CUIDADO CON EL LEÓN

por David Muñoz.

Una de las cosas que más me molestan de los guiones de muchos “blockbusters” es cuando tratan de establecer una relación de causa y efecto entre dos momentos (o emociones) que en realidad no son consecuencia uno del otro. Ocurre en muchas películas, pero ahora mismo recuerdo el final de “Super 8” (¿qué tiene que ver todo lo que pasa con el alien/depredador/ET con resolver el trauma del niño prota?) o, en menor medida, el asunto que ya hemos discutido por aquí de la muerte de la hija del personaje de Sandra Bullock en “Gravity” y su deseo de luchar por seguir viviendo. Y tampoco pasa solo en los “blockbusters”. Vi hace unos días “Her” de Spike Jonze, y todavía estoy intentando entender por qué el personaje de Joaquin Phoenix se “cura” de su trauma en el tramo final de la película, o por qué una película que debería acabar mal, se empeña en hacernos creer que está acabando bien (y no entro en detalles para no espoilearla, que está recién estrenada).

Son escenas que deberían unirse por un “y” no por un “entonces”.

Pero en las buenas historias, las que fluyen con esa naturalidad tan difícil de conseguir y casi siempre producto de mucho trabajo, las escenas de la película deben de estar unidas por un “entonces”.

Sin embargo, cuando trato de explicarlo, sobre todo en clase, muchas veces me encuentro con que no llego a conseguir que se entienda lo que quiero decir. Creo que es el clásico ejemplo de los árboles que no dejan ver el bosque. Las tres películas están dirigidas por dos grandes directores, J.J.Abrams, Alfonso Cuarón y Spike Jonze, que casi consiguen hacerte creer que funciona la lógica emocional de la historia. Sobre todo porque como espectador, quieres creer, deseas creer que el guionista ha hecho bien su trabajo, y que todo tiene sentido. Si hace falta, somos capaces de inventar todo tipo de teorías descabelladas que justifiquen lo injustificable (fue por Ej. Lo que hicimos los fans de “Perdidos” durante años).

Además, en los tres ejemplos que he citado, se trata de transiciones emocionales que tienen que ver con el arco de los protagonistas. Y éste siempre es un terreno pantanoso en el que buena parte de lo que queremos creer tiene que ver con lo que proyectemos (o no) de nosotros mismos en los personajes.

Pero esa falta de causalidad afecta a muchos otros aspectos de muchos guiones.

Dándole vueltas a cómo encontrar un ejemplo que me permitiera explicar todo esto de una forma más efectiva que volviendo a hablar de “Gravity”, me di cuenta de que en uno de los cuentos que le leo a mi hija por las noches el giro más importante de la historia ocurre porque sí, porque toca, porque tiene que pasar. Es otro caso de “y” en vez de “entonces”.

Lo digo mucho en clase: para entender cómo funcionan las historias, conviene estudiar ejemplos que sean importantes para nosotros. No se trata solo de comprender cómo están construidos los clásicos sino las películas que amamos, las que nos han hecho querer ser guionistas (yo os aseguro que he pasado más tiempo pensando en “Los viajeros de la noche”, de Kathryn Bigelow, que en “Ciudadano Kane”). Pero también comprender por qué en algunos momentos no funcionan (en la película de la Bigelow, el horrendo epílogo). Pero también es útil encontrar ejemplos en otros medios: el cómic, la novela, y sí, incluso el cuento infantil. Lo que importa es que los entendamos y los almacenemos en algún lugar de nuestro cerebro para usarlos cuando nos haga falta. Cuando necesitemos que nos guíen.

Me doy cuenta de que al contarlo así, todo esto parece muy complicado, pero casi todos hacemos estas cosas de forma instintiva, sin darnos cuenta.

Pues bien, vamos con el cuento que le leo a mi hija (y que a partir de ahora pasa a formar parte de mi batería de referentes). Se llama “Cómo esconder un león” y su autora es Helen Stephens:

Como esconder un león

La historia es muy sencilla. Un día llega un león a una ciudad. Él solo quiere comprarse un sombrero, pero la gente se asusta y le persigue para matarlo (esto no se dice tal cual, pero vaya, que quienes van tras él llevan palos, escobas y rastrillos, como si fueran los campesinos persiguiendo a Frankenstein). Asustado, el león se esconde en una casita de juguete de un jardín. La dueña de la casita, una niña llamada Iris, lo encuentra. Y como a ella no le dan miedo los leones, Iris ayuda al león a esconderse en su casa sin que lo sepan sus padres, ya que estos son de los que piensan que los leones “son fieras que se comen a las niñas”. Aunque no les resulta fácil, Iris y el león se las arreglan para pasar mucho tiempo juntos y se hacen muy amigos. Pero un día, la madre ve al león, se asusta y pega un grito, con lo que el león huye de nuevo y acaba escondido entre los leones de piedra de la escalera del ayuntamiento.

Hasta aquí todo bien. Vale, es un poco raro que un león quiera comprar un sombrero y que la niña pueda ocultarlo en su casa durante tanto tiempo sin que sus padres se den cuenta, pero optamos por creerlo porque ese es el mundo de la historia. En el universo del cuento, las cosas son así. Y ya está. Superman vuela y en “La guerra de las galaxias” escuchamos el ruido que hacen los motores de las naves al volar por el espacio. O lo aceptamos o no.

Pero entonces, ocurre otra cosa.

Dos ladrones entran en el ayuntamiento para llevarse los candelabros del alcalde y, al verlos, el león se lanza sobre ellos… y los detiene.

Al descubrirlo, la agradecida gente de la ciudad decide aceptar que el león se quede con ellos. Le hacen un desfile e incluso, le regalan el sombrero que quería.

Y se acaba el cuento.

Yo lo que me pregunto es: ¿qué tiene que ver que haya detenido a los ladrones con que creamos que el león ya no va por ahí comiéndose a la gente? En realidad, si lo pensamos un poco, lo que ha hecho el león es atacar a dos personas.

Sin embargo, la gente decide que eso significa que el león es bueno.

Han establecido una relación de causa y efecto entre dos momentos que no “suman” de forma lógica.

“Dado que el león ha detenido a los ladrones entonces eso quiere decir que…”.

¡Y no! Lo paradójico es que la razón por la que podrían haber descubierto que el león no es peligroso es que ha estado conviviendo con Iris durante un tiempo sin comérsela. Pero Helen Stephens prefiere que no se sepa y relega a Iris a un segundo plano, convirtiéndola en espectadora cuando antes era protagonista.

Me llama la atención que, como en un mal guión, la autora del cuento se haya sentido obligada a introducir en la historia un elemento que no guarda relación con nada de lo ocurrido anteriormente para resolver el conflicto planteado al inicio del relato, dando de paso algo de espectáculo (¡el león salta sobre los ladrones! ¡Ruge!). En el fondo es como un “mini blockbuster”.

No es la primera vez que escribo de esto aquí, creo que hace un tiempo subí una entrada similar solo que llamando “triples saltos mortales” a estos momentos que quieren hacernos creer que 2 y 2 suman cuatro cuando en realidad están sumando 5. Pero es que es un tema que me obsesiona. Quizá porque me lo encuentro demasiado a menudo en los trabajos de mis alumnos.

Como ejercicio, yo os plantearía que pensarais cómo habríais resuelto la historia sin recurrir a los ladrones de joyas. Por ejemplo, yo creo que lo suyo sería que la niña (que para eso es la protagonista y quien tiene el objetivo más potente dramáticamente: que la dejen seguir conviviendo con el león, ¡nada menos!) se las hubiera arreglado para convencer a sus conciudadanos de que el león es bueno. No sé cómo lo habría hecho, pero al menos sé lo que querría hacer, y por ahí es por dónde se empieza.

La semana que viene seguiré en mi línea infantil. Voy a hablar de “Frozen”. Y espero ser capaz de explicar por qué “Frozen”, e historias como la de este león buenazo, son importantes. Mucho más incluso que las películas de las que luego nos hinchamos a hablar en Twitter y demás.

16 Responses to CUIDADO CON EL LEÓN

  1. Estoy de acuerdo en que a veces por conseguir la relación causa y efecto se cae en errores de lógica dentro de la propia historia. En HER lo que me falla un poco es que el prota no toma ninguna decisión en la parte final, sino que sufre las consecuencias de las acciones del OS. Aún así, eso lo pienso ahora, mientras la veía no me di cuenta, y la película me gustó muchísimo: conecté desde el principio con las vivencias de Theodor, con el mundo descrito y con las relaciones tanto entre humanos como entre humanos y máquinas. Y eso sí, ¡no creo que HER acabe bien!
    Deseando leer lo que cuentas de Frozen, que a mí personalmente me dejó bastante frío (pun intended).

    • Yo creo que sí que acaba bien. Theodore tiene que dejar de pensar como dos para poder ser uno. Tiene que dejar atrás a su ex y al sistema operativo. Acepta su soledad con tranquilidad, con serenidad. Y ese el tema de la película: la evolución, el cambio como mejora. Por eso pasa lo que pasa con los sistemas operativos. Pero bueno, la verdad es que no me creí nada y que además el mensaje que transmite me molestó.

  2. Super 8; Está un tanto pillado por los pelos pero básicamente lo que relaciona las tramas del alien y el niño es que los dos tienen que “dejarlo ir”. El alien se ha obcecado en la venganza contra sus captores, que extiende al resto de la humanidad, en vez de dejar de lado la rabia y escapar del planeta; ser libre. El chaval tiene que superar la muerte de su madre y crecer, lo que también le hará más libre en cierto modo. Al menos así lo entendí yo.

    • Sí, puede ser eso. Lo que dices tiene sentido, pero vaya, que funciona… a ver cómo lo explico… si ves la historia desde fuera, analizándola, pero no desde los personajes. No hay manera de que el niño interprete lo que ha ocurrido con el monstruo de esa manera, creo. Y es él quien cambia. De hecho lo que planteas es muy interesante, y es que a veces estas transiciones funcionan si ves la historia de forma global y la interpretas a nivel metafórico/simbólico, cosa que en casi ningún caso pueden hacer los personajes, que casi siempre tienen una visión parcial de lo que ocurre, la que les permite su punto de vista. Quiero decir que lo que ocurre en la trama no detona el cambio en el protagonista, como quiere dar a entender la película, simplemente son dos cosas que pasan a la vez y que a nivel temático son una reflejo de la otra.

  3. Lo que pasa es que la comunidad necesita un acto objetivo como “atrapar a los ladrones” para identificar a un sujeto como altruista y bondadoso, ¿no?

    Por mucho que la niña hubiese jurado que lleva meses viviendo con el león, no deja de ser un testimonio subjetivo, que puede ser incluso inventado, eso no es suficiente para la comunidad.

    Por eso la autora necesita a los ladrones.

    ¿Acaso no suponen la subtrama que añade información y completa a los personajes protagonistas?

    Con todo, increíble tu post. Magnífico. Gracias!

    • Claro, si la intención de la autora es esa, desde luego. Muy bien analizado. Me parece estupendo que hay otros puntos de vista. Además, mi intención con esta entrada no es tener razón sino hacer pensar. Lo que pasa es que para mí, aún entendiendo la intención, me parece que la acción no está bien elegida, sobre todo porque deja a la niña fuera de la historia. ¿No habría sido mejor que los ladrones hubieran amenazado a la niña? Porque nunca tiene el mismo peso defender a una persona que a un montón de joyas.

    • No se si estoy haciendo bien la respuesta de la respuesta… mmm… pero gracias por contestar, David, y si, totalmente de acuerdo en que todavía mejor si en la sec del robo se amenaza a la niña, y Helen Stephens sería la bomba si la niña resultara ser la autora intelectual del delito y todo el pueblo se da cuenta de una puñetera vez de que el león mola mogollón. :)))))))))

      Las niñas siempre hemos tenido que ser un poco bobas. :(

      Añado por otro lado que este post ha sido muy inspirador.

  4. Palmira dice:

    David, tus post son de lo más inteligente (sin desmerecer a nadie) que leo en general, más que nada porque, aún no estando de acuerdo del todo (o sí), me hacen reflexionar, plantearme preguntas y desde luego propician respuestas y discusiones super enriquecedoras para los que vivimos en, con y del (sé que no te gusta esta definición, sorry) “mundillo guionístico”. La observación de Tina es muy acertada. Seguimos reflexionando.
    P.D. Por cierto, nunca agradeceré suficientemente a mi profe de Teoría de la Literatura todo el tiempo que pasamos analizando “Morfología del cuento” de V. Propp (creo que tú te has referido a él en alguna ocasión). http://tecnicacinematografica.blogspot.com.es/2009/08/vladimir-propp-y-la-morfologia-del.html.

  5. Pues yo por mi parte habría mantenido lo del robo pero habría hecho que el león llegase a la ciudad totalmente civilizado y sin saber qué es lo que la gente espera de él y que fuera la niña la que, jugando con él, le enseñase a comportarse como un león salvaje, enseñanzas que aplicaría posteriormente para detener a los ladrones. Aunque eso quizá subvierta un poco el mensaje del cuento (el león sería ahora aceptado por haber actuado como se esperaba de él, y no como estaba en su naturaleza, lo que como moraleja resulta un poco pocha) y acaso implicaría que un león civilizado es más aterrador que un león salvaje. O que de repente lo consideran domesticado puesto que hace lo que le ha enseñado la niña. O que acaso los humanos no son tan tolerantes y civilizados como pretenden, después de todo, y que los niños pueden ver mejor que muchos adultos el verdadero valor de las personas.
    El caso es que esto no resuelve el problema causa-efecto emocional pero la resolución tendría más integrada toda la historia de la niña y ya no saldría tan de la nada, que es lo que a mi juicio supone el principal problema del cuento y hace que no te termine de funcionar. Porque tal y como está planteado, lo mismo habría dado que el león no hubiera estado con la niña si al final evita el robo, con lo que todo el segundo acto resulta inútil para la historia.
    Quizá también ayudaría a entender el cambio de comportamiento de la gente si los ladrones, en vez de intentar robar unos candelabros, quisieran robar algo verdaderamente importante para todos en el pueblo. Vamos, el equivalente a ir a Zaragoza y tratar de robar la Virgen del Pilar. Porque eso iría más allá de evitar un robo, sería evitar un crimen de gran carga emocional, y entonces tan brusco cambio de comportamiento hacia el león tendría mucha más lógica.

  6. Puestos a reinventar… creo que el protagonista es el león: resulta ser el personaje con mayor conflicto en la historia. Y habría que pensar en las motivaciones del león al inicio del cuento, ¿por qué quiere comprarse un sombrero? Quizás porque quiere pasar inadvertido en una sociedad civilizada, y que mejor manera que mostrarse como un ser civilizado. Su primer intento es un fracaso, Y tras la persecución y allanamiento de una casa de juguete el león olvida su objetivo, o quizás siente que lo ha conseguido al poder jugar con una niña… La madre rompe la armonía y el león vuelve a huir.
    El león tiene que decidir: volver al mundo salvaje o continuar con su primer objetivo: ser aceptado en la sociedad. Su primera decisión debería ser conseguir el sombrero. No lo ha podido olvidar. Cuando el león está probándose el sombrero en la tienda, dos ladrones entran a robar el establecimiento y a todos los clientes. El león con el sombrero en la cabeza ruge frente a los pobres ladrones, provocando la desbanda de los ladrones, y evitando cualquier daño. El león con sombrero se convierte en un héroe frente a los ciudadanos y consigue ser aceptado en la comunidad. Puede regresar a casa de la niña con el sombrero en la cabeza lo que le otorga respetabilidad frente a la madre. El león toma agua de rosas con el juego de té en la casita de la niña.

    • Coincido totalmente con tu interpretación de la historia. El león es claramente el protagonista pese a que la niña pueda ser un personaje secundario o incluso sólo la narradora. El hecho de que nos cueste identificarlo como protagonista reside precisamente en la moraleja del cuento que es el cómo prejuzgamos a las personas o personajes por su apariencia y no por sus actos. Pese a ser el unico personaje que tiene un objetivo y que persevera hasta lograrlo somos reacios a tomarlo como protagonista.
      También me parece muy interesante la elección del sombrero como objetivo, ya que antaño un sombrero era símbolo de respetabilidad, visibilidad y/o aceptación en la sociedad, justo los objetivos que aquellos personajes que son diferentes suelen perseguir.. (recuerdo sobre todo la pelicula “el Hombre Elefante” de Lynch).
      Si os interesan las estructuras y los mecanismos de los cuentos y leyendas, os recomiendo a todos fervorosamente la lectura de “Morfología del cuento” de Vladimir Propp. Clara influencia en libros de escritura de guiones como los de Vogler o Snyder…

  7. La naturaleza de los cuentos resumida en una viñeta de Saga, el cómic de Brian K. Vaughan y Fiona Staples: “Todas las buenas historias para niños son iguales: un joven rompe las reglas, vive una increíble aventura y acaba volviendo a casa con el conocimiento de que dichas reglas están ahí por una razón. Por supuesto, el verdadero mensaje para el lector atento es: rompe las reglas todo lo que puedas, porque ¿quién demonios no desea tener una aventura?”

  8. Dan Aragonz dice:

    Hace tiempo que no leía un articulo tan didáctico. Excelente material para comprender las conexiones causales que no pegan ni juntan de forma natural. Me gusta leer cuando hablar de esa naturalidad al escribir que es difícil de conseguir. Puede ser que la historia del león, fuera escrita como la del Intruso destructor (para la ciudad) que luego en su arco del personaje se transforma en el intruso benefactor… Es entretenido entretejer de que mezcla de material están hechas las historias.

    Yo creo que los candelabros están de más y para que hablar del lugar de trabajo del político ( eso si que esta de más). ¿Qué necesitaba la niña? que el resto aceptara a su nuevo amigo(a).

    la casa se incendia. La familia esta dentro. Todo el vecindario no sabe que hacer porque nadie se atreve a entrar a la casa en llamas. El león los salva y gana la aprobación de el pueblo.

  9. “(…)Las tres películas están dirigidas por dos grandes directores, J.J.Abrams, Alfonso Cuarón y Spike Jonze (…)” .
    Estoy seguro de que esta frase no está mal escrita… ¿A que ya sabemos cuáles dos son los grandes directores?…

  10. Yo personalmente creo que el análisis del cuento se puede hacer desde una óptica más orientada hacia la búsqueda permanente del efectismo y el entretenimiento puro y duro que se encuentra, hoy en día, no sólo en los blockbusters sino, en general, en la literatura de los últimos años.
    Yo me inclino más por el hecho de que la autora busca más un golpe de efecto en el clímax de la narración que una explicación lógica del desarrollo de la historia. Vamos, que atrae más la atención de un niño (igual que la de un adolescente o un adulto en una peli de suspense o de acción) una escena en la que se pone a prueba la heroicidad del personaje principal y sus límites que un final más “pedagógico” sobre la necesidad de no prejuzgar a las personas por su aspecto y bla bla bla.

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