FIRMAS INVITADAS: MICHI HUERTA, PROFESOR DE GUIÓN

por Michi Huerta.

SUPER-CINEXIN

No soy guionista. Como y ceno regularmente con algunos de la secta por motivos laborales, pues coordino el Máster de Guión de Ficción en Cine y Televisión de la UPSA. Suelo hacerlo, por cierto, en menos cantidad. Lo de cenar, digo. Parece que inventar mundos ficticios abre el apetito de forma voraz, así que ellos acumulan calorías por si se quedan encerrados en una Writers Room, como si fueran los burgueses que no son en una película surrealista de Buñuel en la que sí viven a menudo.

Yo ingiero menos alimento porque me conformo con escribir historias sobre las historias, lo cual, parece, demanda menos energías. A mí la creatividad no me da para más, así que cuento en mis aulas a los cuentistas que nos alimentaron –y alimentan– con sueños pergeñados en imaginaciones desbordantes.

Yo no soy guionista y, como mucho, me atrevo a contarme a mí mismo a través del cine y sus afluentes. Podría escribir, por ejemplo, que mi infancia se resume con un Cinexin roto, un abuelo encabronado que se peleaba con los cuernos de una Grundig y un primo con quien jugaba a indios y vaqueros. El caso es que aprendí a vivir gracias a las historias que brotaban de una pantalla. Sí, a vivir. No había fronteras entre los relatos inventados que devoraba con los ojos y sus lúdicas prolongaciones en mitad del campo o de la calle, que entonces –los ochenta– no le daba miedo a nadie.

Pronto me atrincheré junto a mis amigos en el gallinero del Coliseum, un templo cacereño que exhibía cada domingo sesiones dobles por 75 pesetas. Al poco abandoné a los colegas por una de mi clase, más bien fea, que se puso a hacer manitas conmigo en la segunda fila mientras Bud Spencer le partía la cara a un tío. De ahí me viene todo, creo.

“Todo” son varios libros, artículos, críticas y una tesis doctoral. Antes de producir tanto texto sesudo había descubierto, claro, que las películas las escribían y dirigían seres humanos tras un largo proceso. Llegué a esa conclusión durante el eslabón entre infancia y adolescencia e impelido por mi padre, que compró un vídeo Beta que acabó al lado de una planta de tela. El VHS ganó la batalla antes de que él también, cautivo y desarmado, se rindiera al empuje del CD y el DVD. En pocos años el Coliseum se murió y dejó su esqueleto fósil en el centro de la ciudad cuando abrieron unos multicines en la periferia. Hace no mucho, cerraron. Y yo ahora veo películas de Haneke en la aplicación para el iPad de Filmin mientras me niego a que mi hija salga sola a la calle.

El paso del tiempo le ha dado varios revolcones a mi existencia con el vértigo propio de un cambio de época. Somos los protagonistas inconscientes de una circunstancia histórica decisiva, apresurada e ingobernable cual nave pilotada por un mono ebrio. Algo, sin embargo, permanece inmutable: seguimos necesitando las historias, quizás más que nunca.

Desde que un pintor de Altamira jugara a ser Spielberg en las paredes de su caverna hasta hoy siempre hemos necesitado a esos raros de la tribu que narran lo que somos porque tienen un don del que carecemos los demás. De no existir ellos, seguramente nos habríamos extinguido ya. Así que, guionistas en horas bajas y altas, motivados y depres, veteranos y noveles: sabed que nos hacéis mucha falta.

Nos alimentáis con vuestro talento y, de paso, añadís algo de sentido al caos de la existencia. La narrativa probablemente consista en eso, en poner un cierto orden por vía emocional. Yo, por mi parte, me conformo con fijar en la memoria de bloguionistas –y en la de este ebook– mi biografía de espectador y cronista de quienes contáis las historias de seres ficticios que no son sino todos nosotros.

 

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Libro de cine para regalar es un ebook escrito por Michi Huerta y prologado por Rodrigo Cortés. Actualmente está disponible en Amazon y Google Play. Entre todos los autores de comentarios de esta entrada se sorteará un ejemplar digital del libro (no olvidéis dejar un email de contacto).

6 Responses to FIRMAS INVITADAS: MICHI HUERTA, PROFESOR DE GUIÓN

  1. lupitaescarnio dice:

    Qué sensación de “déjà vu”.

  2. edasilvaperez dice:

    Pues cualquiera diría que no eres guionista con lo bien que pones una palabra detrás de la otra. Bonito halago a la profesión partiendo de la propia biografía, por cierto.
    dasilvapereze@gmail.com

  3. ¿Los que hemos sido alumnos suyos tenemos más probablididades de llevarnos el libro? Mire que me pongo a hacer un trabajo sobre géneros cinematográficos si es necesario.

  4. Carne Deneon dice:

    “Somos los protagonistas inconscientes de una circunstancia histórica decisiva”, increíble sentencia, de aplastante lógica. El post es una peli per se, lo mires por donde lo mires. Aunque ya me tenias con el “no soy guionista” jejejeje.
    Un abrazo
    robertoybarea@gmail.com

  5. Franco Lorenzana dice:

    Hijos de la transición o, mejor, pura transición; más necesitados, por tanto, de textos inmutables (por esenciales). Enhorabuena por tus reflexiones. Besote.

  6. michihuerta dice:

    ¡Hola a todos! Hemos hecho el sorteo… ¡y edasilvaperez se alza con un ejemplar de “Libro de cine para regalar”! Muchas gracias a los participantes y a todos los lectores.

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