LOS GUIONES ESTÁN VIVOS

por Sergio Barrejón.

bonsai

El 17 de enero de 2001 se estrenó una serie semanal de prime-time que cambiaría el panorama de la ficción nacional, inaugurando la moda de los dramas ambientados en la historia de España. En este caso, era una serie ambientada en la posguerra. Y no, no estoy hablando de Cuéntame, que se estrenó ocho meses después. Estoy hablando de Temps de Silenci.

Cabe suponer que el éxito de la serie de TV3 tuvo algo que ver en que TVE diera luz verde a Cuéntame, aquel proyecto que llevaba siete años dando vueltas por las cadenas nacionales, en la época en que los expertos sentenciaban con toda ligereza que “la historia de España no le interesa a nadie“. O quizá Temps de Silenci no tuvo nada que ver. Quizá, simplemente, había llegado el momento. Igual que, en algún punto, este momento pasará. Y lo hará por sorpresa. Como siempre.

Pero lo que yo quería contar es que Temps de silenci había sido concebida por sus creadores como una telenovela diaria. El formato triunfaba en Cataluña y sus creadores lo dominaban con soltura. No en vano habían firmado ya algunos éxitos apabullantes como El Súper. Sin embargo, TV3 decidió que quería un prime-time semanal. Lo adaptaron. Sin problema.

Años más tarde, los creadores de aquella serie desembarcaron en TVE dispuestos a repetir el éxito con otro drama semanal ambientado en la posguerra, pero esta vez en Madrid, en lugar de la Barcelona de Temps de Silenci. El formato estaba testado, los creadores tenían prestigio. TVE compró la idea… pero quería una telenovela diaria. Lo adaptaron. Sin problema. Así nació Amar en tiempos revueltos.

Con el éxito de Amar en Tiempos Revueltos, Antena 3 pidió a su productora, Diagonal TV, una telenovela diaria para sus sobremesas. La productora puso varios proyectos sobre la mesa, pero ninguno era histórico. Y Antena 3 quería uno histórico. Esto es lo que queremos, dijeron señalando un guión de época llamado Bandolera. Un guión… de tv-movie.

La productora llamó al autor del guión, Tirso Calero, y le preguntó si podía adaptarla. Sin problema, dijo Tirso. Sólo se trataba de convertir una historia cerrada de dos episodios en una telenovela diaria de 65 capítulos como mínimo, y con posibilidad de continuidad (de hecho, llegó a emitir unos 400).

Sin problema.

Y aquí es donde yo quería llegar. Porque ésa es la actitud que hace falta si uno quiere ser guionista profesional. No estoy diciendo que todas las tv movies puedan ser convertidas en series diarias. Estoy diciendo que todas las obras de ficción pueden ser adaptadas a otros formatos. Ya sean tv movies, series semanales, diarias, largometrajes, novelas, obras de teatro o silvas arromanzadas. Y muchas veces cambiarán a mejor. Porque, si bien en el proceso pueden perder parte de aquello que te gustaba en su forma original, es también muy probable que adaptándolas descubras nuevas posibilidades de tu historia que ni habías imaginado.

Porque los guiones son historias. Y las historias están vivas. Tanto si las tienes en pequeñas macetas dentro de un invernadero como si las dejas crecer libres en mitad del monte, las historias tienen una vida aparte de ti. Pretender que tus obras sean inmunes a las circunstancias que las rodean es tan patético como decorar tu casa con flores de plástico.

Ayer estrenamos online el cortometraje En plan romántico, dirigido por Peris Romano y producido por el que suscribe.

Su estreno en sala había sido el 25 de octubre de 2012 en la Seminci el cortometraje  Era el único corto español que competía en la Sección Oficial. Un buen presagio… que se quedó en nada. Año y pico después, el corto no ha ganado un puñetero premio.

Pero la historia está viva. Tan viva que, con unos pocos cambios, se ha convertido en una de las escenas más hilarantes de Los miércoles no existen, una obra de teatro que consiguió llenar más de 20 noches la sala independiente El Sol de York de Madrid y acabó saltando primero al Teatro Principal de Donosti y luego al Teatro Lara de Madrid (donde aún podéis verla, varios meses después de su estreno).

¿Cuántas de las historias que hemos dejado por imposibles estarán todavía vivas, esperando a que las trasplantemos a la maceta adecuada?

3 Responses to LOS GUIONES ESTÁN VIVOS

  1. Los creadores de “Temps de Silenci” fueron Rodolf Sirera, Gisela Pou y Enric Gomá. Lo digo para que se sepa. Y tengo la duda de si “todos desembarcaron en Madrid” con “Amar en Tiempos Revueltos”. Si alguien lo puede confirmar, estupendo.

    Por lo demás, creo que la maceta de Amar en Tiempos Revueltos era muy adecuada… porque el origen de la idea y el equipo manejaban mejor que nadie el género en este país. Y han creado escuela.

    No sé si el pasar una tv movie a diario es lo mismo.

    En cualquier caso, lo de Peris Romano y su traslación a teatro de “En plan romántico” demuestra tres cosas: talento, orgullo y capacidad de riesgo (o echarle cojones al asunto, vaya). Y con eso siempre se llega lejos.

    Un saludo, Sergio.

  2. tchekycaryo dice:

    A mí también me gusta pensar que muchas ideas son adaptables a distintos formatos, siempre y cuando son buenas. Un abrazo y gracias por compartir el artículo.

  3. Muy fan de los cortos españoles, la espita por donde sale todo lo bueno que hay por aquí

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