10 CONSEJOS

2 febrero, 2016

Por David Muñoz.

Los mejores consejos que en este momento puedo darle a un guionista que empieza (variante actualizada de cosas que ya he escrito aquí en el pasado):

1-RECUERDA QUE LAS IDEAS SÍ IMPORTAN. Seguro que has leído artículos o escuchado charlas de guionistas profesionales explicando que las ideas “no importan” demasiado, que lo que de verdad importa es cómo se ejecutan. Pues bien, no es del todo cierto. Sobre todo si estás empezando. La idea es fundamental, y más hoy en día, cuando los guiones se venden en sesiones de “pitch” o enviando “loglines” cebo por mail que deben interesarle tanto a un productor como para que te pida que después le mandes un PDF del guión. Si eres un guionista profesional, y sobre todo si has tenido algún éxito, es probable que el productor quiera leer tu guión aunque la idea no le llame demasiado la atención, pero, si no has hecho nada antes, ¿por qué va a querer un productor leer tu guión si la idea no le interesa? ¿por qué va a elegirlo entre las decenas de propuestas que le llegan? No hay ninguna razón para que lo haga.

Así que, por muy bien escrito que esté un guión, por muy bien que se haya “ejecutado”, si nadie lo lee… bueno, pues ya me dirás para qué va a servir. Mejor un guión con problemas que parte de una gran idea que un guión perfecto construido sobre un planteamiento mediocre.

Como soy tutor del programa de desarrollo de guiones DAMA Ayuda y  profesor en varios sitios, cada año leo unas 500 sinopsis. La mayor parte de ellas no son mucho más que patrones argumentales (“un policía lucha contra la corrupción en su comisaría”; “un vaquero solitario llega a un pueblo y se enemista con el sheriff”; “un urbanita llega a un pueblo y descubre la felicidad”; “Díos mío, sí resulta que estaba muerto”) o calcos de otras películas. Y eso nunca es suficiente.

No te conformes con la primera idea que se te pase por la cabeza. Pregúntate: ¿yo iría a ver esta película si se estrenara mañana? Si la respuesta es negativa, ¿para qué vas a escribirla? Contamina ese patrón argumental que te atrae con tu experiencia, tus referencias, tu personalidad. Mezcla géneros. Intenta ver cómo funcionan juntas ideas que en principio te parece que es imposible que encajen. Haz tuyo el patrón del que partes. Haz el viaje desde lo genérico hasta lo específico.

Y si tenéis ganas de leer algo más sobre el verdadero valor de las ideas, escribí esto aquí hace unos cuantos años.

2-NO MUEVAS LOS GUIONES ANTES DE TIEMPO. Si tú sientes que aún no está bien, seguro que no está bien. Casi nadie suele tener tiempo para leer un guión por segunda vez. Y una mala versión de un guión además da una mala imagen de ti. Así que piénsatelo mucho antes de darle a “enviar”. A todos a veces nos puede la impaciencia, las ganas de saber si a alguien ahí afuera va a interesarle lo que hemos escrito, pero siempre es mejor intentarlo con la seguridad de que al menos lo que estás enviando es todo lo bueno que puede llegar a ser.

Y que conste que éste es un consejo que a menudo tengo que recordarme a mí mismo. Soy de los impacientes.

3-PRESÉNTATE A TODOS LOS CONCURSOS, convocatorias, etc. que se crucen en tu camino. Nunca sabes dónde va a encontrarse tu guión con la persona que puede convertirlo en una película. Hace unos meses un ex alumno mío se presentó a un concurso con el guión que desarrolló conmigo como tutor. No ganó. Creo que ni siquiera quedó finalista. Pero lo leyó una persona que también lee para una productora y, como le gustó, le llamó y ahora mismo mi alumno está a punto de firmar su primer contrato de desarrollo.

También, como explicó hace poco aquí Ángela Armero, es interesante presentarse a convocatorias donde el objetivo es que los guionistas seleccionados mejoren sus proyectos con la ayuda de profesionales. Antes mencioné a DAMA Ayuda, pero también merecen la pena el programa de desarrollo de Ibermedia o los laboratorios de la SGAE.

4-SI TIENES LA SUERTE DE CRUZARTE EN EL CAMINO DE UN DIRECTOR que se interesa por tu trabajo y tiene ganas de colaborar contigo, hazlo. Y si os va bien, AGÁRRALO Y NO LO SUELTES. En España se venden muy pocas ideas originales de guionistas. La mayor parte de las películas que se ruedan surgen de propuestas de directores o productores.

5-ESCRIBE TODOS LOS DÍAS. Sin excusas. Como sea, donde sea, lo que sea, cuando sea. Desarrolla varios proyectos a la vez. Si te atascas con uno, pasa a otro.

Y “escribir” no es solo escribir páginas de guión, escenas dialogadas, sino también tomar notas, escaletar, PENSAR. Lo bueno de ser guionista es que puedes trabajar en cualquier parte. De hecho, a menudo resulta útil pensar en un sitio diferente a donde lo haces habitualmente. Yo esta mañana he estado en el oftalmólogo, y, como han tardado bastante en atenderme, he tenido tiempo para pensar y he encontrado la solución a un problema de un proyecto de cómic en el que llevo trabajando unos cuantos meses. Eso también es escribir. Toma notas en tu móvil, en una libreta, en una servilleta. Que escribir no sea un hobby de fin de semana sino tu vida.

6-NO TE CREAS MEJOR que la gente que escribe las series y las películas que no te gustan. Sobre todo, no los desprecies, no pienses que son idiotas. Ser un arrogante no te va a ayudar a conseguir trabajo como guionista. Esos guionistas que subestimas saben tanto o más que tú. Y seguro que tienen más experiencia. En sus circunstancias tú lo habrías hecho igual de mal o peor. Recuerda que el guionista casi siempre escribe para alguien que realmente toma las decisiones importantes. Eso no quiere decir que no haya guionistas reguleros y que los productores, ejecutivos, etc., sean siempre “los malos”, solo que es difícil saber si alguien lo es viendo lo que ha firmado.

7-CONFÍA EN QUE LO PUEDES HACER MEJOR que los guionistas que han firmado las series y las películas que no te gustan. Si no tienes un ego más o menos saludable es difícil atreverse a mostrar lo que has escrito. ¿Cómo sino vas a creer que alguien debe invertir miles de euros en hacer realidad algo que has inventado? Reconócelo: si lo haces es porque crees que lo que has escrito merece la pena, que es… sí, especial. Y no pasa nada por creerlo. La baja autoestima, el desánimo, la bajona, acaba con muchas carreras de guionistas en ciernes.

Entre la arrogancia y tener la autoestima por los suelos, encuentra tu equilibrio. No es fácil. La mayor parte no lo conseguimos nunca y vivimos en un sube y baja continuo. Pero merece la pena intentarlo.

Claro que, como le escuché hace poco a una dibujante con la que estuve en una mesa redonda, también puede combinarse un ego desmesurado con una autoestima bajísima, y el resultado suele ser letal. Pero… ese es otro tema.

8-ESTUDIA: ortografía, gramática, e inglés. Entregar un guión que parece escrito por un chaval de 10 años no suele ser buena idea. No se trata de escribir sin cometer un solo error. Todos los cometemos. Y muchos de ellos nunca dejamos de cometerlos por mucho que nos esforcemos (yo sufro mucho con el leísmo y el laísmo y demás, como podéis comprobar leyendo esta entrada). Pero no es lo mismo meter la pata cada muchas páginas que meterla continuamente.

En cuanto al inglés, gracias a Internet el mundo es cada vez pequeño. No dejes pasar oportunidades por no saber otro idioma. Lo explico muchas veces: si yo no supiera inglés, no podría estar escribiendo cómics para Francia.

9-NO VEAS TANTAS SERIES DE TELEVISIÓN (a no ser que tengas mucho tiempo libre, claro). Sobre todo, no veas cinco temporadas de una serie con un formato fijo. Vaya, que puedes verlas para divertirte, como cualquier otro espectador, pero no te engañes a ti mismo, no te digas que estás aprendiendo mientras lo haces. Con ver dos temporadas de “The Walking Dead” ya sabes todo lo que puede saberse sobre “The Walking Dead”. O al menos todo lo que puedes aprender de ella como guionista. Ve películas, otro tipo de series, LEE LIBROS, ve al teatro, escucha canciones, exponte a otras formas narrativas. Pero sobre todo, analízalas. Verlas como la ve tu primo el abogado no te va a servir de nada (aunque quizá algo quedará). Piensa en lo que ves, intenta entender su estructura, cómo desarrolla sus temas, etc. Ve más allá de la trama, de la peripecia. Coge un boli y un folio y escaleta una película mientras la ves. Hazla tuya. Incorpórala a tu repertorio. Como un músico que aprende una canción para poder interpretarla. Con escucharla no le vale. Tiene que desmontarla y después volverla a montar. Como el pistolero con su arma. O Ryan Adams con las canciones de Taylor Swift.

El esquema de "The Homesman" que escribí después de verla. "The Homesman" es una película dirigida por Tommy Lee Jones con guión del propio Jones, Kieran Fitzgerald, y Wesley A. Oliver a partir de la novela homónima de Glendon Swarthout. Es algo que hago de vez en cuando si veo una película que me gusta especialmente y tiene una estructura inusual. Es mi manera de entenderla, de hacerla "mía".

El esquema de “The Homesman” que escribí después de verla. “The Homesman” es un western dirigido por Tommy Lee Jones con guión del propio Jones, Kieran Fitzgerald, y Wesley A. Oliver a partir de la novela homónima de Glendon Swarthout. Es algo que hago de vez en cuando si veo una película que me gusta especialmente y tiene una estructura inusual. Es mi manera de entender de veras cómo está construida, y también de hacerla “mía”.

10-AFÍLIATE A ALMA. Tienes derechos. No hay porque firmar cualquier cosa. A lo mejor ese primer guión que vas a vender se acaba convirtiendo en el mayor éxito de tu carrera. Asegúrate de que si va bien no solo se va a comprar una casa el productor. Ya, ya sé que tú hasta pagarías porque se rodara ese primer guión, pero si alguien quiere comprártelo, no es para hacerte un favor, es porque le interesa y cree que puede llegar a ganar dinero con él.

 


A LOS TÍMIDOS

12 enero, 2016

Por David Muñoz

Aviso: he escrito este texto en un arrebato. Para no sentir tentaciones de reescribirlo entero y a lo mejor acabar por no subirlo, apenas lo he revisado.

Ser tímido es una mierda.

No me refiero a la timidez que de vez en cuando sentimos todos en determinadas situaciones, la timidez que podríamos llamar “normal”. No, hablo de esa timidez que no te deja hacer cosas que querrías hacer, que te paraliza, que te bloquea. La timidez que se convierte en terror cuando te ves obligado a interactuar con otros, especialmente si esa interacción se produce en público. La timidez que te condena a ser figurante en vez de protagonista, que te hace vivir acurrucado, como en si cualquier momento un francotirador agazapado en una terraza te fuera a reventar la cabeza de un disparo. Esa timidez que algunos psiquiatras llaman “fobia social” (aunque otros, como uno que a mí me merece mucho respeto, Guillermo Rendueles, opinan que a denominarla así y convertir la timidez en cuadro clínico, en enfermedad, puede ser contraproducente, contribuir a su cronificación y a que el tímido no deje de serlo nunca).

Yo conozco esa timidez muy bien.
Fui tímido durante muchos años. Aún sigo siéndolo. Solo que ahora, no siempre, pero sí casi siempre, he aprendido a simular que soy una persona normal. Nunca lo seré del todo, pero ya no dejo de hacer cosas que quiero hacer por miedo. O por lo menos solo dejo de hacer algunas. Por ejemplo, jamás podré orinar en un váter público si hay otra persona. Pero bueno, no es tan importante. Siempre puedo esperar a quedarme solo (y si voy al cine, asegurarme de llegar siempre con tiempo).

Si eres guionista, ser tímido es una mierda por partida doble. Esta es una profesión en la que es muy importante relacionarse, conocer gente, saber venderse. Más ahora, con tanta sesión de “pitch” por la que hay que pasar sí o sí si quieres dar a conocer tus proyectos. Y por supuesto, si trabajas en televisión y formas parte de un equipo, saber explicar tus ideas es fundamental. Y todo eso, a mí, durante años, se me dio como el culo. Encima sospecho que tendía a caer mal. Era uno de esos tímidos de gesto duro que más que tímido parecía un borde. Pero si no hablaba, o cuando lo hacía lo hacía de manera brusca, y en un tono mucho más duro del que me habría gustado utilizar, era porque no sabía hacerlo de otra manera.

Pero tuve suerte: un coguionista, Antonio Trashorras, que además de comprenderme y apoyarme, aportaba el don de gentes del que yo carecía cuando empezamos a mover nuestros guiones. Antonio, si lees esto, gracias. Creo que nunca lo he dicho en público, pero ya tocaba. Sin ti quizá nunca habría tenido el valor de salir de mi agujero.

Ahora, me parte el alma cuando veo que entre mis alumnos hay gente con talento que no es capaz de hablar de sus proyectos sin que les tiemble la voz. Y todos los años tengo varios. Me he puesto a escribir esto pensando en ellos.

Porque lo que no pretendo es que esto sea el clásico texto autocompasivo de guionista. Para nada. Lo escribo para explicar que, como he dicho antes, de la timidez se sale. Vale, lo de mear en un váter público para mí es un imposible, pero vaya, que dentro de un par de días voy a estar dando clase a veintitantos alumnos en la universidad, y no solo no lo voy a pasar mal haciéndolo, sino que lo voy a disfrutar. He pasado de no poder hablar en público a dar clase contento. De hecho, lo que ocurre ahora es que cuando me dan la oportunidad de hablar, lo difícil es conseguir que me calle*.

Pero para lograrlo, para salir como salí yo, necesitas esforzarte mucho y, también, probablemente, necesitas ayuda.

La “receta” para ir saliendo es fácil: Debes obligarte a hacer cosas que te da miedo hacer. Una cada cierto tiempo. Sin agobios. No se puede cambiar totalmente de un día para otro. Conviene ir paso a paso.

La primera vez que lo hagas, lo pasarás fatal. Pero poco a poco empezarás a sentirte más a gusto hasta que, incluso aunque no acabes estando del todo relajado mientras haces eso que antes te asustaba tanto, por lo menos serás capaz de hacerlo. Parafraseando a la actriz Carrie Fisher hablando de sus problemas psicológicos: “aunque sigas teniendo miedo, no dejes de hacerlo”.

Recuerdo perfectamente el día en que mi pareja me obligó a pedir algo en un bar. Tenía veinte y pocos años. Hasta ese momento había sido incapaz de dirigirme a un camarero. Fue aterrador. Me tembló la voz, pero lo hice. Y después de hacerlo diez veces, la vez número once ya no me pareció tan importante.

También recuerdo la primera vez que di clase, con las orejas coloradas como tomates y las manos metidas en los bolsillos para que no se notara lo que me temblaban. Aquella clase, en un taller de ALMA, la di también porque otros se empeñaron en que podía y debía hacerlo. En este caso fueron mis amigos los también guionistas Carlos Molinero y Nacho Faerna. Ellos me hicieron profesor. Y sin saberlo, me cambiaron la vida.

La timidez solo se “cura” (o mejora) si el tímido es consciente de que lo es, si no se inventa excusas para justificar su comportamiento (esas del tipo “esto no lo hago porque no me gusta” cuando en realidad sabes que no es así, que te mueres por hacerlo, y no puedes), y empieza a dar pequeños pasos para vencerla.

Como habéis visto por los ejemplos que he puesto, casi siempre también hace falta que te echen una mano. Lo que yo no hice fue algo que ahora parece una solución muy obvia: ir a ver a un psicólogo. En aquella época me resultaba algo muy exótico, una cosa rara que la gente de mi entorno no hacía, una extravagancia de las películas de Woody Allen. Y tendría que haberlo hecho. En muchos casos, la timidez está relacionada con una baja autoestima, y eso puede trabajarse con un psicólogo.

Yo no fui, no supe ir, pero a cambio tuve amigos, mi pareja, gente que me quería, que me ayudó aunque yo no se lo hubiera pedido. No todo el mundo tiene esa suerte.

Sea como sea, si sois tímidos, no dejéis que la timidez os impida ser lo que podéis llegar a ser. Luchad contra ella. El primer paso es el más difícil. Pero es una meta que puede lograrse. Con mucho trabajo, desde luego, pero puede hacerse.

Pensad: ¿qué podéis hacer esta semana que normalmente os dé miedo hacer?

Y hacedlo.

Aunque os tiemblen las manos, aunque se os quiebre la voz, aunque vuestras orejas brillen como dos farolillos chinos… hacedlo.

*El camino para salir de la timidez no es una línea recta. A veces se da un paso adelante y dos atrás. O hay recaídas. A mí me pasa de vez en cuando. El tímido que llevo dentro vuelve a apoderarse de mí. Conviene no obsesionarse con ello y recordar que en este caso sí que se trata de algo excepcional. Además, como las habilidades sociales se dominan mediante la práctica, y el tímido suele haber practicado poco, también ocurre a menudo que al tímido le cuesta medir y a veces habla más de la cuenta. Cuando me ocurre a mí y me agobio lo que pienso es que es mejor hablar de más que no poder abrir la boca.


CINCO ENLACES Y UNA SEPARATA PARA EL FIN DE SEMANA

11 diciembre, 2015

por Sergio Barrejón

1) Hay un método infalible para lograr consenso en el sector del audiovisual español: basta con decir que los guionistas no hacen más que quejarse. Puede ser cierto o no. El consenso está sobrevalorado, como habrás comprobado oyendo a tus tías políticas y tus cuñados de derechas alabar a Albert Rivera. Pero hay una cosa cierta: no sólo los guionistas españoles se quejan. Atención a lo que cuenta (en inglés) Ken Levine, guionista de Cheers, Frasier y MASH, sobre abusos laborales a guionistas de televisión norteamericanos. Si esto lo dice el ganador de un Emmy, imaginaos cómo están por allí los guionistas junior.

2) Situaciones como ésa sólo se evitan teniendo un sindicato fuerte. Como ALMA, por ejemplo. Uno de los artífices del convenio. El primer convenio colectivo que garantiza unos ingresos dignos para los guionistas por cuenta ajena. ¿Y por qué hablo de ALMA, y no de los otros artífices? Pues porque ALMA ha organizado HOY otro encuentro de guionistas de programas (19:30 en la sede del sindicato) y MAÑANA tiene asamblea general ordinaria (11:00 en la Sala Berlanga). Todo esto es en Madrid.

3) Pero no sólo pasan cosas en Madrid. Por ejemplo, la semana que viene, lectores de Ponferrada, Vilassar de Mar, Valencia y Zaragoza recibirán ejemplares gratuitos de OBJETIVO WRITERS’ ROOM, el libro de Teresa de Rosendo y Josep Gatell sobre el funcionamiento de las salas de guionistas en Hollywood. Si no te ha tocado uno de los seis ejemplares que hemos estado sorteando hasta ayer, puedes comprar Objetivo Writers’ Room en la web de Alba Editorial. Un regalo de Navidad perfecto para guionistas. O para sus parejas. Para que entiendan por qué son así.

4) Uno de los libros de guión más vendidos de la historia, incluso más que el de Teresa y Josep, es STORY, de Robert Mckee. Para mí McKee pertenece más a la sección de Autoayuda que a la de Audiovisual, pero yo sólo soy un guionista de televisión, así que quizá esté equivocado. Si te apetece saber más sobre el viejo maestro del guión (y del namedropping), echa un vistazo a este vídeo en el que McKee explica las diferencias entre un buen guionista y un mal guionista

5) Si los gurús yanquis del guión también despiertan tu escepticismo, échale un vistazo a este post de Curro Nárvaez, ex alumno del Máster de Guión de Salamanca. Una interesante reflexión sobre el vicio de muchos guionistas noveles españoles de llamar a sus protagonistas John en lugar de Benito.

BOLA EXTRA: En Bloguionistas hemos detectado que la Internet anda un poco escasa de newsletters, así que hemos decidido lanzar la nuestra para paliar esta insostenible situación. Se llamará LA SEPARATA y puedes suscribirte en este enlace. Saldrá a principios de 2016.

Buen fin de semana.

 


#4EGBARCELONA

30 octubre, 2015

Por Alberto Pérez Castaños. 

Octubre 2010: Valencia. Noviembre 2011: Madrid. Octubre 2013: Bilbao.

Si tienes un poco de memoria guionística enseguida relacionarás esas fechas a los tres Encuentros de Guionistas que han tenido lugar a lo largo de la HISTORIA. Estos encuentros son acontecimientos maravillosos: ponencias y mesas redondas de las que siempre se aprende algo, corrillos con compañeros y comida gratis. Si has estado en alguno sabrás de qué hablo, y también estarás de acuerdo conmigo en que ya va tocando una cuarta edición. 2011, 2013… No hace falta ser Einstein para seguir la progresión y ver que este año TOCA.

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Y, en efecto, toca. FAGA ya ha puesto en marcha el IV Encuentro de Guionistas, que tendrá lugar los próximos 13 y 14 de noviembre en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona. Por supuesto, Bloguionistas estará retransmitiendo en directo con el hashtag #4EGBarcelona y haciendo entrevista a algunos de los ponentes para ir publicándolas a lo largo de la semana.

Las inscripciones ya están abiertas. De hecho, llevan ya una semana, si todavía te lo estás pensando te recomiendo que te des prisa. ¿Por qué? Porque se PETA. Al de Madrid fueron casi 300 compañeros. Y mira esta foto del encuentro de Bilbao:

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El precio varía según tu situación. Si eres socio de ALMA, SGAE, DAMA o FAGA (es decir, AGAG, EDAV, EHGEP o GAC), mira aquí.

Si no eres socio (buena ocasión para afiliarte ahora mismo, ¿no?) es un poco más caro.

Si eres estudiante, lo tienes tirado.

El encuentro de este año tiene una peculiaridad: habrá más de una veintena de mesas. Vamos, que es prácticamente imposible que no te interese algo de lo que se hable. Y te lo voy a demostrar, si es que estás dudando todavía en ir:

–Es que a mí lo que me gusta es la comedia y casi nunca se habla sobre el tema…

–Pues tienes a Borja Cobeaga y Diego San José contándote cómo escribieron ‘Ocho apellidos catalanes’, y a Olatz Arroyo, guionista de ‘Allí abajo’, hablando sobre el reto que es escribir comedia en España.

–Pero habrá otros géneros, ¿no? Que no todo es reir…

–Tranquilo, que también irá Rafael Cobos para hacer un análisis del guión de ‘La isla mínima’ comparado con la película junto a Ana Sanz-Magallón. Además, Helena Taberna y Joanes Urkixo hablarán sobre cómo es escribir el conflicto vasco.

–Bueno, no está mal, pero ahora estoy a tope con las series nacionales y….

–¿Y qué? Anaïs Schaaff nos contará cómo se estructura un capítulo de ‘El ministerio del tiempo’ y Aitor Gabilondo hablará sobre la biblia de ‘El Príncipe’.

–Y los programas qué, ¿eh? ¿Por qué siempre ignoran a los guionistas de programas?

–Habrá varias mesas sobre programas: Irene Valera y Joan Grau explicarán los métodos de escritura de ‘El Intermedio’ y del programa de Buenafuente; Juan Luis de Paolis hablará de ‘Salvados’; y Toni Betrán, de ‘Supervivientes’.

–Vale, vale, ¿pero y las series internacionales? Son las que más nos gustan a todos, realmente…

–Concepción Cascajosa, que sabe bastante del asunto, analizará las nuevas tendencias de la temporada. Además, habrá una mesa que explicará el boom de la ficción francesa.

–¿Y qué pasa con los documentales? También son cine y no se escriben solos…

–Por supuesto, por eso Virginia García del Pino hablará sobre el documental contemporáneo.

Pff, venga, vale, creo que voy a ir, pero tengo un largo recién escrito y lo que quiero es que se hable de DINERO, de lo que se cuece en la industria…

–Pues llévate libreta, porque la vas a necesitar. Inés Paris te va a contar cómo lograr que tu guión no se muera de camino hacia la pantalla; el bloguionista Sergio Barrejón y el abogado Tomás Rosón te dirán todo lo que debes saber sobre contratos y Jorge GuerricaechevarríaAsier Guerricaechebarría te contarán cómo vender tu guión. ¿Contento? ¿Te veré en Barcelona?

–Seguramente, pero has dicho que habría más de una veintena de mesas y…

–Que sí, que no las he dicho todas. Mira el programa completo e inscríbete, maldito tarado.

¡Nos vemos el día 13 y el 14 de noviembre en Barcelona!


MANTEQUILLA DE CACAHUETE

8 octubre, 2015

Por Junta de Alma. 

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La industria audiovisual europea mueve al año más de 107 MIL MILLONES de euros. El 4’2% del PIB de Europa. No está mal, ¿pero cuánto gana de media un guionista? Y entendamos por “guionista” no sólo la persona que se sienta a escribir sino la pieza fundamental que pone en marcha todo el mecanismo que luego mueve esas fortunas. ¿Cuánto gana? Pues, de media, 22.000€ al año. Brutos. Si la industria* va tan bien, ¿por qué ganamos tan poco? Sin guión no hay película, pero es que sin guión ni siquiera hay presupuesto, localizaciones, algo que enseñar a una directora o un actor para levantar un proyecto… Sin guión NO hay proyecto. Pero cobramos muy poco**.

Sobre este tema trató la pasada Asamblea General de la Federation of Screenwriters in Europe, la agrupación de sindicatos de guionistas europeos de la que ALMA forma parte y cuyo objetivo es velar por y mejorar las condiciones de los más de 7.500 guionistas que representa.

¿Qué hacemos? ¿Y cómo? Porque el tema no es fácil

En muchos países de Europa los guionistas no podemos acordar tarifas mínimas debido a la Ley de Competencia. Lo sabemos bien en España, donde además son habituales los llamados buy-outs, contratos en los que nos vemos obligados a ceder todos los derechos de nuestras obras para todas las ventanas para siempre a cambio de un precio generalmente irrisorio.

Esto también ocurre en Noruega, Irlanda y Suecia, y es complicado frenarlo tanto por esa idea de que un mal contrato siempre es mejor que ningún contrato, como por prácticas como las que se llevan a cabo en ese último país: el buy-out se firma a cambio de una subida de sueldo que roza, cuidado, el 70%. Pero es una trampa. Una trampa porque “esa idea de que un mal contrato es mejor que ningún contrato sólo provoca explotación laboral”***, y porque ceder todos los derechos para todas las ventanas para siempre a cambio de un único pago aunque sea generoso es pan para hoy y hambre para mañana. En EE.UU lo saben bien.

En Italia algunos guionistas han intentado frenar lo anterior pidiendo reservarse algunos derechos pero los productores se niegan porque necesitan tenerlos para, a su vez, cedérselos a las cadenas. “Tengo que pisarte el cuello porque también me lo pisan a mí”. ¿Pero qué pasa cuando esa cadena es pública? En Suecia hay abierto un debate porque en última instancia lo que tenemos es un Estado comprando derechos a un ciudadano. ¿Se puede hacer eso? ¿Existe la libertad de contrato cuando una parte de esa negociación está financiada con dinero público? O volviendo al caso italiano, ¿dónde queda la libertad contractual si una parte puede imponerse sistemáticamente a la otra?

En Alemania, que también lloran, sí existen acuerdos de mínimos aunque los guionistas se las ven y desean para recordar a productoras y cadenas que esos acuerdos son sólo eso: mínimos, no el precio estándar que se debe pagar por un guión. Que el salario mínimo interprofesional sea de 648,60€, no justifica que se le pague esa cantidad a un… ¿piloto de avión?

Y luego está Europa como tal. Por un lado, existe un debate orientado a eliminar la territorialidad de derechos (de emisión, por ejemplo), que es una pieza clave en la financiación del cine europeo. Por otro, están los derechos de autor. En España estamos bastante bien cubiertos pero no en otros países. Así, mientras aquí garantizamos los derechos de autores, pongamos franceses, no ocurre al revés: un autor francés cuya obra se alquile en vídeo en España cobrará de SGAE o DAMA, pero uno español cuya obra se alquile en Francia NO lo hará porque allí ese derecho en concreto no está cubierto****. Por tanto, de nuevo:

¿Qué hacemos? ¿Y cómo? Porque el tema no es fácil

Desde la FSE se llevan a cabo varios planes y acciones:

Lobbying y estudios de mercado. Es importante estar presentes en Europa porque es allí donde se hacen las leyes que luego nos afectan a todos para bien y para mal. Este año, el presidente de la FSE se ha reunido con Martin Schultz y la idea es hacer lo mismo con Günther Oettinger en primavera. En septiembre tuvo lugar una comida en el Parlamento Europeo en la que los delegados pudimos reunirnos con la eurodiputada Julie Ward y asesores de otros políticos para trasladarles las preocupaciones y la situación por la que atraviesa actualmente el sector. Esta comida era especialmente importante porque en el PE se está elaborando una nueva normativa sobre el Copyright que afectará inevitablemente a la Propiedad Intelectual y la gestión de derechos de autor.

WCOS y Asamblea General. Cada dos años tiene lugar un congreso mundial de guionistas. Atenas, Barcelona y Varsovia han sido las tres primeras sedes y la siguiente será París en octubre de 2016. Durante estos congresos, la junta directiva y los delegados de cada país que integran la FSE se reúnen para poner en común la situación de los guionistas en los distintos estados miembros. Este post y el breve resumen del estado de las cosas en Europa nace del último encuentro.

European Screenwriters Award. La FSE ha puesto en marcha un premio de guión europeo para fomentar esa visibilidad del colectivo y para reunir en un mismo evento a las caras más influyentes de la profesión, medios de comunicación y representantes políticos. El primer galardonado ha sido Adam Price, creador de la serie Borgen, que recogió el premio durante un evento al que acudieron, entre otros, la mencionada arriba Julie Ward. Price fue elegido como estandarte de una nueva forma de entender la producción de series de televisión que ha logrado colocar a Dinamarca a la cabeza del mercado televisivo europeo en términos de innovación y calidad de las historias.

¿Y ahora?

Desde ALMA consideramos importantísima la labor que FSE está haciendo en pro de la protección del guionista como elemento fundamental de la industria audiovisual, y estamos muy orgullosos de poder formar parte de este proyecto que consideramos clave para todos nosotros. No somos los únicos. FAGA también forma parte de la Federación y, de hecho, comparte voto con ALMA en las decisiones que tomamos como delegados de España.

Si queremos ocupar el lugar que nos corresponde en la industria es importante apoyar y aportar medidas como estas. Estar presentes. Unirnos. Reclamar mejores contratos. No firmar cualquier contrato, y exigir que se cumplan nuestros derechos. Porque las series, los programas y las películas no se escriben solas, y es justo que cobremos por ello y que lo cobremos BIEN.

Ya, claro. ¿Entonces al tío que hace mantequilla de cacahuete en una fábrica tengo que pagarle un pastón (porque la mantequilla de cacahuete mueve muchísimo dinero) o incluso un extra por cada tarro que venda, no?

Esto lo preguntó un productor durante la negociación del convenio de guionistas en Holanda. La respuesta, y es importante que nos quede claro, es que los guionistas no somos “el tío que hace mantequilla de cacahuete”. Los guionistas somos la persona QUE LA INVENTA.

* Cierto, la “industria” no es sólo el cine. También están los músicos, escritores, autores de teatro, pintores, game designers… que de media cobran incluso menos que un guionista. Así que, de nuevo, si la industria cultural va tan bien, ¿por qué cobramos (todos los que la impulsamos cuando no hay más que un folio en blanco) tan poco?

** Cobramos muy poco. De verdad.

*** Sveinbjörn Baldvinsson, guionista islandés y ex presidente de la FSE.

**** Aquí podéis consultar qué derechos están cubiertos en cada país de la UE. Página 18.


ALGUNAS CONCLUSIONES DE SAN SEBASTIÁN

28 septiembre, 2015

Por Alberto Pérez Castaños. 

Sábado 26 de septiembre por la noche. Playa de la Concha de San Sebastián. Al fondo, el Palacio de Miramar brilla con la luz de las grandes ocasiones. En apenas unas horas dará comienzo la fiesta de clausura del 63 Festival de San Sebastián. Estará todo el mundo: Rúnar Rúnarsson con su cara de no creerse todavía que le han dado la Concha de Oro por ‘Sparrows’, Ricardo Darín y Javier Cámara petándolo como de costumbre y también los periodistas. Todo apunta a que será una fiesta inolvidable.

Sábado 26 de septiembre por la noche. Piso alquilado. Luz normal, la de las ocasiones normales. Este humilde bloguionista escribe la última crónica de su aventura por Donosti. En efecto, no me han invitado a la fiesta. Para compensar me he comido todos los pintxos que he podido en la sala de prensa durante la lectura de los ganadores. Los últimos dos son los que mejor me han sabido porque me los he comido sin ganas. No me ando con tonterías.

Ahora en serio. Anoche se terminó el Festival de San Sebastián. El primer certamen de Clase A al que acudimos con Bloguionistas a entrevistar a los autores de los guiones tras cubrir dos veces el Festival de Málaga. Ha sido una experiencia genial, a la altura de la importancia del festival. Hemos visto grandes películas, hemos entrevistado a grandes guionistas y nos vamos convencidos de dos cosas: que el año que viene volvemos y que si viviésemos en San Sebastián pesaríamos 120 kilos.

Esta no es una crónica de análisis de los ganadores. Ya hay muchas webs y blogs que lo hacen y a nosotros, la verdad, los premios tampoco nos interesan tanto. La intención de este post es plasmar algunas conclusiones que hemos sacado a lo largo de estos días.

Durante nuestra estancia en Donosti hemos publicado ocho post –nueve con este–, cinco son entrevistas; uno, recopilación de enlaces; dos, crónicas de las mesas redondas a las que nos invitaron. Hemos hecho menos entrevistas de las que nos hubiese gustado, pero teniendo en cuenta que somos un medio pequeño, que todavía hay jefes de prensa que no nos conocen o no nos dan mucha importancia y que Donosti es uno de los festivales más grandes del mundo, no está mal. De las cinco entrevistas, tres han sido a autores de la Sección Oficial –Cesc Gay, Asier Altuna y Federico Veiroj y Álvaro Ogalla– y dos a participantes en Zabaltegi –Fernando Colomo y Paula Ortiz que, por cierto, no nos explicamos por qué no estaba en la Sección Oficial con ‘La novia’–.

Las mesas redondas han sido con dos de los pesos pesados de este año: Álex de la Iglesia y Agustí Villaronga. Estas mesas se hacen para que los medios más pequeños puedan hacer un par de preguntas –como muchísimo– a los autores más solicitados. Uno de nuestros objetivos a corto plazo es tratar de convertir estas mesas redondas en entrevistas. En este asunto, algunos responsables de prensa se han portado muy bien con nosotros y les estamos infinitamente agradecidos. En concreto a Lorea Elso, de Golem. Lorea nos dejó entrevistar a Asier Altuna, director de ‘Amama’, durante todo el tiempo que quisimos pese a la cantidad de citas que había tenido. Este son el tipo de detalles que animan a uno a seguir pidiendo entrevistas.

La otra gran conclusión que hemos sacado durante el festival es, a su vez, la que más nos preocupa. El objetivo de nuestra cobertura es entrevistar a guionistas. Somos un blog de guionistas, tiene sentido, ¿no? Pues bien, tanto en los dos festivales de Málaga en los que hemos estado como en Donosti nos hemos dado cuenta de algo: ninguna productora suele invitar a los guionistas a los estrenos de sus películas en los festivales. Siempre que vemos que una película está escrita por un guionista y dirigida por un director o coescrita por un guionista junto al director, preguntamos a los responsables de prensa si podremos entrevistar al guionista en el festival y prácticamente en el 100% de los casos la respuesta es negativa porque el guionista no viaja con el equipo. En Donosti preguntamos por Jorge Guerricaechevarría (‘Mi gran noche’), Javier García (‘La novia’), Tomàs Aragay (‘Truman’), entre otros, y nada, no viajaban. Sólo en el caso de ‘El apóstata’, escrita por Federico Veiroj, Álvaro Ogalla, Gonzalo Delgado y Nicolás Saad, nos dijeron que entrevistaríamos a los tres primeros. Finalmente sólo hablamos con Veiroj y Ogalla, que son a su vez director y protagonista de la película respectivamente. El resto de entrevistas que hemos hecho han sido a directores que han escrito los guiones de sus películas.

Todo esto lo confirmamos con una anécdota dolorosa. Durante el festival coincidimos unas cuantas veces con Diego Soto, amigo y guionista de ‘Vulcania’. Cuando le hablamos sobre la escasez de guionistas en Donosti nos dijo que sabía de qué hablábamos: a él mismo no le han invitado al estreno de su película en el próximo Festival de Sitges.

¿Qué solución tiene esto? Obviamente, que las productoras empiecen a tener en cuenta a los guionistas a la hora de presentar una película. En las ruedas de prensa siempre hay preguntas sobre el guión. Esté o no el guionista. Y estoy seguro de que Bloguionistas no sería el único medio interesado en entrevistar a, por ejemplo, Jorge Guerricaechevarría o Tomás Aragay. Parece que, además, el sindicato ALMA está empezando a luchar porque cosas así dejen de ocurrir. Puede que sea el comienzo de algo. En cualquier caso, allí estaremos nosotros para hacerles entrevistas.


MI EXPERIENCIA EN EL FESTIVAL SERIE SERIES

13 julio, 2015

Por Curro Serrano Giménez. 

La semana pasada, del 1 al 3 de Julio, se celebró en Fontainebleau, un pueblecito la mar de afable a 70 kms de París, la cuarta edición del Festival Europeo Serie Series. ¿Lo conocíais? Yo no. Por lo menos hasta que lo leí en el newsletter de ALMA, que avisaba de una sección del festival en la que podías enseñar tu proyecto y ponerte en contacto con distribuidores, productores y guionistas del resto de Europa.

Montamos un tráiler de nuestra serie (que, por si no lo sabéis, se llama “Todo Mal” y podéis ver el piloto aquí) y en un par de semanas nos anunciaron que nos habían seleccionado, a 10 en total, de entre más de 60 proyectos. Como mi querido colega y coproductor, Pablo Aramendi, está far, far away (Mexico ni más ni menos), me tuve que hacer a la idea de que me iba a ir solo. Y eso me puso un poco nervioso, porque yo cuando salgo de España me siento un poco Paco Martínez Soria en la gran ciudad.

Y me alegro de haber ido porque viví una experiencia que recomiendo a todos los que nos dedicamos a esto. Ya seamos guionistas, productores, distribuidores o periodistas.

Os voy a resumir un poco mi experiencia personal, lo que he aprendido al llevar un proyecto propio y lo bueno que es compartir ideas y opiniones con gente de fuera de tu país, tener una perspectiva más global de lo que se hace y cómo se hace fuera de España.

En el programa del festival había sobre todo dos cosas importantes: proyecciones de proyectos europeos contemporáneos; y mesas redondas que trataban el estado de la ficción y hacia donde iba. Muy interesante todo.

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LO QUE SE ESTÁ HACIENDO EN EUROPA

De entre las muchas producciones que se mostraron en el festival, yo me quedo con éstas:

“The Heavy Water War” (Noruega-Dinamarca-Inglaterra): cuenta la historia de cómo los nazis intentaron desarrollar un programa nuclear en la segunda guerra mundial y cómo, gracias a Dios, no lo consiguieron.

“Northern Mishaps” (Finlandia): una comedia dramática que cuenta la historia de un grupo de actores finlandeses en la crisis de los cuarenta muy piezas.

“Runners” (Suecia): sobre un looser que de repente le da por ponerse a correr y se une a un grupo de corredores tan patéticos como él.

“The Enfield Haunting” (UK): que a mí, viendo el tráiler, me pareció otra más de casas encantadas. Más tarde, varios de los compañeros que conocí me dijeron que no, que ese era el punto de partida pero lo habían tratado desde otra perspectiva y, además, estaba basado en un caso original. Le echaré un vistazo.

LO QUE VA A PASAR

Por norma general, cuando alguien me dice que sabe perfectamente cuál es el futuro de algo, desconfío. Me parece un ejercicio de soberbia afirmar con total seguridad que se conoce perfectamente el futuro. Sin embargo en las charlas y debates que se organizaron, había dos opiniones predominantes que, yo por lo menos, considero bastante viables:

Una es que el modelo de coproducción es algo que va a ir a más. Muchos de los debates y charlas trataban de la manera distinta de producir en cada país, de cómo iba a cambiar dentro de unos años, y se proponía como solución la coproducción. Probablemente no esté diciendo nada nuevo, pero es de cajón que es más fácil afrontar la producción de un proyecto si no tienes que poner tú todo el dinero que si se reparte entre dos o más países.

En ese sentido también se discutió sobre cuál era el idioma idóneo para dichas producciones. Obviamente el inglés tenía muchísimos defensores, por las razones obvias, pero también había opiniones no tan convencidas de ello. Y es que, decían, al usar un idioma “neutro” se le quita carácter al proyecto. De eso hablaron Ramón Campos y Teresa Fernández Valdés en su charla. Un poco como cuando aquí en hacemos a los actores/actrices andaluces hablar con acento neutro. Al final parece que no son de ningún sitio y crea una sensación un pelín rara.

Y, LAST BUT NOT LEAST…

Mi experiencia personal fue, como decía Jorge Berrocal en “El Gran Marciano”, incribidous. Mi Pacomartinezsorianismo no apareció en ningún momento gracias, sobre todo, a la gente de la organización (de verdad, chapeau), que estaban pendientes, te llevaban, te traían y te solucionaban cualquier problema que tuvieras. Standing ovation para ellos.

Además nuestro proyecto tuvo bastante buena acogida. La gente se rió mucho en la proyección y, aunque al ir a presentarlo se me olvidara por los nervios casi la mitad del pitch, me dieron la enhorabuena después del evento. Y esa noche durante la cena. Y al día siguiente. Estoy insoportable de cómo tengo el ego.

Aquí podéis ver los trailers de las series de las que he hablado antes, y de las que se proyectaron con nosotros. Yo, de esas recomiendo tres especialmente: “Catherine” (Finlandia), “AmaZones” y “Bunker” (Francia). A ver qué os parecen.

Parece frívolo esto que voy a decir pero yo creo que no lo es, vosotros juzgaréis. Uno de los hallazgos del festival fue organizar tres cenorrios para todos los que estábamos ahí. El hecho de reunir a todos los participantes en un ambiente relajado favorecía el, perdonad que use el palabro que está tan de moda últimamente, networking. Todos estábamos muy abiertos a la comunicación y a conocer gente y hacer contactos (yo, he de reconocer, le dí un poco la plasta a Todd A. Kessler, guionista de dos de mis episodios favoritos de “Los Soprano”. Sorry, Todd).

Me he vuelto a Madrid con un taco de tarjetas que parece la guía telefónica y habiendo empezado a hablar con un par de productores franceses a los que gustó bastante “Todo Mal”. Y esto me reafirma algo que era una intuición cuando empezamos Pablo y yo con nuestra producción. “Todo Mal” es una serie de comedia subida de tono de capítulos de media hora, algo que en España no se estila. Un buen amigo nos dijo que era “la serie que queríamos para una televisión que no teníamos” es decir, un producto kamikaze. Aun así, seguimos con ello porque nos gustaba y, aunque es verdad que está siendo difícil sacarlo adelante, eventos como el festival Serie Series nos reafirman en que hicimos bien. Hicimos bien al tirarnos a la piscina y meternos a producir, algo que también recomiendo que hagan todos los guionistas alguna vez, e hicimos bien en hacerlo a nuestra manera y buscarnos la vida por nuestro lado. Empezar a buscar vías alternativas a los canales tradicionales, aunque estas vías estén todavía muy en pañales. En ese sentido el festival ha sido un empujón importante. No nos hacemos más ilusiones de las necesarias, somos muy conscientes de que puede que no salga nada concreto de todo esto. Pero para mí el sólo hecho de tener un sitio en el que mostrar tu trabajo y contrastar opiniones con profesionales de fuera de tu país es ya un valor en sí mismo. Y además, who knows? Siempre existe la posibilidad de que un productor loco francés se anime a empujar tu proyecto.

Resumiendo, que me estoy enrollando cosa mala, una experiencia muy, pero que muy, recomendable. Un festival muy bien montado al que el año que viene voy a intentar volver, aunque sea sin proyecto para presentar.

Hacedme caso, si os gustan las series, id. Vais a disfrutar como enanos.


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