FIRMAS INVITADAS: CARLOS GARCÍA MIRANDA

8 diciembre, 2010

Carlos García Miranda ha sido guionista de las siete temporadas de la serie El Internado. Es autor de la idea original de Perros Muertos, la próxima película del director Koldo Serra, con el que escribió el guión. Actualmente escribe la segunda temporada de Los Protegidos.


EXTERNADO

Soy guionista y durante casi cuatro años he estado interno en El Internado. Lo bautizaron con ese nombre (no tuve ese honor porque me incorporé al equipo en el capítulo 2) por aquello de que la historia se desarrollaba en un colegio para niños pijos. La realidad es que ahí dentro había de todo menos estudiantes estudiando. Por sus aulas se pasearon nazis, niñas con los ojos en blanco, gnomos gigantes, fantasmas, una chica que podía verlos, un cocinero espía, una agente del Mosad que al tocar a alguien veía lo peor que había hecho en su vida…

Así contado suena de lo más marciano y al escribirlo un poco absurdo, pero en pantalla todo colaba y la serie funcionó como un tiro. Vale, perdimos un millón de seguidores en el camino, pero llegaron muchos hasta la meta (19,6% de share en el último capítulo). Hoy en día hay series que renuevan temporada sin sacar más de un once, así que en principio al internado le quedaban aún un par de años de clases, de esas a las que los alumnos no iban porque tenían que investigar.

Pero hace unos meses que el centro acabó consumido por las llamas. Fue porque así lo quisimos nosotros; por primera vez en nuestro país, la cadena y la productora escucharon las plegarias de los guionistas, que insistíamos en poner el punto y final antes de que las niñas de la serie fueran las nuevas estrellas adolescentes de la Superpop. Nos escucharon algo tarde, lo ideal habría sido terminar en el capítulo cincuenta, pero al menos no tuvimos que llegar hasta los cien y celebrarlo con un especial musical. En total fueron siete temporadas, 71 capítulos, y ni uno sólo bajó de los setenta minutos (acabo de darme cuenta de lo mucho que nos gustaba el número siete).

Siempre se hace arduo escribir episodios de series de prime time españolas, tan largas como la cola de guionistas en el paro, pero la cosa es aún más difícil cuando la trama de misterio, que podías haber contado enterita en diez capítulos, requiere continuidad. Sólo teníamos permiso para dar algún avance importante al final de algunos capítulos, así que no nos quedó otra más que dar vueltas, como en los culebrones. De ellos también tomamos prestado su esquema para las historias emocionales, que son las que de verdad te dan de comer durante cientos de páginas. Aunque a muchos les pese, lo que la gente quiere ver son besos y bodas horteras, y lo de dónde está el muerto desaparecido no le importa a nadie, a no ser que el difunto sea capaz de sacarle las lágrimas a borbotones al prota.

Pero no sólo de llorar vive el hombre. El Internado triunfó por muchas otras razones. La más sencilla es que fuimos los primeros, como Duchamp con su urinario… Bueno, vale, no hicimos vanguardia televisiva, pero sí es cierto que cuando la serie asomó por las televisiones, con esa mezcla extraña de dramedia picada con misterio y culebrón, no había nada parecido y mucho menos de pata negra. Por eso nos concedieron un Ondas con sólo seis capítulos emitidos (si llegan a ver más igual se lo habían pensado mejor). Detrás de nosotros vinieron unos cuantos productos parecidos y hace un par de años años el referente en las productoras para comprar proyectos era El Internado.

También ayudó a darle un  buen empujón a la serie el reparto. Un par de tíos buenos recién salidos del horno, como Yon González y Martín Rivas pusieron más de una braga en el techo. Ana de Armas, Marta Torné y Blanca Suárez hicieron lo propio con el público masculino, pero menos porque ya se sabe que la tele es de las chicas y para ellas escribimos eso de “Marcos, sin camiseta, abre la puerta de su habitación”. ¿A qué no adivináis dónde estaban los picos de audiencia?

Además de a los futuros relevos Fotogramas, teníamos unos cuantos actores de los de verdad, de los que tu madre dice: “Ésa es del teatro de toda la vida”. Cristina Marcos, Natalia Millán, Luis Merlo y sobre todo, Amparo Baró. El Internado fue lo primero que hizo después de Siete Vidas y había expectación por ver si era capaz de dejar de dar collejas. Seguro que no le faltaron ganas de soltarnos unas cuantas a los guionistas, porque la pobre se chupó todas las secuencias de comedia con esas dos niñas adorables, Evelyn y Paula (Denis Peña y Carlota García). Muchos fans odiaban esas tramas porque cortaban el rollo del misterio, pero estaban ahí justo para eso, como cortamiel. Entre tanto mal rollo que tenía la serie también había que sacarle una sonrisa a las abuelas (íbamos a por toda la familia que, a fin de cuentas, esto era Globomedia).

Aunque el verdadero secreto del éxito de la serie, lo que hizo que la gente se pasara horas en los foros elucubrando teorías, fueron sus (marcianos) guiones. En los capítulos de El Internado, el arranque era casi un resumen de los anteriores porque todo lo que pasaba era tan complicado que necesitaba masticarse de nuevo semana tras semana. En el segundo acto había ligeros avances, pero también muchas secuencias de “arroz con leche”, del tipo:

HECTOR

(preocupado)

Jacinta, ¿te acuerdas lo que pasó en esa habitación?

JACINTA

(tocada)

Pues claro que me acuerdo… No he podido olvidarlo.

HECTOR

(angustiado)

Nunca debiste contármelo…

JACINTA

Tenías que saberlo, algún día lo harás tú…

HECTOR

(con miedo)

¡No, saldrá mal! Déjalo, no quiero volver a hablar de ello.

Así durante dos páginas. ¿De qué estaban hablando? Pues de la receta del arroz con leche. O sea, de nada, pero aparentemente de algo supermisterioso porque en esta serie lo de “arriba arriba” y “de más a más” era la religión. Hubo muchas secuencias arrozlechistas con avances tramposos, pero, ¿sabéis qué? Colaban.

Eso sí, las verdaderas estrellas eran los terceros actos. Al escribir este engendro televisivo aprendí que si tienes buenos finales, todo lo que hayas contado por delante, aunque sea algo irregular, la audiencia te lo perdona.  Más aun si le das un gancho de los de quedarte pegado a la silla. No es por tirarnos flores, pero nuestros ganchos eran más eficientes que el super glue. Y eso no fue moco de pavo a partir de la tercera temporada, cuando ya habíamos dejado a todos los protas al filo de la muerte un par de veces. Menos mal que Ana de Armas quiso irse a hacer las Américas y pudimos demostrar que íbamos en serio (el personaje al que interpretaba murió a mitad de la quinta temporada). Vale que algunos ganchos fueron tramposos, inverosímiles y un montón de adjetivos descalificativos más, pero molaban. A la audiencia le molaba que les engañáramos. Ay, y a mí me gustaba engañarles, pero ahora estoy externado…

A toro pasado, soy consciente de que en ninguna otra serie me dejarán escribir la historia de un colegio debajo del cual hay un laboratorio de experimentación genética en el que se está preparando una pandemia mundial, cuya única máquina para curar la construye un científico misterioso que también sabe colarse en los sueños ajenos.

 


FIRMAS INVITADAS: HISPANIA

25 octubre, 2010

Por Ramón Campos

 

 

Sólo quedan unas horas para el estreno de nuestra última serie “Hispania, la leyenda”. El lunes día 25 de octubre de 2010 a eso de las 22:15, si nada lo evita o remedia, podrán ustedes ver en Antena 3 cómo Viriato comenzó su lucha contra las tropas de la república romana.
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Han pasado casi ocho meses desde que nos presentamos en Antena 3 con el proyecto y alguno más desde que empezamos a desarrollarlo. Hacer una de romanos parecía una locura entonces y aun hoy, cuando me detengo a pensarlo, sigue pareciéndomelo. Suerte que hubo unos locos en el departamento de ficción de Antena 3 que creyeron en ello. Porque si les soy sincero nunca, ni en mis mejores sueños, pensé que íbamos a poder hacer Hispania tan rápido. Lo cierto es que llevamos el proyecto a la cadena junto con otras dos series pensando que se quedaría en un estante para que, algún día, mientras alguien estuviera revisando antiguos proyectos presentados quizás se animase a llevarlo adelante. Tanto es así que ese día, nada más verlo, los directivos de Antena 3 dijeron que no les interesaba y aunque uno no puede perder nunca la ilusión (algo similar nos había sucedido en su día con Desaparecida) salimos de allí sabiendo que Hispania iría directa al cajón de los proyectos descartados.

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No sé qué pasó durante las 24 horas que siguieron a la reunión pero al día siguiente recibimos una llamada que nos pedía que no moviésemos Hispania.
Dos semanas después, creo que fueron dos, nos llamaron a una reunión en la que nos comunicaron que si nos atrevíamos a hacer la serie y la encajábamos en números estaban interesados en ella. Aunque salimos de allí felices no dejábamos de pensar en que si siempre hay mucho trabajo para trasladar algo del papel a la pantalla esta vez había un auténtico abismo. ¿Dónde íbamos a rodarla?, ¿Cuánto cuesta un caballo?, ¿Cuánto cuestan cinco caballos?, ¿Cómo se organizan los especialistas?, ¿Dónde íbamos a encontrar a cinco fornidos hispanos?, ¿Quién podría dar vida a Galba?, ¿Íbamos a ser completamente rigurosos con la historia?… y sobre todas las preguntas una ¿Cómo íbamos a poder llegar a tiempo de emisión en octubre?.


Y aquí estamos preparados para la batalla.
La cuestión es que estas últimas semanas, desde que se empezó a hablar del estreno de Hispania, hemos tenido diferentes posibles contrincantes: “Tierra de lobos”, “Comando actualidad”, “CSI” (con Pau Gasol y sin él), “Las chicas de oro”, “Felipe y Letizia”… Más allá de las tácticas de contraprogramación (que ya les adelanto que me parecen lícitas siempre que no incumplan las reglas establecidas) estas situaciones me han llevado a pensar mucho en las fortalezas y debilidades de nuestra serie. Con cada contrincante que nos ponían enfrente las preguntas eran distintas:

¿Nuestra serie tiene suficiente amor?
¿Tiene suficiente acción?
¿Tiene suficiente sexo?
¿Tiene suficientes exteriores?
¿Es demasiado corta?
¿Es demasiado larga?
¿Le gustará a los jovenes?
¿Le gustará a las mujeres?
¿Le gustará a los hombres?

No se pueden imaginar la cantidad de preguntas que uno se puede hacer sin encontrar una respuesta. Creo que soy una de las personas del equipo que mas veces se ha visto el piloto. Lo vi nacer en desarrollo… dar sus primeros pasos en guión… crecer en montaje… madurar en mezclas y etalonaje… y terminado lo he vuelto a ver unas cuantas veces para intentar adivinar qué es lo que va a pasar el martes, a las ocho y media de la mañana cuando suene el sms con la audiencia, y les puedo jurar que no lo sé. Entonces me acordé del post que publiqué aquí en bloguionistas, el 16 de julio a colación del éxito y fracaso de Gran Reserva y Guante Blanco, y pensé que quizás sería interesante analizar en los mismos términos Hispania pero esta vez antes del estreno añadiendo algunas cuestiones más:

– Gran Reserva y Guante Blanco comparten a los responsables de la mayoría de los equipos: Guion, dirección, fotografia, sonido, dirección artística, montaje, producción. Hispania comparte con ellas a los responsables de guión, dirección, fotografía, dirección artística, montaje y producción.

– En Gran Reserva acabábamos de fracasar con Guante Blanco. En Guante Blanco acabábamos de tener un éxito con Desaparecida. En Hispania acabamos de tener un éxito con Gran Reserva.

– Gran Reserva fue una serie creada pensando específicamente en el canal en el que iba a ser emitida… pensada para un público concreto. Guante blanco fue una serie que no estaba pensada para el canal en el que iba a ser emitida. Hispania no fue creada pensando en el canal en el que iba a ser emitida aunque sí desarrollada pensando en él.

– En Gran Reserva el espectador casi siempre tiene la información antes que los personajes. En Guante Blanco el espectador va casi siempre por detrás de los personajes. En Hispania el espectador va casi siempre por delante de los personajes.

– En Gran Reserva  los guiones son orgánicos. En Guante Blanco están perfectamente estructurados y formateados. En Hispania los guiones son orgánicos.

– En Gran Reserva la mayoría de los personajes son malos. En Guante Blanco la mayoría de los personajes (por no decir todos) son buenos. En Hispania la mitad de los personajes son malos y la mitad son buenos.

– En Gran Reserva hay un giro cada cinco minutos y el ritmo narrativo es rápido (lo que no quiere decir que sea difícil de seguir). En Guante Blanco casi no hay giros vertiginosos y el ritmo narrativo es lento (lo que no quiere decir que sea fácil de seguir). En Hispania no hay excesivos giros narrativos pero el ritmo es rápido (lo que no quiere decir que sea difícil de seguir).

– En Gran Reserva lo emocional esta por encima de lo racional. En Guante Blanco el plan esta por encima de los que lo realizan. En Hispania lo emocional y el plan conviven.

– En Gran Reserva familia y negocio están intimimente relacionadas y el paso de uno a otro es fluido. En Guante Blanco la familia y el “negocio” son tramas estancas. En Hispania no hay negocio ni familia.

– En Guante Blanco (Policías y ladrones) y Gran Reserva (Cortázar y Reverte) hay dos bandos. En Hispania también hay dos bandos (Hispanos y Romanos).

– El casting de Gran reserva y de Guante Blanco están formados por actores de primer nivel. El casting de Hispania también está formado por actores de primer nivel.

– En Gran Reserva pudimos grabar la temporada entera antes de emisión y revisar el piloto durante meses. En Guante Blanco fuimos pegados a la emisión. En Hispania vamos pegados a la emisión.

– Gran Reserva se grabó con una sola unidad. Guante Blanco se grabó con doble unidad. Hispania se graba con una unidad.

– Gran Reserva se desarrolla en un ambiente rural (La Rioja). Guante blanco se desarrolla en un ambiente urbano (Madrid). Hispania se desarrolla en un ambiente rural (La Vera, Cáceres).

– Gran reserva no tiene publicidad. Guante blanco en su primera emisión sí la tuvo. Hispania sí tendrá publicidad.

– Gran Reserva tiene un genero claro. Guante blanco no. Hispania sí tiene un género claro.

– La fotografía de Gran Reserva buscaba el preciosismo. La fotografía de Guante blanco el realismo social. La fotografía de Hispania busca el preciosismo.

– En el piloto de Gran Reserva, tras la primera secuencia, hacemos un salto atrás en el tiempo. En el piloto de Guante Blanco también. En el piloto de Hispania no hay flashback.

– La mayoría de la crítica detestó Gran Reserva. La mayoría de la crítica alabó Guante Blanco. Un periodista ha publicado antes del estreno dos críticas malas al trailer de Hispania.

Ni Gran Reserva ni Guante Blanco tenían efectos especiales ni digitales más allá de algún borrado de micrófono. Hispania sí tiene efectos especiales y digitales.

– Gran Reserva y Guante Blanco se emitieron en TVE. Hispania se emitirá, como saben, en Antena 3.
– En Gran Reserva y Guante Blanco había asesores. En Hispania también ha habido asesor.

– En Guante Blanco no hubo una labor promocional previa en internet. En Gran Reserva sí (facebook, Blog, página propia…). En Hispania también ha habido una fuerte labor promocional en internet (facebook, juego online, página propia, trailers específicos…).

– En Guante Blanco hubo preestreno en el festival de San Sebastián y en internet. En Gran Reserva no hubo preestreno ni en cine ni en internet. En Hispania tampoco habrá preestreno en cine ni en internet.

– Guante Blanco no tiene URST. Hispania y Gran Reserva sí.

– En las tres series el principal protagonista es un hombre.

– Las tres series comenzaron su rodaje en verano.

– En Guante Blanco no había realismo mágico. En Gran Reserva e Hispania sí.

– Guante Blanco y Gran Reserva fueron planteadas para temporadas de 13 capítulos. Hispania tendrá 9 capítulos.

– Guante Blanco se grabó en dos platós. Gran Reserva en un plató. Hispania en dos.

Dicho todo esto hay una cosa de la que sí estoy seguro y es de que todos mis equipos han hecho un trabajo impecable que me hace sentir muy orgulloso. Espero que lo disfruten.

PD: Estas son las respuestas a algunas de las preguntas que nos hicimos al salir de aquella reunión en Antena 3
– La rodamos en La Vera (Cáceres)
– Un caballo cuesta aproxidamente 100 euros de alquiler por día (sin contar cuidador ni traslados).
– Cinco caballos cuestan por tanto 500 euros de alquiler por día (de nuevo sin contar cuidador ni traslados).
– Los especialistas tienen que ir siempre acompañados de un coordinador de especialistas que no actúa pero que sí cobra.
– Los cinco hispanos los encontramos en un casting por el que pasaron cientos de actores. Después un duro entrenamiento se pusieron más fornidos de lo que ya eran.
– Desde el principio supimos que debía ser Lluis Homar.
– Hemos sido rigurosos con los acontecimientos conocidos y con la mayoría de los detalles mientras no fuesen en contra de la seguridad o del imaginario colectivo.

FELIZ 2010

31 diciembre, 2009

Por Pianista en un Burdel

Quería hacer una recapitulación amable de lo que ha sido 2009. Un post buenrrollista. Lo siento, soy incapaz. Para mí, este año será ese que empezó con esperanza, por aquello de que teníamos a una guionista de Ministra de Cultura, y acaba con las ayudas al cine paralizadas por un problema legal; con prestigiosos cineastas tirándose los trastos a la cabeza; con las webs donde vemos las series americanas amenazadas de muerte; y con el Tribunal Supremo dispuesto a cargarse el sistema de financiación de las películas españolas. El único consuelo son unas cifras de taquilla espectaculares. Pero es un consuelo muy relativo, cuando no tienes nada que ver con el puñado de películas que arrasan.

Verán, que el sistema de financiación del cine salte en pedazos no me parece una noticia necesariamente mala. Ya había cine antes del 5% de Aznar, y antes de las subvenciones de Pilar Miró, y seguirá habiéndolo después. Para mí, la noticia más terrorífica de todas es la de la fusión de las cadenas generalistas. La llegada de Cuatro y La Sexta, con todos sus defectos e incluso sus horrores, era una promesa de cambio. La esperanza de poder llegar a escribir ficción sin la tiranía del multitarget. Pero ahora, igual que desapareció -también gracias a Aznar- la posibilidad de tener una televisión digital plural cuando quebró QuieroTV y Sogecable compró Vía Digital, desaparece la posibilidad de tener una televisión generalista plural.

Muchos pensarán que exagero. Al fin y al cabo, Cuatro y La Sexta seguirán existiendo. No sean ingenuos. ¿Acaso creen de verdad que los moguls de Telecinco y Antena 3 aspiran a tener sellos indie en los que experimentar nuevos formatos? Para eso necesitarían dos cosas que no tienen: cultura y criterio. No. La compra de Cuatro y La Sexta -dejemos de hablar de fusiones– consiste en que las grandes cadenas eliminan posibles competidores a golpe de talonario, mientras que las grandes productoras obtienen un rendimiento económico a cambio de renunciar a una independencia que no han sabido rentabilizar. En lo que se refiere a contenidos, eso se traduce, simple y llanamente, en la vieja fórmula CC=CC. Concentración de Capital, igual a Cobardía y Continuismo.

Tomen como ejemplo lo que está pasando con una de las series “alternativas” que vieron la luz en una de esas cadenas. No voy a dar nombres ni títulos (lean entre líneas), pero hablamos de una serie con un formato totalmente nuevo, nacida y realizada al margen de la industria, con un presupuesto absolutamente irrisorio, que llegó a saltar al prime-time con unos resultados más que aceptables. Pues después de varias temporadas, está amenazada de muerte. Aún quedan reuniones clave. Quizá los ejecutivos se lo piensen mejor y decidan conservar la serie, pero el mero hecho de que la cadena se esté planteando la desaparición del formato más original (y uno de los más rentables) de su parrilla, nos hace entrever el cariz que va a tomar el asunto con las “fusiones”.

Vamos, que la única buena noticia parece ser la renuncia de TVE a la publicidad… siempre que no se confirmen los rumores que hablan de la supuesta desaparición de “Metrópolis” y “La Mandrágora”, longevos y saludables programas dedicados, respectivamente, a las vanguardias artísticas y al teatro. No me negarán que la cosa tendría gracia: esperar justo al momento en que ya no importan las audiencias para cargarse los programas culturales que se hacían a despecho del share y la tiranía del multitarget. Que las privadas sean conservadoras y busquen la rentabilidad a toda costa es comprensible. Pero en una cadena pública, especialmente cuando se ha desligado de la tiranía de la audiencia, resultaría sonrojante que no se asuman ciertos riesgos. Confiemos en que no pase de rumor.

En los últimos años, TVE ha tenido un enorme éxito apostando por series de época sólidas, escritas por guionistas de talla, que explotan el filón temático de nuestra historia política reciente. (No es riesgo pequeño, teniendo en cuenta lo extendida que está la idea de que hay demasiadas películas sobre la guerra civil y el franquismo, y que eso ya no le interesa a nadie.) También le ha funcionado la apuesta por el talento emergente, como en el caso de Muchachada Nuí. Confiemos en que el nuevo modelo financiero no les impida seguir en esa línea, claramente inspirada en la mejor televisión del mundo. Éste es precisamente el momento de soltar amarras definitivamente y huir del mainstream. Mi deseo de Año Nuevo es que dejen de emitirse eventos supuestamente deportivos, como la Fórmula 1 o el motociclismo; y supuestamente culturales, como las corridas de toros.

El año que viene lo sabremos. Es complicado que sea peor que éste, así que no perdamos la esperanza. Mi plan para esta noche es escaparme en buena compañía a un hotel perdido en ninguna parte, lejos de los petardos y de la risa de los borrachos, dos de los ruidos que más odio en esta vida. Pretendo ponerme un copazo de whisky, meterme en la cama a ver “2010: Odisea 2” en el portátil, y dormir como un bebé. ¿Y ustedes?

 


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