JOAN GRAU: “EL LATE ES UNA LOCURA. ME TOMÉ LA TENSIÓN Y ME DIJERON ‘VAS A MORIR'”

20 noviembre, 2015

Entrevista: Alberto Pérez Castaños. 

Fotos: Pablo Bartolomé.

La carrera como guionista de Joan Grau lleva muchísimos años ligada a Buenafuente y a su productora, El Terrat. Ha escrito en sus programas, pero también los ha dirigido y ha sido una pieza clave en muchas de las etapas del humorista catalán en televisión. En el IV Encuentro de Guionistas de Barcelona compartió escenario con Irene Varela, de ‘El Intermedio’, donde hablaron de los entresijos de sus programas. Tras su ponencia pudimos hablar un rato con él sobre el estado del late night en España, la importancia de tener un buen equipo para escribir comedia y, por supuesto, sobre la nueva etapa de Andreu Buenafuente en Movistar. 

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El guionista Joan Grau.

Me pareció bastante chocante lo que contaste en tu ponencia con Irene Varela de ‘El Intermedio’, ese resentimiento de la comedia y del nivel de un programa como el de Buenafuente en función del presupuesto que se tenga para producción, para redacción, para guión…

En la etapa de Antena 3 empezamos con unos presupuestos que rondaban los ciento y pico mil euros por programa. Es un pastón. Eso significaba que nosotros escribíamos “entra Corbacho con un elefante” y salía Corbacho montado en un elefante para un plano de cinco segundos. Poco a poco, con la crisis vinieron los recortes y eso se resiente en los recursos, porque pasas de tener tres actorazos a tener cero y pasas de poder hacer reportajes fuera a no hacerlos. Eso hace que visualmente el programa también se resienta. Porque te vas quedando pequeño en la mesa; no puedes salir fuera ni hacer un decorado. En el primer año, por ejemplo, llegamos a construir un casa entera para hacer “La casa de tu prima”, que era una parodia de Gran Hermano. Era una cosa enorme, espectacular. Duró dos semanas. Por eso, conforme te vas haciendo pequeño menos recursos te quedan como guionista. Te vas encerrando en tu plató. Me acuerdo que en La Sexta, en la tercera o cuarta temporada, simplemente estábamos en la mesa.

Pero pese a eso funcionaba, ¿no? La audiencia acompañaba y el programa era muy divertido…

Funcionaba porque el dúo cómico Andreu-Berto relanzó en formato. Cuando entró Berto renovó el estilo del programa; él escribía también y giramos todo el “peluquismo” que nosotros llamamos –los Neng, Niña de Shrek y demás– hacia una versión más americana de personajes realistas. Berto se levantaba e iba fuera a que un guionista le diera una bofetada, por ejemplo. Era todo muy realista. Esto nos proporcionó muchas tramas, dio mucho juego, funcionaban tan bien solos que por eso aguantaba. Pero los recortes fueron a más. Con lo cual, desaparecía un guionista, dos redactores… Y el equipo se iba haciendo pequeño año tras año. Nosotros teníamos redactores para hacer un vaciado de prensa del material matinal y, con los recortes, ese trabajo lo tenían que hacer también los guionistas. Eso hace que el nivel se resienta, evidentemente. Así siguió hasta llegar a ‘En el aire’, donde el presupuesto ya era ínfimo y los recursos, lo mismo. Era todo mesa. Éramos un estilo ‘Zapeando’: hay unos tíos en la mesa, se lanza un titular, uno dice su chiste, el otro el suyo… Pero no hay esa vuelta que le dábamos a las cosas, de las cuales podíamos llegar a sacar un personaje o una historia. También eso influía en el estado particular de Andreu y Berto, que se cansaban de hacer, por ejemplo, a Sandro Rey pese a ser una sección que funcionaba y que nos daba 15 minutos. Había que crea algo nuevo cada día. Era una locura.

En las dos últimas etapas de Buenafuente también se ha abandonado el formato de late night clásico, ¿ha tenido algo que ver con esos recortes o más con las ganas de innovar el formato?

Lo que pasa es que hemos pasado por una época en la que las teles no creen en el late y ya no querían el late de Andreu. En esa franja no hay inversión, se mete toda la pasta en el prime time y ahí prefieren meter un programita de fútbol o de tarot que no les cuesta nada y les rinde igual. Nadie ha apostado por el formato. La condición para empezar ‘En el aire’ era hacer una cosa diferente al late y terminamos haciendo un programa que a nadie nos convencía, que no era ni una cosa ni la otra. El concepto que piden no casa con lo que queremos hacer pero tienes que estar ahí, defendiendo el formato. Todos tiramos para adelante con un programa que no termina de encajar. Ahí es donde hemos navegado los últimos dos años. Pero sí es cierto que si algo hemos tenido siempre son las ganas de investigar en el formato, por eso, estos años hemos probado cosas como la mesa conjunta, más improvisación… Andreu es bastante visionario, y para innovar primero hay que probar. Como es un programa diario, si te equivocas un día, al siguiente empiezas de cero. En ese sentido sí fue un poco experimental. Por suerte, ahora volvemos al nuevo formato americano.

¿Cómo se presenta esa nueva etapa en Movistar? ¿Volveréis a poder contar con colaboradores subidos a elefantes o empezaréis poco a poco?

Poco a poco, pero sí hemos mejorado, porque estamos en el nacimiento de una tele nueva que arranca con productos propios, así que estamos en un momento de ilusión. Como quieren empezar con varios personajes de prestigio, entre ellos Andreu, nos dan cierta carta blanca para hacer el formato que queremos. Y hay un concepto que nos hace mucha risa que es que ahora somos “del pago”. Pero sí que es verdad que el espectador de pago va a buscar algo, paga por un paquete de programas que ofrece algo diferente. Podremos hacer algo más adulto, más enfocado a un producto más americano que en el generalista. Ellos mismos nos han dicho que seamos gamberros y que probemos cosas, y eso es un lujo viniendo de donde veníamos, donde teníamos muchas cortapisas.

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Joan Grau durante su intervención en el IV Encuentro de Guionistas.

¿Qué puedes adelantar del nuevo programa? ¿Se rodará en Madrid o seguiréis en Barcelona?

Se rueda en Madrid, en Sogecable, en Tres Cantos. Nos hemos ido gran parte del equipo allí. Esto es algo que Andreu quería desde hace años, sobre todo por el asunto de los invitados. Muchos invitados tanto internacionales como nacionales no quieren ir de madrugada a un polígono como en el que trabajábamos en Barcelona. Estar en Madrid es tener mejores invitados, es un cambio a mejor.

El programa se prevé para mediados de enero. La preproducción empezó hace dos semanas y ahora estamos haciendo pruebas de tono de guión, probando secciones, hablando mucho… Es la primera vez que tenemos dos meses para preproducir, para preparar el programa tranquilamente sin correr, lo cual también es positivo. Supongo que iremos en paralelo a presentación oficial de la cadena, pero como todavía están hablándolo no se sabe todavía.

También te puedo adelantar que será un programa de 50 minutos en lugar de 70, lo cual es más relajado y nos permitirá hacer cosas de más calidad. No tendremos equipo de redacción, pero sí tenemos un equipo para la sección de invitados bastante potente para trabajar las entrevistas de una forma más tipo Jimmy Fallon o Conan O’Brian, con más clase. Y, por supuesto, equipo de guionistas, con gente clásica de otros programas y gente nueva de Madrid. El equipo está formado por Marcos Más, Javi Durán, que será el coordinador de guión, estoy yo, Arán Zulaika, David Martos y los cómicos Iggy Rubin y Kaco Forns. El subdirector, que será el jefe de contenidos, será David Lillo. También estará Berto pero más en calidad de colaborador. Ahora tiene muchos proyectos y no puede estar todos los días. Creo que es un acierto volver a esos inicios, porque la química entre los dos era genial, donde no llegaba uno llegaba el otro. De hecho, Berto es el único que ha sido capaz de sustituir a Andreu. Incluso estar al lado de Andreu como colaborador es algo que no resiste todo el mundo.

Es un formato de equipo también muy americano, ¿no? Mezcláis guionistas clásicos de programas con cómicos de stand-up y gente joven.

Exacto. Hemos renovado el estilo. Hay gente como yo, que tengo 41 años y que llevo trabajando en el formato no sé cuantos, que escribo a veces en pareja con David Martos, que tiene 24. Eso está muy bien porque así los referentes se renuevan, la frescura de lo que él puede ver en Youtube me influencia a mí, y yo conozco mucho a Andreu y puedo tirar más por ahí… Luego hay guionistas de Madrid y guionistas de Barcelona, cada uno con su estilo y su punto de vista, cómicos como Iggy y Kaco… Y eso siempre enriquece. Como queremos hacer cosas nuevas necesitamos caras nuevas. Ser guionista de late night es una locura. Yo he visto casos de guionistas con ataques de ansiedad, uno que se quedó ciego tres días por culpa del estrés, otro que lo dejó y se fue a dar la vuelta la mundo… Yo mismo el año pasado dimití porque, pese a que me encontraba bien, me tomaron la tensión y me dijeron: “vas a morir mañana”. Y lo dejé, porque es un estrés muy grande. Marcos Más, por ejemplo, ha ido y venido, porque necesitas airearte. Pero creo que este año al ser 50 minutos y volver al late clásico iremos más tranquilos. El primer año de ‘En el aire’ hacía once horas y media. A veces me ponía a escribir el monólogo a las once de la noche porque no habíamos tenido tiempo de empezarlo. ¡El monólogo, que es la pieza clave! Era una locura. Y eso que era un equipo de guión muy bueno.

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ENTREVISTA A ANTONIO CASTELO, HUMORISTA

10 noviembre, 2011

Antonio Castelo (Alicante, 1982) es humorista, presentador y stand-up comedian. Ha trabajado con Buenafuente, Caiga quien caiga, y otros programas de televisión. Es fundador y CEO de PAPANATOS, sitio web dedicado a vídeos de humor. Fue uno de los ponentes más celebrados en el reciente II Encuentro de Guionistas en Madrid. Gorka Basaguren le entrevistó para Bloguionistas.

¿Cuáles fueron tus inicios en el sector audiovisual? ¿Hace diez años te veías donde estás ahora?

Empecé a hacer radio y televisión en las instalaciones de la Universidad Politécnica de Valencia con 19 años. Estudiaba Ingeniería Informática y Ciencias Físicas. Cada vez asistía menos a mis clases y le dedicaba más a aprender comedia en la radio y televisión. Me surgió un primer trabajo remunerado con 21 años como guionista y colaborador en la televisión autonómica balear IB3, que producía sus primeros programas por aquel entonces, dejé los estudios ese mismo año.

Hace diez años me veía volviendo a la universidad con 30 años. Los objetivos cercanos cambian y el gran objetivo final es siempre el mismo: ser un profesional de la comedia. Bueno, eso y tener sexo con modelos.

Fuiste productor y protagonista de Tú antes molabas, una de las webseries más ambiciosas que se han hecho en España. ¿Puedes hacer un balance de la experiencia en términos de esfuerzo y rentabilidad? ¿Hasta qué punto te sirvió como banco de pruebas para Papanatos y otros proyectos?

Esfuerzo: inhumano. Rentabilidad económica: nula. Pero me sirvió para todo lo que estoy haciendo ahora, incluido Papanatos y otros proyectos que nacen directamente de darme a conocer por Tú antes molabas. Haber estado en CQC o Buenafuente convierte tu cara en más conocida, pero un proyecto propio dice muchas más cosas y es cojonudo que todo el mundo sepa cuál es tu rollo lo antes posible así saben para qué llamarte y para qué no. También me ayudó muchísimo a conocer Internet como creador de contenido, mucha gente con la que ahora trabajo y un poco por dónde empezar a monetizar el contenido.

¿Cómo surgió la idea de montar Papanatos? ¿Cuánta gente forma parte del equipo?

Un día hice la siguiente reflexión: Yo hago comedia y quiero que la gente la vea. Me da igual si es en un garito actuando o saliendo de colaborador en un show de tv o escribiendo guiones. ¿El obstáculo? Hay muchas personas no creativas en la toma de decisiones de procesos creativos, la mayoría en la televisión, no quiero depender de ellos. La solución sería tener tu propia tele o… BOOOM Internet. Ya está, ya puedo publicar mi comedia y que la vea mucha gente y que ellos decidan si es guay o no. Ahora sólo necesito poder vivir de ello. Papanatos es el intento de crear una estructura sostenible alrededor de una nueva marca de comedia, Internet es el lugar correcto para empezar.

El equipo está formado por Josep Gatell, uno de los mejores guionistas de comedia en España; Jose Mateo, un productor creativo que tiene gran experiencia en EEUU monetizando contenido en Internet y vino a España a hacer Papanatos; Néstor Anaya, es el creador de otros sites como ZappInternet y es el content manager del portal. Hay un equipo informático y hay socios estratégicos.

Viendo la cantidad de vídeos que colgáis en la web, el encargado de rastrear la red buscando esas “frikadas” tendrá un trabajo ímprobo. ¿Colaboráis todos en ello?

Colaboramos todos, pero sobretodo se dedica a ello Néstor. También hay muchos usuarios que suben contenido guay, cada vez más.

Muchos de los contenidos de Papanatos son de producción propia, y la mayoría están protagonizados por ti. ¿También escribes los guiones? ¿Cómo es vuestro sistema de trabajo?

En realidad sólo portagonizo el 10% de los contenidos que hacemos, tengo un ego increíble pero “salir en cada video me convertiría en un retrasado” en palabras de mi madre. Todo lo escribimos Josep Gatell y yo. Luego hay colaboraciones especiales como Queridoantonio, Vengamonjas, Miguel Noguera, Adolfo Valor… y muchos que me dejo. Ellos hacen contenidos especiales para Papanatos y son siempre geniales.

¿Os llega para pagar sueldo a los equipos o invertís todo lo que ganáis en  nuevos contenidos?

Lo que ganamos lo reinvertimos en la plataforma, el contenido y pagamos los sueldos EN CUBATAS. Lo bueno es que tenemos una estructura muy pequeña y sí, pagamos a nuestros empleados mensualmente. Además les entregué una participación accionarial desde el primer día, sólo por aguantarme.

Algunos de vuestros contenidos están patrocinados. ¿Cómo habéis conseguido que marcas como Páginas amarillas, AXE, etc. se interesen por vuestro trabajo?

Yendo a conocerles, contándoles qué hacemos y predicando la palabra de El Señor. Es muy complicado conseguir patrocinios y gran parte de nuestros esfuerzos se van en demostrar que hacer estas inversiones es rentable para las marcas y que además puede ser creando contenido de comedia que mola. Es un reto, de verdad. Al principio había dudas muy serias si lo conseguiríamos o no (Papanatos lleva desde Febrero de 2011 online) y ahora contamos con AXE, Electronic Arts y hay tres marcas más a punto de cerrar patrocinio de vídeos con nosotros. Para muchas marcas que manejan grandes presupuestos estas inversiones no son grandes y la rentabilidad es máxima, así hemos ido haciéndonos un hueco.

Concretamente con los vídeos de AXE habéis encontrado otra forma de interactuar con el público: Juerga Pro. ¿En qué consiste una juerga con Castelo y cía?

Pues la juerga fue hace unas pocas semanas. El ganador del concurso se vino con David Broncano y conmigo en una 24h party por Madrid: zumos, sándwiches mixtos y mucho Trivial Pursuit. El vídeo de la Juerga Pro ya está publicado en vuestra web amiga: http://www.papanatos.com

Todos hemos visto tu encontronazo con Will Ferrel. ¿Cómo accedió? ¿Sus abogados aún no han tomado medidas contra ti?

Fue gracias a Canal Plus y Sony. Nos dejaron hacerle una entrevista para el show que emite Canal Plus “Funny or die presents” que es propiedad de Will Ferrel. Hablamos un poco de su peli “Los otros dos” y enseguida pasé a hacer coñas con las similitudes entre Papanatos y Funny or Die. Casi no tuve que decir nada y entendió perfectamente la coña, la mejoró y fue todo genial. Es el mejor. Es otro nivel. Luego hasta me firmó un poster de The Anchorman, mi peli favorita de él.

Después de tu paso por televisión (Buenafuente, CQC, UAU…), ahora te has centrado en contenidos para la red pero… ¿volveremos a verte en la pequeña pantalla?

Tengo una oferta para colaborar en un programa de televisión y Papanatos acaba de grabar el piloto de un show de tv basado en el portal. Espero que sí, yo soy de las 3 únicas personas de España que han trabajado en la tele y aún les gusta la tele.

¿Te ves haciendo algo fuera de la comedia?

No. Todo lo hago dentro de la comedia, incluidas mis relaciones con las mujeres.

¿Guarda Papanatos alguna sorpresa próximamente?

Sí, tenemos un video con Álex Angulo muy divertido que colgaremos en breve, proyectos grandes ligados a la televisión y una remodelación de la plataforma web con un montón de mejoras que eran muy necesarias. Estamos muy contentos.

 

 

 

 

 

 

 

 


PREMIOS GOYA: RANDOM THOUGHTS

4 marzo, 2010

por Pianista en un Burdel.

He dejado pasar un tiempecito antes de meterme con los Goya, para que no me apedreen. O mejor dicho, para que me apedreen lo justo, tampoco nos pasemos de optimistas. Por cierto, si quieren volver a ver la gala, la tienen en rtve.es, en dos partes: una y dos. No es el mejor reproductor streaming del mundo, pero qué le vamos a hacer.

Empezaré aclarando que estoy de acuerdo con la mayor parte de los premios principales. Y añadiré que, en general, la gala me pareció bastante digna. Para ser los Goya, se entiende. Buenafuente estuvo en su sitio. Aunque tampoco lo tenía difícil: con no gritar “¡melones llevo, señora!” ya quedaba por encima de Corbacho y Machi.

Mucha gente dice que fue la mejor gala en muchos años. Juraría que es lo mismo que se decía de la segunda gala de Corbacho. También se dijo de la de Wyoming, de la Segura, de la de Sardá… Quizá es simplemente algo que se dice cada dos o tres galas. Pasa igual con Woody Allen. Y con Clint Eastwood. Y con los capítulos de LOST. No tiene mayor importancia. La memoria es así.

Estuvo bien, para variar, que ganase una buena película con buen resultado en taquilla. No era la mejor de las cuatro, pero tampoco pidamos peras al olmo. Después de haber premiado cosas ignotas como Camino, La Soledad y La Vida Secreta de las Palabras, no me hubiera extrañado que le dieran el Goya a Mejor Película al corto de Mateo Gil.

Por cierto: llevar a Almodóvar tuvo su mérito, pero llevar a Mateo Gil ya habría sido la hostia: tiene ganados cuatro Goyas y no ha ido a recoger ninguno.

Los mejores agradecimientos fueron los de Marta Etura y Luis Tosar. No es casualidad que sean también dos de los mejores actores que hay en España. Etura empezó mal, diciendo que no se lo esperaba. Alerta tópico. Pero le temblaba la voz de verdad, y eso no tiene precio. Fue de los discursos más emotivos, sin por ello caer en el ridículo. En cuanto a Tosar, qué decir. se acordó del guión. ¡Se acordó hasta del novelista! Y reconoció que “todo el mundo sabe que los actores hacemos trabajos buenos cuando tenemos buenos personajes”. En realidad, no todo el mundo lo sabe, pero no por ello deja de ser una gran verdad. Dos grandes.

El discurso del presidente fue una mierda. No por el contenido (que también). Por definición. La solemnidad institucional de pacotilla no debería tener cabida en una gala. Si Álex de la Iglesia no puede, o no quiere, ahorrarnos el momento más bodrio de la noche, al menos que no lo prologue con un tirón de orejas a los premiados por “alargarse”. Literalmente dijo:

“Vamos a olvidar a los padres y a las madres

y vamos directamente al tema.”

(No aclaró cuál es el tema.)

Lo de “hay que ser humildes” fue todo un hallazgo. Lástima que a la segunda mitad del discurso le ocurriese lo que a la segunda mitad de casi todas sus películas: se fue por las ramas. Minuto 4.04 del vídeo:

“Este semestre mismo, el Gobierno ha asumido la Presidencia de la Unión Europea. Es una oportunidad única para reafirmar nuestro compromiso con Europa. El cine es, precisamente, uno de sus mayores y mejores altavoces. Por favor, utilícenlo. Estamos a su disposición”.

El análisis de texto de ese párrafo, probablemente el más desafortunado que un Presidente de la Academia haya pronunciado jamás en una gala de los Goya (y ya es decir), daría para varios posts. Pero no quiero extenderme. Sólo unas pocas cuestiones:

  • ¿En qué consiste esa oportunidad única?
  • ¿Cuál es nuestro compromiso con Europa? De hecho, ¿a quién se refiere esa primera persona del plural: a los cineastas españoles, a todos los españoles, a todos los europeos…?
  • ¿Cómo se reafirma ese compromiso? ¿Por qué durante este semestre la oportunidad de reafirmarlo es significativamente mejor que en otros semestres?
  • “El cine es uno de sus mayores y mejores altavoces”. ¿Altavoz de quién? ¿De Europa? ¿De nuestro compromiso con Europa? Hostias, no… ¿DEL GOBIERNO? Dígame que no, Presidente. Por cierto, ¿los otros altavoces cuáles son?
  • “Utilícenlo”. El cambio a la segunda persona es aterrador. ¿Con quién habla? ¿Con Europa? ¿Con el Gobierno? ¿Qué es lo que deben utilizar? ¿El semestre? Hostias, no… ¿EL CINE? Espera un momento: ¿Álex de la Iglesia está diciéndole al Gobierno que UTILICE EL CINE? ¿Que estamos a su disposición?

Ser humildes está bien, Presidente. Pero no olvide que debería usted representar a toda la profesión con su discurso. Y dudo mucho que ni la cuarta parte de la profesión sienta que está a disposición del Gobierno.

Fui una de las pocas personas EN EL MUNDO que entendió el comentario de Buenafuente a Amenábar (minuto 9.04 del vídeo):

“Estás un poco amarillo, por cierto”.

Buenafuente acababa de hacer un chiste sobre Ágora: “antes de verla, yo creía que Hipatia era como una enfermedad, ¿sabes?”. Yo no he tenido en las manos el guión de los Goya, pero me apuesto un brazo a que ahí venía algo del tipo “y el caso es que estás un poco amarillo. No tendrás hipatia.” Sólo que, con los nervios del directo, Buenafuente se olvidó de esa línea, y pasó directamente al cierre amable: “buenísima película, de verdad”.

Podía haberlo dejado ahí y no pasaba nada, pero pasa mucho que, cuando la gala está arrancando, el presentador está muy pendiente del guión, de hacerlo todo según lo previsto. Por eso, cuando ya iba a pasar al siguiente chiste, se acordó de repente del chiste, e hizo lo que nunca jamás hay que hacer en directo: rebobinar, volver atrás en el guión. Por eso soltó lo de “estás un poco amarillo, por cierto”. Y no funcionó, claro.

El siguiente chiste -“¡Tenemos aquí a Carlos Bardem y Mónica Cruz! Ah, no, que son los hermanos”- fue lo más brillante de todo el guión.

Nota para los guionistas de próximas galas: sólo puede haber un gracioso por noche. Y es el presentador. Una gala de entrega de premios es emotiva por naturaleza. El presentador está ahí para dar el contrapunto simpático y ligero. Pretender que los que entregan premios sean simpáticos y ligeros es tan absurdo como obligar al presentador a mostrarse serio y envarado. Esto funciona así: el conductor hace un chiste o dos (no más), y da paso a una o dos personas muy guapas y muy famosas que dicen siempre lo mismo:

“Buenas noches. Los nominados a [tal, tal, tal] son”, y luego dice “Y el Goya es para [Zutanito]”

Sale Zutanito, tiene su minuto de gloria, y vuelta a empezar el ciclo. No hay vuelta de hoja. Fácil, eficaz, testado. Funciona. Y además no se hace largo. Pero escribirle un chiste a Paz Vega es un suicidio profesional. No sé si os obligaron, pero aun así.

Hace unos años se llegó a la conclusión de que los números musicales, que en los Oscars quedan tan bien, en los Goya iban a apestar siempre. Y dejaron de hacerlos. Bien. A ver si para el próximo año se dan cuenta de que pasa lo mismo con los sketches en vídeo. Casi todos son una mierda pinchada en un palo. Incluso los que son medio buenos, quedan como un pegote raruno. Y de eso no se salvan ni los de Muchachada Nuí.

Alguien debería explicarle al realizador que no es buena idea proyectar dentro de la sala, en una pantalla descomunal, la salida de programa. La función de la pantalla de sala es que los invitados de las filas más alejadas puedan ver las caras de los presentadores y premiados. En esa pantalla sólo deberían pincharse las cámaras que enfocan el escenario con teleobjetivo. Si pinchas la salida de programa, cada vez que encuadres a alguien del público, se verá a sí mismo en la pantalla y reaccionará como un palurdo. Por eso durante la gala veíamos a tanto invitado mirar de reojo fuera de cuadro, como buscando al apuntador.

Álex de la Iglesia dijo “vamos a olvidar a los padres y a las madres”. Pero yo estuve toda la noche acordándome del padre del que hacía la locución. Daniel Castro defendía el lunes pasado la voz en off. Yo también. Menos la de los Goya. La de los Goya debería usarse en las escuelas de cine como ejemplo de lo que no hay que hacer. O mejor, debería usarse como castigo.

No hubo publicidad, pero la gala pasó de las dos horas y media. ¿Porque los premiados se alargaron? No. Es muy fácil coger el reloj y cronometrar los agradecimientos. Si lo hacen, comprobarán que el más largo de todos dura bastante menos que el discursito de los cojones. O que la aparición de Pedro Almodóvar, que se suponía que venía a entregar un premio, y se tiró 4 minutazos ahí arriba. Si quieren una gala ágil: líbrense del discurso, de las gracietas de parvulario, y de los sketches.

Y de Paz Vega.


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