ENTREVISTA A RAMÓN CAMPOS

17 febrero, 2014

Por Chico Santamano.

Ramón Campos está al frente de Bambú Producciones, es productor y guionista de series como… esto… mirad, tenemos una entrevista bien larga por delante. Mirad su imdb y vayamos al lío.

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Esta noche se estrena “Velvet”. Leo en todas partes declaraciones tuyas y de los actores diciendo que no es la típica historia de amor imposible. Sin embargo, “chica pobre + chico rico” huele a amor imposible sí o sí. ¿Qué es lo que no la hace “típica”?

Pues que desde el principio nuestros protagonistas están juntos aunque no lo pueden mostrar al mundo. Es un amor clandestino en el que nuestra protagonista se convierte en “la otra” desde el comienzo de la historia. Cuando propusimos el arranque que veréis esta noche todo el mundo nos decía que, si contábamos lo que vais a ver al inicio, a los espectadores no les quedarían ganas de saber nada más. Lejos de eso, nosotros pensamos que era mucho más interesante dejar establecido desde el inicio que esta no era solo una historia de dos personas que no pueden estar juntas… la nuestra es una historia de dos amantes furtivos. Lo curioso es que poco a poco los espectadores se empezarán a sentir atraídos por la tercera en discordia.

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Me parece curioso que la misma persona que se casca melodramas muy para señoras, le venda una serie de narcos con componentes fantásticos a la FOX. ¿Quién es Ramón Campos? ¿El del culebrón deluxe o el de los proyectos molones?

Jajaja… Soy el mismo solo que, al igual que todos con los que trabajo, somos muy conscientes en cada momento de a quien nos estamos dirigiendo. Eso es algo que, como ya he contado muchas veces, aprendimos muy rápido tras el fracaso de audiencia de “Guante Blanco”. Estos días he leído a alguna gente criticando a las cadenas españolas por no haber comprado “Contranatura”… incluso a algunos que critican a Atresmedia por programar “The refugees” en La Sexta en vez de en A3. Los que lo hacen demuestran que no conocen el mercado o que no se enfrentan a él muy a menudo. Cada canal tiene su público y lo que escribamos y produzcamos tiene que ir dirigido a ese público. Lo otro es correr un Rally sin que el copiloto tenga las notas de trazado. Puede que una vez ganes una carrera, pero la mayoría de las veces terminarás estrellándote.

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¿Te consideras mejor productor o mejor guionista? ¿En qué papel te sientes más cómodo? Y no puedes decir “papá y mamá”.

Me considero un buen generador de proyectos aunque a medida que va pasando el tiempo cada vez me siento más productor ejecutivo que guionista. Como productor ejecutivo me gusta tener la posibilidad de dirigir a todo el equipo hacia un lugar en concreto. Ser la guía sobre la que caminan todos los departamentos para que al final la serie tenga una coherencia estética y narrativa. Eso hace que cada vez pueda escribir menos porque la mayor parte del tiempo lo paso en reuniones de pre o postproducción. La labor de productor es otra historia y no me gusta nada lo que conlleva: bancos, notarios, angustias… y reuniones nada creativas.

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Entiendo que por tu faceta como productor tu relación con las cadenas ha de ser fluida y cordial y eso no te permite ser demasiado crítico en público, pero ¿hay algo que te saque de quicio de las exigencias habituales de las cadenas? ¿Algo que se haga especialmente mal y que no nos permita crecer como industria?

Casi nada me saca de quicio. Con el tiempo he aprendido a relativizarlo casi todo. A mí, y a mi equipo, nos gusta trabajar mano a mano con la cadena. No los sentimos como enemigos ni como coartadores de nuestra libertad creativa. Esa visión, en la que la cadena tiene la obligación de poner en antena nuestras geniales ideas sin ponerlas en tela de juicio me parece absurda. Nadie mejor que ellos conocen a su público. Es cierto que se pueden equivocar, y lo hacen muchas veces, pero yo intento mirarlo desde este prisma: Si yo que hago una serie al año me equivoco bastantes veces, ellos que hacen productos para cubrir 24 horas de parrilla, 365 días al año, lógicamente se equivocarán más que yo. Es una cuestión de probabilidad.

Sí hay una cosa que creo que las cadenas españolas deberían replantearse y es la propiedad de los formatos. En el resto del mundo son las productoras las propietarias de los formatos pero en España, quizás por las malas experiencias sucedidas con series que cambiaron de cadenas, la política es que el canal tiene que ser propietario del 100 por 100 del formato de la serie. El que haya tan pocas cadenas a las que vender las series no ayuda a luchar contra eso.

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Además de creador de tus series eres productor y tienes fama de meterte en todos los departamentos. Estás a tope en montaje, con las músicas, supervisas personalmente hasta las fotos que se mandan a prensa. ¿Es lo que tiene que hacer un showrunner como Dios manda? ¿O es desconfianza en el prójimo?

No, posiblemente eso no lo tenga que hacer un productor ejecutivo pero yo, desde el principio, me planteé que todo lo que saliese de Bambú tenía que pasar por mí de forma que si la cadena en algún momento pedía responsabilidades por algo yo fuese el destinatario de la reprimenda. Es cierto que si lo ves desde fuera puede parecer un poco excesivo, pero si te encuentras en el proceso no lo es. El montaje final, el control de las músicas, el etalonaje…son al fin y al cabo partes del proceso que son importantes para el resultado final que yo he vendido a la cadena. Si yo le he dicho a A3 que le voy a hacer una serie como Velvet, o recibo una llamada en la que me dicen que quieren que la serie sea de una determinada manera, lo lógico es que controle todas las partes del proceso y especialmente la parte final donde se le da el último toque a la identidad de la serie. Aun así, cada vez más, delego en la gente de mi confianza: directores como Carlos Sedes, David Pinillos, Silvia Quer, Jorge Sánchez Cabezudo… guionistas como Gema R. Neira, María José Rustarazo, Cristóbal Garrido, Adolfo Valor, Eligio R. Montero, Moisés Gómez, Carlos de Pando, Santiago Brey… directores artísticos como Carlos de Dorremochea o Jorge de Soto… figurinistas como Helena Sanchís… Montadores como Julia Juanatey o Fidel Collado… Todos juntos hemos compartido tantas batallas que sabemos perfectamente qué se espera de cada uno de nosotros.

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Mucha gente se queja por la constante presencia de música en las series de Bambú. ¿Por qué, Ramón Campos? ¿Por qué?

Jajaja. Porque creo que la música, si está bien metida, ayuda y no perjudica. Creo que los espectadores de televisión generalista no tienen una atención tan alta al producto como los de cable (o los espectadores de internet) por eso me parece que la música ayuda a posicionar la trama en cada momento de forma que, aunque se pierda la atención por un instante hacia la televisión, se sabe a dónde se está dirigiendo la historia. También hay momentos en que el montaje no consigue acelerar lo suficiente una secuencia y la música contribuye a hacerlo. Lucio Godoy, Federico Jusid y yo tenemos claves con las que nos entendemos: El “hormigueo” y el “hormisterio” son dos de ellas que hacen que una secuencia que por texto, o interpretación, puede resultar lenta, se aligera con la música.

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¿Qué hay de cierto en los comentarios de que sólo vuelves a twitter cuando tienes algo que promocionar?

Todo. Jajajaja. ¿Acaso twitter sirve para algo más que para promocionar?. Todo el mundo intenta promocionar algo: su serie, su libro, su personalidad, sus cursos, su soltería…

Ahora en serio. Hay dos razones para mi salida y mi regreso a  la red: La primera es que Twitter me parece un reflejo de la sociedad y, como en ella, podemos encontrar en la red a todo tipo de personas. Muchas de ellas, la mayoría, ayudan a que uno avance… pero hay un grupo que se mueven sólo por la rabia y la envidia. Cuando este segundo grupo empieza a cobrar fuerza en el entorno de uno es mejor irse. Hace un tiempo me pasó y cuando me vuelva a suceder me volveré a marchar. La segunda razón es que se pierde muchísimo tiempo. Ya no solo leyendo, escribiendo, respondiendo, retwitteando, marcando favoritos… sino que cada vez que uno mira su timeline pierde la concentración necesaria para escribir. No me fío de los guionistas cuyo timeline de twitter o de facebook está continuamente actualizado. Por esa razón en las épocas en las que realmente tengo que escribir con intensidad prefiero abandonar twitter.

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¿Guionistas que están todo el día en redes sociales? ¡Qué horror! Claro que sí… A la hoguera con ellos… ejem… Siguiente pregunta.

Gema R. Neira es como la gran desconocida del universo Bambú. Es la co-creadora de casi todas vuestras series. ¿Cómo trabajáis juntos? ¿Cuál es el proceso? ¿Quién manda?

Gema es la mujer más importante en mi vida tras mis hijas, mi mujer y mi madre. Si Teresa es mi mano derecha, Gema es mi mano izquierda. Ella sabe cuales son mis miedos, mis ansiedades, mis debilidades, mis fortalezas… Llevamos trabajando juntos diez años y desde el principio me di cuenta de que éramos absolutamente compatibles. El proceso no es fácil de definir. Mantenemos el contacto las 24 horas del día y, ya sea a través del teléfono, de internet o en persona nos vamos lanzando ideas de posibles historias. De ese rebote permanente nacen las ideas que desarrollamos y para llevarlas a cabo los dos tenemos que estar convencidos de que es lo que debemos hacer. Aun así, como cualquier “pareja profesional” discutimos muchas veces pero ambos sabemos que lo que queremos es llegar a más. Gema es la directora de desarrollo de Bambú desde su nacimiento. Ella es la persona de referencia para los guionistas de la productora y la responsable de que lo que contamos en nuestras historias esté a la altura que se espera.

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“Desaparecida”, “Gran Reserva”, “Gran Hotel”, “Hispania”… Éxitos, sí, pero hablemos de los fracasos. ¿Qué falló entre la primera y la segunda temporada de “Hispania”? Porque os fuisteis con una audiencia estupenda y volvisteis desde el primer capítulo con un dato bastante mejorable y sin una competencia atroz como pasó con La Voz vs. Gran Hotel.

Hay parte de leyenda en esto. La verdad es que no nos fuimos de la primera temporada con una audiencia estupenda. El último capítulo de la primera temporada, emitido tras la navidad como estrategia de programación, había marcado un 17,8% y 3.376.000 espectadores. Teniendo en cuenta que el capítulo anterior, antes de navidad, había hecho un 24,1% y 4.145.000 espectadores perdimos de uno a otro casi 800 mil espectadores y más de seis puntos de share. En esa bajada de audiencia no creo que hubiese razones relacionadas con la historia (terminábamos con la gran batalla final en la que Viriato vencía a Galba) sino que creo que tuvo que ver más con la programación (entre otras cosas coincidimos con el estreno de The walking dead en La Sexta).

Pasados los meses el arranque de la segunda temporada marcó un 16%  y 3.050.000 espectadores. Trescientos mil espectadores menos que el último capítulo de la primera temporada, un dato más que razonable. El capítulo 2 de esa segunda temporada hizo un 16,2% y 3.130.000 espectadores audiencia que, ahora sí, a partir de ese momento, fue bajando de forma inexorable. ¿Por qué? Cada uno tiene sus razones pero yo estoy convencido de que el único culpable fui yo. Creo que cometí el error de dejarme influenciar por opiniones externas y cambiar la serie. Hispania era un TBO. Un guionista amigo siempre me dice que deberíamos haber comenzado la serie con un dragón volando sobre Viriato para que ningún historiador se plantease ya criticarnos. No era una serie histórica: En la primera temporada Sandro (interpretado por Hovik Keuchkarian) se colaba en el campamento romano con barba y vestido con un traje de romano  que le quedaba pequeño… y ninguno de los romanos se daba cuenta… Pero de pronto quisimos ponernos serios. Dividimos a los héroes, que ya no se llevaban bien, y estaban enfrentados entre ellos. Es como si coges a “El Equipo A” y lo separas. Los espectadores, a los que les gustaba Hispania porque en cada capítulo realizaban un asalto o una emboscada, se encontraron con otra serie diferente. Creo que ese fue mi error. Como decía antes el Productor ejecutivo debe ser las guías sobre las que viaja el equipo y yo les llevé por el camino equivocado. Eso sí, aprendí que si tienes algo que funciona, no lo cambies.

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¿Y “Gran Reserva. El Origen”? Bambú hizo por primera vez una diaria con los cánones de calidad habituales, pero no enganchó. ¿Qué salió mal? ¿Te meterías otra vez en un fregao como este?

Nos habían pedido hacer una diaria varias veces pero siempre lo habíamos rechazado porque sentíamos un respeto reverencial por las diarias. Es un producto que si no lo controlas puede ser el final de tu productora. Cuando surgió la posibilidad de hacer “Gran Reserva, El origen” nos pareció que era el momento de dar un paso al frente. Sabíamos que si conseguíamos que funcionase quizás lográsemos darle un soplo de aire a la serie de primetime que, pese a las situaciones vividas, como el retraso en su emisión, había aguantado bastante bien en su tercera temporada. Si me preguntases qué cambiaría de El origen si tuviese que volver a hacerla la respuesta sería: nada. Creo que hicimos una serie de la que sentirnos orgullosos y que la poca audiencia tuvo que ver más con una cuestión de programación y de situación de una cadena que con el producto en sí. ¿Si volvería  a hacer una diaria?. Sin duda. Ha sido una de las experiencias más intensas y satisfactorias de mi carrera profesional.

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Por primera vez, una productora española ha colado una serie en la BBC. “The Refugees”… ¿Cómo surgió? ¿Cómo coño se consigue esto?

Tanto Sonia Martínez (directora de ficción de Atresmedia) como Ignacio Manubens (subdirector de ficción de Atresmedia) conocían nuestras ganas de afrontar nuevos proyectos. Sonia había leído precisamente “Contranatura” en su momento y fueron ellos los que nos lanzaron el guante de intentar desarrollar algo diferente para La Sexta. No había ningún compromiso por su parte… Únicamente el hecho de que si se nos ocurría algo suficientemente interesante estaban dispuestos a verlo. En ese momento la BBC todavía era una intención. Con esa idea en mente Gema R. Neira, Cristóbal Garrido, Adolfo Valor y yo propusimos tres proyectos a la cadena y  de ahí nació “The Refugees” que en principio se titulaba “Éxodo”. Con la idea sobre la mesa nos sentamos con la BBC y su respuesta fue que si los guiones les convencían analizarían la posibilidad de entrar en coproducción. Eso fue antes del verano del año pasado. Durante mucho tiempo estuvimos escribiendo sin saber si realmente la BBC estaría finalmente interesada en la historia pero con el apoyo constante del equipo de ficción de Atresmedia. Tras varios meses llegó el momento de presentarlo a la cadena británica en el mes de enero y, casi nueve meses después, tras analizar los primeros capítulos y el mapa de tramas decidieron firmar la coproducción.

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Los guionistas, o al menos los que más proyección pública tienen, somos un gremio bastante criticón. ¿No acojona conseguir lo de la BBC y que luego quede un churro?

Pues sí, claro que asusta, pero no tanto por lo que opinen otros guionistas, o profesionales del medio, como por la responsabilidad con uno mismo. Desde el inicio de Bambú decidimos que cualquier producto que hiciésemos debía, antes de nada, hacernos sentir orgullosos a nosotros de nuestro trabajo. Esa ha sido nuestra filosofía y no la hemos cambiado desde entonces pese a que, seguramente, de otra manera habríamos ganado más dinero. Te aseguro que ahora mismo, que nos jugamos el partido en los penaltis, no vamos a cambiar esa filosofía. Antes de no hacerlo bien creemos sinceramente que es mejor rechazar la serie y dejar que otros la hagan. En esta profesión eres lo que haces y como lo haces. Nadie puede asegurar que lo que va a producir sea un éxito pero lo que si puedes asegurar es que al menos va a ser algo digno de lo que la cadena pueda sentirse orgullosa.

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Mucha gente que no conoce Bambú por dentro, sabe que es una productora a la que se le da mucha importancia al guión, pero se sorprende al descubrir que los equipos son bastante reducidos. Además, soléis cambiar bastante a los escritores de una temporada para otra. ¿Qué buscáis en un guionista? ¿Cómo se puede entrar y sobrevivir en Bambú sin morir en el intento?

Los equipos son reducidos en argumento porque nos parece que los equipos grandes no son tan efectivos. De todas formas no tenemos más que nuestra experiencia para pensarlo y entendemos que las otras productoras funcionen de maneras distintas. Como se suele decir, cada maestrillo tiene su librillo y lo bonito de este trabajo es que no hay una sola fórmula. Por ejemplo, y refiriéndome a otra productora, los capítulos de Los misterios de Laura los escriben Carlos y Javier en solitario desde el argumento hasta el diálogo.  En nuestro caso lo que intentamos es dar continuidad a los guionistas en la medida de lo posible. Aunque a esto posiblemente debería responder Gema, creo que en ellos encontramos lo que buscamos en todos los guionistas: Que creen un ambiente agradable de trabajo, profesionalidad, esfuerzo, ganas de superarse, cintura, sentimiento de equipo…

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Esta semana ALMA la ha liado denunciando el enésimo ninguneo a los guionistas en una serie española no incluyendo sus nombres en el pressbook. Un día después, en la rueda de prensa de “VELVET”, pediste a la prensa que se acordaran de los escritores cuando escribieran sus artículos. (A partir del 36:00) ¿Oportunismo o convencimiento? ¿Qué estamos haciendo mal cuando los medios especializados hablan de la nueva serie de los guionistas de “Once Upon a Time” y no usan la misma fórmula con nosotros?

Oportunismo sin duda. Todo el mundo sabe el beneficio que saco de esto… ¿Qué otra razón puede haber además para poner siempre, desde hace años, al lado de mi crédito como guionista las siglas de ALMA? Jajaja. Ahora en serio. Desde el principio de mi carrera como guionista viví el “ninguneo” de los medios de comunicación a nuestra figura y creo que, en nuestra posición, es el momento de luchar porque eso deje de ser así. Por eso intento dar visibilidad al sindicato dentro de mis posibilidades y por esa misma razón el otro día hice mi alegato a favor de los creadores. Pienso que la historia de la televisión en España es en parte la causante de que los medios no nos respeten. Durante mucho tiempo las series españolas eran “clones” de series americanas y los periodistas especializados sólo veían eso. Ahora la situación ha cambiado y debemos hacérselo entender. Hoy mismo hablando con el director de FormulaTV, la página de referencia de la información televisiva en nuestro país, me aseguraba que a partir de ahora en todas las noticias referidas a la presentación de una serie iban a nombrar a los creadores y a los guionistas, y en las posteriores al menos a los creadores.  Ese es un gran paso. Creo que si todos aportamos nuestro granito de arena conseguiremos que las cosas cambien.

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Para acabar, esta noche hay gran duelo en la cumbre. Coincidirán “Velvet”, “B&B” y “Mira Quién Baila”. ¿Quién ganará? ¿Colate o Marina Danko?

Colate. No lo he visto bailar nunca pero tiene que mover la cadera de locura… si no qué otra explicación puede haber para que enamorase a Paulina Rubio.

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¡Gracias, Ramón Campos!

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VELVET, esta noche a las 22:30 en Antena 3.


ENTREVISTA: FERNANDO NAVARRO

16 septiembre, 2011

por Gorka Basaguren.

En Bloguionistas se ha escrito y reescrito en abundancia sobre cuál es la forma de acceder a este oficio. ¿Cómo se llega a ser guionista? Tengo 25 años y apenas he hecho unas prácticas en una serie de televisión así que no seré yo quien dé la clave mágica, pero tampoco creo que exista una respuesta concreta.

Recientemente, en el Verano de Guión de Córdoba, Valentín Fernández-Tubau decía que el oficio del guionista no es un trayecto en el que se asciende constantemente, si no una espiral en la que unas veces vas a estar arriba y otras abajo. Y tiene razón.

En mi caso, después de cursar el máster de guión de la Universidad Pontificia de Salamanca, a través de una prueba entré como guionista en prácticas (sí, existen los becarios de guión) a Bambú Producciones. Hay que tener en cuenta que esas pruebas eran exclusivas para los alumnos del máster, y no conozco otra forma de entrar a trabajar en una serie de televisión que no sea por prueba o por enchufe contactos.

Pero al terminar el convenio que sostenía esas prácticas, de nuevo me vi en la línea de salida. Volvía a estar abajo en la espiral. Ya han pasado varios meses desde entonces, y como otros tantos aspirantes a guionista, sigo desempleado, vagando entre trabajillos de mierda esporádicos. Aún así, el tiempo que pasé en Bambú cuenta, porque aún recuerdo lo que aprendí y la gente que conocí. Porque de no haber estado ahí, no habría coincidido con profesionales como Fernando Navarro, guionista de series como Pelotas, ¿Qué fue de Jorge Sanz?, Hispania, la leyenda… Y en consecuencia no estaría escribiendo estas líneas.

Como dice Chico Santamano, lo importante es estar ahí, pero sobre todo, estar en movimiento. Porque cuanto más te mueves, más gente te ve. Y puede que algún día alguien se acuerde de ti.

En definitiva, no creo que ningún guionista haya accedido al oficio de la misma forma, y la de Fernando es una de esas trayectorias fuera de lo común que merecen ser destacadas.

Foto: Natxo López

¿Por qué decidiste ser guionista? ¿Buscaste la oportunidad o se te presentó de forma casual?

Medio tocaba la batería e intenté armar un grupo, pero en Granada todos mis amigos tenían uno. Así que me pareció que escribir cine o televisión podría ser igual de lucrativo y algo más relajado. Siempre me han interesado la escritura y el cine, y si juntas las dos cosas: sale un guionista.

Ahora están a la orden del día los cursos de guión, masters, etc. pero tus comienzos fueron muy distintos. ¿Cómo entraste en el gremio? ¿Recomiendas cursar este tipo de estudios?

Escribí mi primer guión de largometraje en Granada, antes de haber hecho otra cosa, en los ratos libres que me dejaban los trabajos mal pagados de camarero o crítico de música para un periódico local. Le pasé ese guión a un actor al que conocí casi de casualidad y él se lo llevó a una productora. Les gustó y me lo compraron. Como suele pasar, la película no se rodó, pero lo cobré íntegramente. Con ese dinero, conseguí tiempo para seguir escribiendo y moviendo cosas.

Respecto a los cursos, a pesar de mi formación, creo que está muy bien escuchar a guionistas con más experiencia, poner en práctica distintas técnicas de escritura, coincidir con más gente que también quiere escribir, aprender el paradigma, los tres actos y todas esas cosas de Aristóteles.

¿Qué hay de los libros? ¿Hay algún manual de guión, o algún libro de cualquier tipo, que te haya servido de guía o de inspiración?

De pequeño medio hojeé uno de Michel Chion cuyo nombre no recuerdo, pero que me parece que estaba bien escrito. Y alguien me dejó el que escribió Jean Claude Carrière, que es uno de los guionistas a los que más admiro. Sobre el proceso creativo a mí me han ayudado cosas muy variadas como el “Mientras escribo” de Stephen King o las “Oblique Strategies” de Brian Eno.

Y para aprender sobre el oficio recomiendo el “Backstory 4” (cuarto volumen de una serie dedicada a entrevistas a guionistas americanos, en este caso a los de los 70), y, sobre todo, “El Vendedor de Naranjas” de Fernando Fernán-Gomez, una novelita sobre un guionista que persigue a un productor para cobrar un guión.

¿Eres el típico guionista con un oficio alternativo? ¿Tienes un Plan-B por si lo de los guiones al final no funciona?

Dios proveerá.

Ahora, desde la distancia, ¿cómo recuerdas tus primeros trabajos de guionista?

No pienso mucho en los trabajos que ya he hecho. Y la realidad es que yo aún estoy empezando, con lo que mis primeros trabajos se remontan a antes de ayer. De todos modos, cuando empecé me sentía torpe en la escritura en sí. Me costaba encontrar las palabras justas, las más exactas o la manera de afrontar cada una de las secuencias. Hoy más o menos es igual.

Dicen las malas lenguas que curraste un tiempo de negro para un guionista famoso (si es que eso existe). No te pido nombres, pero sí anécdotas.

Las malas lenguas se equivocan. No era un guionista famoso. Y no conservo muchas anécdotas. Pero aprendí el oficio a su lado. No hice muchos trabajos para él. Dejó de llamarme pronto. Supongo que pensó que ya estaba preparado para ir por mi cuenta. No sé donde está ahora, pero si está leyendo esto, me gustaría invitarlo a una caña. Pago yo.

Has trabajado tanto en cine como en televisión. ¿Cuál es tu visión de estos dos medios hermanos y tan diferentes a la vez? ¿Dónde te has sentido más cómodo / has encontrado más facilidades para trabajar?

Escribir cine es un trabajo más parecido al literario. Es más personal y, a ratos, mucho más solitario. De la  televisión me gusta su inmediatez, el hecho de poder trabajar mano a mano con otros compañeros, conocer distintos métodos de escritura, ser disciplinado. Se mejora muchísimo como profesional cuando se escribe televisión.

¿Cómo crees que se podría mejorar la situación actual del cine español? ¿Y la calidad de las producciones televisivas?

Quitándolo de la sección “Cine Español” de las tiendas. “Rec” tiene que ir con cine de terror, “Pagafantas” con comedia y, no sé, “La Mujer sin Piano” en cine de autor. Por lo demás, para mí, el cine español no tiene ningún problema. Si que lo hay en la forma que tiene de percibirlo cierto sector del público. Pero no pasa nada, Spain is pain.

Mójate: ¿Cuál es el mejor guión español del año? ¿Y el mejor guión del mundo este año? ¿Y el mejor guión DE TODOS LOS TIEMPOS?

Uff. No sé. De lo que llevo visto este año, me han encantado los guiones de “Dispongo de Barcos” de Juan Cavestany y el de “Cerro Bayo”, una preciosa película argentina. Y estoy impaciente por ver “No Habrá Paz para Los Malvados”, de Enrique Urbizu y “La Piel que Habito”. Respecto a guiones de fuera, ahora mismo recuerdo los de “The Kids Are Allright” de Lisa Cholodenko, “I Saw the Devil” de Jee-woon Kim o “El Padre de mis Hijos” de Mia Hansen Love.

No me atrevo a decir cuál es el mejor guión de todos los tiempos. Puedo empezar a decir guiones que me gustan, no sé… “Río Bravo” de Leigh Bracket y Jules Furthman me parece uno de los mejores, quizá mi favorito por su tono, tan ligero. Están muy bien “La Piel Suave” de Truffaut y Jean Louis Richard, “El Apartamento” de Billy Wilder y I.A.L. Diamond, el guión de “Yi Yi” de Edward Yang, que es como una novela, los guiones de Robert Benton y David Newman (que escribieron casi seguidos) para “Bonnie & Clyde”, “¿Qué me pasa, Doctor” y “El Día de los Tramposos”) y “Superman” o “Two-Lane Blacktop” de Rudolph Wurtlitzer. Si me preguntas mañana, seguramente te diría otros.

¿Cómo llega un joven de Granada a recibir el encargo de desarrollar un guión de largometraje para los hermanos Weinstein?

Llevo tiempo escribiendo con uno de mis mejores amigos, el director Gonzalo López-Gallego. A raíz de la buena acogida de su película, “El Rey de la Montaña”, en el festival de Toronto, se le abrieron las puertas del mercado americano. Un día le encargaron una película de terror y él se atrevió a sugerir mi nombre para escribirlo, aún sabiendo lo difícil que era que aceptaran a un guionista español, desconocido. Les mandamos un tratamiento escrito en inglés, les gustó y encargaron el guión. Todo es mérito de Gonzalo y de nuestros agentes en ICM, que han ayudado mucho con el papeleo.

Hay gente que piensa que “los del cine” os bañáis en champán. ¿Es tu caso? ¿Qué te pilla más cerca: el ranking de Forbes o el comedor de Cáritas?

“Hemos pasado de las más bajas cotas de la pobreza a las más altas cotas de la indigencia”.

¿Cuáles son las claves que te han permitido acceder al mercado internacional? ¿Cómo ha sido el sistema de trabajo con los productores estadounidenses?

La única clave está en la confianza que Gonzalo tiene en mi trabajo. También han ayudado la suerte y un moderado conocimiento del inglés para la escritura del primer tratamiento y la comunicación con ellos. Respecto al sistema, nos han dejado trabajar con bastante libertad. Como en cualquier trabajo, nos mandaban algunas notas desde Red Wagon -la productora- y más tarde, Dimension Films -el estudio- daba el visto bueno a los borradores que íbamos mandando. No ha sido especialmente traumático ni horrible. Son muy educados y muy amables. De todos modos, no me gusta mucho hablar mucho de este guión, porque como todo en Hollywood, no sabemos qué va a pasar con él.

¿Cómo es tu rutina de trabajo? ¿Eres de los que escriben a mano en un café, con jersey de cuello vuelto y fumando sin parar? ¿O tienes una mesa de diseño con un iMac y un sillón ergonómico? ¿Eres de los que no salen sin su libretita en el bolsillo, o trabajas en horas fijas?

¿Alguien escribe con jersey de cuello vuelto? Yo me levanto más o menos temprano, leo la prensa, pongo música y escribo hasta la hora de comer. Después, continúo hasta la caída de la tarde. Trabajo en un despacho sencillo, pequeño, siempre con música, con luz natural y ayudándome muy de vez en cuando de una libreta, que luego casi no miro.

¿Qué les recomendarías a un guionista novel para llegar a vivir de esto?

Que lea. Un guionista es un escritor. Y un escritor tiene que leer. Todo el tiempo y todo lo que caiga en sus manos.


FIRMAS INVITADAS: HISPANIA

25 octubre, 2010

Por Ramón Campos

 

 

Sólo quedan unas horas para el estreno de nuestra última serie “Hispania, la leyenda”. El lunes día 25 de octubre de 2010 a eso de las 22:15, si nada lo evita o remedia, podrán ustedes ver en Antena 3 cómo Viriato comenzó su lucha contra las tropas de la república romana.
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Han pasado casi ocho meses desde que nos presentamos en Antena 3 con el proyecto y alguno más desde que empezamos a desarrollarlo. Hacer una de romanos parecía una locura entonces y aun hoy, cuando me detengo a pensarlo, sigue pareciéndomelo. Suerte que hubo unos locos en el departamento de ficción de Antena 3 que creyeron en ello. Porque si les soy sincero nunca, ni en mis mejores sueños, pensé que íbamos a poder hacer Hispania tan rápido. Lo cierto es que llevamos el proyecto a la cadena junto con otras dos series pensando que se quedaría en un estante para que, algún día, mientras alguien estuviera revisando antiguos proyectos presentados quizás se animase a llevarlo adelante. Tanto es así que ese día, nada más verlo, los directivos de Antena 3 dijeron que no les interesaba y aunque uno no puede perder nunca la ilusión (algo similar nos había sucedido en su día con Desaparecida) salimos de allí sabiendo que Hispania iría directa al cajón de los proyectos descartados.

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No sé qué pasó durante las 24 horas que siguieron a la reunión pero al día siguiente recibimos una llamada que nos pedía que no moviésemos Hispania.
Dos semanas después, creo que fueron dos, nos llamaron a una reunión en la que nos comunicaron que si nos atrevíamos a hacer la serie y la encajábamos en números estaban interesados en ella. Aunque salimos de allí felices no dejábamos de pensar en que si siempre hay mucho trabajo para trasladar algo del papel a la pantalla esta vez había un auténtico abismo. ¿Dónde íbamos a rodarla?, ¿Cuánto cuesta un caballo?, ¿Cuánto cuestan cinco caballos?, ¿Cómo se organizan los especialistas?, ¿Dónde íbamos a encontrar a cinco fornidos hispanos?, ¿Quién podría dar vida a Galba?, ¿Íbamos a ser completamente rigurosos con la historia?… y sobre todas las preguntas una ¿Cómo íbamos a poder llegar a tiempo de emisión en octubre?.


Y aquí estamos preparados para la batalla.
La cuestión es que estas últimas semanas, desde que se empezó a hablar del estreno de Hispania, hemos tenido diferentes posibles contrincantes: “Tierra de lobos”, “Comando actualidad”, “CSI” (con Pau Gasol y sin él), “Las chicas de oro”, “Felipe y Letizia”… Más allá de las tácticas de contraprogramación (que ya les adelanto que me parecen lícitas siempre que no incumplan las reglas establecidas) estas situaciones me han llevado a pensar mucho en las fortalezas y debilidades de nuestra serie. Con cada contrincante que nos ponían enfrente las preguntas eran distintas:

¿Nuestra serie tiene suficiente amor?
¿Tiene suficiente acción?
¿Tiene suficiente sexo?
¿Tiene suficientes exteriores?
¿Es demasiado corta?
¿Es demasiado larga?
¿Le gustará a los jovenes?
¿Le gustará a las mujeres?
¿Le gustará a los hombres?

No se pueden imaginar la cantidad de preguntas que uno se puede hacer sin encontrar una respuesta. Creo que soy una de las personas del equipo que mas veces se ha visto el piloto. Lo vi nacer en desarrollo… dar sus primeros pasos en guión… crecer en montaje… madurar en mezclas y etalonaje… y terminado lo he vuelto a ver unas cuantas veces para intentar adivinar qué es lo que va a pasar el martes, a las ocho y media de la mañana cuando suene el sms con la audiencia, y les puedo jurar que no lo sé. Entonces me acordé del post que publiqué aquí en bloguionistas, el 16 de julio a colación del éxito y fracaso de Gran Reserva y Guante Blanco, y pensé que quizás sería interesante analizar en los mismos términos Hispania pero esta vez antes del estreno añadiendo algunas cuestiones más:

– Gran Reserva y Guante Blanco comparten a los responsables de la mayoría de los equipos: Guion, dirección, fotografia, sonido, dirección artística, montaje, producción. Hispania comparte con ellas a los responsables de guión, dirección, fotografía, dirección artística, montaje y producción.

– En Gran Reserva acabábamos de fracasar con Guante Blanco. En Guante Blanco acabábamos de tener un éxito con Desaparecida. En Hispania acabamos de tener un éxito con Gran Reserva.

– Gran Reserva fue una serie creada pensando específicamente en el canal en el que iba a ser emitida… pensada para un público concreto. Guante blanco fue una serie que no estaba pensada para el canal en el que iba a ser emitida. Hispania no fue creada pensando en el canal en el que iba a ser emitida aunque sí desarrollada pensando en él.

– En Gran Reserva el espectador casi siempre tiene la información antes que los personajes. En Guante Blanco el espectador va casi siempre por detrás de los personajes. En Hispania el espectador va casi siempre por delante de los personajes.

– En Gran Reserva  los guiones son orgánicos. En Guante Blanco están perfectamente estructurados y formateados. En Hispania los guiones son orgánicos.

– En Gran Reserva la mayoría de los personajes son malos. En Guante Blanco la mayoría de los personajes (por no decir todos) son buenos. En Hispania la mitad de los personajes son malos y la mitad son buenos.

– En Gran Reserva hay un giro cada cinco minutos y el ritmo narrativo es rápido (lo que no quiere decir que sea difícil de seguir). En Guante Blanco casi no hay giros vertiginosos y el ritmo narrativo es lento (lo que no quiere decir que sea fácil de seguir). En Hispania no hay excesivos giros narrativos pero el ritmo es rápido (lo que no quiere decir que sea difícil de seguir).

– En Gran Reserva lo emocional esta por encima de lo racional. En Guante Blanco el plan esta por encima de los que lo realizan. En Hispania lo emocional y el plan conviven.

– En Gran Reserva familia y negocio están intimimente relacionadas y el paso de uno a otro es fluido. En Guante Blanco la familia y el “negocio” son tramas estancas. En Hispania no hay negocio ni familia.

– En Guante Blanco (Policías y ladrones) y Gran Reserva (Cortázar y Reverte) hay dos bandos. En Hispania también hay dos bandos (Hispanos y Romanos).

– El casting de Gran reserva y de Guante Blanco están formados por actores de primer nivel. El casting de Hispania también está formado por actores de primer nivel.

– En Gran Reserva pudimos grabar la temporada entera antes de emisión y revisar el piloto durante meses. En Guante Blanco fuimos pegados a la emisión. En Hispania vamos pegados a la emisión.

– Gran Reserva se grabó con una sola unidad. Guante Blanco se grabó con doble unidad. Hispania se graba con una unidad.

– Gran Reserva se desarrolla en un ambiente rural (La Rioja). Guante blanco se desarrolla en un ambiente urbano (Madrid). Hispania se desarrolla en un ambiente rural (La Vera, Cáceres).

– Gran reserva no tiene publicidad. Guante blanco en su primera emisión sí la tuvo. Hispania sí tendrá publicidad.

– Gran Reserva tiene un genero claro. Guante blanco no. Hispania sí tiene un género claro.

– La fotografía de Gran Reserva buscaba el preciosismo. La fotografía de Guante blanco el realismo social. La fotografía de Hispania busca el preciosismo.

– En el piloto de Gran Reserva, tras la primera secuencia, hacemos un salto atrás en el tiempo. En el piloto de Guante Blanco también. En el piloto de Hispania no hay flashback.

– La mayoría de la crítica detestó Gran Reserva. La mayoría de la crítica alabó Guante Blanco. Un periodista ha publicado antes del estreno dos críticas malas al trailer de Hispania.

Ni Gran Reserva ni Guante Blanco tenían efectos especiales ni digitales más allá de algún borrado de micrófono. Hispania sí tiene efectos especiales y digitales.

– Gran Reserva y Guante Blanco se emitieron en TVE. Hispania se emitirá, como saben, en Antena 3.
– En Gran Reserva y Guante Blanco había asesores. En Hispania también ha habido asesor.

– En Guante Blanco no hubo una labor promocional previa en internet. En Gran Reserva sí (facebook, Blog, página propia…). En Hispania también ha habido una fuerte labor promocional en internet (facebook, juego online, página propia, trailers específicos…).

– En Guante Blanco hubo preestreno en el festival de San Sebastián y en internet. En Gran Reserva no hubo preestreno ni en cine ni en internet. En Hispania tampoco habrá preestreno en cine ni en internet.

– Guante Blanco no tiene URST. Hispania y Gran Reserva sí.

– En las tres series el principal protagonista es un hombre.

– Las tres series comenzaron su rodaje en verano.

– En Guante Blanco no había realismo mágico. En Gran Reserva e Hispania sí.

– Guante Blanco y Gran Reserva fueron planteadas para temporadas de 13 capítulos. Hispania tendrá 9 capítulos.

– Guante Blanco se grabó en dos platós. Gran Reserva en un plató. Hispania en dos.

Dicho todo esto hay una cosa de la que sí estoy seguro y es de que todos mis equipos han hecho un trabajo impecable que me hace sentir muy orgulloso. Espero que lo disfruten.

PD: Estas son las respuestas a algunas de las preguntas que nos hicimos al salir de aquella reunión en Antena 3
– La rodamos en La Vera (Cáceres)
– Un caballo cuesta aproxidamente 100 euros de alquiler por día (sin contar cuidador ni traslados).
– Cinco caballos cuestan por tanto 500 euros de alquiler por día (de nuevo sin contar cuidador ni traslados).
– Los especialistas tienen que ir siempre acompañados de un coordinador de especialistas que no actúa pero que sí cobra.
– Los cinco hispanos los encontramos en un casting por el que pasaron cientos de actores. Después un duro entrenamiento se pusieron más fornidos de lo que ya eran.
– Desde el principio supimos que debía ser Lluis Homar.
– Hemos sido rigurosos con los acontecimientos conocidos y con la mayoría de los detalles mientras no fuesen en contra de la seguridad o del imaginario colectivo.

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