ANÁLISIS DE PELÍCULAS: LEGISLATURA MORTAL

8 junio, 2015

por Sergio Barrejón.

A continuación vamos a analizar la película “Legislatura mortal”, estrenada a finales de 2011 y que todavía sigue en cartel, previsiblemente hasta mediados del próximo otoño.

Protagonista: los productores del cine español.

Objetivo: vivir de hacer películas.

Obstáculos: los recortes presupuestarios, el IVA cultural, la falta de un modelo económico alternativo, la confianza absurda en que el antagonista dejará de joder.

Antagonista: el Gobierno de Rajoy.

Primera escena: A finales de 2011, Mariano Rajoy llega al Gobierno.

Incidente desencadenante: El Gobierno rebaja en 200 millones el presupuesto de TVE.

Desarrollo primer acto: A principios de 2012, el Gobierno nombra directora general del ICAA a Susana de la Sierra, una mujer joven, preparada, dialogante, políglota. Un truco de guión bastante viejo: disfrazar de cordero al lobo feroz. De hecho, una de las primeras medidas que tiene que anunciar la nueva directora del ICAA es un recorte del 36% en el presupuesto del ICAA. Desaparecen las ayudas a creación de guiones, a películas para televisión, y a distribución. Las ayudas a cortos se quedan en la mitad.

Primer giro: A mediados de 2012, el Gobierno anuncia que el 1 de septiembre subirá el IVA cultural del 8% al 21%. Una maniobra algo previsible, teniendo en cuenta el background: sed de venganza del PP contra el sector de las artes escénicas desde las humillaciones –merecidísimas- sufridas en 2003 (Hay Motivo, los Goya del No a la guerra, etc).

Segundo acto: En el verano de 2012, cuatro mil empresas de la industria cultural envían una carta al Gobierno pidiéndole que demore la subida del IVA al menos seis meses, razonando que la medida será muy dañina para el sector.

A principios de 2013, el presupuesto del ICAA vuelve a caer. Pero en verano, el Ministro Wert anuncia que está abierto a revisar el IVA cultural. Muchos productores audiovisuales quieren ver en esa vaga declaración una “voluntad de diálogo”. (Esto está mal. Las historias no se cuentan con diálogos, sino con acciones. Ejemplo de acción significativa: el Ministro de Cultura no asiste a la gala de los Goya.

Punto medio: A principios de 2014, después de recortar aún más el presupuesto del ICAA, el Gobierno decide bajar el IVA… de la compraventa de obras de arte. El de cine y artes escénicas se queda igual. Muchos productores protestan, pero Montoro los aplaca, otra vez, con una simple línea de diálogo: “Ya hemos bajado el IVA de las obras de arte y ahora trabajamos en el resto de la reforma fiscal de la cultura”.

A mediados de 2014, la Unión de Asociaciones Empresariales de la Industria Cultural envía otra carta al Gobierno reclamando la supresión inmediata del IVA al 21%. Le dan dos meses al Gobierno, o empezarán a ESTUDIAR MEDIDAS (inserte aquí sus risas de lata). Como era absolutamente previsible, el Gobierno ni contesta. Pasan dos meses y… bueno, ¿recuerdan alguien las medidas de protesta? Pues eso.

Segundo giro: En julio de 2014, dimite la directora del ICAA. Después de luchar a brazo partido porque las desgravaciones fiscales llegasen a un nivel razonable, y visto que el Gobierno no tiene la menor voluntad de tomar ninguna medida que favoreciese a la industria cultural, Susana de la Sierra asume que Rajoy, Wert y Lasalle la han engañado y que no tiene sentido seguir haciéndoles el juego.

Tercer acto: En noviembre de 2014, los productores –no os lo vais a creer, pero os juro que es cierto, la hemeroteca no miente– envían OTRA CARTA al Gobierno pidiéndole que baje el IVA cultural. Aquí el presidente de FAPAE explicando su estrategia epistolar:

A principios de 2015, y ante la cercanía de la gala de los Goya, el Gobierno anuncia que “subirá” el presupuesto del ICAA hasta los 55 millones. (Una cifra que es exactamente la misma que tuvo en 2013. O sea, la mitad de lo que el ICAA tenía al final del Gobierno Zapatero. O sea, que de subida nada). También anuncia que están “estudiando” la posibilidad de bajar el IVA cultural. Ya no es que recurran a diálogos cutres. ¡Es que hacen copy-paste!

Clímax: los productores piden prudencia en la gala. Nada de protestas. A todo el que va a subir al escenario se le pide que firme un contrato en el que se compromete a no salirse del guión. El actor Carlos Areces se niega a firmarlo, y le impiden entregar el premio para el que lo habían convocado. Es más: lo expulsan del backstage. El Presidente de la Academia exige en su discurso que el Gobierno baje el IVA y Almodóvar advierte a Wert que no le considera su amigo.

Escena final: En la primavera de 2015… Rajoy descarta definitivamente bajar el IVA cultural en los seis meses que le quedan de legislatura.

Conclusiones:

-El antagonista es un malo de bigote, de culebrón barato, empeñado en hacer el mal porque sí, sin beneficio propio.

-El protagonista insiste una y otra vez en una maniobra obviamente inútil, como una polilla dándose una y otra vez contra una bombilla. Además, se cree lo que le dice el antagonista cuando resulta obvio que miente. Cierto que el pobre no tiene muchas alternativas de ganar la batalla, pero caramba: ¡Es el prota! ¡Que se deje de cartas y haga alguna maniobra desesperada!

-El clímax no tiene fuerza. Sólo son palabras.

-El final no sorprende a nadie. No es más que una repetición de lo mismo que llevamos viendo toda la película.

-Los únicos personajes potentes son Susana de la Sierra y Carlos Areces. Son los únicos que emprenden acciones que los dignifican. Cierto que no consiguen nada reseñable, pero lo intentan, y eso les da una dimensión trágica que los hace interesantes.

Recomendación final:

Esta película es una mierda. Reescribir en profundidad y presentar nueva versión en noviembre de 2015.


ANÁLISIS DE PELÍCULAS: “INTOCABLE” (Spoilers)

22 abril, 2012

Por Daniel Castro

“Intocable” es el fenómeno taquillero de la temporada. En una época de flojas recaudaciones, esta película francesa se ha convertido en la película más taquillera de la historia en su país y ha tenido un éxito impresionante también en el extranjero.

¿Cuáles son los motivos de éste éxito popular? Imagino que hay muchos y que sería difícil enumerarlos todos. Sin embargo, vamos a intentar analizar el guión, tal vez haya en él algo que nos explique este éxito tan extraordinario para una película que no cuenta con estrellas, un argumento muy original o un gran presupuesto.

Vamos con el análisis. Evidentemente, si seguís leyendo, encontraréis millones de spoilers.

Breve resumen

Driss, un joven negro, entra a trabajar como cuidador de Phillipe, un millonario parapléjico. Pese a ser aparentemente el candidato menos apropiado para el puesto, de la relación entre estos dos hombres tan opuestos, ambos salen ganando.

Pequeño análisis de la estructura

Secuencia pre créditos: Driss lleva en coche a Philippe. Parados por la poli. Philippe finge un ataque para simular que iban al hospital. Acaban escoltados por la policía. Driss ha ganado la apuesta.

Detonante de la acción:

Driss se presenta a una entrevista de trabajo para cuidar a Phillippe. No tiene esperanza de obtener el trabajo. Acude a la entrevista para poder volver a cobrar su subsidio del paro. (Minuto 10)

Primer acto:

Driss aprovecha la visita a Philippe para robarle un valioso huevo Fabergé.

Presentación del entorno de Driss; marginalidad, pobreza y hacinamiento.  Mala relación con su familia.

Primer punto de giro:

Cuando Driss acude a recoger su papel firmado, se da cuenta de que Philippe le ha elegido para el puesto de cuidador. (Min. 20)

Segundo acto:

Driss acepta el puesto.

Montaje cómico en el que vemos cómo Driss se adapta a regañadientes a su trabajo. Mientras se presenta el entorno de Philippe: su hija adolescente y malcriada, el personal que trabaja a su servicio…

Poco a poco, Driss va haciendo con mayor placer el trabajo. Su optimismo contagioso va calando en Philippe y su entorno.

Philippe sufre una grave crisis. Driss le ayuda. Tras ella, Philippe le cuenta cómo sucedió el accidente que le dejó paralítico.

Driss se entera de que Philippe se cartea con Eleonore, una mujer a la que no se atreve a conocer en persona por miedo a que ésta le rechace por ser paralítico.

Indignado al ver que Philippe se niega a dar el primer paso y citarse con Eleonore, Driss llama a la mujer. Gracias a la intervención de Driss, Philippe se cita por fin con Eleonore. Va a enviar una foto en la que se ve que es paralítico.

Sin embargo, Philippe no se atreve a acudir a la cita. No cuenta nada sobre ella a Driss.

El hermano/sobrino de Driss aparece por la casa de Philippe: le han dado una paliza relacionada con el tráfico de drogas.

Segundo punto de giro:

Philippe se da cuenta de que el sobrino/hermano de Driss necesita que éste esté con él. Por ello le “despide”. (Min. 85)

Tercer acto:

Cuando se va a marchar, Driss se da cuenta de que Philippe nunca llegó a mandar la foto en la que se le veía como paralítico. Imagina que por ese motivo no se atrevió a ir a la cita con Eleonore.

Mientras, Driss arregla los problemas de su familia, Philippe se comporta odiosamente con sus nuevos cuidadores. Claramente, echa de menos a Driss. Y se culpa por no haber tenido el valor de acudir a su cita con Eleonore.

Driss, más culto y educado gracias a su relación con Philippe, logra encontrar trabajo en una empresa de mensajería.

Avisado de una crisis aguda de Philippe, Driss acude para ayudarle.

Driss lleva a Philippe a una cita que, sin avisarle, ha concertado con Eleonore.

Driss se despide después de dejar a Philippe con Eleonore.

Protagonistas:  Driss, Philippe

Antagonistas: Marginalidad, pobreza (para Driss). Paraplejia, enfermedad, miedo (Philippe).

Objetivo de los protagonistas: Salir adelante en la vida, mantener a la familia unida y segura. Encontrar el amor.

Aliados: Philippe (para Driss), Driss (para Philippe). Personal al servicio de Philippe.

Obstáculos, reveses: Prejuicios sociales, traficantes de drogas…

Mi análisis:

Driss, un joven negro con antecedentes penales, responde al anuncio de un millonario paralítico que busca a alguien para cuidarle. Sorprendentemente, pese a su agresividad durante la entrevista, Philippe le contrata. Según explica luego Philippe, lo que le gustó de Driss fue el ver que no le tenía compasión alguna. Estaba harto de lidiar con cuidadores que tenían piedad de él.

Desde ese momento, la película se convierte en una sucesión de escenas que muestran el contraste entre esos dos personajes tan opuestos: un hombre sano e irreflexivo frente a un paralítico culto y muy poco espontáneo.

Driss recibe algunos conocimientos y experiencias que le ayudan a conseguir un nuevo trabajo, pero… el gran beneficiado de esta relación es el paralítico Philippe, que recibe una enseñanza de Driss. Decidir lanzarse al mundo, a intentar conquistar a una mujer, sin miedo a que su parálisis le haga indeseable.

El título original francés “Intocables” hace referencia, imagino, a los integrantes de la secta más baja en la India, aquellos con los que nadie quiere relacionarse. Seguramente es eso lo único que Philippe y Driss tienen en común: formar parte de grupos marginados aunque, eso sí, por diferentes motivos.

Me resulta difícil señalar cuáles son los puntos de giro de la historia, ya que, básicamente, los personajes, desde que se conocen, pasan a llevarse bien y a ayudarse el uno al otro. Básicamente, es la historia de una amistad.

Driss impulsa a Philippe a disciplinar a su hija díscola y, sobre todo, a dar el paso y conocer en persona a la mujer con la que mantiene desde hace ya tiempo una relación epistolar.

Philippe, por su parte, intenta proporcionar algo de cultura a su cuidador y también, a su vez, anima a Driss a arreglar sus problemas familiares (para que tenga tiempo de hacerlo, prescinde de él como cuidador).

En el fondo, las tramas son muy sencillas e incluso previsibles. Los conflictos se resuelven de modo tan simple que, en algunos momentos casi parecen caricaturas: Driss tiene una conversación (que no escuchamos) con un tipo y así consigue que éste deje de usar a su sobrino/hermano como camello, Driss hace (en off) unas gestiones y se lleva a Philippe a una perfectamente preparada cita con Eleonore que tiene toda la pinta de ser un gran éxito. Otras tramas se resuelven de manera igualmente sencilla y positiva: el repelente novio de la hija de Philippe se vuelve encantador tras una cuantas amenazas de Driss, éste vende un cuadro por una suma considerable pese a ser la primera vez que se pone ante un lienzo, Phillippe logra disciplinar a su hija simplemente repitiendo unas enérgicas palabras de Driss…

En “La semilla inmortal” el ya clásico libro de Xavier Pérez y Jordi Balló se hablaba de varios argumentos que se repiten en prácticamente todas las culturas y formas de narración. Me acordé de uno de ellos, “el intruso benefactor”, al ver “Intocable”. Driss sería, según ese paradigma, el recién llegado (e inadaptado) que viene a sacudir las convenciones y costumbres de una comunidad para mejorarla. El Nuevo Testamento o “Raíces profundas” serían dos ejemplos muy diferentes de este esquema narrativo. “Intocable” comienza con un amargado Driss llegando a casa de un millonario que parece igualmente infeliz. Acaba con un Driss sonriente, marchándose después de haber dejado a un feliz Philippe ante una mujer que parece quererle.  La cámara se eleva y el intruso benefactor se aleja de Philippe y de nosotros, los espectadores, a los que también, en cierto modo, ha hecho felices.

Si la trama de “Intocable” es tan sencilla e incluso en algunos momentos incluso algo torpe (por ejemplo: la inverosímil decisión de Philippe de echarle para que Driss arregle los problemas de su casa, la facilidad con que Driss lo hace), ¿cuál es la clave para que ésta pequeña película apenas promocionada lleve muchas semanas instalada entre las más vistas de medio mundo?

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Yo diría que hay varias claves. Muchas de ellas (el estado de gracias de los actores, la inteligente producción de la película, etc) escapan al trabajo del escritor, pero otras no. ¿Qué tiene el guión de “Intocable” para conseguir tal éxito? En mi opinión: personajes muy humanos, sentido del humor y un final optimista.

Driss y Philippe están muy bien caracterizados. De la oposición entre ambos, de su excéntrica convivencia, surge la mayoría de los gags de la película que, en muchos casos se nutre también de gags de “pez fuera del agua” (Driss asiste a una ópera, come postres sofisticados que cree a medio cocinar…). Sin embargo, ninguno de los personajes tiene “mal fondo”. Driss es, en el fondo, un buenazo. Lo mismo que Philippe. Todo el personal al servicio del millonario e incluso su hija malcriada resultan agradables si se les trata de entender o se los trata con la severidad necesaria.

Pese a que las tramas de “Intocable” sean sencillas, pese a que no haya en toda la película una sola idea novedosa, hay algo muy meritorio en su capacidad para tocar el corazón de los espectadores. Pese a que los recursos que utiliza son muy conocidos, no debe de ser tan fácil utilizarlos hábilmente. De lo contrario, muchos habríamos escrito películas tan exitosas como ésta.

“Intocable” trata de mostrarnos que todos tenemos una oportunidad de ser mejores y de superar nuestros miedos. Nos muestra que los demás pueden ayudarnos aunque esto parezca improbable debido a las diferencias que nos separan de ellos. En una época desengañada, “Intocable” vende esperanza, buen humor y fe en el ser humano. Por ocho euros, parece una buena compra.


ANÁLISIS DE PELÍCULAS: LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES (espoilers)

13 febrero, 2012

Por Daniel Castro (Guionista en Chamberí)

(“The Girl with the Dragon Tattoo”, David Fincher, 2011).

Hola a todos. De vuelta por aquí para un análisis.

Las reglas son las de siempre. A partir de aquí hay dragones. Espoilers. Adéntrate si quieres, pero no reclames.

“Los hombres que no amaban a las mujeres” es la adaptación norteamericana de la primera novela de la trilogía “Millenium”, del escritor sueco Stieg Larsson.  Las novelas alcanzaron un descomunal éxito comercial. Tras una adaptación sueca de toda la trilogía, llega la versión norteamericana. La primera de las novelas la ha adaptado  Steven Zaillian (autor, entre otros, del guión de “La lista de Schindler” y coautor del de “Moneyball”, actualmente en cartelera).  La dirección ha corrido a cargo de David Fincher.

Breve resumen

Mikael Blomkvist, un periodista que ha fracasado en su intento de desenmascarar a un corrupto empresario (Wennerström) se embarca en la resolución de otro caso. Otro empresario, Vanger, le promete entregarle a cambio información reveladora sobre su enemigo. Para investigar este asunto, la desaparición de Harriet, sobrina de Vanger, contará con la ayuda de una singular hacker, Lisbeth Salander, con la que iniciará una relación sentimental.

Pequeño análisis de la estructura

Detonante de la acción: Mikael es condenado por acusar sin pruebas al empresario Wennerström. Perderá todos sus ahorros. La condena además supone en gran desprestigio para la revista “Millenium” con cuya directora tiene una relación sentimental que no parece del todo oficial.

Primer acto:

Tras su caída en desgracias, Mikael recibe la oferta de Vanger, un viejo empresario: si resuelve un viejo misterio familiar (la desaparición de su sobrina Harriet) le proporcionará información confidencial para poder desprestigiar a su enemigo Wennerström.

En una línea paralela, Lisbeth Salander, hacker contratada por Vanger para investigar a Blomkvist antes de encargarle el trabajo, sufre un inesperado cambio de “tutor” (minuto 23, punto de giro de la trama personal de Lisbeth).

Primer punto de giro: (Minuto 25) Blomkvist deja la revista, acepta el trabajo de Vanger y se va a Henested.

Segundo acto:

Blomkvist comienza a investigar el caso de Harriet Vanger: conoce a toda la familia Vanger.

Mientras tanto, el nuevo tutor abusa sexualmente de Lisbeth: sólo si le complace tendrá acceso a su dinero.

Trama de Lisbeth Salander. Lisbeth se venga de su tutor. Le chantajea y logra acceder a su dinero. (min. 65)

Trama principal: Blomkvist descubre que las anotaciones del cuaderno de Harriet corresponden a citas bíblicas. Se abre la posibilidad de que el caso de Harriet tenga que ver con un asesino en serie. (Min. 72) (Para mí este punto marca el centro del segundo acto)

Blomkvist necesita ayuda y “contrata” a Lisbeth. Ambas tramas se funden. Min. 76

Lisbeth halla las muertes correspondientes a las citas bíblicas. Se confirma la teoría del asesino en serie.

Blomkvist recibe un disparo. Lisbeth le cura. Se acuestan. (Min. 98)

Segundo punto de giro:. (Min. 110) Cada uno por su lado, Lisbeth y Blomkvist averiguan la relación del padre de Martin con los crímenes. Lisbeth también averigua la relación del propio Martin.

Tercer acto:

Mikael acude a ver a Martin mientras Lisbeth trata de llegar a tiempo para avisarle de lo que ha averiguado.

Clímax: Mikael a punto de morir a manos de Martin. Lisbeth llega a tiempo de liberarle. (min. 120)

Martin muere, perseguido por Lisbeth. (Min 130)

El caso está resuelto. Harriet, en contra de lo supuesto, está viva, en Londres. Bajo otra identidad.

Tercer punto de giro: la información sobre Vennerström que Vanger entrega a Blomkvist es inútil. No podrá vengarse de su enemigo. (Min. 140)

Cuarto acto:

Actuando por su cuenta, gracias a información obtenida ilegalmente y a un préstamo de Blomkvist, Lisbeth logra desviar los fondos de Vennerström.

Vennerström, desprestigiado y arruinado, muere a tiros. (Min 150)

Lisbeth, enamorada de Blomkvist, le compra un regalo. Ve cómo éste vuelve con su pareja. Lisbeth se marcha, desengañada, tras tirar el regalo. (Min. 153)

Protagonistas:

Mikael Blomkvist y, en menor medida, Lisbeth Salander

Antagonista:

Wennerstrom, Martin Vanger (el asesino), el tutor de Lisbeth.

Objetivo del protagonista:

Probar la culpabilidad de Wennerström, para ello, resolver el caso de Harriet Vanger. Establecer la verdad. Recuperar su prestigio.

En el caso de Lisbeth: ayudar a Blomkvist, del que está enamorada, a desenmascarar a Wennerström. Además, parece tomarse de manera personal los casos sobre violencia contra mujeres. Posiblemente sufre algún trauma por alguna experiencia anterior.

Aliados: Vanger, Lisbeth (si consideramos a Blomkvist el único protagonista), algunos miembros de la familia Vanger, policías, testigos…

Obstáculos, reveses: Tutor de Lisbeth, disparo, otros miembros de la familia Vanger…

Mi análisis:

Me da la impresión de que cualquiera que haya visto la última película de David Fincher habrá salido con una extraña sensación.

La película parece acabar veinte minutos antes del final.

Pero sigue.

Aunque la película nos presenta inicialmente a Blomkvist derrotado por un empresario que acaba de ganarle en los tribunales, todo parece empezar realmente cuando el millonario Vanger le ofrece resolver un asunto familiar. Esto se debe en gran parte a que nunca presenciamos un enfrentamiento entre Blomkvist y su antagonista, a que se nos presenta la derrota inicial del protagonista como algo que simplemente detona la acción. A Wennerström se le ve escasos segundos y, casi siempre, a través de breves declaraciones a la televisión. Evidentemente, no parece el tipo de presencia que suele tener el antagonista del héroe en una película convencional.

(Por cierto, la historia ocurre en Suecia pero… los personajes hablan en inglés – muchos de ellos con acento nórdico. Muchos textos están en sueco. Otros, en inglés. Imagino que la decisión de mantener la historia en Suecia, en lugar de adaptarla a los Estados Unidos tiene que ver con mantener algunos elementos de las novelas – implicación de algunos personajes en el nazismo, por ejemplo – pero admito que me produjo una extraña incomodidad durante gran parte de la película ver a actores norteamericanos haciendo de suecos que hablan entre sí en inglés – eso sí cada uno con su interpretación del acento nórdico).

Otra singularidad de la película de Fincher es la trama de Lisbeth Salander, que se mantiene casi completamente independiente de la principal durante la mitad de la película. Esta subtrama sirve para presentar al personaje más singular de la película y, en mi opinión, contiene las mejores secuencias, sin embargo, desde un punto de vista estrictamente narrativo, todas ellas son prescindibles. No es necesario para comprender la historia principal el saber que un tutor abusa de Lisbeth y que ésta se venga finalmente de él.

El grueso de la película, lo que podríamos calificar de larguísimo segundo acto (o de segundo y tercer acto en una estructura de cuatro) consiste en la resolución de un caso familiar que afecta a los Vanger, una rica familia cuyos miembros no parecen llevarse demasiado bien entre sí. Algunos de ellos tuvieron vergonzantes simpatías por los nazis.

La investigación sigue los procedimientos habituales: búsqueda de documentación, entrevistas con testigos y/o familiares de la desaparecida. Un giro sorprendente tiene lugar cuando, gracias a una anotación en la libreta de Harriet, Blomkvist sospecha que el caso tiene algo que ver con una serie de versículos bíblicos. Y, tal vez, con un asesino en serie.

En mi opinión, esta trama tiene algo de tópica: el propio Fincher dirigió una gran película de psicópata asesinando según textos religiosos (en aquél caso, los 7 pecados capitales). De “Se7en” hace ya 16 años. Desde entonces, se han rodado incontables thrillers con este tipo de argumento.

Pese a estar hábilmente escrita y excelentemente dirigida, la historia principal resulta, en mi opinión, algo vulgar: la pista de la libreta lleva al clásico mapa en el que se marca el lugar en el que apareció cada víctima, la investigación sobre los movimientos del tío de Harriet acaba indicando que éste se encontraba siempre en la ciudad en la que se cometió el crimen. Una original (y en mi opinión algo inverosímil) variante sobre el tema del psicópata aparece cuando se descubre que Martin siguió los pasos de su padre cuando éste falleció y continuó sus crímenes siguiendo un ritual similar.

Martin muere y la desaparecida Harriet es localizada por Blomkvist en Londres, donde vive bajo otro nombre. Ahora que el asesino ha sido descubierto, puede regresar con su familia. El regreso de Harriet, que es abrazada por su tío ante la mirada de los investigadores sería la penúltima secuencia de una película clásica. La última permitiría adivinar cómo será en el futuro la relación entre los dos investigadores y qué futuro les espera.

Sin embargo, ahí es donde “Los hombres que no amaban a las mujeres” (y tal vez también la novela y la película sueca – no las conozco) resulta sorprendente. De pronto, la historia vuelve a ser la de Mikael contra el empresario que ganó su demanda por difamación, ese Wennerström al que apenas hemos visto.

El cuarto acto (o larga coda) de la película muestra como Lisbeth ayuda a  Mikael a librarse de Wennerström. Es llamativo que el protagonista de la película desaparezca casi completamente en los veinte últimos minutos y que la resolución de su problema principal recaiga en su colaboradora y amante.

Hacía tiempo que no veía una película comercial que transgrediera así las “normas” del guión.

La pregunta es ¿funciona?

Mi respuesta es… no lo sé. Algunos opinarán que la parte final, con Lisbeth disfrazándose y arruinando al empresario en un vertiginoso montaje es prescindible. Otros la contemplarán con interés. Personalmente, encontré que la maravillosa manera de dirigir de Fincher hacía que esa última parte de la película fluyera mágicamente. Sin embargo, también fui consciente de estar viendo algo que pertenecía a “otra historia”. Me gustó, pero mi implicación emocional, ahora que había acabado la historia principal, fue mínima. Narrativamente es una decisión arriesgada.

¿Por qué se tomó esta decisión?

Sobre esto, evidentemente, sólo podemos lanzar especulaciones.

Ahí va la mía:

Opino que acabar tras la resolución del caso principal hubiera dejado para los espectadores las cosas excesivamente cerradas… si lo que uno pretende es producir dos películas más con los mismos personajes.

Los veinte últimos minutos permiten que veamos al duro personaje de Salander arruinar a Wennerström sólo por amor a Blomkvist. La última secuencia, nos revela que ese amor no parece correspondido. ¿Será así como acabe la relación de los dos? ¿Volverán a unirse? Dejar estas preguntas en el aire tal vez anime a más espectadores a ver la segunda parte de la trilogía.

La pregunta que yo me hago es esta otra. ¿La siguiente película también la dirigirá Fincher? En caso afirmativo, la veré, sin duda.


ANÁLISIS DE PELÍCULAS: EL DISCURSO DEL REY (spoilers)

7 marzo, 2011

Por Daniel Castro (Guionista en Chamberí)

“El discurso del Rey” ha sido la gran triunfadora este año en los Oscars, llevándose los premios más importantes. Siguiendo el modelo de otros posts, voy a hacer un pequeño análisis de su guión.

A partir de aquí, todo está lleno de spoilers.

Si sigues leyendo, te la juegas.

Breve resumen:

Jorge, duque de York, que está aquejado de una severa tartamudez, trata de superarla, con ayuda de un logopeda, mientras los acontecimientos le llevan al trono del Reino Unido y se avecina la Segunda Guerra Mundial.

Protagonista:

Jorge, duque de York.

Antagonista:

La tartamudez

Aliados:

Lionel Logue, logopeda

Isabel, duquesa de York

Empleados, primeros ministros, políticos (Churchill, Chamberlain, Baldwin…)

Obstáculos:

Edward, hermano de Jorge,

Jorge V, padre de Jorge,

Abad de Westminster

Objetivo del protagonista: superar su tartamudez, poder ejercer con aplomo el liderazgo de su país.

Pequeño análisis de la estructura:

Detonante: Jorge, duque de York, trata de dar un discurso para clausurar la Exposición Universal. Absoluto fracaso. (Minuto 1)

Primer acto:

Jorge se trata con malos logopedas. Su mujer localiza a Lionel Logue, un tipo más excéntrico. Jorge acude a él pero… su métodos le espantan. Logue le entrega un disco que ha grabado usando un truco.

Primer punto de giro: Jorge escucha el disco que Logue ha grabado y… descubre que los métodos del logopeda pueden funcionar. Por fin, se abre cierta esperanza para él. (Minuto 35)

Segundo acto:

Jorge es tratado por Logue, con métodos poco convencionales. Poco a poco, se van encontrando algunos motivos psicológicos a su tartamudez: bloqueo ante figuras críticas, educación muy severa…

La muerte de su padre lleva a Edward, hermano mayor de Jorge, al trono. Éste planea casarse con una divorciada. Jorge trata de convencerle de lo contrario.

Humillado por su hermano, que se burla de su tartamudez, Jorge atribuye la culpa de su fracaso a Logue y le despide.

Edward abdica antes que dejar a la mujer que ama. Jorge ocupa el trono.

Ahora que ocupa el trono, la presión sobre él es aún mayor. Incapaz de dar un discurso, sufre una gran crisis: cree que no está a la altura de su puesto.

Jorge decide acudir de nuevo a Logue. Éste le ayuda a salir bien librado de su ceremonia de coronación.

Segundo punto de giro: Sin embargo, poco después de coronarse, llega su mayor desafío: el primer ministro Baldwin informa al rey Jorge VI de la inminencia de la guerra contra Alemania (Minuto 92).

Tercer acto:

Inglaterra entra oficialmente en guerra. Es imprescindible que el Rey dirija un discurso animoso y patriótico a sus súbditos. Es su gran desafío.

Climax: Jorge se enfrenta a su gran antagonista, la tartamudez, en un discurso crucial.

Gracias a la ayuda de Logue, pronuncia sin tartamudear el discurso. Es felicitado por todos: ha logrado convertirse en el líder que el país necesitaba. (Minuto 112).

Nota; como siempre, esta es mi propuesta de estructura siguiendo el esquema convencional. El primer acto duraría unos 35 minutos, el segundo, unos 60, el tercero, 20.

Hay otras posibilidades de estructura y estoy seguro de que podéis proponer alguna interesante en la sección de comentarios.

Vamos ahora con mi opinión sobre el guión de esta película. Más subjetiva que lo anterior si cabe.

Mi análisis

El discurso del Rey” narra una pequeña anécdota histórica sucedida en un momento especialmente relevante de la historia reciente. La voz de un rey, como la de cualquier figura política, es su mejor arma para comunicar, convencer y liderar a su pueblo. Un rey que tartamudea puede parecer un líder débil, una figura endeble.

En mi opinión, el gran hallazgo de la película es mostrar que este defecto del habla que en otra persona y/o en otro momento hubiera resultado irrelevante, resultaba de gran importancia para el Rey de Inglaterra, en vísperas de la Segunda Guerra Mundial.

Conocer esta anécdota, investigar sobre ella y decidir escribir una película con una trama aparentemente tan nimia es, en mi opinión, lo mejor del trabajo de guión de “El discurso del Rey”. Por lo que leo en la entrada de la Wikipedia sobre la película, fue David Seidler, que ha obtenido el Oscar al guión original por esta película, quien tuvo la idea inicial de la película, ya que, habiendo sufrido la tartamudez, se sintió especialmente identificado con el problema del monarca.  Esto confirma lo que decía Jean Claude Carrière sobre el guionista: “Sucede con bastante frecuencia que un guionista es una persona cultivada. Y tiene razón en serlo, incluso aunque su cultura, adquirida a menudo según el azar de su trabajo, sea dispersa e incompleta”.

Pocas veces hacemos hincapié en este blog en que es muy conveniente que las personas que quieran escribir guiones, se interesen en algo más que la televisión o el cine. Tener afición por la Historia, la Ciencia, la Política, la Pintura, la Jardinería o la Geografía puede ayudarnos a encontrar anécdotas que nos resulten personalmente interesantes y que sean desconocidas por el gran público, anécdotas que podamos contar con nuestras armas de guionista.

Otro de los puntos fuertes de la película es, en mi opinión, lo interesante que resulta el conflicto con Edward, heredero del trono. Su historia de amor con una divorciada, amor que le lleva incluso a abdicar, podría invitar a hacer un retrato amable y romántico del hermano mayor del protagonista. No es el caso: se nos muestra a Edward como un tipo arrogante, superficial que desprecia a su hermano menor. Sí, está perdidamente enamorado pero… de una mujer frívola y maleducada. Para empeorar las cosas, ambos amantes tienen una inquietante simpatía por los nazis. La película toma de manera evidente la postura del establishment más convencional, aplaudiendo que Edward deba abdicar por amar a la persona “equivocada”. Es en esta “subtrama” en la que la película alcanza, en mi opinión, su mayor interés y complejidad. Personajes innobles actúan de manera muy romántica. Personajes nobles se comportan, en cierto modo, de manera conservadora y convencional.

El problema es que esta “subtrama” se presenta por primera vez en el minuto 30, cuando se nos explica la relación de Edward y Wallis, y acaba con la abdicación de Edward, en el minuto 70 de película.

¿De qué va todo el resto de la película? Evidentemente, de cómo Jorge trata de superar la tartamudez para poder dar discursos. De su relación con el logopeda que trata de ayudarle.

Se trata pues de una historia de superación. Hasta un niño pequeño podría resumir en qué consiste el esquema básico de estas historias: Un tipo tiene un problema, parece imposible de solucionar. Acude a un maestro que, a través de un proceso muy severo, le hace aprender algo sobre sí mismo, algo imprescindible para superar su problema, algo que le limita o constriñe. En el proceso, el aprendiz se rebela contra el maestro varias veces, siente que no está avanzando, se resiste a cambiar… pero, finalmente, utilizando las enseñanzas adquiridas, el protagonista logra su propósito. Sigue siendo el mismo, pero ha cambiado. Derrota al dragón, gana a los malos o… vence la tartamudez.

Aquí surge, en mi opinión, uno de los mayores problemas de la película. “El discurso del Rey” se encuentra a caballo entre el relato histórico más o menos realista y la inspiradora historia de superación. Trata de ser ambas cosas y, siempre en mi opinión, no consigue ser plenamente ninguna de ellas. Como relato histórico se centra en una anécdota que, comparada con todos los acontecimientos que la rodean, es sumamente trivial. ¿A quién le importa esa tartamudez cuando un Rey está abdicando por amor y se acerca la peor guerra de la Historia? Este problema se hace para mí especialmente evidente cuando, tras el discurso final, todos se apresuran a felicitarle y darle la enhorabuena, como si lo más importante para ellos también fuese su lucha contra la tartamudez: nadie parece darle importancia a que el discurso que acaba de leer el monarca anuncia la entrada del país en guerra.

Todo esto sería poco importante si nos encontráramos ante una de esas emocionantes historias de superación que el cine nos acostumbra a ver. Historias en las que alguien sufre una bajada a los infiernos de la que sale fortalecido. De su mano sale también el espectador, contagiado por la esperanza de que también él, con trabajo y constancia, logrará superar sus problemas y limitaciones. En mi opinión, tampoco ocurre esto en “El discurso del Rey”. Tal vez por fidelidad a los hechos, el trayecto recorrido por Jorge una vez que acaba la película me parece poco satisfactorio. A duras penas concluye un discurso a mi entender poco emocionante. La instrucción de Logue, pese a tener momentos iconoclastas divertidos (las escenas de insultos, las canciones…) no deja de sonar a algo mil veces visto (toda la relación de Jorge con su logopeda parece extraída de una película como “El Club de los poetas muertos” o cualquier otra fábula sobre un heterodoxo educador que saca lo mejor de sus alumnos).

Además, esta instrucción no parece tomar una dirección concreta. Logue no halla en Jorge (al que se empeña en llamar Bertie) la clave para vencer su tartamudez. Se parece apuntar a que este defecto del habla se debe a la estricta educación recibida pero… no se ahonda en ello, Jorge no se rebela contra su entorno, tampoco aprende nada nuevo sobre sí mismo, ni pasa a ser, a partir de ningún momento, una persona nueva. La trama principal se revela entonces como algo realista pero también trivial y leve, estirada de manera algo convencional, con discusiones tan incomprensibles como la de la escena del parque.

Es muy posible que en esto la película sea fiel a la realidad: es probable que la tartamudez del Rey Jorge no tuviera una causa psicológica o que, si la tuviera, el logopeda Logue no la hallara. Muy posiblemente el Rey no superara nunca del todo su tartamudez y que sus discursos sólo fueran moderadamente emocionantes.

Esta es, más o menos, la impresión que uno extrae de la película: que, gracias a un tipo entrañable, un rey sin excesivo carisma casi superó un defecto del habla. La realidad es, muchas veces, así de mediocre. A las películas yo suelo pedirles un poco más. Aunque sea mentira.

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ANÁLISIS DE PELÍCULAS: TAMBIÉN LA LLUVIA (ESPOILERS)

24 enero, 2011

Por Daniel Castro (Guionista en Chamberí)

También la lluvia” la última película de Icíar Bollaín, escrita por Paul Laverty, es una de las grandes favoritas para los Goya que se entregan en un par de semanas.

Como dice la propia directora en esta entrevista, el guión fue escrito por Laverty (guionista habitual de Ken Loach) para que lo dirigiera Alejandro González Iñárritu que prefirió finalmente rodar “Biutiful”. Se trata de la primer película de Bollaín en la que ella no participa (al menos no acreditada) en el guión. Creo que esta información es bastante útil a la hora de entender algunas características de la película.

Como siempre, os advierto a todos los que queráis ver la película que, a partir de este punto habrá docenas de (e)spoilers.

Breve resumen

“También la lluvia” trata sobre el rodaje en Bolivia (Cochabamba) de una película española sobre el descubrimiento de América,  todo se complica cuando se produce una insurrección popular en la que está implicado como líder uno de los actores locales.

Pequeño análisis de la estructura

Detonante de la acción:

Gracias a la insistencia de Sebastián, el director de la película (Gael García Bernal) el productor Costa (Luis Tosar) contrata a Daniel (Juan Carlos Aduviri), un boliviano algo rebelde, para uno de los papeles que quedan por asignar.

Primer acto:

Comienza el rodaje. Presentación de los actores, de su implicación con sus papeles. Incómodos paralelismos entre la invasión que están rodando y la que están cometiendo para rodar.

Daniel y Costa tienen un primer roce debido a la actitud “explotadora” del productor.

Mientras tanto, la empresa del agua local cierra los pozos de recogida de agua de la lluvia. Las autoridades la respaldan.

Primer punto de giro: Se produce una insurrección popular contra las autoridades por cerrar los pozos de recogida de agua de lluvia.

Segundo acto:

La insurrección dificulta el rodaje de la película. Sobre todo cuando Daniel se implica como líder en la “Guerra del agua”.

Costa trata de evitar que Daniel continúe participando en las reivindicaciones pero no lo logra, ni siquiera “sobornándole”.

Daniel es detenido por las autoridades bolivianas, cosa que imposibilita el rodaje de algunas secuencias clave. Costa debe localizarlo y pagar para sacarlo de prisión y así poder seguir rodando.

Una vez que logra sacar adelante las secuencias más esenciales, el equipo de la película se va a marchar a una zona más segura para proseguir el rodaje.

Segundo punto de giro:

La mujer de Daniel pide a Costa que acuda a ayudar a su hija, que ha sido víctima de los disturbios.

Tercer acto:

El productor decide ir a buscar a la niña, dejando solo al equipo de la película.

Costa logra rescatar a la niña, que quedará gravemente herida.

Sin embargo, el agravamiento de los disturbios y el miedo de los actores impide que la película continúe.

Daniel agradece a Costa su intervención para salvar a su hija. Se despiden como amigos.

Protagonista:

Costa, productor de la película

Antagonista:

Daniel, líder popular y actor de la película

Objetivo del protagonista:

Sacar adelante la película de la manera más rápida y barata posible.

Aliados:

Sebastián, todo el equipo de actores y técnicos, autoridades locales.

Obstáculos, reveses:

Revueltas populares, policía local, autoridades, miedos de los actores…

Nota: He tenido muchas dudas a la hora de decidir quién era el protagonista de esta película. Inicialmente, me inclinaba por dividir el protagonismo entre Sebastián, el director, y Costa, el productor. Después de pensarlo un poco más, me decido por el protagonismo de Costa, ya que creo que es el personaje que realmente toma decisiones y lleva el relato. Sebastián sería su principal aliado (pese a veces algo incómodo para Costa).

Mi análisis:

En general, el guión de “También la lluvia” tiene, en mi opinión, bastante ritmo y un estilo “muy profesional”. Los personajes están muy definidos, con motivaciones muy claras y un conflicto evidente.

Un grupo de personas parece dispuesta a darlo todo por hacer una película. El entorno se vuelve hostil, revelándoles una situación de pobreza a la que no están acostumbrados. Sin embargo, luchan con todas sus fuerzas para conseguir rodar la película en las mejores condiciones. Sin embargo, en el proceso, uno de ellos descubre que ese objetivo no es tan importante. Existe algo más grande que su película. No alcanza lo que quería al comienzo. Alcanza algo un poco mejor.

Pienso que los mejores momentos de la película ocurren en el primer tercio, cuando observamos el irónico paralelismo entre la invasión española encabezada por Cristóbal Colón y la pacífica del equipo de cine, cinco siglos más tarde. La descripción de los actores y su identificación con los personajes a los que encarnan, las discusiones que genera entre ellos la película que están rodando, la relación con el productor, la monomanía del director, que sólo parece levemente más interesado que Costa en los conflictos de la realidad que les rodea…

Aquí me parece ver la mano de Icíar Bollaín, que nos tiene acostumbrados a un cine aparentemente menos ambicioso que “También la lluvia”, pero con mayor atención a los conflictos humanos y a la descripción de personajes creíbles.

La irrupción de la revuelta del agua y, sobre todo, la implicación en ella de Daniel ocasionan los mayores problemas para la película. Y no hablo sólo de la que produce Costa, sino de la que dirige Bollaín.

La película comienza a convertirse, progresivamente, en algo cercano al cine de acción. Y Costa, el productor, pasa de ser un desalmado productor que presume de lo mal que paga a los locales, a un tipo que abandona la película y atraviesa una ciudad “en guerra” para salvar a una niña a la que apenas conoce porque se lo pide una mujer a la que tampoco conoce mucho más.

Es ese punto, en mi opinión el segundo punto de giro (no puedo decir el minuto de metraje en el que ocurre, esta vez no anoté nada, lo siento), la historia se viene abajo.

¿Por qué?

Pienso que se trata de un estupendo dilema: ¿seguir con mi proyecto (egoísta) o ir a salvar a una niña?

Pero, en mi opinión, no está suficientemente preparado y, en el momento en el que se plantea, suena falso. Suena que esa mujer boliviana apostada ante el hotel es el guionista de la película. (Sí, creo que es Laverty con peluca pidiendo a Costa que acuda a buscar a Laverty con faldita).

Por varias razones:

– No queda claro por qué la mujer acude a Costa para que rescate a su hija (la relación con él ha sido mínima, nada le hace pensar que se trate de un buen hombre, tampoco se ha sembrado que Costa tenga poder alguno que pueda facilitarle el rescate de la niña…)

– Que el clímax de la historia dependa del rescate de un personaje prácticamente anónimo (la niña) suena algo gratuito (una decisión de guionista colocando a un personaje absolutamente instrumental en una situación crítica). Si Costa se jugara el cuello por alguien que ha tenido importancia en la historia (el propio Daniel, por ejemplo) creo que hubiera tenido más sentido.

– No se nos ha indicado suficientemente que Costa pueda estar cambiando de parecer, relativizando la importancia de su película y simpatizando con los problemas de los habitantes de Cochabamba. Siendo fieles al personaje, el dilema no hubiera tenido fuerza alguna: Costa hubiera apartado a la boliviana con una sonrisa falsa,  y tal vez unos billetes, y se hubiera subido a la camioneta de producción, para continuar con su película.

El posterior desenlace con Costa al volante de un todoterreno, atravesando barricadas, rescatando a la niña y a otros heridos, me resultó del todo inverosímil. El “villano” había pasado a ser héroe y yo no sabía ni porqué ni cómo había ocurrido. Era como si, de pronto, hubiéramos entrado en otra película. Posiblemente una de Iñárritu: en la que un héroe oscuro, pese a no lograr su objetivo inicial, se acaba redimiendo. Lamentablemente, el porqué sólo lo podemos adivinar.


ANÁLISIS DE PELÍCULAS: BURIED (spoilers)

18 octubre, 2010

Por Daniel Castro (Guionista en Chamberí)

A partir de hoy, voy a intentar escribir pequeños análisis desde el punto de vista del guión, de películas que estén en cartelera.  Si es posible, lo haré una vez al mes.

Evidentemente, estos análisis estarán plagados de spoilers (no estaría mal encontrar una palabra española que nos librara de este anglicismo, por cierto), así que quienes queráis ver la peli sin saber lo que ocurre al final, deberíais evitar leerlos.

Una nota sobre estos posts: que alguien (en este caso yo) escriba sobre una película y señale cosas que le parecen erróneas o mejorables no implica que él fuese capaz de hacer las cosas mejor. Cuando vemos un espectacular deportivo por la calle y, pese a todo, decimos que no nos gusta excesivamente su diseño, no se espera de nosotros que nos sentemos ante una mesa de dibujo y diseñemos un vehículo aún más aerodinámico.  No soy un gran cocinero, pero puedo decir que el cordero que he comido hoy estaba demasiado salado y algo seco para lo que me gusta a mí. Basándome en mi experiencia como espectador, guionista y lector, trataré de analizar algunas películas, siempre con el mayor respeto por ellas y sus autores.

Tras todas estas advertencias, vamos con “Buried

Breve resumen

“Buried”, escrita por Chris Sparling y dirigida por Rodrigo Cortés, trata de Paul Conroy, conductor de camiones norteamericano secuestrado en Irak y enterrado vivo hasta que sus captores reciban un rescate.

Pequeño análisis de la estructura (aquí spoilers a saco, advierto de nuevo).

Detonante de la acción: Paul Conroy despierta en un ataúd, descubre que está enterrado.

Primer acto: Conroy se libera de sus ataduras, toma conciencia de su situación y de los objetos de que puede disponer, descubre un teléfono móvil, hace varias llamadas, casi todas inútiles, pues topa con todas las dificultades burocráticas imaginables.

Primer punto de giro (minuto 25 aproximadamente. Sí, miré el reloj):  primera comunicación con los secuestradores. Exigencia de un rescate: 5 millones de dólares o morirá.

Segundo acto: Conroy contacta con el negociador de secuestros Dan Brenner, que pasa a convertirse en su interlocutor y “aliado”. Brenner, de todos modos, asegura que el Gobierno de USA nunca pagará el secuestro. Paul resiste la presión del secuestrador, que le exige grabar un vídeo. Se enfrenta a una serpiente que penetra en el ataúd.  El secuestrador presume de saber información sobre la familia de Paul. Éste teme que vayan a atacarles así que accede a grabar el vídeo. Sin embargo, esto no sirve para nada. Además, Paul se entera de que su compañera de trabajo ha sido asesinada. La moral de Conroy está en su punto más bajo.  Utilizando una serie de trucos legales, la empresa para la que trabajaba despide a Paul y deja a su familia sin opción a cobrar su seguro de vida.

(Posible) Segundo punto de giro: Un bombardeo sobre la zona en la que está enterrado Paul casi acaba con él. El secuestrador deja de responder al teléfono. Paul imagina que el bombardeo ha acabado con su captor: ahora nadie podrá encontrarle.

Tercer acto: el secuestrador vuelve a llamar: no ha muerto en el bombardeo. Brenner, el negociador de secuestros, anima a Paul a aguantar; un iraquí está colaborando, les está conduciendo al lugar en el que él está enterrado. Lamentablemente para Paul, el iraquí ha llevado a los soldados a otro ataúd, donde yace otro soldado. No queda esperanza para Paul.

Nota sobre la estructura: no tengo claro cuál es el segundo punto de giro de la película. Me inclino por la supuesta muerte del secuestrador, ya que priva al protagonista de esperanza. Sin embargo, ocurre algo tarde en la historia y se trata de una “falsa alarma”. Tal vez el bombardeo, que empeora la situación del protagonista o, incluso, la muerte de su compañera de trabajo (que le mina la moral y le hace tomar aún mayor conciencia de la seriedad de las amenazas de los secuestradores) sean otras opciones como segundo punto de giro. (No pude mirar el reloj para comprobar en qué minutos ocurrían todos estos hechos).

Protagonista:

Paul Conroy

Antagonista:

Secuestrador iraquí

Objetivo del protagonista:

Sobrevivir, saliendo de su entierro

Aliados:

Dan Brenner (gestor de secuestros) y algunos otros comunicantes telefónicos.

Obstáculos, reveses:

Gente poco colaboradora al teléfono, serpiente, bombas “amigas”, dificultades técnicas con el teléfono…

Mi análisis

La premisa de “Buried” es original y contundente, y el conflicto es muy claro y comprensible.  La película hace gala de un dominio técnico espectacular y de un gran ingenio.

Sin embargo, creo que unas cuantas cosas podrían haber mejorado “Buried”. Son opiniones, evidentemente, y no pido a nadie que las comparta. Voy con ellas.

–  La premisa es la gran ventaja y… el gran problema de la película. Los manuales de guión (y la lógica) exigen que el protagonista de una historia sea activo, especialmente si estamos ante un guión de cine comercial. Encerrado en una caja, bajo tierra, las posibilidades de que el personaje sea activo son, lógicamente, muy restringidas.  Sin embargo, creo que podrían haberse explorado otras vías:

– El personaje principal apenas intenta salir físicamente del ataúd. Ni siquiera en el momento en el que el bombardeo lo hace trizas. Creo que es una vía que convendría haber explotado más (para, posiblemente, cerrarla después por inviable) y hubiera convertido a Paul en un personaje más activo.

–  Las llamadas telefónicas. Ciñéndonos a la actividad que Paul sí realiza (hablar por teléfono) opino que el guión también deja muchas opciones por explorar, opciones que convertirían a Paul en alguien más activo e interesante:

–  Por ejemplo; la negociación del rescate queda rápidamente aparcada. Una vez el negociador hace ver a Paul que el gobierno no pagará el dinero, el asunto apenas vuelve a mencionarse. Ni siquiera cuando el secuestrador hace una gran rebaja en su solicitud. ¿No hubiera sido interesante ver a Paul tratando de presionar para que el dinero fuera pagado? ¿Por qué no entra en contacto con los medios de comunicación para presionar a su gobierno? ¿Por qué no trata de recaudar fondos entre familiares, amigos o empresas? ¿Por qué no trata de engañar al secuestrador, asegurándole que el dinero está siendo recaudado para, por ejemplo, ganar tiempo?

– Que el personaje esté limitado únicamente a hablar por teléfono no debería implicar, como creo que ocurre en la película, que éste se convierta en una víctima instalada permanentemente en la queja y la indignación. Lamentablemente,  la única iniciativa personal de Paul consiste en hacer unas cuantas llamadas de auxilio. Su única rebeldía, en aplazar su obediencia a las órdenes del secuestrador.

(Nota: creo que es realmente difícil escribir algo interesante sobre una víctima, especialmente si lo es durante toda la duración de la historia.  Una víctima es un ser pasivo, en muchos casos, carente de libertad. El verdugo suele ser más interesante, ya que ante él se suelen presentar diversas opciones. Creo que lo ideal, dramáticamente, es narrar la transición de una víctima a verdugo o viceversa).

– Lo cual nos lleva al que, para mí, es el principal problema de “Buried”: su desenlace. Cuando el personaje es básicamente pasivo (una víctima, en este caso) cualquier final (positivo o negativo) resulta muy problemático. Si la resolución fuera positiva, Paul Conroy sería extraído de su ataúd por unos militares que, básicamente lo han encontrado por su cuenta (localizando la señal del móvil o capturando a un iraquí relacionado con el secuestro, por ejemplo). Lo único que habría hecho Paul para conseguir su salvación en tal caso sería sobrevivir y hacer un par de llamadas telefónicas. Es decir, nos encontraríamos ante algo muy parecido a un “Deus ex machina”; que, como sabemos desde Aristóteles, resulta muy poco satisfactorio para el espectador.

– Tal vez huyendo de este final feliz “poco justificado” el guionista apostó por el final amargo que ya he relatado: pese a que los soldados, en el exterior, parecen haber logrado encontrar una buena pista, ésta se desvanece como apareció, sin que Paul tenga nada que ver con ella. Nuestro héroe queda en peor situación que al principio, más cansado, sin apenas esperanzas ni batería en el móvil. Morirá. En mi opinión, se trata de un final que traiciona al género de la película y, por lo tanto, al espectador. No soy un gran defensor de los finales felices pero… personalmente opino que un guión de este género, de thriller, suele consistir en llevar al  protagonista a una situación de peligro extremo y dejar que éste salga de ella gracias a una solución lógica pero, a la vez, sorprendente para el espectador. La habilidad del guionista consiste, habitualmente, en sembrar de manera lo más discreta posible, los trucos que usará el héroe para salir bien librado de una situación tan extrema.

– En cierto modo, parece que quien se encontraba encerrado, desesperado y sin atisbar ninguna vía de salida era el guionista, que no halló forma de salir de la extrema premisa que había creado. Su final tiene, en mi opinión, cierto aire de escamoteo: ¿qué le ocurre a un tipo enterrado cuando nadie le echa una mano? Que muere, hubiéramos contestado todos. Sí, efectivamente, eso es lo que ocurre. Tan previsible como eso. Grandes ideas de guión y dirección no dejan de ocultar que nos encontramos ante una historia muy absurda: hemos visto a un tipo enterrado concibiendo esperanzas de librarse gracias a las palabras de otras personas. Poco después, estas esperanzas desaparecían,  gracias a palabras pronunciadas por las mismas personas. Sí, un tipo enterrado bajo la arena corre serio riesgo de morir. Lo sospechábamos antes de ver la peli, lo tenemos algo más claro ahora. Cortés ha hecho referencia a Hitchcock en unas cuantas entrevistas sobre “Buried”. Creo que la habría venido bien escuchar estas palabras del director inglés.

Hitchcock comienza por explicar su conocida teoría sobre el suspense: él prefiere anticipar el peligro (la bomba bajo la mesa) para cargar de tensión una secuencia que hacer que ésta explote por sorpresa. Sin embargo, lo que viene aquí al caso es lo que dice a partir del minuto 1:05 “La única diferencia es que… cometí este error en la película “Sabotage” pero no volví a cometerlo… la bomba nunca debe explotar. Si llevas al público a esa situación (de tensión), se sentirán enfadados si luego no les proporcionas ningún alivio. Así que, alguien, con el pie, toca la bomba, mira hacia abajo y  la ve, salta por la ventana y entonces explota la bomba. Justo a tiempo

– Un último detalle, en este caso no de guión, sino una significativa elección del director, es que la película, tras tan demoledor desenlace, concluya con una alegre canción de estilo country (género que, evidentemente, evoca grandes espacios al aire libre) compuesta por el propio director y el músico de la película. Cuando ésta acabaca, se escuchan unas cuantas carcajadas de los músicos y comentarios jocosos sobre la canción que acaban de interpretar. Esta elección musical y el, para mí, decepcionante final me hicieron albergar ciertas dudas sobre la honestidad de “Buried”. A pesar de ello, sigo creyendo que se trata de una película muy arriesgada e interesante y recomiendo a quien, incluso tras leer este texto, tenga ganas de verla que, por favor, no deje de hacerlo.


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