colegas

-ALERTA CLICHÉ: En el suelo de la cueva encuentran una Biblia tirada en el suelo con un párrafo subrayado que les deja claro que el jinete es ni más ni menos que un heraldo del apocalipsis.

Y he olvidado decirlo, pero de vez en cuando Ichabod tiene flashbacks en los que recuerda fragmentos de su pasado que casualmente le permiten ir entendiendo las pistas que se va encontrando en el presente. Como no quiero destripar el capítulo del todo no voy a contarlas, solo voy a decir que la supuesta lógica que justifica las acciones del jinete no tiene ni pies ni cabeza. Como en muchas series fantásticas de última generación, se acumulan preguntas sin respuesta que a estas alturas solo un espectador muy crédulo pueden confiar en que sean respondidas algún día. Ichabod, que de pronto parece un experto en asuntos sobrenaturales, dice que el hombre sin cabeza ha regresado a Sleepy a “terminar lo que empezó”. Pero claro, no tenemos ni idea de qué es lo que empezó. No sabemos por qué mata a gente, ni para qué.

-Y nada, el jinete se carga al “cura misterioso” que (he olvidado mencionarlo) hace un rato cruzó una mirada enigmática con Ichabod cuando éste iba con Abbie camino de la cueva.

-Abbie e Ichabod van a la iglesia donde ha muerto el cura. Allí, ella tiene otro diálogo absurdo con el jefe de policía. “Que Ichabod puede que sepa algo importante sobre lo que ha pasado”. “Que me da lo mismo lo que me cuentes”, “Que como sigas haciendo lo que te da la gana te vas a enterar”, etc. Vamos, lo que ya hemos visto antes, otra vez. Abbie se larga con el sospechoso pasándose por el forro las órdenes de su jefe, e Ichabod descubre la tumba de su mujer, que fue quemada por bruja. De pronto a la policía le entran dudas. Demostrando también tener poderes, en este caso telepatía (medio justificada por una frase muy ambigua que abre el diálogo), Ichabod le dice a Abbie que tiene que contarle que es eso que le pasó que le hizo “dudar de su percepción”. Pero ella se niega.

-Llegan al manicomio donde debe dormir Ichabod. Allí, en un momento que recuerda (y no para bien) al legendario momento “mi padre murió disfrazado de Santa Claus” de Gremlins, sin venir a cuento Abbie decide contarle su trauma a Ichabod. Sí, vivió un incidente sobrenatural que la dejó muy trastocada cuando era niña. ALARMA CLICHÉ: SI, PINTA QUE ABBIE ES UNA “ELEGIDA”. YA NO HACEN FALTA MOTIVOS COHERENTES PARA EL PERSONAJE, QUE PODAMOS COMPARTIR Y ENTENDER EMOCIONALMENTE. HACE LO QUE HACE PORQUE LE HA TOCADO. SU DESTINO Y EL DE ICHABOD ESTÁN UNIDOS. O por lo menos eso dice Ichabod, un poco porque sí.

IMPORTANTE: DE VERDAD… LOS PERSONAJES NECESITAN UNA MOTIVACIÓN QUE LES PONGA EN MARCHA QUE VAYA MÁS ALLÁ DE LA PREDESTINACIÓN. Y TAMBIÉN UNA RAZÓN, O MEJOR, VARIAS, PARA SER LOS PROTAGONISTAS DE SU HISTORIA. A ESTAS ALTURAS ICHABOD NO HA DEMOSTRADO NINGUNA HABILIDAD QUE PERMITA CREER QUE PUEDA SERVIR DE ALGO EN RA LOS MALOS. SU ÚNICA “ARMA” SON SUS RECUERDOS.

-Abbie se cuela en el despacho del poli viejo y muy convenientemente encuentra una llave con la que abre el armario donde este guardaba su archivo de casos rarunos acontecidos en Sleepy Hollow. Uno de ellos fue el coprotagonizado por Abbie.

LO QUE NO SE SABE ES LA RAZÓN QUE LE HABÍA LLEVADO A NO COMPARTIRLOS CON ELLA, TENIENDO EN CUENTA QUE ESTABA EMPEÑADO EN QUE NO SE MARCHARA DEL PUEBLO PARA INVESTIGARLOS. NO TIENE NINGÚN SENTIDO. ¿NO DEBERÍA HABÉRSELOS ENSEÑADO PARA CONVENCERLA?

-Aparece el jefe, la pilla y le echa una nueva bronca. “¡Como sigas así la próxima vez me voy a enfadar de verdad, eh!”.  Como esta escena es la última antes de un corte a publicidad, el jefe mira misteriosamente a la cámara, creando lo que podríamos llamar un “falso cliffhanger” (en Perdidos abundaban, sube la música y… ¡zas!). Puede significar algo o no, pero viene bien para acabar en alto, dejando una pregunta por responder (y que este capítulo no responde; aunque quizá se haga en otro, seamos bienpensados por una vez).

Muerta pero cool.

“Bruja Ex Machina”

-Abbie llega al manicomio y se lleva a Ichabod con una excusa patatera. LA CLAVE PARA QUE LA HISTORIA AVANCE ES QUE TODOS LOS PERSONAJES QUE PODRÍAN OBSTACULIZAR LOS PLANES DE LOS PROTAGONISTAS SE COMPORTEN COMO RETRASADOS MENTALES.

-El jinete busca la cabeza, Abbie e Ichabod también, se revela que uno de los personajes que hemos conocido trabaja para los malos (y no, no es el jefe); hay una pelea un poco caótica y al final el jinete acaba teniendo que huir PORQUE SE HACE DE DÍA, como si estuviéramos en una película de Drácula de la Hammer. La escena acaba con un momento que da vergüenza ajena en el que los dos protagonistas se miran como tortolitos que estuvieran protagonizando una comedia romántica (la tensión sexual entre ellos hasta este momento ha sido inexistente, pero vaya, son guapos, como si eso eximiera a los guionistas de crear complicidad, química, entre ellos).

-Después de la que se ha montado (y de que dos agentes más vieran al jinete sin cabeza) el jefe de policía, que ahora parece creer a Ichabod, en vez de llamar al FBI o al ejército o qué se yo (“¡OIGAN, QUE HAY UN TÍO DE 200 AÑOS POR AQUÍ Y UN ASESINO AL QUE ES IMPOSIBLE MATAR!”), el jefe de policía ordena a Abbie e Ichabod que trabajen juntos para encontrar “respuestas”. Así, sin más, como si fuera lo más natural del mundo. Ichabod le da la brasa a Abbie con lo de la profecía y el papel que ella juega en el asunto, un demonio (o similar) se carga al traidor para que no cuente nada,  y hala, hasta el próximo capítulo…

Y este es el primer episodio de una serie de éxito norteamericana. Una serie de la que ya se ha anunciado una segunda temporada.

Quien sabe, quizá mejore. Algo debe de tener, porque si no, no me lo explico.

Vale, algunas cosas son perdonables en una serie de este tipo, hay clichés que no por mil veces vistos no dejan de ser disfrutables si te gustan historias así. Pero lo que no tiene excusa es que los personajes cambien de personalidad según convenga y que los inevitables atajos que hay que tomar sean tan torpes. Por ejemplo, a Abbie tanto parece importarle encontrar al asesino del policía viejo como que no, e Ichabod oscila entre no saber nada y saberlo todo, según convenga.

Al menos el capítulo tiene buena factura. Su director, Len Wiseman (Underworld) lo hace bastante bien. Aunque como también cofirma el guión, habría que ver hasta qué punto es responsable o no del desaguisado.

Pero digan lo que digan algunos críticos entusiastas, no es Buffy. Ni de lejos. Lo único que tiene en común es que ambas suceden en un pueblo en el que pasan cosas malas de origen sobrenatural.

De verdad, si un alumno mío me hubiera entregado algo así, se lo habría hecho reescribir.

Y no os quiero decir lo que hubieran hecho con ese guión los coordinadores de cualquiera de las series en las que he trabajado.

Quitémonos algunos complejos.

Odiaría que pareciera que quiero hacer patria porque sí, pero creo que no está de más recordar que ni todas las series de allí son la leche ni todas las nuestras son la hez. Vale, nosotros aún no hemos hecho nuestra The Wire (ni tantas otras), y soñar con ser mejores nunca está de más, pero seamos realistas: la HBO nos pilla aún muy lejos… pero la Fox, en fin… a series como estas nos las comemos con patatas. Y nos solo por los guiones. Porque si nos dieran esos presupuestos para hacer solo 40 minutos, otro gallo nos cantaría.

Y con esto, me tomo un descanso navideño, que ya me va haciendo falta.

Volveré por aquí la tercera semana de enero.

Feliz Navidad.


MIS 10 DE 2013

23 diciembre, 2013

Por Chico Santamano.

El año pasado comenzaba mi ranking anunciando que de mis favoritas sólo había pasado por taquilla para ver tres de ellas. Este año la media mejora. He visto ¡SIETE! en el cine, pero una sigue sin tener una carrera comercial al uso y la otra la vi en el estreno. Por lo que sólo he PAGADO por la mitad de ellas. Así que la intro de 2012 sigue valiendo para este. ¡Pónganse las pilas, señores exhibidores!

Bueno… ¡Al lío!

10.- UNA CUESTIÓN DE TIEMPO

Porque no se me ocurre idea más bonita, porque sin ser consciente soy muy fan de Richard Curtis, porque ya con el tráiler enamora y a pesar de que se queda coja por esos veinte minutos que le sobra y un guión que flojea al final… esta comedia romántica de ciencia ficción entra en mis diez del año.

Lo más: pensar que Raúl Navarro la escribió y dirigió antes en versión cortometraje.

09.- ILUSIÓN

Porque es pequeña, personal, independiente, pero al mismo tiempo accesible y reconocible. Porque tiene verdad, porque tiene canciones divertidísimas y porque a nuestro Dani Castro hay que quererle siempre. El puesto 9 es para él. (Le habría dado el 7 de no ser porque el hijo de puta no metió la mía el año pasado entre sus diez. Efectivamente, este es el rigor con el que se confecciona esta lista).

Lo más: la secuencia con Víctor García León y todo Bárbara Santa Cruz.

08.- PROJECT NIM

Hace diez días se convirtió en fenómeno viral este vídeo en el que antes de ser puesta en libertad una chimpancé abrazaba a sus cuidadoras.  Si esto te emocionó un poquito solo, no deberías perderte este documental (que ha tardado dos años en estrenarse… ejem) sobre un loco loco loco experimento que hicieron en USA: criaron a un chimpancé en un entorno familiar y exactamente igual que a un ser humano. La historia es tan bonita como triste. Muy triste. A veces es indignante y otras roza lo inquietante.

Lo más: intuir las relaciones extraprofesionales de cada uno de los implicados.

07.- 3 BODAS DE MÁS

Porque es la comedia española más divertida de este año, porque la ha dirigido Javi Ruiz Caldera y eso ya es garantía de mucho, porque hay temazos, porque hay risas con cacas y porque la han vendido como pocas veces se vende algo en este santo país… “3 bodas de más”, bienvenida a este ranking.

Lo más: Inma Cuesta, que consigue que la quieras mucho más allá de su escote y Quim Gutiérrez, que a veces está flojuno (como en “los últimos días”)  y otras está gigante (como aquí).

06.- EXPEDIENTE WARREN

El hecho de que una pareja tenga cinco hijas ya me parece una premisa bastante espeluznante, pero la cosa no se queda aquí… ¿Te dan miedo las pelis con casas encantadas? ¿con sesiones de espiritismo? ¿Con muñecas endiabladas? ¿Con exorcismos? ¿Con niñas en pijama al final del pasillo? ¿Con relojes que se paran siempre a la misma hora? ¿Con sótanos oscuros? Enhorabuena porque esta lo tiene TODO. Sin duda, “Expediente Warren” es el “Caribe Mix” de las pelis de terror y encima da miedito. Mucho.

Lo más: ¿Lo dudan? El jueguecito de las palmaditas, claro.

05.- THE WAY WAY BACK

Un momento, ¿una peli sobre un adolescente? ¿Un verano que cambió su vida? ¿El primer amor? ¿Una relación conflictiva con la figura paterna? Hagan paso, por favor.

Lo más: un casting cojonudo. ¿Se imaginan uno mejor?

04.- PRISIONEROS

Los que estuvimos en el Encuentro de Guionistas de Bilbao nos cansamos de oír hablar de esta peli. Todo el mundo decía que era cojonuda y efectivamente lo es. Quizá no tanto como nos creemos. Quizá, como en “Expediente Warren” mezclan muchas cosas que ya hemos visto anteriormente, pero juegan la carta de la doble impotencia (la de no saber dónde está y la de estar seguro de quién se la llevó) de manera excelente.

Lo más: Paul Dano mandando mensajitos a Hugh Jackman.

03.- THE HEAT

Es la Buddie Movie del año. No inventa nada, pero es divertidísima, tiene ritmazo y dos personajes protagonistas que piden a gritos una franquicia. Sólo tiene un problema, que el personaje de la Bullock no lo interpretara Kristen Wiig o Rose Byrne para terminar de repetir la “magia” de “La boda de mi mejor amiga” (del mismo dire).

Lo más: Las presentaciones de las protas, la traqueotomía, lo del gato, cuando las secuestran… es mucha risa.

02.- GRAVITY

Un momento… ¿dos pelis de Sandra Bullock en un mismo ranking? WTF!? A pesar de que esta señora es de una mediocridad pasmosa y de que prefirió robarle la cara a Marcia Gay Harden e implantársela en un quirófano antes que envejecer con dignidad… A pesar de todo eso, la peli es EL EVENTO DEL AÑO. No les voy a descubrir nada nuevo. A mí me reconcilió con el 3D. Es una atracción de feria cojonuda.

Lo más: el vértigo.

01.- LA CAZA

Casi dos horas que reinventan un nuevo género. Esta peli no es un drama, no es terror, no es suspense, es ansiedad máxima. Un trabajo exquisito en la dirección, en el guión y sobre todo en ese pedazo de monstruo que es Madds Mikelsen. Si aún no la han visto, si no saben de qué va… pasen del tráiler. No lean nada. Láncense a la peli sin red.

Lo más: odiar a ese angelito rubio.

——–

Y porque podrían estar perfectamente entre las diez primeras y se han quedado fuera, ahí van algunas de las FINALISTAS:

Somos los Millers
Guerra Mundial Z
Pacific Rim
Searching for Sugarman
The Kings of Summer
The Flight
Pitch Perfect

Por cierto… ¡FELIZ NAVIDAD Y FELIZ 2014!


ENTREVISTA A VERÓNICA FERNÁNDEZ, GUIONISTA DE “ISMAEL”

20 diciembre, 2013

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por Ángela Armero

Verónica Fernández es una de las guionistas más brillantes y prolíficas de España. Ha escrito y coordinado varias series, entre ellas “El Comisario”, “Cuéntame”, “El Síndrome de Ulises”, “Hospital Central” y en la serie de próximo estreno de Telecinco, “El Príncipe”. Ganadora de un Goya por la escritura de “El Bola”, también ha publicado novelas y obras de teatro; este año ha estrenado “Serena Apocalipsis” en el Centro Dramático Nacional. Además, Verónica imparte clases en la ECAM y en el Máster de Guión de la Universidad Carlos III.

Hoy hablamos con ella de “Ismael”, la última película que ha escrito y su primera colaboración con el director Marcelo Piñeyro.

¿De qué habla Ismael? ¿Cuáles son sus temas?
Ismael habla de los vínculos familiares, de la incomunicación, de quedarse atrapado en algún lugar del pasado, de poder darnos una segunda oportunidad cuando el miedo nos ha hecho equivocarnos. Habla de que podemos ser más felices si lo intentamos.

¿Cómo ha sido el proceso de trabajar con Marcelo Piñeyro?

Marcelo Piñeyro llevaba un año trabajando con Marcelo Figueras en este guión cuando entré yo. Paco Ramos me propuso “españolizar” los diálogos argentinos. Así que mi primer contacto con el guión fue puramente técnico. Conocí a Marcelo, hablamos de la historia y comenzamos a trabajar. Hemos estado los dos un año y medio haciendo versiones de guión, profundizando en la historia, dándole ese tono de “casi comedia” que destila, ayudando a los personajes a que buscaran su lugar. Como ya he dicho, entré de puntillas, pero la historia me ganó y el proceso con Marcelo ha sido, sin duda, mi mejor experiencia profesional. A veces los guionistas tenemos como fin ayudar a los directores a contar sus historias. Les prestamos nuestra voz y nuestros conocimientos de narrativa. Yo siento que Marcelo y yo encontramos un lugar donde unir nuestras voces, la historia que él quería contar es la historia que yo quería contar.

Es una película que habla de forma muy profunda y visceral sobre las emociones. ¿Has puesto mucho de ti para escribirla?

Creo que ya he explicado cómo entré en el guión, si quieres decirlo así, mi entrada fue “intelectual”. Creo que soy una guionista concienzuda, no desprecio la técnica, me gusta estructurar, soy bastante ordenada cuando construyo los edificios. Un buen amigo nuestro me dijo una vez el “piropo” más hermoso que he tenido nunca como guionista: “Haces edificios, que puede que no sean perfectos, a lo mejor una ventana es más grande que otra, pero cuando los miras tienes la sensación de que en cualquier momento va a abrir alguien esa ventana gritando. Lo que tú escribes está lleno de vida”. Mi amigo me quiere mucho así que no es verdad lo que dice, lo que sí es verdad es que eso me gustaría ser. Una guionista que llenara de vida las historias, de emoción en definitiva. No sé escribir sin entregarme. No sé escribir si no me enamoro de la historia. Incluso cuando he trabajado en historias que a priori no me interesaban desde lo personal, he acabado sumergida en ellas con entusiasmo. Creo que si escribiera prospectos de medicinas, también me acabaría gustando y encontraría una manera de dejar mi huella.

¿De qué forma Ismael es un reflejo de la realidad?

En la medida en la que a los personajes les pasan cosas reales. Tener una mala relación con tu madre, haber perdido al amor que te marcó en tu juventud y no superarlo, refugiarse en un lugar para no asumir tu fracaso como profesional o tener la ilusión de conocer a tu padre biológico, no creo que sean problemas ajenos a nadie. He visto a gente muy distinta emocionarse con la película en diferentes momentos. A algunos les toca particularmente la relación de Nora con su hijo, una relación marcada por no saber comunicarse, por no haber sabido demostrar sus afectos. A otros les parte el alma ver a un hombre que ha adoptado a un niño, que lo ha críado y que ve que lo puede perder todo en una noche.

Has hecho prácticamente de todo lo que puede hacer un escritor: novelas, teatro, cine, televisión… ¿Con qué formato te quedas?

Con todos. ¿Por qué tengo que elegir? Cada uno me da una cosa. Soy escritora básicamente y exploro todas las vías que encuentro para seguir aprendiendo, para seguir contando historias.

¿Cómo es tu película ideal?

La película ideal es esa de la que te puedas sentir orgulloso. Y yo lo estoy de Ismael. Es un orgullo que no pasa porque tenga éxito, gane premios o tenga excelentes críticas. Pasa por otro lado, por un lado más íntimo. Cuando yo todavía no estudiaba cine, admiraba las películas de Marcelo Piñeyro. Haber podido trabajar con él es un sueño cumplido. Yo quería hacer una película que yo hubiera podido admirar si otros la hubieran hecho.

Como espectadora, ¿qué películas te gustan más?

Las buenas. Jajajaja. Soy muy mala espectadora. Cada vez tengo menos paciencia. Eso sí, cuando una película me llega, me convierto en su fan numero uno. Te diré las que no me gustan: las que me dejan igual, las que no me sorprenden, las que podría no haber visto.

¿Sientes que en la coyuntura actual la cultura está en peligro?

La cultura siempre buscará formas de expresarse. Lo que está en peligro es el lugar que se le debe dar a la cultura. Se está poniendo en tela de juicio que apoyar la cultura sea imprescindible para que un país puede ser realmente democrático. ¿Qué es un país, si no es su cultura?

Es un momento complicado para los aspirantes a guionista. ¿Qué les dices a tus alumnos ante este panorama de incertidumbre?

Que escriban, que escriban mucho, que les necesitamos, que no será fácil, que nunca ha sido fácil… Les digo que se atrevan a escribir de todo, que sean vérsatiles porque tendrán más oportunidades.

¿Crees que es más difícil mantener una carrera de éxito como la tuya siendo mujer? ¿Es la conciliación, para las mujeres guionistas, un reto, igual que para las demás?

Creo que no he tenido ninguna dificultad añadida por ser mujer en este oficio, tampoco creo que ninguna ventaja. Tengo tres hijos que hemos cuidado mi marido y yo como mejor hemos podido. Nunca he sentido discriminación alguna por mis compañeros y he sentido que muchos hombres guionistas tenían los mismos problemas que yo para conciliar su vida familiar con el trabajo.

¿Cómo consigues mantener la motivación y la ilusión para escribir de forma sostenida?

No lo sé. Es algo que no controlo. Adoro escribir desde que tenía tres años. No entiendo la vida sin contar historias. Cada nueva película, cada nueva serie, cada nueva obra de teatro son nuevos retos. Cada cosa que ha escrito me ha hecho aprender algo más de la vida. Escribir es mi manera de vivir (no la única, pero quizás la más importante).

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EL LIMBO

18 diciembre, 2013

 Por David Alonso.

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En una entrevista reciente me preguntaban por el tema: ¿cómo es la sensación (la frustración) al tener que asumir que algo que has rodado no se va a estrenar? Tengo alguna que otra experiencia acumulada en este asunto, tanto en cine como en televisión.

En alguna ocasión, coincidiendo con alguno de sus viajes a Madrid (por temas profesionales del curso de producción que llevamos en común entre East 15 y CEV) lo he comentado, también, con el director y guionista inglés Vito Rocco. Vito guarda también una amarga experiencia de invisibilidad de su primer largo, incluso después de participar en la Seminci.

Recuerdo que Vito me comentaba que, afortunadamente, en los tiempos actuales aunque una película no llegue a estrenarse de forma “oficial” hay muchas formas de que pueda llegar a verse. Puede que no se distribuya en cine, pero seguramente se consigan pases en VOD, o una edición en DVD, ventas en mercados internacionales para estrenos en otros países…

Pero pensándolo, llegábamos a la conclusión de que hay una situación (casi) igual de frustrante (o peor); la de aquellos proyectos que han estado a punto de ser… Pero no.

No, no me estoy refiriendo a toda esa pila de guiones que todos acumulamos en casa y que, en muchos casos, no han salido de nuestras cuatro paredes. Hablamos de los guiones que, de una forma u otra, pasaron ya a ser oficialmente “proyectos” y, por el camino, se malograron. También acumulo una buena experiencia en este aspecto.

Los anglosajones se refieren a ello como “development hell”, “hell’s kitchen” o , simplemente, “limbo”. Sí, ese lugar entre el cielo y el infierno donde iban los niños que morían sin haber sido bautizados. (Ahora que lo pienso, como yo no estoy bautizado a lo mejor, por eso, me pasan estas cosas, aunque no sabía que me hubiera muerto. Bueno, eso es tema para otra entrada).

Esa sensación de “coitus interrumpus” es demoledora (claro, el “interrumpus” de verdad es muy chungo, evidentemente, pero éste no es menos deprimente, al menos en base a las conclusiones que todos exponemos).

En mi caso, mi currículum de “limbos”, “cocinas del infierno” o “interrumptus” comienza justo después de Memorias… El siguiente proyecto, que escribí con Fernando Cámara, partía de un guion titulada Aura, que también se tituló Hija del Cielo, y que tuvo algunos otros títulos más. Trabajábamos en el desarrollo con “Tesela Producciones” (actualmente desaparecida, por eso me atrevo a dar más detalles) y fue un proceso de bastante tiempo y no menos esfuerzo. Reuniones, estrategias para intentar financiar, posibilidades de coproducción… Incluso estrategias para ver cómo podíamos rodar con una segunda unidad en el centro de Madrid durante una época tan sumamente comprometida y complicada como la Navidad. Finalmente, tras mucho trabajo y esfuerzo por parte de todos los que estábamos involucrados, no pudo ser. Y de esa forma en la prácticamente no te vas dando ni cuenta, el proyecto se fue quedando en… “El limbo”.

Después vino un segundo, no por ello especialmente menos frustrante. Recuerdo bastante bien la montaña rusa de emociones y sensaciones por la que pasamos con Homeless, que también tuvo varios títulos distintos, con “Lolafilms”. Ahora, tiempo después, es un proyecto que trae recuerdos especiales porque, más allá de todas las situaciones habituales, está todo el tiempo que estuvimos trabajando con José Garasino (en aquel momento, productor ejecutivo en la empresa de Vicente Gómez). Garasino falleció recientemente, hace escasos meses, e hizo que pensara bastantes cosas. En todo caso, Homeless fue un proyecto al que le echamos, también, muchas ilusiones.

Posteriormente vendrían otros “infiernos del desarrollo”, tanto de proyectos de largometraje largamente acariciados -como por ejemplo Se Alquila-, como de ficciones para televisión -algunas de ellas, casi a punto de convertirse en realidad como Maddie, la verdad de la mentira.

Nunca estás libre de volver a la cocina del infierno. Da igual que hayas vuelto a rodar, a vender un guion, que hayas conseguido poner en marcha más proyectos. Recientemente, pasé por un proceso de desarrollo frustrado que llevó años, muchas versiones de guion, varias productoras que optaron por el guion. El proyecto de un largometraje de terror que mezclaba el género fantástico y el “slasher”, pasó también por una traducción al inglés y dos viajes al “American Film Market”, tras varias conversaciones con “FOX” en EE UU… Todo un periplo, sí…

En todos estos proyectos mencionados ha habido un momento, seguro que más de uno, en el que parecía muy claro que íbamos a entrar en producción. Con la mayor parte de ellos he ganado algo de dinero, no me quejo, los productores con los que he llegado tan lejos en los desarrollos siempre han sido honestos y han tratado el asunto de forma profesional (por eso, creo, hemos llegado tan lejos) y he tenido oportunidad de conocer a gente de lo más interesante, técnicos, directores de producción, actores…

Y en todos he tenido ese resto amargo que es como que te deja una relación cuando se termina, esa sensación de que te han arrancado un trozo, pero que todavía crees notar.

Sí, debe ser verdad eso que decía Gargamel de “…lo que no te mata, me hace a mi más fuerte…” ¿No?


CONSULTORIO: ¿QUÉ SE COBRA POR ESCRIBIR UN MONÓLOGO?

17 diciembre, 2013

Por Pepón Fuentes

“Hola, Bloguionistas:

Llegué a un acuerdo a través del cual le escribiría un guión a un actor amateur para hacer monólogos por ahí adelante. Me dijo “te llevarás un porcentaje a convenir por cada actuación”. 
Por el momento, no es nada fijo. Pero quiero llegar al tema “económico” teniendo en mente una cifra aconsejable.
No me gustaría robar a ese pobre actor, pero desde luego me gustaría mucho menos la sensación de estar siendo robado.
Muchas gracias por vuestra atención y, sobre todo, por vuestro blog.

Atentamente, Omar”.

Hola, Omar.

David Muñoz me ha pedido que me encargue de responder a tu correo porque, además de mi experiencia como guionista de comedia, llevo ya varios años dedicándome a esto del stand-up, he grabado cuatro de mis textos con Paramount Comedy y, en general, tengo una idea aproximada de cómo funciona este mundillo.

Pero vamos con tu consulta. Preguntas a los alegres chicos de Bloguionistas qué porcentaje del dinero ganado por el actor que represente tu texto deberías embolsarte tú, ¿verdad? Es muy sencillo: Pues depende.

Verás, incluso aunque en ningún momento he dudado de tu capacidad como guionista de comedia hay una cosa que siempre será igual para ti, para Louis CK e incluso para George Carlin, si estuviera vivo: la primera versión de un texto de stand-up nunca, nunca es la definitiva.

Y yo sé que esto desde fuera parece sencillo, que ves un capítulo de Louie y piensas “joder, esto está chupado”. Pero no. De hecho, lo más probable es que de esa primera versión queden muy pocos bloques, por no decir ninguno, que no necesiten un retoque, por no decir un lavado de cara completo. Y luego están los que, sintiéndolo mucho, tendrás que tirar a la basura directamente porque no funcionan ni funcionarán nunca por mucho cariño que le pusieras al escribirlos. Lo siento mucho, la vida es así, no la he inventado yo.

En otras palabras, si tu intención es escribir un texto y luego desentenderte de todo el durísimo trabajo posterior que implica rodarlo por salas creo que un pedir 15% de las ganancias que reporte es lo más justo; pero también has de tener en cuenta que si el actor con el que has llegado al acuerdo no sabe escribir no podrá mejorar el texto a medida que lo vaya probando en salas y en consecuencia no tendrá bolos porque no le hará gracia ni a su señora madre. Y si no hay bolos tú no vas a ver un duro, es así de sencillo.

Mi recomendación es que, en lugar de abandonar tu texto en manos de ese actor como si fuera un recién nacido en un canastillo, le propongas criarlo juntos. Termina una primera versión relativamente corta, de unos diez o quince minutos, y empezad a patear open mics, lugares donde no se cobra pero te permiten probar bloques de texto y además te regalan cervezas sólo por el hecho de subirte al escenario. Eso te permitirá no sólo comprobar cuáles son los puntos débiles del texto, sino estudiar su forma de actuar, la imagen que proyecta sobre el escenario y mil pequeños detalles más que te permitirán adaptar el texto a su estilo particular, a su persona, algo imprescindible si tenemos en cuenta que el mejor stand-up ha ido siempre muy ligado a la figura de su creador. Cuando el mismo texto funciona tanto si lo hace su autor como un señor que pasaba por allí, mal.

En caso de que aceptes mi humilde sugerencia y decidas involucrarte en este proyecto yo te recomendaría que pidieras un 40% de las ganancias. He estado a punto de decirte que fuerais al 50%, pero luego he caído en la cuenta de que, a diferencia de ti, ese pobre actor se va a pegar hostias muy gordas y la mayoría de las veces será por tu culpa mientras tú lo miras desde la seguridad del patio de butacas con una cerveza en la mano, así que eso, mejor un 40% y todos contentos.

Ah, y una cosa más: ¿Si te ves capacitado para escribir un texto de stand-up por qué no te dejas de actores y de porcentajes y te subes tú mismo al escenario?


EL PRIMER GUION DE LA COLECCIÓN SETENTA TECLAS

16 diciembre, 2013

por Carlos López

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Nunca un proyecto fue tan fácil de llevar a cabo. Todo entusiasmo, todos remando a favor, puertas que se abren, palmadas, apretones de manos, apoyos instantáneos, facilidades y felicitaciones. No hay duda: más fácil dar que pedir, mucho mejor hacer que quejarse. Es verdad que el proyecto estaba al alcance de la mano. Pero el apoyo recibido ha sido inmediato y efusivo.

Y ya está. Mañana martes se presenta públicamente el primer guion de la colección, Caníbal, aquí arriba tenéis la portada del libro y una foto de sus autores, Alejandro Hernández y Manuel Martín Cuenca, que estarán mañana a la una de la tarde en la librería Ocho y Medio para presentarlo.

¿Cómo os contaría el proceso? En dos fases. Pagarlo y hacerlo. Sin más. Guionistas que quieren publicar guiones, guionistas que pagan, guionistas que publican. Porque ha llegado el tiempo de hacer, de intervenir, de proponer, no de esperar a que otros hagan por uno. Digo yo.

Desde el primer minuto, el proyecto SETENTA TECLAS nacía deseado por todos. Como recordaréis, porque ya lo contamos aquí en este mismo blog, todo comenzó una tarde de julio en la que unos cuantos guionistas nos reunimos en la puerta de la librería Ocho y Medio para brindar por la memoria de Jesús Robles. Recordamos entonces la labor de publicación de guiones que la librería había desarrollado en los últimos años y lamentamos una vez más la desaparición de la colección Espiral. No hizo falta una segunda caña para que nos viniésemos arriba y nos preguntáramos mutuamente, como si fuéramos Adelson en su primera visita a Alcorcón: “¿Esto cuánto cuesta?”. ¿Tan difícil era reunir el dinero necesario? ¿Cuántos hacíamos falta y cuánto teníamos que aportar cada uno?

Hecha la convocatoria, empezaron a sumarse los teclistas. Con ganas. A toda prisa. Hubo que habilitar una versión extendida del teclado porque, a día de hoy, somos alguno más de cien.

Lo primero fue votar entre todos qué títulos queríamos ver publicados. Aprovechando la oportunidad, y para no marear más de la cuenta a los teclistas, se les pidió su voto en cuatro categorías diferentes, que corresponderán a cuatro posibles publicaciones dentro de la colección de guiones que, desde ya, se llama Espiral/SetentaTeclas.

Para el recuento no se pagó a un notario ni siquiera a testigos independientes. Os lo tenéis que creer.

En el apartado de guiones de LARGOMETRAJE la votación fue reñida. Ganó sin discusión Caníbal que, os lo aseguro, es un texto subyugante y escrito con mano maestra. En puestos de cabeza, bueno será mencionarlo en su honor, quedaron otros títulos que recogieron buen número de votos: La gran familia española, Gente en sitios, La herida, Tots volem el millor per a ella, Las brujas de Zugarramurdi, Ismael. Películas muy diferentes, guiones que muchos de nosotros querríamos ver publicados. Por favor, que alguien más se anime.

También pedimos el voto para el guion de SERIES DE TELEVISIÓN. En nuestro país se ha publicado muy poco material como el que probablemente encare en un futuro cercano la colección. ¿A cuántos guionistas, estudiantes, aspirantes a guionista o interesados en el asunto no les gustaría ver el material de trabajo, las escaletas, las sinopsis, los guiones de las series que escriben los guionistas españoles? Habida cuenta del vacío editorial en este campo, pedimos votación sobre las series emitidas en los últimos cinco años. Los teclistas destacaron en primer lugar, y esta vez con arrollador resultado, Crematorio. Después, Isabel. Y en lugar destacado también El tiempo entre costuras, Aida y La señora.

En categoría aparte, porque se trata de otro tipo de guiones, pedimos el voto para MINISERIES O TV MOVIES. Aquí el título que los guionistas desean ver publicado es el de 11-M, seguido de cerca por otros guiones que recrean nuestra historia reciente: 23-F el día más difícil del rey, El asesinato de Carrero Blanco y Carta a Eva.

Finalmente, pedíamos opinión sobre qué guión de años anteriores les gustaría a los teclistas ver publicado. Los títulos más votados fueron El verdugo, ¿Quién puede matar a un niño?, Los peces rojos y La caza.

Esos son los gustos de los guionistas que se han sumado al proyecto. Al menos, lo que ellos querrían ver publicado. La publicación de la colección tratará de atender los títulos sugeridos en primer lugar de votaciones, aunque no siempre será posible por cuestiones de derechos.

De momento, tenemos un libro. Un libro que huele a libro, que ya se puede tocar, hojear, acariciar su lomo y depositar en la estantería. Un lujo.

Además, porque el compromiso formaba parte desde el principio del proyecto, en la web de Ocho y Medio se podrá descargar a partir de mañana la edición digital del guion (no será gratuito, pero sí por un precio simbólico), y ver una entrevista exclusiva con Alejandro Hernández y Manuel Martín Cuenca en la que hablan de su aproximación a la historia de Caníbal, de su método de trabajo, de su implicación en la película. Aquí es obligatorio agradecer públicamente el trabajo desinteresado de Carlos de Pando y Sara Antuña como entrevistadores y de Cristóbal Garrido como editor del vídeo de la entrevista. Los tres son guionistas, los tres forman parte del proyecto como teclistas.

Y por supuesto, gracias al equipo de la librería Ocho y Medio y gracias, siempre, a María Silveyro.

Habrá más títulos pronto, claro, gracias a la aportación de los teclistas, a la colaboración de DAMA y a la de cuantos se vayan sumando al proyecto, que sigue abierto a cuantas incorporaciones quieran venir.

El martes os esperamos a todos. Por ser el primer título de la colección, en esta ocasión todos los teclistas recibirán un ejemplar de regalo sólo con presentarse en la librería (no necesariamente mañana, que aún habrá poquitos ejemplares, puede ser cualquier otro día) y acreditar allí su identidad. Hola, soy guionista y he pagado mi parte para que este libro se imprima. ¿No es un placer?


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