NO DISPAREN AL GUIONISTA

17 mayo, 2016

Por Carlos García Miranda. 

Ha nacido un nuevo canal de televisión molón: Ten TV. En sus anuncios, que parece que tienen un filtro de Instagram tipo sol de California, cuentan que son una tele dinámica, joven, moderna, diferente y atrevida. Además, se chulean de que no tienen guión. Lo lógico sería alardear de contar con los mejores guionistas del país, pero el eslogan de Ten es #somosauTENticos, y ya se sabe que para eso hay que dejarse llevar. La verdad es que en sus anuncios parece que hay poca improvisación, que sueltan muchas frases de autoafirmación de esas que vuelan por Twitter, pero el caso es que a los guionistas no quieren ni verlos. Igual optaron por descartarlos después de reunirse con un montón de cuñados que les contaron cómo iba la cosa. O puede que haya sido porque los youtubers de Internet no los tienen y funcionan como un tiro.

Se nota que los de Ten van a por el público que consume esos vídeos, el dinámico, joven, moderno, diferente y atrevido. Uno de sus primeros contenidos propios es un programa de unboxing, como los que hacen los youtubers, aunque lo de esos chavales surgió de modo natural (aunque ahora algunos tienen un canal de Teletienda) y las caras de la cadena, como Carlos Jean y Martina Klein, parece que tienen un contrato con varios ceros. Los chicos y chicas que decidieron empezar a abrir cajas delante de la webcam para subirlo a la red lo hicieron sin guionistas porque cuando eres joven estás escribiendo una trama viva y tienes un par de puntos de giro al mes que aseguran el enganche. Pero si eres famoso igual necesitas un guionista para encontrarlos, y hasta para tener carisma, que no siempre va de la mano de una buena imagen. Y qué manía con trasladar las cosas de un formato a otro… Si algo nació en YouTube, ¿por qué hay que traducirlo al lenguaje televisivo? Que no hace falta que todo tenga la doble nacionalidad, directivos que no sabéis qué hacer con vuestra plataforma clásica y le tenéis miedo al progreso de lo nuevo.

Aunque cuando una puerta se cierra, otra se abre y la política española ha decidido que es hora de tirar de guionistas para escribir sus discursos. El primero ha sido Pedro Sánchez, que ha fichado como ‘speechwriter’ a Jacobo Delgado, un guionista de ‘Cuéntame’. El líder socialista toma prestado el modelo del ‘storytelling’ político (construir discursos en los que prima la narración y la emoción sobre el argumento racional) que llevó a la victoria a Obama en sus inicios. Claro que al presidente de los Estados Unidos le funcionó porque por aquel entonces era dinámico, joven, moderno, diferente y atrevido. Los votantes españoles ya no sabemos el planteamiento, el nudo y el desenlace de la historia que nos van contar. Además, que para una vez que nos dan un punto de giro, nos va a llevar de nuevo a las urnas. Igual el problema no está en quién escribe los guiones, sino en las personas que los interpretan.

 


¿CÓMO CONSIGO UNA ADAPTACIÓN DE MI NOVELA?

4 febrero, 2015

por Carlos García Miranda.

Hace unos días recibimos este correo en nuestro buzón:

Soy escritora y he publicado novelas románticas, con buenas reseñas y varios premios. Mi especialidad es la novela histórica. Mi pregunta es, ¿a quién podría dirigirme para ver las posibilidades de hacer un guión sobre alguna de mis novelas? ¿A vosotros, los guionistas? ¿A las productoras? Y añado otra cuestión, ¿cómo se vende la idea de guionizar una novela? ¿Tiene más que ver con las ventas que haya tenido o con el resultado en cine, o series de tv, de historias similares?

Gracias por anticipado, y un cordial saludo. 

Ay, la soñada adaptación… ¡Es tan complicado que salga! Publicar un libro también es difícil, pero hay montones de editoriales y si le pones empeño al final consigues que vea la luz (aunque sea autopublicando en Amazon). Pero lo de sacar algo adelante en cine o tele es harina de otro costal. A pesar de tener montones de cosas en común, hay algo que hace que el mercado audiovisual y el editorial sean muy diferentes: el dinero. Con lo que cuesta sacar un libro a la venta, una productora no paga ni los títulos de crédito de la película. Pero bueno, que muchos consiguen ver sus novelas convertidas en series y películas, así que vamos a ser positivos y hablar de los pasos que deberías dar para lograrlo.

El primero de ellos me lleva directamente a una de tus preguntas: ¿a quién dirigirse? ¿Guionistas o productoras? Empieza por los segundos, que en principio están abiertos a recibir guiones y libros que sean carne de adaptación. En el caso de la editorial Planeta, tiene su propia productora y distribuidora, Deaplaneta. Hay un departamento que se encarga de valorar las posibles adaptaciones de todos los libros de la editorial y de ofrecérselos prioritariamente al grupo Atresmedia (son todos de la misma casa). Es una de las ventajas de publicar con un grupo potente, pero al ser tan grandes tienen millones de libros de los que preocuparse y es fácil que el tuyo se pierda entre ellos. En cualquier caso, siempre puedes moverlos tú y ofrecérselos a cualquier otra compañía audiovisual (a no ser que en tu contrato editorial se diga lo contrario).

El modo de llegar hasta los productores adecuados: en Internet, con una buena búsqueda por páginas web y cuentas de Twitter. Hazte con sus direcciones de correo, escríbeles contándoles quién eres, el libro que tienes, su recorrido… Lo mejor es que te curres un documento de venta con la sinopsis de la historia, una breve descripción de los personajes, el entorno o mundo de la novela y cosas así. Algo con poca letra y mucha imagen, que entre por los ojos. Te dejo una parte del que me hicieron de mi novela Conexo, te servirá para hacerte una idea.

Miranda-doc-venta-conexo

Cuando lo tengas, le pasas el material por mail a la productora, pidiéndoles una dirección postal a la que enviarles un ejemplar físico (es más fácil que se lo lean si lo tienen en las manos que si es un libro digital), si es que están interesados en recibirlo. Con este primer contacto electrónico te enteras de cómo les suena la historia; si es que mal pues te has ahorrado los gastos de enviarles un libro que nunca iban a hojear, y si es que bien pues ya vas un poco más a lo seguro. En el caso de que tengas una editorial potente detrás, es mejor que sean ellos los que hagan este envío, que se vea que tienes gente que te respalda. Aunque lo ideal sería que lo hicieran ellos todo desde el principio, pero las editoriales tienen muchos libros y todos requieren trabajo. Si no pueden hacerlo, cuéntale tus planes a tu editorial antes de ponerlos en marcha y mantenla al corriente de lo que ocurre, que esté ahí por si la cosa avanza.

En tu consulta señalas la posibilidad de acudir a los guionistas para hacer una posible adaptación. Puedes empezar por ahí, buscando un escritor que adapte tu libro al lenguaje cinematográfico o televisivo, pero eso es un trabajo y el guionista te cobrará por escribirlo (cualquiera que lo haga gratis no merecerá la pena profesionalmente). A no ser que tengas el dinero para invertir en esa parte del proceso, o que vayas a ser tú la guionista de tu propia novela, es mejor que pases primero por la búsqueda de la productora y dejes el paso del guionista para cuando ya haya dinero con el que pagarle.

Preguntas también de dónde sacar los motivos para convencer de que en tu novela hay una adaptación, si tiene que ver con las ventas o con éxitos de temáticas similares. Pues te digo que sí a ambas cosas, y que no a las dos. Hay novelas con ventas disparadas que nunca llegan a tener su adaptación, y al revés, algunas que han vendido bastante poco y consiguen convertirse en películas o series de televisión.

Se da por hecho que los autores muy consagrados tienen la oferta para la película sobre la mesa al mismo tiempo que firman la entrega del manuscrito porque su firma es una garantía de éxito. Pero al resto de los mortales no les compran una adaptación hasta que las ventas confirmen el éxito. Aunque son cifras muy relativas que para nada son sinónimo de éxito en pantalla. Un libro del que se venden 50.000 ejemplares puede ser considerado un superventas, pero esas cifras traducidas en número de espectadores para una película de presupuesto medio serían las de un sonado fracaso. Si hablamos de televisión, de que se haga una serie con el libro, esa cifra es el uno por ciento de la audiencia.

En esos casos de futuro dudoso, la apuesta de las cadenas y productoras siempre es por las buenas historias. Funciona de la misma manera en que lo hace el sistema cuando se apuesta por una película sin garantía previa; tramas que enganchan, personajes carismáticos, estructuras atractivas, presupuestos asequibles… Si tu libro tiene todos esos componentes puede llamar la atención y terminar traducido en la pantalla. Es cuestión de llamar a la puerta adecuada. Varias veces.


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