¿QUIÉN MATÓ A LA SEÑORA DE CUENCA?

22 abril, 2015
Llévame a Cuenca, nena.

Llévame a Cuenca, nena.

por Ángela Armero.

Lo admito: estoy muy aburrida de hablar una y otra vez de la señora de Cuenca. Sobre todo porque creo que, afortunadamente, está muerta. Hablar de ella una y otra vez es como empecinarse en perpetuar modas que en su día fueron omnipresentes y de las que no había forma de escapar, como el “Ola ke ase” o decir que algo es un adjetivo, “no, lo siguiente”. Así que hagámonos a la idea de que a esta buena mujer ya va siendo hora de que le busquemos una tumba y un epitafio acorde a su trascendencia y a lo alargado de su sombra durante los años. Por ejemplo, “No soy tan imbécil como pensabas”, “Me has aburrido igualmente” o “Me cagué en tus mejores ideas”.

Creo que el debate interesante ahora tiene más que ver con quién mató a la señora de Cuenca; porque hay muchas maneras de matar, pero solo una de estar muerta. Últimamente, casi con cada serie que se estrena, a la pobre difunta se le pone un clavo nuevo en su ataúd. Cada nueva serie la mata a su manera, o la termina de rematar, cual tiroteado en Vietnam que sigue recibiendo plomo y sacudiéndose épicamente, resistiéndose a la idea de morir.

giphy

Creo que empezó a estar en el punto de mira cuando algunas de las máximas que eran ley hace algunos años empezaron a ponerse en tela de juicio. A saber, las siguientes:

-La obsesión por la ambigüedad geográfica. No hace tanto tiempo, la mayoría de las series debían transcurrir en “alguna gran ciudad” o “en el campo”, con la idea de no segmentar la audiencia con esas minucias. (Me viene a la cabeza lo que dijo Hagai Levi en su masterclass del pasado sábado en Madrid: “Si escribes algo debería ser local. No puedes convertir Madrid en Nueva York. No será Madrid, ni será Nueva York. No será ningún sitio. No será bueno”.)

-El rechazo feroz a los particularidades autonómicas, especialmente a la variedad de acentos. Prácticamente todos los personajes hablaban en un español neutro, salvo alguna criada andaluza que se colaba en algún hogar español neutro; y el rechazo feroz a hacer chistes sobre las diferencias culturales entre las diversas autonomías de España.

-La necesidad de incluir mayores y niños para atraer al máximo público posible. Antes era casi una obligación, pero varios éxitos recientes parecen contradecir esta tendencia, tan frecuente en los 90 y a principios de 2000. Paradójicamente, en la actualidad, las series más vistas no ofrecen apenas tramas relacionadas con niños o con ancianos.

-La fijación por crear protagonistas bondadosos y empáticos, con los que la gente (la señora de Cuenca) se pudiera identificar. Sin llegar a extremos de complejidad y relativismo moral como Don Draper, Tony Soprano, Diane Lockhart o Vic Mackey, por las series españolas han empezado a desfilar personajes que no son necesariamente santos o santas o por el contrario, villanos recalcitrantes dignos de un mal tebeo.

-El miedo a propuestas narrativas sofisticadas o tramas complejas.

-El rechazo a propuestas de géneros teóricamente minoritarios, como la ciencia ficción.

-La prevención de tratar temas socialmente sensibles, como el terrorismo.

-La obsesión por construir historias de amor en torno a una tensión sexual que no se libera hasta el final de la temporada.

Y seguramente habrá otros predicados de la señora de Cuenca que han pasado a la historia.

Si nos fijamos en algunas de las series recientes de más éxito, podemos ver de qué maneras se han cargado a la buena mujer. Creo que una de las series que más tiros le han pegado a la señora de Cuenca es “El Príncipe”. Si alguien le hubiera dicho en, pongamos por ejemplo, 2007, que una de las series de más éxito en 2014 sería una cuyo eje es el terrorismo islámico, que transcurre en una barriada de Ceuta y con importante protagonismo de una familia musulmana, plagada de personajes moralmente ambiguos y sin niños ni abuelos, a la buena señora le hubiera dado un aire.

Otro atentado a su salud sería “Allí abajo”, que transcurre en Sevilla y su tema principal es el contraste (encima humorístico) entre vascos y andaluces.

Le parecería un escándalo que la tensión sexual en Velvet se “resolviera” en los primeros episodios. Después comprobaría que el sexo “temprano” no le restaría ni un ápice de interés a la trama sentimental; quizá, por el contrario, le añade matices y profundidad al vínculo.

Ya nos hemos acostumbrado a las series de época, pero seguramente a la señora se le hubieran puesto los pelos de punta al ver “Hispania” o “Toledo”, o le pareció bastante rara “La Fuga”; o le generó rechazo la dureza de la vida en la cárcel de “Vis a vis”, y le chocaron las lesbianas de “Hospital Central”, del mismo modo que se le levantó la boina con los tríos de “Fisica o Química”. Se quedó completamente alucinada de la diversidad de escenarios naturales de “El Tiempo Entre Costuras”, y con la audacia de la espía Sira Quiroga. Le daría demasiada pena la historia de unos chavales con cáncer y quizá se negaría a ver “Pulseras Rojas”.

De buenas a primeras pensaría que las premisas de las series de ciencia ficción, como “El Ministerio del Tiempo” o la inminente “The Refugees” tampoco eran para ella.

Poco a poco, con cada serie nueva, con cada pequeño riesgo que los creadores de series han tomado, la señora de Cuenca se ha ido poniendo mustia porque se ha dado cuenta de que cada vez tiene menos cosas que ver, y oye, al final se ha muerto de pena.

Las audiencias siguen siendo grandes, pero ahora los riesgos también lo son… y compensa.

DISCLAIMER: En este muy modesto artículo hablo de algunas series, pero no puedo consignar todas las asesinas de la Señora de Cuenca. Para aportar más ejemplos, reflexiones, omisiones o insultos están los comentarios.

DISCLAIMER 2: Lo anterior no implica un juicio de valor peyorativo sobre las series clásicas de consumo familiar. En nuestra televisión ha habido series fantásticas que han hecho historia y que incluso han cruzado el charco: Los Serrano, Cuéntame, Los Misterios de Laura. Simplemente se trata de analizar una tendencia. 


“‘EL PAÍS DEL MIEDO’ ES UNA METÁFORA DE LA PÉRDIDA DE CONFIANZA DEL CIUDADANO EN LAS INSTITUCIONES”

22 abril, 2015

Carlos es un hombre pacífico y culto que no concibe la violencia como opción en ningún caso. Sin embargo, una niña de 13 años que acosa a su hijo en el instituto empieza a hacerle la vida imposible también a él. Tanto su día a día como sus principios se verán alterados por una sensación continua de angustia e inseguridad. Esta es la premisa de ‘El país del miedo’, la primera película del extremeño Francisco Espada, que se presentó ayer en la Sección Oficial del Festival de Málaga. Espada, productor y también autor del guión, ha adaptado la novela homónima de Isaac Rosa actualizándola a ese país del miedo en el que estamos viviendo: una España precaria sumida en la inseguridad ciudadana.

6

El guionista, director y productor Francisco Espada.

¿Qué viste en la novela de Isaac Rosa para embarcarte en este proyecto?

Fundamentalmente lo que vi en la novela es que era una reflexión muy interesante sobre el miedo pero desde el punto de vista de lo cotidiano. Y que la propia estructura de la novela permitía construir la historia como un thriller y no como un drama, que es lo que normalmente aparece con historias sobre bullying. Este tipo de construcción me permitía probar narrativamente una serie de cosas que me interesaban mucho y que creo que añadían mucho dinamismo a la historia.

La novela es del año 2008, y en ella se relatan miedos diferentes a los de la España del presente, ¿cómo ha sido esa renovación de los temores de la sociedad actual?

La verdad es que fue sencillo, porque realmente para mí la referencia, aunque escriba una película y esté basada en una novela, es la vida más que otras obras. ¿Cuáles son los miedos que hay ahora? El miedo fundamental ahora es perder el empleo. Isaac hablaba del miedo al terrorista islamista, a la gripe aviar, a la gripe A, a la crisis, etc. Todo eso se ha incorporado a la película porque entraba muy bien y también todo el tema de los recortes. La película también es una metáfora de la pérdida de confianza del ciudadano en las instituciones. Meter todo lo de los recortes contribuye a crear ese clima de desesperación en el protagonista. El personaje se va dirigiendo a otros personajes y se van quitando el problema siempre de encima porque no le pueden ayudar. Como el director del instituto o la psicóloga que no le pueden ayudar con su problema porque no tienen recursos materiales para enfrentarse a esa situación.

¿Estuvo Isaac Rosa presente en la adaptación de algún modo?

No. Al principio le planteé si quería involucrarse en la adaptación pero no quiso entrar a participar por respeto a mi trabajo y porque dice que él sabe escribir novelas pero no cine. Ya una vez que él se desvinculó, cuando lo tenía terminado, le mandé el guión que iba a rodar y sobre ese guión él me hizo algunas sugerencias. Tenían que ver más con la actualización de la novela y de involucrar los miedos actuales.

1

Francisco Espada con el equipo de ‘El país del miedo’.

Has comentado en la rueda de prensa que escribiste el guión siempre pensando en que el presupuesto iba a ser bajo…

Lo que hice fue ponerlo todo en función de las posibilidades que íbamos a tener. Por ejemplo, la secuencia donde él está esperando para entrar en la comisaría en la que se imagina la situación en el interior del despacho, en un principio, la tenía escrita en una cafetería. Claro, eso, al que no se dedique al cine, le parece que es lo mismo, pero la diferencia es otra localización, muchos más personajes, un camarero, policías y que se vea que es la cafetería que está cerca de la comisaría. Esas decisiones son muy sencillas, muy prácticas pero que luego ayudan una barbaridad en el rodaje porque teníamos cinco semanas para hacer la película. Además, yo quería que fuera un rodaje de ocho horas y no matar al equipo, que es lo que suele pasar.

Sobre los diálogos, ya que mi formación es sobre todo como actor, lo que intenté hacer fue construirlos a partir de las técnicas que utilizan los actores para vivir las situaciones. Por ejemplo, un factor fundamental es saber qué quiere un personaje de otro, qué vínculo tienen los dos, qué relación tienen, qué han hecho antes y qué van a hacer después. Todo eso estaba en la base de los diálogos y, claro, luego los personajes hablan del día tan bueno que hace pero están hablando de sus problemas. Los diálogos no son literales sobre lo que está pasando, son oblicuos. Y los propios diálogos que hay en la novela están prácticamente tal cual en la película. Sin apenas conocer el mundo del cine, Isaac hizo un trabajo muy bueno con la novela, los diálogos son muy cinematográficos y se nota lo que quiere cada personaje, por eso la adapté. Isaac es muy buen escritor.

También vienes del mundo del cortometraje, donde has escrito y producido unos cuantos, pero sólo has dirigido uno antes de tu primer largo. Has dicho en la rueda de prensa que dirigiste ‘El país del miedo’ porque escribiste el guión y al final “te liaste”, ¿cuándo y por qué sucedió esto?

Lo primero que hice fue un tratamiento secuenciado de la novela y luego dialogué el guión. Digo que me lié en el sentido de que yo podía haber hablado con un guionista e ir diciéndole que “esto no porque no vamos a tener presupuesto, mejor lo hacemos así”. Me parecía que iba a ser un ejercicio que no iba a dar un buen resultado porque, por lo general, la gente que viene del mundo del guión no tiene esa conciencia de la producción que ahora mismo tengo yo por haber sido productor, básicamente. Por eso preferí adaptar el libro yo. Luego, lo que pasó es que había hecho tan mía la historia que me parecía imposible encargársela alguien, porque le hubiese hecho la vida imposible. A mí lo que más me interesa como espectador son los personajes y las historias y, como director, los actores y los guiones. Entonces, tenía tan claro que todo iba a circular alrededor de los actores que ahí sí me sentía seguro porque creo que el trabajo del actor lo conozco y, además, me encanta.

3

Foto: @hbeltrangimeno.

La película habla del miedo, ¿llegaste a sentirlo en algún momento antes de ponerte a dirigir?

Yo creo que no lo había hecho antes por eso, por miedo. Yo siempre he pensado que no quería dirigir pero igual lo que pasaba es que quería dirigir esta película pero no me atrevía a hacerlo. Le he mandado la novela a directores y ninguno me ha hecho caso. Llegué a pensar: “joder, ¿cómo no la ven?”. Alguno me respondió amablemente pero nadie me dijo nada. Así que llegué a la conclusión de que esta historia era mía y que, además, si la dirige otro le voy a hacer la vida imposible.

Una cosa que ocurrió fue que, en el guión que escribí la historia era lineal, pero cuando empezamos a montar la película me di cuenta de que no funcionaba nada. Estaba desesperado, no entendía que, con todas las cosas que ocurren, no se acumulara la emoción. Así que empezamos a probar a montar, a partir del segundo acto, de una manera no lineal: el marido la cuenta a la mujer por teléfono que pasa una cosa, pero vemos que ha pasado otra, y creo que eso le ha venido muy bien a la película.

Al final, ¿cuánto tiempo te ha costado levantar el proyecto?

Ha sido muy difícil levantarlo. Fíjate, compré los derechos del libro en 2008. Han pasado siete años. Cuando haces una apuesta que no es un cine comercial que vaya solamente con el objetivo de llenar las salas siempre es más complicado. Y, además, cuando la propuesta la hace un tipo al que nadie conoce como soy yo, pues más complicado todavía. Al final, conseguimos un pequeño apoyo de Extremadura, entorno a un 20% del presupuesto y el apoyo definitivo de Canal Sur ahora ha sido muy importante porque creo que va a posibilitar que la película se pueda distribuir.

2

Foto: @hbeltralgimeno.

Entrevista de Alberto Pérez Castaños. Fotos de Héctor Beltrán. 

Entrevista realizada gracias al apoyo del sindicato de guionistas ALMA.

logo ancho ALMA


“RODAR SIN GUIÓN DABA VÉRTIGO, PERO LOS ENSAYOS NOS TRANQUILIZARON”

21 abril, 2015

Miguel Larraya debutó como director de largometrajes en 2013 con el slasher ‘Afterparty’ y el año pasado rodó su segunda película gracias a la iniciativa Little Secret Film. El proyecto se llama ‘Todo el mundo lo sabe’ y es una de las participantes del 18 Festival de Málaga. Antes se ha podido ver, tal y como nos contó Larraya, en un festival de Gran Canaria y en La Cineteca de Madrid, pero su principal ambición era que la seleccionaran en la sección Zonazine del certamen malagueño. Ayer, vio su objetivo cumplido.

‘Todo el mundo lo sabe’ está protagonizada por Bárbara Santa-Cruz, Diego Toucedo, Juan Alén y Juan Blanco, y está ambientada en Madrid, en el año 2014. Una persona que trabaja para una agencia de investigación transcribe conversaciones de algunos implicados en un caso de corrupción. Y ahí está la originalidad de la historia, ya que esos personajes no son los que estamos acostumbrados a ver en las noticias. Además, un dato: fue rodada sin un guión dialogado previo, tal y como mandan las normas del Little Secret Film.

1

El guionista y director Miguel Larraya.

Una de las bases del Little Secret Film es que no se podía tener un guión dialogado como tal. Manuel Bartual, otro de los participantes de la sección Zonazine con su Little Secret ‘Todos tus secretos’, nos dijo que él se la había saltado, ¿hiciste tú lo mismo?

No, yo no lo tenía dialogado. Nosotros trabajamos con un documento que era un tratamiento de unos 35 folios. Son como los tratamientos que suelo hacer justo antes de llegar a dialogar un largometraje. Sí que incluyo determinadas frases entrecomilladas cuando las veo muy claras y las anoto en estilo indirecto. No diría que había cero diálogos en el tratamiento de ‘Todo el mundo lo sabe’ porque sí que los había pero, en definitiva, era un tratamiento escaletado por secuencias. Luego sí que se fijó bastante dialogo, sin escribirlo en ningún momento, en los ensayos. Fueron apareciendo frases que sí que nos gustaban y las fijábamos mentalmente. Aunque luego en rodaje cada actor es de una manera. Por ejemplo, me daba un poco de reparo no tener un guión con Bárbara porque ella es muy disciplinada y sus tomas son muy parecidas de diálogo. Sin ser iguales, es verdad que tenían más líneas de dialogo parecidas, mientras que los demás hacían tomas muy distintas.

¿Puede pasar factura a un director no trabajar sobre un guión ya dialogado? ¿Te quita seguridad?

Trabajar así es como un arma de doble filo pero que tiene diferentes ángulos. Hay uno muy interesante que es lo que decías, te da una seguridad, pero a veces la seguridad es relajación y a los actores, es una opinión personal que no he hablado con ellos, creo que les mantuvo muy alerta. Les hizo tener que estar muy cerca del personaje porque ellos no podían decir cualquier frase, sino que tenían que hacer el ejercicio de estar en el personaje para decir lo que él diría. Es un ejercicio que creo que debería hacer cualquier actor aunque el guión estuviera escrito. A veces cuando tienes las cosas hechas en la vida, aunque tú no quieras, hay un punto en el que te relajas. ¿Corres igual cuándo te están persiguiendo que cuando no? Siempre hay un punto más.

El trabajo de los actores es muy bueno y los diálogos, muy reales, ¿cómo fue ese trabajo en los ensayos para ir dándoles forma?

La verdad es que al empezar los ensayos todos tenían algo de vértigo. Al hacer las escenas ellos se iban sintiendo más cómodos y los ensayos nos tranquilizaron a todos. Al principio daba más miedo porque todos habían trabajado siempre con textos cerrados pero la clave fue empezar con los ensayos. Luego hay otra parte de la que se habla poco pero es muy importante: el montaje y el raccord. El tener un diálogo cerrado te permite tener diferentes posiciones de cámara y saber que todo puede encajar pero no era nuestro caso. Por eso, quería tener una planificación multicámara para que siempre pudiéramos cortar dentro de cada toma. Porque, de repente, en el plano corto un personaje le ha dicho antes a otro cierta información y en el general se la ha dicho después y no puedes montarlos. Eso lo pensé antes y tenía claro que si íbamos a utilizar improvisación por lo menos estar cubierto y saber que puedo cortar dentro de una misma toma improvisada.

Entonces, ¿no tener guión te hace tener trabajar más y tener que usar más herramientas durante el rodaje?

Sí, tiene pros y contras. Hay cosas que exigen un poquito más de trabajo. También es verdad que, claro, en esta película, que es muy sencilla de producción, pues como te quitas de unas cosas te puedes meter en otras. Probablemente en una película que exige más producción creo menos razonable, o igual me atrae menos, utilizar este tipo de estilo y sólo rodar con un tratamiento, porque te estás poniendo trabas a ti mismo. No creo que sea una cosa que haría siempre pero después de hacerlo me quedé muy contento. Además, estuve hablando con amigos guionistas y alguien me comentó sobre un método de trabajo que se basa en escribir los diálogos en los ensayos. No lo he hecho aún pero me ha gustado tanto lo de generar los diálogos con los actores, teniendo tu claras muchas cosas, que me atrae mucho la idea de grabar los ensayos, transcribir los diálogos que te gustan y hacer un híbrido.

2

Foto: @hbeltrangimeno.

¿Cuánto tiempo tardaste en tener el tratamiento? ¿Nació a raíz de la propuesta del Little Secret Film?

Sí, nace a partir de la propuesta de Little Secret Film. Hubo un primer arreón de dos meses en el que sí que tuve una primera versión de unos 35 folios de tratamiento pero luego hubo modificaciones bastante sensibles de apariciones y desapariciones de personajes y demás durante otros cinco meses, igual que cuando vas retocando un guión. A partir de una primera versión empiezas a retocar, a coger perspectiva, lo dejas y vuelves. Es un poco mi forma de escribir. Tener una primera parte de volcarlo todo y luego ya dedicarle mucho más tiempo a pulir el primer impulso.

La historia bebe directamente de la actualidad. Cuentas una historia de corrupción pero en ningún momento se habla de política pese a que a todos nos viene a la cabeza, nombres incluidos, ¿no quisiste meterte ahí por alguna razón?

Me gustaba la parte de jugar a que el espectador pusiera de su parte para que así la película adquiera una dimensión más atemporal y para no caer en el oportunismo. Creo que son situaciones que se han dado siempre y de hecho muchas de las tramas que salen ahora nos remiten a décadas anteriores, son cosas que siempre han ocurrido y a mí siempre me han interesado estos temas. En los últimos años el foco de la opinión pública se ha centrado ahí, lo cual hace que para película haya más gente que pueda rellenar esos huecos porque tienen más información. Pero no quería que la película fuera circunstancial. El mundo financiero te puede remitir a relaciones políticas, de hecho hay algún diálogo que habla sobre conseguir concesiones…, pero quería que cada espectador pudiera rellenar ese hueco. Yo quería poner el foco en el factor humano y eso se repite en todas las partes. Lo otro creo que es más labor del periodismo, el meterse ahí y contar exactamente como es. La ficción me interesa más para contar lo que les pasa a los personajes.

Creo que uno de los grandes aciertos de la película es que los protagonistas de esa historia de corrupción son personajes que nunca leemos en las noticias, al menos en primer plano…

Toda la información siempre se pone en el centro, el foco son los personajes protagonistas de esas tramas. Entonces, leyendo todas esas noticias, lateralmente, aparecen estos personajes. De hecho, en el encabezamiento de la noticia, ya hay un periodista que la firma y para mí eso ya genera preguntas, ¿por qué lo has escrito? ¿Quién te lo ha contado? Y de ahí surge el personaje de Jorge. Luego, hay veces que sí que aparecen en la prensa amantes de una manera muy periférica pero a mí ya me despertaba curiosidad para preguntarme sobre esa relación. Si hay una traición o está divorciado… Por ejemplo, el personaje del policía ya surge de ese tipo de historias. Recuerdo en alguno de estos casos grandes de corrupción que a la salida de Soto del Real, un convicto comentaba que estos presos son tipos de puta madre… De pronto, alguien entra a la cárcel y hay un choque. Tienen que relacionarse con personas que tienen que ver con el mundo de la delincuencia y que parece que ellos no tienen nada en común pero que por algo están ahí…

Todos los personajes de ‘Todo el mundo lo sabe’ acaban mal, incluido ese corrupto invisible que les une. En la vida real, estos personajes suelen salir impunes, ¿te pedía el cuerpo ajusticiarle?

No, de hecho sí que creo que hay personajes como él que han acabado mal. Igual no con la muerte por motivos de violencia pero ha habido algún caso de gente que ha muerto de enfermedad después de pasar por un caso de corrupción y cuando lees sobre ello puedes llegar a pensar le mató el escarnio público o su caída al abismo. Quería llevar al personaje a ese arco. Ellos piensan que están muy arriba en la escalera de poder pero sigue habiendo gente por encima y puedes caer hasta la muerte. Probablemente es el punto en el que la película aprieta un poco más la hipérbole dramática pero para cerrar me gustaba la idea de que cayese al fondo.

5

Foto: @hbeltrangimeno.

Antes has comentado la importancia del montaje. Me pareció muy original ese interludio musical que haces mostrando la actuación del grupo que está escuchando en ese momento el personaje que transcribe las conversaciones, ¿por qué lo hiciste?

Es una película determinada por las necesidades de producción y el esquema está muy apoyado en los diálogos pero no quería hacer una historia de bustos parlantes. Yo soy muy fan de ‘La conversación’ de Coppola, también de ‘Blow Out’, de Brian de Palma, que son dos pelis que exploran y experimentan con la representación visual del sonido, de cómo alguien que escucha algo se lo va imaginando, así que me pregunté por qué no articular la película a través de eso, experimentando con la narrativa. Por eso también empiezo la peli con insertos, contraluces… Como si fuera la cabeza de la persona que está escuchando la grabación. También, por otro lado, al haber tanto diálogo pensé que podía venir bien hacer pequeños descansos y me encajaba muy bien enfatizar eso, que si el tipo que transcribe en la película es el que está narrando, no le vendría mal tanto a él como al público hacer una pausa en el cambio del segundo al tercer acto, recapitular para que el espectador piense en la información que tiene. Además, la canción se llama ‘Antes de caer’, un poco como diciendo “ahora viene el descenso”.

Rodaste ‘Todo el mundo lo sabe’ tras ‘Afterparty’, tu ópera prima. Son dos películas muy diferentes: una es low cost mientras que la otra responde a un modelo más industrial, ¿cómo fue ese cambio en el tipo de producción?

Una de las cosas de las que te das cuenta es que las películas pueden ser más grandes o más pequeñas pero que lo más importante es que tenga todo lo que necesita. Yo he sentido más que tenía todo lo que necesitaba en ‘Todo el mundo lo sabe’ que haciendo una película con más presupuesto, porque a veces requiere unas cosas a las que no llegas y te sientes más atrapado. Creo que aprendí mucho con ‘Todo el mundo lo sabe’ a la hora de construir un concepto que tenga que ver exactamente con lo que puedo producir, aunque tenga muy poco.

Por otro lado también hay una parte de cambiar de tono y acercarme a inquietudes personales que me han interesado desde siempre sin tener que estar sometido ni tener que vendérselo a alguien que tiene que arriesgar mucho dinero. Para experimentar y probar cosas sin grandes riesgos económicos creo que está muy bien. Si no funciona bien, pues la distribuyes menos y al menos tú has aprendido, y si el resultado es bueno, la puedes enseñar. Pero si al final no sale bien, no ha habido grandes pérdidas. Otra de las cosas que me gustaba del formato Little Secret Film es la de plantearnos un rodaje corto: Bárbara Santa-Cruz rodó en una jornada, Juan Blanco también, Diego Toucedo rodó en tres… Es algo razonable.

¿Te ha dejado mejor sabor de boca ‘Todo el mundo lo sabe’ que ‘Afterparty’?

A nivel creativo sí. También creo que son dos películas que tenían un objetivo distinto; ‘Todo el mundo lo sabe’ tiene mucho más que ver con mis propias inquietudes como espectador, siendo ‘Afterparty’ también un tipo de cine que me gusta ver pero que probablemente es menos central en mis gustos. Le dedico tiempo, me gusta ver cine adolescente y he sido muy fan, pero es verdad que era una película con una vocación industrial, de demostrar que puedes ganarte la vida como un director y hacer productos para un mercado que hace cosas muy establecidas, porque existe un mercado de productos adolescentes donde algunos productos me interesan. También era una película pensada para ser barata, tenía una sola localización. Fue un ejercicio para hacer un buen producto y que fuese divertido en el que también fui bastante autoconsciente, porque había guiños a los propios productos adolescentes. Aunque creo que la peli necesitaba un poco más; rodamos en 20 días y creo que necesitamos algo más. Pero aprendí mucho rodando, tanto de los aciertos como de los errores.

3

Foto: @hbeltrangimeno.

Entrevista de Alberto Pérez Castaños. Fotos de Héctor Beltrán. 

Entrevista realizada gracias al apoyo del sindicato de guionistas ALMA.

logo ancho ALMA


“LAS MUJERES TODAVÍA TENEMOS QUE HACER MUCHO RUIDO”

20 abril, 2015

2013 fue el año de Manuela Moreno. Su Notodo ‘Pipas’ fue uno de los cortos más populares del certamen del año, llevándose el premio al Mejor Guión y, ojo, una nominación al Goya. Poco después se anunció su esperada llegada al largometraje: ‘Cómo sobrevivir a una despedida’, una comedia alocada, con guión suyo y de Susana López Rubio, sería su debut como directora. 

Y ayer fue el día. Su opera prima se estrenó en la Sección Oficial del 18 Festival de Málaga y el 24 de abril lo hará en toda España. ‘Cómo sobrevivir a una despedida’ cuenta las aventuras de un grupo de amigas en Gran Canaria, donde van con el objetivo de celebrar por todo lo alto los últimos días de soltería de una de ellas. 

8

La guionista y directora Manuela Moreno.

La idea original de ‘Cómo sobrevivir a una despedida’ es de Nuria Valls y Susana López Rubio, mientras que el guión lo firmáis Susana y tú, ¿cómo y cuando entraste a escribir y dirigir la película?

A mí me llega el guión porque estaban buscando una directora para la película. Lo que ocurrió fue que cuando entré en el proyecto me dijeron que tratara de llevarla a mi universo, que dialogara toda la película porque querían algo con mi estilo. Por ejemplo, la cabecera y la definición de los protagonistas no estaban en el guión y lo añadí para dibujar y perfilar los personajes. También añadí algún secundario, como el que hace Javier Bódalo, el bakala que acosa a Gisela. Digamos que traté de reescribir lo que ya tenía, que era el guión que me pasó Susana López. Nunca llegué a escribir a cuatro manos. Fue un trabajo arduo porque es como darle a un pintor un cuadro pintado por otro y decirle que lo haga suyo, todo un reto para mí. Dialogué la peli y traté de darle mi universo, metí algunas cosillas de trama pero realmente el argumento principal ya me vino dado, así que el guión está firmado por las dos.

Es tu primer largometraje como directora, ¿es también tu primer guión?

No, yo tenía mi primer largo ya escrito, que voy a rodar ahora en agosto. Se llama ‘Rumbos’. Jamás creí que iba a debutar con una película por encargo, sin embargo me vino esta oportunidad y no me lo pensé. El trabajo que he hecho en ‘Cómo sobrevivir a una despedida’ ha sido sobre un guión ya trabajado. El proceso fue muy diferente porque no pasé por la escaleta ni nada de eso, pero fue muy divertido. Así que, sí, ya tenía mi guión escrito y paré de moverlo cuando me llegó este proyecto. Lo dejé durmiendo en el portátil para meterme en esta aventura.

‘Cómo sobrevivir a una despedida’ responde a un claro modelo de comedia americana, ¿te llegaron directrices concretas desde la productora?

No, porque yo sólo iba a dirigir la película. Lo que pasa es que luego en el proceso creativo fue realmente cuando me invitaron a llevarla más a mi universo, a como yo retrato a mis personajes en los cortos. Los productores tenían muy claro el concepto y el tipo de producto que querían. Por eso, en el proceso de documentación me vi todo tipo de películas: ‘Bridesmaids’, ‘Resacón en las Vegas’, ‘Algo pasa con Mary’ o ‘Colega, dónde está mi coche’…

Es un tono que dista bastante del de tus cortos, más cercanos a la tragicomedia…

Mi próximo proyecto, ‘Rumbos’, es una tragicomedia a tiempo real, lo que dura la trama es lo que dura la película. La historia ocurre durante una madrugada de verano en una gran ciudad. Es una película de historias cruzadas y personajes. La produce una productora catalana, Arcadia; han hecho ‘Blancanieves’, ‘No habrá paz para los malvados’… Y ahí ando, se me ha juntado la promoción de ‘Cómo sobrevivir a una despedida’ y con la preproducción de mi nueva película, porque en agosto empiezo el rodaje.

5

Foto: @hbeltrangimeno.

La mayoría de tus cortos transcurren en una sola localización, mientras que ‘Cómo sobrevivir a una despedida’ es todo lo contrario: exteriores, secuencias en parques de atracciones, discotecas… ¿Ha sido un reto?

Efectivamente, menos el corto ‘Lo sé’, casi todos ocurren en una única localización. Y de repente hacer una comedia loca, disparatada y a la americana fue un reto para mí. Fue como una yincana con más de cuarenta localizaciones. Si me faltaba un plano ya no había solución, porque al día siguiente nos íbamos a la otra punta de la isla. Iba todo el rato un poco muerta de miedo, con mucho vértigo pero con mucha firmeza a la vez.

Supongo que habrá sido un aprendizaje brutal…

Me he hecho un master. He aprendido una barbaridad. Me ha permitido rodar en 35mm, que pensaba que nunca más podría; todos los exteriores de día de la película son en 35mm, mientras que los interiores y los planos nocturnos los hemos rodado con Alexa.

Entonces, pese a esta primera incursión en el largometraje, ¿no te ves en el futuro como directora de encargo?

Si en el futuro surge la oportunidad y es interesante, ¿por qué no? Pero no te voy a engañar, lo que más feliz me hace es contar con imágenes lo que me he imaginado previamente. Eso es una realidad. Es lo que he venido haciendo en mis cortos, sin ningún tipo de pretensión. Además, me parece más fácil cuando la idea original y el germen de la historia vienen de mí. Incluso la planificación. Por ejemplo, estaba escribiendo ‘Pipas’ y ya sabía que iba a ser un plano secuencia. Veo la forma de contar cada historia. En este caso he hecho un proceso diferente pero con el que he aprendido muchísimo.

He podido ver un vídeo tuyo dirigiendo la película y me ha llamado la atención comprobar que eres muy efusiva y con mucho carácter…

Digamos que soy muy apasionada. Soy muy intensa dirigiendo. Cuando algo me apasiona me vengo arriba y, sin embargo, cuando algo no me gusta no me vengo abajo en el sentido de hundir en la miseria al compañero, pero no soy efusiva. Con palabras poco eufóricas, desde la tranquilidad, intento decir “vamos a ver de qué manera podríamos trabajar esto…”, por ejemplo. Pero cuando algo queda brillante me vengo arriba y motivo mucho al equipo.

2

Manuela Moreno junto al reparto de ‘Cómo sobrevivir a una despedida’.

Imagino que uno de los grandes retos de dirigir la película era conseguir que el quinteto protagonista tuviese esa complicidad que se le supone a un grupo de amigos que lo son desde la infancia, ¿lo trabajaste de alguna manera?

Los actores hicieron piña desde el primer día. Yo quería organizar eventos con los cinco todo el rato, que se divirtieran juntos para transmitir esa amistad desde la infancia, pero no hizo falta mucho trabajo porque en el primer ensayo se vinieron arriba, incluso se fueron de cañas luego y ya se hicieron super íntimos.

Vamos, que a estas alturas tienen un grupo de WhatsApp seguro…

Efectivamente. De hecho, estoy incluida y me entero de todo el panorama.

Otro de los signos distintivos de la película es su marcado universo femenino, incluido en el equipo técnico…

Sí, directora de fotografía, guionista, productora… Y la propia historia está enfocada en el universo femenino, es algo que estaba muy claro desde el principio, que las chicas fuesen en este caso las que la lían parda, y no los chicos. Para dirigir este proyecto estaban buscando una mujer y es algo que agradezco, porque las mujeres tenemos que hacer todavía mucho ruido. Hay muchas mujeres talentosas en la industria y en este festival sólo estamos dos, cuando podrían ser por lo menos la mitad.

4

Foto: @hbeltrangimeno.

Entrevista de Alberto Pérez Castaños. Fotos de Héctor Beltrán. 

Entrevista realizada gracias al apoyo del sindicato de guionistas ALMA.

logo ancho ALMA


“ESCRIBIMOS PERSONAJES QUE SON TERRORISTAS, PERO DETRÁS HAY HOMBRES Y MUJERES”

20 abril, 2015

En España se ha llevado al cine el terrorismo de ETA en unas cuantas ocasiones, pero ninguna como se ha hecho en ‘Santuario’, una coproducción española (Mod Producciones, Kowalski Films y Canal +), francesa y belga que se estrenó ayer en la sección “Estrenos especiales” del 18º Festival de Málaga. La película, dirigida por el belga Olivier Masset-Depasse, se sitúa entre Francia y España en el año 1984. En este contexto se cuenta el enfrentamiento de Txomin, el líder terrorista de la época, con Grégoire Fortin, el asesor del presidente del Consejo Constitucional de la República Francesa. Sin embargo, esta historia tensa, violenta y desgraciadamente real se cuenta desde una óptica muy humana, como bien nos contó Quitterie Duhurt-Guasserès, una de las responsables del guión. Pese a que Quitterie hablaba un más que correcto castellano, para realizar la entrevista contamos con la ayuda en la traducción de Miguel Salvat, presidente de Canal +.

3

La guionista Quitterie Duhurt-Guasserès.

‘Santuario’ está inspirada en hechos reales pero también hay partes ficcionadas, ¿cuándo habéis necesitado alejaros de la realidad y recurrir a la ficción para contar la historia?

Toda la parte basada en hechos reales empieza con una investigación muy profunda y de muchísimos meses con entrevistas a políticos, jueces, policías y algunas personas del entorno de la ETA. Esta fue la parte de investigación previa, después fuimos a hablar con Canal + para decidir qué personajes de ficción eran necesarios para contar la historia. Fue un proceso mixto durante toda la escritura del guión.

Tú eres la responsable de la idea original, ¿por qué pensaste que esta parte de la historia tanto de España como de Francia tenía que contarse?

El periodo que transcurre durante la película fue muy interesante. Era el principio de la izquierda en Francia y de la democracia en España: Mitterrand llegó al poder en Francia en el 81 y Felipe González un año más tarde a España. Nos parecía un contexto muy atractivo.

La cierto es que en España se han hecho películas sobre ETA y sobre el GAL, pero nunca desde el punto de vista y en el contexto en el que lo habéis hecho en ‘Santuario’…

Sí, es que en este periodo también estaba el GAL. Hay una película que se llama ‘GAL’ en la que se cuenta la historia de los periodistas de Diario 16, pero a nosotros nos interesaba el contrapunto francés del GAL porque también hay ciertas responsabilidades por parte del gobierno francés en el origen de este grupo y esta parte no se conocía en Francia. Así que nos parece interesante hablar de la lucha antiterrorista, que fue una chapuza porque no había colaboraciones policiales entre Francia y España.

Uno de los muchos momentos reales que suceden en ‘Santuario’ es el asesinato del político Enrique Casas, con el que, además, abrís la película…

Al principio teníamos dudas sobre cómo empezar la historia, quizá con el origen y el nacimiento del GAL en el 1983. Pero después nos pareció muy interesante hacerlo con el asesinato de Enrique Casas porque fue un político demócrata y fue muy diferente a las ejecuciones anteriores de la ETA. Fue un hecho muy simbólico y nos pareció importante por lo que significó. La muerte de Enrique Casas se convirtió en un símbolo del ataque a la democracia y a España.

1

Miguel Salvat, presidente de Canal +, nos echó una mano con la traducción.

¿Qué herramientas utilizasteis para plasmar las relaciones tanto políticas como humanas y sentimentales de los terroristas reales?

Hay libros con los que nos hemos documentado, pero sabemos que hay cosas que se escriben aunque no son verdad del todo. También nos documentamos con testimonios de los que no podemos citar a las fuentes, gente que tuvo relación y conocieron a militantes de la ETA y que nos relataron cómo eran esas personas y sus relaciones. Después de todo, los terroristas de ETA son humanos, son hombres y mujeres a los que también les ocurren cosas del tipo sentimental, de narcisismo, luchas de poder y de ideologías entre ellos, pero lo que nos interesaba son los hombres, las personas humanas. También hay cosas entre los políticos españoles y franceses que se juegan desde el punto de vista de los hombres y de la humanidad, y eso es la ficción. Porque el documental narra los hechos, pero la ficción puede proyectar algo más humano, cierta verdad.

Es un riesgo escribir personajes así. Son humanos, estamos escribiendo personajes que son terroristas pero detrás hay hombres y mujeres. No es una manera de decir que estamos de acuerdo ni justificando nada, sino de contar las cosas con un poco más de complejidad. Sabemos, por ejemplo, que Txomin fue un terrorista con muchos comandos y ejecuciones detrás, pero la película comienza en un momento de su vida en el que el jefe va a caer y hay una lucha de poder entre diferentes generaciones y eso nos parece muy interesante porque habla de algo más universal, habla de todos, de cierta manera.

2

Foto: @hbeltrangimeno.

En el guión habéis trabajado tanto tú como Xabi Molia, Pierre Erwan Guillaume y el director de la película, Olivier Masser-Depasse, ¿cómo ha sido el proceso de escritura?

Yo escribí la investigación, con los testimonios y el resto de información. Después, Xabi Molia le dio forma de guión, haciendo muchas versiones. Más tarde, Xabi se fue para realizar su película y llegó Olivier Masset-Depasse, que trabajó otro guión. Después, Xabi regresó al proyecto para dialogar.

¿Ha sido complicado sacar la historia adelante teniendo dos países implicados en ella o ha sido una ventaja?

Hemos sido conscientes de que es la historia de España. Esperamos respetar la historia de España, porque sabemos que el tema de ETA ha sido un tema muy sensible aquí. También sabemos que no podemos hablar del dolor de la misma manera que los españoles, por eso ha sido importante trabajar con españoles en esta historia.

Entrevista de Alberto Pérez Castaños. Fotos de Héctor Beltrán. 

Entrevista realizada gracias al apoyo del sindicato de guionistas ALMA.

logo ancho ALMA


“UN FESTIVAL DE CINE ES COMO EL SALÓN DEL CÓMIC PERO CON MÁS DINERO Y GENTE MÁS GUAPA”

19 abril, 2015

Es fundador de Orgullo y Satisfacción y director del #LittleSecretFilm más aclamado hasta la fecha. Razones suficientes para volver a entrevistar, un año después, a Manuel Bartual, director de ‘Todos tus secretos’. Este thriller cómico coral ha viajado por varios festivales de todo el mundo y, ahora, llega al Festival de Málaga para participar en la sección Zonazine. Entre estrenos, dibujos, editoriales y salidas repentinas de revistas, ha sido un año muy completo y movido para Bartual, por eso, aprovechamos para hablar con él sobre las conclusiones que ha sacado en su primera incursión en el largometraje, sus próximos proyectos y, por supuesto, de ‘Orgullo y Satisfacción’. 

5b

Manuel Bartual.

¿Es la selección en Zonazine la guinda perfecta a la carrera de ‘Todos tus secretos’? ¿Termina aquí?

La verdad es que envié ‘Todos tus secretos’ a Málaga porque, bueno, la película estaba ahí y dije “¿por qué no?”. Tampoco sabía cómo iban a reaccionar en el festival y la verdad es que me llamaron súper rápido, me dijeron que les había encantando y que contase con que se proyectaba en Zonazine. Y la verdad es que me lo tomo un poco como lo que dices, como la guinda del pastel. La película ha estado en festivales: en Toulouse, en Canadá, en París… De hecho, justo después de Málaga estamos en Alemania, en Cinescultura, un festival en el que van a estar ‘Todos tus secretos’, ‘Ciutat morta’ y ‘El futuro’. Por mi parte voy a dejar de moverla por festivales. A lo tonto, la película la grabamos en octubre de 2013 y ya tiene más de un año de recorrido. Creo que para mí esto es un poco el final. Si luego viene alguien y me dice que quiere programarla, estupendo, pero quiero cerrar la etapa y pasar a otra cosa.

Sólo el año pasado estrenaste una película, un cortometraje y fundaste una revista, ¿cómo llevas lo de no dormir?

Sí que ha sido un año interesante, sobre todo por el tema de la revista. Realmente mi plan del año pasado era estrenar ‘Todos tus secretos’, pero luego salió el cortometraje para ‘Alaska y Coronas’. Fue un encargo, todo muy exprés, porque me llamaron tres semanas antes de que se emitiera. Mi intención era dedicar el resto del año y el verano en pensar en la siguiente película y empezar incluso a escribir, pero pasó lo de ‘El Jueves’. Nos fuimos de allí casi veinte autores y montamos ‘Orgullo y Satisfacción’. Así que, realmente los últimos meses he estado dedicado a mover la película por festivales y a poner en marcha la revista digital que hemos montado. Y ahora que, digamos, todo vuelve a estar en su sitio, mi idea es continuar con el cine, que es una cosa con la que lo estoy pasando muy bien. Estoy encantado y cuando lo pienso, el primer corto que hice es de 2012, que es anteayer prácticamente.

¿Tienes ya alguna historia nueva entre manos?

Estos meses que no he podido realmente pararme a escribir, lo que sí he estado haciendo es darle vueltas a ideas y he tenido como tres o cuatro. Hace poco hice un ejercicio que me vino muy bien, que fue escribir la sinopsis de las ideas que tenía, intentando resumir la película en tres líneas, y las dejé ahí. Al día siguiente cogí las sinopsis, las leí pensando cuál me gustaría ver y me quedé con una. A esta conclusión llegué porque estaba dándole vueltas a varias y también porque pensaba que estas ideas, si en algún momento quiero venderlas, tendría que sintetizarlas en un párrafo con el punto fuerte de la película para llamar la atención.

Así que ahora mismo tengo una idea de una película, en un tono como el de ‘Todos tus secretos’, que es una historia que tiene bastante comedia pero no es una comedia al uso, no es un ‘Ocho apellidos vascos’. En mi cabeza funciona como un díptico de ‘Todos tus secretos’; es un grupo de amigos pero es otra historia bastante diferente, con un elemento de ciencia ficción, pero muy de andar por casa.

6

Foto: @hbeltrangimeno

¿Tienes pensado levantarla tú mismo, o quieres hacerlo a nivel industrial?

Mi idea sería moverla a un nivel industrial, aunque sea un proyecto pequeño. Me gustaría, una vez tenga preparado un dossier de la peli, empezar a moverlo y buscar a alguien a quien le pueda interesar para que lo produzca. Vamos, lo que decía Carlos Vermut: no tener que estar haciendo los bocatas mientras estás dirigiendo. Esa es la idea, tener aunque sea un mínimo equipo y presupuesto. Es una peli pequeña y puede quedar bastante bien, es decir que tampoco haría falta un presupuesto enorme.

¿Se ha interesado algún productor por tus futuros trabajos tras ‘Todos tus secretos’?

No he tenido muchos contactos en ese aspecto. Sí estoy muy contento porque la peli, dentro del circuito en el que se ha movido, ha tenido muy buena acogida. Todo el equipo está encantado con eso. Me llena de satisfacción que una película en la que todo el mundo ha cobrado tan poco, con un rodaje mínimo de seis días y hecha entre amigos, funcionase. Para mí la recompensa era ésta. De hecho, era lo que más me preocupaba cuando estábamos en el rodaje. De vez en cuando me paraba a pensar “por favor, que esto quede bien”. Yo vengo de hacer tebeos, que los haces tú en casa y si sale mal eres el único que lo siente, pero aquí, en mitad del rodaje, ente plano y plano tenía momentos de decir “madre mía, toda esta gente que está aquí por mi culpa, para sacar adelante esta cosa que se me ha ocurrido, que vete a saber si funciona o no”. Pero mira, al final ha ido todo bien y estamos muy contentos.

Al igual que tú, Carlos Vermut también viene de dibujar. Hace poco le entrevistamos en Bloguionistas y dijo que aún se siente “un intruso” dentro del cine. ¿Te pasa a ti lo mismo?

Sí, la verdad es que tengo una sensación bastante idéntica. De hecho, alguna vez lo hemos comentado los dos. Aunque el viernes estábamos en la gala de inauguración y en el fondo lo que veía no era tan diferente al Salón del Cómic. Eso sí, aquí ves que hay más dinero, la gente se viste mejor, es más guapa y los catering son mejores. Ya no es tanto sentirte dentro de una industria, sino un cambio de escenario. Son unas reglas parecidas, con más atención mediática, pero al final todo funciona más o menos parecido. Al final todo se mueve en grupos de gente que se conocen y que van haciendo relaciones. Estos eventos sirven para eso, para hacer nuevos vínculos.

Ahora que ya ha pasado tiempo de tu incursión en #LittleSecretFilm, ¿qué conclusiones has sacado de la iniciativa?

Me ha parecido una iniciativa buena, más que nada porque todo lo que incentive a hacer cine no me parece malo. Yo andaba dándole vueltas a hacer una película y sí que es verdad que estaba en un punto en el que es muy fácil pensar que una idea no vale, pero cuando llega alguien y te dice: “mira, vamos a hacer esto, va a ser un proyecto pequeño, hay poco presupuesto pero vamos a contar seguro con un estreno en Cineteca, va a haber un pase en televisión y luego puedes moverla”, viene muy bien. Imagino que será un pensamiento compartido por todos los que hemos estado en el proyecto.

2

Foto: @hbeltrangimeno

¿Te está dejando tiempo ‘Orgullo y Satisfacción’ para escribir ese nuevo guión? ¿Cómo te las apañas?

No me he sentado todavía a escribir el guión, lo que estoy es definiendo toda la historia. No vengo de una escuela de guión, pero me imagino que esto sería la fase de tratamiento o escaleta. Lo que tengo claro es que en el momento en el que me siente a escribir tendré que alejarme de mi rutina para hacerlo, porque si no, no veo manera. De hecho, en ‘Todos tus secretos’ lo hice así, estuve unos meses cuadrando toda la historia y me fui de vacaciones a escribir el guión y fue muy bien. Todavía faltaban muchas cosas de la historia pero sabía que, por ejemplo, iba a haber un mal rollo entre los personajes de Javi y Carlos que tiene que ver con un viaje a Mallorca al que no le invitaron, pero tampoco tenía muy claro que más había ahí. Eso fue saliendo durante la escritura. Mi intención es repetir esto en cuanto pueda, ya que estos meses han sido para poner en marcha la revista; porque no sólo estoy dibujando, también soy uno de los miembros del consejo de redacción y cada mes hay que hacer un número nuevo. También estoy diseñándola, maquetándola, llevando las redes… Han sido unos meses de adaptación; dejamos ‘El Jueves’ y ahora hemos montado esto, pero ya noto la rutina. Un cortometraje lo puedo escribir sin hacer un “retiro de escritor” pero una película es una cosa más compleja. Además, recuerdo el proceso de escribir el guión de ‘Todos tus secretos’ como algo muy dulce. Fue muy satisfactorio pensar que sólo tenía que dedicarme a escribir y espero poder repetirlo pronto.

La verdad es que la revista la tenéis ya asentadísima y funcionando a tope…

Estamos trabajando en el número 9, que es el que sale ahora, y aparte hemos sacado tres espaciales. Acabamos de terminar un libro que lo sacamos en mayo. Se llama “El diccionario ilustrado de la Democracia española”. Hemos resumido la democracia en 150 términos, y todos tienen su chiste. Estoy muy contento, ha quedado muy bien. Con la revista también estamos muy contentos, con la sensación de que va creciendo poco a poco que eso es muy bueno. Tenemos una base de seguidores que ya permite que la revista se mantenga y estamos hablando de una empresa que dio dinero desde el día uno. Los costes son mínimos: cada uno trabaja en su casa y en pijama, las reuniones son por Skype, no hay que pagar un alquiler, sólo hay gastos de servidor, de alojamiento, cosas muy básicas. Los gastos fijos que tenemos ya se recuperaron y a partir de ahí ya es dinero para los autores. Además, hemos montado un sistema de derechos de autor que nos gusta bastante. Los autores no cobran una vez por su trabajo sino todos los meses. Una cosa buena que tiene lo digital es que un número no borra al anterior, sino que siguen ahí. Aunque el que más se vende es el último número publicado, de repente te juntas con que diez números publicados en ese mes venden 150 en total, o más. El número cero se vende mogollón. Esto repercute en que el autor cuando cobra lo que toca de ese mes también tiene derechos de autor respecto a lo que ha generado su parte proporcional de números anteriores. Justo ahora cumplimos un año y estamos muy contentos. En junio fue cuando pasó todo. Tenemos idea de juntar la publicación del libro con algo especial y sacar el mismo día algo para celebrar que llevamos un año ahí.

Como seguidor vuestro pienso que lo que habéis conseguido es muy importante: llegar al digital y demostrar de primeras que es rentable.

Hemos llegado porque no quedaba otra. Pasaron dos semanas desde el momento en el que decidimos dimitir de ‘El Jueves’ hasta que publicamos el número 0, que fue en vísperas de la proclamación de Felipe VI. Tuvimos muy poco tiempo y no teníamos dinero, no había una manera de montar una red de distribución, ni de imprimir una revista, así que pensamos en el digital. La respuesta fue acojonante. El número 0, a día de hoy, está cerca de 40.000 ejemplares vendidos, que es una barbaridad. Luego esa media ha bajado, pero es normal porque son picos mediáticos. Actualmente estamos en una media de 7.000-7.500 ejemplares, que está muy bien y, además, sabes que en algún momento va a haber otro pico. Y contamos con que, cuando eso ocurra, habrá gente que se quedará. Ese pico sucederá en el momento en el que pase algún escándalo monárquico o en el gobierno y haremos un especial. También hace poco tiempo hicimos un especial de marcas. De momento nadie ha llamado a nuestra puerta, me parece bien, pero igual de repente a alguna le podía haber sentado mal y haberse generado un pollo. Es lo bueno de hacer una revista libre sin ningún tipo de publicidad, podemos hablar de lo que nos dé la gana sin miedo a que de repente alguien no quiera ponernos una publicidad.

4

Foto: @hbeltrangimeno

logo ancho ALMA

Entrevista de Alberto Pérez Castaños. Fotos de Héctor Beltrán. 

Entrevista realizada gracias al apoyo del sindicato de guionistas ALMA.


“HAGO CINE PARA BORRACHOS”

19 abril, 2015

Por Alberto Pérez Castaños. Fotos de Héctor Beltrán. 

Muchos recordaréis a Zoe Berriatúa por su carrera como actor en series como, por ejemplo, ‘Al salir de clase’. Pero lo cierto es que ese Zoe ha mutado, y lo ha hecho en un autor con personalidad y con bastantes cosas que decir.

3

El guionista y director Zoe Berriatúa.

Tras una decena de cortometrajes, ayer inauguró la Sección Oficial del 18º Festival de Málaga con ‘Los héroes del mal’, su primer largo. Se trata de una historia dura pero tierna a la vez, en la que tres adolescentes marginados en las aulas encuentran en la violencia su forma de responder a su condición de incomprendidos. Estos tres jóvenes son encarnados por Jorge Clemente, Beatriz Medina y Emilio Palacios, tres auténticos descubrimientos que elevan la crudeza de sus personajes a un nivel impresionante. Ayuda, y mucho, a lograr ese nivel la banda sonora clásica de la película. Luego pudimos saber que para Berriatúa fue una parte imprescindible durante la creación de la historia. 

La película está producida por Álex de la Iglesia, Carolina Bang y Kiko Martínez, a los que Zoe convenció para que se unieran a su proyecto con tan sólo la primera secuencia de la película. De la Iglesia confesó haberle dicho a Zoe en un primer momento que era imposible producir ese guión porque no existían actores jóvenes capaces de encarnar esos personajes. Pero Berriatúa los terminó encontrando. Y ahora Alex de Iglesia afirma públicamente que ‘Los héroes del mal’ es una de las cosas de las que más orgulloso está de su carrera.

5

Foto: @hbeltrangimeno.

Con esta entrevista damos por iniciada la segunda expedición de Bloguionistas al Festival de Málaga. Este año, además, lo hacemos con la ayuda del Sindicato ALMA. 

Escribiste el guión de ‘Los héroes del mal’ con 25 años y llevabas casi una década intentando sacarlo adelante. Supongo que estabas convencido de que esa historia tenía que hacerse sí o sí.

Absolutamente. Yo tenía que hacer esta película a toda costa. Es paradójico lo de este guión, porque por un lado, los diez años que he tardado en hacer la película le han venido muy bien. Ojalá todos los guiones tuvieran siete años para ser reescritos, reposados, reescritos, reposados y otra vez reescritos. No voy a decir que el guión sea perfecto pero sí espero que sea coherente consigo mismo. También, por otra parte, tardar tanto me sirvió para ir buscando y reescribiendo las secuencias conforme a los ritmos de las músicas clásicas que tenían que estar en la historia. Esto para mí ha sido absolutamente enriquecedor, ya no sólo porque las imágenes juegan con estos ritmos sino porque además la película se ha impregnado de la sensibilidad y del talento de los músicos que han compuesto esas piezas. Estos adolescentes son un poco “wagnerianos”, y eso que no hay música de Wagner, pero sí vienen de esa emocionalidad de la adolescencia que hace que uno sea capaz de tirarse de un coche en marcha cuando se siente mal. En esta película esa relación tan intensa de los personajes está reflejada en la música; ese dramatismo exaltadísimo del ballet de Khachaturian, que ha sido el centro neurálgico del tono de la película. Porque el trabajo de un director es básicamente mantener el ritmo y el tono.

Viendo la película queda clara la importancia de la música en la historia y el trabajo que has puesto en ella, ¿cómo es eso de escribir sabiendo qué quieres que suene en cada secuencia?

Es una trampa porque te puede despistar. Hay que mantener la cabeza fría porque no puedes dejarte llevar demasiado pero a la vez no puedes olvidar el tono que a veces te proporciona esa música. Hay un equilibrio complicado en escribir con música, por eso a veces lo evito por completo, pero otras veces lo hago y lo hago sin normas.

En el momento que tengo un tratamiento y tengo una estructura que para mí es buena para empezar a construir el guión final dialogado se puede empezar a escribir con una música, que seguro que te ha proporcionado la propia historia. El germen de las historias proviene de lugares tan mínimos como una pieza musical o la sensación que has tenido cuando te has tomado un café con un amigo. Ese germen puede generar una historia entera y, en ese caso, para mí, la música estaba muy ligada a un proceso de mi vida en el cual está basado la película. No está basada directamente en mi vida, pero sí en un proceso en el cual yo sentía las cosas como esa música.

Álex de la Iglesia, productor de la película, ha sido la pieza clave para que todo esto que cuentas suceda. En la rueda de prensa ha comentado que quiso hacer tu película después de que le enseñases la primera secuencia del guión rodada. ¿Por qué elegiste esa en concreto para mostrar?

Porque rodé de forma cronológica, ya que sabía dónde iba a terminar la película. Cómo no sabía si los actores me los iban a coger para una serie, les iban a cortar el pelo o qué, me vi obligado a rodar de esta forma la historia. Conclusión: si me planteo rodar una película los fines de semana durante seis meses, me da tiempo, entre medias, a seguir trabajando en la preproducción, a conseguir cosas. Lo que no podía hacer, inicialmente al menos, era plantearme rodar seguido con un montón de profesionales que tienen que comer y trabajar en otras cosas que les dé dinero, porque la película se empezó así, al más puro estilo guerrilla.

11

Berriatúa junto a Álex de la Iglesia y los tres protagonistas de su película.

Has definido ‘Los héroes del mal’ como una “paradoja moral”. Llegas a tratar temas delicados, de los que dan para debate ético. ¿Tuviste algún dilema moral durante la escritura?

La verdad es que la escritura fue delicada. Porque, claro, yo en algún momento tenía la tentación de explicar por qué los protagonistas eran así, por qué un personaje se comporta de forma violenta, de dónde proviene la violencia… Son preguntas que te posicionan un poco en un lugar en el que dices “voy a ser Dios, voy a dar explicación a estos misterios de la Humanidad imposibles de contestar”. Uno siempre tiene esas expectativas a la hora de ponerse a escribir un guión aunque sea desde lo más profundo de su ego. Pero me fui dando cuenta, conforme iba avanzando en la escritura, de que lo importante no era eso; aunque hubiese encontrado esas respuestas, ese origen de la violencia, pensé que no era interesante, que lo interesante era saber cómo se posicionaban los personajes respecto a esa violencia. Y eso marcó muchísimo el final. Queríamos darle al espectador los datos justos y necesarios para que pensase si aquello que había pasado es legítimo o no. A mí me gusta cerrar bien las cosas y que todo esté muy claro, uno de mis lemas en guión es que yo hago cine para borrachos, es decir, que el espectador no es tonto, pero está borracho. Te expones a ello, porque van a ver tu película y están “tengo que llamar a no se quién”, “esto me recuerda a no sé cuantos”… Se despistan fácilmente. Tienes que contar con que el espectador seguramente no tenga los cinco sentidos para ti. A mí no me gusta el cine en el cual me estreso como espectador; una cosa es el suspense y otra es estresar al espectador, y esto pasa cuando algo en la película no funciona o no tienen explicación. Por eso a mí me gusta que todo esté diametralmente claro. Me pongo muy cabezota con eso en guión y en rodaje.

Los héroes del mal, pese a que trata temas muy crudos, no deja de ser una historia en la que tres adolescentes empiezan a descubrir emociones muy primarias, como el amor, que son las que les convierten en adultos. Ese contraste está muy bien logrado…

Porque es una película escrita desde las entrañas. Como te decía, no es autobiográfica por completo pero sí tiene muchísimas cosas autobiográficas o que he vivido de cerca. Es decir, yo no me metía en las palizas, yo me metía para sacar al hijoputa de mi amigo de las palizas en las que se metía, yo era el que intentaba que no ejerciera la violencia. Magnifiqué esto en guión, puse crimen donde no llegó a haberlo, hice que la historia fuese un paso más allá. Pero, en el fondo, sé que yo he vivido la situación de ser menor de edad y de estar expuesto a las amenazas de otro menor de edad que lo mismo nos iba a matar o no, pero eso está ahí. En la película ha salido de forma completamente visceral, porque no puedes escribir sin ponerte en el pellejo de los personales.

7

Foto: @hbeltrangimeno.

logo ancho ALMA


A %d blogueros les gusta esto: