ESTE DIÁLOGO NO TIENE SENTIDO

10 mayo, 2017

Una de las mejores cosas que te puede ocurrir en la primera lectura de un guión es encontrarte diálogos que no entiendas, que no te cuadren. Hoy en día existe la mala costumbre de reescribir estas líneas para hacer que todo encaje, sin intentar siquiera descubrirles un posible significado. 

La lógica puede a veces ser un serio impedimento para la imaginación. En un guión bien escrito, los non sequitur, las contradicciones, incluso aquellas líneas que directamente no te gustan, pueden ser oro. Puede que contengan la clave para comprender alguna verdad interna del guión a la que quizá te estás resistiendo. Que la clave sea escurridiza y la comprensión difícil de alcanzar es precisamente lo que contribuye a que esa verdad sea aún más poderosa.

Cada vez que te encuentres con un diálogo que no te gusta o que no tiene sentido, te sugiero que hagas una lista rápida de tres cosas que podría significar. No intentes encontrar la respuesta correcta, al contrario, apunta tus ideas sin pararte a evaluarlas.

La “técnica de los tres significados” me resulta particularmente útil cuando me encuentro con frases peliculeras y manidas, expresiones que casi nadie usa en la vida real, pero que aparecen con mucha frecuencia en las películas. Este tipo de diálogos requieren de una atención especial para encontrar en ellos algo de verdad, algo de subtexto que evite que suenen convencionales o sobreactuados.

Si aceptas la idea de que cualquier línea de diálogo puede tener más de un significado, no te alterarás cuando un actor se aleje del guión en un pasaje que tú encontrabas interesante, hermoso o divertido, y no entrarás en pánico si el actor lo interpreta de una forma inesperada. También puedes usar la técnica de los tres significados con actores que se resistan a una determinada línea, para proporcionarles inspiración. Cuando te digan “esto no tiene sentido”, puedes preguntarles “bueno, ¿y qué podría significar?”.

WESTON, Judith. “Directing Actors”. Michael Wiese Productions. ISBN 0941188248

Traducción de Sergio Barrejón.



NOS DEBÉIS MIL Y PICO MILLONES

27 abril, 2017

Soy autor de obras audiovisuales. He recibido subvenciones. Y cobro dinero de la SGAE varias veces al año. Y tengo por un ignorante a cualquiera que vea en esto un privilegio o un motivo para atacarme.

Creo que tengo derecho (y así lo dice la ley) a una remuneración por la explotación de mis obras. Creo que tengo derecho (y así lo dice la ley) a decidir si mis obras son puestas a disposición del público o no, y en qué condiciones.

Estoy en contra (y la ley me da la razón) de que haya terceras personas que se lucren con la explotación de mis obras sin que yo reciba una remuneración.

Y estoy totalmente en contra del informe que acaba de publicar el Observatorio de la Piratería. Considero que su publicación es un error.

En ocasiones observamos piratas.

Considero, de hecho, que el Observatorio de la Piratería es una iniciativa inútil. Incluso contraproducente. Nociva. Quizá no tanto como para provocar cáncer, pero a mí me ha dado urticaria.

Y creo que a muchos compañeros les pasa igual. Urticaria incluida. Pero de todos modos apoyan este tipo de publicaciones.  Porque “algo habrá que hacer” para “luchar contra la piratería” que “tanto daño está haciendo a la industria”.

Esto de “algo habrá que hacer” lo oigo mucho, no sólo en este contexto. Me pregunto qué quiere decir. ¿Que cualquier experimento es digno de aplauso porque la intención es lo que cuenta?  ¿Si te duele la cabeza y no tienes aspirinas te tomas un laxante porque “algo habrá que hacer”? ¿Si la cisterna pierde agua y no sabes arreglarla desconectas la luz porque “algo habrá que hacer”?

Sería genial que hubiera una solución simple y efectiva contra el comercio ilegal de nuestras obras. Pero de momento nadie la ha encontrado. Y mientras la buscamos, no le veo sentido a ir haciendo chapuzas inútiles. Puedo aceptar que se pongan parches. Apaños temporales. Paliativos parciales. Pero no experimentos condenados al fracaso que no resisten el menor análisis lógico, como la ley Sinde o este tipo de informes.

Luchar contra la piratería con iniciativas como ésta tiene tanto sentido como sacrificar un cordero para calmar la ira de los dioses. O sacar el Cristo en procesión para traer la lluvia. O meter un personaje andaluz en tu serie para subir la audiencia en Andalucía. (Esto último lo he tenido que hacer, por cierto. Y no, no funcionó).

El Observatorio para la Piratería es un engendro creado específicamente para generar informes que, retorciendo la estadística y violando la lógica, vengan a confirmar las creencias irracionales de un grupo de personas que carecen de la madurez psicológica para aceptar que tenemos un problema cuya solución somos incapaces de imaginar todavía.

Estas creencias irracionales se resumen en lo siguiente: si entre todos deseamos muy fuerte que la gente deje de descargarse películas en internet, de algún modo lo conseguiremos, porque en el fondo nos lo merecemos, ya que somos buenas personas, y Dios nos ama. Y cuando lo consigamos, TODO irá bien. Mi aliento olerá a menta, mi pareja no bostezará cuando le hable de mi trabajo y este michelín desaparecerá de aquí a principios de julio.

O citando las palabras del informe: “Un escenario sin piratería podría permitir crear 21.697 nuevos puestos de trabajo directos, y unos ciento diez mil empleos indirectos”.

Nada me haría más feliz que la creación de 21.697 nuevos puestos de trabajo directos, sea eso lo que sea, pero tengo serias dudas sobre el método seguido para llegar a esa cifra tan específica.

Veamos. El informe del Observatorio está elaborado por una empresa llamada GfK (más sobre ellos en seguida), y parte de 4.036 encuestas a “internautas” de entre 11 y 74 años. Les preguntan, en encuestas online de 20 minutos, cuánto “piratean” y cuánto dinero gastarían en comprar obras si no accediesen “ilícitamente” a ellas. Nótese lo dirigidas que están las preguntas:

-Tú tienes internet, ¿no? Vale. ¿Y CUÁNTO ROBAS, más o menos?

Extrapolando las respuestas obtenidas, el informe se aventura a calcular el lucro cesante del conjunto de la industria. Es fácil. Es CIENCIA: le preguntas a un niño de once años cuánto dinero se gastaría en libros y películas si no estuvieran en internet, te dice que unos 80€ al año, multiplicas 80 x EL CONJUNTO DE LA SOCIEDAD et voilà.

Esto no me lo estoy inventando, lo juro, aparece en el informe.

(Click en la imagen para descargar el informe completo)

¿Y de dónde saca GfK a los sujetos encuestados? Pues del “panel online GfK”, un sitio donde te apuntas para te que manden encuestas a tu email. ¿Y por qué querría nadie en su sano juicio apuntarse a una web para rellenar encuestas? Sencillo: cuantas más encuestas rellenes, más puntos acumulas. ¿Y qué haces con esos puntos? Los canjeas por cheques-regalo con los que puedes comprar cosas “en multitud de importantes establecimientos comerciales”.

Esto tampoco me lo he inventado. Es la descripción que hace la propia GfK de su negocio. Ah, y sólo por registrarte te dan 300 puntos. ¡Tres eurazos! La de Risketos que se pueden comprar con eso.

Resumen: mediante el proceso de registro menos fiable del mundo, reunimos a un grupo de desocupados dispuestos a rellenar encuestas hasta que les sangren los ojos; les hacemos las preguntas más manipuladas que se puedan imaginar; aliñamos las respuestas para que la conclusión esté a la medida de nuestros clientes, y a correr.

Por qué no estudiaría yo Estadística.

El Observatorio, recordemos, es una iniciativa de la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos. O sea, esta peña:

Los creadores. Los que CREAN.

De todos modos, como en casi cualquier encuesta masiva, incluye datos muy reveladores sobre los que no se ha querido poner el acento, porque el cliente no se lo ha pedido. Porque el cliente está muy interesado en luchar por los derechos de los creadores, pero no a costa de cabrear a nadie poderoso, no jodamos. Ejemplo: de entre todas las razones que los encuestados aducen para “piratear”, la primera de todas es

YA ESTOY PAGANDO POR MI CONEXIÓN A INTERNET

Y es que una persona dispuesta a que le llenen el email de spam a cambio de un cheque-regalo que no da ni para un pack de seis yogures es, lógicamente, una persona muy mirada con el dinero. Serán desocupados, pero no gilipollas.

Este dato es el primero de los que incluye el informe y, sinceramente, se podían haber ahorrado los demás. El concepto de qui prodest es muy anterior a la creación de la “ciencia” estadística. ¿Quién se está forrando con la distribución ilegal de contenidos? Las empresas proveedoras de internet. Los grandes buscadores. Las multinacionales.

Alto, Barrejón. ¿Estás acusando a las operadoras de promover la piratería? Nooo. Cómo voy a decir yo eso. Eso sería mera especulación. Una falacia. Conspiranoia. Sería tan reprobable como afirmar, cobrando por decirlo, que en 2016 se produjo un lucro cesante de 1.783 millones de euros porque hubo 4.128 millones de accesos ilegales.

Lo que sí se puede decir es que las operadoras ganan más dinero que nunca. Y que si quieres bajarte torrents, necesitas una conexión a internet. ¿Y eso quién lo vende? Las operadoras de internet quizá no estén fomentando la piratería, pero es evidente que la piratería las está fomentando a ellas. Las mismas empresas que se han hecho de oro proporcionando la tecnología necesaria para piratear sean ahora las que más dinero invierten en producir series. La mitad de los guionistas y directores de España están haciendo series ahora para cierta operadora de internet. O dicho de un modo demagógico y torticero: primero contribuyen a arruinar nuestro sector, y después nos convierten en sus empleados.

¿Post hoc ergo propter hoc? Y yo qué sé. Supongo que no. En un guión funcionaría bien, pero la vida real es más compleja que las pelis de buenos con caballo blanco y malos con bigotito fino.

El caso es que se está explotando ilegalmente una propiedad intelectual, hay una empresa beneficiándose con ello, y el legítimo propietario de las obras no ve un duro por ello. ¿Solución? No tengo ni puñetera idea. Qué voy a saber yo, si sólo soy un guionista de telenovelas. Pero una cosa está clara: esto no lo arreglamos montando una especie de cofradía de penitentes y pagando a unos hechiceros pseudocientíficos para que ejecuten ofrendas rituales en forma de informes.

Sergio Barrejón.

Más (y mejor explicado) sobre este asunto en Xataka.


ALMA TE TRAE A TERENCE WINTER

26 abril, 2017

Es autor de 25 capítulos en una de las series más prestigiosas de todos los tiempos. Ha escrito una peli para Martin Scorsese. Es creador de una serie que ganó el Globo de Oro. Él personalmente ha recibido tres Emmys y cuatro premios del sindicato de guionistas… y ha estado nominado al Oscar.

En resumen: el típico tío que viene a Madrid a dar una clase de guión por 30 euros. Ese es el precio que pagarán los socios del sindicato ALMA por una masterclass con Terence Winter, uno de los guionistas más reputados de Estados Unidos.

La clase será el sábado 20 de mayo en la Academia de Cine, de 10:00 a 17:30 horas, con una pausa para comer (la comida está incluida en el precio).

Si eres de esos guionistas despistados que aún no están afiliados al sindicato, pero al menos eres socio de una entidad de gestión, te tocará aflojar 45€. Si no, prepara setenta eurazos, a no ser que seas miembro de la Academia de Cine (60€). Por si te faltaban razones para afiliarte a ALMA, ya tienes una más.

La inscripción ya está abierta para los afiliados a ALMA. Mañana se abre para miembros de SGAE, DAMA y Academia de Cine, y el viernes para el resto de los mortales. Y la sala de la Academia es estupenda, pero no es particularmente grande, así que CORRE, porque esto se va a petar. Más información, haciendo clic en la imagen:


Sergio Barrejón.

 


EL CINE ESPAÑOL NO INTERESA A NADIE… Y SI LO HACEN TÍAS, MENOS

31 enero, 2017
Foto: Ximena Garrigues y Sergio Moya Estilismo: José Juan Rodríguez y Paco Casado

Foto: Ximena Garrigues y Sergio Moya. Estilismo: José Juan Rodríguez y Paco Casado

 

INT. REDACCIÓN DIARIO EL PAÍS – SALA DE REUNIONES – DÍA

Reunión de contenidos. Café y bollos. iPads y Moleskines.

Cuatro tíos blancos de mediana edad debaten en torno a una mesa de reuniones. 

Son tres jefes de redacción (NACIONAL,  INTERNACIONAL y CULTURA) y un DIRECTOR Adjunto. 

DIRECTOR
A ver, Cultura. ¿Qué tienes?

CULTURA
Van a ser los Goya dentro de nada. Deberíamos hacer un reportaje sobre mujeres del cine español.

NACIONAL
Pffff, qué pereza.

DIRECTOR
¿Dónde publicamos eso?

CULTURA
Coño, pues… ¡En Cultura!

DIRECTOR
¿En Cultura? No lo va a leer nadie. Mejor en el suplemento de Moda.

CULTURA
¿Moda? ¿P… por qué?

DIRECTOR
¡Porque son tías! ¿Te lo tengo que explicar?

INTERNACIONAL
A ver, ¿qué les interesa a las tías? La ropa. La MODA. Las mujeres lo que leen es el suplemento de moda.

CULTURA
Leerán el suplemento de moda para informarse sobre moda. ¡Pero esto es CINE!

DIRECTOR
O suplemento de Moda o nada.

CULTURA
Bueno, OK. Supongo que mejor Moda que nada.

NACIONAL
¿Y a quién vas a entrevistar?

CULTURA
Nely Reguera está nominada a…

INTERNACIONAL
¿Quién coño es ésa? No la había oído en mi vida.

CULTURA
Está nominada al Goya a…

DIRECTOR
No, no, no. Trae a Inés París. A Gracia Querejeta.

CULTURA
A ver, que los Goya son dentro de nada y sólo hay una nominada a…

DIRECTOR
Que no. Quiero gente conocida. ¡Ah, y trae a Leticia Dolera!

CULTURA
Pero si hace más de un año que estrenó…

DIRECTOR
Es famosa. Y esto es una pieza de moda.

CULTURA
¡Pero que es un reportaje sobre directoras de cine!

DIRECTOR
Y dale. ¡Son tías! ¡Es para tías!

NACIONAL
Claro, hombre. Necesitas nombres. Y gente con buena percha. Para la foto.

DIRECTOR
Ah, y a ver a qué redactor mandas, ¿eh?

CULTURA
Pues a alguien de cine.

DIRECTOR
Ni de coña. Que luego empiezan a hablar de planos, de montaje y de movidas de ésas que a las tías no les interesan. Eso a lo mejor estaría bien para Cultura.

CULTURA
¡Pero si es lo que yo digo!

DIRECTOR
Te coges a una redactora de Moda. De las que escriben cosas de tías. Y a correr.

CULTURA
¿Aunque no sepa nada de cine español?

DIRECTOR
Ya ves tú, cine español. Como si le importase a alguien. ¡Siguiente tema!

NACIONAL.
Tengo aquí una movida sobre financiación ilegal de Podemos. No es muy fiable, pero…

DIRECTOR
¡Compro! Primera página de Nacional. Y justo en la anterior, cerrando Internacional…

INTERNACIONAL
¿Algo de Venezuela, como siempre?

DIRECTOR
Cómo me conoces, cabrón.

CORTA A:

El artículo resultante. Publicado en el suplemento de moda. Mis frases favoritas:

“Leticia Dolera combinó interpretación y cámara en Requisitos…”

“Kathryn Bigelow, la única cineasta con Oscar…”

“Una vez que se tiene la idea, ¿qué es lo más difícil a la hora de llevarla a la pantalla? ¿Lograr el presupuesto?”

“Ninguna mujer está nominada a la mejor dirección en los próximos premios Goya”

La última frase pertenece a la entradilla del artículo, ignorando deliberadamente el nombre de Nely Reguera, a la que sólo se menciona una vez en el artículo. Un texto etiquetado como “Premios Goya”, y en el que no entrevistan a una sola nominada. ¿Dónde está Nely Reguera? ¿Dónde está Isabel Peña, guionista? ¿Manuela Ocón, Pilar Robla, Sandra Hermida, directoras de producción? ¿Susana Casares y Valle Comba, cortometrajistas? Y ni siquiera estoy nombrando a diseñadoras de vestuario ni maquilladoras.

¿Es tan difícil para un diario como El País enviar a escribir sobre cine a periodistas que sepan algo sobre cine? ¿Que sepan diferenciar entre ‘cineasta’ y ‘directora’? ¿Que sepan distinguir las labores de dirección de las de ‘cámara’? ¿Que sepan que las películas no se presupuestan a partir de ‘ideas’, sino a partir de una cosa llamada GUIONES?

Sergio Barrejón.

 


FRANCIA 30 – ESPAÑA 1

4 enero, 2017

El cortometraje español LO QUE TÚ QUIERAS OÍR, de Guillermo Zapata (sí, ese Guillermo Zapata), es el corto más visto de la historia de YouTube.

Hablando de Youtube, el ganador del concurso mundial de cortometrajes YourFilmFestival organizado por YouTube con 500.000 dólares de premio también fue español: LA CULPA, de David Victori.

¿El récord Guinness al cortometraje de animación más premiado de la historia? Español: CUERDAS, de Pedro Salís.

¿El récord Guinness al cortometraje de imagen real más premiado de la historia? También para España: PORQUE HAY COSAS QUE NUNCA SE OLVIDAN, de Lucas Figueroa.

Los cortos españoles han estado nominados al Oscar en seis ocasiones. En el año 2007 había DOS cortos españoles nominados al Oscar.

Este año dos cortos españoles están en la lista de diez finalistas de la que saldrán los cinco nominados al Oscar. Uno de ellos, TIMECODE, ha ganado además la Palma de Oro en Cannes.

¿Cuánto dinero destina el Ministerio de Cultura para apoyar el cortometraje?

Un millón de euros.

Ese dinero, en 2016, estuvo bloqueado desde el cierre contable que decretó Hacienda en julio hasta principios de diciembre.

150.000 euros siguen bloqueados. Son precisamente los que se destinan a ayudas para promocionar el corto en festivales extranjeros.

Hay otro país con dos cortos preseleccionados al Oscar. Es Francia. El presupuesto medio de un cortometraje profesional francés es de 100.000 euros. En España es de 25.000 euros.

En Francia existe una agencia pública dedicada a la promoción de su cine. La sección de cortos tiene treinta personas en plantilla. En el Instituto de Cinematografía español hay UNA persona dedicada en exclusiva al cortometraje.

A esa persona: GRACIAS.

A los responsables políticos de esta situación: DESPIERTEN.

Sergio Barrejón.

Instagram

 


HABLAN LOS GUIONISTAS QUE DEMANDARON A TRUEBA

28 noviembre, 2016

Semanas antes del estreno de “La reina de España”, Carlos López y Manuel Ángel Egea, coguionistas junto con Rafael Azcona y David Trueba de “La niña de tus ojos”, han presentado una demanda contra Fernando Trueba, director de ambas películas, por posible usurpación de derechos de autor.

El pasado 25 de noviembre se estrenó “La reina de España”. Escrita y dirigida por Fernando Trueba, la película se ha presentado como la secuela de “La niña de tus ojos” (Fernando Trueba, 1998).

Poco antes del estreno, el 8 de noviembre, dos de los guionistas del film original presentaron una demanda de diligencias previas en el Juzgado de lo Mercantil de Madrid para dilucidar si Fernando Trueba habría incurrido en usurpación de derechos de autor por haber usado sin autorización unos personajes creados originalmente por Carlos López y Manuel Ángel Egea. En esta demanda, a la que ha tenido acceso Bloguionistas, López y Egea piden al juez que requiera a Fernando Trueba para que explique si “La reina de España” es efectivamente una secuela de “La niña de tus ojos”, y para que aporte la copia de exhibición de la nueva película, así como los contratos de cesión de derechos entre Trueba y sus productores. La intención de la demanda (que no denuncia, como erróneamente se la denomina en algunos medios) es aclarar si Fernando Trueba ha usado sin autorización unos personajes sobre los que no tiene los derechos.

Y es que la génesis de “La niña de tus ojos” fue más complicada de lo que se puede adivinar consultando simplemente su ficha técnica. Según figura en los créditos de la película, su guión fue escrito por Carlos López, Manuel Ángel Egea, Rafael Azcona y David Trueba. Pero en realidad, hubo más de un guión, y más de un equipo de guionistas.

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Títulos de crédito iniciales de “La niña de tus ojos”.

Según documentación a la que ha tenido acceso Bloguionistas, la redacción del guión original tiene lugar en 1990, cuando Manuel Ángel Egea aún estaba centrado en su carrera como actor y productor teatral (más tarde llegaría a ser director de comunicación de UGT y profesor universitario) y Carlos López aún distaba mucho de ser el jefe de guión de series como “El Príncipe” o “La embajada”. López y Egea escribieron por su cuenta un guión original titulado “La niña de tus ojos” que contaba la historia de una troupe de actores españoles que viajaban a la Alemania nazi para rodar una película folclórica en los míticos Estudios UFA de Berlín. Allí, el mismísimo doctor Göbbels se enamoraba de la actriz principal, dando lugar a una serie de peripecias que incluían sacar a presos de los campos de concentración para hacer de palmeros, y una disparatada huida final.

En enero de 1993, López y Egea vendieron su guión a Pedro Pérez (por aquel entonces director gerente de Cartel) y Andrés Vicente Gómez (en aquellos tiempos consejero delegado de Iberoamericana) por tres millones de pesetas. Según el contrato suscrito, al que ha tenido acceso Bloguionistas, el guión se titulaba “La niña de sus ojos” (sic). Los productores manifiestan en dicho contrato su intención de realizar “un film de largometraje” (atención: uno, no dos) “basado en la idea original” del guión de López y Egea, “sin obligación de sujetarse a la literalidad del mismo”, y dejan clara también su intención de contratar a Rafael Azcona para escribir ese nuevo guión, y a Fernando Trueba para dirigirlo.

Carlos López y Manuel Ángel Egea.

Carlos López y Manuel Ángel Egea.

En la cláusula undécima de dicho contrato queda también estipulado que los productores ostentarán en exclusiva “sin limitación alguna, todos los derechos de explotación de la obra audiovisual”. Sin embargo, López y Egea aseguran en que esa cesión no implica la autorización para realizar secuelas. Según ellos, Fernando Trueba debería haberles pedido permiso para utilizar sus personajes. Y es que en el guión original de López y Egea, al que ha tenido acceso Bloguionistas, ya aparecían la gran mayoría de los personajes que acabarían protagonizando las dos películas: el decorador gay, el galán, la actriz protagonista con su séquito, el director de producción alemán, el intérprete…

Pero en entrevistas concedidas a diversos medios, Fernando Trueba ha afirmado, por un lado, que los derechos sobre esos personajes pertenecen al productor, y por otro, que en el guión de rodaje de la primera película no quedó “ni una palabra” del guión de López y Egea. Trueba ha llegado a afirmar que Azcona y él llevaron a cabo aquel guión “empezando de cero” y basándose “en hechos históricos”, a pesar de que el guión de rodaje mantiene los mismos personajes y la historia principal (“Jerarca nazi se enamora de cupletista española mientras ésta rueda película folclórica en los Estudios UFA”) que el guión original de López y Egea. En palabras de Carlos López, “¿en qué hecho histórico está basado que sacasen a palmeros de los campos de concentración, y que la protagonista de la película se fugase con uno de ellos?”. Episodios inventados como éste ya figuraban en el guión original, que López y Egea desarrollaron entre 1990 y 1991, dos años antes de que Fernando Trueba fuese siquiera propuesto como director. Estas fechas son fácilmente contrastables, ya que López y Egea recibieron en 1990 una subvención del Ministerio de Cultura para desarrollar dicho guión.

Aun así, en declaraciones a Europa Press, Cristina Huete, productora de ambos filmes, ha ido incluso más lejos que Trueba, acusando a López y Egea de figurar en los créditos de la primera película merced a un “chantaje”. Huete asegura asimismo que los guionistas percibieron “cantidades que no les correspondían”. Sin embargo, todas esas cantidades están claramente estipuladas en un segundo contrato que firmaron López y Egea con los productores, al que también ha tenido acceso Bloguionistas. En este contrato, fechado en octubre de 1998 (un mes antes del estreno en cine de “La niña de tus ojos”), se estipula que López y Egea aceptan “compartir a partes iguales con los Sres. David Trueba y Rafael Azcona” los derechos de autor gestionados por SGAE y otras entidades.

Según los demandantes, a los que Bloguionistas ha podido entrevistar en exclusiva, su intención nunca fue iniciar acciones judiciales contra Trueba. Cuando hace tres años vieron publicadas en prensa las primeras noticias sobre la producción de una segunda parte de “La niña de tus ojos”, López y Egea dieron por hecho que alguien de la productora les llamaría. “Sabíamos que necesitaban autorización nuestra para hacer esa película”, afirma Carlos López. Pero consideraron inapropiado tomar ellos la iniciativa. En aquellos momentos, no estaba del todo claro que “La reina de España” fuese de hecho una secuela, así que decidieron esperar. “Cuando ya vemos que la cosa va en serio y anuncian efectivamente una secuela, empezamos a revisar los contratos, también con el punto de vista humilde de pensar ‘a ver si nos estamos equivocando’”, explica López.

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A finales del pasado verano, con la secuela ya rodada y su estreno anunciado para noviembre, López y Egea aún no habían recibido ninguna llamada de la productora de Trueba. Finalmente, deciden mover ficha. En palabras de Carlos López: “Sólo queríamos llegar a un acuerdo sobre cómo figuraríamos en rótulos y en qué condiciones haríamos la autorización. Nada más”. Pero cuando el abogado de López y Egea se pone en contacto con los representantes legales de Fernando Trueba, el director se niega a hablar con ellos. La respuesta de su abogada fue tajante: “Mi cliente dice que si queréis algo, que pongáis un pleito”.

Preguntados sobre qué le habrían pedido a Trueba en esa hipotética reunión que no se llegó a producir, López y Egea afirman que “lo obvio en el mercado es: participación en el reparto de los derechos de autor, la que corresponda, la que se negocie, la lógica; y aparición en un crédito, el que se negocie, el lógico, compartido con quien haya que compartirlo”. También aseguran que los productores necesitan obtener una cesión expresa del derecho de transformación, que López y Egea podrían ceder “gratuitamente, o por una cantidad, pequeña, mediana o grande, según se llegue a un acuerdo”.

Según Manuel Ángel Egea, “si esto lo hubieran hecho de una forma legal, en el momento oportuno, nosotros hubiéramos negociado de forma razonable. Pero si se cierran en banda, y nos metemos en un pleito… pues que decida un juez”. Y añade que la afirmación de Trueba de que el derecho de transformación les corresponde a los productores “no sé de dónde la han sacado, porque la ley en ese sentido es muy clara”. En este mismo sentido se manifiestan expertos en propiedad intelectual consultados al respecto: el contrato sólo asegura a los productores los derechos de explotación de la obra audiovisual, es decir: de la primera película, pero no del guión. Al no reflejarse en el contrato una cesión expresa de los derechos de transformación de ese guión original, ni fijarse una remuneración por ese concepto como requiere la ley, no puede presumirse que dichos derechos hayan sido cedidos. Por lo tanto, al amparo de la vigente ley de propiedad intelectual, aseguran los expertos, esos derechos seguirían en poder de los guionistas originales.

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Viendo el convencimiento con que López y Egea plantean su reivindicación, cabe preguntarse por qué no pidieron al juez medidas cautelares, como por ejemplo se hizo en su día con “Manolete”. Aquella súper producción vio sus copias embargadas y su estreno prohibido por culpa de la deuda que el productor del filme (precisamente Andrés Vicente Gómez) mantenía con la empresa que construyó los decorados . Pero López y Egea ni siquiera se plantearon esa vía: “Con esas medidas podríamos perjudicar a mucha gente”, explica Manuel Ángel Egea. “Gente que ha participado de buena fe en esta película, dando por hecho que Fernando Trueba lo tenía todo en regla. Nosotros nos limitamos a intentar negociar. Y ojalá se pueda llegar a algún acuerdo antes de que esto pase a mayores”. Y añade López: “A nosotros no nos hace falta el dinero que podríamos sacar por esto. Nosotros escribimos el guión por amor al arte, no fue ningún encargo. Es por eso que veinte años después cuesta mucho cerrar los ojos y decir ‘bah, que haga lo que quiera’”.

La pregunta que queda en el aire, ahora, es ¿qué pasa con los otros dos guionistas de “La niña de tus ojos”? Ni David Trueba ni el fallecido Rafael Azcona aparecen tampoco en los créditos de “La reina de España”. ¿Se les incluirá en el reparto de los derechos de autor?

Bloguionistas ha contactado con Susan Youdelman, viuda y heredera de Rafael Azcona, para preguntarle al respecto. Aunque Youdelman prefiere no hacer declaraciones, sí ha podido confirmar que desconoce cómo será dicho reparto. Es decir: o Fernando Trueba no ha declarado aún la obra en su entidad de gestión, o lo ha hecho sin llegar a un acuerdo con Youdelman. Trueba ha manifestado públicamente que escribe sus guiones con una foto de Rafael Azcona en su escritorio, tal es la admiración que guarda por el mítico guionista. ¿Se atreverá a dejar fuera al autor que escribió para él tres de sus mayores éxitos: El año de las luces, Belle Epoque La niña de tus ojos?

Una ley no escrita de la profesión establece que el reparto estándar es como sigue: argumento 25%, guión 25%, dirección 25%, música 25%. Nadie duda de que un 50% corresponde a Fernando Trueba. La pregunta es ¿cómo se repartirá el 25% correspondiente a argumento?

Si esta incógnita se llega a despejar, podría ser clave en un hipotético proceso judicial. Puesto que los cuatro guionistas de la primera película pactaron por contrato repartirse “a partes iguales” los derechos de autor, es lógico pensar que López y Egea tienen derecho a percibir por “La reina de España”, como mínimo, lo mismo que pudieran llegar a percibir David Trueba o los herederos de Azcona, en el hipotético caso de que Fernando Trueba llegase a algún acuerdo con ellos.

La secuela de una comedia ha acabado convirtiéndose en un drama. Y todo parece indicar que el final, efectivamente, lo escribirá un juez. Pero lo que López y Egea sí tienen claro es que su cruzada no está movida por el egoísmo. “No estamos defendiendo sólo un asunto nuestro. Estamos defendiendo la dignidad de una profesión que está siendo muy maltratada”, sentencia Manuel Ángel Egea. “Ojalá esto sirva de ejemplo para los guionistas: cuidado con lo que firmáis”.

Texto: Sergio Barrejón. Fotos: Héctor Beltrán.


NEIL SIMON: “SE APRENDE MÁS DE LO MALO QUE DE LO BUENO”

4 noviembre, 2016

“Joan y yo íbamos al teatro todas las noches que podíamos, y lo veíamos todo, fuera bueno, malo o indiferente. En general, uno aprende infinitamente más de lo malo que de lo bueno. Y de lo genial no se aprende nada. La genialidad se compone de sufrimiento del autor, algo de inspiración divina, y un ligero toque de locura. Ser genial es algo a lo que puedes aspirar, no algo que puedas planear, sobre todo si conoces tus limitaciones.

Neil Simon. Fotografía de Irving Penn. ©1970 Condé Nast Publications Inc.

Neil Simon. Foto: Irving Penn. ©1970 Condé Nast Publications Inc.

Lo que sí puedes es ampliar tu horizonte dándote permiso para cometer errores. De hecho, deberías ir buscando los errores. Déjate seducir por el fracaso. Corre riesgos, intenta cosas peligrosas, salta sin red. A no ser que seas de esos que ignoran inocentemente que existe siquiera un riesgo. Pero la genialidad no te servirá de guía, porque no hay señales que marquen el camino a lo genial (…)

Sin embargo, puedes aprender mucho de lo mediocre y de lo malo. Porque se reconoce fácilmente, no sólo en una función de teatro aburrida, también te encuentras con ello en tu propio trabajo. Y si trabajas lo suficiente, empiezas a reconocer las señales: ¡Alto! ¡Vuelva a la casilla de salida! ¡Y pague la multa!

Nunca te permitas pensar “aquí parece haber un problema, pero igual me estoy equivocando. A lo mejor les gusta”. No les va a gustar. Si ya apenas les gusta cuando piensas que es maravilloso, ¿qué probabilidades tienes de colarles algo de lo que tú mismo dudas?

SIMON, NEIL: “Rewrites”. Simon & Schuster, New York (1996), páginas 127-129.

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Traducido por Sergio Barrejón.


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