CINCO LECCIONES DE GUIÓN QUE EXTRAJE DE “SHOW ME A HERO”

6 abril, 2017

Por Gabi Ochoa

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Ya no hay héroes. Y los que todavía existen están en Netflix, porque HBO nos ha querido enseñar otra parte, una mirada más oscura de la realidad y del poder.

Me embarqué en los 6 capítulos de Show me a hero con la sensación que Simon no funcionaría tan bien como The Wire, ya que el nivel altísimo impuesto por su compañero de fatigas, Richard Price, en The night of, era difícil superar.

Enseguida vi que la obra nos marcaba algunas ideas, algunos pasos que son los que me llevó a desarrollar estas ideas deslavazadas sobre lo que creo que he aprendido de la escritura de Simon con esta miniserie.

Ni que decir tiene que esto estará lleno de spoilers, pero espero que extraigáis algunas ideas de cara a vuestras próximas re-escrituras:

1. Documentación, documentación, documentación.

Simon se basa, junto a su compañero William F. Zorzi, en el libro de Lisa Belkin con el mismo título para adentrarse en un problema concreto, en una afrenta de cualquier alcalde de los años ochenta en los EEUU de Reagan: hacer que la convivencia negros-blancos sea harmoniosa gracias a un proyecto, real, de viviendas de protección oficial en la ciudad de Yonkers. Lo que me parece fascinante es que un proyecto social, que puede parecer no ser un material potente para la ficción (no se cae un avión, no aparece gente que creíamos muerta, ni se pierde un barco, es decir, “a la mierda el high-concept”) se convierta en el magma de esta obra. Sobre todo porque la documentación, el desarrollo de una historia sobre una base real, es perfecto para conocer la realidad. Para mí Simon da lecciones con sus propuestas: baja a la calle, las historias están allí, no en tu cabeza googleada. Es importante cómo huye del cliché guionista-wikipedia que tanto daño ha hecho a la ficción, y se adentra en profesionales de las historias cotidianas, mayoritariamente periodistas, pero también profesores. El guionista-barra creo que amplifica el radio de escritura, y eso es lo que hace que la historia se meta en terrenos ficcionales que otros creadores no hubieran probado.

2. La importancia de los secundarios.

Si algo hace de maravilla Simon es cómo crea el “efecto bola de nieve” con los personajes secundarios. Si alguien ve los primeros 2-3 capítulos le puede llegar a exasperar los personajes como Norma O’Neal o Mary Dorman porque parecen no avanzar y obstaculizan la visión de la ascensión del alcalde Wasicsko. Pero nada más lejos: con Norma y su ceguera progresiva reflexionamos sobre la “ceguera” real de los vecinos de barrios pudientes de Yonkers, todo lo contrario que el personaje de clase bien como es Mary, que sufre un cambio sensacional cuando la charla sobre los asentamientos y, sobre todo, la visita real a esas familias que se van a instalar en su barrio, le hacen ver que “los otros” tienen preocupaciones, familias, una vida igual de digna que la suya, quitándose los prejuicios y los miedos por aquello desconocido. Creo que analizar hasta el más mínimo de esos secundarios (mención por supuesto a personajes como Vinni, que interpreta Winona Ryder) te hace pensar sobre el material de las series de Simon: busca siempre un crisol de puntos de vista para no darte una solución fácil, para contrarrestarte hasta el más mínimo detalle. No son personajes que pasan por allí, sino que le dan una connotación diferente a la obra.

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3. Rompe con lo esperado: nútrete de la realidad.

Simon lo grita a los cuatro vientos: Haz una serie anticlimática, porque Show me a hero lo es. Cuando ya te has encariñado del alcalde Wasicsko, cuando crees que superará todo el follón que significa poner esas viviendas sociales, te topas con la realidad: ya no es alcalde. Y en ese momento, muy en la línea del Jake LaMotta de Toro salvaje vas a ver un descenso a los infiernos en 3 episodios más. ¡Porque eso ocurre antes de llegar a la mitad!

Para mí, ese es uno de los hallazgos importantes de la serie. La serie no va de cómo Wasicsko termina siendo alcalde y triunfa, no, sino de cómo se sobrevive a haberlo tenido todo e ir cayendo en un abismo autodestructor. Además, evidenciado en el momento que ni le dejan presentarse de nuevo a alcalde desde su partido. Y todo eso con el gran proyecto, su objetivo, a mitad hacer, no sabiendo qué pasará. Ahí es donde la apuesta es fuerte, pero es que lo es porque viene de una realidad. Muchas veces nos empeñamos en hacer que nuestros “héroes” intenten superar todos los obstáculos, y ser “paradigmáticos” a lo Syd Field, pero eso es una estructura, no la panacea. Es interesante explorar la realidad, no defraudarla. Preguntas cómo ¿Qué pasó realmente con ese alcalde? ¿Cómo fue ese pozo de las viviendas sociales? ¿Cómo fueron el resto de alcaldes?, etc, te hace replantear cómo contamos siempre las historias en un continuo pata-pata-pata (primer-segundo-tercer acto con sus dos clímax bien puestitos). Dejemos de dar la murga con las estructuras perfectas y oigamos lo que la realidad nos quiere contar.

4. Trabaja desde la emoción

Otro de los hallazgos es que los personajes de Simon nunca son psicologistas, es decir, no parten de cambios emocionales que replantean su vida, los cambios en sus ficciones son de mentalidad, son profundos, de moral, son casi dignos de filosofía, pero bajada a la realidad. Simon, como lo era Brecht, le interesa, no tanto sufrir y empatizar con los personajes, sino más bien concienciar sobre lo que les pasa. Tal vez esta reflexión va más allá y daría para otro post más profundo (¿Tiene el guionista ideología? ¿Cómo eso impregna su escritura y sus personajes? Yo siempre me remito a dos ejemplos recientes: el cine de Pablo Larraín y el de Paolo Sorrentino), pero lo que creo que podemos extraer de Show me a hero es la capacidad que tienen las ficciones para trabajar en ideas desde las emociones, desde verdades dolorosas, y desde los actos de los personajes y cómo esto ayuda a sus cambios de conciencia. No se trata de reír o llorar con ellos. Es entenderlos.

5. Encuentra tu secuencia franquicia. 

Tal vez esto sea algo más personal, pero creo que los guionistas debemos crear secuencias que contenga el poso de la historia en apenas unos minutos. Mi compañero Iván Escobar las llamaba “secuencias franquicia” (creo que no solo él) y Simon hace esto magistralmente. Todo se resume en una secuencia joya para mí: en el último capítulo, un chaval negro sale a su porche para acariciar a los caniches de la señora que los pasea y que lleva días haciendo que caguen en su parcela (a la señora, como a muchos vecinos, no les gusta que en su barrio haya viviendas sociales). Y la señora para y deja que acaricie a los caniches. Ese gesto, ese momento, define el profundo conflicto que Show me a hero guarda.

Seguro que vosotros veis más ideas, reflexiones, extraéis más datos de la serie. Yo tengo que reconocer que me ha enganchado, como han hecho últimamente The night of o Angels in America, aunque sea una serie de los noventa. Pero si pienso sobre Simon y sus ficciones siempre lanzo la caña a las lecturas de Stendhal, Dickens, Zola o Balzac en la facultad, todo está ahí.

Espero vuestras aportaciones sobre lo que os sugiere esta ficción u otras similares de HBO. Ahora que han llegado, que nos dejen contar esas historias en Móstoles, Cazorla, Benetússer o Reus. Sería una fantástica noticia.

Tráiler:

https://www.youtube.com/watch?v=0FPIflcWIOk


POR QUÉ ES NECESARIO HACER UN ‘BORGEN’ EN ESPAÑA

10 marzo, 2016

Por Gabi Ochoa.

BORGEN-HOUSEOFCARDS

En los últimos tiempos estamos todos los guionistas encabronados en hacer una serie política en España. No solo política, una serie que hable de la corrupción, de las miserias del poder. Nada nos apetece más que ver como los poderes tuvieron su festín y no invitaron.

Sé de lo que hablo. Soy valenciano. Parece que estamos llamados a ser los campeones en esto, pero nada más lejos.

Desde hace medio año me han llamado compañeros, me han escrito otros, me siguen algunos más, por esto: por ser valenciano. ¿Será por esto? Bueno, porque en nuestra Comunidad se ha expoliado hasta el último euro, porque nuestros políticos además son carne de serie, sí, solo con oír a Rus a uno le entran ganas de coger un teclado e invadir una cadena con un proyecto sobre corrupción. Pero, ¿qué es lo que nos llama? ¿Por qué la corrupción ahora? ¿Por qué los valencianos maderfacas?

CORRUPCIÓN / INTEGRIDAD, UNA SERIE

La cultura mediterránea es una cultura epicúrea. Tenemos un culto al hedonismo constante. Hay una frase que decía un amigo, que había oído a su madre (y su madre la oiría a otra persona) que refleja muy bien nuestro sentir: un valenciano siempre te recibirá con los brazos abiertos. El problema es que nunca los cerrará.

El sol, las playas, el culto al yo es algo innegable que nos emparenta a los sicilianos, marroquíes o griegos. Pero esto, es lo que generó un imperio donde todos querían ser como el que mandaba: más dinero, más coches, más fiestas, más todo. Placeres mundanos hasta caer exhaustos. El gran drama valenciano es que eso manchó todo. TODO. La corrupción se instauró en todos los lugares, en todas las zonas, nadie estaba a salvo de ella. Que levante la mano quien no haya conocido a un corrupto, quien no le haya saludado o tomado un café con uno de ellos. Y eso es la esencia de una serie, el binomio corrupción / integridad. Nadie es íntegro, nadie puede dar ejemplo.

Por eso nuestras historias son reales, a pie de calle, las conocemos porque las hemos vivido, nos han impregnado, incluso nos han hecho vomitar.

Hace poco me escribía un compañero dramaturgo porque estaba escribiendo una pieza sobre Marcos Benavent.

MARCOS THE FUCKING MASTER BENAVENT

Por mucho que le explicara nada es explicable si no ves a este “yonqui del dinero” en plena acción en un pub, si no te has sentado en una mesa con este tipo de “figura”. Aquí han brotado como setas.

Pero nada será real, es decir, cinematográfico o ficcionado, si no se le aplica lo que denomino el “síndrome de la cuarta temporada de The wire”.

Sí, nos gustará regodearnos en la mierda que tuvimos, y que aún huele, pero hay que saber que nos salvará. Porque esto es una purga, porque toda sociedad quiere saber qué ocurrió para que no se vuelva a repetir.

Me explicaré.

La cuarta temporada de “The wire” arranca con Pryzbylewski como profesor. Ha cambiado de oficio pero ahora tiene otra pelea: que esos chicos no acaben traficando, que vean el valor del aprendizaje. Conforme avanza la temporada ves que es muy complicado: el ambiente está impregnado de droga y, o pasas, o acabas enredado de alguna manera. Solo al final vemos que uno de los chavales se salvará, podrá seguir sus estudios. Salva a uno y salvarás una forma sensata de ver la vida. Simon es el comunista que mejor ha sabido vender sus ideas en formato serie.

Por eso, cuando un compañero quiere hablar sobre la corrupción en Valencia intento hacerle ver que, también la hay en Madrid o Barcelona (a mí, casos como Púnica o Palau, me parecen espeluznantes) y seguro que ellos sabrán contarla mejor que yo. No le quito mérito a la documentación, al poso que da la escritura y la reflexión sobre un tema, pero nunca está de más abrir el foco de visión, no toda la mierda está en Valencia.

Al principio quise hablar de “Borgen” una serie que me fascina, y he terminado hablando de qué es ser valenciano, si ello implica ser corrupto y cómo explicarlo en una ficción. Me preocupa esto sobremanera, aunque por otro lado, creo que es necesario contarlo en una y mil ficciones. Porque esto será lo que educará a una sociedad futura hacia otros caminos más acertados.

No seremos una sociedad madura hasta que nuestras zonas oscuras nos las contemos en formato ficción. Y como dice Shakespeare, ahora que llegan las fallas, cuídense de los idus de marzo.

 

 

 

 

 


PITCHEA QUE ALGO QUEDA

31 julio, 2015

Por Gabi Ochoa.

PITCH OK

Parece que has dado todos los pasos adecuados. Has dedicado tus meses a planificar y escribir tu proyecto de serie, tienes un dossier majo majo y si te ha dado por ahí, has hecho un vídeo para que todo entre bien.

¿Y ahora? Esa es la pregunta del millón. ¿Dónde llevo mi proyecto?

Para empezar no aconsejo ni mandarlo por mail indiscriminadamente, ni mandarlo o intentarlo en TODAS las productoras de ficción televisiva. Cada una tiene un perfil muy específico, por lo que elige qué productora hace ficciones parecidas a lo que planteas: ¿Es época, comedia, thriller, es semanal, diaria, es una webserie? En fin, hay tantas posibilidades que lo mejor es que dediques un tiempo a ver qué se ha hecho, qué se hace. Si eres seguidor de la ficción española enseguida te vendrán tres o cuatro productoras, pero puede haber alguna más que no conozcas.

También es importante pensar que si han hecho mucho policial, por ejemplo, no vayan a hacer otro más y busquen otra cosa. No pasa nada. Si vas a hacer un pitch y esto te pasa, pregunta qué buscan. Es importante tener información de todos los sitios.

Pero llega el primer obstáculo. Algunas de ellas NO reciben proyectos. Sí, estamos en siglo XXI y hay puertas que siguen cerradas. No entraré a valorar el porqué, pero como bien dicen mis colegas catalanes “Fes-t’ho mirar”. No sé si la mejor política es no atender a la gente, pese a que tengas un excelente equipo de guionistas.

En todo caso, no pierdas el tiempo ahí. Continuemos. Puede que algunas en sus webs solo tengan un mail de info. Escribe a ese mail para la persona de contenidos. O llama y pide su contacto. En ese mail es importante que presentes tus cartas. Ese mail es MUY importante. Hay gente que no lo responde, pero otra, si le entras adecuadamente…

Por poner un caso que me pasó a mi. Quería llevar EL BLOQUE a una productora que no recibía propuestas. Lo ponía claramente en su web. De todas formas, no tenía nada que perder y escribí un mail. No obtuve respuesta. Llamé. Le pregunté si había llegado el mail y me dijeron que lo habían pasado a contenidos, me pasaron su mail. Le escribí. Esa persona me dijo que sin problemas, que nos viéramos. ¿Qué tuve que dar vueltas? Sí. ¿Qué luego me atendió estupendamente? También. Fuera complejos.

Otra manera de entrar a la productora es con alguien que trabaje allí. Es importante NO ser pesao, pero sí insistente. ¿Cómo se logra? No tengo el medidor de “pesadismo” así que lo irás encontrando. Ángela Armero escribió sobre esto por aquí.

En fin, que has conseguido el correo de esa persona (nunca pido el teléfono, me parece muy invasivo). Pídele 5 minutos, no más. No te hacen falta más y 5 minutos no le molestan a nadie. Si ves que ni así, es que es un vinagre. He pedido 5 minutos y hay con gente que he terminado comiendo. El personal de contenidos suele estar formado por guionistas o exguionistas, y entienden nuestra situación. Así que relájate y manda ese mail.

Has dado el primer paso. De las 10-15 citas que querías tener vas a tener 4-5. ¡Bien! Es el promedio.

Lleva el dossier (algunas copias), el vídeo si lo tienes (en CD o USB y en múltiples formatos por si acaso –.mov, .mp4, .avi– o lleva una Tablet). En estos pitchings, que algunas vez he escrito sobre ellos, para mi son importantes tres factores:

Ve de buen rollo. Sí, no tienes curro, la cosa está fatal, pero como os pongáis hablar de eso se te va al traste todo. Sé amable y lleva una sonrisa. Sí, parece cita de Paulo Coelho, pero funciona. Por lo menos ahí.

Véndete. Claramente. No tienes abuela. Vende tu proyecto, llévatelo a tu terreno personal y explícales porqué se tienen que gastar una pasta por ti. Porque si entran, es un pastón. Producir una serie es un esfuerzo titánico, por lo tanto lo que tú llevas es ORO. A mí siempre me sirve llevarlo a mi terreno: yo y no otra persona puede hacer esta historia, aparte, tiene unos referencias estupendos y no se ha hecho en España nunca. La novedad siempre vende.

– Busca la manera de pensar que aquello es diferente. Evita frases como “es la típica serie”, “Lo clásico, chico conoce chica”, etc.

Por poner un caso personal. EL BLOQUE la intenté vender de esta manera: empezaba diciendo que era una osadía plantear eso. Parecía que iba a hablar de algo prohibido. Algo de esto hacia erguir la espalda de mi receptor (no a todos/as), querían saber más.

Una vez acabadas estas rondas de pitchings… ¿ya está?

No. Hay otras maneras de pitchear. Los mercados, los encuentros, los One to One son lugares ideales porque el ambiente no es tan tenso como ir a casa del vecino a comerte sus langostas. Todo tiene pinta de ser más relajado, y no estás solo, habrá muchos compañeros guionistas.

Este año he estado en tres, aunque me ha faltado estar en el PitchBox que organiza la buena gente de Filmarket Hub. El próximo espero no perdérmelo.

Estuve en el Pitching Forum en Barcelona que organizó el GAC. Una primera edición algo irregular, pero qué se que se está mejorando para la edición de este año.

Además pisé los One to one de NotodoFilmFest y el que se organizó en Valencia entre la EDAV y SGAE.

Y de estos tres lugares me llevé contactos, algunas cosas interesantes (otras no tanto) y movimiento con algunos proyectos que llevo entre manos. Busca también foros, pero foros reales donde haya productores que produzcan. Esto que parece una perogrullada no lo es. En esto puede haber de todo.

Espero que este septiembre sea un buen comienzo de curso guionístico. Yo como vosotros me tengo que aplicar todo esto en los nuevos proyectos que estoy escribiendo. Porque como tú, siempre empiezo de cero. Suerte.


MIS DOCUMENTOS, EL DOSSIER DE VENTA

30 julio, 2015

Por Gabi Ochoa. 

Poli03

No sé si en el anterior post os incité a la escritura de vuestra serie, pero si habéis dado el paso, y estáis entre ventiladores, aires acondicionados o en una biblioteca dándole a la tecla, pensaréis, ¿y qué tengo que llevar para que me la compren?

Porque una serie no se compra solo con la idea. Que sí, que seguro que alguno lo ha hecho, pero tú y yo no somos de esos, una pena. Por lo que toca ponerse manos a la obra.

Lo primero es juntar todas esas notas que tienes y dar con la clave: ¿Dónde arranca la serie? ¿Cuál es el suceso que hace que el mundo de tu protagonista gire 360 grados? Ese giro tiene que ser bestial, y tiene que llevarle a otro lugar. A ese giro, que lo escribirás en un folio le llamaremos DETONANTE DE LA SERIE.

Pero ese giro no sirve de nada si no tiene a quién le pase y le pase durante MUCHO tiempo. Por lo tanto describe muy bien quienes serán sus amigos y enemigos (y si no es un/a protagonista solo, describe al resto de protagonistas también) porque en ellos nos vamos a apoyar.

Esos dos puntos, detonante y personajes, son claves. Dependiendo de la época, está bien poner un apartado que hable de la atmósfera de la serie, del estilo. Aquí puedes hacer hincapié en la época, en los cambios sociales, con datos, estadísticas, etc, que digan que tu serie se debe hacer, que es inigualable, porque nunca se ha hecho algo así.

En este punto me paro un momento. Creo tan importante ese estilo, esa manera de ver, porque no hay dos series iguales de periodistas, ni de médicos. En EL BLOQUE, un policial que intentamos vender hace ya más de un año, hicimos hincapié en datos reales: la corrupción era (y es) el segundo problema que más interesante a los españoles según el CIS. Os dejo el dossier para que le echéis un vistazo.

En estos puntos, que son más de atmósfera, es importante el concepto. Muchas veces lo he amalgamado con el estilo, de manera que explicas qué quieres hacer, en qué estilo y porqué así. En este sentido es importante ser claro, conciso y no enrollarse mucho.

Y llega el grueso de la serie, las tramas argumentales. Si tienes claros tus personajes, si sabes cuál es su arco de transformación, si los has definido bien, las tramas tendrán una lógica aplastante.

Yo suelo dividirlas en 2 o 3 tramas: las profesionales por un lado y las personales por otro. Suele pasar que las profesionales igual son 2 tramas, porque hay varias profesiones (son un matrimonio cada uno tiene una profesión, o es un grupo de policía que llevan en paralelo dos casos), o mayormente porque una es la trama de toda la temporada y otra la de cada capítulo.

En este caso a cada trama le pongo un nombre y dedico mínimo tres párrafos a desarrollarla. Está claro: un planteamiento, un nudo y un desenlace de esa trama.

Ni que decir tiene que te puedes extender y puede ser un folio por trama, pero no cuentes momentos muy concretos y dedícate a sintetizar los grandes giros.

A grandes rasgos estos son los puntos:

– DETONANTE DE LA SERIE

– CONCEPTO Y ESTILO

– PERSONAJES

– TRAMAS ARGUMENTALES

¿Pero solo esto? No. Cada proyecto tiene su manera de enfocarse. En otros casos, si es una serie más compleja, nunca está de más detallar la primera temporada, es decir, que ocurrirá en esos 13 capítulos (aunque ya se presentan dossieres de 6 y 8 capítulos) para que quieran más. Es una gran sinopsis en el que más o menos juntarás las tramas que tengas y les darás cohesión.

En otros casos he puesto la sinopsis del capítulo piloto. Puede ser extensa, 10 folios, o puede ser la breve de 2-3 folios. Algo en el que se vean como circulan las variadas tramas y los personajes. No aconsejo NUNCA el capítulo piloto. De verdad, si quieres que te compren la serie es por eso, para que te paguen el desarrollo de la biblia y del capítulo piloto. Si das ya el material hecho, cuidado que no quieran llevarlo a la cadena sin tu consentimiento, o peor, que te digan que no porque está tan cerrado que no da posibilidad a trabajarlo. Se cuidadoso en el material que lleva ese dossier.

Para que te hagas una idea: los míos suelen tener entre 20 y 40 páginas. En ocasiones son muchas, pero hay que explicar bien la serie. En otras está claro desde la propia sinopsis. Creo que donde más me extiendo es en los personajes y las tramas, en el qué, vamos.

Y tres trucos que yo suelo emplear (y creo que funcionan):

1) En algunos casos meto una introducción al tema, y siempre encabezo el dossier con alguna cita. ¿Qué puede quedar pedante? Tal vez. La cita no tiene porqué ser de un escritor o filósofo, puede ser de un personaje, un refrán, etc. Le da cercanía, es lo primero que se leen y así no entra a saco en la historia. Tiene algo cercano a los prólogos de los libros.

2) No soy un manitas en el diseño, pero sí procuro que tenga cierto look. Los dos proyectos que os linko (aquí esta dramedia que intenté mover durante este año, SED BUENAS) los he trabajado en Pages, que da más posibilidades que un Word normal. Seguro que alguno controla InDesign, o Photoshop o algún programa de diseño (o tiene un amigo que se lo hace). Luce más.

3) Pero mi carta estrella, aquella que llevo debajo de la manga, es un clip de imágenes. Suelo trabajarlo con algún montador amigo (estos dos son cortesía de Iván Pérez y de José Marín –MementoNET–). Es algo muy resultón, con una música y fotos que puedan evocar tu propuesta y estilo, y siempre lo pongo ante de empezar el pitch. Es mano de santo.

Teaser EL BLOQUE:

[vimeo https://vimeo.com/134756315]

Teaser SED BUENAS:

Del proyecto que vendí, por el contrato que me une a la productora y la siempre curiosa cláusula de confidencialidad, no puedo comentar nada. Pero fue el primero y seguí todos los pasos que aquí desarrollo.

Por último, que no se te olvide tu currículum. Véndete. Véndete bien. Ya tienes el dossier. Mañana os explico como llegar al lugar del crimen: la productora a la que tienes que pitchear.

 


PROYECTOS DE TEMPORADA, TEMPORADA DE PROYECTOS

27 julio, 2015

Por Gabi Ochoa. 

Hace dos años conseguí vender una serie, aunque lamentablemente no llegó a ver la luz. No es una novedad: se escribe mucho más de lo que se produce. Me pasé unos 4-5 meses desarrollando la biblia con mi compañero y escribiendo el capítulo piloto. Fueron meses de mucho trabajo, de reuniones, viajes, etc. He de decir que el proyecto llegó en el momento adecuado a la productora adecuada porque había trazado un plan.

Y vosotros os preguntaréis, ¿se puede trazar un plan para vender proyectos? Sí. Es más, se debería.

En aquel momento me había leído de cabo a rabo “Cómo escribir una serie dramática de televisión” de Pamela Douglas (aunque siempre recomiendo acompañarlo de “El guión para series de televisión” coordinado por Manuel Ríos Sanmartin). El libro es perfecto para resetearte y ponerte al día de cómo hacer una biblia, capítulo piloto etc, pero claro, para la industria americana. Error. Lo que sirve allí, puede servir aquí. Me explico.

Pamela elabora un planning muy exhaustivo de lo que tienes que hacer para desarrollar y vender tu proyecto. Yo lo seguí a rajatabla y dio sus frutos. Debo decir que lo he seguido otras veces y no ha sido así. Hay proyectos con los que que funciona y otros con los que no.

Libro Pamela

¿Y qué dice el plan Pamela Douglas?

Es algo muy sencillo que funciona en una industria tan bien engrasada como la americana y que aquí, aunque hemos tenido un bache, también puede funcionar (y de hecho lo hace). Pamela elabora un plan de todo el año. Sabe que las cadenas aprueban pilotos por biblia y se ruedan. Si funcionan en los screenings, se pasa a la serie y se produce.

CUADRO PAMELA DOUGLAS OK

 

  • Las cadenas, o incluso las grandes majors (que tienen varios canales) oyen pitchings desde junio a octubre. No significa que no los oigan antes, simplemente que en esa fechas están más receptivos. La temporada está hecha (allí, como aquí, la temporada veraniega es un aparte de probatura) y están en ese proceso de oír cosas.
  • Si les dan el OK a guiones piloto, éstos se escriben entre agosto y diciembre. Como han ido en escala, los primeros OK’s comienzan antes y otros más tarde.
  • De aquellos pilotos que en papel están satisfechos dan el pistoletazo a unos cuantos para grabarse (solo el piloto). Esto ocurre entre enero y abril del año siguiente.
  • Y en mayo ya hay series listas. Ya cuando salgan dependen de los programadores de las cadenas.

¿Y es esto así en España?

No exactamente. Por experiencia siempre digo que los mejores momentos para vender productos, en este caso nuestras series, son los equinoccios, es decir, abril y mayo, y octubre y noviembre (también septiembre vale). ¿Por qué? Están ya las series encarriladas y se busca producto fresco para siguientes temporadas. Si en abril hay un ok, enseguida se comienza el trabajo. La cantidad de compañeros que conocemos que han estado trabajando los meses de verano (junio, julio y agosto) porque enseguida hay que rodar (agosto, septiembre, octubre,…). Ese producto irá destinado para enero-febrero del año siguiente.

También es importante estar pendientes de los mercados: no os recomiendo ir a vender una serie cuando hay un gran mercado de televisión (Cannes, Mipcomtv, etc). No suele haber nadie en la productora y están pendientes de otras cosas. Ni tampoco antes porque se están preparando para irse y vender sus productos fuera. Lo mismo ocurre en cine (Donosti, Málaga, Cannes o Berlinale, son puntos “conflictivos” para ir a vender tu largometraje).

Pero no solo eso. Cada productora tiene su manera de actuar, y de producir, y hay que tener en cuenta qué hacen y qué quieren. Me ocurrió una vez que intenté quedar hasta 10 veces con una productora, pero fue imposible. Ella quería (le habían dado buenas referencias de mi), pero estaba en pleno rodaje de su nueva serie e iba desbordada. Es bueno saber en qué andan.

Por esta regla de tres yo recomiendo escribir nuestros proyectos en dos épocas: verano e invierno.

Si no has vendido ningún proyecto, los meses de julio y agosto son ideales para darle mucho y bien a la tecla. El pescado está todo vendido, y si no estás currando en una producción estás en el paro (como es mi caso). Así que hinca codos, estudia el tema que te apasiona y documéntate. Así llegará septiembre-octubre-noviembre y podrás ir con un par de proyectos debajo del brazo.

Lo mismo ocurre a final de año. Es época de pensar en las navidades y ya está todo lanzado. Aprovecha esos meses de frío para hacer una encerrona y cuando llegue la primavera tener un par o tres proyectos potentes.

Seguro que me equivoco y alguien me rectificará, pero es buena establecer mecanismos de sistematización para lograr resultados óptimos.

ENE-FEB MARZO ABRIL-MAYO JUNIO-JULIO-AGOSTO
Desarrollar proyecto Dar a leer amigos, guionistas, etc Pitchear en productoras Lo has vendido (Bien!)

Que no: volved a casilla 1: Desarrollar proyecto

 

SEPT OCT-NOV DIC
Dar a leer amigos, guionistas, etc Pitchear en productoras Lo has vendido (Bien!)

Que no: volved a casilla 1: Desarrollar proyecto

A lo largo de esta semana publicaré cómo hago yo mis biblias y cómo he conseguido hacer 20 pitch en lo que llevo de año (aunque ninguno ha surtido efecto, de momento).

Esto es una carrera de fondo. Ánimo, no desistas, es hora de escribir con este calor, aunque sea en bragas y calzoncillos. Yo estoy en ello.


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