LO QUE APRENDÍ VIENDO HAPPY VALLEY

24 octubre, 2018

Por Gabi Ochoa.

Tal vez el policial que más me haya atrapado en los últimos años sea esta historia en apariencia sencilla de una agente de policía en el barrio de Happy Valley. No solo porque respira veracidad, o porque tiene un humor negro finísimo, sino porque su estructura, pese a no seguir los cánones mckeenianos, es un mecanismo de relojería inglesa, del que deberíamos aprender más a menudo.

Por eso tras acabar las dos temporadas de la serie, he resuelto escribir algunas reflexiones que he ido anotando a medida que avanzaba la historia.

De lo primero que me llamó la atención es como Happy valley no se centra en una trama que hay que seguir, sino que cuenta desde los personajes. Esto, que a priori puede parecer peligroso, hace que sea el gran acierto de la serie. Definir los personajes con sus excentricidades, inseguridades o vacilaciones (tal vez el personaje de Clare Cartwright, hermana de la protagonista, sea el mejor acierto en este sentido) hace que les tengas cierta cercanía. Puede pasar con Clare o puede pasar con alguno más secundario. Dedica mínimo una secuencia de presentación a cada uno, hace que entiendas a ese personaje en el primer diálogo.

Pero no se centra en los personajes, porque sí, Happy valley cuenta una historia, solo una. Esto también es importante en el universo multitrama que showrunners como Lindelof nos han vendido. Esta es la historia de Catherine siguiendo al que jodió la vida de su hija, Tommy Lee Royce. En un libro sobre dramaturgia y dirección que recomiendo mucho “Notas de dirección” de Frank Hauser y Russell Reich, los autores hacen hincapié en que todas las escenas son escenas de persecución. No “persecución” en el sentido literal de la palabra, pero sí de “alguien quiere algo de alguien”. Esto hace que la acción se mueva por motivaciones orgánicas, claras y lógicas. Piensa eso cada vez que escribas.

Otra de las notas que me apunté fue la importancia de crear afluentes, no ríos paralelos. Aunque infiere mucho en la nota anterior, hay un matiz. Es importante la historia de Catherine y Tommy, pero puede haber otras que se vayan desarrollando. Ahora, es un afluente, no es principal, está subordinada a la principal. Cuando explico dramaturgia a mis alumnos/as siempre hago hincapié de esto en las obras de Shakespeare. Si lees “El rey Lear”, la historia de Gloucester es afluente a la de Lear, y además, la complementa. Es el ejemplo ideal para entenderlo. La historia de Clare, su hermana, y su relación con el ex, o la historia de John Wadsworth, el agente de policía que tiene un affaire en la segunda temporada, son afluentes que luego llegan al río central. El final de la segunda temporada nos lo hace ver con absoluta claridad.

Esto me lleva a otra nota que apunté al final de la primera temporada. Cuando leí “Imágenes narradas” de Coral Cruz se me quedaron algunos conceptos muy marcados que intento trabajar a fuego en mis guiones. Uno de ellos es la unión de los principios y finales. El final tiene que estar en el principio, una semilla, algo que reverbere. El arranque de la serie, cuando Catherine tiene que ir con un extintor a negociar con un yonqui para que no se prenda fuego es TODA la serie: ella es una apaga fuegos, pero además, lo será más aún cuando se ponga en peligro a su familia de igual manera, tiene que saber negociar (lo hace en toda la serie con todo el mundo, incluida su familia) y lo irracional está presente en prenderse fuego, en dejar de existir. Es magistral como está contado. Las dos escenas son para analizarlas en cualquier clase de guión.

Siempre que me meto en un proceso de escritura hay una parte que disfruto mucho que es la investigación, saber de ese mundo, conocerlo y analizarlo desde todos los puntos de vista. Pues en Happy valley se nota que la serie está empapada de ello. Sally Wainwright ha investigado a fondo. Cuando en el capítulo 4 de la segunda temporada nos recuerdan que en los ochenta a ellas, mujeres policías en un entorno masculino, les regalaban un bolso, se nota la veracidad de haber investigado sobre ello. No es una conversación casual, nos hace sociología de los personajes, de quiénes son. No se retuerce en sus traumas, solo muestra una parte de lo que han sido paseando su mirada por el pasado. Es excepcional como apunte, y como reflexión de su presente.

Por último, ahora que parece que las ficciones se han dado cuenta que no solo deben aparecer un tipo estandarizado de personajes, la serie utiliza la diversidad sin imposición, solo porque quiere mostrar una realidad: la sociedad es diversa. Es algo que Happy valley logra de una manera pasmosa, sin necesidad de señalar esa diversidad, simplemente mostrándola. Fíjate en cómo es el cuerpo de policía donde patrulla ella. No hace falta marcar la procedencia de cada uno, solo reconocer una diversidad. Esta nota es importantísima de cara a las futuras series que nazcan en España: tenemos un déficit brutal en la diversidad, cada vez menos en lo sexual, pero sí en lo religioso y racial. Recomiendo algunas de las reflexiones que hace Miriam Hatibi en “Mírame a los ojos” sobre el cine y las series españolas.

En fin, espero haber despertado vuestra atención sobre el policial más interesante de los últimos años. Si eres como yo que estás esperando la tercera temporada, seguiremos con curiosidad las andanzas de Catherine y Tommy Lee Royce.

 


JESÚS MESAS SILVA: “LO IMPORTANTE DE CUALQUIER FICCIÓN ES QUE TRANSMITA EMOCIÓN”

4 abril, 2018

Por Àlvar López, Carlos Muñoz y Nico Romero. Fotografías de Héctor Beltrán.

A sus 34 años, Jesús Mesas es coordinador de Estoy Vivo, serie de Tve que ha encontrado su particular estilo en la mezcla de géneros tan variados como lo son la ciencia ficción, el drama, la comedia, el romance y lo sobrenatural. Tras conseguir una media de más de 2.200.000 espectadores en la primera temporada y saber que la ficción tendrá continuidad, hemos querido charlar con Jesús para analizar con él las claves que se esconden tras los guiones de Estoy Vivo.

[NOTA: Al tratarse de una entrevista en la que se analiza la construcción de los guiones de la serie, los spoilers son abundantes. Avisados estáis.]

4-3.jpg

¿Cómo surge la idea de Estoy Vivo y cómo empezáis a darle forma a esa idea primigenia hasta transformarla en 13 episodios?

La idea parte de Daniel Écija, quien se presentó en Tve con un formato cercano al policíaco. En Tve le pidieron que le diera una vuelta, un giro a la historia, a pesar de que el formato les había gustado. Tras esto, Écija se pasó tres días sin dormir, durante los que no dejó de pensar en El Cielo Puede Esperar, la película de Warren Beatty. A partir de ahí surgió el concepto: un policía que muere persiguiendo a un asesino en serie vuelve a la vida reencarnado en el cuerpo de otro.

¿A priori no era una historia sobrenatural?

No. De hecho ese fue el punto en el que yo entré. Dani estaba vendiendo la serie a Tve, y se puso en contacto conmigo a través de Veronik, con quien había coincidido en Águila Roja.

En ese momento estaba en paro, había acabado hacía poco Águila Roja, y recibí una llamada. “¿Jesús Mesas? Te paso con Daniel Écija”. Hostia, para mí fue una sorpresa. Me cuadré para coger la llamada (ríe), pero luego Dani es un tío muy enrollado.

Ese mismo día tuve una entrevista/conversación con él, donde me contó la idea. Instantáneamente me flipó, me pareció una locura muy buena. Dani me habló de referentes como Stranger Things, de la que le gustaba la forma en la que se mezcla lo sobrenatural con lo familiar. Dani se había propuesto dar un golpe encima de la mesa, quería hacer algo arriesgado y diferente a lo que había hecho hasta el momento. Podemos decir… podemos decir que me excitó la idea desde el primer minuto, por lo que me sumé encantado al equipo.

¿Cómo fue el proceso de desarrollo de los personajes?

El personaje de Márquez, el policía, ya estaba desarrollado, pero a través de conversaciones, y conversaciones, y conversaciones, empezamos a ampliar el mapa de personajes. En un primer momento, por ejemplo, el personaje del Enlace era secundario, solo era una persona que recibe a Manuel Márquez y luego desaparece, pero nos dimos cuenta de que era un personaje que tenía una perspectiva cómica y a la vez dramática de pez fuera del agua que no queríamos perder.

Después se nos ocurrió que no solo iba a estar en la Tierra, sino que también iba a vivir con él… y de la excitación pasamos a empalmarnos bastante (ríe). De golpe, nos plantamos con un reencarnado que vive con un marciano y a su vez ambos tienen que perseguir a un asesino en serie.

A pesar de la evolución de los personajes, ¿teníais claro un núcleo de la historia que no queríais perder?

Teníamos muy claro que la primera temporada debía contar la historia de una pérdida, uno de los temas recurrentes de Dani. Por eso, esta es una de sus series más personales.

Una vez empezamos a desarrollar la parte más familiar, empezamos a pensar cómo sería esta familia. Nos gustaba la idea de esa elipsis de cinco años para ver cómo cambiaban los personajes y sus vidas en esos cinco años.

Lo que sí que puedo deciros es que no fue un proceso en el que nos sentáramos directamente a hablar sobre cómo eran los personajes, la historia y los capítulos. Fue durante el escaletado, de hecho, cuando empezamos a conocer a los personajes que teníamos.

¿Entonces, teníais mapa de tramas?

El mapa de tramas está ahí, es un documento que existe, pero tenemos claro que no queremos ceñirnos a él. Nos gusta tener clara una línea de meta, saber hacia dónde queremos ir, pero queremos ser como el espectador a la hora de escribir, que sea un proceso orgánico, vivo.

Por tanto, ¿el resultado final se parece a lo que teníais en el mapa de tramas?

Se parece bastante. Lo que sí que teníamos claro desde el segundo capítulo era el final de la trama sobrenatural. El Carnicero venía del futuro para matar a la hija de Vargas, rollo Terminator. Pero no teníamos ni idea de cómo llegaríamos hasta ahí. La improvisación suena mal, pero nosotros siempre quisimos que la serie fuera un proceso vivo.

En tu opinión, ¿qué elementos del guión crees que han permitido que Estoy Vivo haya tenido éxito hasta el punto de poder hacer segunda temporada?

¿Qué cuál es el secreto del guión? Pues no tengo ni puta idea (ríe). Cuando empezamos a hacer la serie pensábamos que teníamos las mismas posibilidades de conseguir un éxito como de meternos una hostia de la que no nos iba a levantar nadie. Pero bueno, sí que teníamos claro que debíamos arriesgarnos, que no podíamos quedarnos a medias.

Por intentar contestar a la pregunta, creo que el éxito reside precisamente en el riesgo que tomamos al mezclar como lo hemos hecho. Hay un libro de Juan Sanguino, Generación Titanic, que habla de Ghost, y la define como un thriller/comedia/sobrenatural/drama donde todo funciona. En Estoy Vivo lo que estábamos intentando hacer era una serie con alma de blockbuster que fuera entretenida y para todos los públicos. La mezcla de géneros era tan jodida que precisamente el hecho de que todo encaje ha permitido que la serie tenga éxito.

5.jpg

¿Qué tramas destacarías como las más importantes?

Por un lado, tenemos la trama de ciencia ficción. Por otro, la trama policial, pero a su vez tenemos la trama familiar, y todas están relacionadas. Todo, absolutamente todo, está imbricado, lo que es un lío para producción pero le da mucha vida a los capítulos de la serie.

Volviendo al éxito de la serie, parte de ese mérito lo tienen, sin duda, los personajes. Si en una serie la gente no se engancha a los personajes, si considera que el grupo de personajes no le interesa, no vuelve. Nosotros lo que intentamos a la hora de escribir Estoy Vivo fue acercarnos a los personajes con cariño, con ternura, y que eso lo sintiera el espectador cuando se sentara frente a la tele. Creo que eso, unido a cierto tratamiento luminoso de las tramas, ha permitido su éxito.

¿A qué te refieres con tratamiento luminoso?

Cuando estábamos empezando a crear Estoy Vivo, en España se estaban desarrollando una serie de thrillers muy oscuros. Nosotros queríamos alejarnos de esa oscuridad. Aunque tengas una trama que sea jodida, dramática, como el Alzheimer, nosotros teníamos el reto de buscar el lado luminoso, esperanzador y sorprendente, intentando darle un tono visual y optimista sin perder el realismo que no se hubiera dado antes.

Una trama puede aparecer en Los Serrano, Los Soprano o Breaking Bad, lo distintivo es el tratamiento. Nosotros teníamos muy clara esta diferencia, y nos queríamos quedar con la luminosidad. Para ello contamos con la comedia.

Es una serie que tiene mucha comedia, lo que te permite que cierto público que no se acercaría nunca a la ciencia ficción y a lo sobrenatural entre y nos acepte. Mi madre no vería la historia de un asesino que viene del futuro e intenta matar a una niña que se defiende con una especie de bola. Pero, sin embargo, si lo cuentas con sentido del humor, con ADN mediterráneo, el espectador acaba entrando.

Ah, mirad, otra clave del guión que creo que explica el éxito: los referentes populares. De hecho, creo que sé el momento en el que encontramos la serie:

Capítulo cuatro. Tenemos al policía reencarnado y al marciano que van hablando sobre un asesino muerto en el capítulo anterior, el carnicero, y de repente, el enlace se detiene y dice: “la zarzamora. Yo conocí a Lola Flores, a la faraona”. A partir de ahí nos empezaron a surgir tramas donde mezclábamos ciencia ficción con referentes como Lola Flores, Tino Casal, Papuchi (el perro de la casa)…

¿Y qué función narrativa cumplen estos referentes?

Son herramientas de identificación sin implicación en la trama en la mayoría de las ocasiones. Lo que creo que permite esto es bajar a pie de calle las tramas de ciencia ficción. Podríamos decir que es una manera de acercar un género ajeno gracias al elemento cultural, popular, de barrio. Ahí tenemos el ejemplo de Verónica, que hace lo mismo al traer una historia de posesiones a Vallecas.

Por tanto, se trataba de mezclar Azcona con el género fantástico, siguiendo un poco el camino que inició y que han seguido películas como Rec o El Día de la Bestia. Siempre buscamos guiños para conectar la trama sobrenatural con la realidad.

MV5BODdlN2U2NjctYTlmZS00NWRlLTkxM2YtYzhkNjQzNjE2OWRhXkEyXkFqcGdeQXVyMzQwMzgzNTc@._V1_SY1000_SX700_AL_.jpg

¿Y este tipo de referentes no pueden hacer que la serie sea ajena a un público internacional?

Los Simpson están llenos de referentes, de gags que te acercan a la realidad estadounidense, pero que no te sacan de la trama. Evidentemente, si los entiendes tu experiencia será más completa, pero no es imprescindible para que entiendas el capítulo. Es un pasaporte para la comedia, para bajarlo a tierra.

¿Qué importancia, y por tanto, qué tiempo, le dedicáis a la construcción del mapa de tramas?

Al principio de la temporada es cuando le dedicamos tiempo al mapa de tramas. Igual estamos hablando un mes, más o menos. Hablamos sobre las tramas, hablamos mucho sobre la temporada, y aprovechamos este periodo de reflexión para hablar de nosotros mismos, de nuestras mierdas, de experiencias personales…

La serie habla mucho de eso, de conflictos personales, de problemas que le pueden pasar a cualquiera. Al final, cada capítulo queremos verlo como una terapia, como un consultorio donde los personajes chocan entre sí, pero al final se acaban perdonando por lo que les une. Entonces, para darle un sustrato a todas esas tramas la vida personal de cada uno de nosotros es importante. Por eso, hablamos mucho durante ese periodo de cuál es el tema de la temporada, cómo lo tratamos, qué experiencias vitales hemos tenido que puedan ayudar a aportarle tridimensionalidad a la serie…

Muy mal deberíamos hacerlo para que esta temporada no sea igual o mejor que la primera. A parte del aprendizaje que llevamos, creo que el equipo está más engrasado y que los temas que vamos a tratar son más profundos. Si en la primera temporada teníamos la pérdida, en esta segunda vamos a explorar el perdón, que será el tema al que sabemos nos vamos a dirigir.

Para mí, esta forma de trabajar es vital, puesto que soy un poco disperso, y tener esa guía siempre me ayuda a anclarme y a saber hacia dónde hay que ir. Y, cuando me olvido, están mis compañeros para recordarlo.

¿Y a los capítulos, cuánto tiempo le dedicáis?

Ha sido un proceso que hemos ido organizando con el paso del tiempo. El año pasado, al ser una serie nueva, fue más desorganizado. Quien diga que la primera temporada de una serie es el cielo… está mintiendo. Es una guerra, porque estás enfrentándote a territorio desconocido. No sabes cómo hablan los personajes, cómo respiran, qué tramas lo van a petar… realmente empiezas de cero. Te hinchas a hacer versiones hasta que encuentras el tono. Del capítulo cinco, por ejemplo, llegamos a hacer veinte versiones. Fue bastante locurón.

Sin embargo, en la segunda temporada ya conoces mejor la serie y cuál es la mejor forma de trabajar, la más eficaz. Por eso, nos pasamos mucho tiempo en la escaleta. Hablamos de unas dos, tres semanas por escaleta, donde escribimos dos versiones. Primero hacemos una nosotros, luego se la pasamos a Dani, llegamos a acuerdos con él y de ahí creamos algo conjunto.

¿En esta temporada sigue Dani?

Sí, claro. Aunque tiene otros proyectos, esta es su serie. Creo que además se lo pasa bien con nosotros. Mira… antes de que llegarais, estábamos viendo el tráiler de un videojuego (ríe), pero porque había algo que creíamos que era interesante para la serie.

Retomando la pregunta de la escaleta, creemos que es la base de Estoy Vivo, por lo que le dedicamos mucho tiempo a desarrollarla. Es en este proceso donde vemos qué queremos contar y cómo mezclamos las tramas y los géneros. No tenemos una fórmula matemática, es algo intuitivo.

No obstante, este año sí que hemos sistematizado un poco más los capítulos. Tenemos una trama familiar clara, una romántica, y buscamos con ellas momentos que sean bombazos y hostias emocionales al espectador. A todo esto se le suma la trama de género, la policíaca-sobrenatural, que nos da bastante vehículo para la comedia.

¿Qué tratáis en la escaleta?

Lo más importante para nosotros son los personajes. ¿Qué sienten? ¿Qué reacciones sorprendentes pueden tener pero que a su vez sean lógicas? Creo que es un trabajo muy largo, pero también terapéutico, y nos lleva también a momentos muy divertidos en los que nos salen tramas con las que nos descojonamos. Y claro… luego viene Dani, y flipa. “¿Cómo que salen unos kinkis fantasmas?” (ríe). Imagínanos intentando convencer a Dani. “Que sí Dani, que es una trama de unos kinkis de los ochenta. Piratas del Caribe en Vallecas, ¡mola!”

2.jpg

Si volvemos a la forma en la que os dividís el trabajo, ¿cuánto tiempo dedicáis a los diálogos?

Te pongo el ejemplo del último capítulo que hemos hecho. El lunes de la semana pasada acabamos la escaleta. Hoy es martes, y hemos hecho dos versiones. Unos siete días, por tanto.

¿Ya lo habéis acabado, entonces?

Bueno… sí, ahora falta que se lo lea Dani, pero no sé, yo lo veo guay.

¿Y es la duración normal?

No, depende del capítulo. Los guionistas hacen una versión, y yo la reviso antes de enviársela a Dani.

¿De cuántas personas es el equipo?

Tengo un equipo de tres guionistas que trabajan juntos (Guille, Adri y Andrés), ellos hacen una primera versión del diálogo, y yo me encargo de darle unidad, hago mi propia versión… Y esa versión la volvemos a corregir todos juntos, los cuatro, leyendo el guion en una pantalla, hasta conseguir un capítulo en el que todos creamos y podamos defender en una reunión. Entonces se lo enviamos a Dani. Es un proceso en el que gastamos mogollón de tiempo reuniéndonos entre nosotros, pero se consigue que todos sean partícipes del capítulo.

Mira, para ser honestos, el año pasado fue la primera vez que era coordinador, y creo que uno de mis fallos fue echarme demasiado trabajo a las espaldas, lo que hacía que algunos compañeros se sintieran fuera del proceso. En esta temporada no quería hacer eso, porque me sentía mal personalmente y creo que no tenía una buena dinámica. Sin embargo, este año creo que la dinámica ha cambiado. Además, he de reconocer que tengo un equipo brillante, que saben mucho más que yo de series, de guiones, tienen más experiencia. Solo tengo que escucharles.

Volvamos a los diálogos.

Una vez que le has cogido el tono, tienes referentes populares y sabes cómo hablan los personajes, dialogar no cuesta mucho. Sin embargo, en este último capítulo del que os hablaba, a pesar de tener una escaleta cerrada, cuando hicimos la primera versión del diálogo nos dimos cuenta de que había una escena donde había mucha tensión, y a la hora de dialogarla esa escena debía tener mucha más importancia. De hecho, era el clímax del capítulo, y al descubrirlo, hemos tenido que cambiarlo todo en dos días. Pero teniendo claro lo que quieres hacer y adónde quieres llegar… Además, tenemos la suerte de contar con Dani, un tío muy rápido y ágil leyendo guiones, enseguida tiene mil propuestas.

Al ser una historia sobrenatural, suponemos que tendréis que limitaros mucho en lo económico. La imaginación es mucho más amplia que la producción. ¿Qué limitaciones a nivel de guión os impone la producción?

En Estoy Vivo hemos sabido aprovechar de puta madre los recursos económicos, pero aún así hay cosas que no puedes hacer. Por ejemplo, en el último capítulo de la primera temporada, el final iba a ser en el parque de atracciones de Madrid. A dos días de rodarlo, nos dijeron que no podía ser, y que íbamos a rodar en una plaza de toros. Visualmente, una plaza de toros y un parque de atracciones no es lo mismo, salta a la vista, pero creo que supimos amoldarnos y lo aprovechamos a nuestro favor. Eso es importante, aprovechar las carencias económicas a tu favor.

La ciencia ficción, de normal, te pide un dinero que no tienes, y las cosas puede que no queden tan bien en pantalla como tú imaginabas en tu cabeza. Siendo los efectos especiales de la serie cojonudos, que lo son, a veces tienes que contenerte a ti mismo escribiendo. Por eso en esta segunda temporada, vamos a ir menos a la ciencia ficción para apoyarnos en géneros más clásicos, románticos. Góticos, si queréis. Personalmente le tengo mucha confianza a esta segunda temporada, vamos a ir con referentes tan reconocibles como Shyamalan o Stephen King.

3.jpg

Para acabar… ¿por qué crees que Dani confió en ti desde el principio, tan a ciegas?

Dani ha apostado por mí fuerte, me ha defendido a muerte en muchas ocasiones. Si me preguntas, creo que lo que ve en mí es, primero, capacidad de trabajo. Me deslomo cuando hace falta, soy un luchador nato, un corredor de maratón. Si se tiene que sacar un capítulo a las 8 de la mañana y son las 9 de la noche, se saca. Después, creo que en mí ha visto un perfil muy distinto al suyo en muchos aspectos, y, aún así, creo que los dos entendemos la ficción del mismo modo. Para nosotros, lo más importante de cualquier ficción es que transmita emoción. El objetivo es que la gente se vaya contenta a dormir. Entendemos la ficción como algo luminoso.

Por otro lado, creo que también ha visto en mí cierto reflejo de las ganas y la pasión que él tenía de joven. Conectamos desde el principio. A Dani le debo muchísimo, igual que le debo mucho a Pilar Nadal, que me dio la oportunidad en Águila Roja. Nunca hay que olvidarse de las personas que han confiado en ti, que hay gente que parece que en cuanto tocan puesto y billete se creen los putos amos y se olvidan de dónde han venido.

Y para acabar, creo que todos somos amigos en el equipo. Trabajar en una serie no es un cuento de hadas, hay mucha bronca, mucha gresca, mucha intensidad. Nosotros lo solucionamos como en el fútbol: se queda en el campo. Pero bueno, gracias a esa intensidad, así sale la serie, que parece una canción de Camela por lo intensa que es (ríe). Solo puedo decir eso, que estoy muy contento. Trabajar en esta serie ha sido un regalo.


ANÁLISIS DE SERIES: EL PILOTO DE “THE NEWSROOM” (II)

5 octubre, 2012

Por Natxo López

Hoy respondo al post del miércoles pasando a relatar mis impresiones acerca de los propósitos narrativos de Aaron Sorkin en su piloto de “The Newsroom”. La pregunta a la que intento ir contestando es: ¿por qué Sorkin nos cuenta esto? ¿Qué pretende conseguir? ¿Cuál es su intención?

Podría llenar el post de acotaciones tipo: “en mi opinión…”, “desde mi punto de vista…”, “siendo un poco aventurados podríamos decir…”, pero el post sería aún más largo y molesto, así que asumamos desde ya que lo que yo escribo (en color azul) es lo que yo PRESUMO que pretende Sorkin. Puedo equivocarme, sólo es mi impresión. Tampoco estoy juzgando si me parece bien o mal lo que él pretende, sólo intento clarificar sus intenciones. Lo interesante, aquí, es abrir el debate y establecer las preguntas.

*****

“The Newsroom”. 1×01. Escaleta.

Debate en la Universidad. Dos periodistas ideológicamente contrarios discuten sobre impuestos mientras WILL escucha. Cree ver a alguien conocido entre el público, una mujer. Pero está mareado, confuso, aturdido por las luces. El presentador le dice que es conocido por no posicionarse, intenta presionarle. WILL elude respuestas directas. Una chica del público pregunta por qué América es el mejor país del mundo. WILL intenta escaquearse, pero el presentador insiste en que responda. WILL ve a la mujer del público con un par de carteles. “It´s not”. “But it can be”. WILL dice que no lo es. Que podría serlo pero no lo es. Y suelta una gran perorata sobre América que deja a todo el mundo muy asombrado.

Presentación de personaje. Sorkin nos muestra a su protagonista, un periodista de éxito que nunca se moja y que de pronto tiene un ataque de sinceridad. 

También es una declaración del tema y del tono de la serie.

Hay, creo, un intento de provocación (para el público estadounidense, claro). “Tu país no es el mejor”. La provocación puede derivar en escándalo, barullo, debate… y audiencia.

Además se siembra tímidamente la existencia del personaje de Mackenzie, al que conoceremos más tarde, y de su poderosa relación con Will.

Pero, sobre todo es un gancho, una soflama de Sorkin con la que intenta “atrapar” a cierto tipo de espectadores diciéndoles “si estáis igual de hartos que yo, y sois tan ingeligentes como yo, esta serie os va a gustar”.

– Reacciones nerviosas en el backstage tras el debate. Le echan la bronca a WILL por lo que ha dicho. Él dice que está tomando una medicación… “¿qué coño he dicho ahí fuera?”.

Sorkin recurre a un truco de guión algo barato. Ha conseguido impactarnos y presentarnos a un personaje muy potente que ha roto las reglas de su mundo. Pero… para que su conflicto no esté ya agotado y pueda desarrollarse a lo largo del piloto (y de la serie) se introduce la justificación de las drogas para dar “un salto atrás”. Ya no tenemos un personaje en conflicto con el mundo, sino en conflicto consigo mismo. 

– CABECERA. “We just decided to”.

No entraré a analizar la cabecera (que a mí me parece algo sosa y anticuada, aunque con aciertos). El título  condensa el conflicto principal del capítulo y de la serie. Que vendría a ser algo así como “¿tienes huevos de hacer lo correcto, o eres un vendido?”.

– WILL en un coche con chófer, New York. Se baja y entra en un edificio.

Información. Will es un tío importante, rico, tiene chofer, trabaja en el centro de Manhattan.

Sin embargo, no nos cuentan qué ha pasado durante este tiempo. Se crea curiosidad porque sabemos que tiene que haber habido consecuencias…

– WILL atraviesa la redacción y entra en su oficina. Una pareja le ve. Son DON y MAGGIE. Discuten si él debería conocer a los padres de ella. Sólo llevan 3 meses de relación. Un chico hindú intenta no escuchar su conversación personal. Es NEAL.

MAGGIE le reprocha a DON discutir en mitad de la redacción. “Todos aquí lo saben”, dice él.  “Peor si un día discutimos en medio de la redacción no te despedirán a ti, productor de primera de la Facultad de Periodismo de Columbia, sino a mí, la becaria ascendida a asistente por casualidad”.

Don también está molesto porque no se va con él a su nuevo informativo. Ella quiere quedarse con WILL por lealtad. “¿Lealtad? Acaba de entrar en su despacho sin darse cuenta de que falta todo su equipo”.

Presentación de Don y Maggie. Son pareja. Llevan 3 meses. Tienen diferencias, no parece una pareja feliz. Don es arrogante, Maggie, más insegura. Don critica a Will mientras que Maggie es leal. Averiguamos (con mucha literalidad) sus puestos laborales. De paso se presenta cómicamente a Neal (uno de los personajes más cómicos).

WILL sale: ¿dónde está todo el mundo? “Tienes que subir a hablar con CHARLIE, no te puedo decir nada”, dice DON. Y se va. MAGGIE dice que no sabe nada y no puede contar nada. WILL se lía con su nombre. Y va a hablar con CHARLIE…

Se presenta un peligro: descubrimos que pasa algo con el informativo de Will pero no qué, lo que nos empuja a considerar consecuencias de la primera secuencia. Algo le ha pasado a este tío por haber dicho la verdad. Empezamos a temer por él. Y a tener más curiosidad.

Presentación de la relación de Will con Maggie. Will no es capaz ni de aprenderse su nombre: es sólo una becaria más.

– Despacho de Charlie. WILL habla con CHARLIE, su jefe. WILL ha estado dos semanas fuera. CHARLIE sabe que estuvo de vacaciones con una famosa. WILL pregunta dónde está su equipo. CHARLIE cuenta una vieja historia de Vietnam. “A veces los deseos te caen encima”. Luego explica que hay un programa nuevo al que se va su equipo, incluyendo a su productor Don. WILL se va a hablar con él.

Presentación de Charlie. Abuelo cebolleta. Buen jefe, amigo de Will.

Más información sobre Will: sale con famosas. 

Nuevo avance en la trama: “tu equipo se va”.

– Pasillos. WILL habla con el PRESENTADOR del nuevo programa. WILL está enfadado, le han robado a su productor. CHARLIE le explica que DON pidió irse. “¿Es por lo que pasó?” (el debate). “No…”.

DON sale y dice que no se va por lo que pasó en el debate (aunque la chica ha puesto una demanda). “Es por tu forma de ser. Me gritaste delante de todo el equipo. La pagaste conmigo y con tu equipo y por eso nos vamos”. DON le dice también que la cagó en ese debate, que marcó el fin de su carrera. CHARLIE defiende a WILL, que le dice a DON que lo que realmente está haciendo es “saltar de un barco que se hunde”. “Siempre has sido el tío más inteligente por aquí”. El PRESENTADOR del programa se disculpa y WILL le desea sinceramente que tenga suerte, no tiene nada contra él.

Aquí se presenta a Don ya directamente como el antagonista, el malo. No hay nada peor que un cobarde, un desagradecido y un trepa, así que ya nos cae mal. Abandona a Will porque cree que no tendrá éxito (es la visión que da Will, pero está escrita de tal manera que es con la que se queda el espectador).

Pero Sorkin no hace que Don sea, simplemente, “un hombre malo”; lo que hace es presentárnoslo, durante todo el capítulo, como una representación del tipo de periodismo que él abomina, y contra el que va dirigida la serie. A partir de este momento, casi todo lo que hace Don es lo que hacen “los malos periodistas”.

Más presentación de Will: es irritable, grita a sus empleados, aunque luego no lo recuerde.

Se pone en boca de Don el “elefante en la habitación” al que nadie quiere hacer mención: la cagó en ese debate. El resultado de la escena es que Will pierde. Es una DERROTA en toda regla. Sorkin empieza aquí a presentarnos el lado perdedor, débil, humano y sufriente de Will, para intentar conseguir que nos caiga bien a pesar de todos sus defectos (que son muchos).

– En la cafetería, WILL habla con CHARLIE. Will jodido, no sabía que caía tan mal a sus trabajadores. CHARLIE le dice que ha contratado a un productor nuevo. Sin consultarle. Y sí, es ella. ¡Mackenzie! Está preparada, estuvo en la guerra, es la mejor posible, ahora quiere volver a casa… Está mental y físicamente exhausta. WILL no quiere, pretende negarse por contrato, CHARLIE le dice que no puede pero WILL se va a hablar con su representante.“¿Cuándo fue la última vez que la viste?”. “Hace tres años”. “Fue la última vez que fuiste un buen tío”.

Presentación de Mackenzie a través de lo que dicen de ella otros personajes, un recurso inteligente y, bien utilizado, poderoso, puesto que permite verbalizar opiniones muy directas para vendérselas rápidamente al espectador. No sólo es una profesional como la copa de un pino (corresponsal en Irak…), además sufre (está agotada), lo que ayuda a que empaticemos con ella.

Y lo mismo con Will. Sorkin nos lo muestra jodido por lo que piensan de él sus empleados, débil y temeroso ante el anuncio que le hace su jefe…

Y, obviamente, hay un giro de guión: han contratado sin su permiso a una nueva productora… que él odia por algún motivo que desconocemos. Se marca así por primera vez que algo muy fuerte hubo entre Will y Mackenzie… creando más curiosidad, queremos saber más.

– Redacción casi vacía. En la tele hablan de Lehman Brothers. Llega MACKENZIE. Es la mujer que Will creyó ver. Nadie le hace caso. Habla con MAGGIE y DON (que la conoce). “Estoy aquí para ocupar tu puesto”. DON lo ve raro. MAGGIE deja escapar que WILL ha ido a ver a su representante. MACKENZIE deduce que la han contratado a espaldas de WILL y éste ha ido a ver si puede rechazarla por contrato. “Bien, vais a ver algunas cosas… Me sentaré aquí a esperarle”.

Descubrimos que Mackenzie es la mujer que Will vio en el debate y que tanto le afecta. Esto no es un giro para los personajes, pero sí para el espectador. 

Presentación del personaje de Mackenzie. Es directa, franca, e inteligente, deduce rápidamente lo que pasa. Conoce a Don pero parece empatizar más con Maggie.

Más información sobre Maggie: es patosa, aunque bienintencionada.

La frase “Vais a ver algunas cosas” es una manera (literal, pero fácil y efectiva) de dejar en alto que “esto se va a liar”. Es un gancho para que sigamos mirando.

MACKENZIE charla con MAGGIE. Le dice que lo primero que hizo al volver fue comprar ropa de mujer. MAGGIE recibe una llamada de su padre, le dice que Don no podrá ir a cenar porque tiene curro. MACKENZIE oye la llamada. Ve a MAGGIE llorar. Lo deduce todo y MAGGIE lo corrobora. “Mi padre sabe que miento, y ahora odiará a DON”. MACKENZIE le consuela y le da consejos “de mujer experimentada”. MAGGIE le dice que se ha quedado con WILL por lealtad a él. MACKENZIE la asciende a Productora Asociada. “Me vuelve loca la lealtad”.

Más presentación de personajes y de la relación entre las dos mujeres. Nuevo rasgo de habilidad deductiva (de “periodista de raza”) de Mackenzie. Pero también es una mujer empática y capaz de evaluar a la gente. Y encima es generosa al ascender a una chica a la que acaba de conocer.

Avance en la pequeña subtrama de Maggie: ahora sus padres saben que Don miente. 

Encones aparece JIM como un torbellino. Tropieza. MACKENZIE le presenta a MAGGIE.

Presentación “simpática”. Un personaje perfecto es odioso. Uno nervioso, que tropieza y la caga es, directamente, mucho más “querible” para el espectador. Nada más llegar se establece la que será una de las relaciones fundamentales de la serie: Maggie y él son presentados.

En un aparte, JIM habla con MACKENZIE. Teme por su curro. ¡Ha declinado ofertas en la CNN para venir con ella! ¡Ha alquilado un piso en New York! “¿Por qué no me dijiste que tienes problemas con Will?”. MACKENZIE le tranquiliza e intenta que se fije en MAGGIE. Necesita ayuda de DON en la transición y ella es su novia… Si ve que JIM es una amenaza, intentará impresionarla… MAKENZIE le convence de que harán cosas grandes juntos en esa redacción. “Quédate”. JIM duda. “Dime qué problema tienes con WILL”. “No puedo”. JIM accede a coquetear con MAGGIE (aunque no lo sabe hacer muy bien).

Presentación de Jim . Es un buen periodista (¿ofertas de la CNN?), aunque no gana mucho dinero, y es leal a Mackenzie. Lo que no significa que no tenga miedo. Todo orientado a que nos caiga bien.

En un  giro absurdísimo, y que luego no se explota, Mackenzie le pide que flirtee con Maggie. Es una forma, supongo, de detonar la trama sentimental (que va a ser fundamental en la temporada), pero para mí no funciona (y, como digo, no se utiliza luego, lo que me lleva a sospechar que tal vez eliminaron alguna secuencia posterior). 

También damos más datos de Mackenzie: es un poco manipuladora, aunque sea para hacer el bien.

Entra WILL. Encuentro con MACKENZIE. Pausa, tensión. Todos miran. “Vamos a mi oficina”.

No hacen falta muchas palabras. Entre lo que nos han dicho y lo que vemos, queda claro. Aquí ha habido tomate.

– En el despacho, MACKENZIE dice que le mandó mails estos años… WILL ni los leyó. Fuma. Está tenso. Ella intenta convencerle de que el programa funcionará con ellos dos juntos. Él le dice que ya no tiene un contrato de 3 años; ahora es un contrato de 156 semanas, puede despedirle cuando quiera, después de cada programa. Ha renunciado a un millón de dólares al año para lograrlo.

Comienzo de una larga discusión que posiblemente haya sido “troceada” en edición para mezclarla con lo que ocurre en la redacción y darle, así, más ritmo a un momento del capítulo que es algo coñazo.

Descubrimiento paulatino de cómo es la relación entre estos dos personajes, aunque Sorkin sigue jugando con la curiosidad del espectador, postergando la explicación del “qué pasó”.

La noticia de Will de que ha renunciado a un millón de dólares anual para poder despedirla es al mismo tiempo un giro de guión, un rasgo de personaje (es orgulloso, no especialmente avaricioso, en parte porque gana mucho dinero) y una manera de reforzar nuevamente la idea de que algo muy fuerte sucedió entre ambos personajes.

– En la redacción, MAGGIE presenta a JIM y DON. “¿Estuviste con Mackenzie en Afganistan?”. “Sí. Y en Irak. Pakistán…”. DON se mete un poco con Mackenzie. A JIM no le gusta que lo haga, pero es educado y no replica. DON le da la bienvenida.

Don ya está posicionado como “el antagonista”, así que cualquier rivalidad que demuestre con otro personaje, ayudará a que ese personaje nos caiga mejor. Aquí se hace eso con Jim y con Mackenzie.

Jim queda como un señor callando elegantemente. Además recibimos nueva información de él: también ha vivido lo suyo en mil batallitas periodísticas a pesar de su juventud.

Se establece aquí el comienzo del triángulo. Como en cualquier buena trama sentimental, es casi más importante lo que se muestra entre los personajes (miradas, gestos, interpretación) que lo que se dice (una máxima que Sorkin tiende a saltarse a menudo cuando pone a sus personajes a hablar de sus sentimientos hasta la extenuación; aquí no lo hace todavía y se agradece).  

– Volvemos a MACKENZIE y WILL. Ella le pide que no lo pague con la gente que se ha traído consigo, como JIM. WILL le grita: “¡la cagaron, confiaron en ti!”.

Giro en la conversación: Will pierde los nervios por primera vez. Y está tan dolido, que incluso parece capaz de hacer pagar a otros por las culpas de ella.

– Ese grito se oye en la redacción. JIM se lleva las manos a la cara, agobiado. En ese momento suena una alarma de noticia. JIM es el primero que empieza a darle importancia a pesar de que todavía es “amarilla”. Una explosión en plataforma petrolífera. Entonces aparece sobreimpresionada la fecha: “20 abril 2010”. (Es el minuto 34 del capítulo).

Jim está agobiado, no sabe qué será de su futuro. Pero es un periodista “de raza”. Y en cuanto llega una noticia importante, él la huele, la nota, y deja todo a un lado para investigar. Lo lleva en la sangre. Sí, es todo un poco obvio.

Aquí comienza la trama profesional que nos permitirá ver a los protagonistas en acción. Primera información sobre el vertido.

Me parece interesante el recurso de la fecha sobreimpresionada. Sorkin decide relegar a este punto (más de media hora después de empezar) la información del momento exacto que se está narrando.

A partir de este momento se coloca al espectador en una situación de superioridad al darle más información que a los personajes. Nosotros sabemos perfectamente las grandes repercusiones que tuvo ese vertido.

Hasta ahora estaba presentando a personajes. Ahora es cuando empieza a hablar de periodismo, y de una parte de la historia reciente de EEUU. Hasta ahora todo era pequeño, humano, asumible. A partir de aquí va a ir haciéndolo cada vez más grande y épico.

– En el despacho, MACKENZIE intenta disculparse con WILL por lo que pasó (no dicen el qué). WILL se pone en plan sarcástico.

Subida de tensión en la discusión. Más información sobre los personajes. Will puede ser sarcástico y hacer bromas incluso estando cabreado. Mackenzie no sólo es muy lista, sino que además le conoce perfectamente.

– En la redacción, la gravedad de la noticia aumenta. Se habla de 15 muertos. JIM cree que hay que decírselo a Will. DON cree que no, “y tú todavía no trabajas aquí, así que relájate”. NEAL dice que podría tratarse de un vertido masivo de petróleo. Pero DON le para los pies a JIM: “tú no trabajarás aquí hasta dentro de 2 semanas, me estás molestando”. JIM lo comprende. Entonces recibe una llamada importante…

Primer enfrentamiento entre Jim y Don. O, lo que es lo mismo para Sorkin, entre el periodismo “de verdad” y el “vendido”.

El conocimiento que tenemos del vertido hace que, sin tener que hacer nada, Jim quede como un visionario defensor de la verdad, y Don como un auténtico gilipollas. ¿Tramposo? Un poco. Pero muy efectivo.

– Despacho. MACKENZIE defiende a su equipo. WILL promete darles una oportunidad cuando contrate a un nuevo productor. Ella se lo agradece y se va a ir… Pero cambia de opinión y suelta una perorata sobre la importancia de los medios de comunicación en una democracia. “Se puede hacer un buen informativo y que tenga buenas audiencias”. “Eso es imposible”, dice WILL. “América está polarizada, la gente quiere elegir qué hechos conocer”. MAKENCIE insiste, pero WILL no parece muy impresionado por el discurso…

Tanto Mackenzie como Will se preocupan  por la gente del equipo. No son malas personas.

Parece que la discusión llega a su fin… Pero Mackenzie no es de las que se rinden: se vuelve y pelea. Y empieza a verbalizar las ideas de fondo que sustentan la serie y que seguramente son las que llevaron a Sorkin a escribirla. “Los informativos de hoy en día son caca, pero eso se puede cambiar. Tú lo puedes cambiar”.

– JIM le dice a MAGGIE que quiere hablar con DON. “¿Estás seguro”. Asiente. Le dice a DON que tiene la llamada de una fuente, un ingeniero de BP. No saben cómo parar el escape. Pero no puede revelar la fuente. DON pasa completamente de él… JIM recibe otra llamada.

Casi es una repetición de la escena anterior. Jim no sólo es listo, además tiene buenos contactos que le ponen en la senda de la verdad.

Don es todavía más gilipollas al no hacerle caso.

– MACKENZIE sigue con su perorata a WILL. Le habla del Quijote. Le habla de reivindicar el cuarto poder, reivindicar el periodismo como una profesión honorable. “Decirle la verdad a los estúpidos”.

También escena algo repetitiva (por eso creo que seguramente fueron “troceadas”). Más discursos, más momentos para que Sorkin suelte sus panfletos. Lo cuela por aquí, en la mitad del capítulo para que no cante tanto, aunque en realidad es una continuación del discurso de la primera secuencia, sólo que en boca de otro personaje.

– Redacción. JIM vuelve a hablar con DON. Ha descubierto la implicación de Halliburton en el vertido. DON se cabrea: “estás empezando a molestarme, fuera de aquí de una puta vez”. Pero JIM se escabulle hasta el despacho de WILL…

Tercera escena seguida en la que Jim y Don discuten por lo mismo. Creo que es algo redundante y que se podría haber concentrado más, aunque supongo que Sorkin tuvo alguna buena razón para hacerlo así. Posiblemente quería plantearlo de forma gradual.

Sorkin nos habla de la valentía de Jim (y su instinto periodístico) al colarse sin permiso en el despacho de Will…

– JIM interrumpe nervioso en el despacho. DON se queja pero WILL le hace callar, quiere escucharle. MACKENZIE le presenta: “es mi productor senior”. JIM cuenta que el vertido es mucho más grave de lo que parece…

A partir de aquí (incluyendo las escenas anteriores de Jim) se incia un conflicto muy claro: ¿vamos a informar de esta noticia o no? Como los espectadores sabemos cuál fue la noticia, nuestra postura sólo puede ser una: “¡informar, coño!”. Así se consigue plantear una dinámica algo maniquea semejante a la de las películas de acción, donde se trata de que el héroe acabe con el malvado. Sólo que, en este caso, el heróe son un grupo de periodistas a la caza de la verdad.

– Salen a la redacción a hablar con NEAL, que defiende que la gran profundidad de pozo lo hace muy peligroso. “¿Y tú quién eres?”. “Escribo tu blog”. “¿Estás de broma? ¿Tengo un blog?”.

Sorkin es muy hábil introduciendo ligeros toques de comedia como éste en determinados puntos donde se concentra gran cantidad de tensión. Esto permite liberar dicha tensión, dotar de mayor ritmo al capítulo mediante leves “giros de tono” y, por supuesto, ayudar a definir a los personajes (Will es un “antiguo”) y a que te caigan mejor al hacerlos más imperfectos.

Aparece CHARLIE (el jefe). Se entera de lo que pasa. Escucha la explicación de JIM: el fallo en la mezcla de cemento de Halliburton puede ser la causa de la explosión. ¡Además Halliburton hizo pruebas que demostraron que eso iba a pasar! WILL pregunta cuáles son sus fuentes. JIM no puede revelarlas, le pide que confíe en él. WILL se ríe. MACKENZIE le pide a JIM que revele sus fuentes… WILL: “Vamos al despacho, la gente imprescindible” .

La aparición de Charlie nos ayuda a definirle: es un jefe valiente que está a favor de investigar sin miedo. Por otra parte, elimina de la ecuación la posibilidad de que el conflicto derive en “¿me enfrento a mi jefe?”. Sorkin no quiere un “conflicto de cargos”, él busca (según anuncia el título del capítulo) un conflicto interno en sus personajes, quiere que el antagonista sea el propio miedo del periodista, un miedo que puede ser vencido y derrotado.

La presión para que Jim revele sus fuentes introduce otro conflicto moral clásico en periodismo, que aquí además sirve para fortalecer los vínculos de confianza entre varios protagonistas que apenas se conocen. El hecho de que Jim revele sus fuentes implica no sólo que sea consciente de la gravedad de la noticia, sino también que se fía de sus nuevos compañeros. Porque es un tío guay. Y porque van a ser un grupo guay.

– Despacho. JIM revela sus fuentes: un amigo de la Universidad y su propia hermana. WILL: “¿tienes a dos fuentes de personas traicionando a sus empresas en 2 minutos?”. “Ha sido un golpe de suerte. Es la primera vez”. DON (seguramente celoso de JIM) mete caña a WILL: “si te equivocas con Halliburton, será el final de tu carrera. Demandarán a la cadena y se la comerán”. Ese discurso hace girar a WILL: “vamos a ver a dónde nos lleva esto”.

Nuevamente Don interpreta el papel del “periodismo malo”. Es maniqueo pero funciona. Will, por fin, gira. Gracias a su desprecio por la mentira, a la presión de buenos compañeros de profesión, y gracias a la aparición de una exclusiva brutal que activa su sexto sentido de periodista.

Y todo eso a pesar de la advertencia, clarísima, durísima, literalísima, de Don. El efecto que busca Sorkin en el espectador es crear sensación de un gran peligro, como en cualquier película de acción. Lo que está en juego es importante, es la carrera profesional de todos esos protagonistas, e incluso la supervivencia de la cadena para la que trabajan. Sorkin nos está diciendo “se va a liar una buena, se van a meter en un gran lío, pueden acabar muy mal… ¿es que vas a perdértelo?”.

– DON sale a currar a la redacción de mala leche, pero WILL les da dos semanas libres a todos los que se iban al nuevo programa, incluído él. MACKENZIE dirigirá el programa. “Aunque no me he tragado todas esas chorradas que has dicho en el programa”. “¡Todo el mundo a trabajar!”.

Se afianza la decisión de Will (que justo antes ha sido un poco tibia) y se refuerza la sensación de peligro y dificultad. No sólo van a hacerlo. Además van a hacerlo solos.

Discusión amoroso-laboral que distiende el tono.

Se da el “disparo de salida” que da paso a…

– Movimientos de cámara, steady, gente llamando por teléfono… WILL acepta a JIM (y se entera de su nombre).

Se da una imagen rápida, visual -e idealizada- del trabajo de los periodistas. Se consigue así, mediante trucos de puesta en escena y realización, darle épica a una labor tediosa que consiste, principalmente, en hacer llamadas de teléfono.

Se establece, asímismo, el paso de tiempo, a la vez que aumenta la sensación de premura y tensión.

– JIM le hace un encargo a MAGGIE. DON lo escucha y lo quiere hacer él. No sabe que ella ahora es productora asociada. Pequeña discusión. MAGGIE: “podéis seguir discutiendo sobre quién es mi jefe, pero tengo trabajo”.

Rápido recordatorio de la trama Jim/Don/Maggie. Una vez más, Don queda fatal menospreciando a su novia, mientras que Jim le demuestra su apoyo. Pequeños apuntes que construyen el triángulo.

– MACKENZIE pregunta por sus geólogos de cabecera. DON no lo sabe… NEAL se adelanta y se lo dice.

Un pequeño detalle que cuela Sorkin que viene a decirnos que aquí no importa el cargo, importan el trabajo y el talento. En la vida real esto es mentira, claro, pero esto no es la vida real, es Sorkin.

– Más llamadas. Montaje. Se preparan los técnicos, la sala de emisión, las cámaras…

No sólo se mantiene el ritmo y la sensación de paso de tiempo, también nos ofrecen información visual de cómo es el trabajo en una redacción de informativos de TV, algo que hasta ahora apenas hemos visto. Se nos muestra el ejército preparándose ante la batalla.

-WILL se mira en el espejo de su camerino. Sus manos tiemblan.

Peligro. Will es consciente de lo que va a hacer y tiene miedo, lo que nos ayuda a comprender el peligro que corre. Si no estuviera asustado no sería un héroe, sería un loco.

– MACKENZIE entra en la sala de emisión y se pone los cascos, nerviosa.

– WILL, de etiqueta, se sienta en su mesa, ante las cámaras. Le ponen el micro, le pasan notas, se concentra…

Seriedad, importancia, gravedad. Esto no es un juego, es la liga grande de la televisión que llega a millones de hogares y conciencias.

– (53) MACKENZIE en la sala. Quedan dos minutos para la emisión. Quiere un asesor de imagen para WILL. Quiere que esté sexy otra vez. MACKENZIE habla a WILL a través del micro. “Quiero dejar claras dos cosas: yo hice algo malo y no espero que me perdones. Podrás despedirme tras el programa, pero de ocho a nueve eres mío. Yo mando. Dime que lo entiendes”. “No creo que eso sea así”, contesta WILL. MACKENZIE sobrescribe en pantalla un rótulo: “Vertigo medicine”, en alusión a su episodio psicótico en el debate. “Di que lo entiendes y lo quitaré”. Quedan 30 segundos. Discuten, él grita “¡está bien lo entiendo!”. Ella lo quita in extremis.

Apoyado en un gag quizá algo prescindible (en mi opinión le resta seriedad al momento), se deja claro aquí cómo va a ser la relación profesional entre Mackenzie y Will. Se establece que su pretérita relación sentimental no será óbice para hacer bien su trabajo (algo necesario para evitar distracciones al espectador).

Y esto además ayuda a engrandecer la profesionalidad de los personajes: son conscientes de la importancia de lo que van a hacer y no lo mezclarán con tonterías amorosas.

10 segundos. El técnico avisa de que no hay guión, no hay nada en el teleprompter. “Así es cuando se mueve como pez en el agua”, dice MACKENZIE.

Peligro, tensión in extremis. Ahora vamos a ver por fin qué es lo que hace este señor idiota que hemos visto todo el capítulo quejándose…

Si esto fuera una película de guerra, éste sería el momento en el que empieza la batalla.

– (Minuto 55 del piloto) El programa EMPIEZA. WILL habla del accidente. Entra una corresponsal…

– En la redacción ven el programa mientras siguen trabajando a destajo…

– MACKENZIE anima a WILL a presionar a una entrevistada… WILL mete caña.

Aquí vemos un programa de informativos bien hecho, serio, poderoso. Entendemos la valía de Will: puede que en su vida personal sea un desastre, pero delante de las cámaras es un fuera de serie, un tipo que sabe conducir un complicado programa sin guión y sin red de seguridad.

– MAGGIE intenta llamar a JIM sin gritar. DON la ve agitar los brazos. Gag visual. Está nerviosa: “¡lo tengo!”. “Ven conmigo”.

Nuevo gag en mitad de la tensión. Maggie ha encontrado algo importante, ¿qué será? Se crea un nuevo gancho fundamentado en la curiosidad…

– En el plató, el programa entra en una pausa. MACKENZIE al micro: “cuando volvamos, empiezas a saco con Halliburton”.

Más gancho textual: “ahora viene la caña”. (Todos sabemos que Halliburton son los malos).

– CHARLIE entra en la redacción, orgulloso: “esto es maravilloso”. Se acerca a una redactora y le explica lo grande y difícil y arriesgado que es lo que están haciendo WILL y MACKENZIE. “Ponlo en twitter”. “Sólo puedo usar 140 caracteres”. “Apáñatelas”.

Por si alguien no lo ha entendido, se explica la dificultad de lo que están haciendo y el peligro que conlleva.

Todo ello rematado con un gag nada inocente que relaciona el viejo y el nuevo periodismo. (Cuando vi el capítulo en el prestreno en una sala de cine, éste fue uno de los gags más celebrados por el público joven).

– En plató el programa sigue, más tarde. WILL entrevista a un tío de Halliburton. Le mete mucha caña. MAGGIE y JIM llegan a la sala de emisión con información candente: “¡hay 56 inspectores para 35.000 pozos! Y encima la última inspección la hizo un becario! ¡Y lo tenemos al teléfono!”. Pausa publicitaria. MACKENZIE se lo explica a WILL en 20 segundos.

Will metiendo caña. Es el héroe, el gran guerrero luchando contra el enemigo en mitad de la batalla. Nos mola porque el de Halliburton es malo y nos cae mal (y por lo tanto Will nos cae mejor).

Clímax respecto al conflicto planteado durante el capítulo: ¿serán capaces de contar la verdad? ¡Tienen muy poco tiempo!

WILL habla en directo con el inspector. Le presiona, le saca la verdad.

El héroe luchando como sólo el sabe.

Hay una declaración de BP absolutamente naif. “Se ofrecen a limpiar”. Se termina el programa. Aplausos de toda la redacción mientras WILL descansa. Sonrisas. Música moderadamente épica. La noticia ha pasado a rojo.

Se ha vencido en la batalla. Felicidad, relajación de la tensión, el ritmo se distiende.

Durante la primera parte del capítulo Will era un personaje algo odioso y quejica. Ahora sabemos que tiene un don, un poder, y que puede hacer mucho bien al mundo si decide utilizarlo.

– CHARLIE entra en plató y se toma un whisky con WILL. Le gusta lo que ha visto. No tiene miedo. WILL comprende que lo ha orquestado todo. CHARLIE está orgulloso: “Antes se hacían buenos informativos, ¿sabes cómo? Simplemente decidiendo hacerlos. Ah, y me encantó lo que dijiste en esa universidad”.

Se recoge aquí el título del capítulo “We just decided to”, en alusión a la idea que intenta transmitir Sorkin de que hay buenos periodistas, y que pueden hacer buen periodismo simplemente si tienen el valor para tomar esa decisión. El apoyo de Charlie es el pistoletazo de salida que le hace falta al protagonista para seguir haciendo lo que ha hecho esta noche.

– JIM se despide de su primer día de trabajo. Buen rollito con MAGGIE, pero DON aparece… Le ofrece a MAGGIE saludar a sus padres que están abajo. WILL llega: ya se sabe el nombre de MAGGIE. DON y MAGGIE se van. MACKENZIE anima a JIM con ella…

Ya está lanzado el triángulo amoroso: la chica sale con un idiota en lugar de con el chico majo. El gancho sentimental más sencillo del mundo, pero también el más eficaz (especialmente para el target femenino. Y no se me ofendan, es la realidad).

– WILL se va a ir. MACKENZIE le sigue. WILL entra en una sala: “equipo, buen trabajo, sois lo más importante para mí… Ups, ésta no es mi sala de control, ¿verdad?”. “No”. “Pues que os den”.

Un último gag que, una vez más, está definiendo al personaje. Se distiende el tono para contrarestar la intensidad del momento que viene a continuación. Es un constante juego de contrapesos.

– WILL va a coger el ascensor. MACKENZIE le recuerda cómo fue cuando le presentó a sus padres. “No te acordarás de nada, pero estuviste perfecto”. Él sí se acuerda, con todo detalle. “CHARLIE dice que estás cansada”. “Todo el mundo lo está”. “Buen programa esta noche”. WILL se sincera: “No fue la medicina, esa noche en el debate. Creí verte entre el público, me puse nervioso… pero era otra persona”. WILL se mete en el ascensor antes de que MACKENZIE tenga tiempo de responder. Y entonces vemos que ella tiene los carteles: “It´s not”. “But it can be”. ¡Ella estuvo en el debate!

Se lanza el último gancho sentimental y se plantea una pregunta: ¿volverán a estar juntos Will y Mackenzie? Obviamente se busca que el espectador desee una respuesta positiva, y por supuesto se deja una puerta abierta.

El descubrimiento de que fue Mackenzie realmente la que estuvo en el debate con los carteles es una manera de cerrar el círculo del capítulo y de reforzar la idea de fondo de la pareja: él no sería nada sin ella, y viceversa. Ella ha venido a salvarle del agujero del mal periodismo en el que había caído. 

Cierra su cuaderno. Sonríe. Entra en la redacción.

Esto no ha sido más que el comienzo. En esa redacción van a pasar muchas cosas.

Lee el resto de esta entrada »


ANÁLISIS DE SERIES: EL PILOTO DE “THE NEWSROOM” (I)

3 octubre, 2012

Por Natxo López

Al hilo de mi último post sobre los pilotos, hoy propongo un ejercicio didáctico para aquellos a los que les apetezca pensar un rato. Está basado en elcapítulo piloto de la serie de Aaron Sorkin “The Newsroom“.

Ya sé, ya sé que para todos Sorkin es un ser altamente vilipendiable. Por prepotente, por moralista, por ir dando lecciones, por iluminado, misógino y pedante. Pero lo que nadie puede negar es que se trata, también, de un magnífico guionista. Uno de los mejores. Es algo tramposillo y fullero escribiendo, sí, pero precisamente por eso creo que es idóneo para el tipo de ejercicio que planteo hoy.

Lo que he hecho ha sido extraer algo así como la escaleta del piloto. Os la he copiado abajo. Es una narración lineal y resumida, no la he estructurado exactamente por secuencias, ni la he dividido por tramas, pero sí podéis saber cuándo hay un cambio de escena (cuando el párrafo comienza con un guión; casi siempre es un cambio de localización). En algún caso, como con los montajes, sí que unifico en una secuencia.

Lo que propongo es hacer un esfuerzo por intentar adivinar las intenciones de Sorkin a lo largo de su historia. Es decir, hacerse preguntas en cada momento de la escaleta; ¿por qué ha escrito esto y no otra cosa? ¿Qué pretende conseguir? ¿Cuál es la utilidad narrativa de este diálogo, de este giro, de esta situación?

Algo que intento explicar a mis alumnos cuando doy clases de guión es que a la hora de escribir uno debe ser consciente de por qué escribe las cosas. No se puede defender algo sólo diciendo “es que me gusta así”, “es lo que me pide el cuerpo”. Hay que ser concienzudo con el propio trabajo, es la única manera de mejorarlo. Sorkin es un guionista de los que no dan puntada sin hilo. Especialmente en un piloto, donde, como decíamos en el anterior post, hay mucho que contar y presentar, y no hay espacio para tonterías. Uno debe elegir muy bien qué se deja sobre el papel y qué no.

Hoy os dejo la escaleta. En el siguiente post, el próximo viernes, daré mi versión personal del ejercicio (que no tiene por qué ser la buena, sólo es la mía). Creo que ayudará a explicar lo que quiero decir. Independientemente de que os estimule o no el reto, tal vez el mero hecho de repasar por encima la escaleta sea un buen ejercicio de análisis de estructura y podáis criticar al compañero Aaron con más exactitud.

(Evidentemente, todo lo que viene a continuación es un gigantesco y detallado SPOILER del capítulo piloto).

 

“The Newsroom”. 1×01. Escaleta.

Debate en la Universidad. Dos periodistas ideológicamente contrarios discuten sobre impuestos mientras WILL escucha. Cree ver a alguien conocido entre el público, una mujer. Pero está mareado, confuso, aturdido por las luces. El presentador le dice que es conocido por no posicionarse, intenta presionarle. WILL elude respuestas directas. Una chica del público pregunta por qué América es el mejor país del mundo. WILL intenta escaquearse, pero el presentador insiste en que responda. WILL ve a la mujer del público con un par de carteles. “It´s not”. “But it can be”. WILL dice que no lo es. Que podría serlo pero no lo es. Y suelta una gran perorata sobre América que deja a todo el mundo muy asombrado.

– Reacciones nerviosas en el backstage tras el debate. Le echan la bronca a WILL por lo que ha dicho. Él dice que está tomando una medicación… “¿qué coño he dicho ahí fuera?”.

– CABECERA. “We just decided to”.

– WILL en un coche con chófer, New York. Se baja y entra en un edificio.

– WILL atraviesa la redacción y entra en su oficina. Una pareja le ve. Son DON y MAGGIE. Discuten si él debería conocer a los padres de ella. Sólo llevan 3 meses de relación. Un chico hindú intenta no escuchar su conversación personal. Es NEAL.

MAGGIE le reprocha a DON discutir en mitad de la redacción. “Todos aquí lo saben”, dice él.  “Peor si un día discutimos en medio de la redacción no te despedirán a ti, productor de primera de la Facultad de Periodismo de Columbia, sino a mí, la becaria ascendida a asistente por casualidad”.

Don también está molesto porque no se va con él a su nuevo informativo. Ella quiere quedarse con WILL por lealtad. “¿Lealtad? Acaba de entrar en su despacho sin darse cuenta de que falta todo su equipo”.

WILL sale: ¿dónde está todo el mundo? “Tienes que subir a hablar con CHARLIE, no te puedo decir nada”, dice DON. Y se va. MAGGIE dice que no sabe nada y no puede contar nada. WILL se lía con su nombre. Y va a hablar con CHARLIE…

– Despacho de Charlie. WILL habla con CHARLIE, su jefe. WILL ha estado dos semanas fuera. CHARLIE sabe que estuvo de vacaciones con una famosa. WILL pregunta dónde está su equipo. CHARLIE cuenta una vieja historia de Vietnam. “A veces los deseos te caen encima”. Luego explica que hay un programa nuevo al que se va su equipo, incluyendo a su productor Don. WILL se va a hablar con él.

– Pasillos. WILL habla con el PRESENTADOR del nuevo programa. WILL está enfadado, le han robado a su productor. CHARLIE le explica que DON pidió irse. “¿Es por lo que pasó?” (el debate). “No…”.

DON sale y dice que no se va por lo que pasó en el debate (aunque la chica ha puesto una demanda). “Es por tu forma de ser. Me gritaste delante de todo el equipo. La pagaste conmigo y con tu equipo y por eso nos vamos”. DON le dice también que la cagó en ese debate, que marcó el fin de su carrera. CHARLIE defiende a WILL, que le dice a DON que lo que realmente está haciendo es “saltar de un barco que se hunde”. “Siempre has sido el tío más inteligente por aquí”. El PRESENTADOR del programa se disculpa y WILL le desea sinceramente que tenga suerte, no tiene nada contra él.

– En la cafetería, WILL habla con CHARLIE. Will jodido, no sabía que caía tan mal a sus trabajadores. CHARLIE le dice que ha contratado a un productor nuevo. Sin consultarle. Y sí, es ella. ¡Mackenzie! Está preparada, estuvo en la guerra, es la mejor posible, ahora quiere volver a casa… Está mental y físicamente exhausta. WILL no quiere, pretende negarse por contrato, CHARLIE le dice que no puede pero WILL se va a hablar con su representante.“¿Cuándo fue la última vez que la viste?”. “Hace tres años”. “Fue la última vez que fuiste un buen tío”.

– Redacción casi vacía. En la tele hablan de Lehman Brothers. Llega MACKENZIE. Es la mujer que Will creyó ver. Nadie le hace caso. Habla con MAGGIE y DON (que la conoce). “Estoy aquí para ocupar tu puesto”. DON lo ve raro. MAGGIE deja escapar que WILL ha ido a ver a su representante. MACKENZIE deduce que la han contratado a espaldas de WILL y éste ha ido a ver si puede rechazarla por contrato. “Bien, vais a ver algunas cosas… Me sentaré aquí a esperarle”.

MACKENZIE charla con MAGGIE. Le dice que lo primero que hizo al volver fue comprar ropa de mujer. MAGGIE recibe una llamada de su padre, le dice que Don no podrá ir a cenar porque tiene curro. MACKENZIE oye la llamada. Ve a MAGGIE llorar. Lo deduce todo y MAGGIE lo corrobora. “Mi padre sabe que miento, y ahora odiará a DON”. MACKENZIE le consuela y le da consejos “de mujer experimentada”. MAGGIE le dice que se ha quedado con WILL por lealtad a él. MACKENZIE la asciende a Productora Asociada. “Me vuelve loca la lealtad”.

Encones aparece JIM como un torbellino. Tropieza. MACKENZIE le presenta a MAGGIE.

En un aparte, JIM habla con MACKENZIE. Teme por su curro. ¡Ha declinado ofertas en la CNN para venir con ella! ¡Ha alquilado un piso en New York! “¿Por qué no me dijiste que tienes problemas con Will?”. MACKENZIE le tranquiliza e intenta que se fije en MAGGIE. Necesita ayuda de DON en la transición y ella es su novia… Si ve que JIM es una amenaza, intentará impresionarla… MAKENZIE le convence de que harán cosas grandes juntos en esa redacción. “Quédate”. JIM duda. “Dime qué problema tienes con WILL”. “No puedo”. JIM accede a coquetear con MAGGIE (aunque no lo sabe hacer muy bien).

Entra WILL. Encuentro con MACKENZIE. Pausa, tensión. Todos miran. “Vamos a mi oficina”.

– En el despacho, MACKENZIE dice que le mandó mails estos años… WILL ni los leyó. Fuma. Está tenso. Ella intenta convencerle de que el programa funcionará con ellos dos juntos. Él le dice que ya no tiene un contrato de 3 años; ahora es un contrato de 156 semanas, puede despedirle cuando quiera, después de cada programa. Ha renunciado a un millón de dólares al año para lograrlo.

– En la redacción, MAGGIE presenta a JIM y DON. “¿Estuviste con Mackenzie en Afganistan?”. “Sí. Y en Irak. Pakistán…”. DON se mete un poco con Mackenzie. A JIM no le gusta que lo haga, pero es educado y no replica. DON le da la bienvenida.

– Volvemos a MACKENZIE y WILL. Ella le pide que no lo pague con la gente que se ha traído consigo, como JIM. WILL le grita: “¡la cagaron, confiaron en ti!”.

– Ese grito se oye en la redacción. JIM se lleva las manos a la cara, agobiado. En ese momento suena una alarma de noticia. JIM es el primero que empieza a darle importancia a pesar de que todavía es “amarilla”. Una explosión en plataforma petrolífera. Entonces aparece sobreimpresionada la fecha: “20 abril 2010”. (Es el minuto 34 del capítulo).

– En el despacho, MACKENZIE intenta disculparse con WILL por lo que pasó (no dicen el qué). WILL se pone en plan sarcástico.

– En la redacción, la gravedad de la noticia aumenta. Se habla de 15 muertos. JIM cree que hay que decírselo a WILL. DON cree que no, “y tú todavía no trabajas aquí, así que relájate”. NEAL dice que podría tratarse de un vertido masivo de petróleo. Pero DON le para los pies a JIM: “tú no trabajarás aquí hasta dentro de 2 semanas, me estás molestando”. JIM lo comprende. Entonces recibe una llamada importante…

– Despacho. MACKENZIE defiende a su equipo. WILL promete darles una oportunidad cuando contrate a un nuevo productor. Ella se lo agradece y se va a ir… Pero cambia de opinión y suelta una perorata sobre la importancia de los medios de comunicación en una democracia. “Se puede hacer un buen informativo y que tenga buenas audiencias”. “Eso es imposible”, dice WILL. “América está polarizada, la gente quiere elegir qué hechos conocer”. MAKENCIE insiste, pero WILL no parece muy impresionado por el discurso…

– JIM le dice a MAGGIE que quiere hablar con DON. “¿Estás seguro”. Asiente. Le dice a DON que tiene la llamada de una fuente, un ingeniero de BP. No saben cómo parar el escape. Pero no puede revelar la fuente. DON pasa completamente de él… JIM recibe otra llamada.

– MACKENZIE sigue con su perorata a WILL. Le habla del Quijote. Le habla de reivindicar el cuarto poder, reivindicar el periodismo como una profesión honorable. “Decirle la verdad a los estúpidos”.

– Redacción. JIM vuelve a hablar con DON. Ha descubierto la implicación de Halliburton en el vertido. DON se cabrea: “estás empezando a molestarme, fuera de aquí de una puta vez”. Pero JIM se escabulle hasta el despacho de WILL…

– JIM interrumpe nervioso en el despacho. DON se queja pero WILL le hace callar, quiere escucharle. MACKENZIE le presenta: “es mi productor senior”. JIM cuenta que el vertido es mucho más grave de lo que parece…

– Salen a la redacción a hablar con NEAL, que defiende que la gran profundidad de pozo lo hace muy peligroso. “¿Y tú quién eres?”. “Escribo tu blog”. “¿Estás de broma? ¿Tengo un blog?”.

Aparece CHARLIE (el jefe). Se entera de lo que pasa. Escucha la explicación de JIM: el fallo en la mezcla de cemento de Halliburton puede ser la causa de la explosión. ¡Además Halliburton hizo pruebas que demostraron que eso iba a pasar! WILL pregunta cuáles son sus fuentes. JIM no puede revelarlas, le pide que confíe en él. WILL se ríe. MACKENZIE le pide a JIM que revele sus fuentes… WILL: “Vamos al despacho, la gente imprescindible” .

– Despacho. JIM revela sus fuentes: un amigo de la Universidad y su propia hermana. WILL: “¿tienes a dos fuentes de personas traicionando a sus empresas en 2 minutos?”. “Ha sido un golpe de suerte. Es la primera vez”. DON (seguramente celoso de JIM) mete caña a WILL: “si te equivocas con Halliburton, será el final de tu carrera. Demandarán a la cadena y se la comerán”. Ese discurso hace girar a WILL: “vamos a ver a dónde nos lleva esto”.

– DON sale a currar a la redacción de mala leche, pero WILL les da dos semanas libres a todos los que se iban al nuevo programa, incluído él. MACKENZIE dirigirá el programa. “Aunque no me he tragado todas esas chorradas que has dicho en el programa”. “¡Todo el mundo a trabajar!”.

– Movimientos de cámara, steady, gente llamando por teléfono… WILL acepta a JIM (y se entera de su nombre).

– JIM le hace un encargo a MAGGIE. DON lo escucha y lo quiere hacer él. No sabe que ella ahora es productora asociada. Pequeña discusión. MAGGIE: “podéis seguir discutiendo sobre quién es mi jefe, pero tengo trabajo”.

– MACKENZIE pregunta por sus geólogos de cabecera. DON no lo sabe… NEAL se adelanta y se lo dice.

– Más llamadas. Montaje. Se preparan los técnicos, la sala de emisión, las cámaras…

-WILL se mira en el espejo de su camerino. Sus manos tiemblan.

– MACKENZIE entra en la sala de emisión y se pone los cascos, nerviosa.

– WILL, de etiqueta, se sienta en su mesa, ante las cámaras. Le ponen el micro, le pasan notas, se concentra…

– (53) MACKENZIE en la sala. Quedan dos minutos para la emisión. Quiere un asesor de imagen para WILL. Quiere que esté sexy otra vez. MACKENZIE habla a WILL a través del micro. “Quiero dejar claras dos cosas: yo hice algo malo y no espero que me perdones. Podrás despedirme tras el programa, pero de ocho a nueve eres mío. Yo mando. Dime que lo entiendes”. “No creo que eso sea así”, contesta WILL. MACKENZIE sobrescribe en pantalla un rótulo: “Vertigo medicine”, en alusión a su episodio psicótico en el debate. “Di que lo entiendes y lo quitaré”. Quedan 30 segundos. Discuten, él grita “¡está bien lo entiendo!”. Ella lo quita in extremis.

10 segundos. El técnico avisa de que no hay guión, no hay nada en el teleprompter. “Así es cuando se mueve como pez en el agua”, dice MACKENZIE.

– (Minuto 55 del piloto) El programa EMPIEZA. WILL habla del accidente. Entra una corresponsal…

– En la redacción ven el programa mientras siguen trabajando a destajo…

– MACKENZIE anima a WILL a presionar a una entrevistada… WILL mete caña.

– MAGGIE intenta llamar a JIM sin gritar. DON la ve agitar los brazos. Gag visual. Está nerviosa: “¡lo tengo!”. “Ven conmigo”.

– En el plató, el programa entra en una pausa. MACKENZIE al micro: “cuando volvamos, empiezas a saco con Halliburton”.

– CHARLIE entra en la redacción, orgulloso: “esto es maravilloso”. Se acerca a una redactora y le explica lo grande y difícil y arriesgado que es lo que están haciendo WILL y MACKENZIE. “Ponlo en twitter”. “Sólo puedo usar 140 caracteres”. “Apáñatelas”.

– En plató el programa sigue, más tarde. WILL entrevista a un tío de Halliburton. Le mete mucha caña. MAGGIE y JIM llegan a la sala de emisión con información candente: “¡hay 56 inspectores para 35.000 pozos! Y encima la última inspección la hizo un becario! ¡Y lo tenemos al teléfono!”. Pausa publicitaria. MACKENZIE se lo explica a WILL en 20 segundos.

WILL habla en directo con el inspector. Le presiona, le saca la verdad.

Hay una declaración de BP absolutamente naif. “Se ofrecen a limpiar”. Se termina el programa. Aplausos de toda la redacción mientras WILL descansa. Sonrisas. Música moderadamente épica. La noticia ha pasado a rojo.

– CHARLIE entra en plató y se toma un whisky con WILL. Le gusta lo que ha visto. No tiene miedo. WILL comprende que lo ha orquestado todo. CHARLIE está orgulloso: “Antes se hacían buenos informativos ¿sabes cómo? Simplemente decidiendo hacerlas. Ah, y me encantó lo que dijiste en esa universidad”.

– JIM se despide de su primer día de trabajo. Buen rollito con MAGGIE, pero DON aparece… Le ofrece a MAGGIE saludar a sus padres que están abajo. WILL llega: ya se sabe el nombre de MAGGIE. DON y MAGGIE se van. MACKENZIE anima a JIM con ella…

– WILL se va a ir. MACKENZIE le sigue. WILL entra en una sala: “equipo, buen trabajo, sois lo más importante para mí… Ups, ésta no es mi sala de control, ¿verdad?”. “No”. “Pues que os den”.

– WILL va a coger el ascensor. MACKENZIE le recuerda cómo fue cuando le presentó a sus padres. “No te acordarás de nada, pero estuviste perfecto”. Él sí se acuerda, con todo detalle. “CHARLIE dice que estás cansada”. “Todo el mundo lo está”. “Buen programa esta noche”. WILL se sincera: “No fue la medicina, esa noche en el debate. Creí verte entre el público, me puse nervioso… pero era otra persona”. WILL se mete en el ascensor antes de que MACKENZIE tenga tiempo de responder. Y entonces vemos que ella tiene los carteles: “It´s not”. “But it can be”. ¡Ella estuvo en el debate!

Cierra su cuaderno. Sonríe. Entra en la redacción.


A %d blogueros les gusta esto: