¿A QUIÉN ADMIRAR? ¡LOS SUFRIDORES!

rambo.

Por Juanjo Ramírez Mascaró.

Cuando empiezas en esto del “mundillo del espectáculo” sueñas con alcanzar la cima: ser el nuevo Spielberg, el nuevo Burton, el nuevo Tarantino. También sueñas con codearte con tus actores más admirados, tus directores más venerados… o con ser entrevistado en tus programas favoritos.

Me viene un recuerdo a la cabeza mientras escribo esto: Cuando éramos adolescentes, Alby Ojeda y yo fantaseábamos con que algún día nos entrevistarían en “Lo + Plus”, cuando dirigiésemos nuestra primera peli. Años después tuve la oportunidad de asistir a lo “Lo + Plus” como público… y descubrí que todo era una pantomima. Necesité muchos más años para llegar a la conclusión de que la pantomima no afectaba únicamente a nuestro programa televisivo preferido:

El mundo entero era una pantomima.

Sé que este blog lo lee gente que quiere dedicarse a esto y aún no tiene experiencia… y sé que también lo lee gente que tiene “el culo pelao”.

Los que tienen “el culo pelao” se aburrirán leyendo esto o, en el mejor de los casos, suspirarán al sentirse identificados. Los que quieren dedicarse a esta mierda, en cambio, entenderán lo que voy a escribir en un sentido meramente intelectual, pero no lo asimilarán del todo hasta que la vida les bautice con tres o cuatro hostias. Espero que esas hostias lleguen en los momentos oportunos y de la manera más “cariñosa” posible.

Aprovecho que hablamos sobre encajar hostias para citar un diálogo de Rambo: Acorralado 2ª parte. Tengo la teoría de que probablemente este diálogo motivó el título de la saga Expendables. En la peli, John Rambo habla con su compañera vietnamina y ésta le pregunta por qué le han elegido a él para la misión. La respuesta de Rambo es la siguiente:

– Porque soy prescindible.

Ella, que no domina bien el inglés, le pregunta qué significa “prescindible”. Rambo vuelve a contestar:

– Es como si alguien te invita a una fiesta, tú no apareces y a nadie le importa.

La gente de la que me gustaría hablar en este post no es la gente que todo el mundo quiere ver en la fiesta. No son los reyes del escenario. Pero es gente sin cuya discreta participación… la fiesta no tendría sentido.

No es raro descubrir con el tiempo que las celebridades que admiramos… aquéllas en las que nos gustaría convertirnos… es gente que en muchos casos no merece la pena.

Evidentemente, hay excepciones, pero es frecuente que la gente “célebre” que uno se cruza en su camino esté fabricada con el mismo material de cartón piedra que los decorados de vuestras series favoritas. O con materiales muchísimo más chungos, más complejos, más oscuros…

Según mi – corta pero intensa – experiencia el 20% de las celebridades son gente admirable y el 80% restante son gente perturbada o, en algunas ocasiones, incluso deleznable. Bueno, aceptamos barco: A lo mejor un 10% de ellos son al mismo tiempo perturbados y admirables. Puede que incluso necesitemos que lo sean. El mundo es mejor con ellos dentro, pero te aseguro que tú no necesitas conocerles.

Compartiré un secreto a voces, y es posible que muchos de vosotros estéis de acuerdo conmigo: Cuanto más tiempo pasamos currando en eso que llamamos “el mundillo” más gente anónima admirable vamos incorporando a nuestra vida.

He puesto en negrita lo de “gente anónima admirable” porque quiero hacer muchísimo hincapié en ello.

Gente anónima admirable.

Porque es así.

Porque la gente más admirable, según mi experiencia, suele ser también la más anónima.

Si yo hubiese hecho una lista de “persona admirables” cuando estudiaba Comunicación Audiovisual en la universidad, todos los nombres que leeríais en ella podrían encontrarse en cualquier enciclopedia de cine.

Si hiciese hoy día una lista de la gente que más admiro en el audiovisual, la mitad de esos nombres no los conocería nadie fuera del gremio. Son gente más discreta, son auténticos currantes, son gente que… conforme los conoces… descubres que han jugado un papel importante en muchos hitos de tu vida, aunque tú no lo supieras.

De pronto el destino te lleva a currar con actores cuya cara te suena muchísimo, pero cuyo nombre no te suena de nada. Luego descubres que llevas toda tu puta vida viéndoles actuar aunque nadie les señalase con una luz de neón.

De pronto el destino te hace coincidir con directores y guionistas cuyos nombres no figuraban en tu “star system” personal… y entonces descubres que has disfrutado y aplaudido creaciones suyas sin siquiera saber que eran obras suyas.

Como en El Señor de los Anillos: cuando Boromir, en su lecho de muerte, reconoce a Aragorn como rey… no por su fama o su linaje… sino porque ha luchado codo con codo junto a él… dignamente… y le ha visto salir triunfante ante las tentaciones más jodidas.

¡Gente que se bate el cobre día a día, cojones! ¡Asalto tras asalto!

Gente que no sale en primer plano.

Gente que no recibe la luz de los focos.

Gente sin la cuál todo este mundillo no seguiría moviéndose.

¡¡Los sufridores!!

Cuanto más me adentro en esto del audiovisual, más sufridores admirables conozco. Algunos de ellos incluso escriben en este blog.

Y eso no es lo más bonito del tema: que cuanto más curro en esto del audiovisual… menos ganas tengo de ser el nuevo Spielberg, el nuevo Burton, el nuevo Tarantino…

Cuanto más curro en esto, más ganas tengo de ser otro sufridor. Que esa gente anónima, admirable que conozco me mire y me considere digno de este oficio tan precioso. Un John Rambo del audiovisual, alguien que hace en todo momento lo que cree que tiene que hacer… sin estridencias, sin bajarse los pantalones… aunque a veces le entren ganas de escupirle a la cara a quienes marcan la pauta.

Y otras veces…

… otras veces…

… pienso que el mundo sería un lugar mejor si los “sufridores” tomásemos el mando y pusiésemos punto y final a tanta inutilidad. ¿Por qué cojones no lo hacemos? ¿Son ellos los inútiles, o los inútiles somos nosotros?

Eso…

… joder…

… eso daría para otro post.

7 Responses to ¿A QUIÉN ADMIRAR? ¡LOS SUFRIDORES!

  1. Paquero dice:

    Touché con John Rambo.

    Nosotros también fantaseábamos con que nos entrevistasen en Lo + plus. Hasta que llevaron a Rafael AmarGO (aka “Vamos a amar” en palabras del propio entrevistado), y pensamos: ¿pá qué? Mejor que nos llamen de Versión Española. Pero tampoco nos han llamado todavía…

  2. Yo “conozco” alguna gente anónima admirable (para mí) en twitter, y muchas veces los leo y pienso… ¡quiero entrar en el mundillo para tener cerca a esta gente anónima admirable!
    Buen post =)

  3. El mundo es de los anónimos que saben :-)

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