ALBERTO MARINI: “ME GUSTARÍA SER GUIONISTA DE CINE DE PALOMITAS”

15 febrero, 2016

Por Jorge Naranjo. 

Fotos: Pablo Bartolomé. 

Fue otro de los guionistas que no pisó la alfombra roja en la última edición de los Premios Goya, pero firma una de las películas mejor escritas del año (y de la década). “El desconocido”, dirigida por Dani de la Torre, se alzó con los galardones a Mejor Montaje y Mejor Sonido y con uno de los más ansiados de cualquier cineasta: contentar a público y crítica, éxito compartido con “Truman”, la ganadora de la noche. Un día antes de la llamada “fiesta del cine español”, ALMA había reunido a los guionistas nominados en la Academia de Cine para hablar de sus films y, sobre todo, de escritura. Al acabar, abordamos a Alberto Marini (Turín, 1972), uno de los pocos nominados que faltaban por aparecer en Bloguionistas. No tuvimos alfombra roja, pero sí una fila de butacas de colores.

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Has dicho que “El desconocido” es un encargo. ¿Cómo te llega?

Yo ya había trabajado con Vaca Films en el pasado y me dijeron que querían trabajar con un director novel que tenía una idea. El director era Dani de la Torre y la idea era la de un banquero lejanamente vinculado con las preferentes que, al sentarse en su coche, descubría que había una bomba de alguien que quería vengarse. Éste era el concepto, más o menos. Desde el principio estaba claro que querían apostar por el thriller de acción pero con trasfondo social. Y sobre esto empezamos a trabajar.

¿Te llega algo escrito por Dani o empiezas de cero?

No, me contó la idea. Me vi con él en Sitges. Me explicó toda la historia y luego me dejaron un par de días para pensármelo y decidir… Y claro… A ver… Yo vivo de esto, sé que al año tengo que tener uno o dos guiones para pagar la hipoteca, pero para mí, lo más importante, más allá de las historias, es con quien trabajas. He tenido experiencias que me han gustado mucho a nivel de guion, pero en las que no he congeniado con el coguionista o con el director, así que siempre me doy un tiempo para trabajar con esa persona que no conozco y ver si nos entendemos. Y Dani y yo hemos congeniado mucho. A pesar de que el guion lo firme yo solo, ha sido un trabajo codo a codo. Él ha estado presente en todo momento, nos hemos visto a menudo sin importar la distancia, hemos hablado prácticamente cada día, y ha sido un proceso creativo en el que hemos ido de la mano. Dani ha conseguido sacarme muchas cosas que estaban allí, mejorar lo que estaba… y ha sido un proceso muy fluido.

¿Cuánto tiempo ha durado el proceso?

El encargo llegó en 2013, empezamos a trabajar en 2014 y en primavera de 2015 se empezó a rodar… Eso haría un año y medio, más o menos.

El guion que podemos descargarnos AQUÍ es la décima versión…

Sí, hicimos diez versiones, pero los cambios más radicales se hicieron de la primera a la segunda y de la segunda a la tercera. Eso fueron los cambios más gordos. Por ejemplo, en la primera versión no salíamos del coche nunca, era una apuesta estilística. Después, decidimos hacer una película más grande, menos artística, así que salimos fuera del coche, y entonces modificamos cosas del villano. El antagonista cambió bastante.

¿En qué sentido?

Había versiones anteriores en las que era más implacable, más duro. Y en las ediciones siguientes buscamos una mayor empatía con el público.

Al ver la película, busqué en el guion cómo escribiste el famoso plano secuencia donde llega el personaje de Belén (Elvira Mínguez).

Al decidir que saldríamos del coche, Dani empezó a tener en la cabeza cómo rodar algunas cosas. Por ejemplo, en las últimas versiones yo ya sabía que habría un plano secuencia ahí, igual que también me dijeron que en la persecución final se usaría la Scorpio para salir y entrar del vehículo… Con Dani ha sido genial que primero se cerró el guion a nivel argumental y luego se pensó en cómo rodar la película. Después hubo pequeños cambios, pero la manera de rodar no influyó en el argumento.

De hecho, ese momento no está escrito como plano secuencia…

No, no… Se deja ver, eso es lo bonito. Igual que el plano en el que la cámara Scorpio entra en el coche. (SPOILER) Después de que le han disparado al protagonista en el brazo, empieza la persecución final. La cámara hace un giro de 360 grados alrededor del vehículo, entra en el asiento trasero y sale por otro lado. Yo sabía que habría una virguería de ese tipo, pero Dani no me dijo nunca: “Haz una secuencia para que podamos hacer esto”. Había una secuencia, y él apuntó que estaría bien rodarla de esa manera para que le diera más espacio en el guion y no quedara demasiado breve, así que me limité a dejar espacio para que esa escena no fuera tan corta. Solo eso. Pero no es algo impuesto por rodaje. A veces te encuentras directores que quieren forzar un plano y entonces acabas forzando la historia para que el plano encaje. Aquí no.

¿Ya teníais actores en la cabeza durante la escritura?

Sabíamos lo de Luis Tosar. No estaba confirmado, pero sí sabíamos que estaba muy interesado y que se iba a leer el guion y todo eso, pero los demás no. Supe que su pareja sería Goya Toledo a guion más o menos cerrado, al igual que el resto de personajes. Los niños fueron los últimos.

¿Sentiste algún tipo de presión por parte de la cadena?

La cadena (Atresmedia) trabaja como productora creativa con Vaca Films, es decir, Emma Lustres. Ambas son productoras que intervienen en el contenido con sugerencias y, como guionista, uno tiene que recibir las sugerencias y saber ir adaptándolas al texto final. O, al menos, dar respuesta a sus preocupaciones. Digamos que hay dos opciones: o se acepta la sugerencia o se busca otra solución posible que responda a las preocupaciones que tienen. Son productores creativos, no imponen. Son muy respetuosos con el trabajo, tanto Vaca Films como Atresmedia.

Según el guion, también se cambió tanto el principio como el final.

El cambio principal se hizo entre la segunda y la tercera versión. Quisimos un final agridulce. Es decir, a pesar de haber pasado un mal rato durante una hora y media, queríamos terminar con una sensación feel-good, así que optamos por un final más alegre para el publico, más esperanzador. Lo que ha quedado en el guion es una secuencia en la que (SPOILER), una vez que el desconocido ha muerto, el protagonista hace “algo” a favor de “El desconocido”. Es decir, hacemos que la muerte de “El desconocido” no sea inútil y que esa consecuencia se vea en pantalla. Se rodaron algunas partes, pero se vio que no funcionaba y que ésta no era una película para darse abrazos… Una cosa es que el protagonista sobreviviera, pero lo otro era demasiado… Yo creo que el final que hay ahora una vez rodada la película es el mejor final posible.

¿Todo eso lo ibas hablando con Dani?

Con Dani la comunicación fue siempre muy fluida. No tenía por qué hacerlo, pero siempre me enviaba montajes provisionales y, de hecho, fui a ver el primer corte a la productora. También coincidió que, en ese momento, yo estaba trabajando en otro proyecto con el montador, Jorge Coira. Jorge es un gran montador y conoce perfectamente las pautas del storytelling porque también escribe y dirige, así que no ha ido a lucirse, ha ido solamente a respetar y a trabajar para que la historia saliera bien.

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Antes has dicho que tú eres un “guionista de cine palomitero”…

Bueno, no lo soy, digamos que me gustaría ser guionista de cine de palomitas. Quiero llegar al mayor público posible, aun sabiendo que ya tengo 43 años y empiezo a no conectar demasiado con el público muy joven. Ojo, no porque ellos sean tontos o tal, es una incapacidad mía. Y me explico. Yo veo “El destino de Júpiter” y “El corredor del laberinto” a priori y no sé decirte cuál de los dos va a arrasar y cuál será un fracaso. Veo que empiezo a tener una distancia con los jóvenes que me sugiere que ya no soy tan capaz para escribir para ellos como antes. Si quiero conectar con ellos, tengo que trabajar con gente que conecte con ese público. Al mismo tiempo, me gusta saber siempre cuál va ser el target, porque así procuro llegar dentro de esa franja al mayor público posible.

Pero “El desconocido” es una película que ha conectado muy bien.

Sí. “El desconocido” es una película con más pretensiones palomiteras que autorales. De hecho, tanto a nivel de guion como de director creo que hemos cumplido. Yo estoy muy contento con la peli como resultado y por el director que he conocido. Y también estoy feliz con la respuesta del público. Todo lo que ha venido luego han sido como bonos extra. No lo digo por modestia, pero no esperábamos ni tan buena reacción por parte de la crítica ni por parte de los académicos. Siendo una película con temas sociales pero con evidente pretensión palomitera, pensamos que acabaría generando cierto rechazo, tanto de unos como de otros…

De hecho, el guion ha entrado en la lista de los nominados al Goya.

Sí, la verdad es que estoy muy relajado… No es falsa modestia, pero para mí el mejor guion original de este año es “Truman” con diferencia, al menos comparándolo con el de “El desconocido”, sin mezclar al resto.

¿Qué tiene el guion de “Truman” para que lo consideres el mejor?

“Truman” tiene una construcción de personajes fascinante. Habla de emociones, llega al corazón con una naturalidad que desborda y que no es nada fácil. Sí, son personas hablando, pero te provoca, es sincera, te remueve todo y sales con la sensación de que has visto la historia de un tío que se despide de la vida pero, al mismo tiempo, acabas saliendo del cine de buen humor porque la película ha demostrado que la amistad es una gran cosa. Y que un guion te pueda transmitir todo eso, chapó.

Antes decías que tú entiendes el guion como una obra inacabada…

He sufrido como todos los guionistas al principio de su carrera, en ese momento en el que entregas un guion y acabas descubriendo que ese actor que imaginaste de 16 años ahora tiene 30, y ves que se cambia todo, las situaciones, las frases… Al principio lo pasaba fatal, y luego te das cuenta de que tiene que ser así. He conocido a muchos directores y creo que no son malas personas. Simplemente, tienen una función que no es la de preservar el guion sino la de hacer la mejor película posible. El guion va a ir cambiando, pero la obra no es el guion… Es la película. Cuanto más pronto te ves como una parte más del proceso, una parte muy importante, ojo, pero solamente una parte, menos sufres.

¿Crees que la película “El desconocido”, como obra acabada, con todos sus cambios y variaciones, muestra el mejor guion posible?

Como siempre me pasa, si me pongo ahora a ver la película encuentro cosas que me gustaría reescribir, pero es que a mí me tienen que poner un freno porque si no estaría escribiendo mientras duermo.


FIRMAS INVITADAS: LOS GUIONISTAS DEL FUTURO / 1

11 abril, 2013

Varios de los autores habituales de este blog somos profesores del Master de Guión de la Universidad Pontificia de Salamanca. Con este post, comenzamos una serie de “firmas invitadas” muy especiales: los alumnos del Master.

Con ustedes, los guionistas del futuro.

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FRASES TATUADAS EN EL ALMA DE UN ASPIRANTE A GUIONISTA

por Luis Jara y Alejandro Campos.

 

Atrás quedan ya cuatro duros meses de trabajo intenso en el Master de guión de ficción de la Universidad Pontificia de Salamanca. En las teclas de nuestros portátiles han caído gotas de café, ceniza de cigarrillo y alguna que otra lágrima. Queremos compartir con vosotros algunas sentencias recogidas en el master que nos han marcado y que tenemos muy presentes a la hora de sentarnos a escribir…

“ No, no, eso no lo escribas…”

“Ale, llevamos una hora para escribir este párrafo.”

“Lo de la ceniza y las lágrimas, no. No seas melodramático”

“…”

“¿Qué te pasa, Luis?”

“Mira, Ale, lo mejor es que cada uno escriba sus frases, porque es que no hay manera de ponernos de acuerdo”

“Vale, bien, empiezo yo y no me interrumpas…”

“¿Y si te presento yo, y tú me presentas a mí luego?”

“Cuidadito con lo que escribes”.

FRASES DE ALEJANDRO CAMPOS ESPAÑA:

Sevillano y trianero, amante del flamenco y de Almodóvar. El género en el que más a gusto se siente como guionista es en la comedia costumbrista, disparatada y con toques  de humor negro; y sobre todo, eso sí, en el melodrama. Esta ha sido su elección.


1. Alberto Marini: “Bayona emplea unas premisas muy potentes en sus películas: madre busca a su hijo en El orfanato; y madre/padre busca a sus hijos en Lo imposible”.

Sin premisa no hay película y mucho menos si esta no es lo suficientemente potente como para arrastrar a los personajes a la aventura de solucionar los conflictos que se le presentan.

¿Hay acaso un conflicto más potente que el hecho de que una madre busque a su hijo desaparecido, o viceversa? Las historias con esta premisa se repetirán una y otra vez, lo importante es el cómo se cuenta más que lo que se cuenta. Este supuesto, que trata la unidad de la familia, funciona porque debajo de la premisa se esconden muchos sentimientos con los que cualquier espectador se sentirá identificado, pues todos tenemos o hemos tenido una madre o un padre, o hijos a los que queremos con locura.

2. Natxo López: “El vestuario da comedia”.

El vestuario resulta fundamental en la comedia. Es un elemento visual que no sólo sirve para caracterizar al personaje, sino que además da mucha fuerza dramática a la historia que se quiera contar, y más aun si se trata de hacernos reír.

Ejemplos de ello hay muchos: quizás los más conocidos son Tony Curtis y Jack Lemmon vestidos de mujeres durante todo el metraje de Con faldas a y lo loco; Dustin Hoffman en Tootsie; Robin William en la Señora Doubfire; los enormes pendientes de cafetera que llevaba María Barranco en Mujeres al borde de un ataque de nervios; el inamovible e inalterable peinado de Marcia Cross en la serie Mujeres desesperadas; o el disfraz de tigre que llevaba Roberto Álamo en La piel que habito.

¿Es tarea del guionista o del director decidir la ropa o complementos que deben llevar los personajes en las historias? Tratándose de comedia estoy convencido que deben ser los guionistas los que deben dejar marcado esta decisión, siempre y cuando aporten una mayor caracterización a los personajes, esté al servicio de la historia, y den una mayor fuerza visual. Recordemos que la comedia suele prestarse a la inclusión de una paleta de colores mucho más estridente que a primera vista puede impresionar y marcar un ritmo dentro de este género.

3. Pablo Remón: “En la comedia los personajes se toman su papel muy en serio. Nos resulta ridículo eso que a los personajes les parece vital”.

Natxo López, coordinador del taller de escenas, dijo también algo muy parecido: Los monólogos funcionan muy bien en la comedia cuando lo que cuenta el personaje le importa mucho”.

Esto que el personaje puede contar o no, a modo de monólogo, visto con una cierta distancia por parte del espectador es lo que nos hace reír. Pues vemos lo patético que resulta aquello en lo que el personaje cree con total convicción.

Generalmente, estos monólogos vienen acompañados de sinceridad y desnudez psicológica por parte del personaje. Es aquí donde los conocemos mejor, pues descubrimos sus errores, sus torpezas, su ignorancia o sus debilidades. Y es esto justamente -lo que los hace vulnerables- lo que los hace tronchantes, a la vez que nos permite identificarnos con ellos.

En ocasiones esa vulnerabilidad puede ser reconocida por el personaje, y en otras no, pero en ambos casos, colabora a que nos riamos y sintamos empatía hacia ellos.

Llegados a este punto, me pregunto: ¿cuáles son los límites entre el humor blanco y el humor negro?

El humor negro quizá se fundamente en la mayor distancia que adopta el espectador frente al personaje y aquello que le ocurre.

Bajo mi punto de vita, puede coincidir también con que el personaje adopte por sí mismo una mayor distancia frente a los conflictos que se le presentan.

Estos personajes me parecen más inteligentes, pues son capaces de identificar y reconocer con madurez y crudeza aquello que les ocurre y reírse de sí mismos.

Esto no quiere decir que el espectador no se sienta identificado en alguno de los defectos o debilidades por parte del personaje.

Ejemplo de ello podría ser la película Carmina o revienta, donde el personaje de Carmina es capaz de distanciarse de lo todo lo que le sucede, se ríe de sí misma, y busca soluciones poco ortodoxas que nos hacen reír y que nos colocan en una posición como espectador mucho más distante. Quizás aquí nos sintamos unidos al personaje de ella, a pesar de todos sus defectos, por el mero hecho de ser una luchadora.

(Continuará)



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