UN LABORATORIO EN EL QUE SENTIRSE GUIONISTA

20 octubre, 2015
Albert Val, analista de guiones

Albert Val, analista de guiones

Cuando terminé mis estudios, salí de la ESCAC con un guión de largometraje bajo el brazo, dispuesto a comerme el mundo. No tardé mucho en darme cuenta de que había pocas, muy pocas productoras dispuestas a leer un guión de un pardillo como yo. Aquello no iba a ser tan fácil como pensaba.

La cosa fue a peor cuando empezaron a desaparecer las pocas ayudas que existían para la escritura de guiones. Como la mayoría de vosotros, yo intentaba desarrollar algo con pies y cabeza durante las horas muertas que me dejaba el trabajo precario de turno que pagaba el alquiler. Lo cual era un pez que se mordía la cola, qué os voy a contar, porque ese trabajo precario permitía pagar las facturas pero a la vez impedía disponer del tiempo y la tranquilidad necesarios para escribir un guión.

El azar o la suerte me llevó a entrar a trabajar en la productora Filmax, una de las pocas que contaba con un auténtico Departamento de Desarrollo. Un lugar donde se recibían y leían guiones a diario y donde se analizaban y discutían hasta encontrar aquellos que encajaran mejor con la línea editorial de la productora.

Aquella fue mi segunda escuela, donde aprendí cómo funciona la industria y pude seguir de cerca el proceso entero de principio a fin de docenas de películas, desde el primer tratamiento o versión del guión hasta el estreno en salas. Tuve la suerte de colaborar en maravillas como [REC] o Mientras duermes y en producciones internacionales como Transsiberian o El Perfume.

Durante diez años, me involucré en innumerables guiones y proyectos, aunque no como guionista, sino como story editor (consultor de guión, vaya). Mi trabajo consistía en ayudar a los guionistas a mejorar su guión, a través de análisis, informes, reuniones, debates, brainstormings, etc. Y al final me doctoré en cine de género y me especialicé como consultor y analista de guiones.

Vale, ¿y por qué os cuento todo esto?

No hace mucho tuve la oportunidad de participar en una mesa de debate organizada por la Fundación SGAE en el pasado Festival de Cine Fantástico de Sitges y en un momento dado alguien preguntó por el método de trabajo que seguíamos los guionistas de la mesa. Rápidamente surgió la palabra “soledad”, entendida como esa intimidad necesaria para encontrar la inspiración y tranquilidad que permiten desarrollar un guión. Cuando me tocó hablar, comenté que esa soledad creativa era algo necesario pero que había otro tipo de soledad mucho más jodida, la soledad provocada por las instituciones y por el propio tejido industrial hacia el guionista: sin ayudas de ningún tipo para que el guionista pueda concentrarse únicamente en escribir, sin garantías laborales ni económicas y, en definitiva, sin una dignificación de su profesión.

Hoy en día no existe ninguna ayuda pública estatal o autonómica dirigida al guionista sin productora. Nada, ni un puto euro. (Actualización 20-oct: en la sección de comentarios, Daniel Cortázar y Asier Guerricaechebarria aclaran que en Euskadi y Valencia sí hay ayudas a guionista sin productora). No se invierte en el I+D de nuestro cine, nadie apuesta por la escritura de guiones. Hace poco, el Tribunal Constitucional tiró por los suelos una iniciativa del Parlamento catalán que proponía un impuesto sobre las operadoras telefónicas que se derivara directamente a la industria, una parte del cual se destinaría exclusivamente al desarrollo de guiones. La medida se tumbó hace unas semanas, gracias a un recurso del Gobierno. Es sólo el último ejemplo de que no sólo no se invierte en desarrollo sino que se anula cualquier intento de conseguir ayudas para el guionista y tampoco se propone ninguna alternativa ni solución al respecto.

Es por todo esto que cuando surge una iniciativa como la que os vengo a contar parece maná caído del cielo.

La Fundación SGAE ha organizado de nuevo su Laboratorio de escritura de guiones. Aquí podéis encontrar las bases. Es la cuarta convocatoria y tiene cuatro puntos fuertes:

  1. se centra en la escritura de guiones de terror, suspense, fantasía y ciencia ficción,
  2. los seis proyectos finalistas recibirán una beca de 5.500€ cada uno,
  3. durante cinco meses los seis guionistas finalistas desarrollarán su proyecto con un tutor con experiencia en desarrollo de guiones de género,

y 4. uno de esos seis guiones resultantes se convertirá en una película.

No hay duda de que si eres guionista y tienes un tratamiento de veinte páginas como mínimo que se encuadre dentro del género, tendrías que plantearte participar. No por el dinero ni por el sueño de que tu guión se convierta en película (que también) sino porque este Laboratorio te permitirá sentirte guionista durante unos meses. Gracias a la beca, podrás centrarte en escribir y dispondrás de un tutor que te ayudará a desarrollar tu proyecto y a convertirlo en un guión sólido. ¿Cuándo fue la última vez que pudiste hacer algo así?

Me encantaría presentarme, lo haría con los ojos cerrados, pero no puedo porque me han elegido para ser el tutor del Laboratorio. Lo cual, aunque me impida participar, es un auténtico lujo para mí. Tengo la intención de aportar toda mi experiencia durante mi carrera y me entusiasma la idea de ayudar a seis guionistas con sus proyectos.

En mi opinión, este Laboratorio engloba todo lo que un guionista necesita para escribir con confianza: un refuerzo económico, un tutor que conozca la industria y que le apoye y ayude durante el proceso de escritura y la posibilidad de que al final ese guión se produzca y se convierta en una película. Iniciativas como esta por desgracia hay pocas y los guionistas estamos muy faltos de ellas. Así que no tendríais que dejar pasar esta oportunidad. Nos lo vamos a pasar de miedo.

Albert Val.

 

 


ANÁLISIS DE PELÍCULAS: “INTOCABLE” (Spoilers)

22 abril, 2012

Por Daniel Castro

“Intocable” es el fenómeno taquillero de la temporada. En una época de flojas recaudaciones, esta película francesa se ha convertido en la película más taquillera de la historia en su país y ha tenido un éxito impresionante también en el extranjero.

¿Cuáles son los motivos de éste éxito popular? Imagino que hay muchos y que sería difícil enumerarlos todos. Sin embargo, vamos a intentar analizar el guión, tal vez haya en él algo que nos explique este éxito tan extraordinario para una película que no cuenta con estrellas, un argumento muy original o un gran presupuesto.

Vamos con el análisis. Evidentemente, si seguís leyendo, encontraréis millones de spoilers.

Breve resumen

Driss, un joven negro, entra a trabajar como cuidador de Phillipe, un millonario parapléjico. Pese a ser aparentemente el candidato menos apropiado para el puesto, de la relación entre estos dos hombres tan opuestos, ambos salen ganando.

Pequeño análisis de la estructura

Secuencia pre créditos: Driss lleva en coche a Philippe. Parados por la poli. Philippe finge un ataque para simular que iban al hospital. Acaban escoltados por la policía. Driss ha ganado la apuesta.

Detonante de la acción:

Driss se presenta a una entrevista de trabajo para cuidar a Phillippe. No tiene esperanza de obtener el trabajo. Acude a la entrevista para poder volver a cobrar su subsidio del paro. (Minuto 10)

Primer acto:

Driss aprovecha la visita a Philippe para robarle un valioso huevo Fabergé.

Presentación del entorno de Driss; marginalidad, pobreza y hacinamiento.  Mala relación con su familia.

Primer punto de giro:

Cuando Driss acude a recoger su papel firmado, se da cuenta de que Philippe le ha elegido para el puesto de cuidador. (Min. 20)

Segundo acto:

Driss acepta el puesto.

Montaje cómico en el que vemos cómo Driss se adapta a regañadientes a su trabajo. Mientras se presenta el entorno de Philippe: su hija adolescente y malcriada, el personal que trabaja a su servicio…

Poco a poco, Driss va haciendo con mayor placer el trabajo. Su optimismo contagioso va calando en Philippe y su entorno.

Philippe sufre una grave crisis. Driss le ayuda. Tras ella, Philippe le cuenta cómo sucedió el accidente que le dejó paralítico.

Driss se entera de que Philippe se cartea con Eleonore, una mujer a la que no se atreve a conocer en persona por miedo a que ésta le rechace por ser paralítico.

Indignado al ver que Philippe se niega a dar el primer paso y citarse con Eleonore, Driss llama a la mujer. Gracias a la intervención de Driss, Philippe se cita por fin con Eleonore. Va a enviar una foto en la que se ve que es paralítico.

Sin embargo, Philippe no se atreve a acudir a la cita. No cuenta nada sobre ella a Driss.

El hermano/sobrino de Driss aparece por la casa de Philippe: le han dado una paliza relacionada con el tráfico de drogas.

Segundo punto de giro:

Philippe se da cuenta de que el sobrino/hermano de Driss necesita que éste esté con él. Por ello le “despide”. (Min. 85)

Tercer acto:

Cuando se va a marchar, Driss se da cuenta de que Philippe nunca llegó a mandar la foto en la que se le veía como paralítico. Imagina que por ese motivo no se atrevió a ir a la cita con Eleonore.

Mientras, Driss arregla los problemas de su familia, Philippe se comporta odiosamente con sus nuevos cuidadores. Claramente, echa de menos a Driss. Y se culpa por no haber tenido el valor de acudir a su cita con Eleonore.

Driss, más culto y educado gracias a su relación con Philippe, logra encontrar trabajo en una empresa de mensajería.

Avisado de una crisis aguda de Philippe, Driss acude para ayudarle.

Driss lleva a Philippe a una cita que, sin avisarle, ha concertado con Eleonore.

Driss se despide después de dejar a Philippe con Eleonore.

Protagonistas:  Driss, Philippe

Antagonistas: Marginalidad, pobreza (para Driss). Paraplejia, enfermedad, miedo (Philippe).

Objetivo de los protagonistas: Salir adelante en la vida, mantener a la familia unida y segura. Encontrar el amor.

Aliados: Philippe (para Driss), Driss (para Philippe). Personal al servicio de Philippe.

Obstáculos, reveses: Prejuicios sociales, traficantes de drogas…

Mi análisis:

Driss, un joven negro con antecedentes penales, responde al anuncio de un millonario paralítico que busca a alguien para cuidarle. Sorprendentemente, pese a su agresividad durante la entrevista, Philippe le contrata. Según explica luego Philippe, lo que le gustó de Driss fue el ver que no le tenía compasión alguna. Estaba harto de lidiar con cuidadores que tenían piedad de él.

Desde ese momento, la película se convierte en una sucesión de escenas que muestran el contraste entre esos dos personajes tan opuestos: un hombre sano e irreflexivo frente a un paralítico culto y muy poco espontáneo.

Driss recibe algunos conocimientos y experiencias que le ayudan a conseguir un nuevo trabajo, pero… el gran beneficiado de esta relación es el paralítico Philippe, que recibe una enseñanza de Driss. Decidir lanzarse al mundo, a intentar conquistar a una mujer, sin miedo a que su parálisis le haga indeseable.

El título original francés “Intocables” hace referencia, imagino, a los integrantes de la secta más baja en la India, aquellos con los que nadie quiere relacionarse. Seguramente es eso lo único que Philippe y Driss tienen en común: formar parte de grupos marginados aunque, eso sí, por diferentes motivos.

Me resulta difícil señalar cuáles son los puntos de giro de la historia, ya que, básicamente, los personajes, desde que se conocen, pasan a llevarse bien y a ayudarse el uno al otro. Básicamente, es la historia de una amistad.

Driss impulsa a Philippe a disciplinar a su hija díscola y, sobre todo, a dar el paso y conocer en persona a la mujer con la que mantiene desde hace ya tiempo una relación epistolar.

Philippe, por su parte, intenta proporcionar algo de cultura a su cuidador y también, a su vez, anima a Driss a arreglar sus problemas familiares (para que tenga tiempo de hacerlo, prescinde de él como cuidador).

En el fondo, las tramas son muy sencillas e incluso previsibles. Los conflictos se resuelven de modo tan simple que, en algunos momentos casi parecen caricaturas: Driss tiene una conversación (que no escuchamos) con un tipo y así consigue que éste deje de usar a su sobrino/hermano como camello, Driss hace (en off) unas gestiones y se lleva a Philippe a una perfectamente preparada cita con Eleonore que tiene toda la pinta de ser un gran éxito. Otras tramas se resuelven de manera igualmente sencilla y positiva: el repelente novio de la hija de Philippe se vuelve encantador tras una cuantas amenazas de Driss, éste vende un cuadro por una suma considerable pese a ser la primera vez que se pone ante un lienzo, Phillippe logra disciplinar a su hija simplemente repitiendo unas enérgicas palabras de Driss…

En “La semilla inmortal” el ya clásico libro de Xavier Pérez y Jordi Balló se hablaba de varios argumentos que se repiten en prácticamente todas las culturas y formas de narración. Me acordé de uno de ellos, “el intruso benefactor”, al ver “Intocable”. Driss sería, según ese paradigma, el recién llegado (e inadaptado) que viene a sacudir las convenciones y costumbres de una comunidad para mejorarla. El Nuevo Testamento o “Raíces profundas” serían dos ejemplos muy diferentes de este esquema narrativo. “Intocable” comienza con un amargado Driss llegando a casa de un millonario que parece igualmente infeliz. Acaba con un Driss sonriente, marchándose después de haber dejado a un feliz Philippe ante una mujer que parece quererle.  La cámara se eleva y el intruso benefactor se aleja de Philippe y de nosotros, los espectadores, a los que también, en cierto modo, ha hecho felices.

Si la trama de “Intocable” es tan sencilla e incluso en algunos momentos incluso algo torpe (por ejemplo: la inverosímil decisión de Philippe de echarle para que Driss arregle los problemas de su casa, la facilidad con que Driss lo hace), ¿cuál es la clave para que ésta pequeña película apenas promocionada lleve muchas semanas instalada entre las más vistas de medio mundo?

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Yo diría que hay varias claves. Muchas de ellas (el estado de gracias de los actores, la inteligente producción de la película, etc) escapan al trabajo del escritor, pero otras no. ¿Qué tiene el guión de “Intocable” para conseguir tal éxito? En mi opinión: personajes muy humanos, sentido del humor y un final optimista.

Driss y Philippe están muy bien caracterizados. De la oposición entre ambos, de su excéntrica convivencia, surge la mayoría de los gags de la película que, en muchos casos se nutre también de gags de “pez fuera del agua” (Driss asiste a una ópera, come postres sofisticados que cree a medio cocinar…). Sin embargo, ninguno de los personajes tiene “mal fondo”. Driss es, en el fondo, un buenazo. Lo mismo que Philippe. Todo el personal al servicio del millonario e incluso su hija malcriada resultan agradables si se les trata de entender o se los trata con la severidad necesaria.

Pese a que las tramas de “Intocable” sean sencillas, pese a que no haya en toda la película una sola idea novedosa, hay algo muy meritorio en su capacidad para tocar el corazón de los espectadores. Pese a que los recursos que utiliza son muy conocidos, no debe de ser tan fácil utilizarlos hábilmente. De lo contrario, muchos habríamos escrito películas tan exitosas como ésta.

“Intocable” trata de mostrarnos que todos tenemos una oportunidad de ser mejores y de superar nuestros miedos. Nos muestra que los demás pueden ayudarnos aunque esto parezca improbable debido a las diferencias que nos separan de ellos. En una época desengañada, “Intocable” vende esperanza, buen humor y fe en el ser humano. Por ocho euros, parece una buena compra.


CONSULTORIO: ANÁLISIS DE LARGOMETRAJES

3 abril, 2012

Por David Muñoz

“Buenos días. Me llamo R., y soy estudiante del último año de Comunicación Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos.

En estos momentos estoy realizando mi Trabajo de Fin de Grado, “Análisis estructural de un guión de largometraje”, en el que tengo que realizar mi propia propuesta teórica de análisis de guión. Por desgracia, en español hay muy poca información acerca de este tema, lo que está haciendo que mi trabajo sea un poco complejo.

Me gustaría saber si podríais darme algún tipo de información sobre cómo lleváis a cabo los análisis de guión. Cualquier dato me ayudaría mucho con mi trabajo, ya sean unas pautas o algún pequeño consejo.

Gracias por vuestro tiempo. Un saludo”.

Hola R.,

La verdad es que no sé si he entendido bien tu pregunta. Porque mi impresión es que sí que hay bastante información en español sobre el tema que te ha llevado a escribirnos.

El trabajo que tienes que escribir se llama “Análisis estructural de un guión de largometraje”, por lo que entiendo que tienes que analizar el guión de alguna película desde el punto de vista estructural. Y hay varios libros publicados en español que explican muy bien cómo funciona la estructura de un largometraje. De entre ellos, quizá el que te resulte más útil sea “El libro del guión” de Syd Field. De forma muy clara  y concisa, Field cuenta cómo funcionan y porqué la mayor parte de los guiones. Además tiene la ventaja de que no es demasiado largo. También podría recomendarte “El guión” de Robert McKee, pero su lectura resulta bastante más pesada y para lo que tú necesitas, con lo que cuenta Field creo que puede valerte. Uno puede pasarse toda la vida dándole vueltas a los porqués de la escritura de los guiones, pero lo básico se cuenta muy rápidamente. Además, el libro de Field es fácil de encontrar. Y sí, también puedes descargártelo. Antes de escribir este texto he hecho una búsqueda rápida y he visto que hay muchas páginas que lo ofrecen. Pero yo te recomiendo que pagues por él. Cuesta 15 euros y estarás apoyando al editor que se ha tomado la molestia no solo de editarlo sino de traducirlo y corregirlo (y que ha pagado dinero por los derechos para poder hacerlo), facilitando que pueda poner otros títulos a la venta. Pero si estás muy apurada de dinero y comprarlo se te hace un mundo, es probable que hasta puedas encontrarlo en la biblioteca de tu facultad.

A veces lo básico es suficiente

También hay un libro muy interesante: “Diccionario del guión audiovisual”, de dos autores españoles, Jesús Ramos y Joan Marimón, que desmenuza varios guiones de largos usando diagramas que permiten ver de forma muy clara cómo funcionan estructuralmente. Pero resulta más difícil de encontrar.  Y es caro.

La cuestión es que sí que existe la suficiente información publicada en español para que puedas hacer ese trabajo.

Respecto a cómo llevamos a cabo los guionistas el análisis de un guión, supongo que eso depende de cada analista y de las necesidades de la productora que encarga el guión. Porque no es lo mismo un análisis académico, sobre un guión rodado y estrenado, que lo que hacemos los guionistas cuando nos encargan un análisis.

En mi caso, cuando he tenido que escribir uno, ha sido siempre porqué un productor quería saber mi opinión sobre un guión que estaba pensando en producir pero que no acababa del ver del todo claro, y en mi trabajo no solo consistía en analizarlo, sino en proponer maneras de mejorarlo.

Para analizar la estructura del guión que me pasan lo primero que hago es leerlo un par de veces, luego, escribo su escaleta, desgranándolo escena por escena, intentando localizar los puntos básicos de la estructura de cualquier guión: el detonante, los puntos de giro, el punto medio, y el clímax.

Esa escaleta, en la que a veces cada acto está coloreado de una manera, me permite saber rápidamente si los actos están descompensados (lo habitual es que el segundo acto sea demasiado corto y el primero demasiado largo), si el detonante llega en el momento adecuado (normalmente tarda en aparecer), etc.

A partir de ahí paso a otra “capa”: aislar cada trama y analizarla por separado. De esa manera a menudo descubres que se ha puesto más énfasis en una subtrama que una trama, por Ej.

De lo que se trata es de extraer la suficiente información del guión como para conseguir entender cómo funciona desde el punto de vista estructural y que te sea posible determinar cuáles son sus puntos débiles y dónde cabe la posibilidad de una mejora.

Una vez has “entendido” el guión comienza el trabajo más complicado. Porque debes pasar del análisis objetivo, de describir lo que hay (cosa que no es tan sencilla como parece) a valorarlo. ¿Está bien? ¿Está mal? Si es así, ¿es mejorable? ¿Y cómo?

Para poder hacer bien su trabajo, el analista debe tratar no de cambiar totalmente el guión, transformándolo en otro, sino encontrar la manera de conseguir que alcance su verdadero potencial. Que sea la mejor versión de si mismo. Y lo hará siempre comparando la versión que le han dado a leer con esa versión ideal que de momento solo existe en su cabeza y que se ha escrito –aunque por ahora solo sea virtualmente-, de acuerdo a sus parámetros, a su idea de lo que es un buen o mal guión.

Por eso es crucial que la persona que está analizando tu guión comparta tu forma de ver las cosas. Porque sino, el trabajo que hay que llevar a cabo a partir de ese análisis es imposible. Si guionista y analista viven en mundos narrativos antagónicos, no hay nada que hacer. El análisis no servirá para nada.

La verdad es que éste es un tema interesante del que acabaré hablando en otra entrada tarde o temprano.

En todo caso, creo que cuando se analiza un guión hay que tener claro que éste no es mejor ni peor porque encaje mejor con una plantilla estructural prestablecida. Hay guiones maravillosos donde el primer punto de giro llega tarde y otros horrorosos que sin embargo funcionan como un mecanismo de relojería. De lo que se trata es de que la historia resulte entretenida, de que interese. Y si lo hace, pueden perdonársele muchas cosas. Cuando no es así, es cuando uno tira de teoría para tratar de mejorarlo.

El guionista John August lo explicaba muy bien hace poco en su blog comentando un análisis de su guión para la película de Tim Burton, “Big Fish”: “Demasiado a menudo veo a guionistas principiantes peleando para conseguir que las grandes películas que ven en su cabeza encajen en una plantilla. Así que os doy permiso oficial para que dejéis de hacerlo. Relajaos. (…) La teoría es la teoría. Escribir es real, y a veces resulta muy duro. Merece la pena saber lo bastante sobre teoría dramática para que puedas hacer preguntas inteligentes sobre tu trabajo -“¿Cómo puedo conseguir que a mí héroe las cosas le resulten más difíciles?”, es una buena- pero no se te pide que contestes cada pregunta o que marques cada casilla. Y recuerda: Si los supuestos expertos realmente conocieran los secretos, estarían escribiendo películas en vez de vendiendo libros sobre cómo escribir películas”.

Pero como digo, este es un tema complejo en el que merece la pena profundizar más. Aunque en lo básico estoy de acuerdo con August, no comparto su desprecio por aquellos que se dedican a la enseñanza de la teoría del guión sin ser guionistas. Y últimamente cada vez que veo una película que me aburre, cuando luego pienso en ella suelo llegar a la conclusión de que no lo habría hecho de haber tenido en cuenta alguna regla de dramaturgia básica (pues para eso valen, para conseguir que nos interesen las historias, es de lo único que se trata). Y de eso también espero hablar pronto por aquí. También de otra teoría mía a lo mejor absurda que he llamado “la teoría de la compensación”.

Volviendo al tema que nos ocupa… R, tu mensaje me ha hecho pensar en las preguntas que recibimos en Bloguionistas. Muchas veces son tan generales que la única manera de responderlas adecuadamente sería escribir un ensayo… ¡o un libro! También pasa que están formuladas de una manera tan ambigua que no conseguimos entender qué es lo que se está realmente preguntando. Pero lo peor es cuando no son nada concretas.

Así que, por favor, a aquellos que queráis enviarnos consultas a Bloguionistas, por favor, ser precisos y concretos. Nos facilitaréis el trabajo y tendréis muchas más posibilidades de que os contestemos.

Porque R., tu mensaje ha estado a punto de quedarse sin contestación por esas mismas razones: dices que buscas “algún tipo de información” sobre el tema que te ha llevado a escribirnos, y que “cualquier dato” te vale. Pero decir eso es como no decir nada. Porque a poco que uno se tome estas cosas un poco en serio, lo que quiere es ser útil, no explicar una serie de vaguedades que quizá al final no le sirvan de nada a quien nos ha escrito. Que puede que sea lo que yo he hecho en esta entrada, mal que me pese.

R., termino recomendándote el único blog donde se habla habitualmente de análisis de guiones, el de Ana Sanz-Magallón, que además de saber mucho sobre estos temas, es la autora de un libro excelente: “Cuéntalo bien”, que también sumo a la lista de lecturas recomendadas.

Espero haberte sido útil.


ANÁLISIS DE PELÍCULAS: LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES (espoilers)

13 febrero, 2012

Por Daniel Castro (Guionista en Chamberí)

(“The Girl with the Dragon Tattoo”, David Fincher, 2011).

Hola a todos. De vuelta por aquí para un análisis.

Las reglas son las de siempre. A partir de aquí hay dragones. Espoilers. Adéntrate si quieres, pero no reclames.

“Los hombres que no amaban a las mujeres” es la adaptación norteamericana de la primera novela de la trilogía “Millenium”, del escritor sueco Stieg Larsson.  Las novelas alcanzaron un descomunal éxito comercial. Tras una adaptación sueca de toda la trilogía, llega la versión norteamericana. La primera de las novelas la ha adaptado  Steven Zaillian (autor, entre otros, del guión de “La lista de Schindler” y coautor del de “Moneyball”, actualmente en cartelera).  La dirección ha corrido a cargo de David Fincher.

Breve resumen

Mikael Blomkvist, un periodista que ha fracasado en su intento de desenmascarar a un corrupto empresario (Wennerström) se embarca en la resolución de otro caso. Otro empresario, Vanger, le promete entregarle a cambio información reveladora sobre su enemigo. Para investigar este asunto, la desaparición de Harriet, sobrina de Vanger, contará con la ayuda de una singular hacker, Lisbeth Salander, con la que iniciará una relación sentimental.

Pequeño análisis de la estructura

Detonante de la acción: Mikael es condenado por acusar sin pruebas al empresario Wennerström. Perderá todos sus ahorros. La condena además supone en gran desprestigio para la revista “Millenium” con cuya directora tiene una relación sentimental que no parece del todo oficial.

Primer acto:

Tras su caída en desgracias, Mikael recibe la oferta de Vanger, un viejo empresario: si resuelve un viejo misterio familiar (la desaparición de su sobrina Harriet) le proporcionará información confidencial para poder desprestigiar a su enemigo Wennerström.

En una línea paralela, Lisbeth Salander, hacker contratada por Vanger para investigar a Blomkvist antes de encargarle el trabajo, sufre un inesperado cambio de “tutor” (minuto 23, punto de giro de la trama personal de Lisbeth).

Primer punto de giro: (Minuto 25) Blomkvist deja la revista, acepta el trabajo de Vanger y se va a Henested.

Segundo acto:

Blomkvist comienza a investigar el caso de Harriet Vanger: conoce a toda la familia Vanger.

Mientras tanto, el nuevo tutor abusa sexualmente de Lisbeth: sólo si le complace tendrá acceso a su dinero.

Trama de Lisbeth Salander. Lisbeth se venga de su tutor. Le chantajea y logra acceder a su dinero. (min. 65)

Trama principal: Blomkvist descubre que las anotaciones del cuaderno de Harriet corresponden a citas bíblicas. Se abre la posibilidad de que el caso de Harriet tenga que ver con un asesino en serie. (Min. 72) (Para mí este punto marca el centro del segundo acto)

Blomkvist necesita ayuda y “contrata” a Lisbeth. Ambas tramas se funden. Min. 76

Lisbeth halla las muertes correspondientes a las citas bíblicas. Se confirma la teoría del asesino en serie.

Blomkvist recibe un disparo. Lisbeth le cura. Se acuestan. (Min. 98)

Segundo punto de giro:. (Min. 110) Cada uno por su lado, Lisbeth y Blomkvist averiguan la relación del padre de Martin con los crímenes. Lisbeth también averigua la relación del propio Martin.

Tercer acto:

Mikael acude a ver a Martin mientras Lisbeth trata de llegar a tiempo para avisarle de lo que ha averiguado.

Clímax: Mikael a punto de morir a manos de Martin. Lisbeth llega a tiempo de liberarle. (min. 120)

Martin muere, perseguido por Lisbeth. (Min 130)

El caso está resuelto. Harriet, en contra de lo supuesto, está viva, en Londres. Bajo otra identidad.

Tercer punto de giro: la información sobre Vennerström que Vanger entrega a Blomkvist es inútil. No podrá vengarse de su enemigo. (Min. 140)

Cuarto acto:

Actuando por su cuenta, gracias a información obtenida ilegalmente y a un préstamo de Blomkvist, Lisbeth logra desviar los fondos de Vennerström.

Vennerström, desprestigiado y arruinado, muere a tiros. (Min 150)

Lisbeth, enamorada de Blomkvist, le compra un regalo. Ve cómo éste vuelve con su pareja. Lisbeth se marcha, desengañada, tras tirar el regalo. (Min. 153)

Protagonistas:

Mikael Blomkvist y, en menor medida, Lisbeth Salander

Antagonista:

Wennerstrom, Martin Vanger (el asesino), el tutor de Lisbeth.

Objetivo del protagonista:

Probar la culpabilidad de Wennerström, para ello, resolver el caso de Harriet Vanger. Establecer la verdad. Recuperar su prestigio.

En el caso de Lisbeth: ayudar a Blomkvist, del que está enamorada, a desenmascarar a Wennerström. Además, parece tomarse de manera personal los casos sobre violencia contra mujeres. Posiblemente sufre algún trauma por alguna experiencia anterior.

Aliados: Vanger, Lisbeth (si consideramos a Blomkvist el único protagonista), algunos miembros de la familia Vanger, policías, testigos…

Obstáculos, reveses: Tutor de Lisbeth, disparo, otros miembros de la familia Vanger…

Mi análisis:

Me da la impresión de que cualquiera que haya visto la última película de David Fincher habrá salido con una extraña sensación.

La película parece acabar veinte minutos antes del final.

Pero sigue.

Aunque la película nos presenta inicialmente a Blomkvist derrotado por un empresario que acaba de ganarle en los tribunales, todo parece empezar realmente cuando el millonario Vanger le ofrece resolver un asunto familiar. Esto se debe en gran parte a que nunca presenciamos un enfrentamiento entre Blomkvist y su antagonista, a que se nos presenta la derrota inicial del protagonista como algo que simplemente detona la acción. A Wennerström se le ve escasos segundos y, casi siempre, a través de breves declaraciones a la televisión. Evidentemente, no parece el tipo de presencia que suele tener el antagonista del héroe en una película convencional.

(Por cierto, la historia ocurre en Suecia pero… los personajes hablan en inglés – muchos de ellos con acento nórdico. Muchos textos están en sueco. Otros, en inglés. Imagino que la decisión de mantener la historia en Suecia, en lugar de adaptarla a los Estados Unidos tiene que ver con mantener algunos elementos de las novelas – implicación de algunos personajes en el nazismo, por ejemplo – pero admito que me produjo una extraña incomodidad durante gran parte de la película ver a actores norteamericanos haciendo de suecos que hablan entre sí en inglés – eso sí cada uno con su interpretación del acento nórdico).

Otra singularidad de la película de Fincher es la trama de Lisbeth Salander, que se mantiene casi completamente independiente de la principal durante la mitad de la película. Esta subtrama sirve para presentar al personaje más singular de la película y, en mi opinión, contiene las mejores secuencias, sin embargo, desde un punto de vista estrictamente narrativo, todas ellas son prescindibles. No es necesario para comprender la historia principal el saber que un tutor abusa de Lisbeth y que ésta se venga finalmente de él.

El grueso de la película, lo que podríamos calificar de larguísimo segundo acto (o de segundo y tercer acto en una estructura de cuatro) consiste en la resolución de un caso familiar que afecta a los Vanger, una rica familia cuyos miembros no parecen llevarse demasiado bien entre sí. Algunos de ellos tuvieron vergonzantes simpatías por los nazis.

La investigación sigue los procedimientos habituales: búsqueda de documentación, entrevistas con testigos y/o familiares de la desaparecida. Un giro sorprendente tiene lugar cuando, gracias a una anotación en la libreta de Harriet, Blomkvist sospecha que el caso tiene algo que ver con una serie de versículos bíblicos. Y, tal vez, con un asesino en serie.

En mi opinión, esta trama tiene algo de tópica: el propio Fincher dirigió una gran película de psicópata asesinando según textos religiosos (en aquél caso, los 7 pecados capitales). De “Se7en” hace ya 16 años. Desde entonces, se han rodado incontables thrillers con este tipo de argumento.

Pese a estar hábilmente escrita y excelentemente dirigida, la historia principal resulta, en mi opinión, algo vulgar: la pista de la libreta lleva al clásico mapa en el que se marca el lugar en el que apareció cada víctima, la investigación sobre los movimientos del tío de Harriet acaba indicando que éste se encontraba siempre en la ciudad en la que se cometió el crimen. Una original (y en mi opinión algo inverosímil) variante sobre el tema del psicópata aparece cuando se descubre que Martin siguió los pasos de su padre cuando éste falleció y continuó sus crímenes siguiendo un ritual similar.

Martin muere y la desaparecida Harriet es localizada por Blomkvist en Londres, donde vive bajo otro nombre. Ahora que el asesino ha sido descubierto, puede regresar con su familia. El regreso de Harriet, que es abrazada por su tío ante la mirada de los investigadores sería la penúltima secuencia de una película clásica. La última permitiría adivinar cómo será en el futuro la relación entre los dos investigadores y qué futuro les espera.

Sin embargo, ahí es donde “Los hombres que no amaban a las mujeres” (y tal vez también la novela y la película sueca – no las conozco) resulta sorprendente. De pronto, la historia vuelve a ser la de Mikael contra el empresario que ganó su demanda por difamación, ese Wennerström al que apenas hemos visto.

El cuarto acto (o larga coda) de la película muestra como Lisbeth ayuda a  Mikael a librarse de Wennerström. Es llamativo que el protagonista de la película desaparezca casi completamente en los veinte últimos minutos y que la resolución de su problema principal recaiga en su colaboradora y amante.

Hacía tiempo que no veía una película comercial que transgrediera así las “normas” del guión.

La pregunta es ¿funciona?

Mi respuesta es… no lo sé. Algunos opinarán que la parte final, con Lisbeth disfrazándose y arruinando al empresario en un vertiginoso montaje es prescindible. Otros la contemplarán con interés. Personalmente, encontré que la maravillosa manera de dirigir de Fincher hacía que esa última parte de la película fluyera mágicamente. Sin embargo, también fui consciente de estar viendo algo que pertenecía a “otra historia”. Me gustó, pero mi implicación emocional, ahora que había acabado la historia principal, fue mínima. Narrativamente es una decisión arriesgada.

¿Por qué se tomó esta decisión?

Sobre esto, evidentemente, sólo podemos lanzar especulaciones.

Ahí va la mía:

Opino que acabar tras la resolución del caso principal hubiera dejado para los espectadores las cosas excesivamente cerradas… si lo que uno pretende es producir dos películas más con los mismos personajes.

Los veinte últimos minutos permiten que veamos al duro personaje de Salander arruinar a Wennerström sólo por amor a Blomkvist. La última secuencia, nos revela que ese amor no parece correspondido. ¿Será así como acabe la relación de los dos? ¿Volverán a unirse? Dejar estas preguntas en el aire tal vez anime a más espectadores a ver la segunda parte de la trilogía.

La pregunta que yo me hago es esta otra. ¿La siguiente película también la dirigirá Fincher? En caso afirmativo, la veré, sin duda.


ANÁLISIS DE PELÍCULAS: SUPER 8 (Espoilers)

17 octubre, 2011

Por Daniel Castro

Super 8”, escrita y dirigida por  J.J. Abrams, ha sido una de las películas del año. Para bien o para mal.

Imagino que todos seguiréis con la misma opinión que teníais antes de leerlo, pero, vamos allá con un análisis del guión de esta película.

Como siempre, llenito de spoilers.

Vamos allá.

Breve sinopsis

En una pequeña ciudad americana, un grupo de chicos está rodando una película amateur cuando un tren militar sufre un grave accidente. Empiezan a ocurrir cosas extrañas. Finalmente se desvela que en el tren viajaba un ser extraterrestre que, gracias al accidente, queda libre, revoluciona la ciudad ante de, finalmente, regresar a su planeta. Los sucesos afectan a los chicos y sus padres, cambiándoles para siempre.

Protagonista: Joe Lamb, chico tímido cuya madre acaba de fallecer.

Objetivo del protagonista: Joe quiere participar en la película de su amigo Charles y conquistar a Alice, la actriz protagonista. En un plano emocional, más latente, también quiere superar el dolor causado por la muerte de su madre.

Antagonistas: Criatura extraterrestre, Fuerza Aérea norteamericana.

Obstáculos: Jackson, padre de Joe, y Louis, padre de Alice, entre otros.

Estructura

Prólogo: La madre de Joe muere en un accidente muy indirectamente causado por un trabajador de su fábrica (Minuto 1)

Detonante: Llega el verano y Joe acepta ayudar a Charles a rodar su película de zombies (Minuto 5)

Primer acto: Joe, contra la voluntad de su padre, se pone a ayudar en la película, junto con Charles y otros amigos frikis. Por fin, conoce a Alice, la chica más guapa del colegio. Se siente muy atraído por ella.

Primer punto de giro: Un grave accidente de tren sucede mientras los chicos graban una escena. (Minuto 18)

Segundo acto: Los chicos son perseguidos por el Ejército por haber grabado el accidente. Tratan de seguir con sus vidas, rodando la película.

Mientras tanto,  comienzan a ocurrir cosas inexplicables en el pueblo. El padre de Joe, ayudante del sheriff se encuentra con que el Ejército obstaculiza sus investigaciones.

En el pueblo, los ataques se recrudecen. El ayudante del sheriff es retenido por las autoridades militares.

Los chicos encuentran unas imágenes que les permiten adivinar que el tren contenía algún tipo de experimento militar confidencial y peligroso.

Por fin, cuande llega, ya revelada, la película que grabaron el día del accidente ven que el experimento en cuestión era una criatura extraterrestre que ahora está en libertad.

Mientras tanto, Joe se ha ido enamorando de Alice. Sin embargo, la relación es obstaculizada por sus padres. Jackson acusa a Louis, padre de la chica,de haber causado indirectamente la muerte de la madre.

Alice es capturada por el extraterrestre.

Punto de giro 2: Justo cuando han encontrado información y pistas sobre el extraterrestre, los chicos son detenidos por el Ejército (Minuto 76)

Tercer acto:

Gracias a un ataque del extraterrestre, los chicos son liberados. Logran encontrar la inmensa guarida subterránea del extraterrestre.

Clímax: Joe se enfrenta al extraterrestre. Le mira a los ojos y le dice que le entiende, que sabe lo que siente pero le consuela, haciéndole ver que puede seguir adelante (Minuto 95)

El extraterrestre deja a Joe y emprende el viaje hacia su lejana galaxia. En el despegue, su improvisada nave se lleva consigo un objeto que Joe conservaba de su madre. Alice y Joe, junto con sus, padres, ya reconciliados, contemplan la nave alejarse.

Mi análisis

El gran Chico Santamano me ha comentado un par de veces que, en su opinión, “Super 8” es, como mínimo, dos películas diferentes en una sola: una de catástrofes y otra de pandilla juvenil (tipo “Los Goonies“). También asegura que ninguna de las dos acaba de funcionar. Creo que, por una vez, Santamano tiene cierta razón. Pero no toda. Vamos con ello.

Parece claro que las referencias principales para “Super 8” con las primeras películas de la factoría Spielberg: esas historias en las que el final de la infancia se narraba en un plácido mundo de prosperidad reaganiana, chalets con jardín, bicicletas y padres divorciados. Eran películas en las que lo sobrenatural solía estar presente (“E.T.“, “Gremlins“, “Regreso al Futuro“) pero casi siempre a un escala pequeña, doméstica y, a veces, entrañable. Lo fantástico, en “Super 8”, entra, en cambio, como un peligro misterioso y temible, más como el enemigo inabarcable de una película de catástrofes.

Algunos problemas

Aunque las dos tramas están conectadas, hay momentos en que parecen circular por caminos muy independientes. La película de catástrofes es, en mi opinión, la menos interesante: sus protagonistas son Jackson, el padre de Joe, el ayudante del sheriff, los malvados militares y el extraterrestre. Los chicos, en cambio, protagonizan una historia más realista: rodando una película, Joe y Alice se enamoran. Su amor es obstaculizado por la enemistad entre sus padres. Unidos frente a un enemigo exterior (el extraterrestre, pero luego también el Ejército), todos acaban reconciliándose.

Tal vez algunos problemas de la película procedan de la gran distancia entre las dos tramas: podemos imaginar a esos adolescentes reaganianos ocultando a un pequeño y bondadoso extraterrestre, enfrentándose a unos bichos traviesos a los que no hay que dar de comer después de las doce o viajando a un pasado reciente para tratar de que todo volviera  a ser como fue, pero… ¿qué pueden hacer contra un todopoderoso extraterrestre, que sería un digno rival de Godzilla? No pueden hacer gran cosa y… efectivamente, nada es lo que hacen, al menos inicialmente. Sólo al final, cuando el extraterrestre ataca a Alice, se movilizan para salvarla.

Que los protagonistas dediquen el segundo acto a continuar con su película casi como si nada hubiera sucedido puede resultar algo sorprendente, pero, en mi opinión, no se trata de un problema demasiado fácil de solucionar: me resultaría más difícil imaginar un modo verosímil en que esos adolescentes pudieran investigar o luchar contra los misteriosos fenómenos que ocurren en su ciudad.

Hay otros problemas en “Super 8” que, en cambio, si parecen más sencillamente mejorables: un par de ellos tienen que ver con la subtrama de los padres y la muerte accidental de la madre de Joe. Se nos dice que el padre de Alice no acudió al trabajo por una borrachera. La madre del protagonista tuvo que cubrir su turno, sufrió un accidente y murió. Desde entonces las familias están enfrentadas. Este es el mayor obstáculo para la relación entre Joe y Alice. Personalmente, opino que la causa es demasiado leve para explicar el antagonismo. Si la implicación del padre de Alice en el accidente hubiera sido más clara (imaginemos que Louis, por ejemplo, borracho o no, operara la máquina que provocó el desastre) el feroz enfrentamiento entre los dos padres resultaría mucho más verosímil. En mi opinión, faltar a un turno de trabajo no, implica, ni mucho menos, una culpabilidad demasiado evidente. La levedad de esta trama queda revelada también cuando la reconciliación entre los dos padres se produce en una breve conversación en un coche. Al ver lo fácil que se resuelve, uno pensaría que el conflicto nunca fue tan importante como se nos hizo creer.

Una película atípica

Admitiendo todos esos problemas, e imaginando que muchos de vosotros encontraréis algunos más, creo que “Super 8” tiene mucho otros elementos originales o interesantes. Voy con ellos.

Tal vez, como dice Santamano, “Super 8” no funcione como película de catástrofes porque, en cierto modo, toma algunas decisiones transgresoras respecto a ese subgénero. En un libro imprescidible titulado “La semilla inmortal” Xavier Pérez y Jordi Balló hablaban del tópico del “intruso destructor”, opuesto al (también existente) del “intruso benefactor”. El cine de catástrofes suele decidirse por el primer modelo (en el que una comunidad se une y saca lo mejor de sí para expulsar a un peligro sobrevenido. Por cierto, políticamente se puede decir que es un modelo que parece exaltar valores conservadores). La película de Abrams arranca como una película de intruso hostil y acaba siendo, casi, de intruso benefactor (mucho más “progresista” políticamente: la comunidad sale beneficiada por la llegada de alguien desde fuera, el mensaje es de apertura y tolerancia a lo diferente). En la película de Abrams, el extraterrestre se libera, contrariando los planes de peligrosos militares y se lleva consigo el dolor y el rencor de algunos de los personajes principales.

Sin embargo, el auténtico giro no se da por un cambio en el comportamiento del extraterrestre, sino en la manera en que los personajes lo perciben. Durante los primeros ataques se le percibe como un gran peligro bastante abstracto. (Aunque Abrams tiene suficiente cuidado para evitar que estos ataques sean excesivamente cruentos: hay más daño a las cosas que a las personas, ningún personaje con quien hayamos empatizado muere… )

Es más tarde, cuando el espectador percibe que la historia es algo diferente: gracias a unas viejas películas, los chicos conocen que el alien ha sido capturado, encerrado y utilizado durante años y sólo está intentando volver a su lejano planeta. Su comportamiento, percibido como algo agresivo por los habitantes del pueblo, sólo era un intento de fabricarse una nave con la que volver a su lugar. Quien nos guía en este cambio de punto de vista, quien orienta la mirada del espectador es, cómo no, el protagonista. Nadie mejor que Joe para entender el dolor de esa criatura, de pronto sola, en un entorno hostil. En el clímax de la película, Joe calma la rabia de esa extraña criatura expresando lo que ha aprendido de su dolor: “A veces pasan cosas malas, pero puedes seguir viviendo”. Tal vez no sea una frase demasiado sofisticada, seguramente a algunos les resulte incluso vergonzante que sea así como el protagonista “derrote” al antagonista, pero, a mí, personalmente, me sirvió. De pronto, cosa muy poco habitual en este género, el antagonista resultaba tener sentimientos, resultaba ser una criatura susceptible de ser escuchada y comprendida, no únicamente vencida.

Me resultó especialmente emocionante la escena final. Que la nave del extraterrestre arrastre en su vuelo el colgante de la madre de Joe me parece uno de esos hallazgos visuales que tantas veces se reclaman en los manuales de guión y… tan pocas veces se ven en las películas. En cierto modo, el extraterrestre (a través de la fuerza magnética de su nave) devuelve a Joe la lección que éste le dio minutos antes: “A veces pasan cosas malas, pero puedes seguir viviendo”.

Estalla el depósito de agua y la criatura se marcha. Los malos están aquí abajo, en la tierra. El extraterrestre que se marcha era distinto. Ni mejor ni peor. Para darse cuenta de ello sólo hacía falta intentar entenderle.

Creo que pocos dudarán de que Abrams podría haber escrito una película de aventuras juveniles o una catástrofes prácticamente perfectas. Hubiera podido hacer que los chicos derrotaran al monstruo utilizando algún recurso ingenioso, construyendo algún tipo de arma, descubriendo el punto débil de la criatura y atacándole ahí.

En su lugar, hizo “Super 8”, que no acaba de encajar bien en ninguno de los géneros a los que parece pertenecer. Y creo que eso es precisamente lo mejor de esta película: cierta extraña pulsión suicida y extraordinariamente humana.


FLASHBACK – FIRMAS INVITADAS: OPINIÓN

7 agosto, 2011

por Bárbara Alpuente.

Estoy en la salida de un estreno con amigos y a lo lejos observo a un guionista que me ve, sonríe y se me acerca con los ojos muy abiertos. Según avanza, se le va dibujando una sonrisa en la cara, que es donde se dibujan las sonrisas, no se van a dibujar en el culo. (Y de ser esto posible yo no lo he visto así que me permito el escepticismo en este caso) El guionista llega por fin a donde yo estoy y en mi cabeza su voz suena ralentizada mientras le escucho decir “te voooooy a pasaaaaaar mi guiooooón y me diiiiiceeees qué te pareceeeeee”. Mantengo un gesto de serenidad mientras pienso: ¡Socorro! No voy a leerme doscientos folios para “ver qué me parece”. Si lo hago será porque estés dispuesto a escuchar una opinión, opinión que te arrojaré tras haber leído al menos dos veces tu largometraje, lo que implica dedicarle unas cuantas horas de mi tiempo.

Hay un puesto destinado a leer y analizar guiones, ¿por qué? Porque leer y analizar un guión no es un trabajo que esté al alcance de cualquiera. ¿Por qué? Porque para realizar esta tarea con la profesionalidad que merece, el analista debe tener un extenso y profundo conocimiento del oficio y además poseer, si es que esto es posible, la capacidad de la objetividad para liberarse de prejuicios a la hora de valorar el trabajo de otros. Eso implica, por ejemplo, saber reconocer que el hecho de que no te guste lo que tienes delante, no significa que esté mal. “Si no me gusta está mal. Si no lo entiendo es caótico. Si no me entretiene es aburrido. Si no me hace gracia no es gracioso. Si no le molo es que es gay.“

Leer un largo y opinar es un trabajo difícil, y las víctimas de nuestros amigos guionistas lo hacemos como podemos, pero tengamos en cuenta que no es un favor que se pueda pedir así como así. Dad a leer si de verdad necesitáis otro punto de vista y si estáis dispuestos a tirar vuestro trabajo tras una crítica que encontréis coherente y constructiva. Aunque luego no lo hagáis, pero al menos que exista esa predisposición, porque si no uno se siente gilipollas.

-¿Leíste mis notas sobre tu guión?

-Sí, pero al final pensé que estaba bien como estaba.

-Ya (Pausa dramática) ¿Y eso no podías haberlo pensado antes de enviármelo?

-De todas formas muchas gracias.

-¡No quiero que me des las gracias, quiero que me pagues!

Esta recreación de diálogo entre guionistas se convierte en ficción a partir de la segunda intervención (A no ser que se trate del Pianista, que sería capaz de llegar incluso más lejos)

Por eso es importante saber reconocer cuándo te están pidiendo opinión verdadera o cuándo te están pidiendo una pasadita por el lomo. No tengo nada en contra de las pasaditas por el lomo, todos las necesitamos de vez en cuando. Un guionista seguro de sí mismo es un imbécil. No puedes estar seguro en un proceso de creación, puedes confiar en que tu trabajo es lo más honesto o profesional posible, pero una mala crítica desestabiliza a cualquiera porque todos sabemos que lo que hacemos puede estar muy bien o estar muy mal. Puede incluso encontrarse en ese árido y aséptico terreno del “No está mal”.

La opinión importa, no la tomemos a la ligera. No podemos decirle a alguien tras un pase, que su corto nos ha espantado. Aunque hay maneras de mentir sin ensañarse en la mentira cuando lo que acabas de ver no te gusta y el inconsciente del director o guionista te pregunta a la salida eso de “¿qué te ha parecido?”.

Destaco los siguientes ejemplos para no herir sensibilidades y conservar así amigos del gremio (en caso de que esto último sea necesario)

“Está bien” – trasfondo: para el nivel que tienes.

“No está mal” – trasfondo: una vez vi una peor… Por cierto, ¿no era tuya?

“No es mi estilo” – trasfondo: mi estilo tiende más a las cosas bien hechas y no a esa puta mierda que has hecho tú.

“Igual es que no la he entendido” – trasfondo: no he entendido que nadie te haya dicho en todo el proceso que lo que estabas haciendo era un truño.

“Para ser tu primera peli, está bien”: aprovecha porque probablemente será la última.

Y la peor de todas:

“Pues a mí sí que me ha gustado” – trasfondo: ¿crees que ser tu novia tiene algo que ver?

Y ahora, para mantener cierta coherencia con mis propuestas, les pido que se abstengan de escribir malas críticas en sus comentarios. Gracias.

(Publicado originalmente en Bloguionistas el 5 de marzo de 2010)


ASESORANDO GUIONES EN CÓRDOBA

26 julio, 2011

por Sergio Barrejón. Fotos de Gorka Basaguren.

Ayer a las 13.42 llegué a Córdoba para incorporarme como asesor de proyectos al equipo de Un Verano de Guión. En la comida con el resto de asistentes pude comprobar la buena respuesta que ha tenido la convocatoria de este año.

El apoyo que varias instituciones públicas venían prestando al evento ha desaparecido, con la consabida excusa de la crisis. Pero Valentín Fernández-Tubau no se ha echado atrás: reduciendo el equipo al mínimo, ajustando el presupuesto drásticamente, y asumiendo una sobrecarga enorme de trabajo, ha conseguido sacar adelante una vez más esta convocatoria anual, que lleva ya siete ediciones consecutivas. Un aplauso para él.

A primera hora de la tarde, en uno de los salones de Bodegas Campos (una de las empresas que siguen patrocinando el evento), tuvo lugar el primer encuentro con los autores a los que voy a asesorar. Hicieron un breve pitching, hablamos de cómo ven su proyecto y qué esperan obtener de esta semana de asesorías, y nos marcamos una serie de objetivos para mejorar sus guiones.

Hay un guión de largo, un guión de corto y tres tratamientos de largo. Predomina la gente que quiere perfeccionar su material para presentarlo a las ayudas al ICAA, pero también hay un autor decidido a poner en marcha una producción en breve, y otro que apuesta por salir de aquí con las claves para una reescritura que le ayude a encontrar un productor.

El curriculum de los autores es totalmente dispar: desde gente que se gana la vida con el audiovisual, hasta gente que ha empezado a escribir hace pocos meses. Por eso era tan importante la primera sesión de grupo: para que las siguientes sesiones, que serán individuales (una hora diaria para cada autor, cara a cara con el asesor) resulten personalizadas, orientadas a la situación particular de cada autor.

Los horarios los hemos diseñado según la conveniencia de cada uno, para que los autores puedan también asistir a los cursos que más les interesen. Todos los días hay aproximadamente ocho horas de conferencias y seminarios. Y para mayor comodidad, hemos decidido mantenerlas en las magníficas instalaciones del Hotel Amistad, otra de las empresas que apoyan la convocatoria, y que está literalmente pegado a las murallas de Córdoba.

He tenido la primera reunión esta mañana a las 9.00, y el resultado ha sido muy satisfactorio para los dos, creo. En breve tendré la siguiente, y otras tres por la tarde. Van a ser días intensos, y de mucha concentración, pero quería encontrar un hueco para contarlo un poco en el blog y animar a todos los lectores a estar atentos a la convocatoria del año que viene. No se asusten por la retórica de su web: puede que no sean unos expertos en marketing. Pero Un Verano de Guión es, probablemente, la oferta formativa de guión con mejor calidad/precio/intensidad que se puede encontrar ahora mismo en España.

Y parece que la organización ya está en conversaciones con las instituciones que retiraron su apoyo el año pasado: imagino que a la vista de la respuesta de público (más de 20 autores en asesorías, docenas de inscritos a las charlas), están empezando a pensar que hicieron mal saltando de un barco que, hoy por hoy, no tiene visos de ir a hundirse.


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