POR QUÉ ES NECESARIO HACER UN ‘BORGEN’ EN ESPAÑA

Por Gabi Ochoa.

BORGEN-HOUSEOFCARDS

En los últimos tiempos estamos todos los guionistas encabronados en hacer una serie política en España. No solo política, una serie que hable de la corrupción, de las miserias del poder. Nada nos apetece más que ver como los poderes tuvieron su festín y no invitaron.

Sé de lo que hablo. Soy valenciano. Parece que estamos llamados a ser los campeones en esto, pero nada más lejos.

Desde hace medio año me han llamado compañeros, me han escrito otros, me siguen algunos más, por esto: por ser valenciano. ¿Será por esto? Bueno, porque en nuestra Comunidad se ha expoliado hasta el último euro, porque nuestros políticos además son carne de serie, sí, solo con oír a Rus a uno le entran ganas de coger un teclado e invadir una cadena con un proyecto sobre corrupción. Pero, ¿qué es lo que nos llama? ¿Por qué la corrupción ahora? ¿Por qué los valencianos maderfacas?

CORRUPCIÓN / INTEGRIDAD, UNA SERIE

La cultura mediterránea es una cultura epicúrea. Tenemos un culto al hedonismo constante. Hay una frase que decía un amigo, que había oído a su madre (y su madre la oiría a otra persona) que refleja muy bien nuestro sentir: un valenciano siempre te recibirá con los brazos abiertos. El problema es que nunca los cerrará.

El sol, las playas, el culto al yo es algo innegable que nos emparenta a los sicilianos, marroquíes o griegos. Pero esto, es lo que generó un imperio donde todos querían ser como el que mandaba: más dinero, más coches, más fiestas, más todo. Placeres mundanos hasta caer exhaustos. El gran drama valenciano es que eso manchó todo. TODO. La corrupción se instauró en todos los lugares, en todas las zonas, nadie estaba a salvo de ella. Que levante la mano quien no haya conocido a un corrupto, quien no le haya saludado o tomado un café con uno de ellos. Y eso es la esencia de una serie, el binomio corrupción / integridad. Nadie es íntegro, nadie puede dar ejemplo.

Por eso nuestras historias son reales, a pie de calle, las conocemos porque las hemos vivido, nos han impregnado, incluso nos han hecho vomitar.

Hace poco me escribía un compañero dramaturgo porque estaba escribiendo una pieza sobre Marcos Benavent.

MARCOS THE FUCKING MASTER BENAVENT

Por mucho que le explicara nada es explicable si no ves a este “yonqui del dinero” en plena acción en un pub, si no te has sentado en una mesa con este tipo de “figura”. Aquí han brotado como setas.

Pero nada será real, es decir, cinematográfico o ficcionado, si no se le aplica lo que denomino el “síndrome de la cuarta temporada de The wire”.

Sí, nos gustará regodearnos en la mierda que tuvimos, y que aún huele, pero hay que saber que nos salvará. Porque esto es una purga, porque toda sociedad quiere saber qué ocurrió para que no se vuelva a repetir.

Me explicaré.

La cuarta temporada de “The wire” arranca con Pryzbylewski como profesor. Ha cambiado de oficio pero ahora tiene otra pelea: que esos chicos no acaben traficando, que vean el valor del aprendizaje. Conforme avanza la temporada ves que es muy complicado: el ambiente está impregnado de droga y, o pasas, o acabas enredado de alguna manera. Solo al final vemos que uno de los chavales se salvará, podrá seguir sus estudios. Salva a uno y salvarás una forma sensata de ver la vida. Simon es el comunista que mejor ha sabido vender sus ideas en formato serie.

Por eso, cuando un compañero quiere hablar sobre la corrupción en Valencia intento hacerle ver que, también la hay en Madrid o Barcelona (a mí, casos como Púnica o Palau, me parecen espeluznantes) y seguro que ellos sabrán contarla mejor que yo. No le quito mérito a la documentación, al poso que da la escritura y la reflexión sobre un tema, pero nunca está de más abrir el foco de visión, no toda la mierda está en Valencia.

Al principio quise hablar de “Borgen” una serie que me fascina, y he terminado hablando de qué es ser valenciano, si ello implica ser corrupto y cómo explicarlo en una ficción. Me preocupa esto sobremanera, aunque por otro lado, creo que es necesario contarlo en una y mil ficciones. Porque esto será lo que educará a una sociedad futura hacia otros caminos más acertados.

No seremos una sociedad madura hasta que nuestras zonas oscuras nos las contemos en formato ficción. Y como dice Shakespeare, ahora que llegan las fallas, cuídense de los idus de marzo.

 

 

 

 

 

2 Responses to POR QUÉ ES NECESARIO HACER UN ‘BORGEN’ EN ESPAÑA

  1. Si las cadenas hablan 45 segundos sobre los mensajes de los reyes para mencionar simplemente que puede que les abran una investigación ¿Cómo van a aprobar una serie dura sobre política?

    Lamentablemente estamos a años de eso, creo.

  2. luxer dice:

    Ya tenemos la estupenda Crematorio. Ojalá alguién hiciera una continuación.

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