NO ERES SHOWRUNNER

Nuestra herramienta son las palabras. En su manejo demostramos oficio, y en su cuidado respeto por él. Por eso es importante defenderlas cuando aquello que significan se ve amenazado por intereses ajenos a la profesión y atentan contra nosotros como de hecho ocurre con los conceptos “creador”, “autor” o incluso “guionista”.

A pesar del esfuerzo empleado en hacer pedagogía y de las denuncias que hemos realizado cuando detectábamos errores de concepto y de apropiación, aún hoy seguimos viendo a productores exigir el crédito “creado por” sin haber creado nada, a directores firmando guiones sin haber tocado una tecla, o mercados televisivos donde circulan biblias y documentos de venta sin portada y sin más autor que el logotipo de una empresa. A esta prostitución del lenguaje se suma ahora una nueva palabra: showrunner.

Un poco de historia

El término “showrunner” se inventó en EEUU como respuesta a una prostitución anterior del lenguaje: el crédito de “productor ejecutivo”, que antaño identificaba al máximo responsable de una serie de televisión.

En la industria televisiva americana, el máximo responsable de una serie siempre es un guionista por la sencilla razón de que es la única persona del equipo que puede responder a cualquier pregunta relacionada con la producción (cuál es el subtexto de una escena en caso de que aparezca un problema o duda en el set, si se puede o no se puede hacer un cambio de producción y cómo este puede alterar los siguientes 2, 3 ó 10 episodios, cómo afecta la edición de un capítulo a la trama de temporada y si se puede cortar o no una determinada escena, en qué es mejor gastar o ahorrar del presupuesto para traducir el guión en imágenes…) y que puede garantizar el elemento más importante para que la máquina siga funcionando: el siguiente guión.

Con el tiempo, “productor ejecutivo” pasó a determinar muchas otras cosas más allá de ese guionista-máximo responsable: actores, directores, productores, agentes… Cualquiera con cierto rango de poder en una producción exigía ser “productor ejecutivo” hasta llegar a un punto increíblemente confuso donde a pesar de existir varios productores ejecutivos, NADIE tenía claro quién era el máximo responsable de la serie. Y así nació la palabra “showrunner”.

¿Qué es un showrunner?

El showrunner es el máximo responsable de una serie de televisión. Como tal, es el máximo responsable del equipo artístico y técnico y de la contratación de los mismos, de la gestión del presupuesto, de la relación productora-cadena-estudio, de la edición o montaje, del vestuario, música, fotografía, sonido, y de la dirección creativa de la serie mediante el liderazgo de la sala de guión y el equipo de guionistas.

Y esto no es voluntario, no es subjetivo, no es opinable, y no se puede obviar. Forma parte de la definición de “showrunner” del mismo modo que “médico” forma parte de la de “cirujano”. Un showrunner siempre, siempre, siempre lidera la parte creativa de la serie y siempre, siempre, siempre lidera el equipo de guión. No hay varias escuelas, estilos, u opiniones. La definición es la que es. Si no eres guionista y no lideras el equipo de guión, no eres showrunner.

¿Pero un productor puede ser showrunner?

¿Y un director?

¿Y un guionista que no haya creado la serie?

Sí, siempre que además sea el máximo responsable de esa serie, del equipo artístico y técnico y de la contratación de los mismos, de la gestión del presupuesto, de la relación productora-cadena-estudio, de la edición o montaje, del vestuario, música, fotografía, sonido, y de la dirección creativa de la serie mediante el liderazgo de la sala de guión y el equipo de guionistas.

Si no cumple la parte que está en negrita, no es showrunner. Se ponga como se ponga o lo venda como te lo venda, de la misma manera que un actor secundario no es un protagonista por más que él lo repita y por más que actúe en la serie. La definición es la que es. No es opinable, no es negativo, y no desmerece nada, porque “showrunner” no es un crédito, ni una profesión, ni genera derechos, ni da más ni menos que lo que designa.

Shonda Rhimes, Matthew Wiener, Phoebe Waller-Bridge, David Chase, Alan Ball, Jenji Kohan, Al Jean, Leslye Headland, Alec Berg, Tina Fey, Vince Gilligan, Lisa Joy, David Kelley, Sally Wainwright, Lena Dunham, los King… TODOS SON SHOWRUNNERS PORQUE TODOS SON GUIONISTAS, LOS MÁXIMOS RESPONSABLES DEL EQUIPO DE GUIÓN y la pieza clave en el contenido de la serie.

No todas las series necesitan un showrunner. Existen, pero si quieres que lo haya, ése debe ser guionista. Puede haber mil productores ejecutivos y no haber un showrunner, no pasa nada. ¿Que hay showrunner? Perfecto. Es guionista y el líder de la sala de guión. No es opinable. Es una definición. ¿Se puede ser guionista sin escribir? No. ¿Se puede ser director sin dirigir? No. ¿Se puede ser showrunner sin ser guionista y liderar la sala de guión? No. Esto es así porque así lo han definido quienes lo han inventado, y eliminar a quien por lógica, principio y derecho debe estar incluido en la definición es prostituir el lenguaje.

Directivos, productores, periodistas, académicos…

No contribuyáis a esa prostitución. No habléis de showrunners si esos showrunners no son, además del máximo responsable de una serie de televisión, el máximo responsable del equipo de guión.

No regaléis ni rebajéis un título que ha costado años de confusión y malentendidos con su predecesor, el “productor ejecutivo”, y no lo convirtáis en otra palabra vacía de contenido para la que dentro de unos años deberemos buscar sustituta.

No organicéis cursos, talleres, premios, paneles, charlas, mesas redondas… que desinformen sobre el verdadero significado de lo que es un “showrunner” y si no incluyen claramente la faceta del guión. ¿Qué sentido tiene formarte para ser showrunner si no has escrito nunca o si no tienes ninguna intención de hacerlo?

Guionistas…

No contribuyáis a esa prostitución. No os autoproclaméis “showrunners” si además de escribir y ser la máxima autoridad en los contenidos no habéis gestionado el presupuesto, contratado a los jefes de los equipos técnicos, definido el estilo visual, sonoro, artístico de la serie, aportado un criterio claro sobre el montaje, el casting y cualquier elemento clave para la producción. Respetad la profesión y los créditos igual que exigís respeto cuando firmáis un guión o rellenáis un parte de derechos de autor. No tiremos piedras contra nuestro propio tejado. Seamos honestos.

De nuevo

El máximo responsable de una serie de televisión lo es por pura lógica también de los contenidos, y el máximo responsable de los contenidos siempre debe ser un guionista. Es verdad que no existe un único modelo de trabajo y que se puede liderar un proyecto siendo director, productor o guionista, siempre que esa persona demuestre la capacidad para liderar en todos los aspectos relevantes de la producción. A esto se le llama “productor ejecutivo”, pero solo cuando además de controlar todos los aspectos esa persona también lidera la sala de guion, entonces es cuando podemos hablar de “showrunner”. Y no es opinable. El término es el que es, así que respetémoslo por mucho que a alguien le duela que un guionista pueda estar en la cima de la pirámide y tomar las riendas de lo que, donde no había nada, creó a partir de un folio en blanco. Es LO MÍNIMO.

Para una definición del concepto profesional de showrunner, puede consultarse la nota técnica que hemos publicado hoy en nuestra web.

Firmado: Sindicato ALMA.

One Response to NO ERES SHOWRUNNER

  1. peepjordan dice:

    Maravillosamente explicada y necesaria aclaración. Gracias.

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