ALGUNAS CIFRAS

Por David Muñoz

El sábado pasado estaba tratando de terminar la primera versión de un guión que estoy escribiendo, como dicen los americanos, “on spec” (o sea, sin contrato y con la esperanza de venderlo), cuando me dio por pensar en las posibilidades reales que tenía de que alguien lo comprara, y, sobre todo, de que se rodara y se estrenara. Y eso me llevó a hacerme una pregunta más general: ¿cuántas películas se producen en España basadas en historias originales de guionistas que no son también directores o productores? ¿Y cuántas de ellas las acaban escribiendo sus guionistas en solitario?
Así que para averiguarlo, me metí en la base de datos de películas calificadas de la página web del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte , saqué un listado de todas las películas estrenadas en el 2014 y empecé a mirar quienes las habían escrito.

Si introduces como criterio de búsqueda “España”, “2014” y “Largometraje” te aparecen 216 títulos, pero una vez eliminas los documentales y las películas que pese a haber sido coproducidas por empresas de aquí han sido escritas por gente de otros países (como “Exodus” de Ridley Scott, o “Betibú”, de mi amigo el argentino Miguel Cohan), te quedan 105 películas. Estoy seguro de que si hubiera dedicado algunas horas más a ir película por película comprobando la nacionalidad de quienes las han escrito habría eliminado otros títulos, pero eso me llevaría más horas de las que puedo dedicarle a este mini “estudio”, y además no creo que afectara demasiado a los porcentajes finales.

Otro dato que quizá también tendría que haber tenido en cuenta es que un buen número de las películas que aparecen en la base de datos no han sido estrenadas de forma convencional. Muchas de ellas solo se han visto en festivales. Me ha resultado curioso descubrir que entre ellas está “Holy Night”, una película de animación cuyo guión reescribí junto a Antonio Trashorras para la productora Dygra hace ya unos cuantos años y que nunca he llegado a ver. Pero al igual que pasa con el tema de las nacionalidades, si me hubiera puesto a intentar a descubrir qué películas se han estrenado “de verdad”, no habría terminado nunca de escribir esta entrada.

En fin, no me dedico a la estadística y la idea no es que os toméis los datos que voy a dar a continuación al pie de la letra, pero aún así, más allá de que algún porcentaje pueda ser en realidad más bajo o más alto, sí que creo que describen de forma bastante realista como está el panorama para los guionistas que tratan de vender sus propias historias.

Así que… esto es lo que nos cuenta la base de datos del Ministerio de Cultura sobre quién escribe películas en España, o al menos sobre quienes las escribieron en el año 2014 (que por lo que he visto, en ese sentido no fue un año especialmente distinto a otros):

GUIONES CINE ESPAÑOL 2014 jpg-Películas escritas por sus guionistas en solitario a partir de ideas propias: 11,11 %. Entre ellas está una película que no vio casi nadie y que a mí me gustó mucho que se llama “Purgatorio” (dirigida por Pau Teixidor y coescrita según el ministerio por Luis Moreno y Sergio G. Sánchez, aunque este último creo que en los créditos de la película aparece solamente como asesor de guión o algo similar).
Es probable que en este listado se me hayan colado películas que han sido encargos de productores pese a que luego las firme un solo guionista. Por eso puede ser que el porcentaje real de proyectos generados por sus guionistas y escritos en solitario por ellos sea aún más pequeño. Y sí, son muy pocas películas, poquísimas. Como me dijo un amigo director una vez, tratar de vender un guión de cine en España es casi como tratar de vender una nevera en el polo. No se puede vender lo que (casi) nadie quiere.

-Luego, el porcentaje de películas escritas en solitario por guionistas aún siendo claramente encargos de productoras es de un 4,6 %. De ellas, el 90% son adaptaciones de novelas, como “La ignorancia de la sangre” o “Perdona si te llamo amor”.

-Entre los dos porcentajes que se llevan el gato al agua, el primero es el de directores que ruedan sus propios guiones. Se trata nada menos que del 36,11 %. Entre los títulos de esta lista hay tanto películas muy pequeñas, de autor, tipo “Ártico”, como películas comerciales como “Las ovejas no pierden el tren” o “Torrente 5”. Y uso “autoral” y “comercial” como atajo solo para que nos entendamos, porque lo comercial también puede ser autoral.

-Después, están las películas coescritas por sus directores con un coguionista basadas en ideas originales. Son el 38,88%. En esta lista también hay de todo, tanto películas de vocación claramente comercial como “Autómata” o “Como sobrevivir a una despedida” a filmes muy minoritarios como “Stella Candente”. Quizá este sea el porcentaje más interesante para los guionistas que están escribiendo guiones “on spec”, porque por lo que sé al menos un 20% de estos proyectos nacieron impulsados por sus guionistas aunque después de venderlos acabaran siendo reescritos por o con los directores. Creo que es el caso de los dos largos que he usado antes como ejemplo y de otros como “Kamikaze” o “Musarañas” (y por favor, si me equivoco, contadme en los comentarios). También habría que ver cuántos de estos proyectos generados por guionistas deberían haber sido firmados también por sus directores, pero como ya comenté aquí la semana pasada, a falta de un equivalente español de la WGA norteamericana que arbitre estas cuestiones, por ahora en España el director que quiere firmar el guión lo firma sea cuál sea su contribución a la escritura*.

-El último porcentaje es el de proyectos coescritos por guionistas con directores basándose en ideas ajenas. Es solo del 6,48 %. Creo que tenemos la impresión de que buena parte del cine que se hace son adaptaciones de novelas (o de cómics, como la última de Mortadelo, una de las 7 películas de esta lista), pero la realidad es que no son tantas como parece. Unas veintitantas películas de las 105. Quizá es que como a veces cuentan con mayores presupuestos y se estrenan mejor, suelen llamar más la atención que otras.

Y como ya hemos comentado muchas veces por aquí, una conclusión a la que se llega rápidamente si uno deja a un lado sus ideas preconcebidas y se toma la molestia de intentar descubrir qué cine español es el que realmente se produce, es que no hay un solo cine español. No es un género en sí mismo (ni nunca lo ha sido). Hay de todo. Se tocan muchos géneros (hasta la ciencia ficción con “Autómata”, una película bastante más interesante de lo que dio a entender su mala recepción por parte de la crítica) y todos los tonos dentro de cada género. Si te gusta la comedia, en 2014 se pudo ver tanto “Torrente 5” como “Negociador” de Borja Cobeaga, por poner ejemplos de películas del mismo género que no tienen nada que ver entre sí.

Pero como este es un blog de guionistas, voy a acabar con las conclusiones obvias a las que creo que cualquier compañero llegaría después de leer estos porcentajes.

La primera, es que en España las películas nacen sobre todo a partir de conceptos creados (o buscados) en su mayor parte por sus productores o por sus directores. Parece claro que no se pone demasiado énfasis en la búsqueda de proyectos generados por guionistas (me parece revelador que una de las películas generada y escrita solo por guionistas, “Purgatorio”, fuera rodada tras ganar un concurso; ahora mismo parece una de las pocas maneras de conseguirlo). Las razones son muchas, algunas, psicológicas (mira que cuesta ver el mérito en ideas ajenas); otras comerciales (son los directores quienes permiten muchas veces financiar las películas, no las historias que cuentan); económicas (la crisis ha hecho desaparecer los departamentos de desarrollo de las productoras, y no sale a cuenta invertir en mejorar los guiones); y artísticas (en España no abundan los directores que quieran dirigir guiones ajenos)**.

Si eres guionista y quieres hacer cine en España, conviene arrimarse a un productor que te haga encargos, o convertirse en el guionista de confianza de un director (es el caso de algunos de los guionistas de cine con más y mejores créditos en este país). Aunque lo que más conviene es dejar de ser guionista e intentar dirigir. Me fastidia que sea así (son oficios muy distintos, puedes ser muy bueno en uno y muy malo en el otro), pero si te sientes autor y lo que quieres es contar tus historias y no poner tu oficio al servicio de las de otros, o diriges o te va a resultar muy difícil, cuando no imposible, conseguirlo.

A mí es una conclusión que me entristece. Veo el cine como un trabajo de equipo, en el que a partir de un buen guión un buen director hace una gran película, y la suma de los talentos de unos y otros da como resultado un producto mucho más interesante de lo que cada uno habría podido lograr por su cuenta. Pero en España, tanto el cine comercial como el autoral se hace en su mayor parte de la misma manera, a lo Juan Palomo.

Por eso, son tan interesantes iniciativas como la de ALMA al asociarse con la Black List, o, para guiones de género fantástico y de terror, el Filmarket Hub de Sitges. Salir fuera, ya sea a Norteamérica o a Latinoamérica, parece casi la única posibilidad de que guiones cuya escritura no ha sido impulsada por productoras (y eso incluye cadenas de televisión) o directores tengan alguna oportunidad de llegar algún día a ser convertidos en películas.

Y lo importante es que ya no es una posibilidad descabellada, sino algo que ya está ocurriendo.

Porque quizá la pregunta qué habrá que hacerse dentro de unos años no será cuántas películas españolas han sido escritas solamente por guionistas de aquí, sino cuántas de entre todas las películas que se estrenan, sean de donde sean, están firmadas por guionistas españolas. De momento, ya hay guionistas como los hermanos Pastor escribiendo grandes producciones norteamericanas como “Eternal” y otros, como Sergio G. Sánchez, que trabajan habitualmente con productoras de Los Angeles.

Así que ya veremos lo que nos depara el futuro.

Ah… ¿y yo qué voy a hacer con mi guión?

Lo primero, mandarlo a las dos o tres productoras españolas que ruedan cine de terror. Y después, si no interesa, traducirlo al inglés…y cruzar los dedos.***

*Estos días estoy leyendo un libro que me está encantando:”On Film-making”, del director y guionista Alexander McKendrick, una recopilación de los textos que escribió tras decidir dejar el cine y dedicarse a las enseñanza en los que reflexiona de forma muy inteligente sobre cómo se cuentan las historias de las películas. Una de las cosas que explica es que él solo firmaba los guiones de sus películas como director de las que al menos hubiera escrito un primer borrador del guión en solitario. Eso no quiere decir que no revisara los guiones de todas las demás junto al guionista, pero lo consideraba parte de su trabajo, igual que supervisar la dirección artística, el vestuario, etc. Lógicamente, ningún aspecto de la realización de la película escapa a la intervención del director, y no por ello lo firma todo.

**Para no meter la pata, he consultado este apartado de “razones” con un amigo productor. Hablando con él me he dado cuenta de una cosa en la que no había caído. La mayor parte de los guiones que llegan a las productoras son de guionistas jóvenes. Eso quiere decir que aunque cuenten cosas interesantes, casi siempre necesitarían mucho trabajo de “pico y pala” para llegar a poder ser rodados. Pero falta gente que se dedique solo a ello en las productoras, y, aunque sepan de guión, muchos productores no tienen tiempo para pasar días y días con los guionistas mejorando los proyectos. Por otra parte, muchos de los guionistas más veteranos o han renunciado al cine y trabajan en televisión, o, si escriben también cine es solo cuando reciben encargos, hartos de invertir años de su vida en escribir historias que nunca se ruedan. Al menos cuando existían los desarrollos, podía vivirse (más o menos) de escribir guiones que no se rodaban. Ahora es imposible.

***Y os preguntaréis:”¿Después de todo lo que has contado por qué vas a mandar tu guión a productoras españolas?”. Pues por una razón muy sencilla: yo empecé en esto queriendo contar historias fantásticas que transcurrieran en España, en mi ciudad, en mi barrio. Como guionista de cómic es algo a lo que ya he renunciado (casi todo lo que escribo es para Francia) pero como guionista de cine me cuesta dar mi brazo a torcer.
Si Stephen King tiene Maine, yo tengo Madrid y Usera. Además es algo que creo que enriquece los guiones, que hace que resulten más interesantes. La historia de siempre contada en un ambiente distinto de pronto parece otra cosa, tiene otro sabor. Y eso, cuanto más se potencie, mejor. Escribir es también abrir ventanas a otros lugares que no tienen por qué ser exóticos de por sí, pero que lo parecen dependiendo de lo que se cuente en ellos. He estado en Bangor, la ciudad de Stephen King, y os aseguro que es como Móstoles, solo que con más árboles; pero que King ubicara sus historias allí, aprovechando lo que tiene de específico, de particular, ha transfigurado la ciudad, convirtiéndola en un lugar legendario, casi mitológico, que si eres lector de King existe en tu cabeza mientras paseas por sus calles, casi tan real, o más, que el de verdad. Es algo que por ejemplo me encantó de una novelita española que me gustó mucho, “Mataré a vuestros muertos”, de Daniel Ausente, con digamos que Barcelona convertida en el Bangor de su autor. Y que, claro está, también forma parte de lo que hace interesante el cine de Álex de la Iglesia.

7 respuestas a ALGUNAS CIFRAS

  1. ¡Un post muy de agradecer, David! Mil cosas interesantes, como siempre. A título personal diré que al menos a mí casi siempre me llaman para reescribir historias ajenas, iniciativas que ya llevan mucho tiempo andando de la mano de otra gente y no terminan de funcionar. Eso agota, y gran parte de ello no saldrá en las estadísticas porque gran parte de esos proyectos no llegan a salir adelante. En algunos casos por las dificultades inherentes a cualquier proyecto audiovisual… y me atrevería a decir que en otros casos lo que ocurre es que las historias no terminan de funcionar no por falta de “pico y pala”, sino porque ya nacieron muertas desde el principio, a veces por cuestiones artísticas y MUCHAS veces por cuestiones empresariales / demasiada gente opinando en despachos y demasiada poca opinando en el campo de batalla.

    Me ha llegado al alma lo que cuentas en el último párrafo, de querer hacer género que transcurra donde vives. A mí me pasa lo mismo. Tengo un par de guiones de género que alguna vez me he planteado reescribir y traducir para mover fuera, pero al final me resisto porque gran parte del encanto, al menos para mí, es ver lo que has visto en tus pelis favoritas de Hollywood… pero sucediendo en España, pasándole a gente española.

  2. Está claro que un escritor joven puede requerir más trabajo (la veteranía es un grado) pero quizás también hay que tener en cuenta que un guionista “novel” muestra unas ideas diferentes a las que puede plantear otro guionista más veterano “anclado” en lo mismo de siempre…
    Es cerrar puertas a nuevas oleadas que en otros sectores no ocurre y no entiendo por qué en este sí.

  3. Tienes mucha razon en lo que escribes y es muy triste escribir un guion con una historia diferente a lo que esta ya hecho y no versiones y versiones de peliculas ya hechas . Yó tengo un guion escrito y registrado un thriller con mucho suspense y una buena dosis de drama , hable con algunos directores conocido y con Goyas en su poder , les gusto mucho y me dijeron que por si fuera por ellos ya estarian con el proyecto pero que son las productoras las que tienen la ultima palabra… que triste…luego vemos peliculas con los actores de siempre ( con respeto a ellos por suspuesto ) y la pelicula pasa inadvertida para el publico pero no arriesgan en cuanto originalidad e introducir actores nuevos que sorprenda al espectador …..luego se quejan que la gente no va al cine por tal o cual cosa que todos sabemos pero cuando se anuncia una pelicula con un tema interesante la gente va a verla SI o SI porque quieren que les sorprenda y que cuando salgan de cine comentarla con los amigos y al dia siguiente en el trabajo al final tendremos que salir fuera traducir nuestros guiones al ingles y cuando triunfen es cuando empiezan a escucharte y a pedir tus trabajos …pero como ocurre con tantos y tantos profesionales de todos los sectores que hay en nuestro pais y estan fuera luego ya es demasiado tarde …. como dijo el sabio ” SI NO HAY RIESGO NO HAY TRUNFO ” y es asi TXEMA ARRIBAS actor-guionista

  4. ¿Americanos, de dónde? Será estadounidenses… Buen artículo, felicidades.

  5. Y mientras tanto Julio Medem sigue haciendo sus pelis capicúas…

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